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La Coartada perfecta, el FMI


La Coartada perfecta, el FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha jugado un papel central en las crisis de las últimas tres décadas. El FMI y el Banco Mundial (BM) fueron creados en 1945, tras las Segunda Guerra mundial.
 
Los objetivos originarios de estas instituciones, que conocemos como IFIs (Instituciones Financieras Internacionales),  son evitar las crisis en el sistema, alentando a los países a adoptar medidas de política económica bien fundadas; ser un fondo al que los países miembros que necesiten financiamiento temporal pueden recurrir para superar los problemas de balanza de pagos, y, además, promover la cooperación internacional en temas monetarios internacionales y facilitar el movimiento del comercio a través de la capacidad productiva. Junto con la FED y su homólogo Europeo, el BCE, conforman una red que marca el rumbo de la economía y la política mundial. 

 
¿Qué llevó al BM y FMI a reorientar su rol? Una confluencia de acontecimientos. Las potencias occidentales registraban una considerable reducción de su zona para el comercio, las multinacionales veían al globo entero como mercado posible. Para penetrar fronteras era forzoso que los países eliminaran sus leyes proteccionistas y abrieran las economías.

 
En los años 80, el FMI junto con el BM obligaron a los países que pedían su ayuda por las “crisis de la deuda”, deudas odiosas que eran legado de dictaduras impuestas por juntas militares con la aprobación de EEUU con la excusa de protegerlos del comunismo y asolaron a muchos países en desarrollo durante las décadas 60 y 70, a adoptar un modelo de privatización poco probado y mal definido, pese a ir en contra del programa electoral de los partidos elegidos en su recién estrenada democracia, a lo que se le llamó las Políticas de Ajuste Estructural (PAE) cuyos dos pilares eran la ideología de libre mercado y las ganancias rápidas. Lo que provocaron estas medidas fue un aumento de la deuda externa de los países en los que se recetó y un aumento de las desigualdades sociales.
 
Las Politicas de Ajuste estructural (PAE), lo que realmente hacen es cambiar las reglas de la economía del pais para beneficio de las grandes empresas e inversionistas. Las PAE tienen cuatro pasos:
  1. La privatización: el gobierno vende empresas e instituciones públicas a inversionistas privados.
  2. Liberalización de los mercados de capital: se reducen los controles sobre la entrada y salida de dinero del país. Para atraer inversionistas al país, se aumentan mucho las tasas de interés.
  3. La introducción de precios de mercado. Esto simplemente quiere decir que el gobierno deja que suban los precios de los alimentos básicos, el agua, y la energía. Comúnmente provoca gran sufrimiento en la población, sobretodo en las mujeres, los niños, y los ancianos.
  4. El comercio libre, que significa la eliminación de las barreras (impuestos y aranceles) a los productos extranjeros que protegen a productores e industrias locales.
Estas cuatro medidas son los pilares básicos de lo que dio a conocer en los años 90 por “Consenso de Washington”, un programa de diez medidas cuyo precursor fue John Williamson, pensado para América Latina pero que sería destinado a cualquier país del mundo.

Davidson Budhoo, economista caribeño que estudió en el London School of Economics y trabajó en el FMI durante 12 años hasta 1988, dimitió por la relación directa de los actos del FMI en la agravación de las crisis y lo que suponía en las vidas de miles de personas, hace importantes denuncias en su carta al director gerente del FMI Michel Camdessus sobre las manipulaciones deliberadas de dicho organismo.
 
La carta, de 150 páginas, se titulaba Enough is Enough (Suficiente es Suficiente), en las que hace estas sorprendentes declaraciones:
 
“Para mí, esta dimisión es una liberación inestimable, porque con ella he dado el primer gran paso hacia ese lugar en el que algún día espero poder lavarme las manos de lo que, en mi opinión, es la sangre de millones de personas pobres y hambrientas. “ 

 
Durante la década de los 90, el FMI continuó estas políticas, a pesar de sus consecuencias desastrosas durante los años anteriores. Respondió a una serie de crisis financieras en México, Asia del Este, Rusia, Brasil, y Corea del Sur con las mismas estrategias fracasadas. Continuó imponiendo políticas de ajuste estructural a los países en crisis, las cuales no solamente provocaron catástrofes sociales, sino que empeoraron las mismas crisis que pretendían combatir. 
El 25 de septiembre del 2000, en la primera página de los diarios del mundo rebotó, como una simple noticia más, el siguiente dato traído por la agencia informativa AFP: “Unos 19.000 niños mueren diariamente por las políticas monetarias”

 
Tras las crisis que afectaron a los países en desarrollo a finales de los 90 y principios de este siglo, el FMI quedó muy desprestigiado al fracasar todas las políticas que había recomendado. Ni un sólo país que superó esa crisis, lo hizo siguiendo las recetas del FMI, por el contrario, optaron por modelos muy distintos y eran criticados por ese organismo.

 
A partir de finales de los 90, las IFIs parecieron empezar a alejarse de las politicas de las dos décadas anteriores, sobre todo el BM, pero estos cambios son solo superficiales, su ideologia central no ha cambiado, como podemos ver hoy con la crisis que azotan a Europa, donde el FMI impone la misma receta de entonces a los países en problemas como Grecia, Portugal, Italia o España.
 
Al destaparse las dificultades de estos países (principalmente de Grecia), para hacer frente al pago de las obligaciones del Estado, la solución propuesta para superar la crisis fue apostar al capitalismo más elemental, volver a las recetas del FMI. Esto figura como parte esencial, necesaria, e imprescindible del rescate a las economías europeas. El FMI será quien supervise que la crisis la paguen la clase media y baja de la sociedad, mientras la clase altas y el capital extranjero obtiene unas ganancias rápidas del “saqueo controlado” del país.

 
Las críticas al FMI proceden de todos lados, muchos observadores señalan que ambos organismos son más bien incendiarios que bomberos.
 
Antes de la cumbre de ministros del G20 en París del 15 de octubre, la presidenta de Brasil Dilma Roussef advirtió: Nunca aceptaremos ciertos criterios que el organismo ha impuesto a otros países. Ya conocemos esa película, ya sabemos lo que es la supervisión del FMI”.
 
Brasil está a favor de aumentar el capital del FMI para que actúe como un freno a la crisis económica global, posición que rechaza Estados Unidos y que no convence a Alemania. Rousseff señaló que si bien su país está dispuesto a aportar más a las arcas del Fondo, descartó por completo hacerlo si el organismo encabezado por
Christine Lagarde no deja de lado sus famosas “condicionalidades”.

 
El premio Nobel de economía Joseph Stiglitz, que trabajo en el BM como economista jefe entre 1997 y 2000 fue obligado a renunciar a su puesto por sus criticas a BM y FMI, en las que remarcaba que los principales beneficiarios de las medidas del FMI han sido las empresas extranjeras, mientras que la situación de la población de estos países se agravaba. 
 
El economista Daniel Altman se refirió en 2002 de esta forma al FMI y al BM:
 
“Creadas hace 57 años para reducir la pobreza y estabilizar los mercados de divisas, las dos instituciones cuyas sedes están apenas a una cuadra de distancia en Washington, han luchado denodadamente para colmar las expectativas de sus más grandes accionistas (las naciones ricas más ricas del mundo) tanto como a aquellos que se supone serían sus beneficiarios en el mundo en desarrollo”
 
Otras críticas, que provienen desde los países ricos hacia estos organismos son las de Paul Krugman, premio Nobel de economia en 2008, que tambien es un critico asiduo sobre el FMI, y de Mark Weisbrot, codirector del Centro para la Investigación Económica y Política, con sede en Washington
 
Pero una de las más duras proviene de Joe Oloka-Onyango (Uganda) y Deepika Udagama (Sri Lanka) que llaman a una “revisión radical” de todo el sistema de liberalización comercial y a elaborar una “nueva reflexión crítica sobre las políticas e instrumentos del comercio internacional, las inversiones y las finanzas”.
Una crítica generalizada es sobre la marcada ideología neoliberal del FMI, y la aplicación de un tratamiento casi idéntico y poco eficaz a países cuyas circunstancias económicas son muy diferentes, desechando todas las alternativas. Otra es que las condiciones que impone sobre los países que reciben sus fondos degeneran soberanía de éstos, atándolos de pies y manos, pues transfieren las decisiones económicas desde la capital nacional a la sede del FMI en Washington.
 

También se critica la estructura gubernamental del Fondo, que da un poder desigual a los países ricos (en realidad, a una pequeña elite empresarial y financiera de éstos) y excluye las voces de los países más afectados por sus políticas. Otra más es que siempre ha hecho caso omiso de las consecuencias sociales de sus políticas, sobre todo para la gente más pobre, las mujeres y los niños. En resumen, el FMI padece un déficit importante de transparencia, democracia y de responsabilidad. 

Amartya Sen, economista indio y premio nobel de economía en 1998 es un autor importante en el cuestionamiento de las estrategias de las IFIs, propone un camino alternativo a las propuestas neoliberales que tenga en cuenta el desarrollo y el bienestar que ha tenido gran influencia en el cambio de la concepción del desarrollo del BM, sin embargo, este cambio no se refleja en la práctica. En cuanto al FMI ni siquiera se ha planteado esta alternativa.  

Como podemos ver, existe un claro problema con nuestros Organismo Internacionales que debemos abordar, ni el FMI ni el BM se adaptan a las necesidades de transparencia y democracia que hay que pedir a unas instituciones como éstas, ni asumen responsabilidad alguna por las consecuencias de sus políticas.

La volatilidad, las crisis financieras y el llamado “muro de la deuda” están afectando a las potencias, especialmente a las del sur de europa, pero de seguir así todo indica que otros países como Francia caerán en el contagio.
 
El FMI sirve como coartada perfecta a los gobiernos electos para ir en contra de los deseos de sus votantes y de la sociedad en su conjunto  y los países adopten su famosa y devastadora receta. Un cambio sólo depende de una decisión política, algo que corroboran los flamantes premios nobel de economía Thomas Sargent y Christopher Sims
 
 

La evolución del Fondo Monetario Internacional


ANÁLISIS: LOS CAMBIOS DE PIEL DEL ORGANISMO QUE DIRIGE LAGARDE

La evolución del Fondo Monetario Internacional

Los autores de este artículo, ambos economistas, analizan la evolución del FMI y su papel como garante de la hegemonía del capitalismo financiero.

- FMI: Cuando las soluciones son el problema

A. SANABRIA Y B. MEDIALDEA
MARTES 13 DE SEPTIEMBRE DE 2011.  NÚMERO 156

El Fondo Monetario, al igual que el Banco Mundial (BM), surge de los Acuerdos de Bretton Woods en 1944, donde se conformaron las bases institucionales del nuevo orden económico internacional tras la II Guerra Mundial.

Los acuerdos también institucionalizaban el nuevo papel de EE UU como potencia hegemónica.

Frente a la idea de Keynes de hacer una nueva moneda internacional, el báncor, se estableció un patrón monetario oro-dólar: el valor de cada moneda se fijaba con respecto a la divisa estadounidense, y ésta a su vez respecto al metal. El dólar pasaba a ser la única moneda internacional de reserva.

La posición dominante de EE UU en los acuerdos resultó determinante para la propia configuración del Fondo. Se fijó un sistema de participación mediante cuotas, cuyo reparto se fijaría en función del peso de cada economía. El número de votos de cada Estado dependería de su cuota, lo que garantizaba un mayor poder a las principales potencias y, sobre todo, al gigante norteamericano.

Las cuotas financiaban los préstamos de aquellos miembros que necesitaran recursos para mantener el valor de su moneda.

El mecanismo era el siguiente: los países con una posición monetaria más fuerte ponían sus reservas a disposición del país con desequilibrios, hasta una cantidad equivalente al 125% de la cuota de este último. El préstamo se divide hasta en cinco tramos.

Lo importante es que superado el primer tramo, el préstamo incluye cláusulas de condicionalidad. Es decir, a partir de ahí el país prestatario habría de cumplir unas condiciones en materia de política macroeconómica (programas de estabilización), más severas cuanto más se ascendiera de tramos.

El planteamiento del FMI y sus programas de estabilización partían de una concepción de la crisis entendida como “desequilibrio” temporal y ajeno a la propia dinámica capitalista, resultado siempre de la aplicación de políticas inadecuadas.

Este enfoque mezclaba el keynesianismo con la teoría cuantitativa del dinero y ubicaba el origen de los desajustes en problemas de demanda originados por causas monetarias.

El argumento sería este: el problema surgía cuando un país consumía más allá de su ahorro interno, por una indebida expansión de su crédito.

El ajuste necesario para retornar al equilibrio suponía contraer esa “excesiva” demanda interna, incidiendo en las esferas fiscal (recorte del gasto público y subida de impuestos), monetaria (aumento de los tipos de interés reales) y salarial (represión salarial).

América Latina sería el banco de pruebas durante los años ‘50. Semejante planteamiento obviaba cualquier aspecto referido a la estratificación social, como si todo el mundo consumiera en igual proporción.

Pero sus efectos sí tenían un marcado componente de clase: el grueso del ajuste recaía sobre las rentas del trabajo, vía bajada de salarios de forma directa o indirecta mediante recortes sobre el gasto público.

El FMI tras Bretton Woods

Tras el desmoronamiento del modelo de Bretton Woods (primeros años ‘70), el Fondo quedó con la misión absurda de velar por un patrón monetario que ya no existía. La crisis de identidad del FMI no parecía tener otro destino que su disolución. Los hechos, sin embargo, irían en dirección opuesta. Dos elementos propiciarían el inesperado protagonismo del Fondo (y del BM) en el escenario económico internacional: necesidad y oportunidad.

Necesidad, derivada de la crisis sistémica que evidenciaban las principales economías capitalistas desde finales de los ‘60 y agravada sobremanera en los ‘70.

Un colapso que evidenciaba una crisis de rentabilidad del capital.

Oportunidad surgida con la crisis de la deuda externa iniciada por México en 1982, a la que siguió una cascada de países incapaces de hacer frente a sus compromisos financieros.

En realidad, esta crisis no era sino continuación de la anterior. Muchos estados periféricos “escaparon” de ella, ya que recibieron capitales privados extranjeros ávidos de nuevos espacios para la ganancia ante la crisis en las economías centrales.

Aunque en contradicción con sus propios estatutos, el FMI colaboró activamente para que estos países liberalizasen y abrieran al exterior sus mercados de capitales. Esta avalancha de capitales privados hacia los países periféricos resultó crucial en el origen de dicha crisis, que supuso un grave problema no sólo para los países endeudados, sino también para la gran banca privada, enfangada en unos préstamos irrecuperables.

Su nuevo papel de intermediador entre acreedores y deudores permitió el resurgimiento del FMI. El objetivo prioritario era que los bancos recuperasen sus préstamos, para lo cual se veía necesario que los países endeudados volvieran a acceder al crédito internacional (endeudarse para devolver las deudas contraídas). Ese motivo pragmático, que no teórico, determinó el giro del Fondo.

Ahora ya no se trataba de políticas de corto plazo para ajustar el gasto al nivel de ahorro interno, sino medidas de largo plazo, los Planes de Ajuste Estructural (PAE) favorables a los mercados internacionales de capitales.

En teoría, los países se verían beneficiados de esa captación de ahorro externo. Tales medidas garantizaban condiciones favorables para las rentas del capital en su pugna distributiva con las del trabajo. No se trata de que los PAE busquen, porque sí, la ruina de la clase trabajadora; sino que tratan de fijar y mantener ciertas condiciones de rentabilidad para el capital, lo que suele implicar lo anterior.

Voces críticas y lavado de cara

La dureza de tales medidas conllevó considerables críticas, así como diversas revueltas populares como el “caracazo” de Venezuela en 1989, duramente reprimidas.

La injerencia que suponían los PAE y sus nulos resultados a pesar de los enormes sacrificios exigidos, hicieron que el Fondo tratara de mejorar su imagen buscando, junto con el BM, una “humanización” del ajuste.

Se trataba de contrarrestar exitosas campañas críticas, como la organizada en 1994 de “50 años bastan”. Se siguieron programas conjuntos con el Banco para los países pobres muy endeudados (iniciativa PPME), y esfuerzos por aparecer como una mezcla entre agencia de desarrollo, analista económico independiente y prestamista de última instancia.

Pero ni por los objetivos a los que responde puede ser agencia de desarrollo, ni su antidemocrática configuración institucional le permite ser independiente, ni tiene los recursos necesarios para ejercer como prestamista en última instancia.

PROBLEMAS PARA LAGARDE

Christine Lagarde, sustituta de Dominique Strauss-Kahn en el cargo de directora general del Fondo Monetario Internacional está siendo investigada por la Corte de Justicia de la República francesa por anomalías e irregularidades en el arbitraje que se llevó a cabo para indemnizar a Bernard Tapie por la venta de Adidas a principios de los ‘90, por parte de la entidad financiera Crédit Lyonnais.

Este tribunal francés establecerá si la actual mandataria del Fondo Monetario impartió instrucciones a la Comisión de Arbitraje encargada de establecer las indemnizaciones cuando era ministra de Economía francesa.

La presión que habría ejercido Lagarde sobre ese organismo de negociación puede costarle la imputación por complicidad en falsificación y desvío de fondos.

FUENTE http://www.diagonalperiodico.net/La-evolucion-del-Fondo-Monetario.html

Fondo Monetario Internacional

 

Sede central del Fondo Monetario Internacional en Washington, DC.

El Fondo Monetario Internacional o FMI (en inglésInternational Monetary FundIMF) como idea fue planteado el 22 de julio de 1944 durante una convención de la ONU en Bretton WoodsNew HampshireEstados Unidos; y su creación como tal fue en 1945. Sus estatutos declaran como objetivos principales la promoción de políticas cambiarias sostenibles a nivel internacional, facilitar el comercio internacional y reducir la pobreza.

Cabe destacar, además de las diferentes políticas reguladoras y conciliadoras a nivel internacional, el establecimiento del patrón oro/dólar. Dicho patrón equiparaba el valor de las divisas a una cierta cantidad de dólares (tal y como se hace en la actualidad) pero siempre a un tipo fijo (es decir, en aquellos años no había variaciones en este aspecto entre los países regulados por el FMI) Esa medida, que es una de las causas primeras de la creación del FMI, se mantendría en vigor hasta la crisis de 1973; cuando fue derogada la cláusula que regía las regulaciones monetarias en ese aspecto.

Forma parte de los organismos especializados de las Naciones Unidas, siendo una organización intergubernamental que cuenta con 187 miembros. Actualmente tiene su sede en Washington, D.C.. EL 28 de junio de 2011 fue nombrada Directora Gerente la francesa Christine Lagarde.

Contenido

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[editar]Miembros

Los miembros del FMI son los 187 miembros de la ONU y Kosovo, a excepción de Cuba (que dejo el organismo en 1964), Corea del NorteAndorraMónaco,LiechtensteinNauru. Tampoco son miembros la República de China (expulsada del organismo cuando la República Popular China asumió la representación reconocida de China en la ONU), y Ciudad del Vaticano.

Estados Miembros del FMI     Estados miembros del FMI que no aceptan las obligaciones del artículo VIII, Secciones 2, 3, y 41

Del total de miembros, 18 no aceptan las obligaciones del artículo VIII, Secciones 2, 3, y 4 del estatuto del FMI. La sección 2 se refiere a evitar las restricciones a los pagos corrientes, la sección 3 a la Prevención de prácticas monetarias discriminatorias y la sección 4 a Convertibilidad de saldos en manos extranjeras. Estos países son: LiberiaSanto Tomé y PríncipeAngolaBurundi,MozambiqueEtiopíaEritreaSomaliaBosnia-HerzegovinaAlbaniaSiriaIrakUzbekistán,AfganistánButánBirmaniaLaos y Vanuatu.

[editar]Objetivo

Su propósito declarado es evitar las crisis en los sistemas monetarios, alentando a los países a adoptar medidas de política económica; como su nombre indica, la institución es también un fondo al que los países miembros que necesiten financiamiento temporal pueden recurrir para superar los problemas de balanza de pagos. Otro objetivo es promover la cooperación internacional en temas monetarios internacionales y facilitar el movimiento del comercio a través de la capacidad productiva.2

Desde su fundación promueve la estabilidad cambiaria y regímenes de cambio ordenados a fin de evitar depreciaciones cambiarias competitivas, facilita un sistema multilateral de pagos y de transferencias para las transacciones, tratando de eliminar las restricciones que dificultan la expansión del comercio mundial. Asimismo, asesora a los gobiernos y a los bancos centrales en el desarrollo de sistemas de contabilidad pública. En resumen:

  • Promover el intercambio monetario internacional.
  • Facilitar la expansión y crecimiento equilibrado del comercio internacional.
  • Promover la estabilidad en los intercambios de divisas.
  • Facilitar el establecimiento de un sistema multilateral de pagos.
  • Realizar préstamos ocasionales a los miembros que tengan dificultades en su balanza de pagos.
  • Acortar la duración y disminuir el grado de desequilibrio en las balanzas de pagos de los miembros.

[editar]Otorgamiento de recursos financieros

Otorga temporalmente aquellos recursos financieros a los miembros que experimentan problemas en su balanza de pagos.

Un país miembro tiene acceso automático al 25% de su cuota si experimenta dificultades de balanza de pagos. Si necesita más fondos (casi siempre ocurre), tiene que negociar un plan de estabilización. Se aspira a que cualquier miembro que reciba un préstamo lo pague lo antes posible para no limitar el acceso de crédito a otros países. Antes de que esto suceda, el país solicitante del crédito debe indicar en qué forma se propone resolver los problemas de su balanza de pagos de manera que le sea posible reembolsar el dinero en un período de amortización de tres a cinco años, aunque a veces alcanza los 15 años.

[editar]Directores Gerentes del FMI

Históricamente, el director gerente del FMI ha sido europeo y el presidente del Banco Mundial ha sido de los norteamericano. Sin embargo, esta norma es cada vez más cuestionada, y la competencia para estos dos puestos puede abrirse para incluir a otros candidatos calificados de cualquier parte del mundo. Los consejeros ejecutivos, quienes conforman el director gerente, los eligen los ministros de finanzas de los países que representan. El primer Subdirector Gerente del FMI, el segundo al mando, tradicionalmente ha sido (y es hoy en día) un estadounidense.

Fechas Nombre Nacionalidad
6 de mayo 1946 – 5 de mayo 1951 Camille Gutt Flag of Belgium (civil).svg Bélgica
3 de agosto 1951 – 3 de octubre 1956 Ivar Rooth Bandera de Suecia Suecia
21 de noviembre 1956 – 5 de mayo 1963 Per Jacobsson Bandera de Suecia Suecia
1 de septiembre 1963 – 31 de agosto 1973 Pierre-Paul Schweitzer Bandera de Francia Francia
1 de septiembre 1973 – 16 de junio 1978 Johannes Witteveen Bandera de los Países Bajos Países Bajos
17 de junio 1978 – 15 de febrero 1987 Jacques de Larosière Bandera de Francia Francia
16 de febrero 1987 – 14 de febrero 2000 Michel Camdessus Bandera de Francia Francia
1 de mayo 2000 – 4 de marzo 2004 Horst Köhler Bandera de Alemania Alemania
4 de marzo 2004 – 7 de junio 2004 (interina) Anne Osborn Krueger Bandera de los Estados Unidos Estados Unidos
7 de junio 2004 – 31 de octubre 2007 Rodrigo Rato Bandera de España España
1 de noviembre 2007 – 18 de mayo 2011 Dominique Strauss-Kahn Bandera de Francia Francia
18 de mayo 2011 – 5 de julio 2011 (interino) John Lipsky Bandera de los Estados Unidos Estados Unidos
5 de julio 2011 – (actualmente) Christine Lagarde Bandera de Francia Francia

[editar]Directores Ejecutivos y poder de voto

Grupos de países eligen a un director ejecutivo que vota por ellos. 24 Directores en total

Cada país tiene un determinado poder de voto dentro del organismo, dependiendo de el tamaño de su economía (PIB), cuenta corriente, reservas internacionales y otras variables económicas. Las decisiones se toman con una mayoría calificada de 70%, aunque algunas decisiones (16 de 40) se toman con una mayoría calificada de 85%. Dado que Estados Unidos posee 16.74%, el sistema le otorga un poder de veto sobre las decisiones tomadas por el organismo financiero.

En total son 24 directores ejecutivos elegidos entre los países miembros del Fondo. Solo Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y el Reino Unido pueden elegir un director sin ayuda de ningún otro país. China, Arabia Saudí y Rusia eligen de facto un director cada uno. Los demás 16 directores son elegidos por bloques de países. Cada director tiene un derecho de voto que puede ir desde 16.74% (Estados Unidos) hasta 1.34% (24 países de África juntos)3

[mostrar]Porcentaje de voto por país

[editar]Resurgimiento

En la cumbre de G20 de 2009, el FMI cuadriplicó su capacidad financiera a un billón de dólares. Además se le encargó supervisar si los países están estimulando suficientemente a sus economías y si están reformando sus sistemas regulatorios, además de alertar sobre problemas financieros.4 Cerca de 500.000 millones de dólares serán destinados para rescatar a las economías en problemas5 y el organismo dispone de una línea de crédito que no les exige a los deudores llevar a cabo reformas económicas no populares5 , como la reducción del gasto fiscal, aunque sólo algunos países califican para ese tipo de crédito5 . Para los otros países, el fondo obligará a que se reduzcan los gastos fiscales o se eleven las tasas de interés aunque se tratará de proteger los programas para los más pobres5.

En marzo de 2008 las acciones con derecho a voto de los países en desarrollo en el FMI crecieron 5,4 puntos porcentuales. Para Brasil eso significa un 1,7%. La participación de China es de 3,8%. Estos aumentos marginales aún no entran en efecto.6 Durante la reunión del FMI en abril, los países le encargaron la misión de combatir la actual recesión global e impedir que se produzcan nuevas recesiones5 . Para esto último, está llevando a cabo una prueba del sistema de advertencia temprana, dando advertencias y dictando políticas a los países de manera privada5 .

El 5 de septiembre de 2011 la directora Christine Lagarde advierte del riesgo inminente de una recesión global, arrastrando ese mismo día a las bolsas a graves caídas por todo el mundo.7

[editar]Reformas

  • Modernizar la condicionalidad: las condiciones de los préstamos serán de objetivos precisos y los criterios de ejecución estructural se eliminarán de todos los programas.8
  • Línea de Crédito Flexible: para países con fundamentos políticos y económicos sólidos. No están sujetos a los objetivos de políticas acordados por el país. Sus plazos de reembolso serán de 3 años y un cuatrimestre a 5 años, serán renovables y se podrá usar para la balanza de pagos y contingentes.8
  • Fortalecer los acuerdos stand-by: con mayor flexibilidad.8
  • Duplicación de los límites del acceso al financiamiento: los nuevos límites anual y acumulativo de acceso al financiamiento no concesionario del FMI son de 200% y 600% de la cuota, respectivamente.8
  • Simplificar los costos y vencimientos8
  • Simplificar los servicios: se eliminarán los servicios poco usados que serán incluidos en las LCF (líneas de crédito flexible).8
  • Reforma de los servicios para los países de bajo ingresos.8

[editar]Críticas a la acción del FMI

Sin embargo, sus políticas (especialmente, los condicionamientos que impone a los países en vías de desarrollo para el pago de su deuda o en otorgar nuevos préstamos) han sido severamente cuestionadas como causantes de regresiones en la distribución del ingreso y perjuicios a las políticas sociales. Algunas de las críticas más intensas han partido de Joseph Stiglitz, economista jefe del Banco Mundial de 1997 a 2000 y Premio Nobel de Economía 2001.9

Algunas de las políticas criticadas son:

  • Saneamiento del presupuesto público a expensas del gasto social. El FMI apunta que el Estado no debe otorgar subsidios o asumir gastos de grupos que pueden pagar por sus prestaciones, aunque en la práctica esto ha resultado en la disminución de servicios sociales a los sectores que no están en condiciones de pagarlos.
  • Generación de superávit fiscal primario suficiente para cubrir los compromisos de deuda externa.
  • Eliminación de subsidios, tanto en la actividad productiva como en los servicios sociales, junto con la reducción de los aranceles.
  • Reestructuración del sistema impositivo. Con el fin de incrementar la recaudación fiscal, ha impulsado generalmente la implantación de impuestos regresivos de fácil percepción (como el Impuesto al Valor Agregado)
  • Eliminación de barreras cambiarias. El FMI en este punto es partidario de la libre flotación de las divisas y de un mercado abierto.
  • Implementación de una estructura de libre mercado en prácticamente todos los sectores de bienes y servicios, sin intervención del Estado, que sólo debe asumir un rol regulador cuando se requiera.
  • El concepto de servicios, en la interpretación del FMI, se extiende hasta comprender áreas que tradicionalmente se interpretan como estructuras de aseguramiento de derechos fundamentales, como la educación, la salud o la previsión social.
  • Políticas de flexibilidad laboral, entendido como la desregulación del mercado de trabajo.

Estos puntos fueron centrales en las negociaciones del FMI en Latinoamérica como condicionantes del acceso de los países de la región al crédito, en la década de 1980. Se argumenta que provocaron una desaceleración de la industrialización, o desindustrialización en la mayoría de los casos. Las recesiones en varios países latinoamericanos a fines de la década del noventa y crisis financieras como la de Argentina a finales de 2001, son presentadas como ejemplos sobre la opinión del fracaso de las “recetas” del Fondo Monetario Internacional, por cuanto esos países determinaron su política económica bajo las recomendaciones del organismo.

[editar]Notas

  1.  Articles of Agreement of the International Monetary Fund, Article VIII – General Obligations of Members
    Section 2: Avoidance of restrictions on current payments;
    Section 3: Avoidance of discriminatory currency practices;
    Section 4: Convertibility of foreign-held balances.
  2.  Guía del FMI
  3.  «[http://www.imf.org/external/pubs/ft/ar/2010/eng/pdf/a4.pdf Appendix IV Executive Directors and voting power]» (30 de abril de 2 010). Consultado el 19 de Mayo de 2 011 autor= FMI.
  4.  Bob Davis (3 de abril de 2 009). «El FMI resulta el gran triunfador de la cumbre». The Wall Street Journal. Consultado el 7 de abril de 2009.
  5. ↑ a b c d e f Bob Davis (27 de abril de 2 009). «Junto con nuevos recursos, el FMI asume mayores riesgos políticos». The Wall Street Journal. Consultado el 30 de abril de 2009.
  6.  Bob Davis (27 de abril de 2 009). «Los países BRIC buscan más influencia». The Wall Street Journal. Consultado el 30 de abril de 2009.
  7.  [1]
  8. ↑ a b c d e f g «El FMI reestructura sus mecanismos de crédito para ayudar a los países a afrontar la crisis». Boletín Digital del FMI. 2009.
  9.  Véase especialmente El malestar en la globalización, Taurus, Madrid, 2002. ISBN 978-84-306-0478-4

[editar]Véase también

[editar]Enlaces externos

Coordenadas: 38°54′00″N 77°2′39″O (mapa)

 

 

 

Fondo Monetario Internacional (FMI) Viejas recetas para las injusticias de siempre. A los ejecutivos no les afecta.


Fondo Monetario Internacional (FMI) Viejas recetas para las injusticias de siempre. A los ejecutivos no les afecta.

  • El Fondo Monetario Internacional acaba de publicar su informe sobre la evolución de la situación económica española.

Felicita al Gobierno socialista de José Luís Rodríguez Zapatero y del exvicepresidente Rubalcaba. Pero la palmadita en la espalda por los deberes hechos no es definitiva: les piden que continúen en la misma línea emprendida.

Quiere el FMI que el despido sea todavía más barato a pesar de la reforma laboral que reducía a menos de la mitad la indemnización por despido improcedente. Los recortes son insuficientes pero nadie define el final de esta escapada hacia la pobreza.

También se quejan de la masa salarial de los funcionarios públicos. O son demasiados o cobran en exceso: esas son las dos hipótesis que baraja el FMI. No ha servido la rebaja de un cinco por ciento en los salarios de los funcionarios públicos y el FMI quiere despidos o mayores reducciones de las retribuciones.

 

Todo esto coincide en el tiempo con numerosas noticias de empresas que han decidido ampliar las gratificaciones de sus directivos.

Pero para los amos privilegiados del universo no tiene recetas el FMI.

Un silencio clamoroso sobre los aumentos de retribución de REPSOL ( se han doblado en el primer trimestre las gratificaciones de sus ejecutivos) de Santander o de Iberdrola.

El Grupo PRISA, en medio de un ERE que afecta a 2500 trabajadores se multiplica por tres las retribuciones de su Consejo de Administración.

 

Quieren también que suba el IVA, el impuesto directo al consumo, que es el que más grava a los menos pudientes porque es igual para todos. Y también quieren que se suba el impuesto de las gasolinas.

Todo esto coincide en el tiempo con numerosas noticias de empresas que han decidido ampliar las gratificaciones de sus directivos. Pero para los amos privilegiados del universo no tiene recetas el FMI.

Un silencio clamoroso sobre los aumentos de retribución de REPSOL ( se han doblado en el primer trimestre las gratificaciones de sus ejecutivos) de Santander o de Iberdrola. El Grupo PRISA, en medio de un ERE que afecta a 2500 trabajadores se multiplica por tres las retribuciones de su Consejo de Administración.

Silencio, hasta ahora, del Gobierno, del PSOE y del PP. Por favor, tendrían la amabilidad los dos grandes partidos de dar su opinión sobre esta ley del embudo que tanto aprieta a quienes menos tienen y tan laxa es con los poderosos de la tierra.

Esto va a estallar cuando el miedo que anida en la sociedad tenga suficiente mezcla de desesperación para que los ciudadanos salten ante el tamaño de estas desigualdades.

La primera cita el 20 de noviembre: ¿tienen crédito unos partidos que consienten sin rechistar lo que está pasando? ¿Merece la pena votar a quienes muestran tal desprecio por los ciudadanos?

Son preguntas a las que podremos responder dentro de cuatro meses. De momento, lo recomendable es leer despacio, sorbiendo café, aunque sea instantáneo, el informe del FMI y comprar un termómetro de indignación para saber cuando la fiebre sea insoportable.

http://ccarnicero.com/2011/07/30/fondo-monetario-internacional-fmi-viejas-recetas-para-las-injusticias-de-siempre-a-los-ejecutivos-no-les-afecta/

FMI: lecciones del terremoto


MOISÉS NAÍM

FMI: lecciones del terremoto

MOISÉS NAÍM  05/06/2011

  •  Lo único bueno que tienen los terremotos es que revelan información útil sobre la geología más profunda de nuestro planeta. El Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de ser sacudido por dos fuertes seísmos: el arresto de su director, Dominique Strauss-Kahn, y la controversia acerca de quién debe reemplazarlo.
Este segundo seísmo ha aportado interesantes datos acerca de cómo funciona el sistema que gobierna al mundo actual. Algunos de estos datos confirman cosas que ya sabíamos y otros aclaran algunas de las nuevas realidades acerca del poder en estos tiempos.
  • El problema no es que Europa dirija el Fondo, sino cómo se selecciona al jefe del organismo

Hay dos interesantes lecciones del hecho, casi seguro, de que la próxima líder del FMI será la ministra francesa Christine Lagarde. El proceso de selección aún está en marcha y puede ser que algo impida que la ministra Lagarde ocupe el cargo. Lo dudo. Y lo dudan la mayoría de los observadores bien informados sobre este tema. Fui invitado a la sede del FMI en Washington a hablarle sobre esto a más de cien funcionarios y directivos de la institución.

Comencé mi presentación pidiendo que levantaran la mano quienes pensaban que la señora Lagarde no resultaría seleccionada para el cargo. Cerca de 10 personas la alzaron. Esto quiere decir que, antes de concluir el proceso de selección, una inmensa mayoría de observadores ya cree saber cuál será el resultado.

El problema no es si la ministra Lagarde tiene o no las calificaciones para dirigir el FMI (yo creo que las tiene), sino el hecho de que llega al cargo a través de un proceso inaceptable. Como se sabe, en 1944 Estados Unidos y Europa acordaron que el jefe del FMI siempre sería un europeo y el del Banco Mundial, siempre un norteamericano.

Ningún candidato del resto del mundo tiene la opción real de ocupar estos cargos. La irracionalidad de esto es evidente. Los jefes de Estado del G-20 se comprometieron en 2008 a que los líderes de estas organizaciones serían escogidos a través de un proceso “abierto, transparente y basado en el mérito”. En la práctica, sin embargo, nada ha cambiado.

Y de esto se desprende el primer útil recordatorio que nos ofrece el proceso del FMI: buscar y retener el poder suele desplazar la defensa de valores y principios, y hasta el sentido común. A pesar de las elocuentes declaraciones y enfáticas promesas, y de los acrobáticos intentos de hacer parecer el proceso más abierto y meritocrático de lo que realmente es, el acuerdo firmado en la era colonial sigue imperando en el siglo XXI: Europa continuará al mando del FMI.

De nuevo, el problema no es que sea Europa; el problema es cómo se selecciona al jefe del FMI. Europa aún tiene un muy alto porcentaje de los votos en el FMI y los usa. Punto. Su porcentaje ha venido disminuyendo pero es aún alto, ya que se basa en lo que era el peso del continente en la economía mundial en 1944.

Y ese poder heredado, Europa lo utiliza para proteger en privado privilegios que denuncia en público. La regla básica que esto nos recuerda es que cuando de poder se trata, las palabras no importan; importan los cañones, los recursos o, como en este caso, el porcentaje de los votos que se tiene. El resto es ruido, retórica y distracción.

Otra lección que emerge de este proceso es que los nuevos centros del poder mundial todavía son más potenciales que reales. El grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) hace grandes esfuerzos por presentarse ante el mundo como una alianza que representa el nuevo polo de poder económico y político.

En teoría, la oportunidad de coordinar sus posiciones con respecto a la designación del nuevo jefe del FMI es ideal para mostrarle al mundo que hay un nuevo polo capaz de actuar concertadamente.

Pero los BRICS no lo lograron hacer y ni siquiera lo intentaron seriamente. Por ejemplo, Brasil, el líder de América Latina, no encontró motivaciones suficientes para apoyar desde el inicio al muy competente candidato mexicano. Y los demás países tampoco mostraron mayor interés en acabar con el ofensivo acuerdo entre Estados Unidos y Europa.

No hay duda de que el mundo tiene nuevos centros de poder. Pero en este caso no supieron, no quisieron o no pudieron ejercerlo de la manera coordinada en que lo hizo Europa. La lección del seísmo del FMI en este sentido es que si bien cada uno de los países BRICS ha aumentado su poder individual, como grupo aún no saben o no pueden actuar de manera unificada. Si algún día logran hacerlo tendremos un mundo muy diferente.

Twitter @moisesnaim

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