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De OBLIGADA LECTURA Contra la política de austeridad, auditorias de las deudas públicas


Contra la política de austeridad, auditorias de las deudas públicas

Xavier Caño Tamayo (CCS)

Recortes presupuestarios, restricciones sociales, menor protección social, peor atención sanitaria, peor educación, rebaja de salarios, despidos, precariedad… Todo por la deuda.

En Europa, pagar la deuda y sus intereses se ha convertido en terreno sagrado. Con tremendos costes sociales. De nada ha servido introducir en las constituciones que pagar la deuda es prioritario para cualquier gobierno.

Ni tampoco imponer planes de austeridad con recortes de gasto público para que los gobiernos tengan liquidez para pagar sus deudas y las de bancos privados. El poder financiero quiere más. Nunca tiene bastante.

Los “mercados”, capitaneados por Goldman Sachs y con la ayuda torticera de las agencias de rating, atacan el euro y a la Unión Europea. Como dicen en las películas de gangsters, no es nada personal; solo son negocios.

Enormes beneficios para los especuladores de la deuda. Y sube la prima de riesgo de la eurozona, incluso la de Francia.
Hasta Alemania ve como aumentan los intereses a pagar por sus bonos. La deuda deviene hidra de siete cabezas que amenaza con dejar muy mal parada a Europa. Y, de rebote, llevar al mundo a una crisis económica crónica.

¿Qué diablos pasa con la deuda? Preguntémonos qué tipo de deudas son las que alimentan ese baile de los malditos en Europa. Porque evidentemente no todas las deudas son aceptables; las hay ilegítimas u odiosas.

En derecho internacional, ilegítima u odiosa es la deuda pública contraída contra los intereses de la ciudadanía. Aquella cuyos fondos se emplean para fines inaceptables, como adquirir medios y armas para reprimir a la población.

O contraída para fines muy discutibles, como comprar navíos de guerra, submarinos, cazabombarderos y helicópteros de combate.
Eso ha hecho el gobierno griego comprando armamento a Francia y Alemania, cuando su deuda ya era enorme. Deudas ilegítimas, contraídas a espaldas de la ciudadanía, contra sus derechos, deteriorando o destruyendo el medio ambiente. Esas deudas no se pagan. Y antes, auditarlas.

Una auditoría de la deuda debe analizar el contexto social del país que contrae la deuda; averiguar quien la firmó, para qué es el préstamo, cómo han evolucionado los tipos de interés, qué supone el pago de la deuda en el PIB, si ha habido condiciones para conceder el préstamo (como exigir privatizaciones de empresas y servicios públicos)… Así se averigua si la deuda es legítima o no.

Las auditorías no son nuevas. Empezaron en los ochenta del siglo XX, cuando la deuda ahogaba a países de África y América Latina. Y con las auditorías, la respuesta política.

En 2002, Argentina dejó de pagar su deuda contra toda regla y costumbre. Los “expertos” le auguraron todo tipo de males, sin embargo, no pagar la deuda fue clave para la recuperación del país.

Entre 2007 y 2008, el gobierno de Ecuador presidido por Rafael Correa, tras una rigurosa auditoría, canceló deudas ilegítimas contraídas por entidades públicas con bancos privados.
Se ahorraron 300 millones de dólares, que se utilizaron para mejorar la sanidad pública, la educación y crear puestos de trabajo.
En noviembre de 2008, Ecuador decidió suspender el reembolso de deuda que vencía en 2012 y 2030, porque la auditoría de la deuda concluyó que era eminentemente especulativa y fuente de pérdida de capacidad soberana del estado.

En Asia, a finales de los noventa, mientras Tailandia e Indonesia se hundían estranguladas por sus deudas y agravada la situación económica por la austeridad impuesta por el FMI, Malasia ignoró olímpicamente las recetas neoliberales de austeridad y sorteó con fortuna la crisis que destrozaba a sus vecinos.

Ante el fracaso de las políticas neoliberales austeras impuestas para pagar la deuda, en Grecia, intelectuales, parlamentarios, y organizaciones ciudadanas han creado una plataforma por la auditoría de la deuda. En Francia, asociaciones y organizaciones sociales y ciudadanas se preparan para auditar la deuda.

En Túnez y en Irlanda, las organizaciones ciudadanas trabajan en esa misma línea.
En España, ATTAC y otras entidades cívicas reivindican no reconocer ni pagar deuda alguna de la eurozona y hacer una auditoría de todas esas deudas nacionales para determinar su legitimidad y actuar en consecuencia.

Las auditorías de la deuda, y anularla cuando sea el caso, son un derecho democrático tan esencial como el derecho a la información. Son medios de participación ciudadana, de aportación de transparencia y de control democrático de la conducta de los poderes públicos. Por fortuna, ante la cronificación de la crisis, crece el movimiento europeo por la auditoria de las deudas.

Xavier Caño Tamayo es periodista y escritor.

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PUBLICADO POR ARGENPRESS EN 17:26:00 

Bankia debe ser nacionalizada Banco de Valencia: Otro ejemplo de mala gestión y deficiente supervisión


Bankia debe ser nacionalizada

Banco de Valencia: Otro ejemplo de mala gestión y deficiente supervisión

El Banco de España ha tomado la decisión “a petición del Consejo de Administración” de cesar a los administradores del Banco de Valencia e intervenir la entidad financiera sustituyendo a los responsables por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

En la misma nota informativa publicada por el Banco de España se comunica la inyección de 1.000 millones de euros al capital de Banco de Valencia y la aportación de 2.000 millones de euros adicionales para garantizar su liquidez. Después de años de beneficios privados para una minoría, las pérdidas las vamos a pagar todos.

 

Ante esta decisión, la Plataforma por la nacionalización de las cajas de ahorro quiere decir lo siguiente:

 

  1. Aunque el Banco de Valencia es una de las muchas entidades financieras españolas que adoptaron una estrategia basada en el desenfrenado crecimiento del crédito destinado al sector inmobiliario y de la construcción, su equipo directivo fue especialmente imprudente en este aspecto. A finales de 2010 los préstamos a constructoras y promotoras ascendían al 65,85% del total frente a una media del 58,2% de las entidades financieras españolas.

Cuando se produce el estallido de la burbuja inmobiliaria, el Banco de Valencia agrupó a través de una filial denominada Valenciana de Inversiones Participadas a más de 35 empresas inmobiliarias casi todas ellas en pérdidas y a las que está financiando con préstamos sin intereses.

  1. Además de la excesiva exposición al crédito ligado al “ladrillo”, el Banco de Valencia se embarcó en los últimos años en operaciones de muy dudosa utilidad para la entidad solamente explicables desde la actuación culposa o quizás dolosa de sus directivos.
  2. Las fallidas actuaciones de la cúpula del Banco de Valencia no han sido óbice para  que aumentaran escandalosamente sus retribuciones entre 2006 y 2007, justo el año en el que comenzaron a sentirse los primeros efectos de la crisis financiera. En concreto, el grupo de nueve personas encargado de gestionar la entidad con el consejero delegado a la cabeza, pasó de recibir 2,3 millones de euros en 2006 a cobrar 4,4 millones el año siguiente, lo que equivale a un incremento del 82%.

Cuando los resultados de la entidad comenzaron a caer, los directivos se han aplicado recortes en sus retribuciones sin que hallan llegado a los niveles previos a la crisis. En 2009 se repartieron más de 3,7 millones de euros y en 2010 superaron los 3 millones de euros de emolumentos.

  1. Es evidente que las cuentas anuales formuladas por el Consejo de Administración en 2010 y las correspondientes al primer semestre de 2011 no reflejan la imagen fiel del patrimonio de la entidad dado que no se han reflejado las adecuadas provisiones por los quebrantos de su cartera de créditos.
  2. Las cuentas anuales de Banco de Valencia han sido aceptadas sin ningún tipo de salvedad por la firma auditora Deloitte que se convierte de esta forma en responsable de la mala práctica contable llevada a cabo por la sociedad.

Hay que añadir que la firma Deloitte es la que preparó el informe económico con el que Bankia sale a Bolsa y que también maquilló la contabilidad de la entidad omitiendo unos datos que, de haberse incluido, hubieran mostrado unos resultados de 2010 con pérdidas para las cajas de ahorros que aportaron su negocio a Bankia.

  1. El Banco Financiero y de Ahorros accionista mayoritario del Banco de Valencia ha pasado de considerar a la entidad como una participada estratégica a una meramente financiera y a indicar su nula participación en la gestión. No deja de ser un intento de eludir su responsabilidad en la posible quiebra. Es difícilmente creíble su actual discurso dado que hasta el 28 de octubre, José Luis Olivas ocupaba la presidencia ejecutiva del Banco de Valencia, y, a la vez, la vicepresidencia de Bankia.

Ese día decidió dejar el cargo y que Aurelio Izquierdo, ex director general de Bankia, le sustituyera. Además de la clara conexión entre directivos de una y otra entidad, en los últimos tres años Banco de Valencia se vio obligado a utilizar de forma masiva la financiación que le proporcionaba Bancaja.

Por último, el Banco de España argumentó hace seis meses que no era necesario que pasara los test de stress de la Autoridad Bancaria Europea dado que sus resultados “consolidan dentro de BFA”.

  1. El estallido del Banco de Valencia pone una vez más en entredicho la actuación del Banco de España que permitió la presentación de resultados positivos en el mes de junio (unos exiguos 5,7 millones de euros de beneficio consolidado) a base de dotar un 24% menos de provisiones por insolvencias con respecto al mismo período de 2010.

El supervisor ha vuelto a estrellarse de forma estrepitosa en su errática política de ganar tiempo sin solucionar el problema de fondo de las entidades financieras. Ha culminado su penosa actuación con el retraso de la intervención en la entidad por motivos exclusivamente políticos y para que no coincidiera con la campaña electoral.

Será de nuevo el FROB el que acuda en socorro de la entidad para asumir el desfase patrimonial existente y la liquidez necesaria para evitar la quiebra inmediata de la misma.

Tres mil millones de euros más de dinero público que tendrán que destinarse a sanear el Banco de Valencia a pesar de que el Gobernador del Banco de España nos anunció hace dos meses el final de la reestructuración del sistema financiero español.

 

Un nuevo escándalo que no debe quedar impune sin la depuración de las oportunas responsabilidades de todos los que han coadyuvado a colocar a la entidad en la crítica situación en la que se encuentra en la actualidad.

 

De hecho, en  la Comunidad de Castilla y León ya hay un escrito de IU a la Fiscalía, planteando la investigación de posibles delitos societarios en sus cajas de ahorros. 

Entre ellas se encuentran Caja Ávila y Caja Segovia… parte de Bankia, con monstruosas prejubilaciones de sus milloneuristas. Y en el Parlamento de la Comunidad Valenciana se va a investigar lo ocurrido en la CAM.

 

El Banco de Valencia es una entidad integrada en BFA-BANKIA, por lo que los 3.000 millones de euros que se ponen a su disposición se suman a los 4.465 millones que el FROB ya puso para la entidad que preside Rodrigo Rato.

En total 7.465 millones de ayudas públicas que se suman a las recibidas mediante la compra de títulos de la entidad (3.322 millones de euros) y en avales a títulos emitidos (9.446 millones). En total, 20.233 millones puestos a disposición de BFA-BANKIA por el Estado (más que todo el presupuesto anual de la Comunidad de Madrid).

De hecho, la situación del Banco de Valencia está afectando a Bankia y está provocando una caída muy importante del valor de sus acciones en Bolsa.

Es muy probable que la reunión de Rodrigo Rato con Rajoy a los pocos días de su victoria electoral esté relacionada con las medidas de ayuda que las entidades financieras necesitan para “sanear” sus balances de los créditos inmobiliarios con problemas, que según todas las estimaciones rondan los 180.000 millones de euros.

Y, sea de la forma que sea (“banco malo” u otras opciones) no tengamos ninguna duda de que acabará siendo el erario público, es decir, todos nosotros quienes paguemos los platos rotos de una década de especulación inmobiliaria.

 

Ante ello exigimos a las autoridades estatales y autonómicas:

 

  1. Que todo el dinero del FROB inyectado en BFA-BANKIA se transforme en acciones con derechos políticos, para que el Estado tome parte directa en al gestión de la entidad, y se proceda a su nacionalización efectiva. Las propias normas del FROB recogen esa posibilidad en caso de que las circunstancias lo hagan necesario.
  2. La quiebra del Banco de Valencia reafirma la falta de transparencia de BFA-BANKIA y sus asesores a la hora de explicar cuál es la situación real de la entidad, por lo que es necesaria una auditoría pública que permita conocer la situación real de la entidad BFA-BANKIA y qué cantidad de ayuda pública necesitará finalmente.
  3. Dada la imposibilidad de confiar en la dirección del Banco de España, reclamamos que se cree un cuerpo específico de inspectores públicos para que realice dichas auditorías, bajo la tutela de la administración central y las administraciones autonómicas afectadas. Se debería crear una comisión parlamentaria mixta entre el Parlamento estatal y los autonómicos afectados, integrada por representantes de todos los partidos políticos, que dirigiera y supervisara dichas investigaciones.
  4. Exigimos la depuración de responsabilidades por la actuación de los gestores —y en el caso del Banco de Valencia, a sus grandes accionistas que durante años han obtenido importantes dividendos— por la situación de las entidades.
  5. Prohibición de despidos de trabajadores de BFA-BANKIA, de las fundaciones de las Cajas integrantes o de las obras sociales respectivas, por causas económicas. Cese de sus directivos y sustitución por personas designadas por las autoridades públicas, de reconocida competencia y con unos salarios nunca superiores a los que se establecen para trabajadores públicos de cualificación equivalente.

http://nacionalizacioncajamadrid.wordpress.com/2011/11/26/bankia-debe-ser-nacionalizada/

3 imágenes para apreciar con exactitud el auténtico origen de la deuda y a quien realmente se rescata


El aumento de la deuda pública en la eurozona en la década 2000 – 2010

avatarMarco Antonio Moreno  5 de diciembre de 2011 | 16:26

Deuda Eurozona 2010-2011

Antes de entrar en detalles sugiero hacer clic aquí para ver y guardar la infografía en un tamaño más adecuado. Los círculos verdes representan el tamaño de la deuda con respecto al PIB de cada país el año 2000, y los círculos rojos corresponden al tamaño de la deuda en 2010. Como apunta la gráfica, los datos han sido tomados de EuroStat y otras lineas oficiales de la UE.

Uno de los puntos que destaca en primer plano es el leve repunte experimentado por la deuda española en comparación a los incrementos más acentuados de Alemania y Francia.

Mientras la deuda pública española tuvo un tránsito del 59.3% del PIB desde el año 2000 al 61% del PIB el 2010, la deuda pública francesa avanzó del 57,3% al 82,3% mientras que la de Alemania lo hizo desde el 59,7% al 83,2%. Es decir que mientras la deuda pública española se incrementó en una década en 1,7%, en Alemania avanzó un 23,5% y en Francia 25 puntos porcentuales.

Otro elemento que resalta de la gráfica es el fuerte incremento en la deuda pública de Portugal (del 48,5% al 93.3%); Irlanda (del 37.8% al 94.9%); Grecia (del 103.4% al 144.9%), o Italia (del 109.2% al 118.4%).

Esto demuestra que Italia y Grecia arrastraban una deuda pública superior al 100% delPIB desde el año 2000, algo que el BCE debió tomar en cuenta muchos años antes del estallido de la crisis. Una comparativa de estas deudas, al primer trimestre de 2011 se puede apreciar en esta otra gráfica, ya presentada en otro post:

Deuda Global

Y esta otra gráfica es aún más interesante dado que nos muestra la evolución de la deuda pública y privada española desde 1980 hasta el segundo trimestre de 2009.

Compare el fuerte incremento de la deuda pública en los años 90 y su notorio descenso en la década siguiente. A su vez, compare el incremento de la deuda privada (hogares, empresas y, sobretodo, de las instituciones financieras) desde mediados de la década pasada.

Nótese que mientras la deuda pública baja, la deuda privada y de los hogares se duplica. Pero es la deuda de las instituciones financieras la que más aumenta al multiplicarse por casi ocho veces.

Esto nos permite ayudar a comprender qué a y a quien rescatan las operaciones de los bancos centrales.

DeudaEspaña

Como siempre, una imagen dice más que mil palabras. En este caso, han sido tres imágenes para apreciar con exactitud el auténtico origen de la deuda.

En El Blog SalmónComposición de la deuda españolaLa deuda española global: quien debe, cuánto debe, y a quien le debe
Imagen | Mint.com

La deuda española global: quien debe, cuánto debe, y a quien le debe

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avatarMarco Antonio Moreno  15 de diciembre de 2010 | 06:41

Deuda Spain

Este lunes, el Banco Internacional de Pagos (BIS) publicó su última revisión trimestral, con información actualizada y bastante útil para compartir con los lectores. Más aún cuando uno de los puntos centrales del informe es el detalle de la exposición de la deuda de los países PIGS hacia los bancos extranjeros.

En la gráfica, he extraído el detalle de ese informe para España desde la perspectiva de la deuda hacia los paises (a quien se le debe) y la perspectiva por sectores (quien es el que debe). Como se puede apreciar, el 89% de la deuda es privada mientras el 11% es del sector público.

 

Por otra parte, por primera vez aparece una categoría dedicada a los derivados financieros (entiéndaseCDS), lo que constituye toda una sorpresa. Esta categoría lleva el nombre de “otras exposiciones”, y elBIS la define a pie de página como “otros riesgos”.

Llama la atención, en todo caso, que la exposición a estos “otros riesgos” de los países PIGS sea inferior a los 700.000 millones de dólares (US$668.000.000.000), exactamente una milésima parte del total de derivados que controla la élite bancaria del mundo en sus reuniones secretas:

US$700.000.000.000.000 (700 billones de dólares), como advertí en en mayo de este año. Hay que reconocer, en todo caso, la generosidad del BIS en compartir estos datos que, sin embargo, llegan demasiado tarde: dos años antes habrían sido de gran utilidad.

 

Lo relevante del informe es que la deuda de los PIGS (acrónimo para Portugal, Irlanda, Grecia y España, que reemplazaremos por GIPE) es de 2,281 billones de dólares (US$2.281.000.000.000), de los cuales Portugal tiene el 12.7%; Irlanda: 32,7%; Grecia: 11,1% y España: 43.5%), y que de esta deuda sólo 352 mil millones de dólares (15,4%) es con la banca de Estados Unidos. Esto demuestra que la banca estadounidense tiene muy poco que perder ante un impago de los países GIPE.

El informe del BIS, demuestra que el país con mayor exposición a los GIPE es Alemania, con 513 mil millones de dólares, le sigue Francia con 410 mil millones de dólares, Reino Unido con 370 mil millones de dólares y los Estados Unidos con 353 mil millones de dólares.

Esto explica por qué el mercado anticipa que las próximas fichas del dominó en caer, tras Grecia e Irlanda, serán Portugal y España. Una caída que puede arrastrar al precipicio a Alemania, Francia, el Reino Unido y Estados Unidos.

Todo el sistema bancario de estos países está estrechamente interconectado y los abusos y malas prácticas las replicaron con excelencia y eficiencia.

Esta situación nos ayuda a comprender por qué la Fed y el Banco Central Europeo están inyectandofuertes cantidades de dinero en el sistema, a espaldas de la gente, e incluso mintiendo abiertamente. Entre jueves y viernes de la semana pasada el BCE inyectó 2.300 millones de dólares por la via de la compra de bonos en estos países. Lo mismo hizo la semana anterior y lo negó, admitiéndolo en forma tardía. Estas acciones no han hecho bajar el costo de los bonos de deuda soberana, dado que sigue al alza. Y la razón es obvia: los beneficiados son los mismos bancos.

Lo que debe quedar en claro, es que el cartel bancario ha comenzado a jugar todas sus cartas para retrasar lo máximo posible el día inevitable. Hasta ese momento, mucho dinero seguirá cambiando de manos haciendo enormemente ricos a un puñado privilegiado de personajes, pero haciendo también infinitamente pobres a la inmensa mayoria del planeta.

____________________

Actualización:
Comparto este artículo de Cotizalia, … Y el BIS revela el porqué de la desesperada llamada de Obama a ZP, en el cual Alberto Artero (S. McCoy) aporta nuevos datos sobre el tema.
El detalle para la deuda de Grecia, Irlanda, Portugal y España, se puede ver en este link

Más información | Informe BIS

En El Blog Salmón | Bernanke: “Sin la acción de la Fed, el desempleo estaría hoy en el 25%”

La deuda española: cómo se llegó hasta aquí y qué se puede hacer ahora

 

avatarMarco Antonio Moreno  27 de julio de 2011 | 00:10

Deuda Española

El primer documento del grupo que audita la deuda española ha salido a la luz pública y se encuentradisponible aquí. El documento toma los datos del Banco de España entregados al 31 de marzo de 2011, que señalan que la deuda exterior bruta a esa fecha llegaba a 1,74 billones de euros, lo que supone una deuda bruta per cápita de 37.700 euros y una deuda bruta por trabajador de 98.900 euros.

Si se descuenta la deuda que los bancos, empresas, ciudadanos y gobiernos extranjeros mantienen con España, la deuda neta desciende a 1,02 billones de euros, lo que indica una deuda neta por habitante de 22.200 euros y 58.200 euros por trabajador.

¿Qué significa esta deuda y cómo se llegó a ella?

A raíz del ingreso de España a la moneda única se generó una dinámica de crecimiento basada en los bajos tipos de interés y en el uso desorbitado que hizo de este mecanismo el sector de la construcción. Este sector se financió desde su origen en base a endeudamiento externo, lo que originó una gran cantidad de empleo que pasó de 15 millones de trabajadores el año 2000, a 20,5 millones de trabajadores el año 2007.

 

En el sector público se produjo un aumento de similares características, que pasó de 2,3 millones de empleados a 2,9 millones. La inversión se disparó tanto en el sector público como en el privado.

A modo de ejemplo, pasó de 15.958 millones de euros en 1999 a 44.205 millones de euros en 2006. Los visados para vivienda lo hicieron desde 282.000 en 1996 a 865.000 en 2006, más que triplicándose en una década. Al respecto, señala el informe:

“Las razones por las que los poderes públicos (Gobierno) y los reguladores (Banco de España) consistieron que ocurriera tal disparate no son claras… Lo más probable es que se tratara de una mezcla de ignorancia, exceso de confianza en un sistema que parecía estable y cortoplacismo político”

 

preciosdelaviviendaenelmundo2.jpg

Lo cierto es que España no fue el único país europeo en sucumbir a una burbuja inmobiliaria. Como he mostrado en esta gráfica del FMI. Francia, Italia y el Reino Unido también se sumaron a la burbuja iniciada en Estados Unidos, como auténticos y fieles seguidores del sueño del ladrillo, el consumismo y el crecimiento ilimitado.

En el período de la burbuja todos se beneficiaron y eran tan grandes esos beneficios que nadie pensó que algún día terminarían. Hasta el sector público, por la vía de los impuestos a propiedades que siempre aumentaban de valor, recaudaba año a año cifras récord. Todo esto se desplomó a partir de 2008.

Los componentes de la deuda

Como se descompone en la gráfica que encabeza este post, los prestamos bancarios representan sólo el 12% de la deuda total del sistema (201.000 millones de euros), cifra muy similar a las inversiones extranjeras en Bolsa y Fondos, que suponen otros 206.000 millones de euros (12%).

Si bien esta última no se pueden considerar deuda, existe la presión de que ante una situación crítica estas inversiones pueden retirarse rápidamente, como ha estado ocurriendo en los mercados producto del pánico generalizado y la caída continua de las bolsas, con patéticos momentos de euforia.

La partida más abultada la constituyen los bonos, letras y obligaciones que están en manos de
extranjeros y que suponen nada menos que 787.000 millones de euros
 (el 45% del total de la deuda española). Aquí se incluyen títulos privados (511.000 millones de euros) y deuda pública (276.000 millones de euros).

Esta deuda privada es la que constituye el mayor lastre y se acumuló principalmente a raíz de la burbuja inmobiliaria, destacando el espectacular aumento que tuvo desde 1999, cuando llegaba a los 18.000 millones de euros, a la desorbitada cifra que alcanzó a mediados de 2007 cuando llegó a 637.000 millones de euros. En esos siete años de euforia colectiva la deuda aumentó 35 veces.

Los depósitos del exterior en bancos y cajas españoles son también muy abultados y aunque no pueden considerarse estrictamente deuda, son más fáciles de liquidar que las acciones bursátiles pueden ser retirados ante un empeoramiento de la situación del sector financiero.

Este cifra llega a los 510.000 millones de euros (29% de la deuda, color rojo en la gráfica). La último dato de endeudmiento corresponde al del Banco de España, que desde inicio de la crisis deterioró en forma importante su posición frente al eurositema y que al 31 de marzo alcanzaba 35.000 millones de euros (2% del total de la deuda).

Alternativas para gestionar el problema de la deuda

El Informe DRY reconoce dos problemas centrales en esta deuda: por un lado el elevado y creciente coste en intereses que implica su servicio. A un coste del 5% anual implica una salida de 50.000 millones de euros, cifra que equivale al salario anual de 2,2 millones de trabajadores españoles que ganen en promedio 23.000 euros.

El segundo problema es que gran parte de esta deuda presenta vencimientos en el corto plazo, lo que obliga a un renovación continua (y a un costo más elevado de los créditos), generando una situación de fuerte presión financiera que puede desembocar en dinámicas similares a las vividas por Grecia, Irlanda o Portugal. Si se agudiza este colapso, la quiebra de España sería casi inmediata. Por eso es necesario plantear alternativas para resolver a tiempo este grave problema que puede arrastrar a España al precipicio.

Como se presenta en el documental griego Deudocracia, una de las alternativas estudiadas por DRYfue la deuda odiosa. Pero la deuda española no cabe en esta definición como sí lo hace la deuda griega, de acuerdo a Daniel Cohn-Bendit. La razón principal es que la deuda pública sólo llega al 16% de la deuda total, lo que indica que estos intereses son asumibles.

El gran problema de España es la deuda privada, y es hora de exigir al gobierno una gestión más seria sobre este tema de acuerdo a lo que realmente beneficia al país.

DRY propone para ello la creación de un banco malo que reciba todos los activos problemáticos, una medida quizá un tanto tardía dado que el Banco de España, siguiendo el camino trazado por el BCE, ha comprado toda la basura tóxica que le han puesto por delante.

El gobierno español ha financiado a empresas zombies y totalmente insolventes en la espera de un pronto fin de la crisis, agotando los escasos recursos del sistema, e impidiendo que se destinen a un fin que permita reactivar la economía.

Solo hasta el 18 de febrero se habían inyectado a través delFROB 10.474 millones de euros a entidades financieras con problemas, y el Tesoro español había avalado 53.162 millones de euros de otras entidades financieras privadas. ¿Quedará algo más que rescatar? Si es así, no debe aplicarse ningún rescate más a la banca.

Con estos rescates a la banca se cumple la paradoja de que hay dinero público para salvar a una banca insolvente, pero no para la economía real que genera empleo y produce. Mientras se inyecta dinero indiscriminadamente para salvar a un sistema famélico y colapsado, se aplican serios recortes presupuestarios y planes de austeridad para asfixiar a la economía real y productiva. Esta no es más que una suicida estrategia de estancamiento global.

En El Blog Salmón | De la burbuja inmobiliaria a la crisis de la deuda española, en imágenesCómo elBCE se convirtió en vertedero de toda la basura bancaria europea
Más información | Democracia Real Ya

URGENTE PASALO Porqué lo que ocurre en la Eurozona es indignante por Vicenç Navarro OBLIGADÍSIMA LECTURA


Porqué lo que ocurre en la Eurozona es indignante

Vicenç Navarro | Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra
nuevatribuna.es | Actualizado 30 Noviembre 2011 – .

Lo más indignante de la enorme crisis que está sufriendo la Eurozona es que todo lo que ocurre podría haberse evitado, y no se ha evitado porque el sistema financiero de tal área monetaria se diseñó para optimizar los intereses del poder financiero –y muy en especial de la banca- a costa del poder de la ciudadanía, cuyo único instrumento que podía protegerles, el Estado, fue debilitado para impedir que pudiera ayudar a la población.

Si el lector cree que estoy equivocado, le aconsejo que lea los documentos que establecieron el Banco Central Europeo (BCE), que estudie la reglamentación de tal organismo y que mire los documentos producidos por tal institución.

Cuando el BCE se estableció, la banca alemana puso una serie de condiciones para que el marco alemán fuera sustituido por el euro, condiciones que favorecieron sus intereses a costa de la población de los países miembros de la Eurozona.

La mayoría de estas condiciones fueron aceptadas.

Una de ellas era que el BCE, en contra de lo que hacen los bancos centrales, no podía ayudar a los Estados miembros de la Eurozona comprándoles su deuda pública. Esto es lo que hace cualquier banco central cuando la deuda pública de su país está sujeta a los ataques de los mercados financieros especulativos.

El banco central imprime dinero y compra deuda pública de su Estado. Y con ello se fuerza que los intereses de la deuda bajen.

El BCE tiene prohibido hacer esto. Imprime dinero y se lo transfiere a los bancos para que sean ellos los que compren deuda pública. A éstos les interesa que los intereses de tal deuda pública sean elevados.

Y mientras tanto, los Estados están totalmente desprotegidos, ya que no pueden defender su deuda pública frente a los ataques especulativos. Y así ha ido ocurriendo país tras país. No hay país que tenga su deuda pública a salvo.

Ni siquiera Alemania, como estamos viendo estos días. La manera de construir el euro es equivalente a que en EEUU se hubiera establecido el dólar sin un Estado federal y sin un banco central.

El dólar y la deuda pública de los Estados se hubieran colapsado. Y esto es lo que está ocurriendo en la Eurozona. Éste es el primer problema, que podía haberse evitado si el BCE hubiera actuado como un banco central que, en contra de lo que anuncia su nombre, no lo es.

El segundo problema es que cuando lo ha hecho, forzado por el posible colapso de la deuda pública (que habría afectado negativamente a los bancos privados que poseen la deuda pública del Estado, en dificultades), lo ha hecho en cantidades muy menores y a posteriori, no a priori.

Es decir, no se ha comunicado a los mercados que el BCE ayudaría y apoyaría la deuda pública (tal como hace el banco central estadounidense, el Federal Reserve Board), sino que ha comprado la deuda pública de los países en dificultades (ahora España e Italia) después, y no antes, de que los intereses se disparasen, conllevando un coste elevadísimo al país. Es más, lo hace sin anunciarlo, y a posteriori.

Según las declaraciones de miembros del consejo directivo del BCE, esta organización se ha comprometido a comprar deuda pública, unos 20.000 millones de euros a la semana, una cantidad menor, en comparación con la cantidad que sería necesaria. El BCE, que es el que imprime moneda, podría comprar cantidades mucho mayores.

El que no lo haga es debido a que su mayor objetivo es el objetivo de la banca: que no aumente la inflación, pues si existe mucha moneda circulando podría aumentar la inflación.

Pero la inflación no es en este momento un problema mayor en la Eurozona.

El mayor problema es el bajo crecimiento económico. Pero el BCE da prioridad al control de la inflación (que es lo que desea la banca) sobre el crecimiento económico (que es lo que necesita la población).

Pero la aplicación de tales medidas excepcionales del BCE (la compra silenciosa de la deuda pública en cantidades menores) no está resolviendo la situación.

Y mientras, el posible colapso de la deuda pública de algunos países puede crear un colapso de la banca alemana y francesa (que tienen gran parte de los bonos públicos) e indirectamente de toda la banca europea internacional.

Los bancos alemanes y franceses poseen nada menos que 265.000 millones de euros de deuda pública. De ahí que la deuda pública de tales países no puede colapsarse. Y de ahí también que sea un absurdo creerse que el gobierno alemán intente expulsar a Grecia del euro. Es lo último que desea.

Como consecuencia, el BCE se encuentra en un dilema.

Su lealtad a la banca alemana le hace pensar que algo debe hacerse para impedir que Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia no puedan pagar a los bancos lo que les deben, que ha alcanzado niveles astronómicos.

Pero por otra parte, no quiere cambiar su norma de que el BCE no puede ayudar sistemáticamente a los Estados y a su deuda pública.

La solución a este dilema ya estaba proveída en su constitución. En su artículo 23 indica que el BCE puede prestar a instituciones internacionales (léase el Fondo Monetario Internacional, otro portavoz de la banca, FMI) lo que llama “ayuda” a los Estados de países terceros. Y esto es lo que está pensando hacer.

El BCE prestará dinero al FMI para que éste “ayude” a los Estados a que paguen a los bancos, siempre y cuando estos Estados acepten condiciones leoninas, que consisten en un ataque frontal al mundo del trabajo y a la protección social (todo ello, en teoría, para aumentar la competitividad), aunque en la práctica su intento es desmantelar las transferencias públicas (como las pensiones) y los servicios públicos (como la sanidad) para privatizarlos, permitiendo la entrada del capital financiero en tales sectores.

Lo que está ocurriendo en España, con la reducción del gasto social en sanidad, educación y pensiones (entre otros), es el intento de expandir el sector privado en pensiones y sanidad.

En estos dos últimos sectores, por ejemplo, las aseguradoras privadas, dependientes de la banca, está beneficiándose de los recortes realizados en estos ámbitos.

Esta es la realidad ignorada en los medios de mayor difusión del país.

http://www.nuevatribuna.es/opinion/vicenc-navarro/2011-11-29/porque-lo-que-ocurre-en-la-eurozona-es-indignante/2011112919171300553.html

Totalmente de acuerdo con el maestro Navarro. Yo lo he intentado explicar de mil maneras y él, de la forma más simple, nos desgrana la trama urdida alrededor del euro y como todo lo que nos sucede estaba previamente planeado para desmantelar los servivios públicos en beneficio de la banca y recortar derechos y libertades para  que la precariedad nos esclavize aún más de lo que estamos al tejido productivo del sistema.

Ante este ataque tan brutal y por su demostrada alevosía, solo cabe la lucha de frente y en todos los frentes contra este sistema que nos está esclavizando laboralmente y que nos intenta callar la boca con mil leyes que censuran internet. Amén de demonizar cualquier tipo de protesta ciudadana cuando ésta es totalmente legítima en una democracia.

Goldman Sachs, la FED, el FMI, el Banco Mundial y el BCE son las armas de los que se vale el neoliberalismo-sionismo que opera en la sombra por encima de las naciones para esclavizarlas y dominarlas a su antojo.

ARMAK de ODELOT

Mi versión de los hechos esra descrita en este post de hace unas semanas

Esta crisis no es casual, sino causal. Fué provocada x Goldman Sach con el  fin de minar el euroy así gobernar en Europa y saquearla

 
Por fin la cuadratura del círculo se cierra.

Todas mis sospechas por fin despejadas.

Desde un principio, dudé de la fatalidad que supuso tropezarnos con la crisis.

Es impensable e increíble que nadie imaginara lo que podía pasar con la burbuja inmobiliaria y financiera que se estaba creando.

Es teoría de economía elemental. Aquí en España, hasta el más patán lo discurría entre botellín y tapa en  cualquier taberna.

¿ Luego si era previsible lo que iba a pàsar porqué no se paró a tiempo?

Pues por lo mismo que no se rescató en su momento a Grecia ni  saca los bonos Alemania ahora. Ya lo hará en su momento cuando todo quede atado y bien atado.

Porque todo lo que estamos viviendo es un ataque orquestado en toda regla contra el euro, como moneda alternativa al dólar, ya que a partir de ahora  con sus políticas de austeridad, no podrá ser en muchas décadas, la alternativa que se presumía a éste.

Por un lado, en esta última década, se ha estado librando una lucha soterrada entre las divisas más fuertes.

Cuando apareció el euro, muchos países le vieron como una tabla de salvación donde agarrarse para poder librarse de la tiranía del dólar.

Los más atrevidos, Irak y Libia, han pagado muy cara su osadía. Y por el mismo motivo, tanto Venezuela como Irán van por el mismo camino.

Como se puede comprobar hoy en día, todos huyen del euro y ponen su dinero a buen recaudo en otras monedas mas fuertes, llamadas refugio, como el franco suizo o el dólar.

Por otro lado, la economía mundial se estaba empezando a disparar en demasía.

Los que saben y controlan el mundo, se encontraban ante dos problemas. Uno, los nuevos países emergentes a la velocidad que iban creciendo superarían rápidamente a Europa y uno de ellos, China, incluso a EEUU. Y dos. Creciendo a este ritmo se agotarían los recursos del planeta en unas décadas.

Provocando la crisis, se resolvían de un plumazo y por un tiempo, ambos asuntos.

Por un lado, al perder capacidad adquisitiva Europa, el mayor consumidor del mundo, daría lugar a un parón o frenazo en el crecimiento de los BRICS, aparte de causarles como les causará algunos efectos colaterales negativos.

Y por otro, viéndose como se ve, que por necesidad de supervivencia, nos abocamos hacia una economía sostenible en la que beneficios tan desorbitantes como se han visto antes de la crisis no podrán darse de nuevo. La burbuja creada era una magnífica forma de ganar billones que tal vez ya nunca se puedan volver a ganar.

Provocándola, sabías de antemano en que momento de la partida retirarte con todos tus beneficios y colgarles  a otros el marrón.

Esta creación artificial de dinero, sirvió, además, para endeudar hasta las cejas a los países y consumidores europeos, que ávidos de codearse con los más ricos dilapidaron el mismo en majestuosos proyectos faraónicos sin sentido.

Por lo que, resumiendo, nos encontramos, por un lado con unas agencias de calificación y ciertos fondos con base de operaciones en paraísos fiscales con una ganancia acumulada de unos 600 billones, que como anteriormente he recalcado, no se volverán a producir en muchísimo tiempo.

Esto significa que los poseedores de tal cantidad de dinero podrán dominar el mundo a su antojo ya que tendrán capacidad ilimitada para comprar voluntades y financiar todo tipo de operaciones que sean necesarias para todo el que se oponga a sus planes.

Por lo que se puede deducir de mis argumentos, toda la austeridad que se nos impone no es tanto por neoliberalizar las relaciones laborales, que sí, sino por frenar el crecimiento general de los países atacados.

No cabe duda, que dentro de las políticas neoliberales que nos imponen, las privatizaciones son una fuente más de ingresos para engordar un poco más sus llenas arcas y que los hundimientos de la bolsa propician que sectores estratégicos de los países arrastrados por la crisis, caigan en sus manos cuando en época de vacas gordas hubiera sido casi imposible.

Y por fin, el último motivo por el cual se provocó, la crisis.

La política social y exterior de la vieja e incómoda Europa. 

Europa era a principios de siglo, la que todavía tenía en su haber un algo de solidaridad tanto en su política social como en su forma de contemplar las relaciones internacionales

Todavía era la que peleaba por defender un cierto diálogo en los conflictos que hay en el mundo,

la que veía más culpable a Israel que al pueblo palestino,

la que pensaba que había que dialogar con Irán mientras no se demostrase lo contrario,

la que intentaba romper el bloqueo al pueblo cubano porque cree que no tienen que pagar justos por pecadores,

la que no veía a Chávez como un peligro de nada sino como una simple mosca cojonera,

la que quería mantener los derechos adquiridos por los trabajadores y creían en el estado de bienestar para todos,

la que más buscaba que se intentara acabar con el cambio climático,

la que creía que para tener más seguridad no había porqué recortar más derechos a los ciudadanos

y la que se opuso en una gran mayoría a la guerra de Irak.

Era, con su opinión pública a la cabeza, la única que realmente estaba frenando de alguna manera los planes belicistas de Estados Unidos.

 

Como se podía deducir, la vieja Europa sobraba.

Y qué mejor manera para librarse de ella y dejarla sin voz ni voto, que entrámpandola hasta las trancas.

Y así es como hemos llegado a la situación actual en la que nos tratan y conducen por donde ellos quieren como a un pelele desmadejado. Y ya nadie es capaz de levantar la voz cuando a EEUU, con razón o sin ella, se le ocurre expoliar un país azuzado por su jefe o sea Israel que es el país más beneficiado geopolíticamente hablando con todo lo sucedido.

¿ Quién provocó la crisis?

Es evidente hoy en día. La misma gente que la provocó y que ha resultado la gran beneficiada de la misma. Goldman Sach que ha colocado a sus hombres en la gobernanza de Europa ayudada por el banco central alemán y la FED americana que ha tapado por un lado sus artimañas y por otro le ha regalado billones de euros. Ambos dominados por la familia Rothschild.

La operación fué sencilla, de manual de usura.

Primero se cebó con créditos blandos a la presa, cuando se creyó conveniente se destapó el caso Lethman, que fué la cabeza de turco ( eso sí se avisó con antelación a ciertos directivos para que pusieran a salvo sus fortunas) y se tomó su caída como pretexto para cerrar el grifo de nuevas financiaciones y se esperó tranquilamente a que las reservas bancarias de los países atrapados se fueran extinguiendo mientras con la excusa de salvar a los bancos se entrampaba con la deuda a los países y en ese punto nos encontramos ahora, axfixiados los estados por las deudas y sin ningún tipo de liquidez, nuestras entidades bancarias.

Para acelerar el proceso, han utilizado como elemento incendiario, la prima de riesgo con la que han especulado a la baja y la espoleta para empezar la explosiones sincronizadas de rescates financieros la pusieron en Grecia donde uno de los hombres de Goldman Sachs ayudó a ocultar las cuentas griegas para que pudiera pasar el ojo fiscalizador de la UE y poder entrar en el euro.

Billones andan especulando por la bolsa y decir que no se nos dá por la situación que nos encontramos es simplemente mentir.

En peores circunstancias macroeconómicas hemos estado siempre antes del 2000 y no ha habido nunca estos problemas de financiación. Está claro, que a la mano que mece la cuna, no le conviene.

Alemania ha jugado un papel primordial en como se ha desarrollado la crisis. Su oposición a la emisión de bonos y su premeditada lentitud en resolver los problemas que han ido surgiendo con el pretexto que había que cuadrar las cuentas del estado como fuese e imponiendo recortes y austeridad que en vez de aliviar han empeorado la situación de los países con problemas.

Perjudicando así, con su actitud, a todos los demás y ganando con ello una supremacía en la UE que hoy, nadie discute y esperando caer al igual que sus socios anglosajones sobre nuestras empresas y patrimonio para llevárselo limpio como en Grecia.

Ellos no desean que se les devuelva el dinero por eso solo saben poner impedimentos, lo que quieren es quedarse con las fuentes de  de donde emanan los ingresos y con la gobernanza aunque sea de forma indirecta de los nuevos países colonizados.

Por ejemplo ¿ Qué es mejor que me pague renegociando, que puede, aunque fuese alta la deuda, Telefónica o axfixiarla aunque al final me toque condonarla la deuda y quedarme con ella? Esto es como comprarla pero a precio de saldo: Dime tú si vale o no poner en su momento una quita. Esto es lo que están haciendo con los estados.

Y hemos caído todos como pardillos. Desde el país más torpe al más listo. Quién iba a sospechar que nuestra benefactora Alemania nos iba a llevar al huerto y servir en bandeja de plata a Goldman Sachs y a sus dueños el capital judío.

Que son y serán durante mucho tiempo los amos del mundo. Dominaban el gobierno de EEUU a través de sus lobbys o grupos de presión y ahora dominan Europa a través de sus tecnócratas y sus voceros Aznar y Sarkozy. El cual estará muy harto de Netanyahu pero le obedece al igual que su amigo Obama.

Si nos fijamos bien, han conseguido que sus enemigos sean los enemigos de Europa, cuando hace años la mayor parte de Europa se inclinaba más por las tesis palestinas y las relaciones con el mundo árabe eranmas o menos excelentes.

No están muy descaminados, los que piensan, que detrás de muchos de los atentados con firma islamista que han sucedido en el mundo, estaba el Mossad, como en el del 11S o que se encuentren detrás de AlQaeda ya que tanto en Afganistán como en Libia les ha venido muy bien su existencia. qué raro que en Egipto ni se les oiga ¿ Porqué será?

Esto decía yo hace un año y el tiempo por desgracia me ha dado la razón.

” Señores, cada vez pienso más que esta crisis ha sido provocada, nos han cebado como en una partida de póker y nos han hecho apostar más de lo que teníamos. ( Lo mismo hicieron con la URSS, que la arruinaron por querer seguir la carrera armaméntistica con USA).

Y ahora nos toca pagar. Y para poder hacerlo, sin que nos suban más los intereses de nuestra deuda o que terminen de hundir nuestra moneda, nos toca callar y mirar para otro lado. Porque la que se avecina es buena. Los únicos que parecen tenerlo claro son los líderes sudamericanos, que lo chillan a los cuatro vientos y nadie les hace ni caso.

Señores, como no hagamos algo, nos van a llover hostias por todos lados. La mejor manera para reflotar nuestra economía y que no dependa tanto de la inversión extranjera que nos está axfisiando y maniatando son la creación de bancos públicos aunque se a costa de nacionalizar los bancos con pérdidas y que den créditos baratos a familias y empresas . El mejor banco que yo he conocido y se privatizó fué ARGENTARIA.

Resumiendo…Si nos fijamos bien, la única zona del mundo realmente perjudicada con esta crisis es Europa.


EEUU pasa de sus cadáveres y saldrá de ésta crisis fácilmente porque cuenta con el apoyo de los especuladores que dominan el mundo. Sionistas, Bidelberg, club de roma, Skull bones, etc. A ver si no, como la nación más endeudada del mundo no tiene problemas para colocar su deuda.
A los países emergentes esta crisis ni les roza, al contrario, les va a impulsar hacia arriba.

Sola y a la deriva queda Europa. Lastre moral de la política exterior americana.”

La única solución decente, lógica y más conveniente para los ciudadanos de los países con problemas de deuda como España, es declarar la deuda odiosa por haberse utilizado métodos fraudulentos para encarecerla y si salir del euro para volver a tener el gobierno de la moneda y devaluarla para que através de las exportaciones reactivar la economía. No hacerlo, puede que no sea tan arriesgado pero pagaremos un alto precio por sentir seguridad y es seguir más o menos en las mismas que estamos por una década al menos.

ARMAK de ODELOT

“Muere lentamente… quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de su sueño”

diciembre 5, 2011 por maestroviejo

Una colaboración de Marge V

Os pido por favor que leáis este e-mail hasta el final. Hay cosas que es importante saber.
La situación político-económica en Europa es ya insostenible. Asistimos impasibles al traspaso de poderes en Italia y Grecia. Los medios de comunicación pasan de puntillas sobre el fondo del asunto, e independientemente de la antipatía que sus dirigente despertaban en amplios sectores de la población, en la práctica este cambio supone reemplazar a los “democráticamente” elegidos por otros, los llamados “technócratas”, que ni fueron elegidos por el pueblo, ni les resultan siquiera familiar.

Si el sistema democrático actual se hallaba ya de por sí en un estado deplorable, y a pesar de que se haga alarde de que todas las garantías parlamentarias han sido respetadas, esto constituye técnicamente un golpe de estado encubierto en el que los beneficiarios son los mercados y sus estrategias especulativas salvajes. Lo desgrano, para que quede claro:

¿Sabéis quienes son Lucas Papademos 
(actual dirigente Griego tras la dimisión de Papandreu) y Mariano Monti (ahora al frente del gobierno italiano)?
¿Sabéis quien es Mario Draghi (actual presidente del Banco Central Europeo)?
¿Sabéis lo que es Goldman Sachs?

 Os lo explico:

Goldman Sachs: es uno de los mayores bancos de inversión mundial y co-responsable directo, junto otras entidades como la agencia de calificación Moody’s, de la crisis actual, y uno de sus mayores benficiarios. Sólo a modo de pincelada, en 2007 ganaron 4 mil millones de dólares en operaciones que desembocaron en el desastre actual.

¿Como lo hicieron?

Animaron a los inversores a invertir en productos sub-prime que sabían que era productos basura, y al mismo tiempo se dedicaron a “apostar” en bolsa por el fracaso de los mismos.

Eso es solo la punta del iceberg, y está  muy documentado, podéis investigarlo. Mientras leéis este e-mail se están forrando a base de especulación sobre las deudas soberanas.

Papademos: Actual primer ministro griego, tras la dimisión Papandreu. No elegido por el pueblo.
- ex-gobernador del Banco de la Reserva Federal de Boston entre 1993 y 1994.
- vicepresidente del Banco Central Europeo de 2002 a 2010.
- Miembro de la Comisión Trilateral desde 1998, fundada por Rockefeller, lobby neo-liberal (se dedican a comprar políticos a cambio de sobornarles)
- ex-Gobernador del Banco de Central Grecia entre 1994 y 2002. Falseó las cuentas de déficit público del país con la ayuda activa de Goldman Sachs, lo que condujo en gran parte e la actual crisis que sufre el país.

Mariano Monti: Actual primer ministro de Italia tras la dimisión de Berlusconi. No elegido por el pueblo.
- ex director europeo de la Comisión Trilateral antes mencionada.
- ex-miembro del equipo directivo del grupo Bilderberg.
asesor de Goldman Sachs durante el periodo en que ésta ayudó a ocultar el déficit del gobierno griego.

Mario Draghi: Actual presidente del Banco Central Europeo en sustitución de Jean-Claude Trichet.
- Ex-director ejecutivo de del Banco Munidal entre 1985 y 1990.
Vicepresidente por Europa de Goldman Sachs entre 2002 y 2006, periodo en que se realizó el falseo antes mencionado.

Bien, qué casualidad, todos de la mano de Goldman Sachs. Los que crearon la crisis se presentan ahora como la única opción viable para salir de la misma, en lo que la prensa estadounidense está empezando a llamar “El gobierno de Goldman Sachs en Europa”.

Se tiende a querer hacernos pensar que la crisis ha sido una especie de resbalón, pero la realidad apunta a que detrás de ella hay una voluntad perfectamente orquestada de hacerse con el poder directo en nuestro continente, en una maniobra sin precedentes en la Europa del siglo XXI.

La estrategia de los grandes bancos de inversión y agencias de calificación es una variante de otras llevadas a cabo anteriormente en otros continentes, se viene desarrollando desde el inicio de la crisis y está desde mi punto de vista está siendo la siguiente:

1. Hundimos a los países mediante la especulación en bolsa/mercado. Los volvemos locos de miedo a lo que dirán los mercados, que nosotros controlamos, cada día.
2. Los obligamos a recurrir a préstamos para mantenerlos en Status Quo, o “salvarlos”. Estos préstamos están estrictamente calculados para que los países no los puedan pagar, como es el caso de Grecia que no podría haber cubierto su deuda ni aunque su gobierno vendiera el país entero, y no es ninguna metáfora, es matemática.
3. Exigimos recortes sociales y privatizaciones en detrimento de los ciudadanos, bajo la amenaza de que si los gobiernos no los llevan a cabo, los inversores se retirarán por miedo a no poder recuperar el dinero invertido en la deuda de esos países y demás inversiones.
4. Se crea un altísimo nivel de descontento social, propicio para que el pueblo, ya sonado, accepte cualquier cosa con tal de salir de la situación.
5. Colocamos a nuestros hombres donde mejor convenga.

Si os parece ciencia ficción, informaos: este tipo de estrategias están perfectamente documentadas y se han venido utilizando con distintas variantes a lo largo el siglo XX y XXI en otros países, notablemente en latinoamérica por parte de los EEUU cuando se dedicaban, y se siguen dedicando en la medida que pueden, a asfixiar económicamente mediante la deuda exterior por ejemplo a países de América Central, para crear descontento social y aprovecharlo para colocar a dirigentes afines a sus intereses.

Ahora esto está pasando en Europa, y ya no es que lo haga EEUU, sino que lo hace la industria financiera internacional. Y lo que está ocurriendo bajo la mirada impotente y/o cómplice de nuestros gobiernos es el mayor robo jamás realizado en la historia de la humanidad y a escala planetaria, son golpes de estado, y violaciones flagrantes de la soberanía de los estados y sus pueblos.

 

http://maestroviejo.wordpress.com/2011/12/05/muere-lentamente-quien-no-arriesga-lo-cierto-por-lo-incierto-para-ir-detras-de-su-sueno/

¿Qué hacer para liberarse de la trampa de las deudas públicas?


Crisis económica
¿Qué hacer para liberarse de la trampa de las deudas públicas?
[Publicamos aquí la entrevista completa realizada el 28 de junio entre François Chesnais y Dominique Sicot, periodista en L´Humanité Dimanche. Por falta de espacio, sólo algunos extractos aparecerán en la edición de dicho semanario en la edición del 7 de julio de 2011. Redacción de À l´encontre].

¿Cómo definir la situación de las clases populares en Europa en relación a la cuestión de la deuda?

En mi libro (Les dettes illégitimes. Editions Raisons d´Agir, mayo 2011) hablo del “doble castigo” que las burguesías y los gobiernos están infringiéndoles.

A fines de 2008 y durante todo el año 2009, los asalariados y asalariadas han sufrido de lleno el látigo de los efectos de la crisis mundial bajo la forma de cierres de fábricas, despidos, reducción de horarios y congelación salarial.
Luego, a partir de la primera fase de la crisis de la deuda griega en mayo de 2010 y la entrada en escena de las agencias de notación como portavoces de las exigencias de los bancos y de los inversores financieros, los gobiernos europeos han emprendido un ataque a las clases populares a todos los niveles en nombre de la “obligación de pagar la deuda”.

Lo que el gobierno Papandreu ha aceptado imponer a los ciudadanos griegos en el marco del nuevo “plan de salvamento” puesto a punto por la troika –UE, BCE y FMI- produce escalofríos.

Subida de dos puntos del IVA, del 19% al 21%,
aumento de los impuestos sobre el alcohol, el tabaco y los carburantes (0,008 euros sobre la gasolina y 0,03 euros sobre el gasoil).
Creación de un “derecho de acceso” a la red eléctrica.
Reducciones de salarios y de jubilaciones en la función pública por 1,7 millardos de euros, es decir el 0,7 % del PIB.
Congelación de todas las jubilaciones públicas y privadas.
Amputación del programa de inversión pública.
Medidas para facilitar los despidos.
Ola de privatizaciones de una amplitud sin precedentes: los puertos, los aeropuertos, los ferrocarriles, el agua, las telecomunicaciones y el Banco Postal, etc.
En Portugal, las medidas aceptadas por los dos partidos “mayoritarios” son de la misma naturaleza.
En Irlanda, en el contexto de un sistema económico y social a la anglosajona, donde la protección social era ya débil, los estragos del plan de austeridad como consecuencia de la estatización de la deuda de los bancos son particularmente fuertes en la salud pública y la enseñanza.

En mi libro, recuerdo que la decisión del gobierno Sarkozy de acelerar de repente la “reforma” de las jubilaciones y de imponerla a cualquier precio es la consecuencia de una exigencia de las agencias de notación, a fines de mayo de 2010.

Los planes de austeridad están ya en marcha en todas partes.
No tienen aún el grado de intensidad que la UE, el BCE y el FMI están administrando a Grecia, pero también a Portugal e Irlanda.
Los asalariados y asalariadas y los jóvenes de la mayor parte de los países europeos deben esperarse políticas que apuntan a imponerles la misma amarga poción. Buen número de los indignados que han ocupado las ciudades de España lo han comprendido.

Se leen llamamientos a que el pago de la deuda sea puesto en el centro del debate de la campaña presidencial de 2012. ¿Qué piensas sobre este tema?

Es inevitable que ocurra. Lo que está en juego es saber quién toma la iniciativa y define sus términos.

En Le Monde del 28 de junio, Stéphane Boujnah (que es delegado general del grupo financiero Santander en Francia –tras haber sido una “vedette” del Deusche Bank- y no solo presidente del think tank: “En tiempo real”), escribe por supuesto que la deuda francesa debe ser pagada.
Desea la creación de un “Consejo nacional para la recuperación de las cuentas públicas”, que se estaría inspirado, dice, “en el legendario Consejo Nacional de la Resistencia”. Esto equivale a decir que la deuda pública francesa es legítima y que una especie de unión sagrada debe permitir que sea “liquidada”.

El movimiento social francés debe oponerse con todas sus fuerzas a este discurso que es absolutamente dominante en los medios y por el momento en la mayor parte de los discursos políticos. Si la deuda de Grecia tiene rasgos de deuda odiosa, todas las deudas públicas europeas son ilegítimas, entre ellas la de Francia. Por las condiciones políticas en las que los países han caído bajo el dominio de los “mercados, y por la naturaleza de los “préstamos” sobre los que se deben pagar intereses a los bancos y asegurar su devolución.

El mandato moral de pagar la deuda hecho a los ciudadanos se basa en dos ideas. En primer lugar, que éstos formarían parte consciente y consintiente de la acumulación de la deuda.

En mi libro, reúno un conjunto de elementos puestos a la luz por sindicatos como el SNUI (Sindicato de las finanzas públicas) y de Sud Trésor o periodistas meticulosos como los de Médiapart, que muestran hasta qué punto esto no ha sido así. El escudo fiscal es solo la punta visible de un iceberg de bajada de los impuestos del capital y de las altas rentas y de evasión fiscal.
La segunda “falsa evidencia”, por utilizar la expresión de los Economistas Aterrados, es que serían sumas, fruto de un ahorro amasado por una dura labor, que habrían sido prestadas. No es sino muy marginalmente así.
Cuando los bancos y los fondos de inversión “prestan a los estados”, activan mediante “el efecto de palanca” un mecanismo de apropiación de una parte de los impuestos pagados por quienes no pueden escapar a él (el IVA en particular).
Estos “préstamos” se basan en un tejido complicado de transacciones interbancarias en buena parte ocultas (el “shadow banking system” o “sistema financiero de la sombra”), cuyas bases son tan frágiles que toda falta de pago, incluso de un muy pequeño país (Grecia representa el 2% del PIB de la zona euro) es una amenaza para los bancos.

Defiendo, igual que lo hace Attac, la necesidad de proceder a una auditoría pública de la deuda.

En Grecia, un comité por la moratoria y la auditoría de la deuda ha sido creado en enero de 2011. Sus militantes han llevado a cabo ya un trabajo suficientemente fuerte como para que un sector de los militantes de la plaza Syntagma lo haya adoptado y que se haya podido oír en un video de Dailymotion, a una joven portavoz del sindicato de los empleados estatales, gritar al fin de la entrevista las consignas de la pegatina que llevaba: “¡No debemos nada! ¡No se venderá nada! ¡No se pagará nada!”.

En España, la actividad de los bancos está en el punto de mira de los indignados. Subrayo quizá más fuertemente de lo que lo hace por el momento Attac, que dadas las tradiciones políticas francesas, la auditoría puede verdaderamente tomar cuerpo solo bajo la forma de una amplia campaña popular iniciada por las asociaciones y partidos, de la que la campaña de los comités por el No al Tratado Constitucional Europeo (TCE) de 2005 proporciona un perfecto ejemplo.

El caso griego muestra el inmenso alcance democrático de una campaña por la moratoria y la auditoría popular de la deuda. En Francia, quienes han estudiado las centenares de páginas del TCE serán perfectamente capaces de analizar los documentos públicos, particularmente los informes parlamentarios, en los que son detallados una amplia parte de los “regalos al capital”.
Tratándose de los detentadores de los títulos de deuda, la cuestión de la salvaguarda del pequeño ahorro en caso de anulación es a menudo planteada. Cuando se hacen las declaraciones del impuesto, los bancos calculan al céntimo los montantes aferentes a diferentes formas de ahorro de los hogares. Les sería garantizado, pues no representa sino una minúscula parte de los “créditos” sobre el estado reclamados por los bancos y los inversores financieros.

¿Así pues, no estamos ante una crisis griega, sino ante una crisis propiamente europea?

Exacto. Se trata de una crisis europea, porque bancos europeos, alemanes y franceses en particular están amenazados más o menos seriamente por una suspensión de pagos del estado debido a su gestión arriesgada y oculta.

Mucha gente ha dicho que la crisis de los bancos estaba acompañada por una crisis de la “gobernanza europea”. Estamos más bien ante un ensayo de puesta en marcha de lo que Naomi Klein llama “la estrategia del shock”.

Las rivalidades entre las élites europeas, la independencia del BCE, la pesadez de las instituciones de la UE hacen su montaje complicado. Pero si se toman las propuestas ya antiguas del luxemburgués Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, los discursos de Ángela Merkel y de Nicolas Sarkozy y el “Pacto por el euro” que endurece drásticamente el “Pacto de estabilidad” y, en fin, el reciente discurso de Jean-Claude Trichet defendiendo una “gobernanza” aún más centralizada y autoritaria de la zona euro, estamos claramente frente a una tentativa de utilizar la “crisis de la deuda” para someter de nuevo a las clases populares al “talón de hierro” del capital.

Esta “estrategia del shock” tiene por contexto, en el plano mundial, el callejón sin salida de la acumulación financiarizada y del modelo de crecimiento por endeudamiento.

Los Estados Unidos han sido su clave de bóveda. Estuvieron en el epicentro del krach del Nasdaq en 2001 y de los bancos de inversión en septiembre de 2008. No conocen otro modelo e intentan por tanto perpetuarlo.
Sin embargo el gobierno americano está en casi suspensión de pagos. Los países de Europa, entre ellos los de la zona Euro, han copiado los mecanismos del modelo de crecimiento por endeudamiento en combinaciones diferentes. Irlanda y España han construido una prosperidad ficticia sobre booms inmobiliarios insensatos.
En todas partes las empresas han aprovechado las oportunidades de la liberalización para hacer jugar la competencia entre asalariados de países de trayectoria histórica y niveles de salario y de protección social muy diferentes.
La demanda interna ha decaído y no ha sido sostenida más que por el endeudamiento de las familias. En todas partes los gobiernos, tanto de izquierdas como de derechas, han bajado los impuestos sobre el capital y sobre las altas rentas y han compensado la bajada de la fiscalidad mediante un recurso creciente al préstamo.

La tasa de endeudamiento de Francia se acerca ahora al 90% del PIB. Pero en el otoño de 2008, antes del rescate de los bancos y de los grupos del automóvil, estaba ya al 63%. Lo mismo es cierto para otros países. Pero Francia es también la sede de tres de los grupos financieros (se les llama aún “bancos” pero el término es falso) muy implicados en el apoyo al boom inmobiliario en España y en la compra de títulos de la deuda.

Se oye a los dirigentes europeos repetir que si el pueblo griego lograra impedir el nuevo plan de austeridad, ello podría desencadenar quiebras bancarias en cascada.

La realpolitik de la finanza quiere efectivamente que los pueblos acepten inmolarse para que la dominación del capital perdure. El primer acto de la toma de posesión de la nueva directora del FMI (Christine Lagarde) ha sido pues, de forma completamente natural, hacer un llamamiento al parlamento griego a ser “responsable” y a votar unánimemente las leyes correspondientes al nuevo “plan de rescate”.

Volvamos sobre los “bancos”. Con la ayuda de la concentración, los bancos se han transformado en grupos financieros para los que las operaciones de lejos más provechosas son las de valorización de las carteras de los ricos (la “banca privada”) y sobre todo las operaciones de especulación sobre los títulos de la deuda pública y de refinanciación de los préstamos de las sociedades inmobiliarias y de los bancos hipotecarios.

Desde su salvamento en 2008, los “bancos” no han depurado todos los activos tóxicos de sus cuentas. Han continuado haciendo inversiones de alto riesgo en las dos esferas de actividad mencionadas. Han reencontrado su nivel de hacer ganancias de antes de la crisis.
Sus accionistas han recibido dividendos y los dirigentes stock-opcions elevadas. Sus títulos (cerca del 20% del CAC40) han dopado el curso de las bolsas. Hay un debate incesante en los periódicos especializados para apreciar, se puede decir incluso adivinar, la situación de su balance y por tanto el grado en que una suspensión de pagos “haría temblar el sistema financiero mundial” realmente.
En lo que concierne a la deuda griega, la mayor parte de los grupos financieros han tomado sus disposiciones. Se pueden interpretar así las informaciones relativas a las iniciativas tomadas por el BNP Paribas sobre Grecia. Pero un “efecto dominó” sigue siendo posible. Lo que inquieta verdaderamente a las finanzas es la situación española, cuarta economía de la zona euro, donde el marasmo económico es profundo en un momento en que la juventud y sectores sociales se movilizan.

En tu libro, privilegias la cuestión de la anulación de la deuda y la puesta de los bancos bajo control social, ahí donde otros se focalizan en la salida del euro.

Hay diferentes formas de posicionarse en relación a la crisis del euro.

Se puede ver el euro como una cortapisa (algunos lo han pensado desde el comienzo) y por tanto la crisis actual como la ocasión de volver a una moneda nacional, cuyo gobierno podría relanzar el crecimiento por la devaluación de la tasa de cambio.
Quienes tienen esta posición hablan poco o nada en absoluto de la deuda. Piensan quizá que el aumento de los ingresos fiscales ayudaría a resolverla en buena parte. Olvidan la experiencia de la devaluación competitiva de finales de los años 1980, con una deuda bastante menos elevada y una base industrial bastante más sólida.
Se puede ver la crisis del euro como algo inscrito en los hechos en razón de la probabilidad, incluso la ineluctabilidad, de una suspensión de pagos de Grecia. La deuda griega era del 133% del PIB en 2010. Va a acercarse al 160% en 2011 y rozar, según algunas proyecciones, el 180% de aquí a dos años.
Las medidas brutales no hacen sino retardar el momento en que habrá que dar “un salto a lo desconocido”, es decir, reestructurar la deuda, alargar los plazos, borrar una parte. Es completamente posible que el efecto dominó sea entonces tan fuerte que la zona euro estalle. Ciertos bancos no lo resistirían, de forma que la cuestión de su puesta bajo control social se plantearía.
No se les podría sin embargo evitar la quiebra una vez más de forma gratuita. Los trabajadores se encontrarían más que nunca confrontados a la pregunta: ¿hay que desangrarse para que el estado asegure un servicio de la deuda pública aplastante –¡en Francia, a la altura de 50 millardos de euros, absorbe la totalidad de lo que es recaudado a título del impuesto sobre la renta!- de forma que se les permitiera a los bancos continuar pagando dividendos y remuneraciones alucinantes a sus dirigentes?
Lo que yo defiendo es que el movimiento social, ayudado si es posible por algunos partidos, se prepare para no ser tomado por sorpresa en una nueva crisis bancaria y para poder responder a ella con la ayuda de la consigna de “tomar los bancos”. Esta consigna tiene un “carácter algebraico”. El grado de radicalidad de su puesta en marcha depende del estado de la correlación de fuerzas políticas, es decir, en buena parte, de la importancia de la preparación política ciudadana anterior.
Es posible que la resistencia de las clases populares y de la juventud, como en España, sea un factor desencadenador de las quiebras bancarias. Pero es el propio sistema bancario el que se ha puesto en esa situación.
La creación de una red de comités por la auditoría de la deuda permitiría al movimiento social prepararse para esa eventualidad. Estaría dispuesto a movilizarse contra todo nuevo anuncio gubernamental de la necesidad de “salvar a los bancos”.
Es el primer paso evidentemente hacia consignas más radicales. Es lo que muchos militantes esperan de las asociaciones altermundialistas y de los partidos de izquierda y de extrema izquierda.
El combate político por la moratoria y la anulación, tras la auditoría popular, de la mayor parte de la deuda pública no es de los que pueden ser “delegados”. Lo que ocurre en Atenas nos concierne en Francia. Si la deuda de Grecia tiene rasgos de “deuda odiosa”, todas las deudas europeas son ilegítimas.

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Fuente traducción:  http://www.vientosur.info/articulosweb/noticia/?x=4115

Fuente original: http://alencontre.org/?p=3144

Los bancos roban y el gobierno mira para otro lado


Los bancos roban y el gobierno mira para otro lado

La aprobación por el Gobierno el pasado viernes de un Real decreto que ha sido calificado por algunos medios como “ley contra los abusos en la banca” pone una vez de relieve la desfachatez gubernamental y la directa complicidad de los poderes públicos con la banca privada para permitirle salir de la crisis con más poder y una situación patrimonial saneada.

Se dice que es un decreto contra los abusos bancarios porque se modifican algunos criterios de cómputo de activos para que la exposición al riesgo de los bancos cuando realizan inversiones especulativas y de ingeniería financiera sea más transparente y, sobre todo, porque establece mecanismos para limitar las remuneraciones de los directivos, además de intervenir en el mercado para evitar que los bancos recurran a las llamadas “guerras de depósitos” ofreciendo intereses elevados que, según el gobierno, luego obligan a aumentar el coste de la financiación a la economía.

Decimos que el decreto es una desfachatez porque no se enfrenta realmente a las causas que provocaron la crisis financiera, porque solo pone paños calientes para hacer como que se regulan de otro modo las finanzas, cambiado algo para que nada cambie, y porque engaña a la sociedad haciendo creer que los abusos de la banca provienen de donde en realidad no vienen.

Lo que hay que controlar no son los sueldos de los directivos sino los beneficios de la banca.

Lo que debería hacer el gobierno no es lanzar este canto de sirena sino, de entrada, someter las remuneraciones astronómicas de los directivos bancarios a impuestos justos y progresivos y no hacerlos desaparecer, como viene haciendo. Y, sobre todo, impedir que la banca privada pueda generar los beneficios extraordinarios que obtiene a base de financiar mal a la economía productiva y de gozar de un poder de mercado radicalmente incompatible con el buen funcionamiento del sistema financiero e incluso con el juego de poderes democrático que debe primar en una sociedad que se dice democrática.

Si en España hubiera decencia y justicia decente y si los dos partidos de los que dependen la gobernabilidad, el Partido Socialista y el Popular, junto a los de la derecha nacionalista, no fueran esclavos de los créditos que reciben de la banca y que luego no pagan, se tomarían de verdad medidas contra los abusos de la banca pero éstas no serían las del decreto que acaba de aprobar el gobierno. Serían otras fundamentalmente destinadas a poner en claro y pedir responsabilidades civiles y penales, al menos, por actividades y hechos como los siguientes:

1) La posible responsabilidad de la banca española en la generación de un insostenible crecimiento del crédito bancario que provocó más tarde la crisis en la que estamos y en la utilización de vías de financiación para poder mantener ese crecimiento que claramente comportaban mucho riesgo y problemas futuros que todos estamos pagando ahora.

2) La posible responsabilidad de la banca española en la promoción de miles de contratos de permuta conocidos como clips o swaps inmobiliarios que en realidad han sido un engaño y una estafa descomunal a clientes que han perdido millones de euros.

3) La posible responsabilidad de la banca española en la generación del boom inmobiliario, entre otras vías, mediante la tasación de las viviendas artificialmente al alza para así aumentar su negocio de creación de deuda.

4) La posible responsabilidad de la banca española en la liquidación muy perjudicial de los créditos hipotecarios para miles de familias también por realizar tasaciones artificialmente a la baja.

5) La posibles irregularidades fiscales y de gestión patrimonial de la banca española que puedan estar dándose tras la apropiación de las viviendas adquiridas por familias que no han podido seguir pagando sus créditos.

6) La responsabilidad que pueda haber tenido la banca española en el hecho innegable de que millones de personas no pueden disfrutar de su derecho constitucional a la vivienda por la política crediticia que viene practicando y por su contribución a generar el paro y la pobreza que lleva consigo la crisis que ha contribuido a provocar.

7) La responsabilidad que pueda estar teniendo la banca española en la enorme rigidez a la baja que muestra el precio de la vivienda en España a pesar de haber estallado ya hace meses la burbuja y al mantener fuera del mercado cientos de miles de viviendas que podrían satisfacer necesidades sociales fundamentales.

8 ) La posible responsabilidad de la banca española ante la situación en la que se encuentra la economía española como consecuencia de estar utilizando dinero público y recursos de sus clientes para ampliar sus negocios improductivos y especulativos sin destinarlo, como se supone que es la razón de recibirlo, a financiar a empresas y consumidores.

9) La posible responsabilidad que pueda tener la banca española en nuestra mayor tasa de inflación dado el mayor nivel de gastos inherentes a las operaciones financieras y comisiones que cobra a sus clientes.

10) Las posibles responsabilidades de la banca española como financiadora de negocios criminales, de tráfico de armas y de drogas, tal y como han denunciado algunos organizamos y asociaciones internacionales.

11) La posible responsabilidad de la banca española por utilizar paraísos fiscales para facilitar la evasión fiscal y por los daños que con toda seguridad eso ha causado a la economía española.

l2) La posible responsabilidad que haya podido tener la banca española en la exclusión y segregación financieras que haya podido producirse con colectivos sociales o grupos sociales más vulnerables.

13) La posible responsabilidad de la banca española en la financiación consciente de la corrupción urbanística.

14) La posible responsabilidad de la banca española en la financiación irregular de los partidos políticos.

15) La posible responsabilidad de la banca española en el incremento del coste de la deuda soberana y su participación en actuaciones especulativas contra España incluso con recursos recibidos de los poderes públicos y de los ciudadanos españoles.

16) La posible responsabilidad de la banca española en la extensión del fraude fiscal y de la economía sumergida difundiendo productos financieros durante los últimos años con el solo propósito de blanquear dinero y ocultar a la Hacienda Pública las fuentes reales de las rentas y patrimonios de sus clientes.

17) La responsabilidad de la banca por utilizar de un modo palpable e indisimulado su poder financiero para aumentar su influencia mediática, política, académica y social comprando voluntades y publicaciones financiando publicaciones (como ocurre con los informes que justifican la privatización y recorte de las pensiones públicas) en donde una y otra vez se presentan datos que no responden a la realidad pero que contribuyen a crear un estado de opinión favorable a sus intereses económicos. Y, por tanto, engañando a la opinión pública y prostituyendo la deliberación social y la propia democracia.

18) La responsabilidad de la banca española en la enorme pérdida de empleo que se ha producido en su sector, en donde las jubilaciones se producen a las edades más bajas a pesar de que los informes que financia proponen su aumento para el resto de los trabajadores y sectores económicos, y a pesar de que es el negocio que mayores beneficios viene obteniendo desde hace años.

19) La posible responsabilidad de la banca española en la enorme cantidad de errores que se producen en la gestión de las cuentas de sus clientes o en la gestión de documentos y recibos, por los habituales abusos de confianza que llevan a gestionar de forma muy diferenciada y arbitraria sus depósitos y, de forma particular, por la suscripción de fraudulentos “fondos de pensiones” que ocultan su verdadera naturaleza y beneficio real y la desigual rentabilidad que suponen para los clientes y para las entidades bancarias.

20) Y finalmente habría que abrir otro capítulo para depurar también las responsabilidades de los directivos del Banco de España, y más concretamente de sus gobernadores, puesto que son las autoridades encargadas de supervisar a la banca privada y las que podrían haber evitado que todo esto hubiera ocurrido.

Pero ninguna de estas cuestiones se plantea ni se investiga, ni se cuestiona. En lugar de hacerles frente para poner en claro las causas que han provocado un quebranto de docenas de miles de millones de euros para pequeñas y medianas empresas y para las familias y consumidores españoles, y, además de ello, una merma sustancial de su capacidad de decisión, lo que se hace es conceder a los banqueros un régimen de privilegios totalmente incompatibles con la democracia más elemental y de casi total impunidad. El ejemplo del presidente del Banco de Santander, Emilio Botín, es elocuente:

Según informaba la web EL CONFIDENCIAL el 21 de septiembre de 2006 “durante los años 1988 y 1989, el Santander manejó cerca de medio billón de pesetas de dinero negro, que provenía de fuentes financieras más o menos inconfesables (…)

El banco entregó al Fisco información falsa sobre 9.566 operaciones formalizadas que representaban 145.120 millones de pesetas. (…) A tal efecto, no dudó en declarar como titulares de las cesiones a personas fallecidas, emigrantes no residentes en España, ancianos desvalidos, trabajadores en paro, familiares de empleados del banco, antiguos clientes que ya no mantenían relación alguna con la entidad, etcétera”.

Como consecuencia del descubrimiento de esa serie de irregularidades, la acusación solicitó para el presidente del Banco de Santander, Emilio Botín, “un total de 170 años de prisión y una multa de 46.242.233,92 euros (7.694.060.334 pesetas), además de una responsabilidad civil de 84.935.195,86 euros (14.132.027.499 pesetas), que es el perjuicio causado con su actuación a la Hacienda Pública”.

Pues bien, el diario El País informaba el 27 de mayo de 2008 que para defenderse de la acusación de supuestos favores a ese banco, el ex ministro de economía Rodrigo Rato presentó un escrito de la ex-Secretaria de Estado de Justicia y luego Vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, “en la que ésta pidió el 25 de abril de 1996 que se cursaran al Abogado del Estado “instrucciones” sobre su actuación en el caso de las cesiones de crédito”, concretamente, pidiendo que no se dirigiera “acción penal alguna por presunto delito contra la Hacienda Pública, contra la citada entidad bancaria o sus representantes”. Gracias a lo cual, su presidente ni siquiera fue juzgado por esas actuaciones.

Estos son los verdaderos abusos de la banca y los que de verdad hacen daño a la sociedad y no las remuneraciones de sus directivos, por muy altas que sean. Y no hay por qué que seguir aguantando estos abusos. Hay que denunciarlos, censurarlos y reclamar medidas para investigar y depurar responsabilidades.

Ya es hora de que la sociedad despierte y no se deje vencer más por el miedo ancestral hacia quienes manipulan el dinero ante sus manos como si fueran magos que tienen un don especial para hacerse ricos cuando en realidad solo son trileros que se aprovechan de la necesidad ajena y que esconden sus trampas gracias a la impunidad y al poder inmenso que durante siglos han acumulado.

Ya es hora de que la gente reaccione y no permita que, con su dinero, la banca robe, engañe y haga inversiones inmorales y sumamente peligrosas para la estabilidad económica, social y ambiental del planeta.

No puede haber democracia mientras haya abusos bancarios.

‘Too big to fail’ está ganando otra vez


‘Too big to fail’ está ganando otra vez

avatarOnésimo Alvarez-Moro  5 de junio de 2011 | 19:51

En estos momentos, están haciendo lo mismo de lo que hicieron cuándo estalló la crisis financiera,están salvando a los bancos con nuestro dinerocomo yo y Marco Antonio hemos dicho hace un año. Ahora lo llaman ayudas a nuestros socios griegos que están algo sobre-endeudados y que, con un poco de ayuda de sus socios del Euro, tendrán el tiempo que necesitan para asegurar que sus cuentas estén en orden y así volver a la senda de crecimiento.

La realidad es que, como ya he hablado en estas páginas, el gobierno griego no está tomando las decisiones difíciles necesarias ya que, hasta ahora con apelar a la solidaridad europea y amenazar con el fin del mundo para convencer a los recalcitrantes, han conseguido lo que pedían, tanto de sus socios europeos como del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Y si no ayudamos a Grecia ¿qué pasaría? Una de dos cosas, primero, los griegos se organizarían ellos mismos, tomarían las decisiones difíciles y pagarían sus deudas, probablemente con algunos retrasos acordados con sus acreedores.

La otra alternativa sería que dejarían de pagar y entrarían en procesos que ya hemos visto en el pasado, cuando países han dejado de pagar sus deudas de forma unilateral. Es verdad que este camino causa la suspensión inmediata de más participación en los mercados pero, cuando ves que alguien, persona o país, no paga sus deudas, es de esperar que los participantes en los mercados financieros no quieran jugar más con ese deudor.

También es verdad que los que más sufren son los que menos pueden, los más pobres, pero los que más sufren son los mismos siempre que se sigue políticas económica insostenibles. Por eso es mejor cortar, hacer las cosas bien y volver a la senda de crecimiento loo antes posible. Este camino sin fin es el camino de continuo sufrimiento para los mismos pobres que ahora están sufriendo.

Para que se entienda que quiero ayudar a los pobres pero no al resto, preferiría establecer un pago europeo mensual a cada familia griega en dificultades durante el periodo de transición y por lo menos así veríamos que los que sufren recibirían ayuda real y la presión sobre el gobierno y sobre los acreedores no se reduciría.

He hablado en estas páginas de qué pasa cuando vemos suspensiones de pagos de países en el pasado, por ejemplo, en Argentina donde, con el tiempo, negociaron con los bancos y, al final, pagaron sus deudas de alguna forma. Argentina siendo Argentina, lo hicieron tarde, mal y gritando durante todo el camino pero hicieron suficiente para dar la confianza a los acreedores y a los inversores extranjeros para volver con algo más de confianza.

Una suspensión de pagos por parte de Grecia seguiría más o menos el mismo camino, negociarían y llegarían a acuerdos de retrasos, calendarios de pagos e, incluso, de cancelaciones de deuda.

Ah si, esta segunda alternativa tendría sus consecuencias para los bancos. Tendrían que reclasificar estas deudas y aportar más capital para hacer frente a las posibles pérdidas.

Puede que algunos bancos no tengan la posibilidad de asumir estas necesidades de más capital, pues estos serían los que han hecho negocios por encima de sus posibilidades. Como cuando estalló la crisis, se vio que muchos bancos estaban haciendo negocios por encima de sus posibilidades, ganando dinero cuando todo iba bien y, cuando se vio su mala gestión, las arcas públicas se abrieron para salvarles.

¿Vamos a repetir la maniobra de salvar a bancos, a sus accionistas y a sus directivos, sin condiciones?

En El Blog Salmón | Grecia necesita más dinero y más medidas preventivas y Stiglitz: “Lo de Grecia 

«Españistán», la teoría de la burbuja inmobiliaria que arrasa en internet


«Españistán», la teoría de la burbuja inmobiliaria que arrasa en internet

El vídeo de animación con el que un joven explica de forma sencilla su versión sobre la crisis del ladrillo en España

T. RÓDENAS / MADRID
Día 28/05/2011 -
Pocas veces se ha explicado la crisis inmobiliaria con tanta claridad como lo ha hecho Aleix Saló, autor del cómic «Españistán. Este país se va a la mierda» y del vídeo de animación más visto en YouTube en estos momentos.
Pulse para ver el video
YOUTUBE
Imagen sobre el blanqueo de dinero

La película comienza con una España que despierta resacosa tras una de sus peores noches de borrachera. La metáfora es sencilla pero eficaz y el argumento, a partir de ahí, trata de reconstruir esa noche de farra que supusieron los años de auge inmobiliario en nuestro país.

Y es que, a ojos de Saló, nuestro país estaba viviendo el auge de la construcción bajo la premisa del «carpe diem», disfrutando del mayor período de bonanza de la democracia a costa del ladrillo, sin pensar en las consecuencias que tendría (y que tuvo) en el futuro.

Las causas a las que apunta

-La combinación de la Ley de Suelo de 1998 y Reforma Laboral de 2002. La primera, aprobada como fórmula para facilitar el acceso de los jóvenes a la vivienda a través del aumento de la oferta inmobiliaria y la consecuente bajada de precios. La segunda, que según el autor de «Españistán» señala como la que dio la puntilla, pretendía fomentar la contratación por parte de los empresarios para reducir el paro.

-La filosofía del «Spanish way of life», que se resume en comprar una casa a toda costa y blanquear a través de la construcción, lo que hizo que la demanda de vivienda se disparase y con ella el precio del suelo, lo que favorecía la especulación.

-La concesión indiscriminada de hipotecas. Bancos y cajas redujeron enormente las exigencias a la hora de conceder una hipoteca o un crédito. Esto generó, por un lado, una falsa sensación de bienestar y, por otro, alimentó la deuda bancaria con entidades internacionales.

-La crisis crediticia en EEUU, que desencadenó un efecto dominó en bancos, cajas, empresas y familias.

«Españistán», la teoría de la burbuja inmobiliaria que arrasa en internet

Nadie se salva de la crítica

El vídeo proporciona datos reveladores como que en 2005 «España construía en un año más que Francia, Alemania e Italia juntas». Y, en cuestión de responsabilidades, nadie se salva: desde la mala gestión de la política inmobiliaria del gobierno Aznar, hasta la incompetencia del gobierno de Zapatero a la hora de frenar la burbuja inmobiliaria.

Si el análisis es acertado o no, deberá juzgarlo cada uno, pero es indudable que la originalidad y la claridad con la que se explica tan compleja crisis merece, al menos, un poco de atención.

Por un Sistema Público de Cajas de Ahorros. Hay que nacionalizar Caja Madrid-Bankia


Por un Sistema Público de Cajas de Ahorros. Hay que nacionalizar Caja Madrid-Bankia

Al calor del auge inmobiliario, las Cajas aceleraron su carrera desbocada por abrir sucursales en todo el país, entrando en competencia entre ellas en lugar de centrarse en sus respectivos territorios y buscar la colaboración entre las distintas entidades.

Firmado por:

Piedad García de Castro (ex-Vicepresidenta de Caja Madrid), Francisca Ruiz López (ex-Vicesecretaria de Caja Madrid) y Juan Sotres Menéndez (ex-integrante de la Comisión Ejecutiva), los tres fueron miembros del Consejo de Administración de Caja Madrid por los impositores; Jordi Escuer, Liliana Pineda y Paloma Martín Torpedo, miembros de la Presidencia Regional de Izquierda Unida-Comunidad de Madrid; y ATTAC-MADRID
. Rebelión

Los arriba firmantes hacemos un llamamiento a la constitución de una “Plataforma por la nacionalización de las Cajas de Ahorros” algo que, en la Comunidad de Madrid se concreta en la exigencia de la nacionalización de Caja Madrid-Bankia. Puedes firmar en apoyo de esta reivindicación y ponerte en contacto con nosotros, a través de la web http://www.nacionalizacioncajamadrid.wordpress.com y el correo electrónico nacionalizarcajamadrid@gmail.com

El Gobierno de Rodríguez Zapatero, respaldado por el PP, está forzando la conversión de las Cajas de Ahorros en bancos privados. Amparándose en la nueva legislación estatal, el Ejecutivo de Esperanza Aguirre ha aprobado una Ley de Cajas de Ahorros de la Comunidad de Madrid para privatizar Caja Madrid. La crisis económica se ha convertido en la excusa de los gobiernos estatal y autonómicos, alentados por el Banco de España, para tomar estas medidas. Su objetivo es permitir a los bancos privados y grandes fondos de inversión —privados y públicos, incluidos los fondos soberanos de varios países— hacerse con el control de los ahorros depositados en las Cajas. Ese proceso no está por venir, sino que ya ha empezado. La privatización de Caja de Madrid, a través de la creación de BANKIA junto con otras seis Cajas (de Castilla León, La Rioja, Cataluña, Canarias y la Comunidad Valenciana), pondrá en manos de estos inversores unos 150.000 millones de euros de los ahorros de los madrileños. Las peores consecuencias de estas medidas las sufrirán las familias trabajadoras. Frente a ello, nosotros reclamamos la nacionalización de Caja Madrid-BANKIA, y queremos que este sea el primer paso hacia la nacionalización del conjunto de las Cajas, para crear un Sistema Público de Cajas de Ahorros que permita emplear sus recursos en provecho de la mayoría de la sociedad, y no de una minoría cada vez más rica.

La conversión de las Cajas en bancos privados no asegura un buen uso de nuestros ahorros. Todo lo contrario, al convertirse en entidades plenamente privadas y desligadas del objetivo social, susceptibles de ser vendidas al mejor postor en cualquier parte del planeta, su volatilidad se incrementa y el riesgo de que nuestros ahorros desaparezcan por una mala gestión se multiplica. Importantes bancos han quebrado en el mundo, y muchos más lo habrían hecho si no se los hubiera sostenido con dinero público a través de los Estados y los bancos centrales, incluso mediante su nacionalización, en algunos casos. Los gobiernos se han endeudado para salvarlos y, ahora, nos exprimen a todos a través de la deuda pública, forzando el recorte de salarios, pensiones y empleo público y de los gastos sociales. Los grandes bancos españoles han sido las entidades financieras europeas que más dinero han recibido del Banco Central Europeo (BCE). El BCE les presta el dinero a tipos en torno al 1% y, a su vez, ellos lo prestan a otro mucho más alto, por ejemplo al Gobierno español. Si no hacemos nada, también se adueñarán de las Cajas y de nuestros ahorros para utilizarlos en su beneficio.

De la misma forma que quieren privatizar el Canal de Isabel II, y aquellos servicios públicos, como la Sanidad y la Educación, que puedan resultar rentables para las empresas privadas, las Cajas son un bocado muy apetitoso para los grandes inversores, empezando por el Banco Santander y el BBVA. Hace décadas que aspiran a ello y la crisis les ha brindado la excusa perfecta. Las Cajas tienen unos activos totales de 1.280.734 millones de euros, o sea, más de un billón de euros, (datos de la Confederación Española de Cajas de Ahorros, CECA, de diciembre de 2009), cerca del 50% del sistema financiero español. Y dieron beneficios, 3.403 millones de euros en 2010, después de haber dedicado grandes cantidades a sanear sus cuentas. En plena batalla entre todas las entidades financieras por obtener liquidez, la privatización de las Cajas les vendría a los bancos como anillo al dedo.

En definitiva, pelear por hacer públicas las Cajas es un paso necesario para detener y revertir la oleada de medidas económicas que las instituciones de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, y nuestros gobernantes, llevan imponiéndonos desde que empezó la crisis, y cuyas consecuencias son regresiones constantes en los derechos de los trabajadores y el recorte del gasto social. Todas estas medidas regresivas vienen con el respaldo de centros académicos, preferentemente de economistas neoliberales —premios Nobel incluidos— y de grupos de presión organizados en fundaciones empresariales, que pretenden dar a dicha actuación una apariencia “científica”. Son estos mismos centros y lobbys los que nutren de ejecutivos a la banca y las grandes empresas, así como proporcionan a los responsables económicos de las instituciones públicas encargadas de aplicar los ajustes.

Exigimos responsabilidades

Aunque la situación varía de unas a otras, las Cajas han sido mal gestionadas. A pesar de ser entidades con “finalidad social”, en lugar de promover la vivienda de protección pública han sido las principales entidades financieras involucradas en el negocio de la vivienda privada, invirtiendo y financiando a las inmobiliarias, por un lado, y concediendo créditos hipotecarios para la compra de vivienda, por otro. Esta actividad ha sido muy lucrativa hasta el fin de la burbuja del “ladrillo”. Es sonada la concesión de un crédito de 1.000 millones de euros de Caja Madrid a la inmobiliaria Martinsa-Fadesa, que ha protagonizado una de las mayores quiebras españolas.

Además, se han dedicado a invertir en proyectos tan cuestionables socialmente como parques de atracciones (Warner, Terra Mítica…), sanidad privada, etcétera. También ha habido casos de empresas de consejeros de las Cajas que recibían importantes créditos, como el de Díaz Ferrán, cuyas empresas obtuvieron créditos por importe de 23,5 millones de euros de Caja Madrid, sin garantías suficientes y contraviniendo los Estatutos de la entidad. El Banco de España ha multado a los directivos y al Consejo de administración de Caja Sur, por motivos similares.

Al calor del auge inmobiliario, las Cajas aceleraron su carrera desbocada por abrir sucursales en todo el país, entrando en competencia entre ellas en lugar de centrarse en sus respectivos territorios y buscar la colaboración entre las distintas entidades.

Finalmente, emulando a los bancos, los altos directivos se han puesto sueldos millonarios. En una muestra de la falta de transparencia de esta instituciones, los salarios individualizados de éstos se desconocen ya que sólo se dan cifras globales. En 2010, el Consejo de Administración de Caja Madrid, de 22 miembros, percibió más de 17 millones de euros. Diversas fuentes establecen que su anterior presidente ganaba más de 3 millones de euros anuales, y de su actual presidente, Rodrigo Rato, no tenemos datos. Y todo esto con el respaldo de los integrantes de los consejos de administración, muchos de ellos representando a partidos de izquierda y sindicatos de clase.

Así pues, hay que hacer auditorías públicas de las Cajas para conocer su realidad y exigir responsabilidades a quienes las han gestionado:

- sus altos directivos;

- a los que debían supervisarlas y establecer su política, los miembros de sus consejos de administración y comisiones de control —integradas por representantes de las comunidades y ayuntamientos, sindicatos, patronal, partidos políticos, entidades diversas y representantes de los impositores—;

- a los sucesivos gobiernos, estatales y de las comunidades, que permitieron o propiciaron esta actuación;

- a la entidad que tenía la obligación de vigilar su actividad financiera, el Banco de España.

Todos ellos son responsables de un mal uso de nuestros ahorros.

La bancarización no es la solución, sino el problema

¿Van a resolverse los problemas de las Cajas con su transformación definitiva en bancos? En absoluto. Precisamente éstos son consecuencia de haber actuado más como bancos privados que como entidades con finalidad social. Por el contrario, su bancarización conllevará la destrucción de cerca de 30.000 puestos de trabajo y de uno de sus principales efectos positivos y seña de identidad, la Obra Social. Sólo en Bankia se destruirán unos 4.000 empleos, la mayoría de Caja Madrid, cuya Obra Social se verá reducida a la mitad.

La Obra social ha estado lejos de jugar el papel que debería. Ha sido insuficiente. La cantidad invertida en ella por las Cajas ha supuesto, por término medio, un 25% del total de sus beneficios. Y, en gran medida, se ha usado para la autopromoción. En 2008, un tercio de la misma se dedicó a actividades culturales y de ocio dirigidas a segmentos de nivel adquisitivo medio y alto. Aun con estas carencias, la Obra Social sí juega un importante papel afectando a la vida de muchas personas, puesto que las Cajas tienen una buena cantidad de instituciones sociales muy útiles como bibliotecas, centros de día para mayores, salas de exposiciones, centros escolares para disminuidos, centros culturales, etc. A pesar de las declaraciones de intenciones, la transformación de las Cajas en bancos, que supeditará su actuación a la ley del máximo beneficio, será el fin de la Obra Social a medio plazo.

A pesar de la mala gestión, no es cierto que las Cajas estén peor que los bancos. Mientras ellas están más expuestas al crédito inmobiliario, los otros tienen muchos más problemas con los créditos al consumo y a las empresas. Sin embargo, a las Cajas se les exige unos requisitos mayores, obligándolas a buscar recursos en el mercado de capitales y a transformarse definitivamente en bancos. Para ello, se les permite emitir acciones y se abre la puerta de los consejos de administración al capital privado.

¡Vamos a pagar con dinero público la privatización!

Esta operación emplea grandes cantidades de recursos públicos. Las Cajas han recibido créditos o ayudas públicas, principalmente a través del Fondo de Restructuración Ordenada Bancaria (FROB), por importe de 16.264 millones de euros, y necesitarán más. Ese dinero permitiría dar los primeros pasos para su nacionalización. El Sistema Institucional de Protección (SIP) que lidera Caja Madrid ha establecido su valor contable en 10.240 millones de euros para su futura salida a Bolsa, y ha recibido 4.465 millones de ayuda del FROB. Estas ayudas se otorgan en forma de “participaciones preferentes” que no comportan derechos políticos. Si se hubieran dado a cambio de acciones, el Estado sería propietario del 43,6% de la entidad. Sin embargo, estos recursos se están empleando para sanearlas y entregarlas, posteriormente, a manos privadas. Un negocio muy rentable que se presenta como si los bancos privados hicieran un favor a la sociedad, cuando la realidad es la contraria: les damos nuestros ahorros, mientras les ayudamos a enjugar las deudas con dinero público.

En consecuencia, la entrega al capital privado de las Cajas no evitará gastos al erario público pero sí lo privará de dotarse de una importante fuente de ingresos y de una palanca financiera imprescindible para resolver los problemas sociales. No son aceptables propuestas como la que hace el Partido Socialista de Madrid(PSM) para la creación de un banco público regional mientras respalda la privatización de las Cajas. Dicho banco, una especie de Instituto Oficial de Crédito (ICO) en miniatura, tendría un fondo de 650 millones de euros que se obtendría a través de la emisión de deuda pública por parte de la Comunidad de Madrid (suponiendo que el Gobierno central se lo permita, dada su insistencia en recortar el gasto público). Así, se trataría de un banco con recursos insuficientes, minúsculos al lado del peso económico de la entidad que se privatiza, Caja Madrid, y sólo contribuiría a endeudar más a la Comunidad, una deuda que pagaríamos los de siempre. Resulta llamativo que esta medida del PSM suponga una cantidad casi equivalente a lo que se deja de ingresar anualmente por la supresión del impuesto de Patrimonio, algo que hizo Esperanza Aguirre con el respaldo de Tomás Gómez. Se nos han quitado unos ingresos provenientes de las rentas más altas del impuesto de Patrimonio y, por otro lado, se nos propone que los 650 millones los paguemos todos a través de más deuda pública. En definitiva, la propuesta es más bien una hoja de parra tras las que ocultar la operación con Caja Madrid, no una alternativa real.

Necesitamos una banca pública al servicio de la sociedad

Sin embargo, existe una alternativa a todas estas medidas. En lugar de una “contrarreforma” en beneficio de la minoría más rica de la sociedad, necesitamos una reforma de las Cajas para que éstas se pongan al servicio de la mayoría. La única forma de conseguirlo es transformándolas en públicas, posibilitando que su gestión sea establecida y supervisada democráticamente. Para ello, dado que son entidades privadas, no hay otro camino que su nacionalización. En la Comunidad de Madrid eso nos conduce a reivindicar la NACIONALIZACIÓN DE CAJA MADRID-BANKIA. No obstante, sabemos que esta medida también debe plantearse a nivel estatal. ¿Por qué los ahorros de la sociedad deben ser gestionados por entidades privadas cuyo único objetivo es el beneficio de una minoría de multimillonarios? ¿Es que no hemos aprendido nada de la crisis? La administración de nuestros ahorros adquiere tanta importancia que debería ser considerado un servicio público, a salvo de los especuladores. Por eso necesitamos una banca pública, y el primer paso para crearla es la conversión de las Cajas en entidades públicas.

En consecuencia, hacemos un llamamiento a las entidades sociales progresistas y ciudadanos críticos, a la constitución de una “Plataforma por la nacionalización de las Cajas de ahorros”, para que denuncie esta política, movilice y exija:

1. Derogación de todas las medidas legislativas que abren la puerta a la conversión de las Cajas en bancos privados. Hay que promover todas las medidas jurídicas posibles para frenar su aplicación.

2. Realización de auditorías por los organismos públicos competentes, de todas las entidades financieras que nos permita saber cuál es su situación real. Sus resultados se expondría públicamente y de forma comprensible para toda la población. Queremos conocer qué se ha hecho con las decenas de miles de millones de euros que han ganado los años pasados, exigiendo responsabilidades a sus gestores y a los encargados de su supervisión. Cese inmediato de todos aquéllos responsables que hayan contravenido la finalidad social de las Cajas, sus estatutos o que han promovido prácticas lesivas para dichas entidades.

3. Conversión de las Cajas en entidades públicas mediante su nacionalización. El dinero público que se ha empleado en su apoyo no debe retirarse en el plazo de cinco años, como está previsto, sino convertirse en participaciones públicas en el capital social de la Cajas, y que se tomen las medidas necesarias para nacionalizar el resto. En la Comunidad de Madrid exigimos la nacionalización de Caja Madrid-Bankia, y promoveremos que, en todas las comunidades autónomas con entidades implicadas en la formación de Bankia, se desarrolle esta misma iniciativa.

4. Creación de un Sistema Público de Cajas de Ahorro, en sustitución de la CECA, mediante la mutualización de las diferentes Cajas, conservando la autonomía en la gestión y la operativa de las mismas, manteniendo cada una de ellas su vinculación con la actividad económica de su territorio, evitando duplicidades y solapamientos, y con una coordinación estatal fundada en el principio de la solidaridad. Instamos a los partidos de la izquierda a presentar las propuestas legislativas necesarias.

5. Fin de los sueldos millonarios de los altos directivos, estableciéndose un régimen salarial equivalente al que tienen los trabajadores de las administraciones públicas. Basta de “milloneuristas”. Revisión de los privilegios corporativos y establecimiento de condiciones dignas para todos los trabajadores de las Cajas, sus fundaciones y su Obra social, eliminando cualquier discriminación, suprimiendo la precariedad laboral y estableciendo un sistema de contratación por oposición, que sea transparente y objetivo.

6. Revisión de la actuación en los consejos de administración de empresas participadas por las Cajas, para asegurar que la actuación es correcta financiera y socialmente, sin tratos de privilegio ni respaldo a políticas regresivas en el terreno social, laboral o ecológico.

7. Garantía de un mejor trato a los impositores favoreciendo financieramente las cuentas nómina, que afectan a trabajadores y pensionistas, garantizando que sean ellos los beneficiados y no las empresas. Además, hay que asegurar una información transparente y comprensible para todos los clientes sobre la situación de sus entidades. Fin a la política de deshaucios de las familias que acrediten la imposibilidad de pagar su primera vivienda, y puesta a disposición de las administraciones públicas del stock de casas de las Cajas para contribuir a crear un parque público de vivienda en régimen de alquiler, a precios asequibles, a fin de que se cumpla el derecho constitucional a una vivienda. Las administraciones públicas utilizarán para todas sus actividades financieras a las Cajas públicas.

8. La gestión de las Cajas será democrática, pública y conocida por toda la sociedad, rindiendo cuentas de la misma periódicamente en los respectivos parlamentos autonónomos.

9. Basta de destrucción de puestos de trabajo en las Cajas, las fundaciones y la Obra Social. Ésta última será revisada en su totalidad, para garantizar que los recursos de las Cajas se empleen de la manera más útil socialmente.

10. La actuación de las Cajas formará parte integral de la política económica y social de las administraciones públicas, en particular de las comunidades autónomas, cuya prioridad será la consecución del pleno empleo y el desarrollo de unos servicios públicos acordes con las necesidades reales. Se prohibirá específicamente la actividad especulativa o la apertura de cuentas y delegaciones en paraísos fiscales, de forma directa o a través de su participación en otras empresas.

Chossudovsky: ¿El arresto de Strauss-Kahn, una trampa montada por miembros poderosos del FMI?


Chossudovsky: ¿El arresto de Strauss-Kahn, una trampa montada por miembros poderosos del FMI?

PostDateIcon 23 de mayo de 2011
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DSK y su “amigo” Timothy Geithner.

MICHEL CHOSSUDOVSKY / Global Research – El arresto del director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn tiene todas las apariencias de una trampa ordenada por miembros poderosos de la entidad financiera, en colaboración con el francés Nicolas Sarkozy, cuya presidencia ha servido a los intereses de los EE.UU. a expensas de los de Francia y la Unión Europea. Si bien no hay pruebas por el momento de un complot, las  circunstancias inusuales de su arresto y su encarcelamiento requieren un examen cuidadoso.

Inmediatamente después de la detención de Strauss Kahn, presiones fueron ejercidas por Washington para acelerar su reemplazo como Director Gerente del FMI, de preferencia por un no-europeo, un americano o un candidato elegido a dedo de una “economía de mercado emergente” o de un país en desarrollo.

Desde la fundación de las instituciones de Bretton Woods en 1945, el Banco Mundial ha sido dirigido por un estadounidense, mientras que el FMI ha estado bajo el mando de un Europeo (occidental).

Strauss-Kahn es un miembro de los grupos de élite que se reúnen a puerta cerrada. Pertenece a la Bildeberg. Clasificado como una de las personas más influyentes del mundo, es un académico y político en lugar de un banquero. A diferencia de sus predecesores en el FMI, no tiene afiliación directa a una institución bancaria o financiera.

Pero al mismo tiempo es el chivo expiatorio. Su “metedura de pata” fue para hacer frente al consenso de Washington-Wall Street e impulsar reformas en el FMI que cuestionaban el papel primordial de los Estados Unidos dentro de la organización.

La desaparición de Strauss-Kahn sirve potencialmente para fortalecer la hegemonía de los EE.UU. y su control sobre el FMI a costa de lo que el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld, llamó la “Vieja Europa”.

EL BLOQUEO DE STRAUSS-KAHN, EL CANDIDATO PRESIDENCIAL

En los últimos años, un gran cambio se ha producido en el panorama político de Europa. Gobiernos pro-estadounidenses han sido elegidos en Francia y Alemania. La socialdemocracia se ha debilitado.

Las relaciones franco-estadounidenses se han redefinido, con Washington jugando un papel importante en la preparación de una nueva generación de políticos europeos.

La presidencia de Nicolas Sarkozy ha, en muchos aspectos de la política exterior, convertido a Francia en “régimen cliente” de facto de EE.UU., en términos de apoyo a los intereses corporativos de EE.UU. en la UE,  y estrechamente alineado con EE.UU..

Hay dos cuestiones relacionadas entre sí que se superponen en la hipótesis de un embuste contra DSK.

La primera se refiere a un cambio de régimen en el FMI, el segundo a Strauss-Kahn como candidato en las próximas elecciones presidenciales de Francia.

Ambos procesos están vinculados en el choque entre la competencia de EE.UU. y los intereses económicos europeos, incluido el control sobre el sistema del euro.

Strauss-Khan como uno de las favoritos del Partido Socialista, habría ganado las elecciones presidenciales y a la desaparición de “Nuestro hombre en París” Nicolas Sarkozy. Tal como lo documenta Thierry Meyssan, la CIA desempeñó un papel central en la desestabilización encubierta del partido gaullista y el apoyo a la elección de Nicolas Sarkozy (Véase Operación Sarkozy: Cómo la CIA puso uno de sus agentes en la presidencia de la República francesa, Réseau Voltaire, septiembre 4, 2008)

Una presidencia de Strauss-Kahn, y un gobierno “socialista” habría sido un grave revés para Washington, contribuyendo a un cambio importante en las relaciones franco-estadounidenses.

Habría contribuido a debilitar el papel de Washington en el tablero político europeo, dando lugar a un cambio en el equilibrio de poder entre Estados Unidos y la “Vieja Europa” (es decir, la alianza franco-alemana).

Hubiera tenido repercusiones en la estructura interna de la Alianza Atlántica y el papel hegemónico de los EE.UU. en la OTAN.

El sistema de la zona monetaria  del euro, así como la capacidad de Wall Street para ejercer una influencia decisiva en la arquitectura monetaria europea también están en juego.

¿EL EMBUSTE?

Cincuenta y siete por ciento de la población de Francia, según un sondeo de 17 de mayo, creo que Strauss-Kahn, fue víctima de una  tramap. Fue detenido por un  presunto asalto sexual y violación sobre la base de escasas pruebas. Fue detenido sobre la base de una denuncia presentada por el hotel Sofitel, donde se hospedaba, en nombre de la presunta víctima, una camarera anónima.

La mujer de 32 años de edad dijo a las autoridades que ella entró en su habitación la tarde del sábado y que Strauss-Kahn la atacó, según el portavoz de la Policía de Nueva York, Paul J. Browne  el. Ella dijo que le habían dicho de limpiar la espaciosa suite de 3.000 dólares por noche y pensó que estaba vacía.

De acuerdo a la declaración de la mujer a la policía, Strauss-Kahn, salió del baño desnudo, la persiguió por un pasillo y la llevo al dormitorio donde comenzó a asaltarla sexualmente. Ella dijo que la arrastró al cuarto de baño, donde la obligó a practicarle sexo oral y trató de quitarla la ropa interior. La mujer pudo liberarse, se escapó de la habitación y dijo al personal del hotel lo que había pasado, dijeron las autoridades.

DESAFIANDO EL CONSENSO DE WASHINGTON

Lo que está en juego inmediatamente después de la desaparición de Strauss-Kahn es el “cambio de régimen” en el FMI.

El gobierno de Obama ha pedido su reemplazo por una persona más dócil. El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, ex presidente ejecutivo de la Reserva Federal, está presionando para la sustitución de Dominique Strauss-Kahn, “lo que sugiere que no puede seguir desempeñando sus funciones”, como Director Gerente del FMI.

“Geithner, pidió un mayor reconocimiento oficial por la junta del FMI que John Lipsky, el segundo al mando, seguirá sirviendo como director gerente temporal durante un período transitorio. ”

¿Qué hay detrás del escenario de la trampa? ¿Qué poderosos intereses están implicados? Geithner mantenía una estrecha relación personal con Strauss-Kahn.

En el Senado de los EE.UU. (18 de mayo), el senador Mark Kirk, de Illinois, pidió la renuncia de DSK a la vez que instó al segundo del FMI, John Lipsky, de “asumir la plena responsabilidad del FMI”, como director general interino. El proceso de “sustitución permanente debe” comenzar de inmediato “, dijo. John Lipsky, es un influyente banquero de Wall Street, un ex vicepresidente de JPMorgan Investment Bank.

El FMI es, en teoría, una organización intergubernamental, que históricamente ha sido controlada por Wall Street y el Tesoro de los EE.UU. Su ” amarga medicina económica” llamada Programa de Ajuste (SAP), impuesta a un sinnúmero de países en desarrollo, responde fundamentalmente a los intereses de los bancos acreedores y las corporaciones multinacionales.

El FMI no es el principal artífice de las reformas económicas devastadoras que han servido para empobrecer a millones de personas, mientras se crea un “entorno favorable” para los inversores extranjeros en las economías de salarios bajos del Tercer Mundo.

Los bancos acreedores tienen la última palabra. El FMI es una entidad burocrática. Su función es aplicar y hacer cumplir las políticas económicas en favor de los intereses económicos dominantes.

Las reformas propuestas por Strauss-Kahn a la vez que proporcionan un “rostro humano” al FMI no constituyen un cambio de dirección. Ellas fueron formuladas en el ámbito del neoliberalismo. Modificaron pero no socavaron el papel central de la  “medicina económica” del FMI. El impacto social devastador de “tratamiento de choque” del FMI ha prevalecido en gran parte  bajo la dirección de Strauss-Kahn.

Dominique Strauss-Kahn llegó a la cabeza del FMI en noviembre de 2007, menos de un año antes de la crisis financiera en Wall Street de septiembre-octubre de 2008. El programa de ajuste estructural (PAE) no se modificó. Bajo DSK, el “tratamiento de choque” del FMI que históricamente se había limitado a los países en desarrollo se impuso a Grecia, Irlanda y Portugal.

Bajo el mando de DSK como Director General, el FMI exigió que los países en desarrollo eliminen las subvenciones de alimentos y combustible a la vez que subían los precios de las materias primas en las bolsas de Nueva York y Chicago.

Las alzas en los precios de los alimentos y del combustible, que precedió el desplome de Wall Street de septiembre-octubre 2008 fueron en gran parte el resultado de la manipulación de los precios de los cereales y se vieron impulsadas artificialmente por las grandes operaciones especulativas. En lugar de domesticar a los especuladores para que detienen el aumento de los precios de los alimentos y el combustible, el papel del FMI es de garantizar que los gobiernos de los países en desarrollo endeudados no interfieren de forma alguna en el “mercado libre” para impedir que estos precios suben.

Estas subidas de los precios de los alimentos, que son el resultado de la manipulación directa han servido para empobrecer a la gente en todo el mundo. El aumento de los precios de los alimentos constituye una nueva fase del proceso de empobrecimiento global.

DSK fue cómplice en este proceso de manipulación del mercado. La eliminación de los subsidios a los alimentos y el combustible en Túnez y Egipto había sido exigido por el FMI. Los precios de los alimentos y del combustible se dispararon, empobreciendo a la gente y provocando el movimiento de protesta social de enero del 2011:

La prudencia fiscal sigue siendo una prioridad absoluta para las autoridades de Túnez, que también creen la necesidad de mantener una política de apoyo fiscal en 2010 en el entorno internacional actual. Los esfuerzos realizados en la última década para reducir el ratio de deuda pública de manera significativa, no debe ponerse en peligro por una política fiscal demasiado laxa. Las autoridades se han comprometido para controlar los gastos corrientes, incluidas las subvenciones. (IMF Tunisia: 2010 Article IV Consultation – Staff Report; Public Information Notice on the Executive Board Discussion; and Statement by the Executive Director for Tunisia).
“[El FMI] alentó a las autoridades [egipcias] para que presionan aún más con las reformas de subsidios a alimentos y combustible, y acogió con satisfacción su intención de mejorar la eficiencia y la focalización de los programas de subsidios alimentarios. [Se refiere a la eliminación selectiva de las subvenciones a los alimentos].

“Se debería considerar la posibilidad de introducir mecanismos de ajuste automático de los precios internos de los combustibles para reducir al mínimo las distorsiones [es decir, un aumento espectacular de los precios del combustible, sin interferencia del Estado], mientras que el fortalecimiento de programas sociales para proteger a grupos vulnerables. (IMF Executive Board Concludes 2008 Article IV Consultation with the Arab Republic of Egypt Public Information Notice, PIN  No. 09/04, 15 de enero, 2009)
Bajo el mando de DSK, el FMI impuso medidas radicales de austeridad en Egipto en 2008, mientras que apoyo “los esfuerzos para ampliar el programa de privatización” de Hosni Mubarak. (Ibid)

LA CONEXIÓN WISNER – SARKOZY

La libertad bajo fianza le fue denegada a  Strauss-Kahn por la jueza Melissa Jackson, nombrada y protegida por Michael Bloomberg, quien además de su papel como alcalde es una figura poderosa en Wall Street.

El fiscal de distrito de Manhattan Cyrus Vance Jr. acusó (con escasas pruebas) a Strauss-Kahn, “con siete delitos, entre ellos intento de violación, abuso sexual, tocando la fuerza y ​​la prisión ilegal”.

¿Quién es Jr. Cyrus Vance?

Él es el hijo del difunto Cyrus Vance quien se desempeñó como Secretario de Estado en la administración Carter.

Pero hay mucho más que lo que parece. El padrastro de Nicolas Sarkozy, Frank G. Wisner II, es un prominente funcionario de la CIA que se casó con su madre Christine de Ganay, en 1977 y se desempeñó como Secretario Ejecutivo Adjunto de Estado bajo el mando de Cyrus Vance Senior, el padre del fiscal de distrito Cyrus Vance Junior.

¿Tiene importancia?

Las familias Vance y Wisner tenían estrechos vínculos personales. A su vez, Nicolas Sarkozy, tenía estrechos vínculos familiares con su padrastro Frank Wisner (y sus medios hermanos y hermanas en los EE.UU.; uno de los miembros de la familia Wisner ha participado en la campaña electoral de Sarkozy).

También vale la pena señalar que Frank G. Wisner II era el hijo de uno de los espías más famosos de Estados Unidos, el fallecido Frank Wisner Gardiner (1909 – 1965), el cerebro detrás del golpe patrocinado por la CIA que derrocó al gobierno de Mohammed Mossadegh en Irán en 1953. Wisner Jr. es también patrono de la Fundación de los Hermanos Rockefeller.

Si bien estos vínculos personales diversas no prueban que Strauss-Kahn, fue objeto de una trampa, la cuestión de los vínculos de Sarkozy con la CIA a través de su padrastro, por no hablar de los lazos de Frank G. Wisner II a la familia Cyrus Vance, valen sin duda la pena investigar. Frank G. Wisner también jugó un papel clave como enviado especial de inteligencia de Obama a Egipto a la altura del movimiento de protesta de enero de 2011.

¿La CIA habrá jugado un papel?

¿Fue Strauss-Kahn víctima de una trampa de las personas en su entorno político inmediato.  entre ellos el presidente Obama y el secretario del Tesoro Tim Geithner?

¿Tendra un juicio justo?

¿ Se considerará inocente hasta que se demuestre su culpabilidad? Los medios de EE.UU. han emitido ya su veredicto. ¿Se manipularán los procedimientos judiciales?

¿Se puede esperar que Strauss-Kahn tendrá derecho a un juicio justo, es decir, el mismo trato que se otorgado a miles de personas detenidas por supuestos cargos de agresión sexual en la ciudad de Nueva York?

¿Cuántas supuestas  agresiones sexuales similares o comparables  se producen sobre una base mensual en Nueva York? ¿Cuál es el patrón subyacente? ¿Cuántas de estas son denunciadas a la policía? ¿Cuántas son  objeto de seguimiento  de la policía una vez que una queja se ha presentada?

¿Cuál es el porcentaje de quejas presentadas a la policía que son objeto de detención policial? ¿Cuántas de estas detenciones dan lugar a un procedimiento judicial? ¿Cuáles son los retrasos en los procedimientos judiciales?

¿Cuántas de estas detenciones se producen sin llevar a  un procedimiento judicial?

¿Cuántos de los casos sometidos a un procedimiento judicial son despedidos por el presidente?

¿En cuántos de los casos se  niega la libertad bajo fianza de plano por el juez que preside? ¿Cuál es la base para denegar la libertad bajo fianza?

¿Cuántos están en libertad bajo fianza? ¿Cuál es el importe medio de la fianza?

¿Cuántos están en prisión sin fianza basado en evidencia incompleta y escasa?

¿Cuántos de los a quienes se les deniega la libertad bajo fianza son enviados a una prisión de máxima seguridad infame en Rikers Island, bajo las órdenes de Michael Bloomberg?

INMUNIDAD DIPLOMÁTICA

Informes de prensa afirman que la inmunidad diplomática plena no se aplica a los funcionarios de las Naciones Unidas y las instituciones de Bretton Woods, es decir, que los EE.UU. no ha ratificado el protocolo “Convención de la ONU sobre los privilegios e inmunidades de los organismos internacionales” que la mayoría de los países han ratificado.

Este convenio da a los jefes de las agencias de la ONU una amplia inmunidad en los países donde tienen su sede. Pero el gobierno de EE.UU. nunca llegó a ser parte de ese tratado. Los empleados de los organismos internacionales son cubiertos por una ley de EE.UU. que sólo da una inmunidad limitada.

La pregunta relevante es: ¿cómo esta disposición inmunidad limitada ha sido aplicada en la práctica? ¿Cuántas personas con inmunidad limitada (funcionarios de la ONU, funcionarios de las instituciones de Bretton Woods) han sido arrestadas y enviadas a una prisión de alta seguridad?

¿Strauss-Kahn habra recibid el mismo trato que los detenidos en virtud de las disposiciones de la “inmunidad limitada”?

¿La detención de Strauss-Kahn se ajustara al patrón? ¿O será tratado Strauss-Kahn de una manera que no se corresponde con la norma por la de la policía y en los procedimientos judiciales aplicados en los numerosos casos de personas detenidas por supuestos cargos de asalto sexual?

Sin una trampa instrumentada por personas muy poderosas, el jefe del FMI hubiera sido tratado de una manera totalmente diferente. El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y Timothy Geithner habrían llegado a su rescate. El asunto habría sido silenciado con el fin de proteger la reputación de una figura pública de gran alcance. Pero eso no sucedió.

Hartos del votar y callar


may19

Hartos del votar y callar

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¿De verdad hay que explicar las causas? ¿De verdad hay aún quien se sorprenda de que en un país que se supone europeo, que presume de sentarse en el G-20, que hasta hace nada decía ser la séptima potencia económica del planeta, estallen las protestas cuando se alcanza un 45% de paro juvenil; cuando un 63% de los ciudadanos vive con mil euros o menos al mes mientras las grandes empresas baten récords de beneficios y de sueldos para sus altísimos directivos; cuando más de un cuarto de millón de familias son desahuciadas por no pagar la hipoteca mientras la misma banca que les deja sin casa pero no sin deudas se lleva, de premio, casi dos puntos del PIB en planes de rescate públicos?

Francamente, lo raro es que todo esto no haya sucedido antes. Hasta alguien tan poco sospechoso de antisistema como el presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, advirtió hace unos meses de que en España se juntaban todos los ingredientes para una revuelta juvenil, para “un nuevo mayo del 68”. Ilegalizar las manifestaciones para tapar la boca de los descontentos, como ha hecho la Junta Electoral de Madrid, no va a servir para acallar estas protestas, sino que las va a encender aún más.

Piensan en el PP que este río revuelto les va a beneficiar. Tal vez sea así, y este domingo puedan celebrar que el desencanto con la política –esa permanente duda de la izquierda que rara vez asalta a los disciplinados votantes de la derecha– les dé una victoria histórica. Puede ser, aunque está por ver. Pero en el PP se equivocan si creen que esta nueva democracia más participativa, que estos días balbucea sus primeras palabras en 140 caracteres, sigue siendo la de votar y callar.

Pánico a que Europa acabe siendo el mayor fraude piramidal de la historia


Pánico a que Europa acabe siendo el mayor fraude piramidal de la historia

@S. McCoy  16/05/2011

Hay sido la comidilla de todos los corrillos especializados en el análisis de la realidad europea en la última semana. Irwin Stelzer, del Hudson Institute, en su columna de los lunes en el WSJ definía abiertamente el esquema de ayudas de la UE y el FMI a naciones como Grecia, Irlanda o Portugal como un fraude piramidal de libro, un nuevo caso Ponzi que necesariamente ha de acabar mal.

A aquellos que invirtieron en fondos de Madoff, en sellos de Forum y Afinsa o incluso en pagarés de Nueva Rumasa no hace falta que nadie les explique lo que quiere decir esto.

Para el común de los mortales, valga una sucinta definición: se trata de aquellas prácticas financieras por mor de las cuáles se promete a los inversores una determinada rentabilidad sin que el destino real de sus fondos la pueda justificar en ningún caso, de modo tal que son los nuevos aportantes de liquidez los que, con su dinero, permiten a los promotores de la idea cumplir con el retorno prometido, alimentando de este modo la “credibilidad” y bondad de su actividad y atrayendo nuevos recursos de incautos.

Una estructura que funciona bien mientras fluye el efectivo pero que deviene insostenible cuando éste se seca. ¿Conocen una cosa que responde al nombre de Seguridad Social? Pues no se aleja mucho en su formulación actual de reparto a esta realidad. Sobre ella volveremos al final de este post.

Pues bien, sabemos que las ayudas acordadas con los tres países anteriormente mencionados cumplen con una doble condición: establecimiento de medidas estructurales que les permitan corregir los desequilibrios que les condujeron a su precaria situación, por una parte, y devolución del principal más intereses, fijados a un nivel sustancialmente inferior al exigido por el mercado, por otra.

Teóricamente así uno mejora y al otro no le cuesta. Miel sobre hojuelas.

Sin embargo, más allá de la finalidad “bancaria” de parte de ella, y que bien concebida en Estados Unidos se has probado como rentable,dos son las paradojas que rodean esta financiación.

  1. por una parte, la nueva deuda va a ser utilizada para… hacer frente a vencimientos inminentes de deuda, esto es: para cumplir con el rendimiento prometido con anterioridad a otros tenedores de sus bonos. ¿Les suena?
  2. no solo eso, con fuertes tensiones internas de tesorería que amenazan la cohesión social, una parte mayor o menor de la misma irá destinada a hacer frente a los pagos corrientes de las respectivas administraciones internas. ¿Les pitan ya los oídos?

Dicho uso sería incluso justificable, en términos de solución de un “mero” tensionamiento de liquidez, si la capacidad interna de generación de recursos financieros de los distintos estados permitiera hacer frente con garantías al problema de solvencia futura que subyace a su situación. Pero no es así. Y es ahí donde entramos en el meollo de la cuestión, esto es:

  1. la imposibilidad matemática de que con medidas draconianas de actividad puedan las naciones afectadas lograr los superávits primarios que necesitan para cuadrar sus cuentas;
  2. y la incapacidad temporal, debido a sus largos periodos de maduración, de que las reformas estructurales rindan los frutos que de ellas se esperan en el plazo necesario.

De ahí que el discurso haya pasado de la utopía a la cercanía y la palabra restructuración, eufemismo para no aplicar los indecorosos “quita y espera”, esté más que nunca encima de la mesa como un planteamiento que afecte a tipos, plazos o ambos a la vez. Ponzi redivivo.

Caben dos últimas consideraciones.

  1. Volviendo al caso de la Seguridad Social, es evidente que los fraudes piramidales lo son por naturaleza, dando igual el ánimo fraudulento o el carácter público del defraudador. El efecto, en cualquier caso, viene a ser el mismo, siendo esto lo que realmente importa, el quebranto patrimonial de más o menos afectados. Otra cosa es que, mientras la rueda siga girando no nos importe, en la infantil creencia de que no nos tocará. Pero lo que es insostenible por naturaleza, siempre termina por caer (paréntesis: de ahí que esa sea una reforma, la del estado del bienestar, que no admita demora).
  2. El caso europeo, mona vestida de seda, es exactamente igual pero con plazos más perentorios que impone la cruda experiencia de los datos recurrentes. Un esquema llamado a terminar regular que se podía haber solucionado de otra manera, desde la más simple estructura de avales con una permanencia en el tiempo vinculada a determinados hitos estadísticos (libertad de gobierno interior, mismo objetivo, sin  desembolso dinerario) a una definitiva armonización fiscal con plasmación financiera en los deseados eurobonos.

Ahora que el mal está hecho es cuando algunos se dan cuenta que dotar con 440.000 millones de euros a 2013, para incluir el riesgo España, un programa tan descabellado como éste tiene poco sentido. ¿Rectificarán? Por favor, antes muerta que sencilla, ay que sencilla, ay que sencilla… Buena semana a todos.

Más en http://twitter.com/albertoartero y en la cuenta de Alberto Artero en Facebook.

Acerca de …

@S. McCoy .-Experto financiero que escribe Valor Añadido. Es un incisivo analista que despertó el interés de nuestros lectores con sus brillantes y didácticos artículos sobre empresas, sectores y tendencias del mercado.


Los bancos centrales provocan subidas de precios y desempleo


Los bancos centrales provocan subidas de precios y desempleo

Jueves, 14 de Abril de 2011

Publicado en Sistema Digital el 15 de abril de 2011

La actividad económica es un conjunto de procesos y de relaciones entre sujetos, instituciones y entorno interconectados sistémicamente. Aunque haya actividades singulares, el conjunto no puede funcionar “a trozos”, como si la economía se tratase de una simple suma de compartimentos estancos. Y mucho menos, en una época de gran apertura e internacionalización de todas las economías.

Por eso es estúpido tratar de arreglar los problemas de índole general que puedan afectarle (que son los que generalmente requieren respuestas más eficaces) “trozeando” las soluciones. Por ejemplo, aplicando por un lado la política fiscal y por otra la monetaria, o la de empleo, o la industrial o la energética… sin procurar que todas contemplen la situación económica que tratan de solucionar en su conjunto y estén suficientemente coordinadas.

Por esta razón, la actual concepción del Banco Central Europeo, concebido como un simple ejecutor de medidas monetarias orientadas a combatir el único problema de la inflación (por muy importante que llegara a ser) con independencia de otros relativos al crecimiento de la actividad, del empleo o el bienestar, es un error de gran calibre y de fatales consecuencias.

Puede ocurrir, como voy a explicar enseguida que está ocurriendo ahora, que incluso tratando de frenar el alza de los precios con su política monetaria lo que termina produciendo, porque mira simplemente a ese objetivo sin tener en cuenta a la economía en su conjunto, es lo contrario, que los precios suban y se desestabilice la economía.

Hace unos días advertí que esta posibilidad iba a darse a propósito de la anunciada subida de tipos del Banco Central Europeo, lo que me llevó a calificar a los Bancos centrales como el brazo torpe de la lucha contra la inflación (Los Bancos centrales, el brazo torpe de la lucha contra la inflación).

Ahora quisiera referirme a otro efecto perverso del mismo tipo que están provocando algunos Bancos centrales al renunciar a controlar las condiciones de entorno en que se mueve la liquidez que inyectan en las economías y que viene creando serios problemas a la economía mundial.

Como es bien sabido, desde hace meses, los Bancos centrales de los países más poderosos vienen concediendo grandes cantidades de liquidez y a tipos muy bajos a los Bancos (en realidad con tipos reales negativos porque están por debajo de la inflación) al mismo tiempo que sigue proponiendo medidas restrictivas para frenar, según dicen, la posible subida de precios.

Teóricamente, llevan a cabo ese “estímulo monetario” para favorecer que los Bancos que reciben la liquidez la destinen a financiar a empresas y consumidores y así se recupere la actividad y el empleo.

Pero el problema es que los Bancos centrales llevan a cabo esta política como si fuesen un cajón estanco, es decir, sin tomar en cuenta otros factores económicos e institucionales que están influyendo en el uso que hacen los Bancos de la liquidez que reciben.

Así, resulta que los Bancos centrales se olvidan de establecer condiciones normativas que obliguen o al menos incentiven a que los Bancos se dediquen efectivamente a financiar a las economías y, al no hacerlo, resulta que los Bancos utilizan el dinero que reciben de la banca central para otros usos.

Y como además la liquidez que están proporcionando los Bancos centrales es a muy corto plazo resulta que se incentiva que los Bancos que la reciben la utilicen también a corto, lo que les lleva a la realización de operaciones puramente especulativas, porque las que implican creación de riqueza productiva lógicamente requieren un plazo más largo para proporcionar rentabilidad
Concretamente, lo que está pasando en los últimos tiempos es que la banca internacional utiliza la liquidez barata que le proporcionan los Bancos centrales de Europa, Japón, Inglaterra o Estados Unidos para practicar el llamado “carry trade”.

Esto último es simplemente una práctica normalmente realizada con operaciones a corto plazo consistente en financiarse con menos coste allí donde los tipos están bajos para invertir en donde los tipos están más altos.

¿Qué están haciendo los Bancos privados que reciben la liquidez barata de estos Bancos centrales?

Pues sencillamente, y en lugar de financiar a sus economías, destinarla a llevar a cabo operaciones financieras (compras a corto de divisas o de otros activos financieros) en los países donde los tipos son más altos porque la crisis ha hecho menos mella (los ahora llamados países emergentes, a quienes la entrada de estos capitales especulativos les provoca serios problemas) o a comprar deuda de países más afectados (como sabemos que ha pasado con los de la periferia europea), o a realizar inversiones especulativas en los mercados de materias primas, sobre todo en los de cereales, petróleo y metales preciosos.

La política monetaria que llevan a cabo los Bancos centrales prácticamente se limita a dar o quitar dinero a los Bancos pero sin limitar su capacidad de hacer lo que quieran con esos recursos.

Y así resulta que al no obligar y ni siquiera incentivar el uso productivo de la financiación que les presta, los Bancos centrales son los que están provocando que suban los precios de productos y recursos estratégicos que terminan por hacer que suba la inflación en los países que dependen de ellos sin que, al mismo tiempo, aumente allí la actividad y el empleo.

Los Bancos centrales crean inflación.

Y o solo eso sino que así dificultan también la recuperación económica, provocan ellos mismos las perturbaciones financieras ligadas a la especulación que deberían combatir, causan malestar social, escasez y hambre como consecuencia de la subida del precio de los alimentos.

Este es el resultado, en el mejor de los casos, de la equivocada concepción de la economía que mantienen los Bancos centrales y que les lleva pensar que pueden resolver algún problema actuando solo y por su cuenta y riesgo en los flujos monetarios sin preocuparse de los reales y que simplemente dando dinero a los Bancos van a lograr qué estos financien convenientemente a las economías.

Es un error porque mientras que haya plena libertad de movimientos de capital y ningún control sobre el tipo de operaciones que pueden llevar a cabo los Bancos y los grandes poseedores de liquidez, los recursos van a ir allí donde encuentren mayor rentabilidad y en menor plazo de tiempo, lo que es casi totalmente incompatible, como la experiencia viene demostrando, con garantizar a la economía productiva la financiación que necesita.

Eso en el mejor de los casos, porque en el peor, lo que ocurre no es simplemente que los banqueros centrales tengan esta concepción fragmentaria equivocada de la economía sino que sean en realidad socios y cómplices de los grandes inversores privados y que conscientemente se estén limitando a proporcionarles las mejores condiciones para que ganen dinero, con independencia de los problemas que eso pueda ocasionar al resto de la sociedad, a los empresarios que crean empleo, a los trabajadores y al conjunto de la población.

Y lo peor del caso es que cuando los Bancos centrales se encuentran con que los precios comienzan a subir, precisamente como consecuencia de que dejan que los capitales se muevan con plena libertad y de que renuncian a los incentivos y controles que permitirían que se dedicaran a financiar la creación de riqueza productiva, tal y como acabo de señalar, lo que hacen entonces es proponer medidas restrictivas de la actividad y no de la especulación, de modo que hunden aún más a las economías.

Y así es como los Bancos centrales dominados por estas ideas terminan por ser un verdadero cáncer que las corroe sin descanso.

Los poderes públicos representativos, los gobiernos y los parlamentos, deberían controlar y vigilar mucho más de cerca a los Bancos centrales.

Estos no pueden actuar sobre la economía con independencia de los objetivos que estos otros poderes establezcan en cada momento y no pueden someterla a la lógica del poder monetario privatizado que les domina.

No se puede consentir que se impongan a la sociedad, entre otras cosas, porque ni siquiera han sido capaces de demostrar su competencia.

Moderación salarial, restricción de derechos laborales… ¿De qué habla el Banco de España?


Moderación salarial, restricción de derechos laborales… ¿De qué habla el Banco de España?

El Banco de España alerta de las graves consecuencias que puede tener para la economía española incrementar los bajos salarios de la clase trabajadora en España… ¿De qué habla el Banco de España?
Yolanda Palomo del Castillo | Hoy a las 21:38 | 308 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/moderacion-salarial-restriccion-derechos-laborales-habla-banco-espana
Nubes sombrías sobre el Banco de EspañaEl Banco de España ha hecho público su último Boletín Económico (abril, 2011) dónde se recoge el informe trimestral de la economía española, y del que se hace eco el Diario Público, en el día de hoy.

En dicho informe se indica de que “transcurridos tres años desde que se iniciara este largo episodio de destrucción de empleo, los ajustes de plantilla siguen desempeñando, por tanto, un papel muy relevante en los avances de la productividad” además de alertar de rigideces estructurales que están incidiendo negativamente “sobre la evolución de los costes laborales y la inflación”.

Entre esas rigideces, el Banco de España destaca el excesivo aumento de los salarios (del 3,1% hasta marzo de 2011, frente al 1,4% pactado en 2010), “dada la atonía del mercado laboral” concluyendo, en este sentido, que “la dinámica salarial descrita resulta suficientemente ilustrativa de los problemas que comporta la pervivencia de cláusulas de salvaguarda contra la inflación” complicando “la consecución de ganancias de competitividad y la generación de empleo, necesarios para potenciar una recuperación más sólida”.

Podríamos resumir, siguiendo los dictados del informe, que dos de los aspectos fundamentales para una pronta recuperación económica es el adecuado ajuste de plantillas y la eliminación de las cláusulas de revisión de los convenios, a la vista del excesivo crecimiento de los salarios de las trabajadoras y trabajadores de este país y de su negativo efecto sobre la economía.

No es la primera vez, ni mucho menos, que este organismo carga los costes de la crisis en las espaldas de la clase trabajadora apelando a una ciencia económica neoliberal infalible.

Sin ir más lejos, el pasado 5 de octubre, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados,  indicó que “la ausencia de cláusulas de salvaguarda sobre la inflación…constituye un buen exponente de las ventajas que supondría la definitiva desaparición de dicha figura, que no es más que un legado de los hábitos inflacionistas de un pasado ya superado, pero cuyo mantenimiento ha sido una fuente de problemas, tal y como el Banco de España ha venido señalando reiteradamente”.

Asimismo, en dicha comparecencia, además de alabar insistentemente la moderación salarial, así como las bondades de la entonces recién aprobada reforma del mercado de trabajo a través de una de las leyes más regresivas y restrictivas de derechos laborales que se han conocido en la historia de la democracia, afirmaba que “las medidas de austeridad adoptadas en el sector público, que incluyen un recorte salarial, ayudarán a los ajustes que necesita el sector privado para afianzar su competitividad”.

Este alarde de liberalismo salvaje e insaciable del que continuamente hace gala el Banco de España bajo el liderazgo de su actual Gobernador – por el que desplaza actualmente las graves consecuencias de la crisis hacía la ciudadanía y no hacía sus auténticos responsables- podría analizarse, a su vez, desde una triple perspectiva que siempre nos llevaría a la misma conclusión: la riqueza de unos pocos está siendo pagada, con implicaciones realmente graves desde el punto de vista social y humano, por los más humildes y no responsables del presente despropósito económico y financiero.

En primer lugar, si consideramos las competencias del Banco de España -entre las que destacan promover elbuen funcionamiento y la estabilidad del sistema financiero o supervisar la solvencia y el cumplimiento de la normativa específica de las entidades de crédito, otras entidades y mercados financieros- y siguiendo en este aspecto al profesor Vicenç Navarro, podremos llegar a la conclusión de que, previa a la explosión de la crisis, el sistema bancario había invertido intensamente en actividades inmobiliarias especulativas, endulzando las condiciones y rebajando los intereses bancarios de acceso al crédito para favorecer la compra de viviendas, en la consideración de que, ante una escasa demanda consecuencia de un inadecuado reparto de la productividad y riqueza, resulta mucho más atractivo invertir en negocios especulativos que en actividades puramente productivas.

En ese escenario, el Banco de España -que ahora sugiere, impulsa y estimula soluciones antisociales para solventar esta dramática crisis- no recondujo las nefastas estrategias especulativas que el sistema estaba llevando a cabo y que tan deplorables consecuencias está acarreando a todos los ciudadanos. Entonces…. ¿De qué habla el Banco de España?

Asimismo y, en segundo lugar, a la vista de la difícil situación en la que se ha visto inmerso el sistema financiero y bancario español –y a la que ha contribuido activamente, como hemos visto- las ayudas públicas (pagadas a los bancos y cajas españolas por el bolsillo de todos los ciudadanos) han supuesto, según la edición del Diario Público el día 1 de noviembre de 2009, unos 160.000 millones de euros en ese último año.

La reestructuración de las cajas ha consumido ya 11.559 millones de euros en ayudas públicas, según un informe presentado en febrero del presente año por el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Nuevamente, los ciudadanos vuelven a pagar las consecuencias de una crisis que no han generado…. ¿De qué habla el Banco de España?

En tercer lugar, derivadas en su gran mayoría de esta actuación del sistema bancario y financiero, no podemos dejar de observar las desgracias familiares y personales que se vienen sucediendo ante la pérdida de las viviendas por falta de recursos para pagar las correspondientes hipotecas que, según se ha expuesto, fueron ofertadas en bondadosas condiciones por Bancos y Cajas en el periodo especulativo.

Merece destacarse el auto 111/2010 de la Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra por el que ratifica la decisión del Juzgado de Instancia e Instrucción nro. 2 de Estella/Lizarra, que se niega a que un banco, que previamente había ejecutado la hipoteca y se había adjudicado el inmueble por el 50% del valor de tasación, continúe reclamando la deuda restante a la familia.

El propio Auto, además, realiza una emotiva reflexión moral sobre la insoslayable responsabilidad que tienen las entidades bancarias en la crisis que estamos padeciendo, y que es precisamente esta crisis la que ha dejado en paro y sin ingresos a muchas familias que en estos momentos no pueden hacer frente al pago de la hipoteca.

En el marco de esta triple perspectiva, sólo añadir un dato más: según publica el diario “El País” en su edición de 6 de marzo de 2011, “el sueldo medio de los  consejeros ejecutivos y principales directivos de las  firmas del  Ibex superó  el millón de  euros en 2010…”

Por tanto, y para finalizar…. ¿De qué habla el Banco de España?

España. Mitosis bancaria: banco bueno – banco malo


España. Mitosis bancaria: banco bueno – banco malo

 

Propuesta de los bancos e inmobiliarias españolas: “Crear una especie de congelador, donde se metan los peores activos inmobiliarios, fundamentalmente suelos, y que sea adquirido por el Estado.”


Que es un banco malo?

Se trata de una maniobra de ingeniería financiera para socializar las pérdidas financieras trasladando los activos tóxicos del balance de un banco a otra entidad – banco malo – sostenida con fondos públicos. Se presenta como una solución a la crisis bancaria dando por supuesto que el “banco bueno” resultante queda en condiciones de volver a ejercer como tal, mientras que el banco malo – sin la presión de la insolvencia a corto plazo – podrá recuperar parte del valor de los activos tóxicos vendiéndolos una vez superada la crisis.

Riesgo sistémico y banca zombie

La mayoría de las empresas no bancarias procuran mantener un Fondo de Maniobra positivo para mantener su solvencia a corto plazo (los activos a corto plazo superan sus pasivos a corto plazo). Los bancos tienen, por definición, un Fondo de Maniobra negativo, es decir, que si sus depositantes exigen la devolución de sus depósitos todos de golpe, el banco resultaría insolvente a corto plazo. De ahí el temor a un pánico bancario y al riesgo sistémico como el que se produjo en EEUU durante la Gran Depresión de los años 30, que barrió a miles de bancos sanos.

Para evitar una avalancha de este tipo se diseñó un sistema de garantías (Banco Central como prestamista de última instancia, Fondo de Garantía de Depósitos, …).

La desregulación financiera de las últimas décadas convirtió lo que era una garantía para el buen funcionamiento de las finanzas en un seguro para las manipulaciones financieras neoliberales. Burbuja tras burbuja, los participantes y actores principales siguen siendo siempre los mismos. Raramente se producen bajas. Los bancos, a diferencia del resto de negocios, no quiebran. Si la crisis perdura se convierten en bancos zombies, entubados al sistema de garantías, que no prestan y que esperan resucitar en una nueva burbuja.

Soluciones neoliberales: Bancos buenos y estados enfermos

Para devolver a la circulación a la banca zombie, el estado “compra” los activos tóxicos al falso precio que figura en sus balances. Los bancos se curan y el Estado enferma. Si usted no contrató una hipoteca antes de la crisis, la banca se las ha arreglado para colocarle una (de unos 20.000 € por habitante) a 30 años y sin necesidad de firma.

Esta socialización de pérdidas tiene dos variantes:

a) Se crea un “gran banco malo” que compra, en nombre del Estado, los activos tóxicos de todos los bancos (NAMA irlandés).

b) Mitosis bancaria neoliberal.


La normativa vigente permite al banco enfermo mantener en su Activo unos activos tóxicos (45) que si los hubiera de vender no sacaría más de 20. Si en lugar de 45 figuraran por 25, el banco precisaría de nuevas aportaciones de capital y/o más endeudamiento. Pero como nadie quiere comprar acciones ni arriesgarse a prestarle, el banco se dedica a atesorar y no presta a nadie. Es decir, no ejerce como banco. Se trata de un banco zombie.

Cada banco zombie se divide en dos. Un banco malo “compra” los activos tóxicos que pasan a formar parte de su Activo. En el Pasivo figura la deuda del dinero prestado por el estado para la compra y el capital, que puede ser del estado (todas las pérdidas las asume el Estado) o del banco bueno (los accionistas asumen una pequeña parte de las pérdidas). El banco bueno se queda con los activos.


Ahora el “banco bueno” tiene caja que prestar y posibilidades de ampliar su capital en el mercado (su ratio de capital es muy baja aun 10/105 = 1%). Los obligacionistas (que prestaron a la ligera al banco zombie) quedan asegurados y los accionistas ludópatas también.

Evolución posterior: Nada asegura que vuelva a prestar a los ciudadanos. Antes deberá aprovisionarse de capital. Mientras no lo consiga, los depositantes no pueden estar tranquilos puesto que la ratio de capitalización sigue siendo muy baja.


A medida que pasa el tiempo se multiplican los impagos y el banco malo se hace insolvente. Según los ponentes de esta solución, el “banco malo” intentará vender “paulatinamente” sus activos tóxicos para devolver el préstamo y las ayudas del Estado. Le llaman también “banco expiatorio” como si los pecados fueran de todos. En el caso español, como lo tóxico son inmuebles, su venta rebajaría su precio y dejaría a la mayor parte de la banca en pelotas. Si hay recuperación económica puede que el Estado recupere algo; sino la hay, lo más probable, la hipoteca queda a cargo de los contribuyentes indefinidamente.

Problemas de las soluciones neoliberales

Todos sus defensores no pueden dejar de soslayar que para que “funcionen” (no acaben en bancarrota del Estado benefactor) es necesaria una fuerte recuperación generalizada (una nueva burbuja) lo que no parece ser el caso.

Caven dos variantes monetarias

a) Si el Estado emite su propia moneda, la inyección monetaria se traducirá en una depreciación de su divisa y presiones inflacionarias (Suecia, EEUU). La depreciación aumentaría su competitividad exportadora.

b) Si el Banco Central no puede emitir su propia moneda, como en nuestro caso, significa que habrá de endeudarse para poder comprar los activos tóxicos. Si la mitosis bancaria se hace al principio de la crisis, cuando los niveles de endeudamiento no son preocupantes, se podría evitar el sobreendeudamiento y las malas cualificaciones por parte de las agencias de rating. Si se hace tarde, con una ratio deuda/PIB alta, el rescate a manos del FMI o/y una devaluación interna infernal hipotecará a más de una generación de contribuyentes.

Experiencias precedentes de bancos malos

EEUU

Son numerosos los experimentos precedentes de esta sofisticada ingeniería financiera. En los 80, el First City Nacional Bank de Houston creo un banco malo con la aportación pública de 1000 mill de $. El banco se recuperó pero volvería a las andadas unos años después. El Mellon Bank de Pittsburg experimentó otra mitosis a finales de los noventa.

Tras el crac de 2008 se planteó la creación de un banco malo en EEUU para rescatar a Wall Street. La ingeniería del rescate desestimó la idea dada la enorme magnitud de los balances requeridos. Se optó por diluir las transfusiones vía Fanni Mae y Freddy Mac (bancos hipotecarios nacionalizados que adquirieron los activos tóxicos) y la aseguradora AIG, sostenida con fondos públicos.

Suecia

En Suecia, la desreglamentación financiera de los 80 animó a los bancos a financiarse en el exterior y generó una burbuja inmobiliaria que afectó también a Noruega y Finlandia. La burbuja pinchó en 1990. Entre esta fecha y 1995 los precios de la vivienda cayeron un 25%. La moneda (corona escocesa) del país se tambaleó y forzó una subida de los tipos de interés del 500% para evitar una desbandada de los inversores internacionales. El desempleo pasó de menos del 3% en 1990 al 12 % en 1993. Varios bancos quebraron. El pánico bancario estaba a la vuelta de la esquina.

En septiembre de 1992 el estado sueco salió al rescate garantizando todos los depósitos y créditos a los 114 bancos del país pero exigió someterlos a una severa auditoria para evaluar sus pérdidas antes de acudir al fondo de rescate. El objetivo era que los inversores extranjeros siguieran prestando a los bancos suecos.

Las pérdidas declaradas por los 7 bancos más importantes equivalían al 12% del PIB. La morosidad se había elevado al 11%, cifra que superaba de largo los fondos propios de buena parte de los bancos. La auditoria demostró que el Gota y Nordebahken (los dos más importantes) eran insolventes por lo que fueron nacionalizados.

El estado creó dos grandes bancos malos, Securum y Retriva, que compraron los activos tóxicos (inmuebles, campos de golf en España, …) del resto de la banca sueca. Entre recapitalizaciones y adquisiciones de tóxicos, la factura se elevó a unos 11.700 mill. de dólares (unos 12.000 millones de euros actuales, es decir, más del 7% del PIB sueco.

España: FROB = 90.000 mill. €, de momento; FAAC = 30.000 mill. € ya gastados)

El saneamiento financiero permitió devaluar la corona sueca en un 30% con lo que se reactivó la economía vía exportaciones. En 1996 los bancos habían vuelto a prestar normalmente. Se retiraron las garantías estatales y los bancos malos consiguieron recuperar parte del dinero público del rescate en los años posteriores. Sin embargo, a principios del 2ª milenio, volvieron a las andadas con arriesgados préstamos – 90.000 mill.€, el 18% del PIB – que hincharon la burbuja inmobiliaria de los países bálticos.

El NAMA (National Asset Management Agency ), el banco malo irlandés

Irlanda está siguiendo el modelo sueco pero a lo bestia. En una pequeña economía (4,3 mill. de habitantes) el banco malo, NAMA pagará más de 90.000 millones de € a cambio de los activos tóxicos de la banca irlandesa (unos 18.000 €/persona). Los euros necesarios provendrán de las colocaciones de bonos emitidos por NAMA y garantizados por el Estado, en los mercados.

NAMA fue una entre otras medidas tomadas por el gobierno de Irlanda (deuda bancaria = 300% del PIB) tras el crac del 2008. Antes había garantizado todos los pasivos bancarios (depósitos y préstamos: 0.5 bill €), nacionalizado los quebrados Anglo-Irish Bank, AIB y Irish Nationwide, inyectado enormes sumas al resto de entidades vía fondo de pensiones (el fondo de pensiones irlandés ha adquirido las nuevas emisiones de acciones de los bancos). El resultado inmediato del banco malo ha sido el aumento de la deuda pública, el estímulo de la especulación, el subsiguiente rescate (85.000 mill. € al 5,8%) y la cesión del control de su economía al FMI.

La situación económica ha ido empeorando. El 24 de nov. de 2010 el gobierno irlandés aceptó las condiciones impuestas por el FMI: subida del IVA hasta el 23%, eliminación de 25.000 funcionarios, reducción de prestaciones sociales en 3.000 mill. €, subida del impuesto sobre la renta, utilización del fondo de pensiones para enjuagar la deuda bancaria, … cada familia de 4 miembros deberá 200.000 € de deuda pública en 2015. La juventud está abandonando Irlanda. Uno de cada tres jóvenes ya ha hecho las maletas.

La crisis hipotecaria y los desahucios se han mantenido a raya mediante ayudas estatales y financiación bancaria. Lo que viene es una avalancha de impagos y desahucios y caída en picado de los activos inmobiliarios a medida que discurre el tiempo y se acaba el dinero. Los mercados de CDSs están apostando por un default irlandés en 2105. (un 20% de los ingresos habrá que destinarlos a pagar intereses de la deuda)

Además, la laxa normativa que regula el NAMA ha generado fuertes suspicacias sobre su actuación (errática valoración de los activos adquiridos, opacas ventas de activos a precios infravalorados cuyos compradores los han revendido a precios superiores, …) y sus posibilidades de recuperación.

La mitosis bancaria llega a España

Una bomba de relojería:

Hasta el pasado verano el presidente del Banco de España se negó a contemplar esta posibilidad. La estrategia, hasta el momento, se basaba en negar que en España hubiera crisis financiera. Distorsionar los precios y engañar a los mercados. Las entidades se han dedicado a camuflar sus problemas dirigiendo todos sus recursos a alargar la vida de sus destartalados préstamos inmobiliarios. El estado ha garantizado todos los depósitos y avala las nuevas emisiones de deuda de las entidades.

Cuando finalmente quedó en evidencia que muchas entidades eran verdaderos zombies financieros – Caja Castilla la Mancha CCM, Caja Duero, Cajasur, Caja Cantabria, Caja Rioja, Caja España, Caja de Ahorros del Meditérraneo (CAM) Caixa Catalunya, …- , el Banco de España continuó con su estrategia intentando camuflarlas mezclándolas en los balances de entidades menos tocadas (fusiones frías con ayudas públicas). Del zombie Caixa Catalunya se ha pasado al zombie Catalunya Caixa y así por el estilo. Una retahíla de nombres y siglas para marear a los mercados (y, por supuesto, al contribuyente mientras se le van traspasando las pérdidas).

Pero los bancos y cajas siguen sin prestar y el colapso se hace evidente a medida que se acerca el vencimiento de la deuda exterior de las entidades. El endeudamiento exterior de nuestros bancos y cajas equivale a más del 54% del PIB (PIB =1 billón €). El 15% de esta deuda vence en junio de 2011, el 25% en 2012 y el 60% en 2013.

Finalmente, como en Irlanda, los mercados ya no tragan y exigen que se socialicen todas las pérdidas privadas.

¿Un NAMA hispano?

Según las estimaciones muy conservadoras del IESE, en España el coste de un banco malo tipo NAMA supondría un total de 100.000 millones, un 10% del PIB (un 20% del total de hipotecas). Como España está en Eurolandia, esto significaría colocar 0,1 billones de deuda pública adicionales en unos mercados que ya han forzado 3 rescates de PIGS.

Mejor una bomba racimo de bancos malos

Cuando en muchos casos aún no se había completado la fase de las fusiones frías, el FMI exige que se proceda de inmediato y sin delación posible a la socialización de las pérdidas financieras mediante múltiples “bancos malos”. La Caixa, Unicaja, Caja España-Duero, Novacaixagalicia, Bankia (SIP de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco cajas; su banco malo – Banco Financiero y de Ahorros – cargará, el solito, con 53.000 mill de tóxicos), ya han anunciado, con sorprendente euforia, sus respectivos tandems “banco bueno – banco malo”. Bancos buenos dirigidos por los mismos elementos responsables de la crisis (y con las obligaciones de la banca extranjera en sus pasivos) y bancos malos cargados de activos inmobiliarios incobrables cuyos propietarios, vía FROB, vamos a ser los contribuyentes y que, por supuesto, no nos van a permitir dejarlos quebrar.

Bancos muy, pero que muy malos, puesto que las Cajas no tienen accionistas sobre los que repercutir parte del coste (como se hizo en Suecia, EEUU, Suiza, …), así que toda la penalización va a recaer en el contribuyente, pecador e hipotecado de por vida, propietario, sin quererlo ni beberlo, de una plétora de bancos “expiatorios”.

¡VIVA EL FROB!

Mitosis alternativa (propuesta por Hall-Woodward-Bulow)

En febrero-marzo de 2009, a propósito de los rescates financieros en EEUU, se abrió un sonado debate a cerca de las mitosis bancarias. Un puñado de economistas abogaron por una mitosis que minimizara la intervención estatal e hiciera recaer el coste del ajuste en los verdaderos responsables de la crisis: accionistas y obligacionistas ludópatas.


En esta solución, el banco bueno se queda con los activos normales. En el pasivo se queda con los depósitos. Además cuenta con el préstamo público que podrá devolver sin dificultad. La diferencia constituye su patrimonio neto.

Evolución posterior: Su situación está saneada y puede volver a prestar a los ciudadanos. Los depositantes pueden estar tranquilos puesto que el banco es totalmente solvente y su capitalización es 16/48 = 33%


El banco malo se queda con los activos tóxicos, pero incorpora a su activo el capital en el banco bueno (le interesa que el banco bueno funcione). Se queda las obligaciones (deudas a la banca extranjera) en su pasivo con lo que su capital (Patrimonio Neto) se queda igual (8) que en la situación de partida.

Evolución posterior: A medida que se deterioren sus activos tóxicos el banco malo se va haciendo más insolvente con lo que el capital desaparece (el coste recae en los accionistas, no en los contribuyentes). La insolvencia significa que habrá que reestructurar la deuda (reducir las obligaciones) y vender las acciones del banco bueno, con lo que el coste recae en los acreedores y no en los contribuyentes.

Información relacionada: Las cajas jubilan a la alta dirección sin desvelar las indemnizaciones

Revolución


Revolución

«Salvando todas las distancias imaginables, Islandia representa hoy la Bastilla europea»
30.04.11 - 02:03 -

FERNANDO COLINA |
  • La medicina antigua interpretaba las crisis como el momento en que las enfermedades revelaban su verdad.
  • Lo mismo sucede con las revoluciones modernas, que repentina e inesperadamente iluminan la época y dejan ver lo que, bajo la superficie de los hechos, impone la historia con su metrónomo mortal.
Las revoluciones siempre se han asociado con el progreso, aunque sólo sea por la ilusión que causan los cambios decisivos y frenéticos cuando parecen determinados por la voluntad.
Sin embargo, el progreso es muy difícil de predecir. Nunca sabemos si el camino elegido nos lleva hacia delante o hacia atrás.
Kant consideraba imposible resolver el enigma de la dirección revolucionaria desde la simple experiencia, salvo en lo que atañía a un signo concreto, a la disposición moral que deducía del entusiasmo con que participaban, no tanto los protagonistas directos de la revolución, sino los espectadores del acontecimiento.
El ángulo con que Kant observa la revolución francesa puede parecernos hoy demasiado cómodo y pasivo, o sospechosamente acomodaticio y burgués, pero él entendía que ese sentido entusiasmo nacía siempre del ‘ideal’, de lo moral puro, del derecho que no está contaminado por el egoísmo y el interés.
Pues bien, si nos dejamos guiar por este punto de vista, aunque sea brevemente, es fácil que podamos sentir sorpresa y congratulación ante las recientes revueltas que han estallado en los países árabes, pero, en el fondo, nos parece que se trata de algo que ya hemos vivido, pues los nuevos rebeldes no hacen más que imitar el modelo occidental, aunque lo hagan a su modo y hasta donde puedan llegar.
Sin embargo, entusiasmo, lo que se dice entusiasmo kantiano, lo sentimos ante la revolución que se cuece en un pequeño país volcánico, de poco más de trescientos mil habitantes, donde los ciudadanos se han negado a pagar la deuda a los financieros que les habían robado.
Porque no solamente les prestaron lo que tenían de capital, que es la usura oficial que todos aceptamos para salvar el sistema, sino que les habían fiado también lo que no tenían, la nada, y ahora querían que se la devolviesen bien surtida y rellenada.
Salvando todas las distancias imaginables, Islandia representa hoy la Bastilla europea. La idea de que el pueblo diga basta y descalabre el Banco Mundial, reduzca a cenizas el Fondo Monetario Internacional, se plante a la puerta de los bancos y no ceje hasta que los Mercados confiesen sus trampas, entreguen a sus dirigentes y se sometan obligatoriamente al control de los ciudadanos, es algo ardiente y apoteósico, un sueño que nos permitiría volver a creer en nuestra condición de hombres libres, dignos y dueños de su destino.
Puede que luego nos planteáramos, como Kant, que quizá la revolución provocaría tanta miseria y crueldad que ningún hombre honrado se decidiría jamás a repetir el experimento aunque le garantizaran el éxito.
¡Pero que nos quiten lo ‘bailao’!

ADIÓS A LA “ECONOMÍA VUDÚ”: LAS MEDIDAS CLÁSICAS NO SIRVEN


ADIÓS A LA “ECONOMÍA VUDÚ”: LAS MEDIDAS CLÁSICAS NO SIRVEN

 

eleconomista.es. Satyajit Das

La aplicación de recetas mágicas para controlar los ciclos, defendida por los expertos hasta 2007, se ha revelado inútil en la actual crisis.

En la película Todo en un día, un profesor de economía, interpretado por Ben Stein, se lanza a un soliloquio improvisado.
 
“¿Alguien sabe qué es esto? Chicos? ¿Nadie lo sabe?
 ¿Nadie lo ha visto antes? Es la curva de Laffer.
¿Alguien sabe lo que significa?
 
Significa que, en este punto de la curva de ingresos, obtenemos exactamente la misma cantidad de ingresos que en este otro punto. Es muy controvertido. ¿Alguien sabe cómo lo llamó el vicepresidente Bush en 1980? ¿Nadie? Economía vudú”.
En el siglo pasado, Ronald Reagan descubrió la economía vudú aunque, en sus respuestas políticas a la crisis financiera internacional, los banqueros centrales y gobiernos han adoptado formas más exóticas de vudú.
 
 Desde principios del siglo XX, a la economía le ha preocupado el ciclo empresarial. Economistas como John Maynard Keynes o Milton Friedman han desarrollado teorías que explican los ciclos de altibajos.
 
Y, lo que es más importante, trataron de desarrollar herramientas para manejar los ciclos, fomentando el progreso y la creación de la riqueza mientras reducían los trastornos y el elevado coste de las crisis periódicas.
Pese a sus complejas distinciones doctrinales, los seguidores de Keynes y Friedman creían que las medidas políticas “correctas” permiten un alto grado de control sobre las economías.
 
Durante la belle époque de finales de los años ochenta hasta 2007 más o menos, los economistas y políticos se han deleitado con la creencia de que casi todos los grandes problemas de la economía y la gestión económica eran perfectamente comprensibles, por no decir del todo previsibles y controlables.
 
 Pero la crisis financiera internacional sacó a la luz las grandes lagunas del conocimiento económico humano y la incapacidad para controlar los acontecimientos.

Economía ‘sine qua non’

Los políticos cuentan con dos grandes mecanismos para influir en la economía. Mediante la política fiscal, los gobiernos pueden ajustar el nivel de gasto relativo a los flujos de impuestos.
 
Con la política monetaria, los estados o, en los últimos tiempos, los bancos centrales “independientes” pueden ajustar los tipos de interés y la oferta del dinero para gestionar la disponibilidad y el coste del crédito, además de la inflación.
 
En último término, ambos mecanismos están pensados para influir sobre el grado de la demanda de la economía, creando un nirvana económico sobre el nivel “correcto” del crecimiento, el paro y la inflación.
Al inicio de la crisis financiera internacional, los políticos recurrieron a antiguos remedios, aumentando los déficits presupuestarios y recortando los tipos de interés. La única salida al problema del exceso de deuda era un crecimiento sólido e inflación.
El crecimiento aumentaría los ingresos y los flujos de efectivo de los ciudadanos, empresas y países endeudados, permitiéndoles pagar las deudas con mayor facilidad.
 
La inflación ayudaría a reembolsar la deuda, reforzando un aumento en los ingresos y los flujos de efectivo, al menos en términos nominales. La inflación también reduciría el nivel real (con ajuste de la inflación y el poder de compra) de los créditos, reduciendo el grado de apalancamiento dentro del sistema financiero.
Era la solución menos dolorosa. Los bancos e inversores que habían prestado imprudentemente no se verían penalizados. Los prestatarios que habían aceptado más deuda de la que eran capaces de devolver, serían recompensados. Los ahorradores prudentes perderían, ya que el valor de sus ahorros caería en poder de compra.
 
 Pese a reconocer que los niveles de consumo tenían que reducirse para aumentar los ahorros y rebajar la dependencia de los préstamos, se apuntalaría el gasto para restaurar el crecimiento económico.
No se debatieron la moralidad y la ética a largo plazo de las medidas y sus efectos. Se impusieron las exigencias del corto plazo mientras los políticos invocaban conjuros económicos conocidos como que no hay otra alternativa o cualquier alternativa es peor.
Por desgracia, tres años después, la apuesta heroica del crecimiento y la inflación no parece estar funcionando.
 
Un crecimiento letárgico y unos índices bajos de inflación, sobre todo si no se tienen en cuenta los precios de los alimentos y la energía, prolongan el ajuste y retrasan la recuperación prevista de la prosperidad precrisis.

Estímulos limitados

Ahora, las opciones políticas económicas son limitadas. La política fiscal implica gravar y gastar o pedir prestado y gastar.
 
A medida que los ingresos fiscales caían a resultas de una actividad económica ralentizada, casi todos los gobiernos recurrieron en un principio a los préstamos para financiar sus amplios déficits fiscales.
 
La crisis de la deuda europea subrayó los límites de la capacidad de los gobiernos para pedir prestado y gastar. Los tipos oficiales de interés, rondando el cero en Estados Unidos, la zona euro y Japón, limitan la capacidad para estimular la economía mediante la política monetaria.
Los políticos han recurrido a medidas nada ortodoxas, siguiendo los consejos del escritor inglés de ciencia ficción Arthur C. Clarke, que decía que “los límites de lo posible sólo se definen traspasándolos hacia lo imposible”. Un elemento clave de esta estrategia es la facilitación cuantitativa, otra clase de economía vudú.
 
 
No obstante, la facilitación cuantitativa podría no tener más éxito que las estrategias previas y plantear otros riesgos.

Alquimia cuantitativa

La facilitación cuantitativa suele describirse como la impresión de dinero pero, en realidad, es algo más compleja.
Normalmente, los bancos centrales regulan la cantidad de dinero de una economía cambiando los tipos de interés, o el precio del dinero. Esos cambios de los tipos deben afectar a la demanda del crédito y la oferta de dinero. Cuando los tipos de interés ya están cerca del cero, hacen falta otros medios para aumentar la oferta de dinero en la economía.
Si la economía estuviera basada totalmente en el efectivo, significaría sólo imprimir más dinero. En la Alemania de Weimar, el gobierno se apoderó de las imprentas de los periódicos para imprimir más dinero, dada la demanda de billetes.
En una economía moderna, basada en los créditos, los bancos centrales compran bonos del estado, que se mantienen en la hoja de balance de la entidad.
 
El efectivo pagado por los bonos, por lo general en reservas o depósitos con un tipo de interés bajo o cero en el banco central, puede intercambiarse por los bancos para obtener activos de mayor rendimiento, como préstamos a los clientes.
 
Las compras también aumentan el precio de los bonos del estado, reduciendo los tipos de interés. En teoría, la facilitación cuantitativa reduce el coste de tomar prestado y crea liquidez, aumentando la oferta de dinero y, con un poco de suerte, también estimula la demanda y la inflación.
La facilitación cuantitativa se puede producir de cuatro formas distintas. Puede implicar que el banco central amplíe su hoja de balance, compre bonos del estado, modifique sus criterios de adquirir títulos menos líquidos y más arriesgados, o una combinación.
 
En todas sus formas, la preocupación subyacente es la monetización de la deuda, es decir, que el banco central compre bonos del estado con dinero creado artificialmente para financiar recortes fiscales o gasto del gobierno, provocando una hiperinflación.

Medidas desesperadas

A finales de los años treinta, Japón echó mano de la facilitación cuantitativa a una escala considerable, en un intento de revivir su economía estancada.
 
Con los tipos de interés a cero desde 1999, el Banco de Japón empleó la facilitación cuantitativa (ryoteki kinyu kanwa en japonés) para ofrecer más dinero a los bancos comerciales para préstamos privados. Desde 2007, Estados Unidos, el Reino Unido y la zona euro han recurrido, todos ellos, a estrategias similares.
El Banco de Inglaterra adquirió 175.000 millones de libras en activos a finales de octubre de 2010, principalmente de títulos del estado británico y pequeñas cantidades de deuda de alta calidad del sector privado.
 
En noviembre de 2010, el Comité británico de Política Monetaria (MPC) votó a favor de incrementar el total de compras de activos a 200.000 millones de libras.
 
El Banco Central Europeo (BCE) se ha servido de operaciones de financiación (una forma de facilitación cuantitativa) para inyectar efectivo en las economías de la zona euro. Ha ampliado los activos que pueden usar los bancos como colateral en préstamos denominados en euros del BCE.
La Reserva Federal (Fed) estadounidense ha sido la más agresiva a la hora de emplear la facilitación cuantitativa, lanzando varias series de compras. La escala de la operación del Fed puede calcularse a partir del incremento en tamaño del porfolio.
 
De 700.000/800.000 millones de dólares de notas del Tesoro en 2007, el Fed aumentó el tamaño de su cartera de títulos a 2,1 billones de dólares en junio de 2010. Los pronósticos actuales indican que seguirá incrementándolo hasta llegar a casi 2,5 billones de dólares.
Entre noviembre de 2008 y marzo de 2010, el Fed compró alrededor de 1,25 billones de dólares en deuda bancaria, títulos respaldados por hipotecas (MBS) y notas del Tesoro.
 
Tras un breve descanso, reanudó las compras en agosto de 2010, cuando el crecimiento económico cayó por debajo de las expectativas. En un principio, el Fed se comprometió a reinvertir los reembolsos de su cartera MBS en facilitación cuantitativa, por un valor aproximado de 30.000 millones de dólares al mes.
 
En noviembre de 2010, el Fed anunció más medidas de facilitación cuantitativa, comprometiéndose a comprar 600.000 millones de dólares en títulos del Tesoro antes de finales del segundo trimestre de 2011.
Su presidente, Ben Bernanke, ha intentado en repetidas ocasiones diferenciar entre las medidas del Fed y la facilitación cuantitativa, prefiriendo referirse a ellas como “facilitación crediticia”.
 
En defensa de su política, sobre todo en un artículo de opinión publicado en Washington Post, ha asegurado a los críticos que la facilitación cuantitativa no es inusual y encaja perfectamente en la serie de medidas políticas a la disposición de los bancos centrales.
 
Como respuesta, una serie de economistas de renombre publicaron una carta abierta en la que instaban al Fed a reconsiderar y suspender sus planes de compra de activos a gran escala.

Los peligros de estas medidas

Los defensores de la facilitación cuantitativa creen que rebajará los tipos de interés, fomentará el gasto y el crecimiento, y recortará el paro.
 
Sostienen que, además, la facilitación cuantitativa permite a los bancos aumentar los préstamos, reduce los tipos hipotecarios, animando a la refinanciación, e impulsa los precios de los activos, fomentando todavía más el gasto gracias al efecto de una mayor riqueza.
En realidad, sin embargo, sus ventajas podrían ser inaprensibles puesto que, de por sí, unos tipos más bajos y una mayor oferta de dinero podrían no impulsar la actividad económica.
En Estados Unidos, muchos hogares están paralizados por los altos niveles actuales de deuda, bajos precios de la vivienda, perspectivas laborales inciertas y salarios estancados.
 
Por ello, recortan los préstamos, y no al contrario. Para las empresas, la ausencia de demanda y, en algunos casos, el exceso de capacidad hace improbable que los tipos bajos de interés fomenten los préstamos y las inversiones.
En lugar de prestar a los clientes, las reservas creadas por la facilitación cuantitativa han permanecido directamente en las hojas de balance de los bancos o se han reciclado en títulos del estado.
 
Las entidades comerciales estadounidenses disponen de unos volúmenes de efectivo y títulos del estado que superan los préstamos a los clientes. Y eso fue, precisamente, lo que se observó Japón cuando se implantó la facilitación cuantitativa.

Una liquidez mal gestionada

El crecimiento esclerótico de los créditos refleja las restricciones de capital de los bancos en diversos grados, por las pérdidas y también incrementos previstos de los requisitos oficiales de reservas de capital.
 
El sistema financiero frágil y el riesgo de conmociones de financiación implican que los bancos estén gestionando bien la liquidez.
 
Las previsiones económicas inciertas también han vuelto a los bancos más precavidos a la hora de ofrecer crédito a las entidades, aparte de los bancos “demasiado grandes para quebrar”.
Los efectos generales sobre la actividad económica real han sido limitados.
 
Hasta la fecha, los programas de facilitación cuantitativa del Fed han reducido los tipos de interés a largo plazo pero el crédito bancario se ha contraído, el mercado inmobiliario sigue débil y la recuperación económica, vacilante.
 
La experiencia coincide con la de Japón, donde un periodo prolongado de facilitación cuantitativa no resultó en la recuperación económica, el crecimiento ni la reducción del paro o la inflación.

La falsa seguridad de la deuda pública a largo plazo


Inversión en valor

La falsa seguridad de la deuda pública

http://www.libremercado.com/2011-04-13/la-falsa-seguridad-de-la-deuda-publica-1276420359/

Mantener deuda pública durante largos plazos es una de las más inciertas y especulativas formas de invertir.

  • 2011-04-13   RAQUEL MERINO JARA

¿Es segura la deuda pública? Mejor dicho: ¿invertir en títulos de deuda pública es una forma segura de hacer crecer nuestro patrimonio en el largo plazo?

Hubo un tiempo en que las respuestas a ambas preguntas podían ser afirmativas… pero ese tiempo concluyó hace muchos años.

Mientras la guía de los gobernantes públicos fue la búsqueda de la ortodoxia presupuestaria (tanto ingreso, tanto gasto), todos podían fiarse de la capacidad del Estado de atender a sus deudas.

Se trataba de un pagador honesto. Entiéndase esto como la existencia de un fuerte compromiso por parte del gobernante de atender sus obligaciones.

Lo que es más, esa predisposición no sería pasajera, sino que permanecería en el largo plazo.

Se daba por supuesto que las políticas económicas se abstendrían de aventuras políticas de estímulo de la demanda a base de descuadres en las cuentas públicas.

Pero también se estimaba que estábamos ante un agente de gran solvencia.

Las cuentas estaban cuadradas y el patrón oro estabilizaba el valor de la moneda.

Con presupuestos saneados, la suficiencia de recursos para atender las deudas estaba garantizada.

Las viudas y los huérfanos podían estar tranquilos con sus consols (la deuda pública a perpetuidad que emitía Inglaterra), y podían estarlo –muy importante– en el largo plazo.

Los ahorros de toda una vida podían ser colocados con la seguridad de que el principal conservaría su poder adquisitivo y que la renta periódica obtenida no iría menguando con el transcurso del tiempo hasta llevar a la indigencia.

El mal llegó, como en otros ámbitos de la vida social y política de Occidente, con el trauma de la I Guerra Mundial.

Desde ese momento, empiezan a extenderse dos prácticas de carácter complementario en las finanzas públicas. Dos prácticas que, por otra parte, serían bendecidas por una academia económica oportunamente pervertida.

En primer lugar, el abandono del patrón oro. Primero, con la suspensión provisional de la convertibilidad durante la guerra.

Más tarde, con todo tipo de engendros monetarios en los que el oro fue pasando a desempeñar un papel cada vez menos determinante como ancla monetaria.

Y, finalmente, con la llegada del experimento actual de papel moneda inconvertible, sancionado legalmente por doquier y que ya va para cuatro decenios de duración.

En segundo lugar, el auge de la heterodoxia financiera en las cuentas públicas.

La ruptura con el patrón oro, que hasta entonces había tenido un efecto de control para aquellos que gestionaban las finanzas públicas, necesariamente sirvió de coartada y correa de transmisión para los desajustes presupuestarios y los sucesivos incrementos de emisiones de deuda pública.

De hecho, se pasó de desarrollar políticas económicas fiscales y monetarias neutras a otras deliberadamente activas.

El pretendido objetivo era el de impulsar la actividad económica.

Los resultados reales fueron los déficits públicos casi crónicos y la persistente inflación.

Los efectos que han tenido estas dos “innovaciones” sobre la idoneidad como vehículo de inversión a medio y largo plazo de la deuda pública han sido devastadores.

Aún hay más. La deuda pública, tal y como hoy es administrada, tiene otras peculiaridades que la diferencian del resto de activos financieros.

Cuando hablamos de títulos que evidencian deuda, el elemento clave es precisamente que quien los adquiere está “dando crédito” a quien lo emite.

Dar crédito a alguien es fiarse (fiar) de su solvencia y de su disposición a cumplir lo pactado (honestidad como pagador).

Pues bien, en el caso de la deuda soberana, las promesas de pago diferido que hacen los gobernantes se hacen por cuenta de otros distintos a ellos mismos; a menudo, de gente sin derecho a voto o que ni siquiera ha nacido.

Ni aquellos por cuenta de quien se emite –los súbditos de cada país– ni quienes deben pagarla –por ejemplo, futuros contribuyentes o futuros afectados por recortes– son en absoluto conscientes de ello.

De hecho, nadie sabe ni el momento ni la cantidad ni la identidad de los pagadores.

Añadamos a ello que al momento del vencimiento suele haberse olvidado la primera parte de la transacción.

No es realista por ello pretender que la capacidad de pago de la deuda coincida con la totalidad de riqueza de los contribuyentes.

Tanto la capacidad impositiva como la de realizar ajustes presupuestarios tiene límites.

Cuando el Gobierno es incapaz de atender a los pagos, es bastante frecuente que, olvidados los “buenos tiempos”, los votantes elijan a representantes que opten por el impago (vía devaluación o default), como tantas veces hemos visto en Latinoamérica.

Y es que la deuda pública, a diferencia de una deuda corporativa o hipotecaria, a menudo no representa riqueza existente en ninguna forma, sino certificados de gastos ya realizados.

Cuando la Administración se deja llevar por una borrachera de gasto (por ejemplo, durante un boom) y súbitamente se contrae la actividad, caen ingresos y se disparan gastos y, con ello, los déficits, lo más frecuente es que, al vencimiento de la deuda emitida en el pasado, el pago se haga mediante nuevas emisiones en forma piramidal hasta el colapso final.

Dicho de otra forma, un volumen significativo jamás es pagado sino mediante cancelación –inflación o impago/default–.

¿A quién, pues, podrá reclamarse el pago?;

¿a qué generación?,

¿a qué responsable político?

Cómo estar seguros de que se percibirá un principal e intereses sin pérdida:

¿la capacidad coactiva para gravar es infinita?;

¿podrá refrenar su gasto el Gobierno a tiempo?;

¿podrá hacer recortes ad infinitum o tiene un límite?

La situación pintará muy fea cuando esos mecanismos estén cerca de agotarse.

Seguramente los gobiernos acabarán recurriendo como tantas veces al envilecimiento monetario propiciado por la monetización de la deuda (inflación), o al default parcial (mejor llamada quita) que supone canjear la deuda antigua existente por nueva con un principal que es sólo una fracción de la deuda nominal anterior.

En resumen, si atendemos al pago real del principal y no al mero servicio nominal por intereses, mantener deuda pública durante largos plazos es una de las más inciertas y especulativas formas de invertir.

Quiebra moral de la economía de mercado


TRIBUNA: ANTÓN COSTAS

Quiebra moral de la economía de mercado

Si la política no recobra su autonomía frente a los mercados financieros y la sociedad no es capaz de manifestar su indignación, no habrá límites a la especulación, la volatilidad financiera y la desigualdad

ANTÓN COSTAS 18/04/2011

Uno.Los argumentos económicos son insuficientes para comprender las causas profundas del desastre que estamos viviendo. No solo ha habido “fallos” de la regulación financiera y “errores” de política, como dicen los economistas. Hay algo más intrigante: una quiebra moral del nuevo capitalismo que emergió en los años ochenta del siglo pasado.

El “nuevo héroe” del capitalismo lo quiere todo y ahora busca la rentabilidad inmediata

Sus desvaríos los pagan los ciudadanos con sus impuestos y la pérdida de conquistas sociales

Si no se toma en consideración esa quiebra moral es imposible comprender la crisis financiera de 2008.

Y, lo que es más importante, tampoco se ven algunos de los destrozos que deja: la deslegitimación social de la economía de mercado; una deslegitimación que abarca a las políticas que están haciendo los Gobiernos.

Es descorazonador ver cómo se utiliza el argumento del too big to fail [demasiado grande para caer] con el fin de justificar el rescate público de los bancos y el mantenimiento del empleo y sueldo a los banqueros, haciendo pagar al resto la factura con sus impuestos y recortes de gastos sociales.

Esa “medicina”, además de culpabilizar a las víctimas, aumentará la desigualdad.

El riesgo es, entonces, el desprestigio de la política democrática y la aparición de problemas serios de gobernabilidad de nuestras sociedades.

Dos. Para comprender las raíces de esa quiebra moral, es necesario cruzar las fronteras del análisis económico y adentrarse en otras disciplinas que captan mejor los fundamentos éticos de la economía, basados en valores como la confianza, la equidad, la justicia o la buena fe en las relaciones económicas; y las consecuencias negativas de la desigualdad, el fraude, el expolio o la corrupción.

Esa convicción me ha llevado a coordinar un ensayo colectivo que en su propio título expresa esa necesidad: La crisis de 2008. De la economía a la política y más allá, editado en la colección Mediterráneo Económico de Fundación Cajamar (www.mediterraneoeconomico.com). Junto a la opinión de economistas, incluye la de filósofos, sociólogos, historiadores, periodistas, ensayistas y novelistas. Aunque sus miradas son diferentes, la polifonía de voces no desentona. Al contrario, ofrece una visión más comprensiva, en la que las voces de los economistas se ven complementadas por la de otros pensadores y científicos sociales.

Tres. Los economistas ofrecen cuatro tipos de explicaciones, no excluyentes entre sí, que descansan sobre la idea de “fallos”, “errores” y “desequilibrios”.

La primera, atribuye la burbuja de crédito y la asunción de riesgos a los “fallos” de la desregulación financiera que propició la desaparición del viejo modelo de banca prudente y aburrida, que mantenía el riesgo en su propio balance, y fomentó nuevas prácticas (“innovación financiera”) que llevaron a la toma de riesgos excesivos para esparcirlos por todo el globo.

La segunda, se centra en los “errores” de una prolongada política de bajos tipos de interés practicadas en Estados Unidos (para evitar la recesión posterior a la explosión de la burbuja punto.com a inicios del 2000), y en Europa (para intentar sacar a Alemania de su anorexia posintegración).

La tercera se fija en los “desequilibrios globales”, que hicieron que algunos grandes exportadores de manufacturas, como China y Alemania, en vez de consumir esos ingresos crearan grandes masas de ahorro (global savings glut) que financiaron la burbuja de crédito en EE UU y en la periferia europea.

Una cuarta explicación vincula la burbuja de crédito y la burbuja inmobiliaria con la desigualdad. Incapaces de hacerle frente mediante políticas redistributivas, los Gobiernos habrían utilizado el crédito barato y las políticas de desgravación a la vivienda para compensar la caída de ingresos de las clases medias y trabajadoras. El hecho de que la burbuja inmobiliaria haya sido más intensa en los países del Atlántico Norte, como España, parece apoyar esa hipótesis.

Cuatro. Los no economistas dirigen la mirada hacia otro lugar. Buscan las raíces de la crisis en una “quiebra moral” de la economía que se habría producido en los años noventa.

Estamos ante un fenómeno intrigante. Algo sucedió en los ochenta que invirtió la tendencia a la reducción de la desigualdad desde la II Guerra Mundial. A partir de los ochenta la distribución de la renta se hizo más desigual. Los ricos, especialmente en el sector financiero, se han hecho cada vez más ricos.

Las causas no están claras. Coincidió con cambios de diverso tipo: tecnológicos (las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones), económicos (la globalización), políticos (caída del muro de Berlín) e ideológicos (aparición de la ideología del mercado libre de trabas). Pero parecen haber tenido más influencia las políticas desreguladoras y la debilitación de instituciones que ejercían un cierto control social, como los sindicatos y los medios de comunicación.

La caída del muro de Berlín y del socialismo jugó un papel decisivo. Paradójicamente, no solo dejó huérfano de fundamento ético al socialismo, sino también al capitalismo. La vieja ideología calvinista, basada en la ética del esfuerzo y la responsabilidad individual, dejó paso a una nueva ideología donde la retórica de las “leyes impersonales del libre mercado” impediría juzgar la conducta de los actores desde una perspectiva moral. Es decir, la lógica del mercado haría desaparecer el libre albedrío y, por tanto, la responsabilidad individual. La economía quedaría así liberada de fundamentos éticos.

Esta falacia dio carta de naturaleza al “nuevo héroe” del capitalismo. Un personaje amoral, desacomplejado, libre de cualquier tipo de cortapisas, que lo quiere todo y ahora, que busca maximizar el valor de la acción y su rentabilidad inmediata, y no a la creación de valor económico a largo plazo. Además, se beneficia del paraguas del llamado “riesgo moral”: sabe que las consecuencias negativas de sus acciones no las pagará él, sino la sociedad que vendrá a su rescate.

Los economistas han tenido un papel importante en esa quiebra ética. Aunque saben poco de cómo funciona el mundo real, practican una economía arrogante, basada en supuestos idealizados del comportamiento económico, que han utilizado para apoyar políticas de libre mercado. Solo una economía humilde, que reconozca que sabe poco sobre los mercados financieros, será fuente de progreso y estabilidad.

Cinco. Si es cierta esta quiebra moral de la economía, la pretensión bienintencionada de que corrigiendo los “fallos” de la regulación financiera será suficiente para acabar con las conductas amorales y meter al genio de la inestabilidad financiera dentro de la botella es un wishful thinking, una ilusión interesada.

La evidencia de que es una falsa solución está en la rápida reaparición de las mismas conductas de riesgo y sobresueldos protagonizadas por los responsables de las agencias de rating y de las instituciones financieras que causaron el desastre y fueron rescatadas con dinero público. Causa sonrojo ver la desfachatez con que vuelven a practicar las mismas conductas. No es que sean inmorales, son amorales. Practican un “fraude inocente”.

Una salida estable y duradera a la crisis requiere una refundación moral del capitalismo. No creo que necesitemos otro capitalismo, pero sí necesitamos salvar al capitalismo de estos capitalistas. El problema es que la política ha perdido autonomía y capacidad para hacerlo. Causa desazón ver la confesión de impotencia de David Cameron en el Parlamento británico al señalar que su Gobierno no puede hacer nada para frenar esas conductas.

Pero si la política no recobra su autonomía frente a los mercados financieros, y la sociedad no es capaz de manifestar su indignación ante estas conductas, no habrá límites eficaces a la economía especulativa, a la volatilidad financiera y a la desigualdad.

De ser así, el mayor riesgo de la próxima década será la creciente ingobernabilidad de nuestras sociedades democráticas. Algunas señales apuntan ya en esa dirección.

Antón Costas es catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona.

El capitalismo toca fondo-Potencias en rojo : De la “crisis financiera” a la “crisis de los Estados”


El capitalismo toca fondo-Potencias en rojo : De la “crisis financiera” a la “crisis de los Estados”
Sábado, 09 de Abril de 2011 17:10

Un nuevo actor emerge en la economía mundial:

La “crisis fiscal” (producto de los déficit siderales que aquejan a los Estados de las economías centrales) que sucede a la “crisis financiera” en la debacle de la economía capitalista globalizada.

Manuel Freytas

IAR noticias

Y hay una paradoja:  La “crisis estatal” no nace como producto del endeudamiento privado sin respaldo (la economía de papel de los grandes conglomerados bancarios imperiales) sino comoemergente de los programas estatales de salvataje financiero que han endeudado (sin respaldo fiscal) a los Estados centrales, con EEUU y la Unión Europea en primer término.

Los billonarios fondos públicos utilizados para salvar a los megaconsorcios bancarios e industriales terminaron generando una deuda impagable y un rojo crónico en las cuentas fiscales de las naciones capitalistas centrales (principalmente EEUU, la UE, Japón y China).

Este proceso de sobreendeudamiento (agregado a la caída de la recaudación por la desaceleración económica) no solo amenaza la estabilidad económica y la “gobernabilidad” del sistema, sino que también (y como ya sucedió con los bancos y empresas privadas) puede hacer colapsar  en cadena a los propios Estados capitalistas, tanto centrales, como subdesarrollados o emergentes.

En general, la sombra de una insolvencia de pago generalizada (producida por los déficit y la baja de recaudación fiscal) hace temer a los analistas del sistema  un rebrote de la crisis financiera, no ya a nivel de los bancos y entidades privadas, sino a nivel de los propios Estados capitalistas centrales.

De esta manera, la crisis fiscal (producto del déficit comercial y recaudatorio del Estado) se sumó al panorama de agravamiento del desempleo (principalmente en EEUU y Europa), la no reactivación del consumo (producida por la desaparición del crédito para la producción), y los interrogantes que persisten en caso de que los bancos centrales decidan levantar los estímulos (planes de rescate) a bancos y empresas.

De acuerdo con The Financial Times, el gigantesco déficit fiscal en Europa y EEUU, en algún momento, podría hacer subir las tasas de interés generando un proceso recesivo que, a su vez, se retroalimentaría con más déficit fiscal dentro de un círculo vicioso.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la deuda pública de los 30 países más desarrollados económicamente alcanzó en 2010 el 100% de su PBI (producto bruto interno). O sea que esos países desarrollados (con EEUU y la UE a la cabeza) deberían destinar una producción anual completa sólo para cubrir su déficit. Algo pesadillesco.

Según estimaciones de analistas privados, EEUU, la UE, China y Japón (las cuatro primeras economías mundiales) utilizaron más de US$ 20 billones de fondos públicos, más de un tercio del PIB mundial, para salvar de la quiebra al sistema financiero y a los bancos privados, lo que derivó en los gigantescos déficit que aquejan a los Estados capitalistas centrales.

Luego de sufrir un derrumbe histórico en 2008 y 2009, las proyecciones oficiales de gobiernos, instituciones y analistas, señalaron para 2010 pasado, pronósticos de crecimiento raquíticos. En promedio, en sus últimos informes el FMI estima que el crecimiento en las potencias centrales (EEUU, UE, China, Japón)  se ha situado en torno del  1,5%. al 3,%.

Estas estimaciones de “crecimiento débil” (en general compartidas por gobiernos y especialistas) son las que alimentan el escepticismo sobre la recuperación inmediata de la economía mundial y sitúan al déficit y al endeudamiento público como las estrellas protagónicas del proceso en que ya está inmerso el sistema.

El rojo europeo

En general, los desfasajes y la complicación de la “recuperación” de la economía de la UE (la segunda potencia económica mundial en bloque tras EEUU), transitan por los mismos parámetros que en EEUU: Desempleo, falta de crédito, depresión del consumo y alto déficit (endeudamiento del Estado) producido por los “rescates”.

El desempleo de la Eurozona, integrada por 16 países, afectaba el 9,9% de la población activa, según datos oficiales.

Después de descender una décima en febrero se situó en 9,9%, mientras que en el conjunto de la Unión Europea alcanza el 9,5%, informó El País de Madrid. Sin embargo, en España la tendencia es la contraria: subió una décima y quedó en 20,5%.

Por su parte, el presidente de Portugal, Aníbal Cavasco Silva, estudia la posibilidad de solicitar una ayuda de corto plazo de “emergencia” al Fondo Monetario Internacional (FMI) sin intervención de la Unión Europea para poder hacer frente a los pagos de deuda soberana más urgentes.

Vale recordar que, en este escenario, los gobiernos centrales de la UE salieron hace ya dos años, al rescate de sus bancos con masivas inyecciones de fondos públicos (provenientes de los impuestos pagados por toda la población europea)  quedispararon los déficits públicos y las deudas.

Ahora, presionados por los rumores de falta de respaldo, los especuladores financieros en alta escala temen que algunos Estados de la UE no puedan hacer frente a sus compromisos de pago.

La incertidumbre que los analistas y las propias autoridades oficiales siembran sobre la “recuperación económica”, los bajos niveles de crecimiento que exhiben algunas economías, la no reactivación del empleo y del consumo (los pilares básicos de la economía real), impulsan la caída del euro y tornan cada vez más difícil la colocación de deuda en los mercados financieros.

Cuando está a punto de cumplirse un año desde que Grecia pidió un rescate que sonaba a ciencia ficción (110.000 millones de euros), los efectos en la economía helena apenas muestran signos de recuperación.

Y si hace apenas dos años la mayoría de la zona del euro vendía su deuda acuñada con el certificado AAA’ de máxima calidad (es la calificación más alta que otorgan las agencias de rating), esta semana tres países miembros han comenzado a flirtear con el oprobio de denominarse “bono basura”.

Esta misma semana, las temidas y enjuiciadas agencias de rating rebajaban a un paso de la basura la deuda griega, atendiendo a la posibilidad de que las nuevas reglas del Mecanismo de Estabilidad Financiera el fondo de rescate de los países del euro, que regirán desde 2013, obligarán al país a imponer una quita en el pago de su deuda.

En opinión de Theodora Zemek, responsable global de renta fija de Axa Investment Managers, “el problema del riesgo soberano no ha hecho más que empezar. Los países con un elevado endeudamiento tendrán que pagar una rentabilidad cada vez más alta para emitir nuevos bonos”.

“Pero sin medidas para estimular la economía, tales como fondos de desarrollo y otros medios para incrementar la liquidez, la reducción del déficit podría desacelerar el crecimiento”, señaló refiriéndose al déficit europeo Joseph Stiglitz, profesor de la Universidad de Columbia y ganador del Premio Nobel de economía en 2001.

“Un crecimiento más lento a su vez podría generar menos ingresos impositivos y terminaría incrementando el déficit”, añadió el Nobel de Economía durante una conferencia de prensa en Atenas.

El rojo estadounidense

Mientras tanto, la mayor economía del mundo tiene 13 millones 483 mil desempleados, de los cuales más de seis millones tienen un semestre o más sin trabajar.

El crecimiento del PIB y de las ganancias corporativas es aparentemente vigoroso, pero se produce sin reponer la mayoría de los puestos de trabajo que se perdieron en 2009. La tasa de desempleo no baja de 9.6%, una cifra atroz para un país que normalmente está en torno a cinco por ciento.

Por su parte, el Estado norteamericano baja “costo social” por medio de la reducción del gasto público (salud, vivienda, educación, etc) para compensar la merma de la recaudación durante la crisis.

De esta manera, el sistema capitalista USA (Estado y empresas privadas) descarga el costo del colapso recesivo económico (la crisis) sobre el sector asalariado (fuerza laboral masiva) y la masa más desprotegida y mayoritaria de la sociedad(población pobre con limitados recursos de supervivencia).

A su vez el capitalismo industrial o comercial estadounidense, con el argumento de la “catástrofe económica”  reduce “costo laboral” despidiendo empleados, reduciendo salarios y suprimiendo beneficios sociales, mientras “sobreexplota” la fuerza que queda ocupada. Achican otros gastos (e inversiones) de la producción para ganar lo mismo produciendo y vendiendo menos, lo que agudiza la recesión y genera más baja del consumo y despidos laborales.

El gran dilema

Según expertos y  organismos del sistema (como Krugman, Stiglitz, FMI, BCE, G-7, etc): Si los bancos centrales y la Reserva Federal levantan los subsidios estatales, no solamente se puede desplomar el crecimiento récord de los mercados bursátiles (bolsas), sino que también se puede revertir el “crecimiento débil” que los gobiernos esgrimen para fundamentar que la economía global está “saliendo de la recesión”.

Si los bancos terminan con los “rescates estatales” (la piedra basal de la nueva “burbuja”) se corre el riesgo (casi seguro) de una recaída de la crisis financiera con un impacto negativo en el proceso de recuperación de la economía real.

Si, por el contrario, continúan con el drenaje de fondos públicos para salvar al capitalismo privado, se corre el riesgo (casi seguro) del estallido de una crisis global de endeudamiento de los Estados (tanto centrales como emergentes y subdesarrollados) que puede convertir a los bonos públicos en sucedáneos de las hipotecas subprime y de los bonos “tóxicos” (que encendieron la mecha de la crisis financiera).

Ambas alternativas (sostener o levantar los “estímulos” estatales): Potencian la posibilidad de un rebrote de la crisis financiera (por endeudamiento estatal sin respaldo), una recaída de la crisis recesiva, (por impacto desacelerador en el consumo y en la producción) y una profundización de la crisis social (por impacto de una mayor desocupación y baja del consumo).

Así como la crisis financiera-recesiva (con epicentro USA-UE) hundió a las empresas y bancos capitalistas privados, un  potencial colapso con el endeudamiento público (insolvencia de pago) puede hundir a los Estados capitalistas en una quiebra generalizada a nivel planetario.

En resumen, los expertos (del sistema) que escribieron sobre las causas estructurales de la crisis financiera se han dado cuenta que les falta un capítulo: El impacto de la “crisis financiera” en las finanzas del Estado.

O sea, el costo (económico y social) que demandará a los Estados capitalistas (empezando por EEUU y las economías centrales) el salvataje (con dinero público de todos los contribuyentes) de los grandes conglomerados bancarios y empresariales que hicieron estallar la “burbuja” del colapso financiero a escala global.

manuelfreytas@iarnoticias.com

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