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Qatar, Al Jazeera, y la Primavera Árabe


Qatar, Al Jazeera, y la Primavera Árabe

Artículos de Opinión | Ahmed E. Souaiaia | 20-12-2011
El líder del movimiento al-Nahda, Rachid Ghannouchi, hizo su primera visita a un país extranjero después de las primeras elecciones tunecinas tras las revolución. S
u elección fue el Estado de Qatar. Los analistas ven muchos mensajes en este gesto pero algunos tunecinos están molestos por la invitación que ha extendido al Emir de Qatar.

Aunque muchos no quieren a ningún líder extranjero presente durante la sesión de apertura de la asamblea constituyente, algunos tunecinos señalan especialmente al mandatario de Qatar Hamad bin Khalifa al-Thani, como persona non grata. LO ven como un acosador que está usando Al Jazeera y su enorme riqueza para impulsar una agenda que no está necesariamente en el interés de su país.

Desde las iniciativas en las que Qatar se ha visto envuelto, no es difícil identificar ecos de ambiciones personales para amasar poder e influencia. Los funcionarios qataríes parecen haber encontrado la triple apuesta ganadora para el éxito. Un rápido análisis de sus proyectos muestra que han construido un proyecto con tres pilares: neonacionalismo árabe, islamismo y capital privado.

La única y más crucial herramienta que efectivamente conecta estos tres elementos es la información y la comunicación. Al Jazeera se convirtió entonces en la pieza central. A través de la riqueza de su petróleo, los mandatarios de Qatar financiaron a Al Jazeera y a través de Al Jazeera iniciaron unas relaciones recíprocas con los movimientos islamistas y neocolonialistas.

En este ensayo examinaremos la concepción y el fucionamiento de Al Jazeera en el contexto de la Primavera Árabe y las políticas regionales y la forma en que los mandatarios de Qatar han hecho palanca a su favor.

El canal satélite Al Jazeera ha sido una importante fuente de noticias para las masas árabes desde que se lanzó en 1996. SE construyó una reputación de fiera independencia, profesionalismo, y enfocada en los asuntos que preocupaban a la mayoría en la calle árabe.

Las gentes árabes habían perdido la confianza en sus medios de comunicación nacionales, que son vistos como la voz de su amo de gobiernos represores.

La ausencia de medios independientes y el control del gobierno sobre la información amplificó el cinismo y la desconfianza del pueblo. La mayoría de los países árabes y musulmanes han tenido un gabinete controlando la información.

Estas agencias del gobierno suelen encargarse de ejercer el control estatal sobre la prensa y otros medios de comunicación. A llos ojos de las masas árabes, entonces, el “Ministerio de Información” se convierte en un eufemismo para censura y propaganda.

Cuando los mandatarios Qataríes decidieron entrar en el negocio de la televisión por satélite, querían que su empresa se distinguiera por capitalizar este sentimiento público.

De hecho, inmediatamente antes de lanzar el canal, los mandatarios qataríes disolvieron el Ministerio de Información. Muchos de los empleados que trabajaron para el ministerio fueron eventualmente alquilados por Al Jazeera y sus varias subsidiarias.

En 2000, el director general de Al Jazeera, Mohammed Jasim al-Ali, reiteró la filosofía de los negocios de los mandatarios qataríes y su visión sobre Al Jazeera como sigue:

He venido a reconocer algo sobre el negocio de la TV en el mundo árabe: nos concentramos principalmente en el entretenimiento, programas concurso, novelas, películas. Pero creo que hay un importante campo que ha estado ausente, los programas de entrevistas y las noticias.

Nadie ha desarrollado las noticias porque la reputación de los medios de comunicación en Oriente Medio es que las noticias son censuradas y controladas por el gobierno. Los líderes de Qatar querían cambiar esto; querían tener un canal por satélite con el propósito de no esconder ninguna información.

Aunque Al Jazeera fue fundada por el gobierno de Qatar e inversores de la familia mandataria, inicialmente su jefatura y sus periodistas disfrutaron de una autonomía sin precedentes. Por ejemplo, el sucesor de al-Ali, Wadah Khanfar, no era siquiera ciudadano qatarí.

Durante su desempeño, Khanfar desarrolló una buena relación con los mandatarios de Qatar y con el icono religioso Yousef al-Qaradawi. Raramente permitió una cobertura negativa de su país anfitrión, pero su cobertura del resto del mundo árabe no le hizo ningún amigo.

DE hecho, en muchas ocasiones, un número de gobiernos, incluidos los tunecino, marroquí, egipcio, libio y sirio cerraron las oficinas de Al Jazeera en reacción a lo que consideraron “libelos”, “difamaciones” y nuevas historias “venenosas”. La hostilidad de los regímenes árabes hacia Al Jazeera no hizo sino aumentar su popularidad entre las masas árabes.

Lo que es más, la lealtad de las masas árabes hacia Al Jazeera se disparó durante su cobertura de las guerras de EE.UU en Afganistán e Irak. Reconociendo la desaprobación por parte de los pueblos árabes sobre la guerra, Al Jazeera multiplicó sus reporteros “empotrados” en los frentes de batalla e irradió incontables imágenes de civiles muertos a millones de árabes, llevando al Secretario de Defensa Donald Rumsfeld a llamar al canal “la voz de su amo de al-Qaedah”.

Cuando los EE.UU mataron a uno de los periodistas de Al Jazeera en un ataque aéreo, el lugar de Al Jazeera como fuente fidedigna de noticias para las masas árabes fue cementado.

El arresto y puesta en prisión de otros periodistas, incluyendo el reportero de Afganistán a quien los Estados Unidos retuvieron en Guantánamo durante años, añadieron también a su popularidad en los países árabes y alrededor del mundo.

Con esta reputación y este enorme capital de buena fe, Al Jazeera ha sido consistentemente capaz de influir en la opinión pública.

Muchos mandatarios árabes la han acusado de incitar a las protestas y a la disidencia.

Indudablemente, el papel que Al Jazeera jugó en la Primavera Árabe no tuvo precedentes, en especial durante los levantamientos tunecino y egipcio. Muchos tunecinos achacaron al canal la rapidez en el derrocamiento del régimen de Ben Ali.

En general, Al Jazeera era venerada por los pueblos árabes y denostada por los árabes autoritarios –hasta que los mandatarios qataríes decidieron hacer caja con su inesperada inversión.

Las recientes revelaciones acerca de la interferencia de gobiernos extranjeros y del nacional en las decisiones editoriales de Al Jazeera crearon un nuevo contexto para la toma de poder.

Todo empezó cuando Wikileaks reveló que el gobierno de EE.UU utilizó “presión blanda” para influir en la política editorial del canal y en su cobertura diaria de eventos. En paralelo, mucha gente empezó a cuestionarse la neutralidad e independencia de Al Jazeera cuando las protestas de la Primavera Árabe golpearon a los Estados del Golfo y a Siria.

Muchos observaron que la cobertura de Al Jazeera del levantamiento en Bahrein fue tímido o inexistente. Lo mismo se dijo de sus historias acerca de las protestas en las orientales Arabia Saudí y Omán.

Mientras tanto, Al Jazeera continuó su inflexible cobertura del levantamiento sirio, concediendo amplio espacio a figuras de la oposición y reproduciendo vídeos sin confirmar sobre deserciones de personal militar, secuestros y asesinatos (algunos de los cuales demostraron ser falsos)

En retrospectiva, la Primavera Árabe era una espada de doble filo para Al Jazeera en cuanto que incrementaba su popularidad en la red pero exponía los hilos políticos y financieros que la atan a los mandatarios qataríes. La caída de los regímenes tunecino y egipcio y la cobertura de esas dos revoluciones ayudaron a aumentar la popularidad del canal.

El papel de Al Jazeera en inspirar a los manifestantes libios y yemeníes es también innegable.

Pero cuando los movimientos de protesta alcanzaron los Estados del Golfo (Bahrein, Oman y Arabia Saudí), la cobertura de Al Jazeera se volvió inexplicablemente tímida. No llevó mucho tiempo que los observadores (y los lectores de las fuentes online) vieran el doble rasero.

En los mismos tiempos críticos, Khanfar fue forzado a dimitir (aunque él insistió en que fue una elección propia), y un miembro del clan mandatario qatarí lo sucedió como director general.

Inmediatamente después de este cambio de liderazgo, la cobertura de Al Jazeera se hizo notablemente distinta, e incluso los comentarios en la website del canal mostraron el cambio en las actitudes de los espectadores.

Durante los levantamientos tunecino y egipcio, los servidores de Al Jazeera fueron hackeados y en ocasiones tumbados debido al gran volumen de visitas.

Desde el levantamiento en Bahrein y Siria, sin embargo, los datos de seguimiento de visitas muestra que menos espectadores y usuarios online están confiando en Al Jazeera para ver noticias e información. El rápido declinar muestra que la lealtad de los espectadores tarda décadas en construirse, pero sólo días en perderse.

El papel de Al Jazeera como herramienta política se hizo evidente durante su cobertura del conflicto libio también. Algunos líderes libios se quejaron de que Al Jazzera cubría grupos e individuos selectos que tenían relación con al-Qaradawi, uno de los líderes del movimiento global Muslim Brethren.

También es el cabeza de la Unión Internacional de Arabistas, de estilo propio, a la que Ali Sallabi, un islamista libio, está también afiliado.

El papel político de Al Jazeera volvió a salir a la luz cuando la Liga Árabe, inopinadamente, intentó abordar la solución de la crisis siria a principios de noviembre de 2011.

Se dijo que cuando los líderes de la organización sometieron la propuesta al régimen sirio, su ministro de exteriores insistió en que el acuerdo debía incluir una estipulación requiriendo que “ciertos canales de televisión” parasen su periodismo “venenoso”.

No hay duda de que Al Jazeera se ha convertido en una fuerza poderosa y muchos gobiernos han querido bien limitar su influencia o arrogársela con fines políticos.

El régimen qatarí es muy consciente de este punto y lo han estado utilizando para elevar su perfil en el escenario internacional. Un pequeño estado con un poder militar limitado, Qatar confió en Al Jazeera para convertirse en un actor principal en la región y en el mundo.

La popularidad y la influencia de Al Jazeera entre los pueblos árabes significaba que los gobiernos árabes invirtieran esfuerzos en controlar, hasta donde fuera posible, la cobertura de Al Jazeera sobre sus regímenes.

El gobierno qatarí era capaz de convertir este deseo de control sobre la cobertura de los medios de comunicación en una ventaja política – la cobertura favorable o desfavorable del régimen se convirtió en una gallina de los huevos de oro en las negociaciones regionales.

Los mandatarios de Qatar, que han dirigido su propio país como un negocio privado, se han involucrado a sí mismos en los asuntos de muchos países y organizaciones alrededor del mundo.

Por nombrar sólo a unos pocos, se involucraron en la crisis libanesa que permitió a Hariri formar un gobierno de unidad de corta duración, jugaron un papel principal en el final del conflicto militar entre el gobierno yemení y el Houthis, intentaron unificar las facciones palestinas, y trataron de mediar en el conflicto somalí.

El Emir y su primer ministro, primo lejano, visitó Israel según ha podido saberse y se encontró en secreto con Tzipi Livni para jactarse de su pragmatismo y sus ambiciosas aspiraciones.

La implicación de los mandatarios qataríes en demasiadas iniciativas, a demasiados lados, hace que parezca que están inmersos en la diplomacia ad hoc.

Sus amplias redes de relaciones militares, políticas y diplomáticas hacen que su estrategia parezca conflictiva y falta de principios. Pero si consideramos el propio interés y el orgullo personal como las fuerzas directrices, la lógica de este bombardeo multidimensional qatarí se hace clara.

En última instancia, estas iniciativas diplomáticas, económicas y militares no habrían sido posibles sin el peso de la influencia de Al Jazeera.

En esta época de la promesa y la fragilidad de las realidades virtuales, las nuevas tecnologías, cuando están respaldadas por bolsillos financieros sin fondo, pueden construir pistas de esquí en tierras desérticas, remotas islas artificiales, cursos de golf en los tejados e interminables centros comerciales.

Desde sus pequeñas oficinas en Doha, Al Jazeera, como un proyecto mascota de los mandatarios de Qatar, se ha proyectado a sí misma alrededor del mundo en estilo y grandeur, causando temor y paranoia en los corazones y las mentes de muchos dictadores árabes.

La repentina aparición de Al Jazeera sólo es comparable con su pérdida de credibilidad cuando los Emires decidieron reclamar la premiada creación. Sin embargo en última instancia los mandatarios qataríes también se darán cuenta de que se están aferrando al viento.

El fin de una Al Jazeera independiente será un viento traumatizante para la calle árabe. Las masas árabes pueden volver a su posición anterior de buscar fuentes fidedignas de información. Volverán, una vez más, a seguir los medios oficiales para conocer los eventos pero leyendo entre líneas para saber la verdad.

O como alternativa, pueden trabajar más duro por buscar y dar apoyo a voces independientes pero financieramente combativas de blogueros y usuarios de YouTube, para buscar información crítica.

En cuanto a las estaciones de televisión por satélite, debemos reconocer la desafortunada tendencia a la desaparición del periodismo independiente.

Los ricos regímenes autoritarios están reafirmando su control en lo que a comunicaciones respecta y consolidando las herramientas del poder y la influencia.

Esto sólo puede impactar de un modo negativo al acceso de la gente a la información, piedra angular para la fundación de una sociedad civil y una ciudadanía responsable.

Ahmed E. Souaiaia imparte clase en la Universidad de Iowa. Es el autor de Politics of Appearances.

MRZine

http://www.nodo50.org/ceprid/spip.p…

Traducido para el CEPRID (www.nodo50.org/ceprid) por Manuel Gancedo Florín

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La primavera árabe a un año vista Qué pasó y qué va a pasar


19/12/2011La primavera árabe a un año vistax Andoni Baserrigorri    ::    Más articulos de esta autora/or: Más artículosLos países del ALBA no han dudado ni medio instante en apoyar a Siria como no dudaron en apoyar a Libia. Al contrario de las izquierdas glamurosas europeas

Cuando hace un año, un joven tunecino se daba fuego a lo bonzo, desesperado por la situación de desempleo y falta de futuro, no podía imaginar que tras su acción se iba a celebrar uno de los mayores actos de hipocresia que ha dado el incipiente siglo XXI.

Pensar que el imperialismo y sus gobiernos títeres se vieron sorprendidos por la desesperación del joven y las redes sociales es ciertamente de personas muy crédulas. O que nos intentan hacer creer en ruedas de molinos.

Los procesos que se han dado en el norte de África y otros países árabes, están previstos por el imperialismo desde hace muchos meses y años y las potencias occidentales ya preparaban la agresión, con la intención de imponer gobiernos neocoloniales y de esa manera volver a robar las riquezas naturales que precisa el capitalismo para subsistir.

Solo así se entiende que desde hace varios años, los europeos y los yanquees, cuando negociaban con Libia y compraban su petróleo, en “el buen rollito” que se generaba en la compra-venta incluían una petición a Libia que traía veneno: desprenderse de sus baterías antiaéreas. El mensaje era que ahora que la “normalidad” reinaba en las relaciones Libio-Occidentales de nada necesitaba el país árabe de ese armamento.

Y no solo eso, hicieron desistir y renunciar a Libia de su programa nuclear. Lograron en definitiva, una Libia indefensa, ante la agresión que tenían en mente desde 2003.

Armar a una oposición pro-occidental a la cual sobornaron con muchísimo dinero y una promesa de ser ellos quienes gestionasen la Libia post-Gadaffi y demonizar a este fue sencillamente el resto. Ya estaba preparado el campo de operaciones para una agresión imperialista del siglo XXI, pero con las mismas intenciones de las del siglo XIX. Robar riquezas.

Esta guerra que ha ocasionado miles de muertos y calamidades y que ha destrozado el país que mejores condiciones de vida tenía de todo el Magreb no fue fruto de una “espontanea rebelión” como nos han hecho creer.

Esta guerra estaba incluida en un ambicioso plan bélico, que los países capitalistas occidentales han elaborado para conseguir la totalidad de las fuentes naturales de riqueza de los pueblos árabes y contribuir al aislamiento de sus grandes objetivos: Rusia y China.

El problema es que una parte de la izquierda europea, “intelectuales” de medio pelo y algún medio de izquierdas, no solo han creído esa versión. Es que además con su actitud han contribuido a crear confusión entre la izquierda, y han logrado que la solidaridad imprescindible hacia el pueblo libio, no haya sido lo importante que debía haber sido.

Y siguen erre que erre, pensando que tras los acontecimientos de Libia, había una romántica revolución popular.

Quizás su empecinamiento se deba a posturas sectarias en las que históricamente se han visto cómodos (ciertos grupos troskystas) o a su pertenencia a una imaginaria Izquierda glamurosa-intelectualoide de personas y colectivos, empapados de cierto pacifismo memo o acomplejada de una pasado en el cual apoyaron países o revoluciones de los cuales renegaron muy pronto, y es que algunos…siempre a caballo ganador y para donde sopla el viento.

Y se repite la historia en Siria. El mismo guion y los mismos actores. Un gobierno progresista, anti imperialista que es demonizado por los mass medias occidentales. Un gobierno que no es integrista. Un grupo de opositores terroristas que tratan de imponer la Sharia con el permiso de Occidente.

Y una izquierda presuntamente glamurosa e intelectualoide, que tacha de “dictador” al presidente legítimo de Siria y apoya a la derecha islamista. Digo bien.

La oposición en Siria es una amalgama de integristas islámicos a la derecha de Atila, que persiguen imponer un gobierno medieval ultra religioso. Y a esos apoyan estos “izquierdistas” de salón y estas sectas que se disfrazan tras siglas robadas.

Se puede pensar de todo, pero lo que no se puede o no se debe al menos es engañar al personal. Nadie en sus cabales puede creerse que estas revoluciones han sido espontaneas y menos sabiendo y conociendo datos que trascendieron y de los cuales algunos se han comentado en este trabajo.

Si el imperialismo llevaba años convenciendo a Gadaffi en el sentido de que retirase sus antiaéreos, era porque estaba preparando una agresión y si de repente han aparecido estos románticos movimientos de liberación en Libia es porque no eran tan espontáneos y si fruto de una conspiración de Occidente.

Por eso Rusia ha enviado a Siria defensa antiaérea. Y quizás esta reacción rusa sea la que salve a Siria de una agresión imperialista. Y por eso esta en contacto con Irán, porque saben que Irán es otra pieza codiciada por Occidente.

Y por eso los países del ALBA no han dudado ni medio instante en apoyar a Siria como no dudaron en apoyar a Libia. Al contrario de las izquierdas glamurosas europeas, esas izquierdas que se autodefinen como “pacifistas y democráticas” (Yo les pregunto que sentido le dan a la palabra pacifismo y democracia, aunque me temo que le den el sentido burgués) países como Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia o Nicaragua, lo tienen claro y repudian estas revoluciones naranjas programadas desde Washington y con el apoyo entusiasta de estas izquierdas de salón.

Y es curioso como de Yemen por ejemplo o de Bahréin se habla menos. No digamos de tiranías medievales como las del golfo o la misma Arabia Saudí. El imperialismo esta jugando fuerte en medio oriente ante la pasividad de la izquierda mundial, cuando no el apoyo mas o menos explicito de otra parte de la misma izquierda que parece tener vendettas con países que de alguna manera u otra eran aliados de la URSS. Les puede su odio y sectarismo.

Y quizás la siguiente zona del mundo en dirigir sus misiles sean los países del ALBA. Las televisiones del capitalismo nos hablaran de terribles dictadores en Caracas, La Paz y La Habana. Armaran a la gusanera y fabricarán rebeliones que justifiquen sus agresiones y matanzas. Y yo pregunto….¿Que papel va a jugar en ese escenario las izquierdas guays del Paraguay?

Dice un refrán que para engañar, el diablo mienta las sagradas escrituras. Para engañar algunas izquierdas nos hablan de anti capitalismo.

http://www.lahaine.org/index.php?p=58284

La Guerra contra Siria,

que pasó y que va a pasar

Artículos de Opinión | David Urra | 20-12-2011

I.- La Guerra Silenciosa. Para nadie era un secreto -fue revelado recientemente por altos personeros del los actuales y precedentes gobiernos de EE.UU – que este país había planificado la actual ofensiva en el Medio Oriente e instruido al aparato de “generación de conflictos” que preparara el Plan de Guerra psicológico-informativa para lograr los objetivos planteados.

El Departamento de Estado, los Órganos de Seguridad Nacional agrupados y bajo un mando único y el Departamento de Defensa, se dieron a la tarea de organizar todos los pormenores necesarios que permitirían cumplir con la estrategia ya aprobada en el Club Bilderberg.

En este caso se debió comenzar con la estratificación de la sociedad, lo que implicaba separar por grupos de interés el espectro social sirio: militares; jóvenes; oposición intelectual interna y externa; líderes de opinión; académicos; etc.

La tarea consiste en crear auditorios objetivos y los canales de comunicación política dentro de estos auditorios, por intermedio de los cuales se transmitirá posteriormente la influencia psicológico- informativa de un receptor a otro.

Es necesario destacar que durante este proceso se incluyen igualmente, tanto los partidarios del Gobierno sirio y sus autoridades, como los opositores, solo que las acciones a desarrollar con unos y otros difieren en forma y contenido. Igualmente se consideran aquellos grupos sociales que no tienen una definición política, ni con el Gobierno ni con la oposición.

Los medios masivos de difusión (MMD) occidentales juegan un papel fundamental en la realización de las acciones psicológico-informativas que se están desarrollando en Siria, no solo por su influencia en la opinión pública interna e internacional, sino y porque sirven de patrón para conocer las líneas de desarrollo de las operaciones psicológicas en curso y permiten medir sus resultados y corregir el curso.

Si observamos el empleo de los MMD nos percataremos como estos han tratado de definir grupos que responden a intereses comunes (supuesta democratización de la sociedad, aparición de líderes informales que “ayudan” a aglutinar y dirigir la “explosión” espontanea de inconformidad de los ciudadanos), dentro de la sociedad Siria.

Estos grupos fueron estructurados a partir de los hechos provocados en la ciudad de Deraa en el sur de Siria, zona donde existen las premisas necesarias para activar la acción de los opositores al Gobierno Sirio.

Por otro lado se empezó a conformar una “oposición” externa, compuesta por intelectuales que viven fuera de Siria, con el objetivo de darle una imagen aceptable y canalizar de esta forma la “revolución democrática”.

Paralelamente se desarrolla una amplia y certera campaña de manipulación psicológico-informativa de la opinión pública internacional, que incluye medios, métodos y procedimientos diplomáticos, políticos, informativos, económicos, financieros y militares.

Todas estas acciones conllevan a la polarización de los grupos en conflicto. Por un lado, los grupos internos creados asumen la inclinación política que se les induce desde los centros de poder occidental, generando un enfrentamiento que en determinado momento paso a ser violento. Por otro, el Gobierno se ve obligado a “reprimir” los grupos armados, lo que permite crear una matriz informativa que justifique la intervención.

De esta forma tenemos que, primero se estimuló la creación de estratos que se fueron formando con el objetivo de emplearlos en la desestabilización del país y posteriormente se activaron para radicalizar el proceso.

De forma simultanea se organizó una campaña de satanización del Presidente Sirio Bashar al Asad empleando para ello los medios diplomáticos (Liga Árabe, Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Organizaciones no Gubernamentales) y a su vez en el plano económico-financiero se bloquean cuentas y se cierran mercados con el objetivo de limitar los accesos a recursos básicos de supervivencia del país y con esto tratar de provocar malestar y desesperación en determinados estratos de la población que apoyan al gobierno y que culparían supuestamente a este de las penurias por las que pasan.

La utilización de la violencia en las acciones de los grupos opositores y su posterior manipulación y sobredimensionamiento por parte de los MMD y representantes de organizaciones afines a occidente, permiten además influir sobre la opinión pública internacional en interés de crear un consenso que permita justificar acciones militares para “salvaguardar” a la población civil y detener el conflicto.

Es de esperar que dentro de las operaciones psicológicas que se desarrollan en Siria se incluyan aquellas dirigidas a los miembros de las FF.AA y sus familiares.

En otros casos recientes – Iraq, Libia- las potencias occidentales han penetrado los altos mandos y mandos intermedios de los cuerpos armados, logrando un eficiente nivel de comprometimiento y deserción, lo que ha facilitado las acciones de los agresores para el logro de su objetivo con una menor resistencia.

Sincronizadamente se realizan en Siria diversas operaciones psicológicas contra los miembros de la FF.AA, con el objetivo de generar confusión y temor. Por un lado se pretende hacer creer que los grupos armados por occidente dentro de Siria representan al pueblo y las FF.AA no deberán combatir contra ellos so pena de violar los Derechos Humanos. Igualmente se desea instalar una sensación de temor y miedo a represalias y posteriores ajustes de cuenta.

II.- Situación actual del conflicto.

Las operaciones psicológico-informativas que se desarrollan contra Siria se encuentran en el siguiente punto de acción:

Realización de acciones violentas por grupos activos que son pertrechados desde el exterior para generar caos, confusión y de esta forma servir de pretexto para sanciones y acciones punitivas.

El Gobierno está movilizando a sus simpatizantes para enfrentar la Guerra impuesta al país, empleando los medios a su alcance y preparar a la población para enfrentar acciones más violentas en un futuro cercano.

Está en pleno desarrollo una operación informativa empleando medios diplomáticos y políticos (chantajes y presiones) con el objetivo de lograr el consenso necesario en la arena internacional que permita la realización de una operación militar contra Siria con el empleo de medios aéreos, navales y terrestres.

El Gobierno está tratando de fortalecer su posición con países que no tienen una actitud hostil (Rusia, China, Argelia, Irán, Líbano, América Latina) hacia Siria, con el objetivo de crear un frente que se oponga en el plano diplomático, político, financiero, económico y militar al bloque occidental. La OTAN con EE.UU a la cabeza, está dando los primeros pasos para la realización de una operación militar a gran escala contra Siria.

La presencia del portaviones George Washington y su escolta en las aguas cercanas a la zona, el traslado y refuerzo de tropas en Qatar y Arabia Saudita y los preparativos en Turquía son síntomas inequívocos de que están en marcha los preparativos para la invasión. A diferencia del conflicto con Libia e Iraq, la posición rusa marca la diferencia.

Las experiencias de estos dos conflictos demuestran que las concesiones que China y Rusia hicieron a occidente no condujeron a nada bueno.

El Gobierno ruso por fin comprendió que las apetencias hegemónicas de EE.UU no serán saciadas con nada y el cerco que se teje alrededor de estas dos potencias cada vez se cierra más. Por primera vez Rusia declara que la real causa del conflicto son los grupos irregulares que occidente armó para desestabilizar a Siria.

III.- Acciones a desarrollar por el “Eje de la Guerra”.

Siguiendo el esquema de las operaciones psicológico-informativas, occidente deberá comenzar a ejecutar la última parte del Plan que conllevaría al logro de sus objetivos.

Si bien las estrategias no han sido homogéneas en los conflictos anteriores (Yugoslavia, Afganistán, Iraq y Libia), determinado esto por las diferencias de todo tipo que surgieron en cada caso, parece haber un consenso de que el esquema Libio es el más cercano a seguir en este caso.

En él se resumen de algún modo las experiencias adquiridas anteriormente y la intención de minimizar el componente militar o violento por razones obvias (su costo político, su sesgo psicológico, su costo financiero y su acción corrosiva sobre la imagen). Claro que, Siria no es Libia y tiene sus especificidades.

No hay una oposición interna estructurada. No hay un liderazgo ni institucional ni personal de la oposición. El Gobierno sirio está más centrado en su accionar y tiene un respaldo real que no se puede subestimar. Rusia ha asumido una posición firme y ha pertrechado a Siria con medios que pueden ser decisivos si los saben emplear correctamente. Las FF.AA Sirias parecen tener mayor cohesión combativa.

Solo le queda a occidente subir la espiral de violencia y lanzarse a una invasión o emplear la variante de desgaste si no está seguro de que puede triunfar.

Las acciones a realizar en estos casos se pudieran agrupar de la siguiente forma:

a) Informativas.- El empleo de los MMD juega un importante papel en esta etapa de desarrollo de la guerra. Por un lado es necesario “justificar” ante la opinión pública internacional y muy especialmente ante la opinión publica de los países miembros del “Eje de la Guerra” (EE.UU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Canadá), la posible realización de “bombardeos humanitarios” y posterior invasión terrestre, considerando los costos financieros, en vidas humanas e imagen política que esta operación conlleva.

Por otro lado se necesita provocar cambios en la psiquis de los sirios que generen un malestar conducente a la sublevación y derrocamiento del actual Gobierno.

En el campo de la computación y las nuevas tecnologías de comunicación se hace indispensable difundir un ambiente de inseguridad, malestar y desasosiego que permita influenciar desfavorablemente en el estado de ánimo de la población. Para ello se emplearan métodos clásicos como el de los rumores, las mistificaciones, los espejismos y fundamentalmente el empleo de recursos psicológicos que permitan reblandecer la ideología predominante. Ya se conoce de la captura en territorio Sirio por parte de las fuerzas gubernamentales, de modernos equipos de comunicación entregados por occidente a los “rebeldes”.

Igualmente ya deben de estar operando en las cercanías de Siria múltiples estaciones de radio que bajo los apelativos de “Libertad”, “Democracia”, “Unidad”, transmiten los mensajes para la subversión informativa. Esto se incrementará según se acerque el momento de comenzar la operación a gran escala. Debemos considerar también el empleo de la TV en un país donde su uso esta difundido de forma masiva.

Para ello entraran en operaciones los “Comando Solo”, aviones equipados especialmente para la Guerra electrónica y que poseen entre sus características el poder operar desde fuera del territorio nacional, además de generar múltiples transmisiones al unísono tanto de radio como de TV. Igualmente posee equipamiento para detectar las frecuencias de trabajo de los medios enemigos y para bloquear su salida al aire, sustituyéndola por las propias.

Es de esperar que las fuerzas del Comando de Operaciones Especiales radicado en Fort Bregg tenga ya un levantamiento de todas las emisoras radiales y televisivas de Siria, su frecuencia de trabajo, localizaciones y régimen de transmisiones y en algún momento se procederá a silenciarlas ya sea por medios electrónicos – empleando el “Comando Solo” – o por medios militares, para posteriormente sustituirlas por transmisiones subversivas desde los territorios aledaños al país, o el propio “Comando Solo”.

Aunque ya debe de estarse empleando masivamente el uso de folletos y octavillas, estas se incrementaran de forma sustancial en momentos previos a los bombardeos y la invasión, ya que se ha demostrado su eficacia para la influencia psicológica, fundamentalmente entre los miembros de las FF.AA.

Los mensajes estarán dirigidos a suplantar la decisión de defender su país por parte de los sirios mediante el miedo, los rumores falsos, la creación del mito a la superioridad de la OTAN, las prebendas económicas y los supuestos objetivos “humanitarios” que tienen los soldados invasores.

EE.UU y la OTAN mantendrán su presión sobre la Liga Árabe, organización compuesta fundamentalmente por Monarquías y Gobiernos corruptos al servicio de occidente, para lograr una condena definitiva y un pasaporte para la realización de la invasión que comenzara con un periodo de ablandamiento y desgaste sistemático con el empleo de misiles de largo alcance y la aviación embarcada y estratégica.

No faltarán las presiones sobre la ONU y sus instituciones para que sancione de una forma u otra a Siria. Aunque EE.UU conoce que Rusia vetará cualquier intento de resolución condenatoria en el “Consejo de Guerra” de la ONU, el objetivo de la presión es crear una “imagen informativa” de Rusia, poniéndola en una disyuntiva de tener que apoyar a un “régimen cruel y totalitario”.

Por ultimo no podemos dejar de señalar algunos ejemplos de determinadas leyes de la influencia informativa:

La mentira deberá ser en cierta forma dosificada y mantener la apariencia de veracidad; La necesidad de tener una idea clara de lo que espera el auditorio, lo que permitirá crear un ilusión elaborada específicamente para este auditorio; Emplear la “lógica de acción colectiva” de la responsabilidad mutua;

Emplear la información obtenida y no divulgada, que sea contraria a la línea oficial. Referirse a los “principios sagrados” de la nación. Emplear los símbolos y las simbolizaciones de acuerdo a la tecnología de la imitación, utilizando como medios más efectivos las metáforas, mitos y rituales.

b) Psicológicas.- En realidad todas las medidas y acciones que realiza el “Eje de la Guerra”, están encaminadas a la influencia psicológica ya sea de la población siria, como de la comunidad internacional.

Hay acciones específicas que están enmarcadas dentro de lo puramente psicológico. Entre estas se encuentran:

Creación de terror y pánico entre la población y los miembros de las FF.AA para desmoralizarlos y disminuir su fe en la defensa y la capacidad de lograr el éxito. Acciones para generar un sentimiento de confusión en las fuerzas de defensa del país y hacer creer que es inferior y no tiene posibilidades de contrarrestar la fuerza del agresor.

Tratar de mostrar una superioridad de la técnica militar y el armamento, que conllevaría no solo a una derrota “inevitable”, sino y a grandes pérdidas humanas y materiales.

Impulsar a los militares a la deserción, prometiéndoles grandes sumas de dinero y un trato “digno” e indulgente, lo que los “salvaría” de una inevitable derrota. En algunos casos se muestran algunos desertores que supuestamente están disfrutando de la “libertad” y “generosidad” de los agresores.

c) Militares.- La realización de acciones militares representa el elemento más controvertido de los enfrentamientos que actualmente está llevando el “Eje de la Guerra”. Los casos de Yugoslavia, Afganistán, Iraq y Libia, por mencionar solo algunos, demuestran cuan complicadas y contradictorias pueden ser las acciones militares.

El problema fundamental radica en los aspectos negativos que traen aparejadas estas acciones y que no siempre se pueden asumir con facilidad, incluso si se logran los objetivos trazados, que casi siempre incluyen el derrocamiento del Gobierno existente y la instauración de una administración dócil a los intereses de occidente.

Ante todo es necesario tener en cuenta que para derrocar un Gobierno es necesario quitarle el poder a los que lo ostentan, destruir sus órganos de seguridad y convencer a la población que esto es lo correcto y más conveniente para el país.

En la mayoría de los casos es inevitable utilizar la fuerza, lo que a su vez trae aparejado: Grandes gastos financieros; enorme costo político; creación de un sentimiento de animadversión de la población agredida contra los agresores; gran destrucción de instalaciones militares, industriales, y civiles; cuantiosas pérdidas humanas por ambos bandos y una prolongada contaminación ambiental.

En Siria el “Eje de la Guerra” no puede obtener estos objetivos sin este costo. Para ello se desarrolla la Guerra psicológico-informativa, tratando de minimizar la campaña bélica y con esto lograr con menos traumas los objetivos trazados. Solo que Siria no es Libia y difícilmente la OTAN podrá estructurar el “paseo” que constituyó la campaña Libia.

Para ello están organizando un ataque fulminante que provoque un quiebre de la resistencia en el menor tiempo posible. En este caso se necesita de la participación de aliados mediorientales (Turquía, Jordania, Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes), con apoyo, fundamentalmente logístico y de inteligencia, de Israel.

Algunos se preguntaran y ¿Por qué no Israel? El tema israelí es muy complejo, primero que todo su colaboración haría inviable la participación de otros países árabes que no confían en ellos y generaría una verdadera revolución contra esta guerra, a favor de Siria, en el Medio Oriente.

Por otro lado al Líbano no le convendría esta coyuntura pues Hizbolla lanzaría una ofensiva y generaría una situación insostenible al frágil Gobierno libanes.

La situación en Turquía no es menos problemática pues, para lanzar una invasión terrestre es indispensable utilizar territorio turco y esto produciría un eventual levantamiento de los kurdos en Turquía que serían difíciles de controlar.

Hay que considerar que Siria está demasiado cerca de Israel y con los nuevos medios que Rusia puso a su disposición, incluyendo los Sistemas Antiaéreos S-300 y los complejos de cohetería costeros, pueden golpear con facilidad los medios aéreos y navales israelíes.

Por último la OTAN le tiene una gran desconfianza a los dirigentes israelíes, que en caso de verse en una situación embarazosa y presionado por los extremistas de derecha que dictan las reglas en Israel, emplee su arsenal nuclear y generen una catástrofe de incalculables proporciones.

En síntesis Israel apoyara desde la sombra.

No se puede dejar de tener en cuenta la reciente renuncia, hecha oficial por parte de EE.UU, del Tratado sobre Fuerzas Armadas Regulares en Europa (AFARE), firmado con Rusia en 1990 y que Moscú había prorrogado en el 2007, buscando mantenerlo vivo hasta que se llegara a un nuevo acuerdo.

Es sintomático que, a pesar que desde el 2007 este acuerdo estaba prácticamente muerto, es solo ahora que el Gobierno de EE.UU lo denuncia ante Moscú, lo que hace pensar a muchos analistas que esto está relacionado con los movimientos de Fuerzas que este país necesita desplegar en Turquía y que sería interpretado por Rusia como una violación del tratado.

En estos momentos las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE) de los países integrantes del “Eje de la Guerra” deben de estar operando en suelo Sirio e incrementarán sus operaciones en la medida en que se acerque el momento de la operación de invasión.

Las misiones fundamentales a cumplir por las FOE serán:

Determinar los objetivos y dirigir posteriormente los ataques a desarrollar por la aviación y los misiles de largo alcance durante los bombardeos de desgaste contra Siria. Preparar el terreno para las acciones de la invasión terrestre lo que incluye labores de inteligencia y reconocimiento del terreno.

Dar apoyo a los grupos “rebeldes”, prepararlos y mejorar su accionamiento táctico. Organizar actos terroristas para infundir pánico, caos y confusión entre la población siria y las fuerzas de Seguridad.

A su vez debilitar la infraestructura económica del país. Realización de acciones diversionistas contra las redes de comunicación y transmisión de datos, con el objetivo de limitar el mando de la defensa y desorganizar la economía.

Captura o eliminación de personalidades sirias que apoyen al Gobierno. Desarrollar acciones violentas contra determinados grupos étnicos, con el objetivo de culpar a otro grupo existente en el país y de esta forma confrontarlos en una lucha fratricida que debilitaría la unidad nacional en una nación donde las relaciones interétnicas son un modelo para la región.

IV.- Contramedidas.

Con anterioridad dijimos que Siria no es Iraq, ni Afganistán, ni Libia. Los dirigentes sirios han comprendido el peligro que sobre su país se cierne y deben de actuar acorde a las circunstancias.

La agresión militar es inminente y el “Eje de la Guerra” no se detendrá si piensa que puede tener éxito en su campaña, por lo que la única opción que le queda a Siria es tomar todas las contramedidas pertinentes para demostrar a occidente que el costo de una intervención militar es impagable.

Considerando las experiencias acumuladas en otros conflictos como el de Vietnam, Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Sudan y Libia, además de los éxitos que en esta materia han tenido países sometidos a planes y operaciones psicológico-informativas como son los casos de Cuba, Corea del Norte, Irán, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y otros, los dirigentes sirios deberán implementar un conjunto de contramedidas indispensables para salvaguardar su soberanía e integridad territorial.

Estas acciones se pueden agrupar de la siguiente forma:

1. Contramedidas Diplomáticas.- En este campo Siria debe desarrollar una fuerte campaña de esclarecimiento del carácter soberano de sus acciones, haciendo hincapié en los países que apoyan a su Gobierno y en aquellos que tienen una posición aparentemente neutral.

Deben ser impetuosos en los organismos internacionales para mostrar su verdad y fundamentalmente emplear con mucha creatividad las razones que los asisten, mostrando las pruebas que obran en su poder de la injerencia extranjera en su territorio y utilizando todas las posibilidades que los MMD le ofrecen en este sentido.

Igualmente importante para los sirios será poner en la ilegitimidad a la Liga Árabe, apoyándose fundamentalmente en la relación de subordinación que tienen las monarquías árabes con EE.UU.

Sería igualmente significativo si Siria lograra convencer a los países que la apoyan de una forma u otra de salir de la Liga Árabe, con el argumento de que en un futuro cercano serán ellos posiblemente los acusados y demostrándole que la Liga ya no responde a los intereses de los pueblos en la región.

Por otro lado fortalecer el papel de Rusia y otros países que apoyan a Siria sería fundamental para crear un concierto de voces que hagan percibir a la opinión pública internacional que no existe un estado de opinión mayoritario que favorezca la actitud de occidente de derrocar al Gobierno sirio.

1. Contramedidas Psicológico-Informativas.- El Gobierno sirio debe estar consciente de que occidente empleará todo su arsenal tecnológico para imponer el control informativo, fundamentalmente dentro del territorio de la nación árabe, empleando para ello todo tipo de métodos entre los que se encuentran las falsificaciones, el descredito, la distracción, la intimidación, el rumor, la desestabilización, etc.

De hecho algunos de estos métodos ya se emplean. Por ejemplo, recientemente se demostró que la campaña para acreditarle al Gobierno sirio cerca de 3,500 muertos entre la población civil, era falsa, inclusive se conoció que dicha maquinación era sostenida por una supuesta organización musulmana que tenía sus bases en…Londres?! Muchos de los nombres barajados por esta organización están vivos y fueron obtenidos de la guía telefónica. Esto es un clásico ejemplo de falsificación.

Es importante que los sirios conozcan al detalle cómo se orquestan estas acciones de Guerra Informativa, para lo cual deberán utilizar intensamente los MMD que poseen. Igualmente deberán apoyarse en los medios de países amigos, con el fin de divulgar por el mundo las acciones que se desarrollan en su contra por parte de EE.UU y sus aliados occidentales y mediorientales.

De hecho ya está en camino una intensa campaña de descredito con relación a las medidas tomadas por los gobernantes sirios para satisfacer las inquietudes de la población.

Se hace necesario igualmente organizar una contra campaña en el interior de Siria y en la arena internacional para divulgar el verdadero contenido de las medidas aplicadas por el Gobierno, su alcance y beneficios. Para ello se deben de emplear los MMD, folletos, octavillas y otros medios que resuman las ideas planteadas. Un papel importante deberán jugar las ONG que dentro del país apoyan sinceramente el proceso de restructuración.

Capítulo aparte merece el intento de desviar la atención del conflicto sirio con el conflicto iraní. Si bien es cierto que para el “Eje de la Guerra” los dos países están en el punto de mira, el costo de una agresión a Irán seria, en las circunstancias actuales, impagable. La posibilidad de una derrota dejaría muy mal parado a EE.UU, produciéndose de hecho el Síndrome de Irán, al igual que ocurrió en Vietnam.

En este momento el objetivo inmediato es Siria.

Es igualmente relevante la preparación psicológica que se debe llevar con la población y las FF.AA, para fortalecer el espíritu de resistencia y convicción en la victoria.

El enemigo tratará por todos los medios de intimidarlos, crear pánico y terror, al principio empleando los MMD y la radio (pueden haberse distribuido ya miles de radiorreceptores sintonizados a una frecuencia en la que transmiten las emisoras “disidentes”), que divulgarían las consecuencias de los conflictos en Afganistán, Iraq y Libia.

Posteriormente emplearán medios más agresivos como los bombardeos indiscriminados y las nuevas tecnologías psicotrópicas y desconocidas. Contra ello se deberá de trabajar para preparar a la población en las formas más eficiente de la defensa civil que permitan minimizar los efectos de estas acciones.

En el caso de las Fuerzas Armadas se hace necesario elaborar un plan de contramedidas que debe de incluir tres etapas:

Predicción.- Donde se evalúan las posibles acciones a desarrollar por el enemigo, teniendo en cuenta que esta es quizás la esfera en que más hincapié se hace en la actualidad dentro del Ejército de EE.UU y a la que más importancia y recursos se le asignan. Se debe asumir que la influencia psicológico-informativa sobre los miembros de las FF.AA será intensa y constante e incluirán todos los medios disponibles –panfletos; receptores de radio sintonizados con las estaciones provocadoras; octavillas; mensajes televisivos; emisiones de altoparlantes; objetos lanzados hacia las zonas de desconcentración como bolígrafos; encendedores y otros con información pertinente. En esta etapa se debe pronosticar e identificar los posibles temas y símbolos de operaciones psicológico-informativas que empleara el enemigo con el objetivo de reducir su eficacia y de ser posible neutralizarlos.

Prevención.- En esta etapa se deberán desarrollar las acciones que permitan familiarizarse con las técnicas, métodos, medios y procedimientos que va emplear el enemigo contra ellos, mostrando ejemplos concretos de otros conflictos (ej. Afganistán, Iraq y Libia). Se deben asignar militares responsables de destruir toda la información, volantes y octavillas que el enemigo lance contra las tropas.

Igualmente se debe desarrollar una red de emisoras de interferencia que bloqueen las señales de las radioemisoras subversivas.

Como medios eficaces de prevención de los efectos adversos en las tropas se deberán definir aquellos combatientes más estables desde el punto de vista psicológico y que están en mejor capacidad de resistir la influencia psicológico-informativa a que serán expuestos y que “apadrinarán” a otros combatientes más susceptibles a estas acciones.

Igualmente cuando se organicen misiones de pequeños grupos, siempre se incluirá a algún combatiente con estas características. Finalmente se deberá organizar por parte de los Jefes correspondientes el trabajo individual con cada combatiente para desarrollar la autorregulación psicológica.

Un principio muy importante en este proceso es informar a los combatientes de la realidad de la situación. Solo si se les explica la verdad los combatientes estarán en condiciones de asumirla. Nada afecta más la moral del combatiente que las mentiras y las medias verdades que luego se desmoronan ante los hechos. Es necesario inculcar que la victoria o la derrota dependen de ellos, no de los de arriba.

Enfrentamiento.- El enfrentamiento a la influencia psicológico-informativa del enemigo sobre las tropas se puede lograr por diferentes métodos, el más eficaz es la destrucción de los medios que emplea el enemigo en las operaciones, pero esto no siempre es posible.

Es necesario que todo el personal este alerta sobre las acciones que realiza el enemigo, no se produzca relajamiento, ni contactos sin control con civiles. Todos los materiales propagandísticos deben ser recogidos, y destruidos después de haber sido estudiados.

Todo esto debe concluir con un trabajo de esclarecimiento y convencimiento de los verdaderos valores que se defienden y de lo negativo e indeseable de las acciones enemigas. Ante esto no pueden olvidar los sirios que las acciones propagandísticas del enemigo no se pueden evaluar mecánicamente como algo “malo” per se, sino que además se pueden emplear como contrapropaganda y una parte de ella no merece atención, solo se ignora.

De otra manera el Gobierno sirio deberá implementar un sistema de recopilación de información entre la población que les permita conocer que se dice y cuáles son las posibles campañas o rumores que el enemigo hace rodar entre la población y los miembros de las FF.AA. El desenmascaramiento y posterior aclaración de cualquier rumor es un aspecto que no se debe subestimar, su minimización puede costar caro.

1. Contramedidas militares.- Es en este campo donde el trabajo puede ser más intenso por parte de los sirios. Deben de comprender que hay un principio que se ha confirmado por la historia y reza que, la guerra se gana evitándola. Se necesita demostrar la capacidad de hacer pagar un alto costo al agresor.

La experiencia de los conflictos recientes nos indica que desarmarse, hacer concesiones o violar principios, conducen inevitablemente a la derrota y a lo que es peor, la pérdida de innumerable cantidad de víctimas humanas, destrucción del patrimonio nacional y la ignominia de convertirse en un país sin libertad ni independencia.

Ante todo, las FF.AA deben estar en estos momentos en su máxima disposición combativa y trabajando fuertemente para un enfrentamiento que parece inevitable.

Se necesita trabajar por los mandos sirios en los siguientes aspectos:

Elevar la disposición del personal con el objetivo de lograr una alta capacidad volitiva y cohesión combativa, haciendo hincapié en la cooperación entre fuerzas y la estructuración de la defensa territorial.

Desarrollar aceleradamente un Plan para construir o restablecer las instalaciones ingenieras que les permitan proteger y enmascarar a las fuerzas, medios militares y civiles, de las acciones del enemigo. Desconcentrar las fuerzas y medios para combatir al agresor, con el objetivo de minimizar los efectos de los bombardeos masivos u ataques sorpresivos.

Ante la inminencia de un ataque, asestar un primer golpe contra las instalaciones enemigas a su alcance. Dislocar adecuadamente los sistemas de defensa antiaérea disponibles incluyendo los nuevos S-300 recibidos de Rusia y que deben marcar la diferencia en caso de emplearse correctamente.

No se debe repetir el error de Iraq y Libia donde los medios de defensa antiaérea estaban prácticamente desguarnecidos y desprevenidos ante los ataques “avisados” del enemigo. Los S-300 pueden seguir a la vez hasta 12 objetivos y batir de una vez a 6, incluidos los más avanzados “hipersónicos” (velocidades superiores a 5 mach).

El empleo masivo de interferencias electrónicas, falsos objetivos y otros elementos que permitan confundir al enemigo, deberá ser una misión a cumplir para la defensa a la agresión.

Las fuerzas de seguridad en Siria deben llevar a cabo durante este período y en el futuro, un intenso trabajo de localización, infiltración y eliminación de los grupos irregulares y fuerzas especiales que ya deben de estar operando en el territorio. Es muy posible que ante la imposibilidad de comenzar una agresión a gran escala, estos grupos pasen a ser la “variante” fundamental para quebrar al Gobierno Sirio y desorganizar el país. Contrarrestar con eficiencia estos grupos puede dejar sin argumentos a los agresores.

La experiencia demuestra, como en el caso Libio, que por muy pequeña que sea la actividad de estos grupos, los MMD al servicio del “Eje de la Guerra” se encargarán de convertirlos en “masivas” expresiones de “libertad” por parte del pueblo “oprimido”, lo que al final se convierte en el pretexto para “salvaguardar vidas inocentes”.

V.- Papel de Rusia y China en el conflicto.

Hace mucho se habla en los círculos de analistas y periodistas, medios masivos, grupos políticos, centros de estudios, y otros, del papel que deberían jugar Rusia y China en el ámbito internacional. Debemos comprender que China no es ni será una potencia mundial que tenga peso decisivo en la política internacional. Las razones de esta afirmación son:

Los chinos no tienen mentalidad de gran potencia. Su filosofía se contradice con la filosofía de las grandes potencias. Para ellos 2+2 = 4, pero en política internacional esto casi nunca es así. Sus constantes concesiones a las grandes potencias la hacen vulnerable y fácil de manipular.

No basta con tener una economía fuerte y unas fuerzas armadas potentes para ser gran potencia. Se necesita ante todo tener aliados y saber mantenerlos. China saca muy buenas cuentas “económicas”, pero esta suspensa en cuanto a las cuentas geopolíticas.

El nivel de penetración que tiene el capital occidental en la economía China, posee demasiado peso para que ellos puedan decidir sin consecuencias.

Desgraciadamente esto se confirma en este caso. Las últimas declaraciones del portavoz chino reconociendo a la Liga Árabe como organización capaz de llevar las riendas del caso sirio y la petición a Damasco de acatar sus decisiones, son una demostración de la falta de peso y la ambigüedad del gigante asiático. No imaginan cuanto deseo que esto no sea así.

Rusia, es otra cosa. Los rusos si tienen mentalidad de gran potencia. Es cierto que las “imprecisiones” de la época Gorbachov en la extinta URSS y el posterior periodo anarquista de Yeltsin, convirtieron al Oso Ruso en una mascota de peluche y perdieron una parte importante de su protagonismo.

Los últimos pasos de Rusia demuestran el enorme peso de este país en la arena internacional y la necesidad de que recupere su valor como contrapeso a la actitud hegemónica y unipolar de EE.UU.

Basta con que se opusieran resueltamente al intento de demonizar a Siria; enviaran un destacamento de Buques de Guerra al puerto de Tartu comandado por el portaviones “Kuznetsov” que posee entre sus “argumentos” 15 cazas SU-33, Sistema de misiles P-700 (incluyendo 12 Cohetes hipersónicos), Sistema de misiles antiaéreos con 192 cohetes; helicópteros y otros “complementos”, además de lo que tiene su escolta y suministraran los S-300 y las baterías de cohetes costeros, para que EE.UU y sus aliados se “congelaran”.

Aparentemente la acción rusa provoco una desaceleración del plan de invasión a Siria.

Es de esperar que occidente cambie el Plan y trate de jugar la carta del aumento de la desestabilización interna, introduciendo armas y grupos subversivos, donde participarían mercenarios, por las porosas y extendidas fronteras sirias. Para ello contará con sus “aliados monárquicos” y como es de esperar Israel.

Se trata de crear varios focos de violencia para dar la impresión de una “rebelión” generalizada que permita justificar su nueva afición a las “revoluciones”.

Todo esto vendrá aparejado con las presiones en organismos internacionales (ONU, o lo que queda de ella; Comisión de DD.HH; Liga Árabe; Tribunal Internacional, etc.), para presionar a Rusia y ponerla en una situación embarazosa.

A Siria le queda un solo camino sino quiere sufrir el desastre de Afganistán, Iraq o Libia. No titubear, continuar con sus cambios que deben implementar sin hacer concesiones y aplastar a los mercenarios que arma el “Eje de la Guerra”, ya sean internos o externos.

El tiempo corre contra ellos. El titubeo cuesta caro. El juego es al duro y sin guante y la pelota es de hierro y fuego. Fuentes:

Centro de Estudios Estrategicos Rusia. Psyfactor. Rusia Today

http://tercerainformacion.es/spip.php?article32059&utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

“La revolución en Siria, el ejército sirio y el modelo de las revoluciones árabes


 

“La revolución en Siria, el ejército sirio y el modelo de las revoluciones árabes
A pesar de la ausencia de perspectivas de una reforma en Siria, y el recurso al régimen sirio a una política de represión brutal, el ritmo del movimiento de masas se ha incrementado de una manera sin precedentes durante las últimas dos semanas.
Domingo, julio 10,2011 10:06
por el Dr. Beshir Moussa Nafea * Ikhwanweb
A pesar de la ausencia de perspectivas de una reforma en Siria, y el recurso al régimen sirio a una política de represión brutal, el ritmo del movimiento de masas se ha incrementado de una manera sin precedentes durante las últimas dos semanas.

Decenas de miles de sirios están saliendo valientemente a lo largo de las calles y plazas en diferentes ciudades de Siria, todos los viernes por la tarde, a partir de Bu-Kamal, Deir Al-Zour a Latakia, y de al-Numan Ma’arrat a Dera.
Dera la ciudad, en particular, merece una mención especial, el viernes pasado, no había lugar para la duda con respecto a cuya voluntad ha prevalecido en esta ciudad del sur de Siria, que fue la primera entre todas las ciudades de Siria a la rebelión y el primero sujeto a la seguridad y militares de las fuerzas de invasión de los bárbaros del régimen.

La ciudad de Dera se levantaron de sus heridas, y se levantó rápidamente de nuevo en pie para decirle al gobernante opresivo régimen fascista que la política de la seguridad y la opresión militar sólo servirá para inflamar el espíritu de rechazo y la determinación de la pueblo sirio para defender las demandas de cambio.

Sin embargo, en Siria, al igual que en el caso de Libia y Yemen, Siria, la revolución plantea más preguntas que respuestas ofrece.

Después de la victoria rápida por las masas populares en Túnez y Egipto, y que el revestimiento del ejército con la gente de los dos países, la negativa del ejército para responder a las manifestaciones y la oposición a los regímenes anteriores, por la fuerza llegó a construir una nueva creencia de que hay es un “modelo” para la revolución árabe que surjan, y que el modelo implica una cierta forma de relación entre “los militares” y “el pueblo”.

Se convirtió en la creencia generalizada de que este modelo se debe repetir como un prerrequisito para el éxito de toda revolución. Sin embargo, por supuesto, esta hipótesis resultó ser un error fundamental.
Al final de un seminario de la universidad más de veinte años, el filósofo político británico, George Stratton, habló sobre las revoluciones de Europa del Este y la transición a la democracia. Por su parte, el profesor Peter Woodward comentó y dijo que la revolución “es un asunto extraordinariamente”. Lo que quería decir era Woodward que las revoluciones no son propensos a ser controlado en un rumbo determinado, o constituida de acuerdo al plan preparado de antemano, incluso es imposible predecir los resultados que la revolución podría ocurrir.
De hecho, las revoluciones en sus raíces urbanas, que el mundo comenzó a ver desde la Revolución francesa, no siempre funcionan o tienen éxito necesariamente, y que el éxito requiere una serie de factores y fuerzas que no están relacionados con el ámbito nacional, sino también regional e incluso internacional relacionados.

En la ola de revoluciones populares en Europa a mediados del siglo XIX, no uno solo de ellos ha conseguido una victoria decisiva. La revolución fue aplastada en París, y los líderes de la revolución polaca terminó recurriendo al Estado otomano, mientras que las autoridades italianas y alemanas tenido éxito en contener la revolución popular en estos dos países después de dar algunas concesiones legislativas limitadas.

Sin duda, sin embargo, no hay una sola revolución popular en la era moderna, que concluyó sin dejar rastro o inducir a un cierto grado de cambio, y algunos de sus efectos fue en la forma de un cambio político rápido y directo – aunque profunda o superficial en varios casos , mientras que otros dejaron un impacto en el largo plazo. La evolución registrada en el movimiento de la revolución árabe es un milagro de todas las normas, como todo lo que las dificultades de Túnez y Egipto, lo cierto es que el reloj no se vaya hacia atrás en todo.

Cualquiera que sea la participación de algunos líderes de la oposición libia con las potencias occidentales, Libia se está moviendo rápidamente hacia el triunfo de la voluntad del pueblo y la afirmación de la independencia del país y la unidad. Ha habido muchas intervenciones importantes regionales e internacionales en Yemen, y aún así, la determinación y el legendario sabio del pueblo de Yemen está tomando la revolución yemení al borde de la victoria. La revolución en Siria es, sin duda más complejo, y probablemente será costoso en términos de derramamiento de sangre por la libertad.

La pregunta más apremiante hoy en Siria, después de casi siete semanas de torpe despliegue militar contra las ciudades de Siria y el público, es la cuestión del ejército. ¿El ejército sirio siguen obedeciendo las órdenes de los líderes del régimen de opresión contra la gente y poner freno a ellos? ¿Hay alguna esperanza de que el ejército sirio presenta el comportamiento de los ejércitos de Túnez y Egipto? ¿Es posible ganar la revolución, sin la posición del ejército sirio por la revolución y el pueblo?

Controlar el ejército es una herramienta del Estado moderno, este último es el más fuerte muro de protección del Estado. De hecho, es el elemento que garantiza la existencia del Estado y de continuación. Además, el ejército de todas las naciones modernas – ya sea racional o menos racional, democrático o fascista – es una razón de ser del Estado. Sin embargo, el vínculo orgánico entre el Estado y su ejército se vuelve más orgánica y más sólido en el caso de los estados autoritarios.

El Estado británico cuando se enfrentan a los disturbios nacionales en la provincia de Irlanda del Norte en los años sesenta a mediados de, y el Estado francés cuando se enfrentan a los estudiantes y las protestas laborales en 1968, ambos no dudaron en recurrir al ejército.

Además, en los regímenes tales como el régimen del Sha en Irán, Saddam Hussein en Irak, Mubarak en Egipto, Ben Ali en Túnez y Al-Assad en Siria, eran todos de recurrir a la lealtad de las fuerzas armadas y su voluntad de defender las fronteras y la régimen, ya que sigue siendo una cuestión de vida o muerte, es decir, se trata de una cuestión de la justificación del Estado y su mera existencia provoca cuando habla de su ejército.
No era extraño – tanto – para ver estos regímenes – y otros similares a ellos – con el ejército cuando sus fuerzas de seguridad no contienen la movilidad de la masa revolucionaria, por lo general, la decisión se produce poco después del estallido de la movilidad de la masa , como sucede con más frecuencia en la derrota del dispositivo de seguridad y empujándolos hacia atrás.

El ejército es otra cosa diferente, no sólo por sus herramientas de violencia que no puede ser de propiedad de cualquier órgano equivalente o sectores populares, sino también por el espíritu del equipo, el sentido de la programación y la obediencia, la voluntad sistemática sostenida para lograr los objetivos y la formación en el uso de la ultra-violencia mantenida por el aparato militar. Por lo tanto, los ejércitos, en el sentido más amplio son las instituciones sociales armario de las características de una “máquina moderna”.

Y debido a que los ejércitos son objetos que son difíciles de predecir en general, y porque no hay otro ejército como por otra parte, la composición demográfica del ejército y su asociación con la institución del gobierno y de la cultura y la conciencia que tiene siguen siendo, en A su vez, una cuestión que requiera para su análisis.
Y porque la realidad objetiva que rodea a un “ejército” es significativamente diferente de un ejército a otro, casi no hay modelo unificado en relación con las condiciones que determinan la respuesta de los militares de la oposición popular. La elección de los ejércitos de Túnez y Egipto para alinearse con la gente es casi una excepción en esta respuesta y no la regla que se aplica a todos los casos.

En Irlanda del Norte, dada la estabilidad de la institución estatal y las divisiones nacionales y religiosas que llevaron a la creación del movimiento de los católicos irlandeses, el ejército británico jugó un papel clave en la contención del movimiento nacionalista irlandés, incluso en la derrota de su brazo armado, y la creación de las condiciones para una solución negociada al final.

Las fuerzas militares francesas y la Guardia Nacional estadounidense ha jugado un papel clave para hacer frente a las protestas populares a finales de los años sesenta del siglo XX, sin ser sometido a fuertes convulsiones que romper o destruir las estructuras de hormigón de estos ejércitos.
En Libia, como sabemos, la mayoría del ejército del lado de las raíces tradicionales de la revolución (el pueblo), mientras que las fuerzas especiales y batallones de Gaddafi se mantuvo leal al régimen, y todavía lo son. En Yemen, la situación requiere movilidad enorme popular y continuar las protestas durante varias semanas antes de la división uno del ejército desertó y se puso del lado de las masas de la revolución, pero las grietas en las filas del ejército y la Guardia Republicana continuó en forma de un cambio constante y gradual de la fidelidad después de eso.
En Siria, el régimen recurrió primero a la sección cuarta y de la Guardia Republicana, ya que sabía que no hay duda sobre su lealtad. Sin embargo, el régimen hizo grave error cuando se piensa que imponer un duro castigo contra la ciudad de Dera se dan a la ciudad, su gente y los sirios una lección y hacer que decir “basta” a la revuelta, y por lo tanto, el movimiento popular que se contenida. De hecho, esta táctica por parte del régimen dirigido a ampliar el alcance del movimiento popular y la intensificación del ritmo de la revolución y, en consecuencia, el régimen sirio se vio obligado a introducir más tropas a la arena de la confrontación.
Debido a la estructura del ejército sirio y el agarre de seguridad impuestas por las estrictas normas de las ramas y unidades militares, era difícil, quizá imposible, que el ejército sirio presenta el comportamiento de los ejércitos de Túnez y Egipto, en respuesta a la revuelta popular .

Sin embargo, las estimaciones y los puntos de vista de los que predicen que “el ejército sirio seguirá mostrando lealtad al régimen y asumir la responsabilidad de prometer para reprimir al pueblo y su movimiento” es en gran medida un error de cálculo. Es más probable que el ejército sirio será testigo de grandes grietas en las semanas y meses por venir, y también es posible que los informes sobre la deserción cada vez mayor de algunos de los oficiales y soldados, o de negarse a obedecer órdenes, es sólo el comienzo.
No hay un ejército, no importa cómo las tradiciones de la disciplina y la obediencia son, que puede mantener su cohesión durante mucho tiempo contra las masas populares a gran escala, la movilidad de una manifestación pacífica, realizando demandas claras y justas, podría romper cualquier ejército no importa el tiempo que se tarda en hacerlo.

Tal vez deberíamos recordar la relación entre el ejército iraní del Shah, que era el más cercano a una relación entre un dios y sus adoradores, y aún así, la revolución popular de Irán, que duró diez meses antes del comienzo de la primera división en el ejército, se impuso en la final. El ejército iraní se rompió al final, sin embargo, y segmentos de hormigón de la misma cara con la gente.

Cada una de las revoluciones árabes hará una demostración de una forma propia, arrastrándose desde el campo a la capital como en Túnez, el vertido y acumulando en la plaza Tahrir, en el corazón de El Cairo, en Egipto, ocupando las plazas de cambio en el Yemen, la resistencia marcha a las ciudades y los frentes de combate como en Libia, y el viernes de la multitud y las manifestaciones públicas como en Siria.

La naturaleza de las comunidades de Túnez y Egipto, el ataque sorpresa por las revoluciones de los regímenes y la posición de los militares a lado con la gente de los dos países, han logrado la victoria con un mínimo de pérdidas en un tiempo relativamente corto.

Sin embargo, el Yemen y los regímenes de Libia, que no se puede comparar en cuanto a su poder y su autoridad y las tradiciones de la estabilidad con el régimen egipcio, no han llegado a la respiración de su última, sin embargo, a pesar de que cuatro meses transcurridos desde el comienzo de la revolución libia.

Nadie, independientemente de su experiencia o conocimientos en relación con el caso de Siria y sus asuntos, se puede predecir el camino que la revolución de Siria se, el tiempo necesario para alcanzar la victoria del pueblo, o la cantidad de los sacrificios que habrá que proporcionan con el fin de lograr esa victoria.

Lo que une a las revoluciones árabes, lo que hace que el modelo único, es la misa solemne que salió tan valientemente, salieron sin armas para hacer frente a un Estado que adopta la violencia y la brutalidad como piedras angulares de su sentencia, la determinación firme y de la incansable la gente para ganar y lograr el objetivo del cambio, sin importar los sacrificios a realizar.

Estos millones son la reconstrucción de la vida árabe, uniendo a las naciones, la restauración de la dignidad perdida y la reubicación de sus pueblos y sus naciones en el escenario mundial. Esas personas y estos movimientos en Safaques y Túnez, en Bengasi y Misurata, en El Cairo y Suez, en Saná y Taiz, y en Dera, Homs, Hama, Latakia, Idlib, Deir Al-Zour y Ma’arrat al-Numan , está el modelo que se impondrá.

* Un escritor árabe e investigador en la historia moderna

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Los Comités Populares en Egipto


Los Comités Populares en Egipto

 

Los comités populares en Egipto, tal cual en muchas otras revoluciones a lo largo de la historia (y sin ir más lejos, al igual que en otros países sacudidos por la “Primavera Árabe”), nacen para cumplir un rol de seguridad en una situación de incertidumbre y de vacío de poder, donde han colapsado momentáneamente las instituciones del viejo orden, pasando rápidamente, en la medida en que se convierten en expresión de un nuevo poder, el poder del pueblo, a cumplir tareas políticas de carácter constructivo y a proyectarse a sí mismas como una alternativa de organización social en ciernes.

Eran aproximadamente las ocho de la tarde y la reunión ya había comenzado.

En un populoso barrio deGiza, distrito al sudoeste de El Cairo, donde habitan 6 millones y medio de personas, el Comité Popularse encontraba discutiendo una serie de cuestiones sobre la carestía de la vida, sobre el alza del precio de elementos tan esenciales como son la gasolina y el pan.

Los comités populares en algunos barrios han tomado el rol de vigilar los precios y las instituciones de gobierno local, y en base a estos temas giraba toda la discusión.

Una mujer presente en la reunión nos explicaba que una gran discusión que tenían por delante era sobre la descentralización de la autoridad, para facilitar así el funcionamiento de los mecanismos de democracia directa que existen en los barrios populares.

En medio de la reunión, nos damos un tiempo para conversar con Ahmed Ezzat, Coordinador de los Comités Populares en El Cairo.

Nos explica, sobre el nacimientos de los comités populares, que “durante las jornadas de protesta contra Mubarak, se formaron algunos comités populares en varios barrios para proteger a la población, primero, de los ataques de la policía, y después de que la policía se retiró de las calles, de los ataques de los matones al servicio del régimen, los llamados baltagayyah, que querían sembrar el pánico y aterrorizar a la población. Estos comités son el resultado de la revolución, son espontáneos. Cuando el pueblo defendió a Tahrir fue algo espontáneo, al igual que cuando defendió su comunidad.

Cuando el pueblo entiende que algo es importante, entonces lo hace. Algunos comités comenzaron muy pronto a desarrollar trabajo político, a la par de estas tareas de seguridad, en algunas comunidades. Muchos de estos comités comenzaron a apoyar las manifestaciones de Tahrir, asumiendo un rol claramente político.”

Los comités populares en Egipto, tal cual en muchas otras revoluciones a lo largo de la historia (y sin ir más lejos, al igual que en otros países sacudidos por la “Primavera Árabe”), nacen para cumplir un rol de seguridad en una situación de incertidumbre y de vacío de poder, donde han colapsado momentáneamente las instituciones del viejo orden, pasando rápidamente, en la medida en que se convierten en expresión de un nuevo poder, el poder del pueblo, a cumplir tareas políticas de carácter constructivo y a proyectarse a sí mismas como una alternativa de organización social en ciernes.

En estos organismos de democracia directa, se construyen las bases de una nueva manera de relacionarnos entre los seres humanos, como lo demuestra el rol político inédito asumido por las mujeres en estos comités y en la lucha en las calles, donde participaron y deliberaron de igual a igual con los hombres.

La compañera Mona Ezzat, nos relata su experiencia como mujer dentro de estos comités: “Las mujeres fueron parte integral de los comités populares. Hombres y mujeres organizaron la seguridad después de que la policía se retiró de las calles, también organizaron el tránsito.

En mi barrio, los vecinos quemaron la comisaría y luego la ocuparon como sede del comité, la pintaron y la arreglaron. Al poco andar comenzaron las discusiones políticas en estos comités, y empezamos a hacernos preguntas muy básicas sobre la política, de manera muy didáctica.

Por primera vez pude conversar con los jóvenes de mi barrio, pues por lo general salgo de casa a trabajar muy temprano y vuelvo muy tarde y a veces me los cruzo en la calle, pero no tengo tiempo para compartir con ellos. En los comités nos empezamos a ver y me gustó mucho poder compartir con ellos.”

La experiencia de empoderamiento que relata Mona es propia de los barrios populares, donde los sectores marginalizados y empobrecidos por primera vez tuvieron algo que decir frente a sus propios asuntos. Pero también en los barrios de clase media, ante el temor de las supuestas “turbas” de saqueadores de los barrios populares, se formaron grupos vigilantes, cuya naturaleza fue radicalmente distinta a los creados en los barrios populares.

“Durante las protestas contra Mubarak,” explica Ahmed, “algunos comités, principalmente en zonas de clase media, se formaron solamente con fines de protección y seguridad. Cuando se dio el salto de la protección a lo político, estos comités desaparecieron del mapa, no tenían ningún interés de seguir funcionando ni trabajando, ni mucho menos, de articularse con otros comités”.

La organización de estos comités fue una necesidad impuesta por las circunstancias para ellos, en la cual no veían ningún beneficio tangible.

Eran los sectores populares los cuales tenían algo que ganar con esta experiencia de poder popular, que les daba un espacio político desde el cual articular directamente sus demandas y en el cual podían tomar el control de sus propias comunidades.

En este sentido, los sectores populares no han estado dispuestos a abandonar estos comités populares, los cuales siguen existiendo. Según Ahmed, “tras la caída de Mubarak, los comités comenzaron a hacer contactos entre sí, para organizar una plataforma y luchas en común por la democracia, la justicia social y contra la corrupción.

Algunos comités aún siguen desarrollando labores de protección de sus distritos, como por ejemplo en Alejandría, pero las desarrollan de la mano de las labores políticas. En una fábrica, por ejemplo, los jefes trataron de robarse las maquinarias y el comité las recuperó. 

Bouzaid, un famoso comerciante y empresario, comenzó a acaparar la gasolina para luego revenderla a precios astronómicos. El Comité organizó sus fuerzas para forzarlo a reducir el precio de venta de 40 libras a 5 libras.”

Estos comités existen en varias ciudades y en muchísimos barrios de Egipto. Es difícil saber con exactitud cuántos son, pues no todos están coordinados y las fuerzas que estos aglutinan son muy dispares, como nos comenta Ahmed: “Existen algunos comités muy débiles y otros muy fuertes, y aún otros intermedios. No existe uniformidad entre los diferentes comités, todo lo contrario. El comité de Alejandría, por ejemplo, aglutina a unas 5.000 personas activas. Pero hay cientos de comités, como el de Imbaba, que ahora cuentan con unas diez personas.”

Cuando a mediados de marzo se votó el referéndum sobre las reformas constitucionales, la plataforma de los comités populares adoptó una posición muy clara que era fiel reflejo de la discusión política desarrollada en su seno durante un mes y medio. “Los comités de Giza, El Cairo, Dar al-Salam, Imbaba, Bazatin, Gamaliya, entre muchos otros, participaron en un debate sobre la Reforma Constitucional. Concluímos que no la apoyaríamos y empezamos a agitar por el NO.

Consideramos que había que cambiarla toda, no solamente tal o cual artículo.” En ese momento, el referéndum se perdió, en parte por las ilusiones y expectativas que aún tenía mucha gente en el gobierno de transición, pero a medida que pasa el tiempo es más la gente que se percata que las reformas constitucionales son insuficientes y que se necesita un cambio más de fondo.

Ahmed nos comenta cuáles son las prioridades del comité en el presente: “En estos momentos, estamos impulsando dos campañas: una, para que los gobernadores sean elegidos, no nominados por la autoridad central. Y otra, es por la creación de un sindicato de desempleados para luchar por la justicia en los servicios públicos, porque los pobres y los ricos reciben una calidad diferente de servicios y creemos que tiene que haber justicia.”

Estas son las luchas inmediatas, en el corto plazo, pero él está convencido de que los comités seguirán jugando un rol importante, sino central, en los cambios revolucionarios que se están gestando en la sociedad egipcia:

“Creemos que de aquí a unos dos o cinco años, estos comités se seguirán expandiendo, de la mano de la agitación obrera. Hay una crisis profunda, que afecta tanto al régimen como a la economía internacional, que pone al movimiento social contra el neoliberalismo y contra los capitalistas en la lucha por cosas muy básicas como son los derechos fundamentales, los servicios públicos, el salario.

Tenemos que construir organizaciones populares para que lleven adelante esta lucha popular, no solamente comités populares para los barrios, sino también sindicatos independientes, sindicatos campesinos. Si el pueblo no se organiza en una amplia red de organizaciones que representen sus intereses en esta lucha que será larga y requerirá de organizaciones sólidas, no efímeras, fracasaremos.”

Ahmed se adentra en el corazón de uno de los problemas fundamentales de todas las revoluciones desdeFrancia en 1789 hasta el presente, y es que si no se crean formas en las cuales el poder se colectivice, en las cuales el pueblo pueda deliberar de manera directa, es decir formas de democracia participativa y directa que sean permanentes y no transitorias, la inercia de los acontecimientos conduce a las mismas viejas formas de hacer política y con ello, a la restauración del viejo orden:

“Nuestro concepto de democracia es una democracia popular, desde abajo, por eso nuestra campaña para que las autoridades locales sean elegidas y no nominadas, y que todos los cargos públicos, sea en universidades o en distritos, sean elegidos.

Pero lo vemos también como la deliberación constante del pueblo, eso es el comité popular, el espacio para que todos hablen, decidan y participen. Es una expresión del poder que hemos ganado en nuestra lucha y que no estamos dispuestos a ceder.”

Mientras persista esa voluntad de no ceder los espacios de libertad conquistados y de no tirar por la borda las expresiones de poder popular construidas, estamos seguros que, sean cuales sean las dificultades que hoy enfrente el pueblo y aún cuando momentáneamente se imponga la contrarrevolución, la última palabra la tendrán, al final de cuentas, los de abajo.

Por José Antonio Gutiérrez D.

27 de mayo, 2011

Fotografía: Lienzos de los Comités Populares en la Plaza Tahrir (Imagen de José Antonio Gutiérrez D.)

El Ciudadano

El levantamiento popular permanente


. Siria.

El levantamiento popular permanente

VS 0 | | sección: web | 02/06/2011
George Boustani

El levantamiento popular en Siria ha entrado en su décima semana, a pesar de la represión brutal llevada a cabo contra los rebeldes y sus allegados. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con base en Londres, más de 1.000 civiles han muerto y más de 9.000 personas han sido detenidas y encarceladas durante estas pasadas semanas. Entre 1.000 y 5.000 sirios se han refugiado en el norte de Líbano, como consecuencia de la represión por el ejército y los servicios secretos en su región.

Las manifestaciones se han sucedido desde el 15 de marzo, reuniendo a sirios de todo el país. Estas manifestaciones han tenido lugar incluso en las dos ciudades principales, Aleppo y Damasco, incluso si allí eran un poco menos importantes que en otras partes y han quedado concentradas en las barriadas. Ha habido deserciones en el ejército, pero solo a pequeña escala, y algunos miembros del partido Baas han dimitido en diferentes ciudades, incluyendo Banias y Deraa.

El viernes pasado (20 de mayo de 2011) Mohammed Akram al-Tumah, un militante de 17 años, se ha inmolado, haciendo eco a la inmolación del joven tunecino de Sidi Bouzid en diciembre de 2010 que fue la chispa que desencadenó las protestas en todo el mundo árabe. Este fin de semana pasado las manifestaciones en Siria han reunido a decenas de miles de personas, y últimamente se han desarrollado también por la noche en varias ciudades.

En general, el presidente Bachar al-Assad ha tratado las protestas como formando parte de una conspiración apoyada por imperialistas extranjeros para impulsar un conflicto sectario (comunitario/confesional) en Siria y para debilitar la “posición de resistencia” del régimen sirio contra el estado de Israel. Las autoridades sirias han acusado a “pequeños grupos de terroristas armados” de estar en el origen de los disturbios, apoyados por salafistas y por potencias extranjeras, que habrían matado a más de 120 militares y policías. Siria ha expulsado igualmente a la mayor parte de los medios internacionales desde que las protestas comenzaron hace dos meses.

El movimiento popular incluye las diferentes componentes étnicas y confesionales del país. Las principales consignas cantadas por los rebeldes, “Con nuestras almas y nuestra sangre nos sacrificamos por tí, Deraa”, o “El pueblo sirio es uno” muestran claramente que el movimiento ha desarrollado un sentimiento de solidaridad nacional y de identificación social que transciende las divisiones comunitarias. El grupo Facebook “La revolución siria 2011″, que reúne actualmente a más de 180.000 miembros, ha condenado de forma repetida todo sectarismo y toda forma de discriminación entre los sirios, dando la primacía a la bandera nacional, contra las tentativas del régimen de pintar al movimiento de protesta como comunitario/confesional. El grupo de Facebook “La revolución siria 2011″ ha incluso publicado el 24 de marzo un “código ético contra el sectarismo en Siria”. Los organizadores han convenido igualmente nombrar las manifestaciones del viernes de la forma más inclusiva posible. Ha elegido así “Azadi” (libertad en kurdo) hace dos semanas, en el fin de semana de Pascua le han llamado “Azine”, por el nombre del viernes santo de los cristianos (los cristianos de Siria llaman al viernes de antes de Pascuas el Gran Viernes).

Desde el comienzo del movimiento de protesta, éste ha sabido poner en evidencia las contradicciones del régimen, que está así perdiendo la mayoría de sus pretendidos aspectos positivos. Examinemos como pueden ser deconstruidos.

Siria, ¿un país socialista?

Las políticas de liberalización económica que comenzaron al comienzo de los años 1990 y fueron acentuadas y estimuladas desde la llegada al poder de Bachar al-Assad en 2000 no han sido beneficiosas ni para la economía del país, ni para el conjunto de la sociedad. No han beneficiado más que a una oligarquía estrecha y a algunos de sus clientes. Hoy, el levantamiento popular sirio sella el fracaso del proyecto del régimen: el partido Baas gozaba de una cierta popularidad, hace 30 años, cuando ofrecía un avance social en las regiones rurales y para las minorías religiosas, pero ahora no es ya más que una cáscara vacía. Los levantamientos que han tenido lugar en Deraa, así como en otras regiones rurales que constituyen el bastión histórico del partido Baas y del régimen y que no habían participado en las insurrecciones de los años 1980, muestran claramente este fracaso. Ciudades como Qamichi y Homs han participado también en el movimiento de protesta. Es incluso en Homs donde han tenido lugar las manifestaciones más importantes. Hace algunas semanas una enorme concentración tuvo lugar en el centro de la ciudad reuniendo durante algunas horas a unas 50.000 personas, antes de que fueran dispersadas por las fuerzas de seguridad que dispararon sobre la gente allí reunida.

La política de liberalización económica del régimen ha llevado al país a una situación socioeconómica cercana a la que prevalecía antes de que el partido Baas tomara el poder en 1963: el 5% de la población tiene más del 50% de la renta nacional.

La única componente que, por ahora, no se ha sumado al movimiento de protesta es la clase media de Aleppo y de Damasco. Si esto cambiara, el movimiento de protesta se vería considerablemente reforzado. Es probable que a pesar de las medidas tomadas por el gobierno y el Banco Central para facilitar el acceso al crédito o para facilitar los préstamos a las empresas, los costes económicos del levantamiento popular lleven pronto a la clase media a tomar conciencia de la importancia de efectuar reformas políticas. Sin embargo, hemos sido testigos de manifestaciones en las dos ciudades, y particularmente en el campus de la Universidad de Alepo, y hubo protestas el viernes pasado en Midan, un barrio tradicionalista de Damasco.

Siria: una mafia y un régimen clientelista

La llegada al poder de Bachar al-Assad restringió el círculo de quienes se beneficiaban del botín del régimen, que era distribuido más ampliamente bajo su padre cuando varios grupos ligados al régimen concluían negocios y ganaban los favores del estado. La estructura mafiosa del régimen sirio aparece claramente cuando se ve el papel jugado por dos personajes clave: Rami Makhlouf y Maher al-Assad.

El primero es un primo materno del presidente. Al comienzo del año, la revista World Finance le había presentado alabando su dirección visionaria y su contribución a la economía siria, declarando que este hombre de negocios constituía un símbolo del cambio positivo en su país, lo que muestra una vez más los lazos entre la dictadura y el neoliberalismo. Los rebeldes sirios, por el contrario, denuncian a Rami Makhlouf como un ladrón, un símbolo de la corrupción y de la opulencia en Siria. Y atacan a las tiendas de su firma de telecomunicaciones, Siriatel. Hijo de un antiguo comandante de la Guardia Republicana siria, Makhlouf controla actualmente cerca del 60% de la economía del país a través de una red compleja de holdings. Su imperio económico se extiende a empresas que van desde las telecomunicaciones, el petróleo y el gas hasta la construcción, pasando por los bancos, las líneas aéreas y el comercio al detalle. Es incluso propietario de la única firma de duty-free así como de varias escuelas privadas. Sus hermanos no le van a la zaga. Dirigen la fundación Shalish para las construcciones militares y la estructura que gestiona todos los contratos para las construcciones públicas como el proyecto de desviación del agua del Tigris para regar la región de Hassake, recientemente aprobado y cuyo coste está estimado en 2 millardos de dólares.

Al mismo tiempo, las desigualdades y las diferencias de riqueza no han hecho sino aumentar durante los últimos años. Las clases inferiores y medias no se han beneficiado verdaderamente del crecimiento económico. Al contrario, a menudo lo han sufrido. Las capas más pobres luchan por salir adelante en la nueva economía a causa de la insuficiencia de empleos, y la situación de la clase media se deteriora en dirección al umbral de la pobreza, porque los salarios no están indexados con la inflación, que ha aumentado un 17% en 2008.

El segundo personaje, Maher al-Assad es el hermano del presidente. Está a la cabeza de la guardia presidencial y de la 4ª División, que representa un tercio del ejército, equipada con carros de combate modernos, contrariamente al resto del ejército. Ha sido la principal responsable de la violencia de la represión contra el movimiento de revuelta. La 4ª División dirigida por Maher al-Assad con las fuerzas de seguridad siria han utilizado carros, armas de fuego y han procedido a arrestos en masa. El régimen ha transformado en prisiones y en campos de tortura estadios de fútbol y otros centros, innumerables apartamentos y casas han sido saqueadas sin base legal, unidades militares con carros y francotiradores han entrado y devastado las barriadas de Damasco y de Homs, así como Daraa en el sur, la ciudad costera de Banias y más recientemente la ciudad de Tall Kalakh, cerca de la frontera libanesa.

Se puede ahora constatar que el hecho de levantar el estado de urgencia no ha cambiado nada ni sobre el terreno ni en la naturaleza de la represión, que continúa siendo violenta. En realidad el final del estado de urgencia no tiene ningún impacto sobre el comportamiento del régimen, porque en 2008 el presidente Assad extendió la inmunidad judicial a todas las ramas de los servicios de seguridad sirios por un decreto presidencial que no será afectado por el levantamiento de de las leyes de urgencia.

Estos dos personajes constituyen símbolos de la estructura mafiosa del régimen, que es, como se puede ver, lejos de ser “socialista”. Maher al-Assad está en la dirección de la Brigada más importante y mejor equipada del ejército y protege pues al presidente, mientras que Rami Makhlouf dirige la economía, y utiliza también el dinero para comprar la lealtad de las principales familias mercantiles de Siria.

Siria, ¿un estado “antiimperialista”?

La postura antiimperialista de Siria ha sido hábilmente utilizada por la propaganda del régimen para aumentar su popularidad tanto en el interior como en el exterior del país. Pero entonces, ¿porqué Occidente e Israel temen de tal forma perder el régimen de Bachar al-Assad?

Las sanciones impuestas a Siria por la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos comprenden congelación de haberes, prohibiciones de viajar y un embargo de armas apuntando a trece personalidades, entre ellas Bachar al-Assad. Sin embargo el objetivo tanto de la Unión Europea como de los Estados Unidos es frenar la violencia y empujar a Assad a aceptar un proceso de reformas, pero, como lo han repetido diferentes altos funcionarios, no obligarle a dimitir. La comunidad internacional ha adoptado una posición conciliadora y poco severa hacia Siria porque nadie quiere ver caos a las puertas de Israel, cuando ese régimen ha sido capaz de mantener las fronteras más seguras con Israel desde el establecimiento de una zona desmilitarizada en 1974. El estado sirio ha dado pruebas de pasividad en lo que concierne a la recuperación del territorio ocupado del Golan, y no se ha intercambiado ni un solo disparo, pero esto no le impidió aplastar a los palestinos y a los movimientos progresistas de Líbano en 1976, y participó igualmente con la coalición dirigida por los Estados Unidos en la guerra imperialista contra Irak en 1991.

En conclusión, el levantamiento popular en Siria continúa y proseguirá hasta que el pueblo sirio alcance sus derechos democráticos y sociales. Los rebeldes han rechazado el autodenominado “diálogo nacional” sugerido por el régimen mientras la represión y los asesinatos continúen, y sobre todo, mientras los presos políticos no sean liberados, y las concentraciones y manifestaciones pacíficas sigan sin estar autorizadas. Los sirios van a hacer de forma que su levantamiento popular sea permanente y no abandonarán la calle más que cuando hayan reconquistado sus derechos y su dignidad.

28/05/2011

http://alencontre.org/?p=2785

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR.

No es lo mismo llamarse Libia, Siria o Baréin


No es lo mismo llamarse Libia, Siria o Baréin

  • Los intereses de Occidente condicionan la ayuda a los pueblos árabes
  • Los expertos dudan que se vaya a intervenir militarmente en Siria
  • La base militar de EE.UU. en Baréin pudo modificar la agenda mediática
Una niña libia dibuja una caricatura de Gadafi junto con la palabra "Libertad", en BengaziUna niña libia dibuja una caricatura de Gadafi junto con la palabra “libertad”, en Bengasi.REUTERS / Amr Abdallah Dalsh

Ver vídeo  'En portada - La metamorfosis libia'

LUISA SEGURA ALBERTLUISA SEGURA ALBERT – MADRID 27.04.2011

¿Que si ayudamos a los árabes a plantar cara a sus dictadores? Pues depende del país que sea. Esta podría ser la respuesta de las potencias occidentales si se les preguntara estos días por su verdadera intención de apoyar a los miles de ciudadanos árabesque se manifiestan estos meses en favor de la democracia.

¿Por qué es tan diferente la respuesta de Occidente en Libia y en Siria, por ejemplo, si tantoGadafi como El Asad se han obstinado por igual en estrujar los intentos de sus pueblos de ser libres?

¿Por qué el Consejo de Seguridad de Naciones Unidastardó una semana en reaccionar en el caso de Libia y ha necesitado cinco semanas en el caso de Siria?

Pues, entre muchas otras cosas –apuntan los expertos–, porque ni los ejércitos, ni las reservas de petróleo, ni los intereses en la zona, ni la posición geoestratégica ni los vínculos que hay con ambos países son los mismos.

Estas son las principales razones reales que llevan a Occidente a reaccionar de manera distinta según se trate de uno u otro país:

  • Las relaciones de Siria con Irán

Siria es el más cercano aliado de Irán, así que intervenir militarmente en ese país o intentar derrocar a toda costa a Bachar El Asad supondría para Irán “un ataque a su propio territorio”, explica Ignacio Álvarez-Osorio, profesor de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Alicante.

“Hace ya unos tres años Irán dejó claro que, si se atacaba a Siria, iba a actuar en consecuencia”, añade este experto. Y, claro, a EE.UU. no le interesa enzarzarse en otra guerra –esta vez con Irán– precisamente a unos meses de que empiece la campaña electoral.

A EE.UU no le interesa enzarzarse en otra guerra un año antes de las presidenciales

la UE tampoco le interesa. Recordemos que Sarkozy se enfrenta a las urnas también en 2012, y, tal y como están las encuestas en Francia, lo mejor para él es aparcar el tema.

Libia, sin embargo, no es aliado de Irán ni de ningún otro país que pueda poner tan en juego la estabilidad de la región.

  • El posible efecto dominó que conllevaría intervenir en Siria

Siria tiene una posición geoestratégica muy diferente a la del país africano. Con vecinos como Líbano, Irak y Turquía, una intervención podría prender la mecha en una región que ya está bastante encendida.

“Si Occidente responde ante Siria como lo ha hecho en Libia, Hezbolá –grupo terrorista apadrinado por el régimen sirio– podría generar un conflicto en la zona, empezando por la frontera sur, que implicaría también a Israel y a otros países”, argumenta Álvarez-Osorio.

La gente está cansada de las guerras en el extranjero, explica un analista

Y EE.UU. no tiene la más mínima intención de tener que explicar a sus ciudadanos por qué ha jugado, si ardiera la mecha, sus cartas en otra guerra. “La gente está cansada de intervenciones bélicas en el extranjero”, añade este profesor.

Otro de los países que podría salir malparado seríaTurquía, cuenta Félix Arteaga, investigador de Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano. “Ankara, que ha intentado durante tiempo un acercamiento entre Israel y Siria,perdería influencia en la zona”, explica.

El conflicto armado en que se ha convertido la situación en Libia, sin embargo, nada tiene que ver con esta reacción en cadena. Para empezar, porque este país tiene apenas “amigos”. Pero también porque la Casa Blanca no se juega nada en el país africano.

Pero es que, además, la Odisea del Amanecer (encabezada por EE.UU. primero y en manos de los socios europeos ahora) está demostrando a los aliados que puede que operaciones militares como ésta no sean la solución para que los dictadores dejen de aferrarse al poder con tantas ganas. Empezar con otra “odisea” en Siria, además de muy complicado, puede que no sirviera de mucho.

Por otro lado, la resolución de la ONU para Libia se le está quedando corta a la OTAN. “La coalición internacional parece dispuesta a forzar al máximo la resolución 1973”, asegura Jesús A. Núñez, codirector del Instituto de Estudios Sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH). Y dicho forzamiento les está permitiendo armar a los rebeldes y atacar directamente a Gadafi, complejo residencial incluido, sentencia Núñez.

  • El “factor petróleo”

A la comunidad internacional, dicen algunos analistas, no se le ha perdido nada en Siria.En Libia, sí: el petróleo.

Los intereses comerciales y económicos de Occidente en Siria no se pueden comparar, por tanto, con los que hay en Libia.

A Occidente no se le ha perdido nada en Siria. En Libia, sí: el petróleo

Por otra parte, el precio del barril de crudo está ahora a 125 dólares frente a los 80 del año pasado, y ello se debe principalmente al recorte de suministro por parte de Libia y a que Arabia Saudí ha disminuido la producción.

  • Baréin es la sede de la Quinta Flota de EE.UU.

¿Por qué EE.UU y la UE apenas han condenado lo que hizo el régimen de Baréin hace unos meses? Es cierto que la represión en esta monarquía del Golfo Pérsico no ha sido tan fuerte como en Libia o –seguramente– en Siria pero qué casualidad que no hayan tenido, ni de lejos, una parecida repercusión mediática.

¿No será que Baréin es la sede de la Quinta Flota de EE.UU., desde donde este país echa un ojo a Irán y desde donde controla las rutas marítimas más importantes? “Sí, eso tiene que ver, pero también hay que tener en cuenta que mientras todos sigamos fijándonos en lo que hace Gadafi, nadie se fijará ya en Baréin ni en Arabia Saudí”, aclara Arteaga.

Por si fuera poco, las relaciones entre la monarquía británica y la de Baréin son tan buenas que el heredero de la Corona del Golfo Pérsico ha sido invitado a la boda de Guillermo y Catalina. Al final no irá, parece ser, para no sacarle los colores a los británicos.

  • Gadafi y El Asad pertenecen a dos mundos distintos

“La comunidad internacional lleva años advirtiendo al presidente sirio que se contenga”, explica Arteaga. Y lo seguirá haciendo a no ser que su postura se radicalice aún más y siga matando a civiles, añade.

En cambio, las potencias occidentales consideran que Gadafi –que anuncia las atrocidades que va a hacer para luego cumplir con su palabra– ha de caer, siga igual de radical o no. Es decir, que se le cuestiona como mandatario, cosa que no ocurre con El Asad, quien no alardea tanto de los supuestos crímenes contra su pueblo.

La Liga Árabe también los trata de manera distinta: cuando empezaron las manifestaciones en Libia, se reunió urgentemente para buscar una solución; ahora, con Siria, se reunirá en unos días y “uno de los asuntos a tratar será lo que está haciendo Al Assad a su pueblo”, recuerda este experto.

  •   Los Ejércitos tampoco son iguales

Las tropas sirias están muy bien dotadas. Cuentan con misiles rusos, aviones de combate y, probablemente, armas químicas. Arsenal que haría temblar a cualquier tropa de Occidente. “Son muy potentes, funcionan muy bien, están mucho más profesionalizadas que las de Libia y dependen mucho más del régimen”, comenta Arteaga. “Si cae Al Assad, probablemente caerá el Ejército detrás”, puntualiza.

El Ejército libio, por el contrario, es débil, no está vertebrado y no tiene apenas capacidad operativa.

Si lo que ocurre en Siria fuera una película

Por todas estas razones, la respuesta de la Comunidad Internacional en Libia, Siria,Egipto, Túnez y Baréin no ha sido, en absoluto, parecida.

Pero EE.UU. tampoco lo pretende disimular. Ejemplo de ello son las declaraciones excesivamente diplomáticas de la Casa Blanca en relación con este tema. “Siria ya está sometida a sanciones de EE.UU., así que estamos buscando otros medios para incrementar la presión sobre el régimen”, explicaba hace unos días de manera calmada el portavoz del Gobierno estadounidense.

Sin embargo, la situación de Siria es muy grave. Como dice Jesús A. Núñez, delIECAH, “si lo que ocurre en Siria fuera una película habría que descalificar al guionista por incompetente”. Y habría que hacerlo –aclara– porque el nivel de incoherencia es tan alto que ninguno de los espectadores estamos dando crédito a lo que se está viviendo allí desde el 4 de abril.

Condenar la violencia. Puede que sea lo único a que se atreva el Consejo de Seguridad de la ONU a la hora de castigar a Siria. A pesar de que el régimen se considere a sí mismo legitimado para sacar los tanques a la calle y aplastar a los manifestantes, disparándoles –claro está– a matar.

De cómo el asesinato de Osama Bin Laden complica el panorama político en Egipto y Palestina


El pueblo egipcio avanza en su conciencia política

De cómo el asesinato de Osama Bin Laden complica el panorama político en Egipto y Palestina
Geopolítica – 07/05/2011 8:40 – Autor: Abel Samir Walter – Fuente: Webislam
Enfrentamiento entre manifestantes y policías en El Cairo antes de la caída de Mubarak.
Enfrentamiento entre manifestantes y policías en El Cairo antes de la caída de Mubarak.

Lo que muchos esperábamos que ocurriese a partir de la primavera de los pueblos árabes parece que de todas maneras va en camino en Egipto, como en Túnez. Es algo que era impensable: la toma de consciencia de la clase trabajadora. Algo de eso está sucediendo ahora en estos dos países.

Pero antes de entrar en materia, es importante describir toda la complejidad histórica de Egipto en estos últimos 40 años. Y debe ser así porque la historia y los hechos de hoy no han caído del cielo. Hay una historia que tiene influencia en los hechos de hoy.

Estos últimos hechos, motivados por la revolución tunecina empezó en la plaza Tahrir de la ciudad El Cairo el día 25 de enero.

Decenas de miles de manifestantes se estaban dando cita en esta plaza y en otras ciudades del país, jornada que fue bautizada como el día de la ira, para pedir el fin de la dictadura de Hosni Mubarak, que desvergonzadamente se hacía llamar presidente, por ser elegido para ese cargo por sus connacionales, cuando en verdad eran elecciones fraudulentas que era vox populi en todas partes del mundo.

Desde luego el gobierno de USA lo sabía, como sabía ya de la falta de democracia en todos los países árabes y, para no irritar a Mubarak, se pronunciaba débilmente, llamando a su gobierno y a los otros países árabes a practicar la democracia.

En el caso de Egipto, no se pronunciaba con fuerza porque éste era un aliado vital para su estrategia de dominio del Oriente Medio y para la existencia de su principal aliado en esa zona: Israel. La situación de Túnez y de otros países del Magreb era ya un indicativo de que se acercaban tiempos difíciles.

Al final del día la represión policial dejó un saldo de 5 muertos y decenas de heridos. El día siguiente y el subsiguiente se libran combates entre las fuerzas policiales y los manifestantes armados sólo de piedras especialmente en El Cairo.

La estrategia de USA de dominio del Oriente Medio y del Magreb se había estrellado contra la actitud independista y pro árabe de Gamal Abdel Nasser, el líder egipcio que tomó las riendas del poder en 1953, después de que el general Naguib fuese derrocado por los que lo habían apoyado contra la monarquía de Farouk que, como lo hacen todas las monarquías, vivía de la corrupción y de la miseria de su pueblo. Nasser nacionalizó el canal de Suez en 1956 para obtener fondos para construir la represa de Asuán, tan útil para la agricultura de ese país árabe.

Este líder tenía como meta la unidad del mundo árabe y logró por un tiempo la unión con Siria, en lo que se llamó: la República Árabe Unida, que duró hasta septiembre de 1961.

Gadafi, como otros líderes árabes se sintieron en su tiempo inspirados por Nasser, el cual terminó por declinar con la derrota militar sufrida a manos de los israelíes, durante lo que se llamó la Guerra de los Seis Días. A su muerte, ocurrida por un infarto cardíaco en el mes de septiembre de 1970, le sucedió Anwar El-Sadat.

El-Sadat no era ni de cerca de la madera de Nasser, aunque en su juventud había sido un idealista simpatizante de los Hermanos Musulmanes y, más tarde, se destacó participando en el movimiento de los oficiales del ejército egipcio que derrocaron a Farouk.

En 1973, junto a Siria, intentó una guerra sorpresiva contra Israel, que fracasó rotundamente por la escasa preparación de su ejército y por la mala conducción de sus oficiales, amén de tener una estrategia equivocada, en la que no le dieron la importancia requerida a la aviación y su rol en la sorpresa estratégica, que sí, utilizó Israel para destruir los aeropuertos egipcios y después de eso las formaciones blindadas, las que carentes del techo aéreo, perdieron casi todo su material y la vida de miles de soldados en el desierto del Naguib.

Desde luego que uno de los responsables de la mala estrategia adoptada en la Guerra de los Seis Días fue el mismo El-Sadat, como también todos los oficiales de alto rango que ocupaban cargos de gran responsabilidad.

En aquella época, la Guerra Fría entre USA, la OTAN y otras organizaciones afines y sometidas a USA contra la URSS y sus aliados, se encontraba en pleno apogeo. Una gran parte de los países árabes, sobre todo los de Oriente Medio, se abastecían de armas desde la URSS y esta potencia además entrenaba a la oficialidad de esos países, conforme a la doctrina militar que la URSS impulsaba y que le era propia.

Tanto Stalin como sus sucesores creían poder llevar al camino de la revolución socialista a los oficiales de los pueblos árabes, mostrándoles su organización, su disciplina y su poderío militar, haciendo abstracción de la ideología de éstos y de la lucha de clases. Estaba en boga, todavía, la política de los frentes populares.

Era un período, en que las guerras en general, no empezaban hasta que no se rompiese las relaciones diplomáticas, aun cuando eso no había ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial.

Claro está que, existían otras excepciones, como la Guerra de Vietnam, Laos y Camboya contra los colonialistas europeos y norteamericanos. El ataque sorpresivo de la aviación israelí a los aeropuertos de Egipto fue el golpe decisivo en esa contienda.La insistencia de enviar blindados sin la protección aérea fue una gran estupidez del mando egipcio.

En aquella época las dos grandes potencias, USA y la URSS disputaban la influencia en las distintas regiones del mundo y, en especial, aquellas como el Oriente Medio que era y es una zona de mucha importancia geoestratégica. Por esa razón USA hábilmente conquistó a El-Sadat con ayudas económicas, siguiendo con una estrategia de conquistar aliados en los que hasta esa época eran sus enemigos en potencia.

Así fue como Egipto dejó la esfera de influencia de la URSS y entró en la esfera de USA y, también, aunque no en el papel, renunció a la defensa de los Palestinos, aunque se hiciesen declaraciones muy bonitas, llegando a acuerdos de paz y económicos con Israel, en lo que se llamó los Acuerdos de paz de Camp David que fue una victoria política del presidente Carter y del premier israelí, Begin. Por ese acuerdo Israel se comprometió a hacer abandono de la península de Sinaí y en la práctica Egipto se desentendió de la causa palestina y pasó a proveer de petróleo a su ex enemigo, Israel.

Además, el canal de Suez pasó al área de influencia de USA, lo que fue un golpe duro para la URSS. La traición de El-Sadat le costó muy caro: en 1981 fue asesinado por oficiales y tropa egipcios que simpatizaban con la organización de los Hermanos Musulmanes.

Los complotados aprovecharon un desfile militar en que El-Sadat estaba observando desde el palco de una galería junto a sus oficiales más cercanos. Era en un estadio repleto de público en el que no había menos de 100.000 personas.

El vicepresidente de eses momento, Mubarak, asumió la presidencia y anunció elecciones a 60 días de este hecho. Éste fue elegido prácticamente por el parlamento (a su vez elegido en forma fraudulenta) para seguir los pasos de El-Sadat. Con la muerte de El-Sadat la guerra quedó declarada entre este ejército pasado a USA y los Hermanos Musulmanes.

La ejecución de Anuar El-Sadat fue rechazada por una gran parte de la oficialidad de las FFAA egipcias, que ya formaban una elite que se alejaba cada vez más de la masa trabajadora. Ellos habían empezado a tener sus propios intereses que no eran los mismos que planteaba el panarabismo.

Así fue como llegó al poder Mubarak. Y dentro de esa elite había muchos que no simpatizaban con la URSS y el llamado campo socialista, eran pro capitalista, lo que permitió el acercamiento hacia USA.

Esta ejecución fue achacada en ese momento a “La Hermandad Musulmana”, aunque no existen pruebas de así fuese. Esta organización siempre fue partidaria de la democracia y no de la violencia para tomar el poder del Estado. La Hermandad predica que el camino para cumplir con el mandato de Allah es de manera pacífica, usando de las elecciones y de las instituciones que permiten la Constitución y las leyes.

Aun cuando existen grupos, partidos u organizaciones afines a “La Hermandad” que han usado de la violencia para obtener sus fines y objetivos políticos y sociales, como es el caso de Hamás en Palestina.

Aunque en este caso, la situación de corrupción y de engaño de Fatah obligó a Hamás a recurrir a las armas para defender sus derechos.

Sin embargo, “La Hermandad” plantea que la Yihad (la guerra santa) contra los infieles (los que no son musulmanes o no creyentes) es un principio defendido por esa organización. Hay, desde luego, muchas interpretaciones sobre la Yihad.

Desde los más extremos hasta los que la ven sólo como un camino extremo. “La Hermandad Musulmana” de Egipto aspira a un Estado en que la base sea el Islam y que incluya la sharia (la ley musulmana dimanada del Corán). Manifiesta el doctor Abdel Ghaffar, uno de sus actuales dirigentes, que ellos quieren un país en donde haya libertad e igualdad para todos, sin excluir a los que profesan otra religión.

Esta organización a la cual le teme Israel y también USA, cuenta con cerca del 30% del electorado y puede ser que esta cifra aumente producto de la caída de Mubarak. En las elecciones no pudieron obtener suficiente votación por varias razones, entre ellas porque muchos de sus candidatos estaban en prisión y la organización prácticamente fuera de la ley.

Las condiciones políticas y sociales que llevaron a la revuelta contra el régimen de Mubarak estaban presentes desde hacía ya muchas décadas. El régimen “presidencial” de Mubarak camuflaba una sociedad autocrática y pro norteamericana en un mundo en donde los árabes se oponen a la existencia del Estado de Israel, hoy por hoy el principal aliado del Imperio. Mientras una clase social vivía en el extremo lujo, la gran mayoría vivía y vive hoy en la extrema pobreza.

Y la falta de libertad y de democracia, enfermedades sociales de todo el mundo árabe. El día 10 de febrero miles de obreros de las empresas, tanto privadas como del Estado, incluso aquellas de carácter estratégicas de la capital El Cairo fueron a la huelga exigiendo la renuncia de Mubarak. La protesta egipcia que hasta ese momento sólo se había circunscribido a la plaza Tahir se extendió a varias ciudades y llegó hasta el Canal de Suez. El ejército no intervino cuando los miles de manifestantes llegaron al edificio del parlamento y lo rodearon cantando canciones patrióticas.

El ejército empezaba a hacer causa común con los rebeldes, no así la policía que empleaba la fuerza y las balas por orden de Mubarak.

Pero la actitud del ejército en lo estratégico era decisiva porque le restaba a Mubarak el apoyo de las fuerzas principales del Estado para la represión y el mantenimiento del orden público. Esta actitud de los militares fue analizada por la Casa Blanca la que vio el peligro de que esta revolución se radicalizase y que de una simple revuelta por la libertad y la democracia se transformase en una revolución anticapitalista y antinorteamericana.

Claro está que todavía había oficiales que estaban a favor de Mubarak y por eso el “Viernes de la Ira” del día 25 de febrero (cuando Mubarak ya no estaba en el poder) fue reprimido por el ejército, aunque este disparaba al aire y no a la multitud.

En todo caso, aunque el ejército no actuase con extremada brutalidad, y casi con blandura, para muchos de los jóvenes y trabajadores manuales e intelectuales, quedaba claro que ese no era el ejército de ellos, había necesidad de un nuevo ejército, un ejército del pueblo.

Muchos manifestantes fueron arrestados y conducidos a los lugares de detención en donde la policía les maltrataba. Algo así le había ocurrido a los “Hermanos Musulmanes”, los que bajo acusaciones falsas y ridículas llenaban las cárceles egipcias. Entre las acusaciones del gobierno estaba la de blanqueo de dinero y ser miembros de una organización prohibida. Aun cuando la Constitución del país no lo prohíbe.

Los manifestantes de la plaza Tahrir llamaban a un “Viernes de la Ira” y algunos medios de prensa que hasta ese momento estaba siendo controlada por Mubarak también empezaron a hacerse eco de las demandas de la plaza Tahrir.

El gobierno de Mubarak había empezado a contar sus días. Incluso personalidades importantes para la juventud que habían apoyado a Mubarak lo abandonaron, como el cantante Tamer Hosny que concurrió a la plaza a pedir perdón por su anterior actitud.

Y la multitud lo insultó, lo bajaron a la fuerza del escenario y lo maltrataron brutalmente. La rabia y el odio de clase estaban haciéndose presente. Las huelgas de los trabajadores habían aumentado, cerca de 20.000 trabajadores de las empresas del Estado se habían declarado en huelga, apoyando a los 6.000 huelguistas del canal de Suez.

La represión policial no hizo esperar y en donde pudieron masacraron al pueblo, huelguistas y manifestantes. Hubo muchos muertos y heridos a bala.

El hombre de Washington, el vicepresidente Omar Suleiman amenazaba con imponer la ley marcial, que permitía los juicios en tribunales militares, aunque los tribunales civiles estaban bajo las órdenes de Mubarak. Pero esta amenaza no surtió ningún efecto porque el régimen se estaba resquebrajando. En ese momento la Casa Blanca ardía de nerviosismo.

Egipto era una pieza clave para mantener la hegemonía norteamericana en Oriente Medio y el norte de África. USA les planteaba derechamente que Mubarak tenía que renunciar y dejar al mando del país a su segundo a bordo, Suleiman.

Cuestión que no podía ser aceptada ni por los manifestantes ni por los “Hermanos Musulmanes”. La política americana era que algo cambiase para que nada cambiase.

Nada era de importancia geoestratégica o de importancia geopolítica. Había que controlar el movimiento de masas de alguna forma y la forma violenta ya no funcionaba con la actitud neutral que había asumido el ejército egipcio.

Tampoco era posible actuar militarmente en apoyo de Mubarak, porque ya los norteamericanos les eran antipáticos a la mayoría de los pueblos árabes y una acción de esa naturaleza era desde cualquier punto de vista totalmente contraproducente.

Tampoco se podía descartar al pueblo norteamericano que veía con malos ojos a esas dictaduras corruptas y oprobiosas. Y esa era también una razón política a tomar en cuenta si es que Obama pensaba presentarse a otra elección presidencial.

Las demostraciones eran cada vez más masivas y el vicepresidente, Suleiman estableció el toque de queda, pero los manifestantes ya habían perdido el miedo y se daban cuenta de la fuerza de las masas, sobre todo cuando están decididas a dar la pelea.

El panorama político se complicaba con los intereses de los israelíes que veían con aprehensión la posible salida de Mubarak y por esa razón el primer ministro israelí, Netanyahu, se apresuró a declarar que Mubarak era un buen muchacho. Una especia de beso mortal, aunque no fuese ese el propósito.

Pretendía enviarle un mensaje de amenaza velada a los opositores, como diciendo: si vais a la guerra civil, apoyaremos al gobierno. La Primavera de los Pueblos Árabes le creaba una terrible inseguridad al gobierno israelí, sobre todo por la influencia que tendría sobre los palestinos.

Ahora la situación de Palestina se ha complicado por dos hechos de importancia capital: La unión entre Al-Fatah y Hamás, recientemente acordada por sus dirigentes y el asesinato de Osama Bin Laden. USA, que es aliado de Israel, tiene que apoyar la política de ese Estado, aunque no vaya a favor de los intereses estratégicos de los norteamericanos.

Así lo exige el lobby judío de USA en el cual se apoya Obama. Y aunque USA ha estado promoviendo la paz entre palestinos y judíos y la posibilidad de un Estado Palestino, aunque en la práctica no realiza gestiones verdaderamente útiles para los palestinos, esta unión entre los mismos palestinos le crea un quebradero de cabeza: Hamás no sólo no reconoce al Estado judío como lo hizo Al-Fatah, sino que además ha condenado el asesinato de Osama Bin Laden a manos de una unidad especial de los marines del Imperio en Pakistán.

Y aunque los “Hermanos Musulmanes” no se han pronunciado hasta ahora en ese peliagudo asunto, son aliados indirectos de Hamás, que se inició gracias a ellos y con su apoyo. Por tanto hoy, la unión entre estas facciones palestinas aparece como contraria a las conversaciones de paz entre Israel y la OLP, que hasta aquí no han dado un verdadero fruto a los palestinos, sino que han servido para que los gobiernos israelíes ganen tiempo y pueblen los territorios de los palestinos en Cisjordania de europeos que se dicen judíos y de esa forma hacer cada vez más difícil, por no decir imposible, el establecimiento de un Estado Palestino.

El 11 de febrero Mubarak todavía se aferraba al gobierno y en una declaración televisada manifestaba que pensaba entregar el poder a su segundo, pero que ya no lo haría, a pesar de la presión popular y del gobierno de USA. Sólo estaba alargando su agonía. Suleiman se dirigió a los medios de prensa tratando de tranquilizar el ánimo de las masas, pero fue en vano.

El pueblo egipcio ya no estaba para tolerar ese tipo de política evasiva y sin los resultados que ellos esperaban.

También unos días antes Mubarak utilizó a sus partidarios más policías vestidos de civil para agredir a los manifestantes y así se armó una contienda en base a lanzamientos de piedras en los que hubo heridos por ambos lados y al final estos “partidarios” de Mubarak tuvieron que salir de allí derrotados, con la cola entre las piernas, por el valor y la decisión de los manifestantes. Este enfrentamiento se conoce bajo el nombre de “la batalla del camello”.

Ante la presión interna y externa, sobre todo de USA, el 11 de febrero Mubarak renunció a la “presidencia” de Egipto y asumió una junta militar. Hubo en un comienzo una cierta forma de reencuentro entre los manifestantes y los soldados, muchos de los cuales lloraban muy emocionados. Eran las 21.15 de la noche.

Durante el día había habido choques sangrientos entre la policía y manifestantes en distintas ciudades egipcias con muertos y heridos. La totalidad de los muertos sufridos por los manifestantes y huelguistas pasaban de 800 y los heridos superaban los 6.000. Las noticias de estas defunciones fueron difundidas por el periódico estatal “Al Ahram” que informaba que también habían muerto 26 policías y 189 reclusos. No había sido un cambio pacífico, eso sí, la violencia fue ejercida más por las autoridades que por los manifestantes.

En Suiza el Consejo Federal Helvético procedió a bloquear los fondos de Mubarak y de su familia. Ahora se sabe que Mubarak tenía depósitos particulares en Suiza por el orden de 300.000.000 de dólares. La corrupción del régimen estaba a la vista. Era como todos los otros sátrapas un régimen podrido.

La revolución egipcia no ha terminado, aunque hasta aquí la táctica de la Casa Blanca impidió que la revolución se profundizase. Los jóvenes que fueron los principales protagonistas de la caída del régimen tienen claro que las cosas no van a terminar en esos logros.

El Consejo Supremo que asumió ha establecido la detención de Mubarak y su posible enjuiciamiento por la responsabilidad que le cabe en las muertes de los civiles. Pero el nuevo gobierno no ha terminado con la represión, aunque se hayan moderado. Hay muertos y heridos y prisioneros por razones puramente políticas.

Al parecer todavía los jóvenes no tienen claro hacia donde debe marchar una revolución para que sea irreversible. En el fondo ha habido un gambito de rey, nada más. Los obreros de varias empresas se están organizando para nacionalizar varias empresas, lo que vendría a ser un paso importante hacia una sociedad con un sistema diferente al capitalista que predomina ahora.

Sobre todo eso está ocurriendo en empresas textiles que son de propietarios extranjeros. Además, y lo que es más importante y significativo, es que los obreros y trabajadores se han organizado en una Central Obrera con la participación de sindicatos libres.

La muerte de Osama Bin Laden puede trastornar un poco este mapa político, toda vez que entre los jóvenes hay muchos que de una u otra forma simpatizan con la lucha antinorteamericana llevada a cabo por los algunos sectores en todo el mundo árabe, en especial en Afganistán.

Si bien es cierto Osama Bin Laden era el cabeza visible de Al Qaeda, no era el que planificaba las acciones que había que llevar a cabo. Él era solo un jeque religioso que entregaba ideas y misiones en general, por cuanto no existían milicias bajo su persona.

Los grupos que se identifican con esta organización son independientes y aunque los “Hermanos Musulmanes” no son terroristas ni muchos menos, sino más bien una organización islámica moderada, entre ellos deben haber los que hoy ven a USA como el enemigo principal de los pueblos árabes y el ejemplo de Bin Laden muriendo desarmado a manos de asesinos de uniforme, lo convierte en un mártir, y eso es importante para algunos.

Creo que USA cometió un error muy serio en darle muerte, sobre todo que se encontraba desarmado, lo que contraviene los acuerdos internacionales de respeto a los prisioneros de guerra. Más habrían ganado llevándolo detenido. Pero a lo mejor dudaban de sonsacarle algo importante toda vez que no hay pruebas de que la tragedia del 11 S fuese obra de él. Y si a pesar de la tortura que USA lleva a cabo contra todo prisionero político no se inculpaba, ¿cómo justificar entonces la guerra de Afganistán?

Ahora bien, la Primavera de los Pueblos Árabes que empezó en Túnez no tenía nada que ver con las ideas de la sociedad que impulsa Al Qaeda y ya esta organización estaba perdiendo fuerza dentro de Iraq, lo que tenía como corolario que Osama Bin Laden ya no tuviese la misma fuerza espiritual con que se había manifestado entre la juventud musulmana.

Si todavía no era un cadáver político, estaba en camino de serlo. Los afines a su figura se habían hecho más populares que los del Che en muchos países de Oriente Medio, incluso en el Extremo Oriente como Indonesia. Era una figura mítica: un millonario que había dejado el lujo y una vida regalada por la montaña y el fusil.

Ahora se encotraba viviendo en una mansión con todas las comodidades de los hombres de altos ingresos. Creo que la figura de este luchador ha perdido con esa vida regalada. Sus partidarios lo hubieran querido luchando junto a ellos o en algún lugar cerca de la guerra. Me pregunto si tendrá alguna influencia más adelante en lo que está ocurriendo en Egipto y también en otros lugares y en especial en la situación de Palestina. ¿Qué irá a surgir de la formación de un gobierno compuesto entre Al Fatah y Hamás? ¿Y cuál va ser el rol de los grupos que simpatizan con el líder asesinado?

http://www.webislam.com/?idt=19371

Human Rights? Libya? IT’S THE ECONOMY, STUPID! Parte I y II. El Marco General


Human Rights? Libya? It’s the economy, stupid!

Enviado por Anónima el Lun, 11/04/2011 – 20:26.

HUMAN RIGHTS?  LIBYA?  IT’S THE ECONOMY, STUPID!

Parte I. Antecedentes

Considerar que la política  es independiente de la economía y viceversa es parte del sueño del neoliberalismo imperante que da por muertas las ideologías, decreta el “Fin de la Historia” y simula creer en la autorregulación del sistema.

Habría que aplicarle el tenoriesco verso de“los muertos que vos matáis gozan de buena salud” y acercarnos a la explosión de las contradicciones a que estamos asistiendo con un análisis ideológico que sea capaz de superar el denso manto propagandístico con que los medios desinformativos tapan los acontecimientos.

La guerra imperialista, tanto como la destrucción de las fuerzas productivas, es parte de la receta que aplica la economía capitalista ante las crisis, aunque para la guerra imperialista o para su permanente propaganda de falsificación informativa no sea la crisis una condición previa.

Con la actual  agresión OTAN sobre Libia y según sus autores se trata de “proteger a la población civil”, “evitar las masacres del ejército mercenario de Gadafi sobre el pueblo libio desarmado” y toda otra serie de “causas morales”  aderezadas, eso sí, con el uranio empobrecido ( U 238 ) de sus bombas y misiles con una vida media de “solo” 4.500 millones de años emitiendo radioactividad.

Lo malo es que la letra de esta canción imperialista –independientemente del carácter político del gobierno del coronel Gadafi- es sobradamente conocida por lo repetida.  Valgan como ejemplos la “democratización” de Afganistán, las “armas de destrucción masiva” de Irak  o la guerra de destrucción de la antigua Yugoeslavia del 92, paradigmática esta última en todos los sentidos para mostrarnos cuál es el carácter real de estas humanitarias intervenciones.

La realidad es que una Yugoeslavia fuerte, heredera de un sistema autogestionario  y de derechos de las fuerzas del trabajo como el implantado por Tito que era considerado como “muy izquierdista” y “molesto” por su influencia, más aún desde  la Conferencia de Bandung del 55 y la formación del Movimiento de Países No Alineados, muchos de ellos excolonias europeas recién llegadas a una independencia más formal que real, era un problema para el control imperial de Centroeuropa.

Desde 1979, con Tito moribundo,  la CIA apoyaba fuertemente los movimientos croatas, musulmanes y albaneses que buscaban la disgregación yugoeslava, fomentando un malestar nacionalista que se incrementaría con la desaparición en 1989 de la autogestión y de gran parte de los derechos de las clases trabajadoras por imperativo del FMI. Ya en el 92, Alemania arma a croatas y musulmanes  para una guerra civil, que los EE.UU y los europeos alimentarían durante más de 3 años, en busca del control de los estratégicos Balcanes y de las rutas del petróleo a la UE.

Dije que esta guerra era paradigmática en todos los sentidos y así es. Puede mostrarnos perfeccionada la más sofisticada de las armas desde su uso por Goebbels: los medios de desinformación para la creación de estados de opinión y cortinas de humo, que ya los gringos habían experimentado con éxito en la guerra yanqui-española por el dominio del resto las colonias hispanas en América, Asia y Oceanía.

Era fundamental para los intereses del tándem gringo-europeo demostrar las atrocidades criminales de los serbios para lo que, independientemente de lo que fuese la realidad o los crímenes realmente cometidos, se hizo un elaborado montaje contando con “ayudas” de organizaciones a las que se suponía humanitarias y libres de sospecha como fue el caso de “Médicos del Mundo” como demostró ampliamente el periodista belga Michel Collon.

Médicos del Mundo publicó ese verano del 92 un fotoreportaje –y  llenó de propaganda los muros de Paris- en que mostraba supuestos “campos de exterminio” serbios rodeados de alambres de espino y con torres de vigilancia al más puro estilo nazi.

En realidad se trucó un reportaje de la británica ITN colocándole unas falsas alambradas y superponiendo la imagen de una torre de vigilancia del campo nazi de Auschwitz, como reconocieron posteriormente el que fuera  máximo dirigente nacionalista musulmán en Sarajevo,  Alija Izetbegovic, y el presidente de Médicos del Mundo Bernard Kouchner.

Más claro aún: Jacques Merino, periodista de“France 2” donde fue redactor jefe, en su libro Toutes les vérités ne sont pas bonnes à dire sobre la propaganda en la guerra yugoeslava (Ed. Albin Mitchel. Paris 1993) reproduce una entrevista con el presidente de la agencia gringa “Ruder&Finn Public Relations” contratada por el gobierno croata de Tudjman desde agosto del 91 a junio del 92 que, orgullosamente, reconocía que había montado la campaña de los “campos de exterminio”, embaucando y embarcando en ella a tres de las mayores organizaciones judías de USA (la B’nai B’rith –extendida hoy por toda Latinoamérica- elAmerican Jewish Committee y el American Jewish Congress) para asimilar serbios con nazis: “Conseguimos que para la opinión pública coincidieran. Era un asunto muy complejo porque nadie entendía lo que sucedía en Yugoeslavia  pero de un solo golpe pudimos presentar un asunto simple, con sus buenos y sus malos” y, cuando el periodista le increpa que lo hicieron mintiendo, con todo cinismo contesta: “Si, pero somos profesionales y no se nos paga para hacer moral”.

Podemos entender como la opinión pública elevaba de las 2.000 víctimas de violación que contabilizaba la Cruz Roja  –víctimas de todas las etnias, aunque más abundantes eran las musulmanas y todas igual de brutales- a las 50.000 que publicaban falsamente las agencias de prensa occidental. Cabe preguntarse como entre los 5 serbios condenados por el Tribunal Penal Internacional y los 3 que lo fueron por la Corte de Bosnia y Herzegovina como autores de violaciones comprobadas pudieran realizar tantas monstruosidades.

La guerra en los Balcanes no acabó con la partición de Yugoeslavia ni con los centenares de miles de muertos ni los millones de desplazados.

Seguía Serbia viva y quedaba además el problema de Kosovo que, aunque región origen de la Serbia medieval, la población en 1990 era mayoritariamente albanesa y deseaba su constitución como estado independiente.

Ya en plena guerra de Bosnia, se  había celebrado un Referéndum por la Independencia entre la población albanokosovar, al estilo de los actuales que se celebran en Catalunya que, aunque sin efectos legales, retratan la voluntad popular.

El apoyo albanokosovar a la independencia fue masivo y se eligió de presidente de la futura república a I. Rugova. La respuesta del gobierno serbio de S. Miklosevic  fue suprimir la autonomía kosovar, ante lo que  el Ejército de Liberación de Kosovo ELK comienza sus actividades guerrilleras  a las que Milosevic contesta con represiones desplazando a los albanokosovares de los puestos de la administración y obligando a muchos albanos al exilio.

En el 97, a raíz de las revueltas en Albania, más de un millón de armas albanesas terminaron en Kosovo y para el 98 el ELK estaba asentado en casi un tercio del territorio con lo que los enfrentamientos entre el Ejército serbio y el ELK tomó características de una verdadera guerra civil que a finales del año estaba empantanada por lo que la ONU plantea un alto el fuego para resolver la crisis mientras la OTAN, de inmediato, amenaza a Serbia con bombardeos como los que ya sufrió en la guerra de Bosnia.

Más o menos forzadamente se acepta el alto del fuego con solo pequeñas escaramuzas entre las partes en conflicto.

En una de estas escaramuzas, el 15 de enero de 1999, la policía serbia toma la aldea de Racak, bastión del ELK, con un saldo de 15 muertos entre los guerrilleros del ELK según la crónica en “Le Figaro” (20-1-99) del periodista francés Renaud Girard presente en el combate que indica también la presencia como observadores a miembros de la“Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa” (OSCE) y que, como comprobó la Comisión de Juristas dirigida por la finlandesa Madame Ranta estudiando la grabación del hecho que había realizado Associated Press TV, se trataba de un enfrentamiento bélico entre combatientes.

Por la tarde la policía serbia con el arsenal requisado abandona el pueblo que es retomado por el ELK. A la mañana siguiente acude a la zona el responsable de la OSCE, el gringo William Walker, todo un personaje representativo del estilo del imperio: Ex-Subsecretario de Estado para Asuntos de Centroamérica en la etapa del Iran-Contra; ex-Embajador en San Salvador entre 1988 y 1992 cuando los asesinatos por el ejército salvadoreño de los 6 jesuitas y de su cocinera y su hija, donde jugó un importante papel “asesor” de los Escuadrones de la Muerte y protegió a los responsables militares. Clinton intentó nombrarlo en 1993 como embajador en  Panamá pero se opusieron rotundamente las autoridades eclesiásticas por  considerarlo responsable de aquellos asesinatos.

Con Walter en escena “aparecen” unos 40 cadáveres alineados en una zanja, y a pesar de las dudas que exponen los periodistas franceses y alemanes, el gringo Walker, indignado, declara textualmente que “Es la más horrenda masacre que haya podido contemplar” y eso, desde luego, es mucho decir para un embajador USA en El Salvador que, en esos años de su embajada, contempló y justificó la muerte de 75.000 civiles y 9.000 desaparecidos según estableció en la ONU la “Comisión de la Verdad” en 1992, con episodios múltiples de asesinatos masivos como los 1.500 campesinos en El Sumpul y El Mozote o los 500 de Usulutan por nombrar solo algunos de los más conocidos. Casi simultáneamente y en medio del debate sobre el “impeachment” de Clinton por los affaires de Monica Lewinsky y Paula Jones el portavoz del Departamento de Estado, James Rubin, se preguntaba en la CNN como era posible aguantar la “cobardía de la NATO” y exigiendo el inmediato bombardeo de Serbia para proteger a los kosovares de una masacre.

No hubo que esperar mucho ni los militares de la OTAN –que presidía el español Javier Solana- solicitaron la aprobación de la ONU. Por su cuenta y riesgo, al alba del 24 de marzo y no sé si “con tiempo duro de levante” al estilo Trillo, comenzó la operación “Allied Force” que extendería hasta el 10 de junio sus “bombardeos  humanitarios” como los definió para la posteridad el entonces presidente checo Vaclav Havel en una entrevista con “Le Monde” (29/4/99).

Los aviones españoles F-18 estacionados en la base italiana de Aviano fueron los primeros en bombardear Belgrado. Por la OTAN participaron en la “humanitaria represión” unos 1.000 aviones en unas 38.000 operaciones de bombardeo, entre  ellos los 8 F-18 y los 4 KC-130H  españoles que totalizaron unas 300 salidas.

Contaron con el apoyo de portaviones, submarinos y barcos de guerra, para lanzar cientos de miles de bombas y misiles sobre Serbia y Kosovo sobre un total de 333 objetivos que incluían puertos y aeropuertos, sedes de los partidos de izquierda, fábricas, centrales eléctricas, telecomunicaciones, la RTV serbia, puentes, vías de comunicación, convoyes ferroviarios…y hasta la Embajada China.

Entre los proyectiles, tal vez para recalcar el carácter humanitario de la guerra imperial y según las cifras oficiales OTAN, se emplearon 1.392 bombas de racimo conteniendo para su dispersión indiscriminada 289.536 bombas individuales.

Para el general yanqui Joseph W. Ralston, vicejefe del Estado Mayor Conjunto OTAN, “a pesar de la cantidad e intensidad de las bombas empleadas, las víctimas civiles serbias han sido increíblemente pocas, estimadas en menos de 1.500  muertos”(“AerospacePower and the Use of Force” AFA Forum 24/9/99). El imperialismo inauguró así un nuevo y temible concepto: la Guerra Humanitaria, certificando además de hecho la muerte civil de la ONU, supeditada al interés de los E.UU de Norteamérica y usando a la OTAN como su punta de lanza.

¿Sentimiento humanitario? ¿Defensa de los albanokosovares masacrados? La explicación más correcta nos la ofrece John Norris, actual Director Ejecutivo de “Sustainable Security and Peacebuilding Initiative” del “Center for American Progress”, que fue jefe del personal del “International Crisis Group” durante la crisis de Kosovo en su libro “Collision Course: NATO, Russia and Kosovo”, prologado por el responsable de la diplomacia yanqui durante la guerra como Secretario Adjunto de Estado de Clinton, Strobe Talbott. Nos aclara Norris que “fue la resistencia de Yugoeslavia a sumarse a las tendencias más generales de la reforma política y económica –y no la difícil situación de los albaneses kosovares- lo que mejor explica la guerra de la OTAN”.

Creo que podemos tener herramientas suficientes para entender esta nueva etapa imperial y poder asomarnos conscientemente a la realidad de los actuales “bombardeos humanitarios” sobre Libia, cuyos motivos serán el objetivo de un siguiente artículo.

Francisco Javier González

Canarias a 11 de abril de 2011

Human Rights? Libya? IT’S THE ECONOMY, STUPID! Parte II. El Marco General
Esta parte II trata de analizar cual es el marco general en que nació y creció el “socialismo árabe” y en el que hay que encuadrar el actual ataque del imperio contra Libia
Francisco Javier González | Hoy a las 18:51 | 55 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/human-rights-libya-its-the-economy-stupid-parte-ii-marco-general

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Libia ya conoce el humanitarismo del imperio que inició ItaliaTal parece que aquellos tiempos en que el presidente gringo Franklin D. Roosevelt decía del cleptócrata dictador nicaragüense Anastasio Somoza que “puede que sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta” están llegando a su fin.
El “Tacho” Somoza, que se jactaba de decir que Nicaragua era suya, su hacienda particular -no como el hispano Fraga que solo llegó a poseer las calles franquistas- también aclaraba, poniendo su hipotética barba a remojar, que “Pienso gobernar 40 años, pero si los Estados Unidos me dicen que me vaya, lo haría inmediatamente solo con que me garanticen mi seguridad personal”.
Hoy esta cuestión de la relación del imperio con sus hijos de puta ha cambiado y, como decía Seño Nené León, un viejo pescador del Pris tacorontero, va “mejorando pa’pior”. Ahora el imperio los echa cuando necesita recambiarlos pero, a veces, les sale un protestón y entonces se impone el aplastarlo.

Un muestrario de esa relación puesto al día lo tenemos en el arco Maghreb (Marruecos, Mauritania, Sahara Occ., Argelia, Túnez y Libia)/ Màshrek (Egipto, Sudan, Siria, Líbano, Israel, Palestina, Irak y Jordania) / Al-Jalish (Arabia Saudí, Yemen, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin) que podemos ampliar al Asia Central con Irán, Afganistán y Pakistán.

Es el “arco del petróleo”, con prácticamente el 80% de las reservas mundiales y el 40% de la exportación, arco en el que, salvo los citados del Asia Central, predomina la cultura y el pensamiento árabe, incluso sobre la artificial creación de Israel o las poblaciones imazighen del Maghreb que se prolongan hasta Siwa en la frontera egipcia con el Gran Desierto Líbico en la Cirenaica.

En este “arco del petróleo” predominan globalmente –incluyendo los asiáticos- las variantes del Islam como religión, con las islas que significan los cristianos (maronitas, coptos, católicos y ortodoxos) en Líbano, Siria, Irak, Israel y Egipto y los judíos en Israel y el Maghreb más occidental.

Todos ellos son estados recientes, antiguas colonias europeas fundamentalmente de Francia y Gran Bretaña, menos de Italia y en una mínima parte de España, potencias colonizadoras que se preocuparon de establecer diferenciaciones que impidieran una estructura unificada en base a sus especificidades unitarias (lengua, religión y cultura).

En todas ellas había sin embargo un sentido de pertenencia a una unidad superior, una umma o comunidad de individuos. A ese sentido de unidad contribuyo mucho la expansión de las “cofradías” sufíes con sus diferentes tariqas, además de la salafía que propugnaba un regreso a las primitivas fuentes del Islamcontenidas en el Corán y la Sunnahsegún la interpretación de las 3 primeras generaciones tras Mahoma (la palabra árabe salafdesigna a los primeros antecesores) y la wahhabía, más restrictiva aún en su interpretación, que a lo largo del XVIII predicó Ibn’Abd al Wahhab apoyado por Ibn Sa’ud, origen de la actual dinastía gobernante en Arabia Saudí, donde alcanza por ello su mayor difusión.

Ese sentido de la umma significaba un apoyo moral para un campesinado desestructurado, con su sistema social roto y sus mejores tierras arrebatadas por el colonialismo. Esta es una de las razones claves para que el árabe, la lengua del Corán, se impusiera por su trasfondo religioso sobre las lenguas autóctonas, como la tamazigh o el copto.

Así, en la Argelia colonial, región berberófona por excelencia, en el período entreguerras, en las madrasas se impuso el lema de “El Islam es mi religión, el árabe mi lengua y Argelia mi patria”, expresión casi idéntica a la que encontramos en la Ley 24 de 1369 de la Héjira (1991 d.c.) de Libia, que prohíbe el uso de otras lenguas que no sea el árabe en los documentos y publicaciones oficiales y espacios públicos y que incluso, en su Art. 3, prohíbe el uso de nombres personales “no-árabes y no-musulmanes”.

Es esta Ley 24-1369 la que invoca el Comité Popular General Libio cuando, ante las protestas del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Amnistía Internacional del pasado 19 de enero por las detenciones un mes antes de los activistas imazighen libios, los hermanos Mazigh y Madghis Bozkar, y los imazighen marroquíes Al-Mahfouz Asmhari y Hassan Ramou que permanecían en prisión, explicita que “All the Lybian are of a common racial origin, all profess Islam and speak Arabic”.

La influencia sufí, salafista y wahhabista con su visión de un Islam anquilosado, con meta única en el tawhid o “unión con Dios”, fatalista y sin carácter político, y con una idea de gobierno herencia de la autoridad califal central, impedía cualquier desarrollo político.

Por eso los esfuerzos de los primeros reformadoresdel Islam moderno que se desarrollan en Egipto tienen como objetivo compaginar Islam con desarrollo en todas sus facetas, sobre todo de la interpretación de la doctrina y sus consecuencias jurídicas para poder oponerse con éxito al empuje colonial europeo.

La plasmación política de las tesis reformadoras la ejecuta Arabí Pasha que en 1881 se rebela contra el dominio absoluto que franceses y británicos ejercían sobre Egipto incrementado a partir de la construcción del Canal de Suez. La rebelión es sofocada tras el bombardeo en 1882 de Alejandría por la flota inglesa y Egipto se convierte en un protectorado británico, protectorado que durará hasta el Tratado Anglo-Egipcio de 1936, pero no termina con él la injerencia inglesa en la política egipcia.

El imperio se encuentra con que en todo el mundo musulmán van asentándose los sentimientos anticoloniales que producen, por un lado movimientos como el de los “Hermanos Musulmanes” mientras que, por otro, la influencia de las ideas de izquierda, socialistas y comunistas conduce a nuevos planteamientos políticos con los que el mundo colonialista y neocolonialista tendrá que acabar para imponer sus tesis neoliberales.

Un adelantado de esos nuevos planteamientos que bautiza con el nombre de “socialismo árabe” es Michel’ Aflaq, cofundador con Salah al-Bitar del “Partido Baas” en la Siria de los años 30,. El Baas –“Partido del Renacimiento Árabe” que añade a ese nombre el de “Socialista” en 1954- se extiende por las colonias franco-británicas del Màshrek aunque su influencia ideológica abarca a todo el mundo árabe.

En 1947, delegados de Jordania, Líbano, Irak, Palestina y Siria fijan en Bagdad la ideología baasista como “panarabista, antiimperialista y socialista”, ideas que van a tener su reflejo en la fundación en Egipto del “Movimiento de los Oficiales Libres” tras la derrota egipcia ante Israel en 1948.

La rebelión del Movimiento de los Oficiales Libres en 1952 acaba con la monarquía. El rey Faruk I abdica y llega al poder Gamal Abdel Nasser que implanta en Egipto un modelo de socialismo, diferente del europeo y adaptado a un mundo a descolonizar. Nasser, con Tito, Ho Chi Min y Nehru serán los artífices principales de la expansión de ese socialismo que, por su decidido empeño descolonizador, podríamos llamar “de liberación nacional” que se plasma en la “Conferencia de Bandung” en 1955.

El socialismo panarabista y al tiempo nacionalista nasseriano se va a exportar, en plena Guerra Fría, al conjunto del Maghreb, del Màshrek y de Al Jalish a raíz de la nacionalización del Canal de Suez por el sentimiento que produjo la derrota de los ejércitos franco-británicos desembarcados en Egipto y del israelí que ocupo la península del Sinaí.

Así, en Túnez, Habib Burguiba destituye al bey profrancés y proclama la República Tunecina de carácter socialista en 1957; en Marruecos, los planteamientos de Mehdi Ben Barka y Mohamed Basri conducen a la izquierda en 1959 a separarse del “Partido de la Independencia” (Istiqlal) y fundar la “Unión Nacional de Fuerzas Populares” que se convertirá en la actual “Unión Socialista de Fuerzas Populares”.

En Argelia, en 1952 Ahmed Ben Bella logra huir de una prisión francesa y, con la ayuda de Nasser, reconstruye en El Cairo la “Organización Especial” (O.S.) que había fundado conHocine Aït Ahmed desde 1947 para llevar a cabo la lucha armada contra la colonización francesa.

Es uno de los 9 integrantes del Comité Revolucionario de Unión y Acción (CRUA) que prepara el levantamiento armado del 1º de Noviembre de 1954 y dirige al FLN en cuya ala izquierda se integra junto a MohamedBudiaf, y Hoari Boumédiàn frente a la derecha de Ferhat Abbas

En Siria, con independencia reconocida por la o nU tras la 2ª Guerra Mundial y evacuada por las tropas francesas en 1946, tras sucesivas revueltas y golpes de estado, eligió en 1955 al nasserista Chukri el-Kuatli como Presidente de la República, derribado en 1963 por un golpe de estado protagonizado por el Baas cuyas diversas facciones se han mantenido en el poder hasta la fecha.

En Irak, mandato británico desde 1917 tras la 1ª Guerra Mundial, los ingleses imponen el sistema monárquico, con una Monarquía Hachemita, con el emir Faisal Ibn Hussein –tío del rey Abdalla de Jordania y expulsado de Siria por los franceses-nombrado en 1921 como rey con el nombre de Faisal I, plegado totalmente a los intereses británicos,hasta el punto que el tratado angloiraquí, que ponía fin al mandato británico en 1930, concedía el control y explotación del petróleo iraquí a la “Irak Petroleum Company”, control que conservó con Faisal II que renovó los acuerdos en 1954.

Irak entra en el “Pacto de Bagdad” con Irán, Turquía y Gran Bretaña –más tarde entraría también Pakistán- para alinearse con USA en el Bloque Capitalista en la Guerra Fría, donde permanecerá hasta la Revolución de 1958 que proclama la República.

En la revolución, con una carácter nacionalista y de izquierda,intervienen dos bloques, el formado por los nasseristas y comunistas con apoyo de musulmanes chiitas y kurdos y el del Baas con el apoyo de los musulmanes sunís y cristianos maronitas.

Por último, en Libia, territorio intermedio entre el Maghreb y el Màshrek y bajalato otomano desde 1830, con Turquía enfrascada en la Guerra de los Balcanes y con el resto del norte africano repartido entre Francia y Gran Bretaña, fue invadida por los italianos en 1912 para incorporarse así al imperialismo europeo.

Con la llegada, diez años más tarde, del fascismo a Italia, el gobierno de Mussolini incremento la emigración desde el empobrecido y explotado sur italiano y de Siciliaa la nueva colonia con la promesa de tierras para cultivar, para lo que hubo que desplazar a la población libia a las zonas improductivas y desérticas.

Mussolini unió las dos colonias iniciales de Cirenaica y Tripolitania que con el Fezzan formaron la “Libia Italiana” con unos 120.000 colonos al inicio de la 2ª Guerra. Contra la colonización se enfrentaron los libios, en una sangrienta guerra de guerrillas con Omar al-Mukhtar, “El León del Desierto”, como máximo exponente popular de esa lucha y con la poderosa tariqa sufí de los sanusí como soporte principal.

La tariqa sanusí estaba liderada por Idris al-Senussi, nieto del fundador de la cofradía y emir de la Cirenaica, que tras ser derrotado el Eje y los italianos desposeídos de sus colonias africanas, declara la independencia de Cirenaica en 1949 ,y que un año más tarde es proclamado como primer y último rey del Reino Federal de Libia (Cirenaica, Tripolitania y Fezzan).

La política pro-occidental de Idris y la venta a las potencias europeas hacen aumentar el malestar popular hasta que en septiembre de 1969 oficiales del ejército libio pronasseristas encabezados por Muammar al-Gaddafi destronan a Idris y proclaman la República que ya desde 1970 nacionaliza algunas empresas petroleras, impulsa la agricultura, proclama la igualdad de mujer en contra de la posición tradicional islámica y suprime las bases extranjeras del territorio libio.

En 1975 publica el conocido “Libro Verde” y en cumplimiento de sus teorías en 1977 proclama la “Yamahiriya”, modalidad de estado socialista de control popular que puede traducirse por “gobierno –estado- de las masas”, pero esto ya es parte de lo que hoy estamos viviendo y será el objeto de la tercera parte de este artículo.

Llegó el momento de recambiar las piezas gastadas, y tras la experiencia de Irak, la inteligencia gringa comenzó por la pieza más débil del puzle: Túnez, en que Zine Ben Alí, a cuyo cargo estuvo la represión contra los sindicatos en 1978 y la sangrienta represión de las manifestaciones antirégimende 1984, y que sucedió a Burguiba en un golpe palaciego, había ya abandonado sus posiciones de apoyo a la OLP y cualquier postura antiimperialista, prohibido los partidos y privatizado a favor de su familia las empresas y servicios públicos. Enfermo también de la cleptomanía de los sátrapas, cayó empujado por la revuelta popular alimentada por la pobreza generalizada y aun el imperio no ha decidido la pieza de recambio.

El nasserismo socialista egipcio vio su fin con Anuar el-Sadat que, en función de un acercamiento a USA y a Israel acabó con cualquier aspiración socialista o arabista, introdujo en Egipto la política económica liberal y fue, con Jimmy Carter y Menahem Beguin el actor principal de los “Acuerdos de Camp David”, políticas en las que incidiría, tras su asesinato, su vicepresidente Hosni Mubarak en los siguientes 30 años hasta que las manifestaciones del pasado febrero, perfectamente organizadas,lo sustituyen en el poder por una Junta Militar en una maniobra de cambiar la cabeza para que nada cambie.

Fue fácil para la CIA incitar al recambio si tenemos en cuenta que frente a la fortuna personal que había acumulado el sátrapa Mubarak de más de 70.000 millones de $ la mitad del pueblo egipcio malvivía con menos de 60$ al mes.

Ahora les queda el diablo con cuernos y rabo, último vestigio del “eje del mal” y enemigo público número uno, el proclamado por el imperio como el asesino cruel de su pueblo –por cierto el de mayor PIB y de Índice de Desarrollo Humano de todo nuestro continente.-: El-Gaddafi y su Yamahiriya, pero esto, como en “Las Mil y Una Noches” será el objetivo de la próxima entrega, aunque en el ínterin los gringos hayan asesinado a uno de sus hijos y sus nietos, como ya había hecho con otra hija adoptiva en los bombardeos de Trípoli y Benghasi de abril de 1986.

1º de mayo de 2011. Día especial para la lucha de los trabajadores en una Canarias que sigue dormida.

Francisco Javier González

¿Por qué Arabia Saudita interviene en Bahréin?


¿Por qué Arabia Saudita interviene en Bahréin?

Pablo Esparza

BBC Mundo

Protestas en Bahréin.Jóvenes protestan en la capital de Bahréin, Manama.

Desde que comenzó la ola de protestas en el mundo árabe y musulmán hace apenas tres meses, el envío de tropas sauditas y de los Emiratos Árabes Unidos a Bahréin fue la primera intervención extranjera en la crisis interna de un país. Un hecho que pone de relieve la importancia estratégica de este pequeño estado del Golfo Pérsico.

Con tanques, gases lacrimógenos y helicópteros, las fuerzas de seguridad de Bahréin desalojaron este miércoles a cientos de opositores de la plaza de la Perla, el lugar donde se habían reunido durante semanas. Al menos tres personas murieron en la acción.

El ejército de Bahréin impuso además un toque de queda de 12 horas diarias, de cuatro de la tarde a cuatro de la madrugada.

De este modo, el rey Hamad al Khalifa, quien gobierna el país desde 1999, dio un paso más en la represión a los manifestantes que piden reformas democráticas y más representación política, especialmente para la población chiita.

Pese a que esta confesión islámica representa el 70% de la población, durante décadas el poder ha sido ejercido por la minoría sunita, encabezada por la familia Al Khalifa, estrecha aliada de la vecina dinastía Saud.

Intervención saudita

El problema de Saud al Faisal –ministro de Exteriores saudita desde 1975- es con Irán (…). Recientemente, la esfera de influencia saudita se redujo en Líbano, Siria, Egipto y los Territorios Palestinos y desapareció en Irak

Madawi Al-Rasheed, profesora del King’s College

Esta alianza es una de las razones que motivaron el desplazamiento este lunes de mil efectivos de la guardia nacional saudita -y unos 500 agentes de los Emiratos Árabes Unidos- al archipiélago de Bahréin.

“Esta intervención fue una petición de las autoridades de Bahréin a través del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo. Desde su punto de vista es sólo ayuda exterior. Pero desde la perspectiva de los manifestantes es una intervención extranjera”, comentó a BBC Mundo Paul Rogers, profesor en la universidad británica de Bradford.

Las reacciones internacionales fueron dispares. Washington aseguró que esta acción no es una invasión, pero al tiempo pidió moderación al gobierno saudita, uno de sus socios clave en la región y suministrador de casi el 12% del petróleo que consume Estados Unidos.

En cambio, Irán criticó este miércoles duramente la intervención y las acciones de las fuerzas de seguridad.

Las miradas sobre Bahréin

Protestas en Bahréin.El ejército desalojó la plaza de la Perla de Manama.

Pese a su pequeño tamaño, son muchos los ojos que miran y las voces que opinan sobre Bahréin, cuya importancia geopolítica y económica se revelan enormes: en esa isla del Golfo Pérsico se aloja la quinta flota naval de Estados Unidos y frente a sus costas circula el 33% del petróleo mundial.

Pero además, algunos analistas apuntan que Bahréin se está convirtiendo en un tablero de ajedrez donde las dos potencias regionales, Arabia Saudita e Irán están jugando una partida con implicaciones que van más allá de la isla.

“El problema de Saud al Faisal –ministro de Exteriores saudita desde 1975- es con Irán (…). Recientemente, la esfera de influencia saudita se redujo en Líbano, Siria, Egipto y los Territorios Palestinos y desapareció en Irak. Irán no sólo tuvo éxito en desmantelar la hegemonía regional saudita, sino que además penetró en las sociedades civiles árabes y musulmanas”, escribió el 14 de marzo Madawi Al-Rasheed, profesora de la universidad londinense King’s College, en el diario estadounidense The New York Times.

En cambio, otros expertos advierten que la percepción saudita podría estar exagerando el crecimiento de la influencia iraní en la región.

“Irán tiene sus propios problemas económicos internos serios. Creo que los sauditas perciben a Irán como una amenaza mucho mayor de lo que es”, indicó Rogers.

Temor al “contagio”

Los gobernantes sauditas parecen aterrados de que las revueltas se extiendan a las regiones chiítas del este del país

Jonathan Marcus, experto de la BBC

En este sentido, destacan los expertos, Riad observa con desconfianza las protestas en el país vecino también por un interés político interno al considerar que podrían tener ecos en sus provincias orientales, de mayoría chiita y que ya fueron escenario de disturbios en las últimas semanas.

“Los gobernantes sauditas parecen aterrados de que las revueltas se extiendan a las regiones chiitas del este del país”, señaló el experto de seguridad de la BBC Jonathan Marcus.

“Esa zona alberga las mayores infraestructuras petroleras y concentra a la mayor parte de los chiitas (…), que se enfrentan más o menos a los mismos problemas que sus vecinos de Bahréin. No sería la primera vez que pidieran más derechos”, apuntó la profesora Elsa Foucraut en un artículo reciente escrito para el Centro Noruego para la Construcción de la Paz.

Más allá de los efectos inmediatos de las protestas en Bahréin, sugiere la investigadora, el influjo del movimiento opositor en ese país -que cuenta a diferencia de Arabia Saudita con una activa sociedad civil- podría resultar clave en una región caracterizada por gobiernos de corte autoritario.

“Aunque las protestas no se extiendan a Arabia Saudita y otros países del Golfo, lo que está sucediendo en Bahréin tendrá, probablemente, una influencia más sutil y a más largo plazo en los regímenes de la zona. El país ya está siendo un lugar de ensayo para las reformas económicas y políticas en el Golfo”, concluye.

¿ Sabéis quienes son los autores del atentado de Marraquech?


¿ Sabéis quienes son los autores del atentado de Marraquech?

Los mismos que están desestabilizando el mundo árabe.

Los mismos que quieren frenar en seco las ansias democráticas del pueblo marroquí.

Los mismos que prepararon y alentaron la revuelta libia.

Los mismos que masacran a su pueblo en Yemen, Arabia saudí y Bahreim.

Los mismos que protegen a los dictadores de Egipto y Túnez mientran intentan canalizar el proceso democratico ” a su manera”.

Los mismos que les ríen las gracias a Israel mientras masacra al pueblo palestino.

Los mismos que intentan desestabilizar Siria.

Los mismos que campan a sus anchas en Irak, Pakistán y Afganistán.

¿ Sábeis quienes son?  Los mismos de siempre.

ARMAK de ODELOT

¿Revolución islámica?


¿Revolución islámica?

Carla Fibla

Las revueltas del mundo árabe tienen un inaudito y marcado carácter laico.

Los partidos y movimientos islamistas han acompañado la voluntad popular de tomar la calle para reivindicar una vida digna, pero no han estado vinculados de forma directa al origen de la protesta.

Han aportado su capacidad de organización, de movilización, sin dirigirlo ni imponer sus reivindicaciones o manipulado la revolución.

Es lo que ha ocurrido en Egipto, donde los Hermanos Musulmanes (HM), partido tolerado pero ilegal en los más de treinta años del régimen de Hosni Mubarak, tomó el espacio frente a la mezquita de la Plaza Tahrir, igual que el centro perteneció a los blogueros y miembros del Movimiento 6 de abril, o cada extremo fue ocupado por ciudadanos de Alejandría, de Port Said…

Uno de los aspectos que sin duda hicieron triunfar las revoluciones de Egipto y Túnez fue la capacidad inédita en la región de utilizar el consenso para tomar decisiones, el reto de crear de la nada un sistema en el que cada persona tuviera derecho a exponer en voz alta su opinión.

La evolución, de cara a las próximas elecciones tanto en Túnez como Egipto, ha hecho que los partidos islámicos se concentren en sus posibles electores.

Ya no existe una lucha común: terminar con el régimen; y ahora es el momento de decidir quién liderará la transición, los primeros pasos de un cambio en el que todas las partes se han vuelto lógicamente celosas.

Mientras los islamistas tunecinos de En Nahda (Renacimiento) hacen cada día más visible su presencia en la calle, organizando sermones y rezos “espontáneos” en medio de la calzada, e “invitando” a las mujeres que no llevan velo a ponérselo; los HM egipcios insisten en que no presentarán candidato a las elecciones presidenciales mientras trabajan su revolución interna motivada por las nuevas generaciones que quieren tomar el relevo del movimiento social con mayor capacidad de movilización social del país. Isa al Arián responde esta semana en Al Hayat a preguntas que marcarán el futuro de los HM.

Se remonta a las enseñanzas del fundador, Hassan al Banna, para recuperar la esencia del movimiento: “Los HM no piden el poder para ellos mismos, si encuentran en la Umma a quienes estén preparados para llevar esta carga y para gobernar con un programa islámico coránico porque éstos son sus soldados, sus acólitos y sus partidarios.

De no encontrar a personas de estas características, tendrán que gobernar desde su programa y trabajarán para arrebatar el poder a cualquier gobierno que no ejecute las órdenes de Dios (…) será necesario un periodo en el que se difundan y dominen los principios de los HM, durante el cual el pueblo aprenda a anteponer los intereses públicos a los intereses privados”.

En Túnez, los islamistas que dirige Rachid Ganuchi (En Nahda) tampoco presentarán candidato a las elecciones presidenciales.

El politólogo Sami Naïr explicaba el pasado 12 de febrero en El País cómo ha variado la situación en el interior del país: “(…) el régimen caído encontraba en la represión de este partido [En Nahda] una buena excusa a ojos de los occidentales para legitimar su dictadura.

Pero en Túnez nadie se lo creía”. Para Naïr “ha llegado la prueba de la verdad: zanjar democráticamente el tema de la gestión política del islamismo”.

Tanto los islamistas egipcios como los tunecinos son conscientes de que no estuvieron en el origen ni en el centro de las protestas. Se han visto obligados a ser uno más en la esfera de movimientos contra el régimen.

Entienden que ahora tienen que respetar otras tendencias políticas, incluidas las seculares, y ser inteligentes ante los avances que, sobre todo en el caso de Túnez, han logrado las mujeres respecto a su estatus personal.

Aunque como apunta Naïr hay un aspecto que sin duda explotarán: “Conscientes de que las otras fuerzas políticas no confían en ellos, están sin embargo convencidos de que el régimen democrático no podrá responder rápidamente a las expectativas sociales de la población. El tiempo juega por tanto a su favor”.

En Jordania las exigencias de cambio comenzaron a principios de febrero, pero la actitud preventiva del rey Abdullah II con la creación de un Diálogo de Unidad Nacional está logrando evitar un enfrentamiento permanente con el régimen.

Los HM, a través de su brazo político, el Frente de Acción Islámica (FAI), no participan en esa plataforma conciliadora lanzada por el monarca pero están jugando un papel interesante. La prensa habla de “una nueva crisis entre el gobierno y los HM” en la que Bassam al Baddarin explica en Al Quds al Arabique el gobierno “esquiva las verdaderas reformas” por la supuesta amenaza islamista. “Los islamistas no pueden suponer un obstáculo ante una verdadera reforma (…) se consideran a sí mismos víctimas de la ausencia de una voluntad de reforma (…).

La tendencia de algunos mandatarios de la corriente islamista a comportarse y pensar en un escenario y no en una nación se debe a las sucesivas desilusiones sufridas por los islamistas desde el año 2007, cuando se cometió un gran fraude en las elecciones municipales y parlamentarias en la era del gobierno de Maaruf Bajit [el primer ministro designado a finales de enero de 2011 por el rey hachemita para resolver la crisis actual], especialmente dirigido contra los islamistas moderados”.

De hecho, esta semana la sede del FAI ha sido atacada en la capital jordanaelevando aún más la tensión entre el Gobierno y la formación que dirige el sheij Hamza Mansur.

“Los expertos creen que las presiones sobre la corriente moderada de los HM pueden llevar hacia el extremismo a muchas organizaciones del movimiento o provocar la aparición de grupos fundamentalistas extremistas que rivalicen con los HM y también con las autoridades y que anatematicen a ambas partes”, traslada en Al Quds al Arabi, Bassam al Baddarin de una entrevista realizada a Mansur.

       No son pocos los que están mirando hacia Turquía como modelo político en el que la fuerza islamista esté representada con la proporción adecuada a la realidad de cada sociedad.

“El establecimiento de la legitimidad democrática representa una de las garantías de control del equilibrio en Turquía, donde se ha pasado de la dominación de un régimen unipartidista a un sistema multipartidista a través de una transición difícil que se prolongó durante los años sesenta”, señala Hiu Bob en Al Hayat.

Reconoce las deficiencias democráticas que aún existen en Turquía, pero apunta como positiva la delimitación del papel del Ejército, un aspecto fundamental en las actuales revueltas árabes y reconoce que solo países como Egipto e Irán, “con una larga y arraigada tradición de estado moderno heredada del imperio otomano” podría seguir los mismos pasos con cierta garantía de éxito.

“¿Las revoluciones que están teniendo lugar en algunos países árabes son islamistas o anti-islamistas?” , se pregunta Said Harib.

La respuesta está en proceso de maduración, pero los hechos empiezan a dar algunas pistas porque el islam político no ha jugado un papel predominante en los países donde ha triunfado la revolución ni en los que están en proceso de cambio, además de que han provocado que tendencias ideológicas contrarias o enfrentadas aúnen fuerzas con un objetivo común (liberales, conservadores, nacionalistas, islamistas, de izquierdas).

La capacidad de resistencia, organización e implantación social parecen ser las principales ventajas de las formaciones islamistas que con el paso de las semanas van aprendiendo a aprovechar el momento actual.

Los resultados que obtengan sólo tendrán un efecto práctico directo cuando se conozca los resultados de las primeras elecciones libres y democráticas en los países que han hecho caer sus dictaduras.

Pasos significativos

Esta semana se han dado pequeños pasos muy significativos en los países donde la revolución ha triunfado.

En Egipto, el fiscal general del Estado anunciaba la detención del ex presidente Hosni Mubarak y de sus hijos, Gamal y Alaa.

El primero, que se encontraba ingresado en el principal hospital de Sharm es Sheij después de haber sufrido una crisis cardiaca durante un interrogatorio, siguió respondiendo a las preguntas de la justicia egipcia en cuanto su estado pasó a estable, y sus hijos fueron trasladados desde la península del Sinaí hasta la cárcel de El Cairo en la que les recibieron unas dos mil personas que les arrojaban sus zapatillas mientras les insultaban.

Acusados de corrupción, malversación de fondos, y de ser presuntos responsables de la violencia que se autorizó durante las protestas de enero y febrero, en las que perecieron 800 personas, permanecerán retenidos durante el plazo de 15 días que está previsto que dure la investigación.

La novedad, inédita en la región, de exigir responsabilidades políticas por actos que hasta hace unos meses se realizaban con absoluta impunidad ha llegado en el momento de mayor cuestionamiento del papel del Ejército tras el uso desproporcionado de la violencia para dispersar una manifestación en la Plaza Tahrir hace unos días. “Al Ejército le falta transparencia en los abusos cometidos (…)

Se trata de una etapa clave y tenemos la suerte de superar sus difíciles obstáculos a bordo del barco del Ejército.

Si perdemos la confianza en su liderazgo no nos quedará otra que tirarnos al fondo del mar, y entonces se hundirá el país y morirá la revolución y con ella los sueños de libertad y dignidad”, ha escrito Mohamed Said Mahfuz en el periódico Al Dustur al Asli esta semana.

Y en Túnez, la Alta Instancia para la Realización de los Objetivos de la Revolución aprobó que las listas de los partidos que se presenten para formar parte de la Asamblea Constituyente respete la paridad de hombre y mujeres que además deberán alternarse en la lista para que las mujeres tengan una mayor oportunidad de ser elegidas.

El país que inició la ola de cambio en la región ya cuenta con 90 partidos legalizados que participarán por primera vez en más de medio siglo en unas elecciones democráticas (el próximo 24 de julio).

Ilias Harfush ha explicado esta semana en el rotativo Al Hayat los que en su opinión son los primeros síntomas del “marchitarse de la primavera árabe”. Reflexiona sobre la importancia de que las movilizaciones mantengan elmodus operandi pacífico para alcanzar el éxito.

Por eso, situaciones como las de Libia y Siria, “más parecido a una guerra civil que a una revolución popular”, está obligando a asumir otra realidad. “Sociedades, que supuestamente son patrias, se dividen en tribus, clanes, sectas y corrientes enfrentadas.

En un Ejército que supuestamente está unido, las prioridades se dividen según las pertenencias sectarias y partidistas de sus mandos”.

La situación se complica cada día en Siria, donde las muestras de rechazo hacia el partido Baaz (en el poder desde hace casi medio siglo) y al presidente Bachar al Assad se han extendido por toda el país cuya delimitación geográfica con otras cinco naciones puede retumbar en toda la región.

Son muchos los analistas árabes que, como el libanés Satea Nureddin en las páginas de Al Safir, consideran que “el régimen está repitiendo al pie de la letra los errores de sus colegas árabes en política, en seguridad y en los medios de comunicación”, igual que la calle “está repitiendo las experiencias de las calles tunecina y egipcia de una manera muy avanzada y sorprendente, algo que ayuda al desarrollo de un discurso que protege la unión nacional y conserva la pluralidad religiosa, cultural y social como preludio para buscar una salida tranquila a la crisis y, más adelante, una alternativa política que disfrute de una legitimidad y de una credibilidad superiores a las actuales”.

A Bachar al Assad ni siquiera le está saliendo bien el intento de “comprar” en estos momentos de crisis a la perseguida e infravalorada comunidad kurda del país.

Esta semana ha prometido que se corregirá el censo de 1962 en el que se negó la nacionalidad a unos 150.000 kurdos en al Hasaka, una medida que apenas ha tenido trascendencia en una zona del país que también se ha sumado a las protestas.

Muy interesante y arriesgado el análisis que escribió el 12 de abril Brian J. Davis, embajador de Canadá en Siria de 2003 a 2006, en el que describe la personalidad de Al Assad: “Un líder cauto y conservador (…) no el tipo de persona que asumirá riesgos para ser creativo”.

Apunta el miedo a que Siria se convierta en otro Irak si se sigue potenciando la cuestión sectaria, y confirma que es Al Assad el que concentra el poder para cambiar la situación, algo que “no hará nunca bajo presión”.

En Yemen sorprende tanto el apoyo que el presidente Ali Abdullah Saleh sigue teniendo en el interior del país después de casi tres meses de revueltas, un respaldo que le ha permitido enfrentarse incluso a Arabia Saudí al rechazar la oferta de traspasar el poder a su vicepresidente, como la de las tribus que a pesar de estar armadas y de haber protagonizado una historia de enfrentamientos durante las últimas décadas, hoy encauzan la revolución de forma pacífica.

Parecen estar protegiendo la continuidad de la revolución mediante la no-violencia. “La tribu ha formado parte del sistema durante décadas y ahora se rebela contra él porque ha desenmascarado su tapadera de declarar la guerra inter-tribal”, explica Muna Safuat en Al Dustur al Asli .

Bahréin sigue sufriendo una represión que amenaza con instaurar un sectarismo desconocido en el archipiélago. Mientras los informes de organizaciones de derechos humanos locales y extranjeras (Human Rights Watch) confirman que los heridos están desapareciendo de los hospitales, que los médicos no pueden ejercer con libertad desde el exterior de las protestas, la comunidad internacional, árabes y occidentales se han reunido en Doha (Qatar)- para hablar de Libia.

El ex jefe de la diplomacia de Muamar el Gaddafi, Musa Kusa, ha acudido para entablar un diálogo con el Consejo Nacional de Transición de Bengasi que los rebeldes rechazan, y la OTAN ha planteado de forma abierta la discusión sobre la implicación militar en el conflicto para lograr el objetivo humanitario de ayudar a la población. La población del este “liberado”. ¿Y la del oeste?

Preguntas acuciantes

Empiezan a surgir preguntas acuciantes en las revueltas árabes que que necesitan respuestas inmediatas. ¿

Por qué la comunidad internacional ayuda al pueblo libio y no a los gazíes estableciendo una zona de exclusión aérea (la Liga Árabe ha pedido esta semana a la OTAN que ayuden a los palestinos de la Franja de Gaza después de que una veintena de palestinos hayan muerto en el enésimo repunte de la violencia en la zona)?

¿Por qué aún no se puede hablar de falta de democracia y libertad en Arabia Saudí?

¿Dónde está Jaled?

 Ésta última pregunta es el título de una página de Facebook creada para cuestionar a las autoridades saudíes después de que el pasado 11 de marzo Jaled Mohamed al Johani participara en una concentración y explicase de forma abierta a los medios de comunicación la falta de dignidad y justicia del país.

Los reporteros grabaron la valentía con la que Jaled, un maestro, padre de cuatro niños, explicaba la represión y condiciones de vida de la población rodeado de policías y agentes secretos que le observaban desconfiados.

Al finalizar su desafío, mientras se subía a su coche, pidió a los periodistas que pregunten por él, que vayan a visitarle a la cárcel.

Nadie volvió a verle. Su familia ha denunciado su desaparición.

Se despide diciendo: “Gracias a Dios, he expresado mi opinión”.

SI TUMBAN A KADAFFI… ¡SE LES CAE EL TABLERO!


SÁBADO 16 DE ABRIL DE 2011

SI TUMBAN A KADAFFI… ¡SE LES CAE EL TABLERO!

http://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com/2011/04/si-tumban-kadaffi-se-les-cae-el-tablero.html

SI TUMBAN A KADAFFI… ¡SE LES CAE EL TABLERO!

Popayán, 16 de abril de 2011

La revolución democrática mundial – que se expresa con particularidades nacionales y étnicas en el mundo árabe – está revelando no sólo la crisis sistémica que vive el mundo capitalista sino la extremada debilidad y fragilidad del régimen político que las potencias occidentales han organizado a nivel orbital para legitimar sus acciones intervencionistas (ONU, OTAN, y demás alianzas).

Esas luchas por democracia política que los pueblos y trabajadores árabes desarrollan en la actualidad también han puesto en evidencia la crisis de los movimientos anti-capitalistas y anti-imperialistas.

El pensamiento revolucionario de los demócratas “socialistas” y/o nacionalistas, no pasó la prueba de las nuevas realidades del siglo XXI. Han caducado las teorías que sustentaron los movimientos nacionalistas anti-imperialistas del siglo XX.

Hoy los pueblos y trabajadores de Túnez, Egipto, Libia, Bahréin, Yemen, Marruecos, Jordania, Siria, Irán, Irak y otros que preparaban sus propias revueltas, enfrentan casi solos – huérfanos de orientación y solidaridad internacional – a los gobiernos dictatoriales y sápatras criminales en el poder y, están a expensas de las intrincadas y clandestinas intervenciones armadas y “pacíficas” de las potencias económicas de todo el mundo (occidental y oriental, del norte y del sur), que no quieren perder el control sobre el petróleo pero que también temen la expansión del espíritu revolucionario en sus propios países.

En Túnez y Egipto, las oligarquías capitalistas usan al ejército y a las cúpulas de los partidos burgueses y pequeño-burgueses para frenar la revolución y para derrotarla a plenitud.

La trampa montada en Libia ha querido ser utilizada en los demás países para confundir a la población rebelde que exige democracia. Sin embargo, el ímpetu de lucha contra las dictaduras y gobiernos autocráticos no ha decaído.

Los estrategas imperiales sabían de antemano que el derrocamiento en cadena de los déspotas subordinados a sus intereses era muy mal ejemplo para otras regiones del mundo.

Eran conscientes que el triunfo político de los pueblos árabes alimentaría el espíritu revolucionario de los trabajadores y pueblos de Europa, Norteamérica, China, India y otros países en donde se han acumulado problemas sociales, económicos y políticos que reflejan la crisis estructural del sistema capitalista.

Además, cada avance democrático de los pueblos árabes – así fuese parcial e incipiente –, serviría para profundizar la revolución, generaría condiciones para un nuevo tipo de nacionalismo pan-árabe, y pondría en peligro la “estabilidad regional”, que es la definición que le dan al control político imperial de esa región del mundo, que está centrado en sostener a la aliada y subordinada hegemonía saudí (Arabia Saudita).

Con la intervención en Libia, aprobada por todas las potencias económicas del mundo – incluyendo los países del BRIC (Brasil, Rusia, India y China) que miraron para otro lado, y la autorización de la Liga Árabe –, aspiraban a que esa intervención generara entre las masas árabes la sensación de que la “transición democrática” podría hacerse desde la ONU, con moderación y control supervisado por las potencias occidentales.

Pero no fue así. Tal cálculo no se cumplió. Los pueblos y los trabajadores de los demás países árabes perciben la caída de Kadaffi en Libia como parte de sus luchas, y aunque rechazan la intervención extranjera, saben que un triunfo contra las autocracias va a abrir – como lo está haciendo –, una gran brecha para avanzar en la conquista de libertades políticas, el derecho de reunión y de asociación y la libertad de prensa, que son armas de gran importancia para construir nuevas realidades sociales y políticas en cada país y en la región.

Hoy las potencias imperialistas no saben qué hacer. Anuncian todos los días la caída de Kadaffi pero saben que si lo tumban no podrán detener el desplome de sus dictadores de bolsillo en los demás países.

Además, al igual que en la misma Libia, no tienen la seguridad absoluta de que las nuevas realidades políticas les garanticen el mantenimiento de “su estabilidad” y control, dado que no tienen la fuerza política interna que les genere la suficiente confianza. Están aprendiendo de Irak y Afganistán.

Mientras tanto, los heroicos pueblos y trabajadores del mundo árabe – a pesar de las masacres y conspiraciones internacionales –, siguen mostrando una energía y beligerancia admirables.

La hegemonía saudí está en graves problemas. Es posible que – en el corto plazo – las revoluciones sean derrotadas, pero los pueblos dieron ya los principales pasos: se liberaron del miedo, removieron de sus mentes las divisiones étnicas y religiosas, desmitificaron los ejércitos y líderes “nacionalistas”, y re-descubrieron su fuerza transformadora. ¡Esa es la mayor conquista!

Lo que sucede en el Norte de África y Medio Oriente ha puesto sobre el tapete la necesidad de profundizar el debate sobre la “crisis de pensamiento revolucionario”.

El proletariado – golpeado en su esencia revolucionaria desde hace 87 años –, cuando la línea “chovinista gran rusa” se impuso en el proceso socialista de la URSS, no se había podido reponer de esa derrota histórica.

Los intereses nacionales terminaron por ahogar los sueños libertarios de los trabajadores y las teorías radicales de transformación social se fueron diluyendo en un anti-imperialismo estrecho. Hoy se empieza a desbrozar de nuevo la senda internacionalista.

Sólo si clarificamos el camino podremos alimentar y unificar las luchas democráticas de los pueblos latinoamericanos, árabes y de otras regiones del mundo, para transformarlas en revoluciones sociales.

Sólo así los pueblos y trabajadores del mundo entero podrán aprovechar la actual parálisis inercial de los imperios y diversos bloques de potencias económicas que, ante la decadencia estadounidense y la debilidad estructural que sufre todo el sistema-mundo capitalista, lo único que hacen es sobreaguar su propia crisis.

La revolución despeja el camino. No tengamos miedo de enfrentar nuestras deficiencias teóricas y vacilaciones políticas. La fase pre-revolucionaria que estamos viviendo nos obliga a ajustar el pensamiento y a mirar hacia el futuro. ¡Hagámoslo!

PUBLICADO POR FERNANDO DORADO EN 12:55

La guerra euro-estadounidense en Libia: mentiras oficiales y errores de concepto de los críticos


dimecres 30 de març de 2011
La guerra euro-estadounidense en Libia:
mentiras oficiales y errores de concepto de los críticos
per  James Petras
Muchos críticos de las actuales guerras euro-estadounidenses en Oriente Próximo y ahora en el norte de África han basado sus argumentos en estereotipos y generalizaciones carentes de fundamento. La idea más extendida sobre la actual guerra euro-estadounidense en Libia es que «todo es por el petróleo»: el objetivo consiste en hacerse con los pozos de petróleo libios.

Por otro lado, los portavoces de los gobiernos europeos y estadounidense defienden la guerra alegando que su intención es tratar de «salvar vidas civiles frente a un posible genocidio», un acto de «intervención humanitaria».

Siguiendo la estela de sus potencias imperialistas, la mayoría de los que pasan por izquierdistas en Estados Unidos y en Europa (socialdemócratas, marxistas, trotskistas, verdes y progresistas varios) afirman la existencia de un levantamiento revolucionario del pueblo libio y lo respaldan; no pocos han hecho llamamientos a una intervención militar por parte de las potencias imperialistas o, lo que es lo mismo, a la ONU, para ayudar a los «revolucionarios libios» a derrotar a la dictadura de Gadafi.

Estos argumentos carecen de base y distorsionan la verdadera naturaleza del poder imperialista de EE.UU., Reino Unido y Francia, el militarismo expansionista, como muestran todas las guerras en curso de la última década (Irak, Afganistán, Somalia, etc.). Lo que resulta mucho más revelador sobre la intervención militar en Libia es que los principales países, que rehusaron participar en la guerra, actúan a través de una modalidad muy distinta de expansión mundial basada en las fuerzas económicas y del mercado. China, India, Brasil, Rusia, Turquía y Alemania, los países capitalistas más dinámicos de Asia, Europa y Oriente Próximo se oponen básicamente a una respuesta militar «aliada» a su propio estilo contra el gobierno libio porque Gadafi no representa ninguna amenaza para su seguridad y ya disponen de pleno acceso al petróleo y cuentan con un clima favorable a las inversiones. Asimismo, estos países económicamente dinámicos no ven perspectivas de que vaya a surgir un gobierno libio estable, progresista o democrático entre los denominados líderes «rebeldes», que aglutinan a elites dispares que compiten en busca de poder y del favor de Occidente.

1- SEIS MITOS SOBRE LIBIA: LA DERECHA Y LA IZQUIERDA

Las principales potencias imperialistas y sus portavoces en los medios declaran que están bombardeando Libia por «razones humanitarias». Sin embargo, su pasado reciente y sus intervenciones militares actuales muestran un panorama distinto. La intervención en Irak provocó bastante más de un millón de muertos, cuatro millones de refugiados y la destrucción sistemática de una sociedad compleja y de sus infraestructuras, incluyendo sus sistemas de distribución de agua y de alcantarillado, de riego, su red eléctrica y sus fábricas, por no hablar de los centros de investigación, las escuelas, los archivos históricos, los museos y el amplio sistema de bienestar social iraquí.

El desastre fue aún peor tras la invasión de Afganistán. Lo que anunciaron a bombo y platillo como «intervención humanitaria» para liberar a las mujeres afganas y expulsar a los talibanes dio lugar a una catástrofe humana para el pueblo afgano.

En Irak, el camino hacia la barbarie imperialista comenzó con «sanciones», evolucionó hacia «zonas de exclusión aérea» y continuó con la segregación de facto del norte, la invasión y ocupación extranjeras y el inicio de una guerra sectaria entre los escuadrones de la muerte iraquíes «liberados».

Lo mismo puede decirse del ataque imperialista contra Yugoslavia en la década de los 90, también calificado una y otra vez de gran «guerra humanitaria» para detener el genocidio, que desembocó en 40 días de bombardeo aéreo, en la destrucción de Belgrado y de otras grandes ciudades, en la imposición de un régimen terrorista mafioso (KLA) en Kosovo, en la casi total limpieza étnica de todos los residentes no albaneses de Kosovo y en la construcción de la mayor base militar estadounidense en el continente (Camp Bondsteel).

El bombardeo de Libia ya ha destruido importantes infraestructuras civiles, aeropuertos, carreteras, puertos marítimos y centros de comunicaciones, así como objetivos «militares». El bloqueo de Libia y los ataques militares han hecho huir a montones de empresas multinacionales y han provocado el éxodo masivo de cientos de miles de trabajadores inmigrantes cualificados o no y de especialistas de todo tipo procedentes de Asia, Europa del Este, África subsahariana, Oriente Próximo y el norte de África, devastando la economía y generando prácticamente de un día para otro desempleo masivo, colas para recibir alimentos y desabastecimientos críticos de combustible. Es más, siguiendo la lógica de las intervenciones militares imperialistas previas, el llamamiento aparentemente «comedido» a patrullar los cielos mediante una «zona de exclusión aérea» ha llevado directamente al bombardeo de objetivos civiles y militares sobre el terreno, y está presionando para derrocar al gobierno legítimo. Al igual que sus predecesores, los actuales imperios belicistas que lideran el ataque sobre Libia no participan en nada que se parezca remotamente a una misión humanitaria: están destruyendo las bases sobre las que viven aquellos civiles a los que dicen estar salvando, o, como habría dicho una generación anterior de generales estadounidenses en Vietnam, están «destruyendo los pueblos para salvarlos».

2- ¿GUERRA POR PETRÓLEO O PETRÓLEO EN VENTA?

El tópico favorito de la Izquierda «crítica» es que la invasión imperial trata de «hacerse con el control del petróleo libio y entregárselo a sus multinacionales». Y lo mantienen a pesar de que multinacionales estadounidenses, francesas y británicas (así como sus competidores asiáticos) ya han «tomado» miles de hectáreas de campos petrolíferos libios sin soltar ni una sola bomba. Durante la década anterior, las grandes petroleras han estado extrayendo y exportando petróleo y gas libios y obteniendo pingües beneficios. Gadafi abrió la puerta a las mayores multinacionales para que explotaran las riquezas petroleras de Libia desde principios de los 90 hasta nuestros días. Hay más grandes petroleras operando en Libia que en la mayoría de las regiones productoras del mundo. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, British Petroleum, con un contrato de siete años para dos concesiones y más de mil millones de USD en inversiones previstas. Estas concesiones de BP explotan grandes zonas geográficas de Libia, una del tamaño de Kuwait y otra como Bélgica (Libyonline.com). A esto se añade que cinco grandes corporaciones japonesas, como Mitsubishi y Nippon Petroleum, la italiana Eni Gas, British Gas y el gigante estadounidense Exxon Mobil firmaron nuevos contratos de exploración y explotación en octubre de 2010. La concesión petrolera más reciente, firmada en enero de 2010, benefició principalmente a las compañías estadounidenses, y en especial a Occidental Petroleum. Otras multinacionales que operan en Libia son Royal Dutch Shell, Total (Francia), Oil India, CNBC (China), la indonesia Pertamina y la noruega Norsk Hydro (BBC News, 3-10-2005).

A pesar de las sanciones económicas contra Libia impuestas por el presidente Reagan en 1986, el gigante multinacional estadounidense Halliburton lleva realizando proyectos gasísticos y petroleros por valor de miles de millones de USD desde la década de los 80. Durante su mandato como máximo responsable de Halliburton, el ex secretario de Defensa Cheney encabezó la lucha contra estas sanciones declarando que «como nación (resulta) enormemente valioso que haya empresas estadounidenses haciendo negocios en todo el mundo» (Halliburtonwatch.com). Oficialmente, las sanciones contra Libia sólo se levantaron durante la presidencia de Bush en 2004. Está claro que, con todos los países imperialistas europeos y Estados Unidos ya explotando masivamente el petróleo libio, el estribillo de que la «guerra es por el petróleo» no tiene ni pies ni cabeza.

3- GADAFI ES UN TERRORISTA

Durante los preparativos del actual ataque militar sobre Trípoli, Stuart Levey, del Departamento del Tesoro estadounidense (y agente especial de Israel) autorizó una política de sanciones por la que se congelaron 30 mil millones de USD en activos libios so pretexto de que Gadafi era un dictador asesino (Washington Post, 24-3-11). Sin embargo, hace siete años, Cheney, Bush y Condoleezza Rice retiraron a Libia de la lista de regímenes terroristas y ordenaron a Levey y a sus acólitos levantar las sanciones impuestas en la época de Reagan. El gesto fue imitado rápidamente por todas las grandes potencias europeas: se daba la bienvenida a Gadafi en las capitales de Europa, los primeros ministros visitaban Trípoli, y Gadafi les correspondía desmantelando unilateralmente sus programas de armamento nuclear y químico (BBC, 5-9-2008). Gadafi se convirtió en aliado de Washington para su campaña contra muy diversos grupos, movimientos políticos e individuos incluidos arbitrariamente en la «lista de terroristas» estadounidense, deteniendo, torturando y asesinando a sospechosos de pertenecer a Al Qaeda, expulsando a militantes palestinos y criticando abiertamente a Hizbulá, Hamás y a otros oponentes de Israel. La Comisión de Derechos humanos de las Naciones Unidas otorgó al régimen de Gadafi la «patente de sanidad» en 2010. Sin embargo, por más que fuera celebrado por la elite occidental, el giro político de Gadafi no le ha salvado al final de este ataque militar masivo. La imposición de «reformas» neoliberales, su «apostasía» política, su cooperación en la «guerra contra el terrorismo» y la eliminación de las armas de destrucción masiva no han hecho sino debilitar al régimen. Libia se ha hecho vulnerable a los ataques y ha quedado aislada de cualquier aliado antiimperialista que pudiera tener. Las cacareadas concesiones de Gadafi a Occidente han convertido a su régimen en presa fácil de los militaristas de Washington, Londres y París, deseosos de obtener una rápida «victoria».

4- EL MITO DE LAS MASAS REVOLUCIONARIAS

La Izquierda, desde los principales partidos electorales socialdemócratas y verdes hasta la izquierda socialista europea y estadounidense, se han tragado todo el paquete de propaganda mediática en el que se demonizaba al régimen de Gadafi y se aplaudía a los «rebeldes». Repitiendo el estribillo de sus mentores imperialistas, la «Izquierda» ha justificado su apoyo a la intervención militar en nombre del «pueblo libio revolucionario» y de las masas «pacíficas» que «luchaban contra la tiranía», así como organizando milicias populares para «liberar a su país». Pero no pueden estar más lejos de la realidad.

El epicentro de la insurrección armada está en Bengasi, ciudad que es desde hace tiempo caldo de cultivo monárquico de partidarios tribales y clientes del depuesto rey Idris y de su familia. Idris, hasta el momento en que fue destronado por el joven y revolucionario coronel Gadafi, gobernó Libia con mano de hierro como una región atrasada semifeudal y gozaba de popularidad en Washington, ya que había proporcionado a Estados Unidos su mayor base aérea del Mediterráneo (Wheeler). Entre los líderes combatientes del «consejo de transición» de Bengasi (que se supone que lideran, pero que poseen escasos seguidores organizados) podemos encontrar exiliados neoliberales, que inicialmente promovieron la invasión militar euro-estadounidense con la idea de llegar al poder a lomos de misiles occidentales. Favorecen abiertamente el desmantelamiento de las compañías petroleras estatales libias que mantienen en este momento acuerdos de colaboración con multinacionales extranjeras. Observadores independientes han comentado la falta de tendencias reformistas claras, por no hablar de organizaciones revolucionarias o de movimientos democráticos populares entre los «rebeldes».

Mientras Estados Unidos, el Reino Unido y Francia lanzan misiles cargados de uranio empobrecido sobre las principales instalaciones militares y civiles libias, sus «aliados», las milicias armadas de Bengasi, en vez de luchar contra las fuerzas armadas del régimen van dando vueltas por ahí, deteniendo y a menudo ejecutando a cualquier posible miembro de los «comités revolucionarios» de Gadafi, etiquetando arbitrariamente a estos civiles como «quintacolumnistas». Entre los principales líderes de estas masas «revolucionarias» de Bengasi se encuentran dos recientes desertores de lo que la «Izquierda» califica como «régimen asesino» de Gadafi: Mustafá Abdul Jalil, ex-ministro de Justicia, que ha estado juzgando a disidentes hasta la víspera del levantamiento armado, Mahmoud Jebri, que destacó por invitar a las multinacionales a tomar los campos petrolíferos (FT, 23 de marzo de 2011, pág. 7), y el ex embajador de Gadafi en India, Ali Aziz al-Eisawa, que se subió a un barco tan pronto como empezó a parecer que la insurrección iba a tener éxito. Estos «líderes» autoproclamados de los rebeldes que ahora defienden incondicionalmente la intervención militar euro-estadounidense, han sido partidarios desde hace tiempo de la dictadura de Gadafi y han fomentado la adquisición de campos petrolíferos y gasísticos por parte de multinacionales. Los cabecillas del consejo militar «rebelde» son Omar Hariri y el general Abdul Fattah Younis, antiguo ministro del Interior. Ambos poseen un largo historial (desde 1969) de represión de movimientos democráticos en Libia. Dados sus ominosos antecedentes, no es de extrañar que estos militares de alto nivel desertores se hayan pasado a los «rebeldes» por no haber sido capaces de conseguir que sus tropas, formadas en su mayor parte por reclutas, se unieran a las fuerzas leales a Gadafi. También tendrán que cabalgar hacia Trípoli al rebufo de las fuerzas armadas británicas, estadounidenses y francesas.

La falta de credenciales democráticas y de apoyo popular entre las fuerzas contrarias a Gadafi se hace patente por su confianza en las fuerzas armadas imperialistas extranjeras para llevarles al poder y su sometimiento a las exigencias de estas potencias. Sus abusos y persecuciones de los trabajadores inmigrantes procedentes de Asia, Turquía y, sobre todo, del África subsahariana, así como de los ciudadanos libios negros, están ampliamente documentados en la prensa internacional. Su brutalidad hacia los libios negros, falsamente acusados de ser «mercenarios» de Gadafi, incluye torturas, mutilaciones y horribles ejecuciones, lo cual no es un buen augurio para el advenimiento de un nuevo orden democrático o incluso para la reactivación de una economía dependiente del trabajo de los inmigrantes, por no hablar de conseguir un país unido con una economía e instituciones nacionales. Los dirigentes autoproclamados del «Consejo Nacional de Transición» no son ni democráticos ni nacionalistas, y tampoco son siquiera capaces de unir al país. No son líderes creíbles que puedan recuperar la economía y crear puestos de trabajo después de tomar el poder por medio de las armas. Nadie puede pensar en serio que estos «exiliados», tribalistas, monárquicos e islamistas sean capaces de mantener los paternalistas programas de bienestar social y empleo creados por el gobierno de Gadafi y que proporcionaron a los libios la mayor renta per cápita de África.

5- AL QAEDA

La mayor concentración geográfica de sospechosos de terrorismo relacionados con Al Qaeda se encuentra precisamente en las zonas dominadas por los «rebeldes» (véase el artículo de Alexander Cockburn al respecto: Counterpunch, 24 de marzo de 2011). Durante más de una década, Gadafi ha estado a la vanguardia de la lucha contra Al Qaeda tras asumir la doctrina de la «guerra contra el terrorismo» de los presidentes Bush y Obama. Estos yihadistas libios, que perfeccionaron sus habilidades en las zonas de Irak y Afganistán ocupadas por EE.UU., se encuentran ahora entre las filas de los «rebeldes» luchando contra el gobierno libio, de corte más laico. Igualmente, los jefes tribales, los clérigos fundamentalistas y los monárquicos del este han mantenido activamente una «guerra santa» contra Gadafi, agradeciendo el apoyo armamentístico y aéreo de los «cruzados» anglo-franco-estadounidenses, del mismo modo que los mulás y jefes tribales recibieron con los brazos abiertos las armas y el entrenamiento procedente de la Casa Blanca en tiempos de Carter y Reagan para derrocar al régimen laico de Afganistán. De nuevo, la intervención imperialista se basa en formar «alianzas» con las fuerzas más retrógradas. La composición del futuro régimen (o regímenes, si Libia queda dividida) constituye un gran interrogante, y existen dudas sobre un posible regreso a la estabilidad política para que las grandes petroleras puedan beneficiarse de la explotación de los recursos de Libia.

6- “GENOCIDIO” O GUERRA CIVIL ARMADA

A diferencia de todos los levantamientos populares actuales del mundo árabe, el conflicto libio comenzó como una insurrección armada dirigida a tomar el poder por la fuerza. En contraste con los gobernantes autocráticos de Egipto y Túnez, Gadafi cuenta con una amplia base regional entre un sector sustancial de la población libia. Este apoyo se basa en el hecho de que casi dos generaciones de libios se han beneficiado de los programas sociales, educativos, de empleo y de vivienda de Gadafi financiados con el petróleo, ninguno de los cuales existía cuando gobernaba el favorito de Estados Unidos, el rey Idris. Dado que la violencia es inherente a cualquier levantamiento armado, una vez se empuñan las armas para tomar el poder se pierde el interés por los «derechos civiles». En un conflicto civil armado, los derechos civiles se vulneran en todos los bandos. Al margen del retrato sensacionalista que han hecho los medios occidentales de las «fuerzas mercenarias africanas» de Gadafi y de su menos evidente aprobación de la «justicia revolucionaria» contra los partidarios y los soldados del gobierno de Gadafi capturados en los bastiones rebeldes, deberían haber entrado en juego las reglas de la guerra, incluida la protección de los civiles no combatientes (entre los que se encuentran partidarios y autoridades del gobierno) y de los prisioneros de guerra libios en las zonas controladas por la OTAN-rebeldes.

La alegación euro-estadounidense sin fundamento de «genocidio» amplificada por los medios de comunicación y repetida mecánicamente por los portavoces de la «izquierda» queda en entredicho por los informes cotidianos que reflejan con una o dos cifras el número de muertos y heridos como consecuencia de la violencia urbana en ambos bandos a medida que el control de las ciudades y de los pueblos va pasando de uno a otro.

La verdad es la primera víctima de la guerra,

y esto es especialmente cierto en las guerras civiles. Ambos bandos se han dedicado a elaborar atroces invenciones sobre victorias, bajas, monstruos y víctimas.

Ángeles y demonios aparte, este conflicto comenzó como una guerra civil entre dos grupos de elites libias: una autocracia paternalista establecida, ahora cada vez más neoliberal y con un apoyo popular importante, frente a una elite financiada y entrenada por imperialistas occidentales, respaldada por un conglomerado amorfo de jefes regionales, tribales y clericales, monárquicos y profesionales neoliberales desprovistos de credenciales democráticas y nacionalistas -y carentes de un amplio respaldo entre las masas-.

CONCLUSIÓN

Si el motivo no es evitar genocidios, apropiarse del petróleo ni promover la democracia (mediante misiles Patriot), ¿qué es entonces lo que ha motivado la intervención imperialista euro-estadounidense?

Una de las claves está en la selectividad de la intervención militar occidental: los autócratas que gobiernan en Bahréin, Arabia Saudita, Yemen, Jordania, Qatar y Omán, aliados con y respaldados por los estados imperialistas euro-estadounidenses van por ahí deteniendo, torturando y asesinando a opositores desarmados en las ciudades con total impunidad. En Egipto y Túnez, Estados Unidos está respaldando a una junta de gobierno conservadora autoproclamada de miembros de la elite civil-militar para bloquear la profunda transformación democrática y nacionalista de la sociedad que exigen los manifestantes. Esta junta de gobierno pretende impulsar «reformas» económicas neoliberales a través de altos funcionarios pro occidentales «electos» cuidadosamente seleccionados. Aunque los críticos liberales acusen a Occidente de «hipocresía» y de «doble moral» al bombardear a Gadafi, pero no a los carniceros del Golfo, en realidad los gobernantes imperialistas aplican en cada región las mismas reglas de manera uniforme: defienden a aquellos regímenes clientes autocráticos estratégicos que han permitido a los estados imperialistas construir bases aéreas y navales estratégicas, llevar a cabo operaciones regionales de inteligencia y establecer plataformas logísticas para las guerras existentes en Irak y Afganistán, así como para el conflicto que tienen previsto iniciar en el futuro con Irán. Atacan a la Libia de Gadafi precisamente porque éste ha rechazado participar activamente en las operaciones militares occidentales en África y Oriente Próximo.

La clave es que, aunque Libia haya permitido a las mayores multinacionales estadounidenses y europeas saquear su riqueza petrolera, no se ha convertido en un activo geo-político-militar estratégico del imperio.

Como hemos dicho en muchas otras ocasiones, la fuerza impulsora para construir el imperio estadounidense es militar, no económica. Es por esto por lo que se han sacrificado miles de millones de dólares en intereses y contratos económicos occidentales al establecer sanciones contra Irak e Irán, con el costoso resultado de que la invasión y ocupación de Irak ha suspendido en su mayor parte la explotación petrolera durante más de una década.

La ofensiva sobre Libia dirigida por Washington, en la que la mayoría de los ataques aéreos y de los lanzamientos de misiles los ha llevado a cabo el régimen de Obama, forma parte de un contraataque general en respuesta a los recientes movimientos populares prodemocráticos del mundo árabe. Occidente está contribuyendo a suprimir estos movimientos pro democracia a lo largo del Golfo; financia en Egipto a la junta de gobierno proimperialista y proisraelí y está interviniendo en Túnez para asegurarse de que el régimen nuevo que surja esté «correctamente alineado». Brinda apoyo a un régimen despótico en Argelia y a los ataques diarios de Israel sobre Gaza. En línea con esta política, Occidente respalda el levantamiento de ex partidarios de Gadafi y de monárquicos de derechas en la seguridad de que la Libia «liberada» de nuevo proporcionará bases militares para los constructores del imperio militar euro-estadounidense.

En contraposición, las potencias de mercado emergentes mundiales y regionales han rechazado apoyar este conflicto, que pone en peligro su acceso al petróleo y los contratos vigentes de exploración petrolera a gran escala firmados con Gadafi. Las economías en crecimiento de Alemania, China, Rusia, Turquía, India y Brasil dependen de la explotación de nuevos mercados y de recursos naturales por toda África y Oriente Próximo, mientras que Estados Unidos, Reino Unido y Francia se gastan miles de millones en guerras que desestabilicen estos mercados, destruyan infraestructuras y fomenten guerras de resistencia a largo plazo. Las potencias de mercado que se hallan en fase de crecimiento son conscientes de que los «rebeldes» libios no pueden garantizar una victoria rápida y un entorno estable para el comercio y las inversiones a largo plazo. Los «rebeldes», una vez en el poder, serán los clientes políticos de sus mentores imperiales militaristas. Es obvio que una intervención militar imperialista en nombre de los separatistas regionales representa una gran amenaza para estas economías de mercado emergentes: Estados Unidos apoya a rebeldes étnico-religiosos en la provincia tibetana de China, así como a los separatistas uigures; hace tiempo que Washington y Londres respaldan a los separatistas chechenos en el Cáucaso ruso. India observa con cautela el apoyo militar estadounidense a Pakistán, que reclama Cachemira. Turquía se enfrenta a los separatistas kurdos que obtienen armas y refugio seguro de sus compañeros kurdos iraquíes abastecidos por Estados Unidos.

El precedente norteafricano que representa la invasión de Libia por parte de los imperios en nombre de sus clientes separatistas preocupa a las potencias de mercado emergentes. También representa una amenaza continua para los movimientos populares árabes en favor de la libertad. Además, la invasión no augura nada bueno para la economía estadounidense y para su frágil «recuperación»: mantener tres guerras interminables acabará con el presupuesto más pronto que tarde. Y lo más trágico de todo es que la invasión «humanitaria» de Occidente ha herido de muerte los esfuerzos genuinos de los demócratas, socialistas y nacionalistas libios por liberar a su país de una dictadura y de los reaccionarios respaldados por los imperialistas.

Fuente: The people’s voice

 

La contrarrevolución de Obama en Oriente MEDIO


Seguir controlando los recursos y los pueblos
Medio Oriente: la contrarrevolución de Obama 
por Thierry Meyssan*

Luego de cierto titubeo sobre la conducta a seguir ante las revoluciones árabes, la administración Obama se decide por el uso de la fuerza como medio de salvar a aquellos de sus vasallos que aún puedan tener salvación.

Al igual que en el pasado, es Arabia Saudita quien recibe la misión de dirigir la contrarrevolución.

Riad ha logrado que la comunidad internacional reconozca a sus peones libios en detrimento de los sublevados y ahora acaba de invadir Bahrein, ahogando en sangre la sublevación popular.


 


20 DE MARZO DE 2011

Desde
Beirut (Líbano)


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A pedido del rey Hamad ibn Isa Al-Khalifa y con el apoyo de Estados Unidos, las tropas de Arabia Saudita penetran en Bahrein el 14 de marzo de 2011 para aplastar la revuelta.

Después de reunirse en París con tres emisarios de la rebelión, el presidente francés Nicolas Sarkozy anunció, el jueves 10 de marzo de 2011, que Francia ya no reconoce al régimen del coronel Khadafi como representante de Libia sino al Consejo Nacional Libio de Transición (CNLT).

Se trata, en este caso, de un acto contrario a toda la tradición diplomática de Francia que, hasta ahora, siempre nunca había reconocido gobiernos sino Estados. Anteriormente, el 4 de diciembre de 2010, Francia había reconocido a Alassane Ouattara como presidente de Costa de Marfil, en lugar deLaurent Gbagbo.

En el caso de Costa de Marfil, la mayoría de la comunidad internacional imitó la decisión de París, que espera provocar ahora una reacción similar en lo tocante a Libia. Sin embargo, nadie puede dejar de notar que las decisiones del presidente Nicolas Sarkozy no responden a los intereses de Francia –cuyas empresas están siendo expulsadas de Costa de Marfil y no tardarán de ser igualmente expulsadas de Libia– sino que han sido tomadas en respuesta a pedidos expresos de las administraciones del presidente estadounidense Obama y del primer ministro israelí Netanyahu.

Dos operaciones se desarrollan de forma simultánea: el desplazamiento del dispositivo militar estadounidense hacia África y el salvamento de los regimenes títeres en el mundo árabe.

Meter las tropas imperiales en África

Como he venido explicando constantemente desde hace 4 años y medio, la victoria de la resistencia libanesa ante Israel en el verano de 2006 puso fin a la estrategia estadounidense de rediseño del «Medio Oriente ampliado» (Greater Middle East) [1]. A pesar de diversos intentos, como la «mano tendida» de Barack Obama en su discurso del Cairo [2], Washington no ha logrado elaborar su estrategia de repuesto. Todo parece seguir como antes, pero en realidad Estados Unidos se está desentendiendo poco a poco de esa región.

Después de todo, las reservas petrolíferas del Medio Oriente están en declive y una intromisión militar, masiva y costosa, sólo reporta beneficios a largo plazo, por lo que Washington mira actualmente hacia otras latitudes. Luego de haber estudiado la posibilidad de concentrarse en el Caribe, el Imperio mira ahora hacia África. Tiene que apurarse porque en 2013 el 25% del petróleo y de las materias primas que se consuman en Estados Unidos saldrá del continente negro. Definitivamente convencido por los trabajos del instituto de reflexion y propaganda israelí Institute for Advanced Strategic & Political Studies (IASPS), Washington ha acelerado la creación del AfriCom. 
El verdadero poder que está gobiernando Estados Unidos desde el golpe de Estado del 11 de septiembre de 2011 puso entonces a Barack Obama en la Casa Blanca y al general William E. Ward en el AfriCom.

Recordarán ustedes que el senador de origen kenyano Barack Obama trabajó activamente en la creación de ese dispositivo y que emprendió una gira especial por África en agosto de 2005, gira que terminó con una rendición de cuentas en la sede del AfriCom, en Stuttgart. El senador Obama se ocupó entonces especialmente de los intereses de las firmas farmacéuticas en el continente negro y de los preparativos para la división del territorio de Sudán [3].

El general Ward, por su parte, no es simplemente un negro estadounidense, sino que es también el ex responsable de la ayuda estadounidense de seguridad a la Autoridad Palestina, o sea fue el coordinador de seguridad entre Mahmud Abbas y Ariel Sharon. Estuvo a cargo de la aplicación de la «hoja de ruta» y de la retirada unilateral de las fuerzas israelíes de Gaza –anterior a la construcción del muro de separación, a la división de los territorios palestinos en dos (Gaza y Cisjordania) y a su transformación en «bantustanes» separados entre sí.

El conflicto de Costa de Marfil entre Laurent Gbagbo, electo por la mayoría de la población nacional, y Alassane Ouattara, que goza del apoyo de una minoría local y de los inmigrantes originarios de Burkina Fasso, marca el inicio del plan de «rediseño de África». Falta encontrar una puerta de entrada para las tropas imperiales ya que todos los Estados africanos han expresado oficialmente su oposición al despliegue del AfriCom en territorio africano. Es en este punto que interviene la sublevación libia.

La ola de oposición al imperialismo que viene sacudiendo el mundo árabe desde diciembre de 2010 ha provocado la caída del gobierno de Saad Hariri en el Líbano, la fuga de Zine el-Abbdine Ben Ali en Túnez, la caída de OSN Mubarak en Egipto, disturbios en Yemen, en Bahrein y en Arabia Saudita y enfrentamientos en Libia. En este último país, el coronel Muamar el-Khadafi se apoya en los Khadafa (tribu del centro del país) y en la mayoría de los Makarha (tribu del oeste) y se enfrenta a una amplia coalición que, además de los Warfala (tribu del este), incluye tanto a monárquicos prooccidentales como a integristas wahhabitas y revolucionarios comunistas o khomeinistas.

Washington ha transformado esta insurrección en una guerra civil: los mercenarios africanos de la empresa israelí CST Global llegaron en auxilio de Khadafi [4] mientras que los mercenarios afganos de los servicios secretos de Arabia Saudita arribaron para apoyar a los partidarios de la monarquía y grupos islamistas etiqueteados como «Al-Qaeda».

Además de los combates, esta situación está provocando una crisis humanitaria internacional: en dos semanas 230 000 inmigrantes han huido del país (118 000 hacia Túnez, 107 000 hacia Egipto, 2 000 hacia Níger y 4 300 hacia Argelia). 
Esta cruel situación justifica una nueva «guerra humanitaria», según la gastada terminología de la propaganda atlantista.

El 27 de febrero, los sublevados fundan el Consejo Nacional Libio de Transición (CNLT). Por su parte, el ministro de Justicia Mustafa Mohamed Abud al-Djeleil, interlocutor privilegiado del Imperio en el seno del gobierno de Khadafi, se une a la revolución y crea un gobierno provisional. Las dos estructuras se funden en una sola el 2 de marzo, conservan la etiqueta CNLT pero ahora es Abud al-Djeleil quien preside el Consejo. En otras palabras, Washington logró situar su peón a la cabeza de la insurrección.

Violentas discusiones se producen durante los primeros debates del nuevo Consejo Nacional Libio de Transición. Los elementos proestadounidenses proponen recurrir a la ONU para impedir los bombardeos de las fuerzas leales a Khadafi, pero la mayoría se opone. 
El 5 de marzo, un diplomático británico llega a Bengasi escoltados por comandos del SAS [Siglas del Special Air Service, principal fuerza de operaciones especiales del ejército británico. Nota del Traductor.], trata de reunirse con el Consejo Nacional Libio de Transición y de convencerlo de que recurra al Consejo de Seguridad de la ONU, pero los sublevados rechazan toda forma de injerencia y lo expulsan.

Se trata de un resultado inesperado. Abud al-Djeleil no logra cambiar la posición del CNLT pero lo convence de conformar un Comité de Crisis presidido por Mahud Djebril. Este último se pronuncia a favor de la instauración de una zona de exclusión aérea.

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Mahmud Djebril (ministro libio de Planificación) y Ali Esaui (embajador en la India) se unieron a los sublevados. Los occidentales los escogieron para representar la Libia post-Khadafi.

Las agencias de prensa occidentales se esfuerzan por presentar a Mahmud Djebril como «un intelectual demócrata» que venía reflexionando desde hace mucho sobre la evolución del país y que había redactado un proyecto titulado Visión libia. La realidad es que Mahmud Djebril, junto con su amigo al-Djeleil, formaba parte del gobierno de Khadafi como ministro de Planificación. Al igual que en los primeros días de las revoluciones de Túnez y Egipto, varios cuadros del régimen tratan de separarse del dictador para quedarse en el poder.

Creen que lograrán esto último desviando el proceso revolucionario y poniéndose al servicio de los intereses imperiales. Así que ahora agitan la bandera roja, negra y verde del rey Idris [5] mientras que el aspirante al trono, Mohamed el-Senussi, afirma, desde Londres y a través de los canales de televisión de Arabia Saudita, que está «dispuesto a servir a Su pueblo».

 

El 7 de marzo, el Consejo de Cooperación del Golfo, conformado por Arabia Saudita, Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar, «solicita al Consejo de Seguridad de la ONU que tome las medidas necesarias para proteger a los civiles en Libia, como la imposición de una zona de exclusión aérea». Esta absurda declaración desvía el debate del Consejo de Seguridad que, desde la adopción de la resolución 1970 [6], venia tratando de hacer entrar en razón al coronel Khadafi mediante la limitación de sus desplazamientos y la congelación de sus bienes.

El Consejo de Cooperación del Golfo retoma así, a nivel estatal, la proposición del embajador de Libia en la ONU, diplomático que ya se había pasado a las filas del CNLT.

Supuestamente por iniciativa de los diputados, Mahmud Djebril viaja a Estrasburgo para informar al Parlamente Europeo sobre la situación de su país. El ejército francés le garantiza el transporte. Bajo el impulso del liberal belga Guy Verhofsdat y del ecologista franco-alemán Daniel Cohn-Bendit, el Parlamento Europeo adopta una resolución llamando a una intervención internacional [7].

El primer ministro británico David Cameron y el presidente francés Nicolas Sarkozy envían una carta de 7 puntos al presidente de la Unión Europea, Herman van Rompuy [8]. Expresan sus deseos de que el Consejo Europeo extraordinario reconozca al CNLT, apoye una denuncia contra Khadafi ante el Tribunal Penal Internacional y apruebe una intervención militar internacional. Pero sus pedidos son rechazados [9]. Alemania se niega a meterse en terreno peligroso mientras que Bulgaria rechaza al CNLT y acusa a sus representantes de ser criminales implicados en las torturas a las enfermeras búlgaras que el régimen mantuviera detenidas por largo tiempo. 
Simultáneamente, los ministros de Defensa de la OTAN se reúnen en Bruselas para preparar una posible zona de exclusión aérea [10].

El CNTL –ya reconocido por Francia desde el 10 de marzo– entrega el 12 de marzo una carta al secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa. El texto refleja la posición de Arabia Saudita: pide que «se ponga fin al derramamiento de sangre a través de una decisión que imponga una zona de exclusión aérea en Libia y mediante el reconocimiento del Consejo Nacional de Transición como representante de Libia». Los ministros de Relaciones Exteriores de la Liga Árabe se reúnen inmediatamente a puertas cerradas en El Cairo, deslegitiman a la delegación oficial de Libia y reconocen al CNTL como nuevo interlocutor, satisfacen después la petición de este último y recurren al Consejo de Seguridad de la ONU con vistas al establecimiento de la «zona de no sobrevuelo».

Esta decisión debe ser interpretada como lo que realmente es: los regímenes títeres de Estados Unidos e Israel en el mundo árabe piden la protección de sus superiores. El Consejo de Seguridad puede decretar una zona de exclusión aérea, pero no tiene cómo hacerla respetar. Será la OTAN quien tenga que imponerla. Son las fuerzas imperiales, disfrazadas de cascos azules, quienes mantendrán en tierra a la aviación Libia, bombardeando sus aeropuertos e instalaciones fijas o móviles de misiles tierra-aire y, de ser necesario, derribando los aviones.

La Liga Árabe no dio a conocer los detalles del voto. De los 22 Estados miembros, sólo 2 votaron por el NO. Fueron Argelia, que teme un despliegue de la OTAN en su frontera este, y Siria, el único país árabe que persiste, a pesar de la posición de todos los demás, en su oposición a la hegemonía estadounidense y al sionismo. Es probable que el Líbano y otros países hayan elegido la abstención.

Contrariamente a lo que sugieren los responsables occidentales, la Unión Africana nunca ha deseado una intervención militar extranjera. Por el contrario, la rechazó explícitamente el 10 de marzo [11]. La razón es evidente. Está claro para todos y cada uno de sus miembros que el drama libio está siendo amplificado de manera totalmente intencional con vistas a utilizarlo como pretexto para justificar un desembarco masivo de las fuerzas armadas estadounidenses en África.

Salvar las monarquías del Golfo

Arabia Saudita es el eje del dispositivo imperial en la región del Golfo. A principios del siglo 20, la familia Saud creó ese Estado con el apoyo de los británicos, después de guerras de conquista extremadamente sangrientas. Arabia Saudita y sus reservas petrolíferas –las más importantes del mundo– cayeron dentro de la órbita estadounidense al final de la Segunda Guerra Mundial. En virtud del acuerdo del Quincy entre el rey Ibn Saud y el presidente Roosevelt, la familia Saud está obligada a suministrar petróleo a Estados Unidos y Estados Unidos está obligado a garantizar la protección de la familia reinante, no la protección del país.

Arabia Saudita no es en realidad un Estado y ni siquiera tiene nombre. No es más que la parte de Arabia que pertenece a la familia Saud, cuyos miembros administran ese territorio según sus intereses personales (y los de Estados Unidos) mientras llevan una vida disoluta que nada tiene que ver con la austeridad wahhabita de la que tanto presumen. Como el rey Ibn Saud tuvo 32 esposas y 53 hijos, por lo que se decidió, en aras de limitar los conflictos familiares, que la corona no se transmitiera de padre a hijo, sino de hermano a hermano. El hijo mayor de Ibn Saud murió de enfermedad y fue por lo tanto el siguiente hijo, que tenía entonces 51 años, quien le sucedió en el trono en 1953.

En 1960, le siguió el tercer hijo, que contaba entonces 60 años, y así sucesivamente. El actual rey tiene 87 años, recientemente sufrió complicadas intervenciones quirúrgicas y es probable que no le quede mucho tiempo de vida. Su hermano Sultan, el presunto sucesor, padece el mal de Alzheimer. El resultado de todo lo anterior es un régimen impopular y frágil, que ya estuvo a punto de derrumbarse en 1979. Es por eso que tanto Riad como Washington ven con temor las insurrecciones árabes que se están produciendo alrededor de Arabia Saudita, en Yemen y en Bahrein.

El ejército de Arabia Saudita ya está presente en Yemen y espera ayudar al presidente Ali Abdullah Saleh a poner fin a la revuelta, con la ayuda de la CIA. Queda Bahrein.

Bahrein es una islita del tamaño de Micronesia o de la isla de Man. En el siglo 18, la familia de los Al-Khalifa, primos de la familia reinante en Kuwait, arrebataron a Persia ese pequeño territorio. Así que la monarquía de Bahrein es sunnita mientras que la población es árabe chiíta. Su economía, a diferencia de las demás monarquías del Golfo, no depende únicamente de los ingresos del petróleo. En Bahrein existe, sin embargo, una fuerte inmigración, cerca del 40% de la población total, proveniente principalmente de Irán y la India.

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Ian Henderson, torturador al servicio de Su Majestad Isabel II, ha mantenido el orden en Bahrein durante 40 años.

Bahrein cayó en la órbita británica en 1923. Londres depuso al emir y puso en el poder a su hijo, más dispuesto a hacer concesiones. Durante los años 1950 y 1960, nacionalistas árabes y comunistas trataron de liberar el país. El Reino Unido respondió con el envío de sus mejores especialistas en represión, como Ian Henderson, conocido desde entonces como el «carnicero de Bahrein».

En definitiva, el país recobró su independencia en 1971, sólo para caer en la órbita de Estados Unidos, que instaló allí su base militar regional y estacionó en ella la 5ª Flota. Nuevos disturbios, inspirados en la Revolución iraní, se produjeron en Bahrein durante los años 1980. En los años 1990, las fuerzas de oposición –marxistas, nacionalistas árabes y khomeinistas– se unieron en una larga Intifada.

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Alain Bauer, consejero de seguridad de Nicolas Sarkozy, fue puesto a cargo de la reorganización de la policía de Bahrein.

La calma no volvió hasta 1999, con el ascenso al trono del rey Ahmad, un déspota ilustrado que instituyó una Asamblea consultiva electa y favoreció el acceso de las mujeres a los cargos de responsabilidad. Esto le valió cierta conciliación con su oposición histórica, pero alejó de él a los extremistas de la minoría sunnita que sirve de apoyo al régimen.

Desde el 14 de febrero de 2011, nuevas manifestaciones han venido teniendo lugar en Bahrein. Organizadas al principio por el Wefaq, el partido khomeinista, las manifestaciones denunciaban la corrupción y el sistema policial. Pero el éxito popular del movimiento y la brutal represión de que fue objeto provocaron una rápida radicalización, a pesar de un tímido intento de apertura del príncipe heredero [12].

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Al centro, el príncipe Khalil bin Ahmad bin Muhammad Al Khalifa, ministro de Relaciones Exteriores del reino de Bahrein, y sus amigos del American Jewish Committee.

La monarquía perdió su legitimidad como resultado de las revelaciones sobre el fortalecimiento de sus vínculos con el movimiento sionista. A partir de 2007, los Khalifa se vincularon con el American Jewish Committee. Según la oposición de Bahrein, dichos vínculos se establecieron a través de Alain Bauer, el consejero del presidente francés Nicolas Sarkozy. Fue el propio Bauer quien se encargó de reorganizar el sistema policial de Bahrein.

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El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, llegó a Manama el 13 de marzo de 2011 para reunirse con el rey de Bahrein y expresarle el apoyo de Estados Unidos. Al día siguiente, el ejército de Arabia Saudita penetró en Bahrein para aplastar la rebelión.

La mayoría de los manifestantes luchan ahora por el derrocamiento de la monarquía, lo cual constituye la línea roja que no se puede atravesar, según los parámetros de las demás monarquías del Golfo y de su protector estadounidense. Es por ello que el secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, viajó a Manama el 13 de marzo de 2011.

Oficialmente, Gates invitó al rey a tener en cuenta los reclamos de su pueblo y a buscar una salida pacífica al conflicto. Claro está, ese tipo de consejo no corresponde a un secretario de Defensa, sino a un secretario de Estado. En realidad, el señor Gates había ido a Bahrein para concretar la parte política de una operación militar que ya estaba lista.

Al día siguiente, el 14 de marzo, los otras 5 monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo dieron su consentimiento para la activación del «Escudo de la península», una fuerza común de intervención prevista desde hace mucho para contener la posible expansión de la revolución khomeinista. Esa misma tarde, 1 000 soldados de Arabia Saudita y 500 policías de los Emiratos Árabes Unidos entraban en Bahrein.

Se decretó el estado de urgencia por espacio de 3 meses. Se suspendieron las pocas libertades toleradas. En la madrugada del 16 de marzo, las fuerzas de las monarquías, armadas y entrenadas por Estados Unidos, actuaron de conjunto para desalojar a los manifestantes de los lugares donde estaban acampando. En vez de gases lacrimógenos, utilizaron gases de combate y munición real. Las autoridades reconocen más de 1 000 heridos de gravedad, entre los que se cuentan varios heridos de bala, pero sólo admiten 5 muertos, una proporción muy poco creíble.

La Doctrina Obama

Así que Washington hizo su elección. Después de un adormecedor discurso sobre los derechos humanos y de saludar la «primavera árabe» con forzado entusiasmo, la administración Obama optó por la fuerza para salvar lo que aún puede salvarse.

Al igual que en la época en que los comunistas derrocaron la monarquía afgana, fue el lacayo saudita quien recibió de Washington el encargo de dirigir la contrarrevolución. Armó a una facción de la oposición libia y convirtió el debate de la ONU sobre sanciones contra Libia en un debate sobre la creación de una zona de exclusión aérea, o sea sobre la intervención militar, e intervino militarmente en Bahrein.

No hay diferencia entre la «doctrina Obama» y la «doctrina Brezhnev». En 1968, los tanques del Pacto de Varsovia ponían fin a la «primavera de Praga» para proteger el vacilante Imperio soviético. En 2011, los blindados de Arabia Saudita aplastan al pueblo de Bahrein para proteger el Imperio anglosajón. 
Hipnotizados por las catástrofes naturales y nucleares que se están produciendo al mismo momento en Japón, los medios de prensa occidentales observan el mayor silencio sobre el desarrollo de toda esta operación.

La Revolución francesa tuvo que hacer frente a la invasión de las monarquías que unieron sus fuerzas. La Revolución rusa tuvo que afrontar la arremetida de los ejércitos blancos. La Revolución iraní tuvo que enfrentar la invasión iraquí. La Revolución árabe tendrá que hacer frente al ejército de Arabia Saudita.

 Thierry Meyssan

Analista político francés. Fundador y presidente de laRed Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación(Monte Ávila Editores, 2008).

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[1] Ver: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación, por Thierry Meyssan, Ediciones Timéli / Monte Avila, 2008.

[2] «Declaraciones de Barack Obama en la Universidad de El Cairo», por Barack Obama; «El discurso de Obama en el Cairo», por Fidel Castro Ruz; «Obama y las segundas intenciones de la mano tendida a los musulmanes», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 4 y 9 de junio de 2009.

[3] «L’esperienza politica africana di Barack Obama», por Thierry Meyssan, in Eurasia, Rvista di Studi Geopolitici, Vol. 3, 2009.

[4] «Israel se moviliza para socorrer a su aliado Gadafi», «La compañía CST Global especializada en el reclutamiento de mercenarios y el criminal de guerra Israel Ziv nos escriben», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 3 y 7 de marzo de 2011.

[5] «Quand flottent sur les places libyennes les drapeaux du roi Idris», por Manlio Dinucci, Réseau Voltaire, 1º de marzo de 2011.

[6] «Resolución 1970 aprobada por el Consejo de Seguridad», Red Voltaire, 26 de febrero de 2011.

[7] «Resolución del Parlamento Europeo sobre los países vecinos meridionales, y Libia en particular», Red Voltaire, 10 de marzo de 2011.

[8] «Lettre conjointe de Nicolas Sarkozy et David Cameron à Herman Van Rompuy sur la Libye», Réseau Voltaire, 10 de marzo de 2011.

[9] «Declaración adoptada por el Consejo Europeo Extraordinario sobre los países vecinos meridionales, y Libia en particular», «Remarks by Herman Van Rompuy at the press conference following the extraordinary European Council on EU Southern Neighbourhood and Libya», Réseau Voltaire, 11 de marzo de 2011.

[10] «Press conference by Anders Fogh Rasmussen on Libya», Voltaire Network, 10 de marzo de 2011.

[11] «Communiqué de l’Union africaine sur la Libye», Réseau Voltaire, 10 de marzo de 2011.

[12] «Crown Prince Salman bin Hamad bin Isa Al Khalifa interview with Bahrain TV», Voltaire Network, 6 de marzo de 2011.

 


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La estrategia que los EEUU emplearon en Sudan la quieren aplicar ahora con Libia


La balcanización de Sudán: Un nuevo diseño para el Oriente Medio y el Magreb
by Mahdi Darius Nazemroaya
Global Research, January 20, 2011
 

A día de hoy el plebiscito realizado en Sudán ha dado lugar a dos naciones diferentes.
Este artículo escrito unos días antes del mismo, nos desvela los planes de Estados Unidos e Israel de ir dividiendo países en pequeños estados para que, sean así más fáciles de controlar o en el peor de los casos, controlar al que se quede con el mayor número de recursos naturales.
Viene a cuento, hoy en día, por la situación en la que está inmersa Libia. donde se prevee, una partición del país, en dos estados. Cirenaica con capital en Benghazi y rica en yacimientos petrolíferos, sería la controlada por EEUU.
Lea el siguiente artículo y verá que cuadra con la actual situación que vive Libia en estos momentos y como quieren que acabe esta historia.

 

Sudán es una nación diversa y un país que representa la pluralidad de África a través de sus tribus, clanes, etnias y grupos religiosos. Pero la unidad de Sudán se está ahora cuestionando a la vez que se habla de unificar naciones y de crear un día los Estados Unidos de África a través de la Unión Africana.

El punto candente allí gira alrededor del referéndum que se celebrará este mes enero de 2011 en el Sur de Sudán. La Administración Obama ha anunciado formalmente que apoya la separación del Sur de Sudán del resto del Sudán.

Lo que está realmente en juego es la balcanización de Sudán. Estados Unidos y la Unión Europea lleva años apoyando a los dirigentes y milicias del Sur de Sudán.

La demonización de Sudán,  un móvil político

Se ha venido auspiciando una importante campaña de demonización contra Sudán y su gobierno. Sí, es cierto que el gobierno sudanés de Jartum tiene un mal historial respecto a los derechos humanos y la corrupción estatal y que nada puede justificar este hecho. Pero se ha venido orquestando contra ese país una condena muy parcial o específica.

Sin embargo, uno debería preguntarse por qué EEUU y la UE tienen en su punto de mira precisamente a Sudán mientras ignoran casualmente todo el historial de los derechos humanos de varios estados clientelistas de EEUU, entre otros, Arabia Saudí, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos y Etiopía.

Se ha vilipendiado a Jartum como oligarquía autocrática culpable de un genocidio selectivo tanto en Darfur como en el Sur de Sudán. Esta atención deliberada al baño de sangre e inestabilidad en Darfur y el Sur de Sudán tiene motivaciones políticas, en concreto, en los vínculos de Jartum con los intereses petrolíferos de China.

Sudán suministra a China una importante cantidad de petróleo. La rivalidad geopolítica entre China y EEUU por el control de los suministros globales energéticos africanos es la verdadera razón del castigo a Sudán y del fuerte apoyo mostrado por las autoridades estadounidenses, de la UE y de Israel ante la secesión del Sur de Sudán.

Es en ese contexto donde se ha arremetido contra los intereses de China. Esto incluye el ataque de octubre de 2006 de la milicia del Movimiento por la Igualdad y la Justicia (JEM, por sus siglas en inglés) contra la Greater Nile Petroleum Company en Defra, Kordofan.

Distorsionando la violencia en Sudán

Aunque hay una crisis humanitaria en Darfur y un brote de nacionalismo regional en el Sur de Sudán, se han manipulado y distorsionado las causas subyacentes del conflicto.

Las causas subyacentes de la crisis humanitaria en Darfur y del regionalismo en el Sur de Sudán están íntimamente relacionadas con intereses económicos y estratégicos. En todo caso, los verdaderos problemas son el caos y las tribulaciones económicas auspiciadas por fuerzas externas.

Bien directamente o a través de sus apoderados en África, EEUU, la UE e Israel son los principales arquitectos de los enfrentamientos e inestabilidad existentes tanto en Darfur como en el Sur de Sudán. Estas potencias exteriores han ayudado en el entrenamiento, financiación y armamento de las milicias y fuerzas que se oponen al gobierno sudanés dentro de Sudán.

En cuanto surge cualquier violencia, echan la culpa de la misma a Jartum mientras alimentan el conflicto a fin de instalarse y controlar los recursos energéticos de Sudán. La división de Sudán en varios estados es parte de ese objetivo. El apoyo al JEM, al Ejército de Liberación del Sur de Sudán (SSLA, por sus siglas en inglés) y a otras milicias que se oponen al gobierno sudanés, por parte de EEUU, la UE e Israel está orientado a conseguir el objetivo de dividir Sudán.

No es tampoco coincidencia que durante años EEUU, Gran Bretaña, Francia y toda la UE, con el pretexto del humanitarismo, hayan estado apremiando para que se desplieguen tropas extranjeras en Sudán. Así es, han presionado activamente para el desembarco de tropas de la OTAN en Sudán bajo la cobertura de un mandato de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

Se trata de una recreación de los mismos procedimientos utilizados por EEUU y la UE en otras regiones, donde se han dedicado a dividir, formal o informalmente, a una serie de países reestructurando sus economías e instalando gobiernos-títere bajo la presencia de tropas extranjeras.

Eso fue lo que sucedió en la antigua Yugoslavia (mediante la creación de varias nuevas repúblicas) y en Iraq, el país ocupado por EEUU y Gran Bretaña (a través de una balcanización suave mediante una forma calculada de federalismo que persigue establecer un estado débil y descentralizado).

Las tropas y la presencia extranjeras han sido el instrumento para el desmantelamiento del estado y la apropiación extranjera de la infraestructura, recursos y capitales.

La cuestión de la identidad en Sudán

Aunque al estado sudanés se le ha retratado como un estado opresor con su pueblo en el Sur de Sudán, debería señalarse que tanto el referéndum  como la estructura de reparto del poder del gobierno sudanés reflejan algo más. El acuerdo para el reparto del poder realizado en Jartum con Omar Al-Basher, el presidente de Sudán, incluye al Movimiento por la Liberación del Sur de Sudán (SPLM, por sus siglas en inglés). El líder del SPLM, Salva Kiir Mayardit, es el Primer Vicepresidente de Sudán y el Presidente del Sur de Sudán.

La cuestión de la etnia se ha puesto también al frente del nacionalismo regional o etno-regional que se ha auspiciado en el Sur de Sudán. Se ha presentado ante el mundo exterior, la división en Sudán entre los denominados sudaneses árabes y los denominados sudaneses africanos como la fuerza más importante del llamamiento del nacionalismo regional a la estatalidad en el Sur de Sudán. Con el paso de los años, se ha ido difundiendo y socializando esta auto-diferenciación en la psique colectiva del pueblo del Sur de Sudán.

Sin embargo, las diferencias entre los denominados sudaneses árabes y los denominados sudaneses africanos no son muy grandes. La identidad árabe de los denominados sudaneses árabes se basa fundamentalmente en su uso de la lengua árabe. Aunque asumamos incluso que ambas identidades étnicas sudanesas están totalmente separadas, es bien conocido en Sudán que ambos grupos están muy mezclados. La otra diferencia entre el Sur de Sudán y el resto de Sudán es que el Islam predomina en el resto de Sudán y no en el Sur de Sudán. No obstante, ambos grupos están profundamente ligados entre sí excepto en un sentido de autoidentificación en cuanto a sus derechos. Pero es de esas identidades diferentes de las que se han aprovechado los dirigentes locales y las potencias extrajeras.

El abandono de la población local de las diferentes regiones por parte de las elites de Sudán es la raíz que causa la ansiedad o animosidad entre la gente del Sur de Sudán y el gobierno de Jartum y no las diferencias entre los denominados sudaneses árabes y africanos.

El favoritismo regional es algo que ha venido funcionando en el Sur de Sudán.

El problema se agrava por la cuestión de las clases sociales. El pueblo del Sur de Sudán cree que su estatus económico y su nivel de vida mejorarán si forman una nueva república. Los dirigentes locales del Sur de Sudán, no los sudaneses sureños, han utilizado al gobierno en Jartum como chivo expiatorio de las miserias económicas y las percepciones de pobreza relativa del pueblo del Sur de Sudán. En realidad, las autoridades locales del Sur de Sudán no van a mejorar los niveles de vida del pueblo del Sur de Sudán sino a mantener su propio statu quo cleptocrático [1].

El viejo proyecto para balcanizar Sudán y sus vínculos con el Mundo Árabe

En realidad, el proyecto para la balcanización de Sudán data de finales del dominio colonial británico anglo-egipcio. Sudán y Egipto fueron un solo país durante muchos períodos distintos. En la práctica fueron un solo país hasta 1956.

Hasta la independencia de Sudán, hubo un movimiento fuerte para mantener unidos a Egipto y Sudán como un único país árabe que luchaba contra los intereses británicos. Sin embargo, Londres alimentó el regionalismo sudanés contra Egipto de la misma manera que se alimentó ese regionalismo en el Sur de Sudán contra el resto de Sudán. Al gobierno egipcio se le describió de la misma forma en que actualmente se describe al Jartum. Los egipcios aparecían explotando a los sudaneses al igual que los que no eran del sur de Sudán aparecían como explotadores de los sudaneses del sur.

Tras la invasión británica de Egipto y Sudán, los británicos también consiguieron mantener a sus tropas estacionadas en Sudán. Incluso mientras trabajaban para separar Sudán de Egipto, los británicos se esforzaban en crear diferenciaciones internas entre el Sur de Sudán y el resto de Sudán. Eso se hizo a través del Condominio Anglo-Egipcio, desde 1899 a 1956, que obligó a Egipto a compartir Sudán con Gran Bretaña tras las Revueltas Mahdist. Finalmente, el gobierno egipcio se negaría a reconocer la legalidad del Condominio Anglo-Egipcio. El Cairo pediría sin cesar a los británicos que pusieran fin a su ilegal ocupación militar del Sudán y dejaran de impedir la reintegración entre Egipto y Sudán, pero los británicos se negaron.

Se pone en marcha el Plan Yinon para Sudán y el Oriente Medio

La balcanización de Sudán está también vinculada al Plan Yinon, que es continuación de una estratagema británica. El objetivo estratégico del Plan Yinon es asegurar la superioridad israelí a través de la balcanización del Oriente Medio y los Estados Árabes, convirtiéndolos en estados cada vez más pequeños y más débiles. Es en este contexto en el que Israel está profundamente implicado en Sudán.

Los estrategas israelíes consideraron Iraq como el mayor desafío estratégico proveniente de un estado árabe. Por eso es por lo que se bosquejó Iraq como la pieza central de la balcanización del Oriente Medio y el Mundo Árabe. The Atlantic, por los motivos apuntados, publicó un artículo en 2008 de Jeffrey Goldberg titulado “After Iraq: What Will the Middle East Look Like?” (“Después de Iraq, ¿cómo quedará Oriente Medio”) [2]. En el artículo de Goldberg se presentaba un mapa de Oriente Medio que seguía estrechamente el trazado del Plan Yinon y el mapa de un futuro Oriente Medio presentado por el Teniente Coronel (retirado) Ralph Peters en el Armed Forces Journal del ejército estadounidense en 2006.

No es tampoco una coincidencia que, además de un Iraq dividido, se mostrara también un Sudán dividido en el mapa. Líbano, Irán, Turquía, Siria, Egipto, Somalia, Pakistán y Afganistán aparecían también presentados como naciones divididas. En cuanto a la representación de África Oriental que se reflejaba en el mapa, ilustrado por Holly Lindem en el artículo de Goldberg, es importante señalar que aparecían Eritrea, ocupada por Etiopía, que es un aliado de Israel y EEUU, y Somalia, dividida en Somaliland, Puntland y una Somalia más pequeña.

Mapa trazado por Holly Lindem para el artículo de Jeffrey Goldberg. Publicado en The Atlantic en el número de enero/febrero de 2008

En cuanto a Iraq, sobre la base de los conceptos del Plan Yinon, los estrategas israelíes pedían la escisión de Iraq en un estado kurdo y dos estados árabes, uno para los musulmanes chiíes y otro para los musulmanes sunníes. Esto se ha logrado mediante una balcanización suave federalista en Iraq, que ha permitido que el Gobierno Regional del Kurdistán negocie en nombre propio con las corporaciones petroleras extranjeras. El primer paso para establecer este estado de cosas fue la guerra entre Irán e Iraq, incluida y discutida también en el Plan Yinon.

En el Líbano, Israel no ha dejado de trabajar para exacerbar las tensiones entre las diversas facciones cristianas y musulmanas, así como drusas. La partición del Líbano en varios estados es también considerado como un medio para balcanizar Siria en varios estados árabes sectarios más pequeños. El objetivo del Plan Yinon se dirige también a dividir el Líbano y Siria en varios estados sobre la base de las identidades sectarias y religiosas de musulmanes sunníes, musulmanes chiíes, cristianos y drusos.

A este respecto, el asesinato de Hariri y el Tribunal Especial para el Líbano (STL, por sus siglas en inglés) han estado jugando a favor de Israel creando divisiones internas dentro del Líbano y alimentando el sectarismo políticamente motivado. Es por esta razón por la que Tel Aviv se ha mostrado tan partidaria del STL y le ha prestado tantos apoyos. Como clara muestra de la naturaleza politizada del STL y de sus conexiones con la geopolítica, EEUU y Gran Bretaña le han dado también millones de dólares al STL.

Las conexiones entre los ataques contra los egipcios coptos y el referéndum en el Sur de Sudán

Desde Iraq a Egipto, los cristianos del Oriente Medio están siendo atacados a la vez que se alimentan las tensiones entre musulmanes chiíes y sunníes. El ataque contra la iglesia copta en Alejandría del 1 de enero de 2011, o las consiguientes protestas y disturbios coptos no deben considerarse como hechos aislados [3]. Ni tampoco la consiguiente furia de los cristianos coptos manifestada contra los musulmanes y el gobierno egipcio. Estos ataques contra los cristianos están vinculados con los objetivos más amplios geopolíticos de EEUU, Gran Bretaña, Israel y la OTAN en Oriente Medio y en el Mundo Árabe.

El Plan Yinon estipula que si se dividiera Egipto sería también más fácil balcanizar y debilitar a Sudán y Libia. En este contexto, hay un vínculo entre Sudán y Egipto. Según el Plan Yinon, los coptos o cristianos de Egipto, que son una gran minoría en este país, son la clave para la balcanización de los estados árabes en el Norte de África. Así, el Plan Yinon afirma que la creación de un estado copto en el Alto Egipto (Sur de Egipto) y las tensiones entre cristianos y musulmanes dentro de Egipto son pasos vitales para balcanizar Sudán y el Norte de África.

Los ataques contra los cristianos del Medio Oriente son parte de las operaciones de inteligencia que tratan de dividir Oriente Medio y el Magreb. El momento en el que se producen los crecientes ataques contra los cristianos coptos en Egipto y el lanzamiento del referéndum en el Sur de Sudán no son una mera coincidencia. Los acontecimientos en Sudán y Egipto están vinculados unos con otros y son parte del proyecto para balcanizar el Mundo Árabe y el Oriente medio. Deben también estudiarse en relación con el Plan Yinon y con los acontecimientos en el Líbano y en Iraq, así como respecto a los esfuerzos para crear una escisión entre chiíes y sunníes.

Las conexiones exteriores del SPLM, del SSLA y de las milicias en Darfur

Como en el caso de Sudán, se han utilizado las interferencias o intervenciones exteriores para justificar la opresión a la oposición interna. A pesar de su corrupción, Jartum se ha visto acosado por negarse sencillamente a convertirse en un régimen títere.

Sudán tiene toda la razón al sospechar de las tropas extranjeras y acusar a EEUU, Gran Bretaña e Israel de erosionar la solidaridad nacional de Sudán. Por ejemplo, Israel ha enviado armas a los grupos de oposición y a los movimientos separatistas de Sudán. Eso se estuvo haciendo durante años a través de Eritrea hasta que Eritrea se independizó de Etiopía, lo que hizo que ésta perdiera su costa en el Mar Rojo y que las relaciones entre eritreos y etíopes hayan sido malas. Después, las armas israelíes entraron en el Sur de Sudán desde Kenia. Desde el Sur de Sudán, el Movimiento Popular para la Liberación de Suán (SPLM, por sus siglas en inglés), que es el brazo político del SSLA, transfiere armas a las milicias en Darfur. Los gobiernos de Etiopía y Kenia, así como la Fuerza Popular de Defensa de Uganda (UPDF, por sus siglas en inglés) han estado trabajando estrechamente con EEUU, Gran Bretaña e Israel en África Oriental.

El alcance de la influencia israelí en la oposición sudanesa y grupos separatistas es importante. El SPLM tiene fuerte vínculos con Israel y sus miembros y seguidores visitan regularmente Israel. A esto se debe que Jartum capitulara y eliminara a finales de 2009 las restricciones del pasaporte sudanés para visitar Israel a fin de satisfacer al SPLM [4]. Salva Kiir Mayardit ha dicho también que el Sur de Sudán reconocerá a Israel cuando se escinda de Sudán.

The Sudan Tribune informó el 5 de marzo de 2008 de que los grupos separatistas en Darfur y el Sur de Sudán tenían oficinas en Israel: “Los partidarios del SPLM en Israel anunciaron el establecimiento de una oficina en Israel, según publicaron en un comunicado de prensa. Tras consultas celebradas con los dirigentes del SPLM en Juba, los seguidores de este Movimiento en Israel han decidido establecer la oficina del SPLM en Israel”, se decía [sic] en un comunicado recibido por email desde Tel Aviv y firmado por el secretariado del SPLM en Israel.

El comunicado decía también que la oficina del SPLM promovería las políticas y la posición del grupo en la región. Añadía además que, de acuerdo con el Acuerdo Global de Paz, el SPLM tenía derecho a abrir oficina en cualquier país, incluido Israel. También indicaba que tenían alrededor de 400 partidarios en ese país. El líder rebelde de Darfur Abdel Wahid al-Nur dijo la pasada semana que había abierto una oficina en Tel Aviv [5].

El secuestro del Referéndum de 2011 en el Sur de Sudán

¿Qué ha sucedido con los sueños de un África unida o un Mundo Árabe Unido? El panarabismo, un movimiento para unir a todos los pueblos de lengua árabe, ha sufrido graves pérdidas, al igual que la unidad africana. El Mundo Árabe y África se han visto constantemente balcanizados.

La secesión y balcanización del África Oriental y del Mundo Árabe ocupan un lugar preeminente en los planes de EEUU, Israel y la OTAN.

EEUU, Gran Bretaña e Israel  han estado financiando la insurgencia del SSLA desde los años de la década de 1980. La formación de un nuevo estado en Sudán no intenta servir a los intereses del pueblo del Sur de Sudán. Ha sido y es parte de una agenda geoestratégica global que persigue controlar el Magreb y el Oriente Medio.

El proceso de “democratización” resultante antesala del referéndum de 2011 sirve a los intereses de las compañías petroleras anglo-estadounidenses en su rivalidad con China. Esto se produce en detrimento de la verdadera soberanía nacional del Sur de Sudán.

Texto original : http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=22736

Traducido para Rebelión por Sinfo Fernández

NOTAS:

[1] Una cleptocracia es un gobierno o/y estado que trabaja para proteger, extender, profundizar, continuar y fortalecer la riqueza de las clases dominantes.

[2] Jeffrey Goldberg: “After Iraq: What Will The Middle East Look Like?” The Atlantic, enero/febrero 2008.

[3] William Maclean: “Copts on global Christmas alert after Egypt bombing”, Reuters, 5 enero 2011.

[4] “Sudan removes Israel travel ban from new passport”, Sudan Tribune, 3 octubre 2009:http://www.sudantribune.com/spip.php?iframe&page=imprimable&id_article=32776 .

[5] “Sudan’s SPLM reportedly opens an office in Israel – statement”, Sudan Tribune, 5 marzo 2008:

http://www.sudantribune.com/spip.php?page=imprimable&id_article=26251 .

Mahdi Darius Nazemroaya es un escritor independiente establecido en Ottawa. Es especialista en temas estratégicos y geopolíticos del Oriente Medio y un frecuente colaborador  de Global Research.

Mahdi Darius Nazemroaya is a frequent contributor to Global Research. Global Research Articles by Mahdi Darius Nazemroaya

¿Por qué Libia y no Yemen?


Casi 50 opositores fueron asesinados por francotiradores en Saná. El régimen de Saleh es un aliado contra Al Qaida

Los opositores desafiaron ayer la militarización de la capital para pedir la renuncia de Saleh

Los opositores desafiaron ayer la militarización de la capital para pedir la renuncia de Saleh – Foto: Ap

20 Marzo 11 – – H. Montero

MAdrid- «Esto es horrible, es una matanza. Enfoque aquí, el mundo debe conocer que están masacrando al pueblo yemení», clamaba el pasado viernes un cirujano al cámara de una agencia de noticias en uno de los hospitales de Saná atestados por los casi  50 cadáveres, incluido el de una niña de 4 años, y 200 heridos de bala.

La sangría era consecuencia directa de los disparos de francotiradores que –presuntamente– el régimen había dispuesto en las azoteas de edificios próximos al campus universitario para dispersar la penúltima protesta contra el Gobierno de Ali Abdullah Saleh, que ahora se lava las manos y ha prometido depurar a los asesinos y compensar económicamente a los familiares de las víctimas.

Desde que comenzaron las revueltas en Yemen, hace más de un mes, han muerto unas 70 personas, la cifra de heridos roza el millar y el régimen se ha visto forzado a decretar el estado de emergencia que restringirá durante 30 días la libertad de movimiento y reunión de los yemeníes.

Además, con los tanques en las calles, la nueva fase en la que ha entrado la crisis en el país árabe permite al Ejército mayor libertad de movimientos. Como los que tuvo la Policía en la ciudad portuaria de Adén, donde seis manifestantes fueron acribillados a balazos también el pasado sábado.

A día de ayer, según los rebeldes yemeníes, al menos una localidad está bajo su control. Dar Saad, con unos 150.000 habitantes y considerada la puerta de entrada al Golfo de Adén, ha sufrido los peores enfrentamientos en los últimos días.

Siete personas han muerto para expulsar a las fuerzas de un régimen que lleva 32 años en el poder y que no logra apaciguar la revuelta pese a la renuncia  de Saleh a presentarse a la reelección en 2013 y a presentar la candidatura de su hijo y sucesor natural.

Los combates siguen también en Mukalla, otro puerto del Golfo de Adén de un millón de habitantes entre fuerzas gubernamentales y los opositores que protestan contra la corrupción y despotismo instalados en el régimen y exigen apertura.

La situación es similar: revueltas, ciudades tomadas, fractura entre grupos tribales y un régimen instalado en el poder desde hace lustros.

Un país con el triple de población que Libia que, sin embargo, no acapara la atención de la comunidad internacional pese a las pruebas de la violenta represión contra los manifestantes.

El apoyo del régimen prácticamente unipartidista de Saleh a la guerra contra la rama de Al Qaida en la península arábiga le ha supuesto una inyección de 250 millones de dólares llegados de Estados Unidos, que tan sólo ha pedido por boca del propio Obama que se «detenga a los responsables» de la matanza del sábado.

Por su parte, el titular de Exteriores británico, William Hague, calificó como «inaceptable» la hipótesis (más que real) de que los francotiradores estuvieran respaldados por el régimen y solicitó «un proceso urgente que responda a las demandas legítimas de los ciudadanos».
Los otros países árabes

SIRIA
Las fuerzas policiales reprimen funerales
Durante el entierro de dos de los cuatro manifestantes muertos el viernes, la Policía lanzó gases lacrimógenos a la multitud.


BAHRÉIN
Muere un manifestante herido el miércoles
La oposición confirmó el fallecimiento de uno de sus seguidores, con lo que se eleva a 11 el número de víctimas por la represión del Gobierno.


EGIPTO
La población acude en masa al referéndum
Los egipcios desbordaron ayer los centros de votación, donde decidieron por la enmienda de siete artículos de su constitución.


MARRUECOS
Hoy la oposición protestará de nuevo
El movimiento 20 de febrero pedirá más democracia, pese a que la manifestación no ha sido aprobada por el Gobierno.

La ira se expande dentro del mundo árabe : Entrevista con Michel Chossudovsky


La ira se expande dentro del mundo árabe : Entrevista con Michel Chossudovsky

Las manifestaciones en demanda de un cambio político en Bahrein, Libia, Argelia y Yemen fueron ayer duramente reprimidas
by Carmen Álvarez

CIUDAD DE MÉXICO, 20 de febrero.- Como dijo Gabriel García Márquez, procuran verse al espejo lo menos posible para no encontrarse con sus propios ojos. Pasan sus últimos días temerosos de su propia sombra, cercados por el odio; les llaman dictadores.

Algunos están aislados de la comunidad internacional como Kim Jong-Il, de Corea del Norte que no escucha a nadie y envía a prisión a quienes no lo adoran como su Amado Líder, otros son tolerados por las grandes potencias a cambio de explotar sus recursos naturales o su estratégica posición militar.

Pero muchos más se endeudan a nombre de sus conciudadanos y quedan a merced de los organismos acreedores multilaterales. Uno de ellos fue Hosni Mubarak, quien fue defenestrado por su pueblo el 11 de febrero, otro fue Ben Alí de Túnez, quien aceleró su caída en medio de una crisis alimentada por el alza de precios de los alimentos básicos que le impusieron el Fondo Monetario Internacional y Wall Street.

Michel Chossudovsky, el editor de Global Research.ca considerado como uno de los grandes expertos en globalización, comentó a Excélsior que fue testigo del sometimiento de Mubarak a sus acreedores, pues no tuvo ni voz ni voto en la aplicación de políticas totalmente opuestas a los intereses de sus conciudadanos.

“Yo estuve en Egipto, invitado por el ministro de Hacienda, cuando le impusieron el devastador programa de ajuste del Fondo Monetario Internacional, y la participación de Egipto en la Guerra del Golfo en 1991. Bueno, ni siquiera chistó”, dijo vía telefónica desde Kuala Lumpur, la capital de Malasia, donde es miembro de la Comisión de los Crímenes de Guerra en Irak.

Este economista de la Universidad de Ottawa explicó que las masivas medidas de austeridad, la desregulación de los precios de los alimentos y la fiebre privatizadora, empobrecieron a la población egipcia y desestabilizaron su economía.

Sin embargo, Mubarak era alabado entonces, dijo, como un “alumno modelo” del FMI.

Un esquema similar de imposiciones aceleró también la caída, a fines de enero, del también defenestrado Ben Alí de Túnez, el pasado 14 de enero, tras 24 años en la presidencia, pues aceptó el alza de precios en los alimentos básicos que le impusieron el FMI y Wall Street.

El acento ligeramente costeño al hablar español de Chossudovsky, autor de numerosos libros entre los que figura The Globalization of Poverty: Impacts of IMF and World Bank Reforms, resonaba desde la capital malasia horas antes de que Mubarak fuera sustituido por el líder del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, Mohamed Hussein Tantawi, y por el controvertido general Omar Suleiman, en la vicepresidencia.

Lo que, en estricto sentido, es para Chossudovsky el remplazo del viejo dictador u “obedecedor”  de las grandes potencias, por uno nuevo en el estratégico enclave africano cuyo territorio se extiende hasta el continente asiático a través de su península del Sinaí.

“Egipto es prácticamente una colonia, su situación es mucho peor que la de América Latina donde históricamente las dictaduras han tenido ciertos márgenes de decisión. Otra dimensión del problema es que a lo largo del gobierno de Mubarak, fundaciones de EU que mantienen lazos con el Departamento de Estado y el Pentágono, se dedicaron a apoyar a grupos de oposición para que también sirvan a sus intereses”, dijo.

Chossudovsky señaló que poco antes de la caída de Mubarak, entró en acción un personaje que movió los hilos de la política egipcia tras el telón:

Se trata de un misterioso diplomático retirado, Frank G. Wisner II, enviado a toda prisa por la administración Obama a El Cairo, el 31 de enero, a negociar una solución a las protestas callejeras. Era el hijo de Frank Gardiner Wisner (1909-1965), uno de los más destacados agentes de inteligencia de EU, que en 1953 articuló la caída del gobierno de Mohammed Mossadegh en Irán.

“Ése es nuestro mensaje al movimiento de protesta. Echen de la silla (de gobierno) a las marionetas políticas pero no se olviden de quiénes son los verdaderos dictadores”, escribió Chossudovsky el 29 de enero desde Siria para Global Research.ca.

Tom Ferguson, académico de la Universidad de Massachusetts en Boston conocido por sus estudios sobre el dinero en las elecciones, dijo a Excélsior vía telefónica desde Boston, que cuando estallaron las protestas en Egipto, se realizaba en Munich, Alemania, la Conferencia de Seguridad de la OTAN, que reúne a los líderes de la Unión Europea, quienes allí mismo tomaron decisiones clave para el destino de ese país.

“Algunos expertos evaden el tema de la instalación/o apoyo de EU a abyectos dictadores criminales en todo el planeta, justificándolo como la bobalicona torpeza de unos chicos bien intencionados. Pero otros reconocen que esas políticas son elaboradas deliberadamente para apoyar los intereses –léase corporativos– de EU”, escribió Ferguson para Like the Dew, A Journal of Southern Culture and Politics.

Les llaman dictadores

Para el historiador William Engdahl, el mundo vive un proceso de sustitución o “Destrucción Creativa” de viejos tiranos en esa región, impulsado por “el G-8”, el grupo de ocho países más industrializados del planeta.

Una serie de revoluciones suaves que Engdahl enmarca dentro del llamado “Proyecto Mayor para Oriente Medio” de Washington. Sin embargo, Hosni Mubarak se erigió como  un acérrimo opositor a las políticas del presidente estadunidense, Barack Obama, hacia Irán y su programa nuclear, hacia Siria, hacia Líbano y hacia el pueblo palestino.

Engdahl escribió para Global Research.ca y lemetropolecafe.com, entre otros medios, que Túnez y Egipto estaban en la lista del proyecto de Oriente Medio para llevar democracia y reformas económicas “liberales de libre mercado” a países donde opera el National Endowment for Democracy, una ONG financiada por el Congreso estadunidense.

En la lista de ese proyecto también figuran Jordania, Kuwait, Libia, Siria, Yemen, Sudán e incluso Israel.

Pero en el hit parade de los Peores Dictadores del Mundo convergen tiranos avalados por las potencias industrializadas a cambio de la instalación de enclaves militares o de la explotación de riquezas naturales.

Son tiranos que terminan sus días temiendo hasta de su propia sombra, como los describió Platón en su Libro VIII de La República hace más de 2 mil 380 años, dijo a Excélsior Bill Caspary de la Universidad de Nueva York

Global Research Articles by Carmen Álvarez

 

 

Los Rothschilds organizaron las revoluciones en Túnez y Egipto para eliminar a los bancos islámicos de los mercados emergentes del norte de África.


Paz Digital – Las revoluciones espontáneas en los Países Árabes y la pista del dinero. Por DonaldRumsfeld

Los Rothschilds organizaron las revoluciones en Túnez y Egipto para eliminar a los bancos islámicos de los mercados emergentes del norte de África.

Las revoluciones espontáneas en los Países Árabes y la pista del dinero

ORIGINAL EN INGLÉS

TRADUCCIÓN para Paz Digital, por DonaldRumsfeld


Paz Digital, 22-02-2011.
Los Rothschilds organizaron las revoluciones en Túnez y Egipto para eliminar a los bancos islámicos de los mercados emergentes del norte de África.

ANTECEDENTES

Túnez ha experimentado una creciente liberalización de la economía durante la última década: En el bienio 2010-2011, según Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, fue clasificado como el país más competitivo en África, así como el 32 º país económicamente más competitivo a nivel mundial. Las grandes poblaciones musulmanas del norte de África son una gran oportunidad de negocio para la banca islámica y para otros negocios.

Jacob Rothschild, miembro de alto rango de la rama británica de la dinastía Rothschild

Contrariamente a la creencia popular, las finanzas del mundo están controlados por “bancos centrales” privados que se hacen pasar por bancos del gobierno en casi todos los países en el mundo [La Corte de Apelaciones de EE.UU. dictaminó que la Reserva Federal (banco central de EE.UU.) es de propiedad privada en 680 F.2d 1239, Lewis c. Estados Unidos de América, N ° 80-5905].

Aunque es un secreto muy bien guardado, los Rothschild y sus socios poseen la mayor parte de las acciones de los bancos centrales (Federal Reserve Directors: A Study of Corporate and Banking Influence, Committee on Banking, Currency and Housing, House of Representatives, 1976, Charts 1-5) (Mullins, Eustace: Secrets of the Federal Reserve ; 1983). Con muy poca influencia de los gobierno, las economías de Túnez, Egipto, Yemen, Jordania y Argelia están estrictamente controladas por los bancos centrales de los Rothschild y su Fondo Monetario Internacional.

LOS MOTIVOS [DE LAS ALGARADAS] : Siga la pista del dinero

Los bancos islámicos han estado comiéndoles el terrenos a los Rothschilds en Oriente Medio, ya que no cobran intereses (según la Sharia), y están creciendo muy rápidamente entre la población musulmana del mundo, y (en estos tiempos económicos catastróficos) son más estables que los bancos occidentales.

Si bien es algo muy bueno que la gente se libere de la tiranía de los dictadores, también necesitan ser liberados de la tiranía del control económico y la servidumbre. La cuestión moral pertinente es: ¿el fin justifica los medios?

El yerno de Ben Ali, El Materi en la apertura de su banco Zitouna, primer banco islámico del norte de África, en mayo pasado

El yerno del depuesto presidente tunecino Ben Ali, Sakher El Materi, abrió el primer banco islámico de Túnez, Banque Zitouna, el 26 de mayo de 2010. Banque Zitouna es el primer banco islámico en la región del Magreb [África del Norte]. El banco era un primer paso hacia el nuevo programa de Ben Ali de amplias reformas, “Túnez, un polo de Servicios Bancarios y Centro Financiero Regional“, que iba a socavar el poder y los beneficios del Banco Central de Túnez (de propiedad privada por los Rothschild y sus socios).


El puerto financiero de Túnez se inauguró el pasado 19 de octubre. Es el primer centro financiero offshore en el norte de África

The Telegraph (19 de octubre de 2010) informó sobre la apertura de la oferta del megaproyecto de “Túnez: puerto financiero” del presidente Ben Ali para que Túnez fuese el centro financiero regional del norte de África y más aún: “El banco islámico de inversión, el Gulf Finance House (GFH) y el Gobierno de Túnez han creado el primer centro financiero offshore en el norte de África. El Centro formará parte del Puerto Financiero de Túnez, una zona de desarrollo $ 3 billones en Túnez… GFH, con sede en Bahréin, espera que el Centro permita a Túnez aprovechar su estratégica posición en el mar Mediterráneo y funcionar como un puente entre la UE y las economías en rápido crecimiento del norte de África [y el África subsahariana]. “

“Sin embargo, a pesar del mal ambiente actual, el potencial de la banca islámica en Egipto es enorme y se deben esperar más movimientos de Abu Dhabi Islamic Bank en Egipto, posiblemente en forma de una compra,” según Executive Magazine (08 de febrero 2011) que informa que “Un reciente informe de inteligencia sobre negocios de Oriente Medio lo decía más claramente cuando opinó: “Si Abu Dhabi Islamic Bank puede ofrecer con éxito sus productos islámicos, todo el mercado se le abrirá. Ya hemos visto que algunos de los bancos locales comienzan a anunciar sus productos islámicos en vista de la competencia que ven a punto de comenzar”.

“Es evidente que los bancos islámicos en el Golfo ya están anticipando el día en que sus mercados domésticos estén saturados. Y parece que Egipto estará en primera línea en el desarrollo de la banca regional y las finanzas islámicas.”

“Los países africanos como Argelia, Egipto, Libia, Marruecos, Túnez y Sudán están interesados en los ejercicios de sukuk (emisión de bonos islámicos). Gambia debutó con un acuerdo sukuk de $166 millones vendidos privadamente en los EE.UU. en 2006.” [International Finance Review (Reuters), 2008].

El artículo del New York Times “La banca islámica crece basándose en la riqueza petrolera, aprovechando los no musulmanes” (22 de noviembre de 2007) informó:

“El aumento de la riqueza petrolera lleva a la banca islámica -que se adhiere a las leyes del Corán y su prohibición contra el cobro de intereses- a posicionarse a nivel mundial…. Además de los préstamos islámicos, hay bonos islámicos, tarjetas de crédito islámicas… Los préstamos y bonos que se ajustan al Corán ya están disponibles en los Estados Unidos….

“‘Esta es una industria, en su camino desde un nicho de mercado para convertirse en una industria verdaderamente mundial”, según dijo Khawaja Mohammad Salman Younis, director general de operaciones en Malasia de la Kuwait Finance House, que es el segundo banco islámico más grande del mundo. “En el próximos de tres a cinco años verán a los bancos islámicos en Australia, China, Japón y otras partes del mundo. “

“En la banca islámica, los financieros están obligados a compartir los riesgos de los prestatarios, lo que significa que los depositantes son tratados más como accionistas, obteniendo una porción de las ganancias. Las ofertas financieras se asemejan a los contratos de arrendamiento con opción de compra, a los planes de pago a plazos, a la compra conjunta y a los acuerdos de venta o de alianzas “.

“La estampida hacia las finanzas islámicas es sobre todo un esfuerzo para aprovechar $ 1.5 billones de fondos que están chapoteando por todo el Oriente Medio, en gran medida debido a los precios del petróleo…. Estas inversiones han ayudado a encender la reactivación económica en todo el mundo musulmán en un momento de creciente conservadurismo religioso entre los 1.600 millones de fieles del Islam. El resultado es una expansión de la demanda de los servicios financieros que se adhieren a la ley islámica…

“Y mientras que los mayores bancos islámicos están en los ricos estados del Golfo, los mercados potenciales más atractivos están en Turquía y África del Norte (cursivas añadidas) y entre los musulmanes europeos…. “

“… Incluso los no musulmanes se están aprovechando de una creciente gama de productos islámicos que ofrecen rendimientos competitivos. Por ejemplo, David Ong-Yeoh, un ejecutivo de relaciones públicas cansado de preocuparse por el aumento de la tasa de interés en su hipoteca de tasa variable, la refinanció un préstamo fijo a 30 años de una institución financiera islámica. Ahora, paga cuotas periódicas que incluyen un margen de beneficio determinado para el banco.

“‘Las condiciones son mejores que los préstamos convencionales,” según dijo Ong-Yeoh, de 41 años.

“Las finanzas islámicas también evitan otras prácticas prohibidas. Los banqueros que cumplen con la Shariah no pueden recibir o proporcionar fondos para cualquier cosa que implica el alcohol, los juegos de azar, pornografía, tabaco, armas o de *****. Proponentes de la banca islámica dicen que estos son los límites de cualquier inversionista socialmente consciente puede apoyar, musulmán o no. También prevén llamamiento más amplio a la prohibición de la banca islámica sobre el interés, que se deriva de la prohibición del Corán contra la usura.

“Esta es una posición que tiene una larga tradición religiosa e histórica. El interés es condenado en repetidas ocasiones en la Biblia. Aristóteles lo denunció, los romanos lo limitaron y la Iglesia cristiana primitiva lo prohibió…. “

“La creencia de que el interés es injusto ahora sostiene a las finanzas islámicas…. La acumulación de beneficios está mal visto en el Corán a no ser que los ahorros se destinen a un uso productivo. “

“‘El dinero debe ser utilizado para mejorar el país o la economía,” según dijo Maraj. “El dinero no puede generar dinero”.

“Tampoco pueden los bancos islámicos simplemente dedicarse al comercio de dinero. ‘En el modelo de finanzas islámicas, los bancos deben movilizar fondos a través de un concepto de gestión de fondos,” dijo Rafe Haneef, Jefe de la Banca Islámica en Asia del Citigroup.

“De hecho, la banca islámica se supone que funciona más como una empresa de capital riesgo que la banca convencional.” El capital de inversión es un concepto islámico “, según Haneef.

“Defensores de esta banca dicen que este requisito de distribución de riesgos ayuda a reducir el tipo de abusos que llevaron al desastre hipotecario de las subprime en Estados Unidos. Los intelectuales [islámicos] consideran no islámico la sobrecarga de un cliente con una deuda o invertir en una compañía con una deuda excesiva.”

The Washington Post en, “La Banca Islámica: Estable en tiempos temblorosos” (31 de octubre 2008), informó: “A medida que las grandes instituciones financieras occidentales se tambaleaban una tras otra en la crisis de las últimas semanas, otro sector financiero está ganando nueva confianza: la banca islámica. Los defensores de la antigua práctica que ven a la Sharia como una guía que prohíbe el interés y comerciar con deuda, han promovido las finanzas islámicas como una cura para la crisis financiera mundial”.

“Esta semana, el ministro de comercio de Kuwait, Ahmad Baqer, fue citado al decir que la crisis global del sistema lleva cada vez más a más países a utilizar los principios islámicos en el funcionamiento de sus economías. El Subsecretario del Tesoro, Robert M. Kimmet, en su visita a Jiddah, dijo que los expertos de su agencia han estado estudiando las características de la banca islámica.

“Aunque la industria de billones de dólares de la banca islámica se enfrenta a los desafíos de la crisis en el sector inmobiliario y a los precios de las acciones, sus defensores dicen que el sistema se protege de la clase de colapso fuera de control que ha afectado a tantas instituciones. Por un lado, el uso de instrumentos financieros como los derivados, a los que se culpa de la caída de los gigantes bancarios, de seguros y de inversión, está prohibida. Por ser una excesiva asunción de riesgos.

“‘La belleza de la banca islámica y la razón que puede ser utilizada como un reemplazo para el mercado actual es que sólo promete lo que posee [a diferencia de los bancos occidentales de reserva fraccional] Los bancos islámicos no están protegidos si la economía va hacia abajo. – sufren -, pero nadie pierde hasta la camisa “, dijo Majed al-Refaie, que dirige el Unicornio Banco Europeo de Inversiones con sede en Bahrein”.

“La base teológica de la banca islámica es la Escritura que declara que la recolección de interés es una forma de usura, que está prohibida en el Islam. En el mundo moderno, esto se traduce en una actitud hacia el dinero que es diferente de la que se encuentra en Occidente. El dinero no puede simplemente sentarse y generar más dinero. Para crecer, debe ser invertido en empresas productivas.

“‘En las finanzas islámicas no se puede hacer dinero de la nada”, según dijo Amr al-Faisal, miembro de la junta de Dar al-Mal al-Islami, un holding que posee varios bancos islámicos e instituciones financieras. “Nuestro objetivo es estar vinculados a la actividad económica real, como un activo o un servicio. No se puede hacer dinero con dinero. Tienes que tener un edificio que fue comprado en realidad, un servicio efectivamente prestado, o un bien que se vendió en realidad. “

“Los banqueros islámicos describen los depositantes como algo similar a los socios, su dinero se invierte y participación en las ganancias o en las pérdidas que resultan (En las entrevistas, los banqueros no podían recordar un caso en que los depositantes perdieran dinero, debido a que los bancos ponen esos fondos sólo en las inversiones de muy bajo riesgo, según dijeron”.)

Es fácil ver por qué los Rothschild y su red de bancos occidentales convencionales se verían amenazados por una competencia más atractiva: los bancos islámicos más conservadores.

A finales de 2008, la Ministra Francesa de Finanzas, Christine Lagarde, anunció la intención de Francia de hacer de París “la capital de las finanzas islámicas” y dijo que varios bancos islámicos abrirían sucursales en la capital francesa en 2009. Fuentes francesas consideran este sector del mercado financiero puede estar valorado entre 500 y 600 millones de dólares y podría crecer en un promedio del 11% anual.

John Sandwick, director general de gestión de activos de la firma suiza de gestión Encore, definió la apertura de varios bancos islámicos suizos como “la carrera para controlar un sustancioso premio que hoy en día está valorado de cientos de miles de millones, pero en el futuro serán miles de millones de dólares de patrimonio islámico “.

“De acuerdo con Standard and Poor’s, los activos de la banca islámica alcanzaron cerca de $400 mil millones en el mundo en 2009. En noviembre de 2010, The Banker publicó su última lista oficial de las 500 instituciones islámicas financieras e Irán encabeza la lista. Siete de cada diez bancos islámicos en el mundo son iraníes, según la lista. ” (IStockAnalyst, 08 de febrero 2011)

El hijo de Ben Alí abre el primer banco islámico en el atractivo mercado del norte de África

Al comentar sobre la apertura de la Banque Zitouna (islámica) el International Business Times (28 de mayo de 2010) del Banco Mundial informó que “el norte de África ha comenzado a adoptar las finanzas islámicas, después de años mirando desde la barrera, en parte para canalizar más petrodólares del Golfo hacia la región… .

Túnez tiene una de las economías más abiertas de la región y atrae importantes inversiones de la Unión Europea, algo que se espera que se acelere a partir de 2014, cuando, según ha dicho el Gobierno, la moneda (el dinar tunecino) será totalmente convertible. “

El Global Islamic Finance News (31 de mayo de 2010) informó que “La Banque Zitouna también busca dar una dimensión regional a sus actividades, en particular en la región del Magreb [África del Norte], tanto más cuanto que es el primer banco especializado que no pertenece a un grupo bancario extranjero “, y pasó a añadir,” El Banco tratará también de forjar fuertes relaciones con los bancos del Magreb y el Mediterráneo para garantizar el flujo necesario de operaciones financieras para sus clientes. Los directivos del banco destacaron que la institución financiera ha establecido relaciones con 12 bancos islámicos en colaboración con el Instituto de los Bancos Islámicos en Bahrein.

La formación de bancos Zitouna había sido anunciada previamente en el Boletín Oficial de la República de Túnez el 10 de septiembre de 2009. Túnez y Marruecos autorizaron las finanzas islámicas en 2007, en parte para canalizar una mayor inversión en su oferta turística en rápido crecimiento y la industria inmobiliaria.

Debido a ser el yerno del presidente Ben Ali, la Banque Zitouna de Materi se estaba expandiendo en Túnez como monopolio. El Materi había construido un imperio de negocios de gran alcance: tenía empresas de noticias y medios de comunicación, banca y servicios financieros, automoción, transportes y cruceros, inmobiliarias y agricultura, productos farmacéuticos y, el pasado 22 de noviembre compró una participación del 50% en Orascom Telecom por 200.000 millones .

La reciente apertura del Puerto Financiero de Túnez estuvo a punto de convertirse en el centro financiero regional del norte de África y, con su posición estratégica en el Mediterráneo, pudo llegar a ser un puente entre la UE y las economías en rápido crecimiento del norte de África y África subsahariana.

El 20 de enero de 2011, la Banque Zitouna, primer banco islámico de Túnez fue intervenido por el Banco Central de Túnez (Rothschild). El banco de propiedad de Sakher El Materi, de treinta años de edad, yerno del depuesto líder tunecino Zine El Abidine Ben Ali fue puesto bajo el “control” del banco central. El Materi se encuentra actualmente en Dubai. La medida se produjo un día después de que 33 miembros del clan Ben Ali fueran arrestados por delitos contra la nación. La televisión estatal mostró lo que dijo eran oro y joyas del clan. Suiza también congeló los activos de la familia de Ben Ali.

Los bancos islámicos de Egipto amenazados por la revolución Rothschild: El viejo Potter contra Harry Bailey

Un fotograma de la película “It’s A Wonderful Life”

El escenario siguiente es justo el de la película de 1946 de Frank Cappa: “It’s A Wonderful Life”, con el viejo Potter (Rothschild) dándole problemas al banco de Harry Bailey, el tradicional banco de ahorros y préstamos (banco islámico):

Los productos bancarios islámicos (halal) no han logrado avances significativos en el norte de África aún, excepto en Egipto. “Hay varios bancos islámicos que operan en Egipto: Faisal Islamic Bank, Al Baraka Egipto (Al-Ahram Bank) y Abu Dhabi Islamic Bank NBD. Puede haber otros también”, según Blake Goud, un experto en finanzas islámicas (The Review – Oriente Medio, 31 de enero 2011)… “, y los riesgos de una corrida bancaria deben interesar a las personas interesadas en la banca islámica en todo el mundo, ya que podría proporcionar una prueba de cómo los bancos islámicos son muy resistentes a la crisis.

“Lo que quiero decir es que la situación de Egipto, que podría ser una oportunidad fantástica para que el pueblo egipcio expusiera una debilidad en el sector de la banca islámica, si es problemática. El principal riesgo para un banco es que haya una carrera y el banco no puede cumplir con las retiradas de los depositantes con el dinero disponible en efectivo. Esto obliga a los bancos para recaudar dinero de otros medios. En la mayoría de los casos, se puede obtener un préstamo interbancario de otro banco durante la noche que le permite hacer frente a las retiradas. Si otros bancos son renuentes a prestar a un banco determinado debido a los temores sobre la calidad de los activos, entonces el banco, por lo general, tienen acceso a una línea de crédito del banco central, que funciona como el prestamista de último recurso.

La cuestión clave para los bancos islámicos es que no pueden de tomar ventaja del mercado de préstamos interbancarios, ni pueden pedir prestado a (o prestar a) el banco central, ya que esos préstamos generan intereses. La única alternativa es encontrar a otros bancos (la mayoría de los bancos islámicos) dispuestos a extender préstamos bilaterales compatibles con la Sharía a menudo usando murabaha [declaración del precio de coste al comprador]. En un país como Egipto, donde la industria de la banca islámica es una pequeña porción del sistema bancario total, no se produce un riesgo sistémico si la banca islámica cae, pero sí importa mucho a los depositantes de otros bancos islámicos en el país y en el mundo. Si existe la posibilidad de que una corrida de un banco islámico no fuera detenida por alguien, bien fuese un banco extranjero, un banco multilateral como el Banco Islámico de Desarrollo o el Banco Central de Egipto (a través de medidas de emergencia), entonces se podría dañar la confianza en los bancos islámicos.

“Si ninguna de estas opciones están disponibles, el banco tendrá que tratar de recaudar fondos mediante la venta de sus activos, la mayoría de los cuales (los préstamos) son ilíquidos en el corto plazo. Tendrá que tener pérdidas en la venta para conseguir la caja que necesita para cubrir los retiros. Si esto continúa y el banco vende activos suficientes a menor valor del que se apunta en el balance, el patrimonio del banco será negativo (el valor de los activos menos los pasivos) y pasará a situación de insolvencia (cuando antes era sólo ilíquidos). Este es el peligro fundamental en la banca desde una perspectiva de estabilidad financiera. Si muchos bancos sufren carreras y tienen que vender activos, la carrera podría ser auto-sostenible y contagiosa. Incluso un banco sano frente a una carrera puede convertirse en insolvente .

“La pérdida de confianza es algo más que un golpe en la reputación y un golpe en el ego de los bancos islámicos. Haría más difícil para los bancos islámicos atraer y retener a los depositantes y podría aumentar el costo por el que pueden atraer a los depositantes. Esto haría que el banco fuese menos rentable (que hace que el beneficio esté en el diferencial entre el rendimiento de los fondos invertidos y el costo de los préstamos de los depositantes). La baja rentabilidad disminuirá el atractivo de los bancos islámicos para los inversores de capital y limita su capacidad para aumentar el capital a través de ofertas de capital (o por lo menos el aumento de la dilución para los accionistas actuales). Se reducirá la cantidad disponible para complementar el capital, así como pagar dividendos a sus accionistas.

“Por lo tanto, es importante que los bancos islámicos en Egipto lo hagan a través de la corrida que se prevé, si llega a materializarse, no sólo por los accionistas de los bancos, sino también por la industria de la banca islámica.”

Por el contrario, Bloomberg informa, “los bancos de Egipto corren el riesgo de un aumento en los retiros de los clientes cuando abran, colocándolos entre las empresas más afectadas por el levantamiento nacional en contra del presidente Hosni Mubarak… el gobernador del Banco Central, Farouk El-Okdah, dijo en un entrevista telefónica el 29 de enero que su banco tiene $ 36 mil millones en reservas, suficientes para acoger a los inversores en caso de que deseen retirar los fondos. Su segundo, Hisham Ramez, dijo que los préstamos interbancarios “funcionarán correctamente” cuando los bancos se vuelvan a abrir. Dijo que la situación de seguridad determinará cuándo será posible.

Preguntado sobre el riesgo de una corrida bancaria, Mohamed Barakat, presidente de la estatal Banque Misr y el presidente de la Asociación de la Banca, dijo en una entrevista telefónica que los prestamistas de Egipto son “muy líquidos”, “con un promedio de préstamo-depósito del 53%. [...]. “La tasa interbancaria ofrecida, el nivel de carga a la que los bancos se prestan unos a otros, se encuentra en un máximo del 8,5 por ciento en los últimos 16 meses.”

LOS MEDIOS: APADRINAR A LOS ACTIVISTAS PRO-DEMOCRACIA

Las revoluciones Rothschild se hacen bajo el pretexto de llevar la democracia y deponer a los déspotas, pero el verdadero objetivo es crear inicialmente un caos y un vacío de liderazgo, y rápidamente ofrecer una solución: instalar una marioneta que va a hacer la política de los Rothschild. Los ciudadanos ganan en libertad de expresión y asociación, pero se vuelven siervos económicos.

Estas revoluciones son coordinadas al más alto nivel por el Grupo Internacional de Crisis de los Rothschild. Mohamed ElBaradei, ya está siendo promocionado como un nuevo líder para Egipto. ElBaradei es un administrador del Grupo Internacional de Crisis. Otro miembro de la junta de este grupo es Zbigniew Brzezinski. George Soros se sienta en el comité ejecutivo. Los dos últimos son los hombres ubicuos de los Rothschild.

Las revoluciones son del mismo libro de instrucciones que las “revoluciones de color” no muy violentas. Estas revoluciones han tenido éxito en Serbia, sobre todo la Revolución Bulldozer (2000), la Revolución de las Rosas en Georgia (2003), la Revolución Naranja de Ucrania (2004), la Revolución del Cedro en El Líbano y (aunque más violenta que las anteriores) la Revolución de los Tulipanes en Kirguistán (2005) y la Revolución del Jazmín en Túnez. La Revolución Verde en Irán (2009) no tuvo éxito.

El multimillonario liberal, George Soros, financió la formación de activistas en el norte de África

The Guardian informó (26 de noviembre 2004) que las siguientes instituciones estuvieron “directamente implicadas” en la organización de las revoluciones de colores: la Open Society Foundation de George Soros, el National Endowment for Democracy (NED), el International Republican Institute y la Freedom House. El Washington Post y el New York Times también informaron de una participación sustancial de Occidente en algunos de estos eventos.

Los activistas de Otpor en Serbia dijeron que las publicaciones y la formación que recibieron de los EE.UU. a través del personal de la Albert Einstein Institution fue fundamental en la formación de sus estrategias. La Albert Einstein Institution está financiada por la Fundación Soros y la NED. (Wikipedia)

En el artículo, “La revuelta de Georgia lleva la marca Soros” (26 de noviembre de 2003), el Globe & Mail informó: “[Open Society Institute de Soros] envió un activista de Tbilisi de 31 años de edad llamado Giga Bokeria a Serbia para reunirse con miembros de la Otpor (Resistencia) y enseñar cómo se utilizan las manifestaciones callejeras para derrocar al dictador Slobodan Milosevic. Luego, en el verano, la fundación Soros pagó un viaje de regreso a Georgia de activistas de Otpor, que impartieron cursos de tres días de enseñanza a más de 1.000 alumnos para emprender una revolución pacífica “.

Activistas egipcios con camisetas de Otpor. Otpor fue iniciada por Soros en Serbia y ha entrenado a activistas en otras revoluciones de colores.

Varios organizadores de la protesta en las calles de Egipto la semana pasada llevaban camisetas de Otpor. Estas camisetas son regaladas por Otpor en las sesiones de entrenamiento. Esto es sólo para decir que puede haber una conexión entre los manifestantes de Túnez y Soros.

En 2007-08, la Freedom House [financiado por Soros y la Iniciativa de Asociación del Medio Oriente (MEPI)] tenían el siguiente programa: “Una nueva generación de abogados, un programa financiado por MEPI que ayuda a los jóvenes activistas de la sociedad civil que trabajan para el cambio político pacífico en el Oriente Medio y África del Norte, encabezó la campaña “Abogados contra la Corrupción”, en Túnez. El grupo de “periodistas, abogados y otros activistas que abogan por la reforma democrática” tuvo una reunión con la entonces Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, en un viaje a Washington, el Día de los Derechos Humanos, 10 de diciembre de 2008. En mayo de 2009, la Secretaria de Estado Hillary Clinton se reunió con el grupo de activistas / disidentes. Freedom House informó en su página web que el grupo también visitó “a funcionarios del gobierno de EE.UU., a miembros del Congreso, a medios de comunicación y grupos de reflexión… Después de regresar a Egipto, los becarios recibieron pequeñas subvenciones para poner en marcha iniciativas innovadoras, como la defensa de la reforma política a través de Facebook y mensajes SMS. “

Y también desde la página web de Freedom House: “A partir de del 27 de febrero al 13 de marzo [2010], Freedom House acogió a 11 bloggers de Medio Oriente y África del Norte para un curso de dos semanas sobre Estudios Avanzados sobre Nuevos Medios de Comunicación en Washington DC” .

En 2010, la Open Society Institute de Soros, financió una beca llamada “¿Puede Tweet su camino hacia la democracia? La promesa de los medios de comunicación participativos en África ” se habla en la página web de la OSI de como” Etiopía y Egipto han sido el foco actual del programa de investigación, la financiación de OSI permitirá que el proyecto se amplíe para incluir:…. Uganda, Zimbabwe, Túnez , Eritrea y Ruanda…. se espera que contribuya a la comprensión de los nuevos medios de comunicación en África y sus vínculos con la democratización. También se pretende que el estudio se utilizará como material de partida para futuras investigaciones.”

Facebook
Twitter fueron el medio principal de organizar la revolución en Egipto: “Los activistas de Kifaya de Egipto (Basta) – una coalición de opositores al gobierno – y el 06 de abril Movimiento de la Juventud organizó las protestas en Facebook y Twitter….” (La Voz de América).

En el Foreign Policy Journal, el Dr. D.K. Bolton (19 de enero 2011) escribe: “[National Endowment for Democracy] y Soros trabajan en conjunto, apuntando a los mismos regímenes y utilizando los mismos métodos…. Por lo menos diez de los veintidós directores de laNED son también miembros del think tank plutocrático, el Consejo de Relaciones Exteriores…. ” (El Consejo de Relaciones Exteriores es la hermana de América del Real Instituto de Asuntos Internacionales en el Reino Unido: ambos son instrumentos de control plutocrático que operan tras el telón).

La siguiente es una lista parcial de las subvenciones tomada de la página web de la NED para el año 2009 (último año disponible):

En Túnez, la atención se centró en los jóvenes activistas en formación:

Foro Al-Jahedh por la Libertad de Pensamiento. $131.000 para fortalecer la capacidad y construir una cultura democrática entre los jóvenes activistas de Túnez.

Centro Mohamed Ali de Investigación, Estudios y Capacitación. $33.500 para formar un grupo de jóvenes activistas en Túnez sobre el liderazgo y la capacidad de organización para fomentar su participación en la vida pública. [MACRST] llevó a cabo un entrenamiento intensivo de cuatro días de duración del programa de instructores de un núcleo de 10 jóvenes activistas cívicos de Túnez sobre el liderazgo y las habilidades de organización, formación de 50 hombres y mujeres activistas de 20 a 40 en el liderazgo y la toma de de decisiones y trabajó con los activistas capacitados a través de 50 visitas in situ a sus respectivas organizaciones.

Asociación para la Promoción de la Educación. $ 27.000 para fortalecer la capacidad de los maestros de secundaria para promover los valores democráticos y cívicos en sus aulas. APES llevó a cabo un taller de capacitación de instructores para profesores universitarios e inspectores escolares y celebró tres seminarios de dos días de capacitación para 120 maestros de escuelas secundarias…”.

Las organizaciones mencionadas y otras han sido beneficiarios de las subvenciones actuales de la NED en Túnez, como la siguiente lista de años anteriores indica:


2008
Foro de Al-Jahedh por la Libertad de Pensamiento recibió 57.000 dólares para entrenar a activistas de Túnez, el Centro Mohamed Ali de Investigación tiene $ 37.800; Tunissian Arab Civitas Institute, $ 43.000 para la formación de profesores en “valores cívicos” y el Center for International Private Enterprise (CIPE), 163.205 dólares “para inculcar los doctrinas de libre empresa entre los empresarios tunecinos, que refleja el objetivo real de la NED en su promoción de “los valores democráticos y la sociedad civil”: la globalización” (Bolton, 2011).

2007: AJFFT recibió $ 45.000 para desarrollar activistas de Túnez, el Instituto Árabe de Derechos Humanos recibió $ 43.900; El Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE), $ 175, 818; el Centro Mohamed Ali de Investigación, Estudios y Formación $38.500, la Organización Marroquí de Derechos Humanos $ 60.000 “para fortalecer un grupo de jóvenes abogados de Túnez para movilizar a los ciudadanos sobre temas de la reforma.”

En Egipto, el número de becas NED se duplicó en 2009 para 33 proyectos por un total de $ 1.4 millones y el foco ha cambiado de la promoción de las empresas privadas a la formación de jóvenes abogados de derechos humanos y la identificación y formación de jóvenes activistas. Será interesante ver cuándo (si?) la NED publica las subvenciones de 2.010. Desde el sitio web de NED, la siguiente es una muestra de las subvenciones para el año 2009:

Unión de la Juventud Liberal de Egipto (EULY) $33.300 para ampliar el uso de nuevos medios de comunicación entre los activistas jóvenes para la promoción de ideas y valores democráticos. EULY capacitó a 60 jóvenes activistas en la utilización del cine para la difusión de ideas y valores democráticos. La Unión llevó un total de cuatro talleres de capacitación de dos meses de duración en El Cairo para construir el conocimiento político y las habilidades técnicas cinematográficas de jóvenes que participan en organizaciones no gubernamentales.

Instituto de Estudios Andalus para la Tolerancia y Contra la Violencia (AITAS) $48.900 para fortalecer el entendimiento entre los jóvenes del Parlamento de Egipto y capacitar a los activistas regionales en el uso de las nuevas tecnologías como herramientas de control político. AITAS llevó a cabo una serie de talleres para 300 estudiantes universitarios para aumentar la conciencia de las funciones del parlamento y hacerlos participar en la supervisión de las comisiones parlamentarias. AITAS también fue sede de ocho pasantías de un mes para los activistas de la juventud de Oriente Medio y Norte de África para compartir sus experiencias utilizando tecnologías basadas en Internet para el seguimiento de los esfuerzos.

Puente Centro para el Diálogo y el Desarrollo (BTRD) $ 25,000 para promover la expresión juvenil y la participación en asuntos de la comunidad a través de nuevos medios de comunicación. BTRD capacitó a jóvenes entre las edades de 16 y 26 en el uso de herramientas de medios de comunicación nuevos y tradicionales para informar sobre los problemas que enfrentan sus comunidades. BRTD también creó un sitio web de videos sobre los derechos humanos y campañas sobre los nuevos medios de comunicación en Egipto.

Instituto Egipcio para la Democracia (EDI). $48.900 para promover el control de la gestión de los políticos y la transparencia en el Parlamento a través de la participación del público y fortalecer la capacidad legislativa. EDI elaboró informes trimestrales de seguimiento y realización de seminarios para discutir el desempeño general del Parlamento y ofrecer recomendaciones sobre la legislación propuesta en la Asamblea del Pueblo. EDI siguió, recolectó y documentó evidencias de la corrupción en El Cairo y Alejandría .

Unión de Abogados para Estudios Democráticos y Jurídicos (LUDLS). $20.000 para apoyar la libertad de asociación mediante el fortalecimiento de la capacidad de los activistas jóvenes para expresarse y organizarse pacíficamente dentro de los límites de la ley. LUDLS capacitó a 250 jóvenes activistas en la reunión pacífica y de solución de controversias.

Nuestras Manos para el Desarrollo Integral. $19,200 para involucrar a los jóvenes Minya en el activismo cívico y alentar las iniciativas dirigidas por jóvenes y el voluntariado. Nuestras Manos llevó a cabo dos reuniones públicas para los jóvenes locales para discutir los desafíos y para identificar a los líderes jóvenes que se beneficiarían de cursos de formación adicionales.

Los participantes hicieron un cortometraje sobre la participación política de los jóvenes y desarrollaron e implementaron planes de acción para resolver los problemas que enfrenta la juventud en la provincia. Nuestras Manos también proporcionó a los jóvenes Minya la oportunidad de aprender de la experiencia de la red y con los activistas de El Cairo y las ONG.

“Foro de la Juventud. $19.000 para ampliar y mantener una red de jóvenes activistas en los campus universitarios de Egipto y para fomentar la participación de los estudiantes universitarios en las elecciones sindicales estudiantiles y actividades cívicas en el campus….”


NED y Soros han estado inyectando millones de dólares en la formación del norte de África, los maestros a favor de la democracia, abogados, periodistas y activistas jóvenes.
En 2009, se duplicó con creces sus esfuerzos de capacitación. ¿Por qué, en este momento, el apoyo que durante 30 años han tenido estos dictadores ha sido socavado? El premio son las economías de rápido crecimiento del norte de África. Esto coincide con los esfuerzos de Ben Ali de Túnez para hacer el Centro Financiero del norte de África y promover la banca islámica. Los Rothschilds quieren que los musulmanes del Norte de África pidan prestado a los bancos Rothschild y que paguen intereses a los tipos que decide el banco central de los Rothschild: estos no quieren que los musulmanes puedan pedir prestado a los bancos islámicos y no paguen ningún interés. Los Rothschilds quieren que los musulmanes traspasen su opresión política presente a manos de dictadores brutales para ser servidores de la futura servidumbre económica bajo el control del banquero Lord Rothschild.


ORIGINAL EN INGLÉS
: puppet99.com/?p=126

TRADUCCIÓN ORIGINAL: Paz-Digital
—————————————————

Editado 23-2-2011:

DonaldRumsfeld es un nick, como el del resto de miembros de PD o como los que usamos en este mismo foro.

También avisó que borraré tags de contenido violento o similares.

Por último, edito el final de la noticia para ver si queda claro que la fuente es Paz-Digital, no yo. 

Editado 4-3-2011:

A continuación pongo enlaces directos a la web del “National Endowment for Democracy“, organismo que junto a George Soroshan montado las revoluciones por encargo de los Rothschilds:

TÚNEZ

-Subvenciones para el año 2009.

-Subvenciones para el año 2008.

-Subvenciones para el año 2007 (Ver nota):

http://www.ned.org/publications/annu…ion-of-2007-13

EGIPTO

-Subvenciones para el año 2009.

-Subvenciones para el año 2008.

-Subvenciones para el año 2007 (Ver nota):

http://www.ned.org/publications/annu…ion-of-2007–3

NOTA:

En los **** la palabra entera es “des cript ion”. La palabra s-c-r-i-p-t está censurada.

__________________


El Imperialismo Franco-Alemán. La Europa de las Etnias S.XXI. 11-S, 11-M y 7-J.

“… Pues lo que veo es que los FuKG se follaron a los PIIGS con vaselina prestándoles dinero digital a espuertas para que comprasen sus PRODUCTOS …” by Anonimo


Última edición por Tocqueville; 04-mar-2011 a las 01:30


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