A. SANABRIA Y B. MEDIALDEA
MARTES 13 DE SEPTIEMBRE DE 2011. NÚMERO 156
El Fondo Monetario, al igual que el Banco Mundial (BM), surge de los Acuerdos de Bretton Woods en 1944, donde se conformaron las bases institucionales del nuevo orden económico internacional tras la II Guerra Mundial.
Los acuerdos también institucionalizaban el nuevo papel de EE UU como potencia hegemónica.
Frente a la idea de Keynes de hacer una nueva moneda internacional, el báncor, se estableció un patrón monetario oro-dólar: el valor de cada moneda se fijaba con respecto a la divisa estadounidense, y ésta a su vez respecto al metal. El dólar pasaba a ser la única moneda internacional de reserva.
La posición dominante de EE UU en los acuerdos resultó determinante para la propia configuración del Fondo. Se fijó un sistema de participación mediante cuotas, cuyo reparto se fijaría en función del peso de cada economía. El número de votos de cada Estado dependería de su cuota, lo que garantizaba un mayor poder a las principales potencias y, sobre todo, al gigante norteamericano.
Las cuotas financiaban los préstamos de aquellos miembros que necesitaran recursos para mantener el valor de su moneda.
El mecanismo era el siguiente: los países con una posición monetaria más fuerte ponían sus reservas a disposición del país con desequilibrios, hasta una cantidad equivalente al 125% de la cuota de este último. El préstamo se divide hasta en cinco tramos.
Lo importante es que superado el primer tramo, el préstamo incluye cláusulas de condicionalidad. Es decir, a partir de ahí el país prestatario habría de cumplir unas condiciones en materia de política macroeconómica (programas de estabilización), más severas cuanto más se ascendiera de tramos.
El planteamiento del FMI y sus programas de estabilización partían de una concepción de la crisis entendida como “desequilibrio” temporal y ajeno a la propia dinámica capitalista, resultado siempre de la aplicación de políticas inadecuadas.
Este enfoque mezclaba el keynesianismo con la teoría cuantitativa del dinero y ubicaba el origen de los desajustes en problemas de demanda originados por causas monetarias.
El argumento sería este: el problema surgía cuando un país consumía más allá de su ahorro interno, por una indebida expansión de su crédito.
El ajuste necesario para retornar al equilibrio suponía contraer esa “excesiva” demanda interna, incidiendo en las esferas fiscal (recorte del gasto público y subida de impuestos), monetaria (aumento de los tipos de interés reales) y salarial (represión salarial).
América Latina sería el banco de pruebas durante los años ‘50. Semejante planteamiento obviaba cualquier aspecto referido a la estratificación social, como si todo el mundo consumiera en igual proporción.
Pero sus efectos sí tenían un marcado componente de clase: el grueso del ajuste recaía sobre las rentas del trabajo, vía bajada de salarios de forma directa o indirecta mediante recortes sobre el gasto público.
El FMI tras Bretton Woods
Tras el desmoronamiento del modelo de Bretton Woods (primeros años ‘70), el Fondo quedó con la misión absurda de velar por un patrón monetario que ya no existía. La crisis de identidad del FMI no parecía tener otro destino que su disolución. Los hechos, sin embargo, irían en dirección opuesta. Dos elementos propiciarían el inesperado protagonismo del Fondo (y del BM) en el escenario económico internacional: necesidad y oportunidad.
Necesidad, derivada de la crisis sistémica que evidenciaban las principales economías capitalistas desde finales de los ‘60 y agravada sobremanera en los ‘70.
Un colapso que evidenciaba una crisis de rentabilidad del capital.
Oportunidad surgida con la crisis de la deuda externa iniciada por México en 1982, a la que siguió una cascada de países incapaces de hacer frente a sus compromisos financieros.
En realidad, esta crisis no era sino continuación de la anterior. Muchos estados periféricos “escaparon” de ella, ya que recibieron capitales privados extranjeros ávidos de nuevos espacios para la ganancia ante la crisis en las economías centrales.
Aunque en contradicción con sus propios estatutos, el FMI colaboró activamente para que estos países liberalizasen y abrieran al exterior sus mercados de capitales. Esta avalancha de capitales privados hacia los países periféricos resultó crucial en el origen de dicha crisis, que supuso un grave problema no sólo para los países endeudados, sino también para la gran banca privada, enfangada en unos préstamos irrecuperables.
Su nuevo papel de intermediador entre acreedores y deudores permitió el resurgimiento del FMI. El objetivo prioritario era que los bancos recuperasen sus préstamos, para lo cual se veía necesario que los países endeudados volvieran a acceder al crédito internacional (endeudarse para devolver las deudas contraídas). Ese motivo pragmático, que no teórico, determinó el giro del Fondo.
Ahora ya no se trataba de políticas de corto plazo para ajustar el gasto al nivel de ahorro interno, sino medidas de largo plazo, los Planes de Ajuste Estructural (PAE) favorables a los mercados internacionales de capitales.
En teoría, los países se verían beneficiados de esa captación de ahorro externo. Tales medidas garantizaban condiciones favorables para las rentas del capital en su pugna distributiva con las del trabajo. No se trata de que los PAE busquen, porque sí, la ruina de la clase trabajadora; sino que tratan de fijar y mantener ciertas condiciones de rentabilidad para el capital, lo que suele implicar lo anterior.
Voces críticas y lavado de cara
La dureza de tales medidas conllevó considerables críticas, así como diversas revueltas populares como el “caracazo” de Venezuela en 1989, duramente reprimidas.
La injerencia que suponían los PAE y sus nulos resultados a pesar de los enormes sacrificios exigidos, hicieron que el Fondo tratara de mejorar su imagen buscando, junto con el BM, una “humanización” del ajuste.
Se trataba de contrarrestar exitosas campañas críticas, como la organizada en 1994 de “50 años bastan”. Se siguieron programas conjuntos con el Banco para los países pobres muy endeudados (iniciativa PPME), y esfuerzos por aparecer como una mezcla entre agencia de desarrollo, analista económico independiente y prestamista de última instancia.
Pero ni por los objetivos a los que responde puede ser agencia de desarrollo, ni su antidemocrática configuración institucional le permite ser independiente, ni tiene los recursos necesarios para ejercer como prestamista en última instancia.
PROBLEMAS PARA LAGARDE
Christine Lagarde, sustituta de Dominique Strauss-Kahn en el cargo de directora general del Fondo Monetario Internacional está siendo investigada por la Corte de Justicia de la República francesa por anomalías e irregularidades en el arbitraje que se llevó a cabo para indemnizar a Bernard Tapie por la venta de Adidas a principios de los ‘90, por parte de la entidad financiera Crédit Lyonnais.
Este tribunal francés establecerá si la actual mandataria del Fondo Monetario impartió instrucciones a la Comisión de Arbitraje encargada de establecer las indemnizaciones cuando era ministra de Economía francesa.
La presión que habría ejercido Lagarde sobre ese organismo de negociación puede costarle la imputación por complicidad en falsificación y desvío de fondos.
FUENTE http://www.diagonalperiodico.net/La-evolucion-del-Fondo-Monetario.html
Fondo Monetario Internacional
Sede central del Fondo Monetario Internacional en Washington, DC.
El Fondo Monetario Internacional o FMI (en inglés: International Monetary Fund, IMF) como idea fue planteado el 22 de julio de 1944 durante una convención de la ONU en Bretton Woods, New Hampshire, Estados Unidos; y su creación como tal fue en 1945. Sus estatutos declaran como objetivos principales la promoción de políticas cambiarias sostenibles a nivel internacional, facilitar el comercio internacional y reducir la pobreza.
Cabe destacar, además de las diferentes políticas reguladoras y conciliadoras a nivel internacional, el establecimiento del patrón oro/dólar. Dicho patrón equiparaba el valor de las divisas a una cierta cantidad de dólares (tal y como se hace en la actualidad) pero siempre a un tipo fijo (es decir, en aquellos años no había variaciones en este aspecto entre los países regulados por el FMI) Esa medida, que es una de las causas primeras de la creación del FMI, se mantendría en vigor hasta la crisis de 1973; cuando fue derogada la cláusula que regía las regulaciones monetarias en ese aspecto.
Forma parte de los organismos especializados de las Naciones Unidas, siendo una organización intergubernamental que cuenta con 187 miembros. Actualmente tiene su sede en Washington, D.C.. EL 28 de junio de 2011 fue nombrada Directora Gerente la francesa Christine Lagarde.
Los miembros del FMI son los 187 miembros de la ONU y Kosovo, a excepción de Cuba (que dejo el organismo en 1964), Corea del Norte, Andorra, Mónaco,Liechtenstein, Nauru. Tampoco son miembros la República de China (expulsada del organismo cuando la República Popular China asumió la representación reconocida de China en la ONU), y Ciudad del Vaticano.
Estados Miembros del FMI Estados miembros del FMI que no aceptan las obligaciones del artículo VIII, Secciones 2, 3, y 41
Del total de miembros, 18 no aceptan las obligaciones del artículo VIII, Secciones 2, 3, y 4 del estatuto del FMI. La sección 2 se refiere a evitar las restricciones a los pagos corrientes, la sección 3 a la Prevención de prácticas monetarias discriminatorias y la sección 4 a Convertibilidad de saldos en manos extranjeras. Estos países son: Liberia, Santo Tomé y Príncipe, Angola, Burundi,Mozambique, Etiopía, Eritrea, Somalia, Bosnia-Herzegovina, Albania, Siria, Irak, Uzbekistán,Afganistán, Bután, Birmania, Laos y Vanuatu.
Su propósito declarado es evitar las crisis en los sistemas monetarios, alentando a los países a adoptar medidas de política económica; como su nombre indica, la institución es también un fondo al que los países miembros que necesiten financiamiento temporal pueden recurrir para superar los problemas de balanza de pagos. Otro objetivo es promover la cooperación internacional en temas monetarios internacionales y facilitar el movimiento del comercio a través de la capacidad productiva.2
Desde su fundación promueve la estabilidad cambiaria y regímenes de cambio ordenados a fin de evitar depreciaciones cambiarias competitivas, facilita un sistema multilateral de pagos y de transferencias para las transacciones, tratando de eliminar las restricciones que dificultan la expansión del comercio mundial. Asimismo, asesora a los gobiernos y a los bancos centrales en el desarrollo de sistemas de contabilidad pública. En resumen:
- Promover el intercambio monetario internacional.
- Facilitar la expansión y crecimiento equilibrado del comercio internacional.
- Promover la estabilidad en los intercambios de divisas.
- Facilitar el establecimiento de un sistema multilateral de pagos.
- Realizar préstamos ocasionales a los miembros que tengan dificultades en su balanza de pagos.
- Acortar la duración y disminuir el grado de desequilibrio en las balanzas de pagos de los miembros.
[editar]Otorgamiento de recursos financieros
Otorga temporalmente aquellos recursos financieros a los miembros que experimentan problemas en su balanza de pagos.
Un país miembro tiene acceso automático al 25% de su cuota si experimenta dificultades de balanza de pagos. Si necesita más fondos (casi siempre ocurre), tiene que negociar un plan de estabilización. Se aspira a que cualquier miembro que reciba un préstamo lo pague lo antes posible para no limitar el acceso de crédito a otros países. Antes de que esto suceda, el país solicitante del crédito debe indicar en qué forma se propone resolver los problemas de su balanza de pagos de manera que le sea posible reembolsar el dinero en un período de amortización de tres a cinco años, aunque a veces alcanza los 15 años.
[editar]Directores Gerentes del FMI
Históricamente, el director gerente del FMI ha sido europeo y el presidente del Banco Mundial ha sido de los norteamericano. Sin embargo, esta norma es cada vez más cuestionada, y la competencia para estos dos puestos puede abrirse para incluir a otros candidatos calificados de cualquier parte del mundo. Los consejeros ejecutivos, quienes conforman el director gerente, los eligen los ministros de finanzas de los países que representan. El primer Subdirector Gerente del FMI, el segundo al mando, tradicionalmente ha sido (y es hoy en día) un estadounidense.
[editar]Directores Ejecutivos y poder de voto
Grupos de países eligen a un director ejecutivo que vota por ellos. 24 Directores en total
Cada país tiene un determinado poder de voto dentro del organismo, dependiendo de el tamaño de su economía (PIB), cuenta corriente, reservas internacionales y otras variables económicas. Las decisiones se toman con una mayoría calificada de 70%, aunque algunas decisiones (16 de 40) se toman con una mayoría calificada de 85%. Dado que Estados Unidos posee 16.74%, el sistema le otorga un poder de veto sobre las decisiones tomadas por el organismo financiero.
En total son 24 directores ejecutivos elegidos entre los países miembros del Fondo. Solo Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y el Reino Unido pueden elegir un director sin ayuda de ningún otro país. China, Arabia Saudí y Rusia eligen de facto un director cada uno. Los demás 16 directores son elegidos por bloques de países. Cada director tiene un derecho de voto que puede ir desde 16.74% (Estados Unidos) hasta 1.34% (24 países de África juntos)3
| [mostrar]Porcentaje de voto por país |
[editar]Resurgimiento
En la cumbre de G20 de 2009, el FMI cuadriplicó su capacidad financiera a un billón de dólares. Además se le encargó supervisar si los países están estimulando suficientemente a sus economías y si están reformando sus sistemas regulatorios, además de alertar sobre problemas financieros.4 Cerca de 500.000 millones de dólares serán destinados para rescatar a las economías en problemas5 y el organismo dispone de una línea de crédito que no les exige a los deudores llevar a cabo reformas económicas no populares5 , como la reducción del gasto fiscal, aunque sólo algunos países califican para ese tipo de crédito5 . Para los otros países, el fondo obligará a que se reduzcan los gastos fiscales o se eleven las tasas de interés aunque se tratará de proteger los programas para los más pobres5.
En marzo de 2008 las acciones con derecho a voto de los países en desarrollo en el FMI crecieron 5,4 puntos porcentuales. Para Brasil eso significa un 1,7%. La participación de China es de 3,8%. Estos aumentos marginales aún no entran en efecto.6 Durante la reunión del FMI en abril, los países le encargaron la misión de combatir la actual recesión global e impedir que se produzcan nuevas recesiones5 . Para esto último, está llevando a cabo una prueba del sistema de advertencia temprana, dando advertencias y dictando políticas a los países de manera privada5 .
El 5 de septiembre de 2011 la directora Christine Lagarde advierte del riesgo inminente de una recesión global, arrastrando ese mismo día a las bolsas a graves caídas por todo el mundo.7
- Modernizar la condicionalidad: las condiciones de los préstamos serán de objetivos precisos y los criterios de ejecución estructural se eliminarán de todos los programas.8
- Línea de Crédito Flexible: para países con fundamentos políticos y económicos sólidos. No están sujetos a los objetivos de políticas acordados por el país. Sus plazos de reembolso serán de 3 años y un cuatrimestre a 5 años, serán renovables y se podrá usar para la balanza de pagos y contingentes.8
- Fortalecer los acuerdos stand-by: con mayor flexibilidad.8
- Duplicación de los límites del acceso al financiamiento: los nuevos límites anual y acumulativo de acceso al financiamiento no concesionario del FMI son de 200% y 600% de la cuota, respectivamente.8
- Simplificar los costos y vencimientos8
- Simplificar los servicios: se eliminarán los servicios poco usados que serán incluidos en las LCF (líneas de crédito flexible).8
- Reforma de los servicios para los países de bajo ingresos.8
[editar]Críticas a la acción del FMI
Sin embargo, sus políticas (especialmente, los condicionamientos que impone a los países en vías de desarrollo para el pago de su deuda o en otorgar nuevos préstamos) han sido severamente cuestionadas como causantes de regresiones en la distribución del ingreso y perjuicios a las políticas sociales. Algunas de las críticas más intensas han partido de Joseph Stiglitz, economista jefe del Banco Mundial de 1997 a 2000 y Premio Nobel de Economía 2001.9
Algunas de las políticas criticadas son:
- Saneamiento del presupuesto público a expensas del gasto social. El FMI apunta que el Estado no debe otorgar subsidios o asumir gastos de grupos que pueden pagar por sus prestaciones, aunque en la práctica esto ha resultado en la disminución de servicios sociales a los sectores que no están en condiciones de pagarlos.
- Generación de superávit fiscal primario suficiente para cubrir los compromisos de deuda externa.
- Eliminación de subsidios, tanto en la actividad productiva como en los servicios sociales, junto con la reducción de los aranceles.
- Reestructuración del sistema impositivo. Con el fin de incrementar la recaudación fiscal, ha impulsado generalmente la implantación de impuestos regresivos de fácil percepción (como el Impuesto al Valor Agregado)
- Eliminación de barreras cambiarias. El FMI en este punto es partidario de la libre flotación de las divisas y de un mercado abierto.
- Implementación de una estructura de libre mercado en prácticamente todos los sectores de bienes y servicios, sin intervención del Estado, que sólo debe asumir un rol regulador cuando se requiera.
- El concepto de servicios, en la interpretación del FMI, se extiende hasta comprender áreas que tradicionalmente se interpretan como estructuras de aseguramiento de derechos fundamentales, como la educación, la salud o la previsión social.
- Políticas de flexibilidad laboral, entendido como la desregulación del mercado de trabajo.
Estos puntos fueron centrales en las negociaciones del FMI en Latinoamérica como condicionantes del acceso de los países de la región al crédito, en la década de 1980. Se argumenta que provocaron una desaceleración de la industrialización, o desindustrialización en la mayoría de los casos. Las recesiones en varios países latinoamericanos a fines de la década del noventa y crisis financieras como la de Argentina a finales de 2001, son presentadas como ejemplos sobre la opinión del fracaso de las “recetas” del Fondo Monetario Internacional, por cuanto esos países determinaron su política económica bajo las recomendaciones del organismo.
[editar]Véase también
[editar]Enlaces externos
Coordenadas:
38°54′00″N 77°2′39″O (mapa)