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Reforma financiera del PP. Un traje a medida de los banqueros q no resuelve problemas Por TORRES y GARZÓN


Reforma financiera del PP.
Un traje a medida de los banqueros que no resuelve los problemas
VS 0 | | sección: web | 07/02/2012
Juan Torres López Y Alberto Garzón (Altereconomía)

El gobierno acaba de aprobar una nueva reforma del sector financiero (Real Decreto Ley 2/2012 de 3 de febrero de saneamiento del sector financiero) y una vez más se le dice a los ciudadanos que se hace para salir de la crisis, para favorecer la creación de empleo y para que baje el precio de la vivienda cuando, en realidad, se buscan otros objetivos y no van a ser esos los resultados que va a producir.

Según la nota informativa del Ministerio de Economía y la referencia oficial del Consejo de Ministros con la nueva reforma se persigue “mejorar la confianza y la credibilidad del conjunto del sector” disipando “las dudas del mercado sobre la valoración de los activos inmobiliarios (suelo, promociones y viviendas) que tienen las entidades en sus balances”. Según el gobierno, de esa manera se “incentivará la salida al mercado de viviendas a precios más asequibles” y también que el sector financiero “recupere su función principal, que es proporcionar a empresas y familias el crédito necesario para volver al crecimiento económico y la creación de empleo”.

En nuestra opinión, sin embargo, con esta nueva reforma no se van a conseguir esos objetivos. Por el contrario, creemos que (aunque tenga algún elemento positivo) se trata más bien de un nuevo paso encaminado a poner el mercado bancario español a más libre disposición de los grandes bancos. Con ella se da un paso más para que los bancos salgan de la deteriorada situación en la que se encuentran, por culpa de su irresponsable comportamiento en años anteriores, sin que sus dueños y gestores asuman responsabilidades y haciendo que sean los ciudadanos los que paguen el daño que han producido.

Para entender lo que está sucediendo y el efecto previsible de estas nuevas medidas hay que saber antes lo que en realidad le ocurre a la banca española.

La situación patrimonial de los bancos españoles

Los bancos, como todas las empresas, tienen en su balance activos y pasivos. Los activos incluyen los bienes (edificios, equipos, etc.) y los derechos (sobre todo, los créditos y préstamos que conceden a sus clientes). Los pasivos son las deudas que tienen, bien con sus propietarios (capital) o con terceros (los depósitos que reciben de sus clientes y los préstamos que reciben de otros bancos o del banco central). Y también, como en toda empresa, en su balance debe haber un equilibro adecuado entre los distintos tipos de activos y pasivos y entre el activo total y el pasivo total. Si los pasivos de un banco son mucho mayores que los activos (si debe mucho más de lo que tiene), no tendría bienes y derechos suficientes para hacerles frente y quebraría.

También hay que entender que el negocio de la banca consiste en aumentar lo más posible los créditos y préstamos que concede porque cada vez que los concede crea dinero y así obtiene beneficio y poder.

Pero para tener más activos (para poder dar más préstamos) debe disponer de los pasivos correspondientes (o más capital o más depósitos o más préstamos recibidos de terceros). Y lo que le ha pasado a la banca internacional y a la española en particular en los últimos años es que los depósitos que recibía y el capital disponible eran insuficientes para aumentar cada vez más su negocio concediendo más préstamos y créditos. Entonces, en lugar de aumentar su capital, recurrió a dos vías de obtención de más liquidez: aumentó su propio endeudamiento y las operaciones llamadas de “titulización” (La titulización consiste en vender en el mercado financiero los contratos bajo otro nombre a los inversores especulativos que los compran para volver a venderlos y así sucesivamente. Gracias a ella, los bancos cambiaban “papel”, los contratos de préstamos ya concedidos, por dinero y podían seguir dando créditos a sus clientes). Dos vías que han terminado siendo letales.

El incremento del endeudamiento (en el caso español principalmente con los bancos europeos) ha llevado a una situación límite cuando la crisis ha hecho su aparición. Y la titulización ha provocado un caos general cuando los contratos de préstamo iniciales (muchos de los cuales ya eran de por sí de muy baja calidad, como las hipotecas basura) comenzaron a perder valor porque aumentaba la morosidad y los impagos.
Cuando esto sucedió, los bancos quedaron descapitalizados: sus activos valían mucho menos (algunos incluso nada porque no se iban a cobrar nunca) y tenían un altísimo nivel de deuda. Los gobiernos y los bancos centrales les inyectaron billones de euros y dólares de liquidez pero sus agujeros eran tan grandes que incluso esos recursos multimillonarios fueron insuficientes. La consecuencia fue que cerraron el crédito, lo cual hundió a la economía real, a las empresas y al empleo.

Cuando los bancos acreedores veían que se ponía difícil cobrar esas deuda fue cuando impulsaron el “rescate” de los países, aunque en realidad era el rescate de sus bancos: el Fondo Monetario Internacional o los bancos centrales les daban préstamos que iban directamente a los bancos para que se recapitalizaran y pagaran sus deudas pero que pagaba la sociedad en su conjunto.

Los siguientes datos muestran la magnitud de estos procesos en España:

- El crédito total a residentes pasó de 701.663 millones de euros en 2002 a 1,8 billones en 2008. Un 70% de ese incremento fue dirigido hacia la construcción o sus actividades colindantes. Lógicamente, cuando la construcción se vino abajo, los bancos “se comieron” una gran parte de se crédito y su activo, por tanto, perdió valor real.

- En 2000 la banca española recibía 1,43 euros en depósitos por cada euro que concedía a crédito, mientras que en 2007 solo recibía 0,76 euros. Eso significaba que el incremento anterior de la deuda concedida solo pudo venir del endeudamiento de los bancos españoles con otros extranjeros.

- Así fue que la financiación interbancaria internacional y especialmente europea recibida por la banca española pasara pasado de 78.000 millones de euros a 428.000 en el último periodo de gran liquidez previo al estallido de la burbuja y al inicio de la crisis, según los datos del Fondo Monetario Internacional. Y también ha sido millonario su endeudamiento con el Banco Central Europeo (118.861 millones de euros solo en diciembre de 2012, la tercera parte del total solicitado por las entidades del eurosistema ese mes).

Las causas de la descapitalización de la banca española y su situación actual

A la hora de valorar la utilidad de las medidas de reforma financiera que se viene tomando es importante no olvidar que las causas de la deteriorada situación de la banca española son muy claras aunque las autoridades y los propios banqueros no quieren hablar mucho de ello:

a) El incremento de la deuda que es consecuencia de tres factores. El primero, el gran poder de la banca que ha logrado que se consoliden las condiciones económicas, legales, políticas, culturales e incluso antropológicas que favorecen la sumisión al régimen de endeudamiento creciente en que se basa su negocio. El segundo, que nadie le ha parado los pies a los bancos y estos no han perdido la oportunidad de hacer crecer su negocio incluso de forma irresponsable: dar préstamos. Eso llevó a conceder préstamos y créditos sin tener en cuenta la solvencia de los clientes, a conceder hipotecas por más del 100% del precio de la vivienda hipotecada o al 100% de las operaciones cuando se trataba de empresas, todo lo cual acumuló un riesgo desorbitado en el sistema. El tercero, las políticas que han incrementado la desigualdad y la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares que así han tenido que endeudarse cada vez más como consecuencia de la moderación salarial y de la subida del precio de la vivienda por la burbuja especulativa, en gran medida alentada o consentida por los gobiernos del PP y del PSOE.

b) La infravaloración del riesgo que suponía poner la inmensa mayoría de los recursos en una misma cesta: la construcción. Con tal de ganar dinero, los bancos multiplicaron como hemos visto el crédito promotor muy por encima de lo que era sensato y sostenible.

c) Para tratar de ganar depósitos que financiaran esa manera compulsiva de ganar dinero, los bancos exageraron su política comercial, abriendo oficinas en cualquier esquina y sobredimensionando el negocio.

d) La pasividad cómplice de las autoridades y particularmente del Banco de España. Sus propios inspectores denunciaron ante el gobernador nombrado por el PP y ante el ministro Solbes su “pasividad” ante el riesgo sistémico que todo lo anterior estaba provocando pero ni ellos ni nadie de los que denunciaban este peligro fue escuchado.

e) La flexibilidad que se ha dado a las normas contables para que los bancos hayan podido disimular durante todos estos años el riesgo que acumulaban. Y particularmente que la patronal bancaria europea consiguiera, cuando estalló la crisis, que se permitiera que los bancos valoren sus activos deteriorados a precios de adquisición y no de mercado. Es decir, que disimulasen completamente sus cuentas ante su clientela y la sociedad. Eso les permitía seguir repartiendo jugosos beneficios a pesar de que estaban completamente descapitalizados e incluso quebrados, lo que ha ido retrasando la solución al problema.

Todo ello es lo que ha llevado a la situación actual de la banca española: tuvo unos años de solidez y beneficios extraordinarios pero ahora se encuentra con que una buena parte de sus activos no valen lo que en realidad dicen sus balances porque se trata de activos relativos a la actividad inmobiliaria que se ha venido completamente abajo. En consecuencia, necesita gran cantidad de liquidez y capital para tapar ese agujero que no le resulta fácil encontrar y por eso dedica sus recursos a los destinos más rentables y seguros (como compra de la deuda soberana con el dinero del Banco Central Europeo) en lugar de dedicarlos a financiar a las empresas que crean empleo, provocando así que la economía se siga deteriorando continuamente. Y, como consecuencia de todo ello, los bancos extranjeros acreedores y sus gobiernos presionan al gobierno español para que tome medidas que garanticen el saneamiento de sus balances y el pago de la deuda.

¿Qué solución tenía el problema de la banca española?

La situación de descapitalización en la que se encuentra la banca española, y que gracias a su enorme poder político y mediático se ha ido disimulando durante estos años atrás haciendo creer a la población que solo era grave en el caso de las cajas de ahorros, hubiera tenido soluciones bastante claras:

- En primer lugar imponer un régimen de completa transparencia contable para detectar sin los engaños actuales su situación patrimonial.

- Dejar caer a los bancos que hubieran quebrado como consecuencia de su irresponsable o mala gestión en los años anteriores a la crisis y obligar a que sus responsables hicieran frente a sus responsabilidades económicas y legales.

- Nacionalizar el sector bancario deteriorado e imponer una lógica de servicio publico al conjunto de la actividad bancaria para garantizar el flujo de crédito a la actividad productiva en la línea y condiciones que, junto a Vicenç Navarro hemos desarrollado en los capítulos VII y X de nuestro libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España.

En lugar de ello, el anterior gobierno y el actual han cedido al interés de los banqueros, han dado a la banca todo tipo de ayudas, han entrado a saco contra las cajas de ahorros para desalojarlas del mercado y para ceder su cuota de mercado a la banca privada y han permitiendo que ésta sigan disimulando mediante artimañas contables su verdadera situación patrimonial.

La realidad muestra que, en contra de lo que se ha dicho cada vez que se tomaba una medida de apoyo a la banca, no se ha mejorado lo que se tiene que mejorar: su situación patrimonial y la financiación de la economía.

¿Qué pretende ahora el gobierno?

La nueva reforma el gobierno parte de plantear la situación en la que se encuentra la banca española.

Según el Ministerio de Economía, con datos del Banco de España, el sector financiero acumulaba en junio de 2011 323.000 millones de euros en activos inmobiliarios ligados al crédito promotor. De ellos, 175.000 millones entrarían en la categoría de problemáticos (88.000 millones en suelo y promoción en curso y 87.000 millones en promoción terminada y viviendas adjudicadas).

Los niveles de cobertura de esos activos problemáticos, es decir, las provisiones que las entidades han ido haciendo por si esos activos “fallaban” o perdían valor, es muy baja: 31% para los vinculados al suelo, 27% para los e promoción en curso y 25% para los de promoción terminada y viviendas.

El Ministerio de Economía afirma que esa baja provisión y el valor no realista que se le asigna en balance “dificultan a las entidades acudir a los mercados de financiación mayorista” y que eso “impide financiar adecuadamente al sector privado de la economía”.

Por esa razón, dice el Ministerio que “es imprescindible clarificar el panorama y situar la valoración de activos en una posición más acorde con la del mercado”.

Para evitar ese problema, la reforma se encamina a “sanear” activos problemáticos por valor de 50.000 millones de euros. Y para sanearlos se impone lo siguiente a las entidades financieras:

- Crear una dotación específica para aumentar las provisiones de esos activos problemáticos mediante una aportación extraordinaria que realizarán con cargo a sus resultados por un valor de 25.000 millones de euros.

- Crear un “colchón de capital” adicional, es decir, fortalecer su cuenta de capital mediante procedimientos diversos (ampliación de capital o modificando sus componentes a través de bonos convertibles, deuda subordinada, etc.). Ese colchón será del 20% sobre activos relativos a suelo y del 15% para los de promoción en curso y se dotará con cargo a beneficios no distribuidos por un importe de 15.000 millones de euros.

- Crear una provisión para hacer frente a un posible deterioro futuro de los activos no problemáticos. Esta será solo del 7% y por un valor aproximado de 10.000 millones. La fecha tope para realizar estas provisiones será el 31 de diciembre de 2012.

Sin embargo, la reforma va más lejos porque al mismo tiempo que lo anterior se establecen condiciones para las fusiones entre entidades y se establecen los requisitos para que se lleven a cabo y puedan ser aprobadas.

Además, el decreto-ley de reforma aborda otras dos cuestiones: la modificación del régimen jurídico de las cajas de ahorro y el establecimiento de límites en las retribuciones de consejeros (50.000 euros si son participadas mayoritariamente por el FROB y 100.000 si solo son financiadas) y directivos (300.000 y 600.000 respectivamente) de las entidades de crédito que han recibido apoyos públicos.

Con esas medidas, el gobierno afirma, como señalamos al principio, que “se conseguirá un mejor acceso de las entidades de crédito a los mercados de capitales, y una mejora del flujo de crédito a la economía real, con un impacto positivo sobre la producción y el empleo. Además, facilitará la salida al mercado de los activos inmobiliarios en poder de la banca, con el consiguiente abaratamiento de la vivienda”.

Lo que realmente se puede esperar de la nueva reforma financiera

Si se tienen en cuenta al mismo tiempo los factores que han desencadenado la situación de deterioro patrimonial en que se encuentra nuestro sector financiero y las medidas que ahora toma el gobierno se pueden hacer algunas consideraciones para evaluar y predecir el impacto que puede tener.

1. Es verdad que todo lo que sea cubrir mediante provisiones el daño patrimonial de las entidades financieras es deseable. Pero el problema es que no hay seguridad ninguna de que la evaluación del total de activos problemáticos del sector financiero realizada por el Banco de España y el gobierno sea realista. Por tanto, no se puede saber si realmente se está generando un saneamiento suficiente o si es solo muy limitado. De hecho, en el informe de 2011 del Banco de España donde se presenta el valor de 175.000 millones en activos tóxicos que el gobierno toma como punto de partida, sospechosamente no se desglosa esa cantidad, como se hacía el años anterior.

Sin establecer antes que nada normas claras y taxativas que permitan reflejar con total transparencia la realidad del sector, no se puede afirmar que la cantidad de 50.000 millones de euros en provisiones vaya a ser suficiente mejorar el acceso de la banca española a los mercados financieros. Sobre todo, cuando los mercados financieros ya han manifestado que el montante de esos activos problemáticos puede ser mucho mayor. Concretamente, Standard & Poors ha estimado que su valor se sitúa entre 296.000 y 313.000 millones de euros.

Si esta agencia y las demás, y en general los financieros que las utilizan, hacen esta estimación ¿se sentirán satisfechos con un saneamiento que no alcanza sino a menos de su sexta parte?

En nuestra opinión, la operación de saneamiento que se propone esta reforma es en realidad un superficial lavado de cara porque el aumento de las provisiones previsto es casi con toda seguridad insuficiente y, por tanto, no resuelve el auténtico agujero que tiene el conjunto de las entidades financieras españolas.

2. La naturaleza de las medidas que se proponen muestran el sinsentido con el que actualmente viene operando la banca. Por un lado se parte de reconocer que hay que sanear a las entidades y que no pueden financiar a la economía porque no lo están. Pero se recurre como fórmula de saneamiento a que ellas mismas dispongan de los recursos necesarios para hacer las provisiones. Cabría preguntarse, entonces, si disponen de esos recursos o no. Si los tienen, el problema radica en por qué no los dedican a financiar la economía, que es lo que con extraordinaria urgencia conviene resolver. Y si no los tienen parece que no tiene sentido pedirles que se saneen poniendo ellas mismas los recursos que se precisan para ello.

3. En principio, si las entidades se limitan a hacer esas provisiones, el saneamiento no costaría nada al erario público, como ha dicho el gobierno. Pero lo que sucede es que, como acabamos de señalar, eso será casi imposible que ocurra si es que las entidades se encuentran efectivamente en necesidad de ser saneadas. De hecho, lo que en realidad contempla la reforma son los incentivos y condiciones que hagan inevitable la fusión de entidades y es en estos casos cuando el gobierno sí pondrá dinero. Lo pondrá, es cierto, en forma de créditos pero sin que nada asegure que no terminen siendo a fondo perdido como en tantas otras ocasiones.

Además, por un lado se amplia el plazo para llevar a cabo las provisiones a dos años para las entidades fusionadas. Y por otro se establece que para disfrutar de las ventajas concedidas a quienes se fusionen será necesario, además de otros requisitos, que la integración eleve el balance de la entidad que compra en un 20% o en un 10% en casos excepcionales. Lo que claramente está pensado para que, cuando se obliga a hacer provisiones que las entidades no pueden asumir, las entidades grandes absorban a las más pequeñas y sigan acaparando el mercado, que es en realidad lo que se va buscando. Y, finalmente, se permite que cuando se hagan fusiones las provisiones se hagan a cuanta de capital y no de resultados, lo que permitirá registrar beneficios y no entrar en pérdidas.

4. El gobierno dice que con esta reforma será posible que el crédito vuelva a fluir a la economía pero lo cierto es que, aunque las provisiones sean necesarias, representan cantidades inmovilizadas. Por tanto, 50.000 millones más de provisiones significan una idéntica cantidad de menos en recursos para conceder financiación. Por tanto, no hay garantía ninguna de que se vaya a cumplir la previsión tan optimista que hace el gobierno.
 La duda en este sentido también proviene de saber que la falta de crédito no deriva solo de que la banca tenga dificultades para acceder a los mercados mayoristas, como dice el gobierno. De hecho, tiene barra libre en el Banco Central Europeo, de donde ha recibido cientos de miles de millones de euros que, sin embargo, no ha dedicado a financiar a la economía.

Sencillamente, porque tiene otros intereses, cubrir lo más posible su descuadre patrimonial y colocarla la liquidez disponible en destinos más rentables (deuda soberana o inversiones en los mercados en donde se están produciendo burbujas especulativas de momento muy rentables).

5. Para colmo, y en contra de lo que circuló en las primeras versiones del texto de la reforma, el gobierno ha renunciado a obligar a que las entidades fusionadas y que van a gozar de ayuda pública estén obligadas a conceder más crédito a las pequeñas y medianas empresas y a los hogares. El decreto tan solo obliga a fijar un “objetivo cuantificado” pero es evidente que esto no tiene por qué significar que vaya a aumentarse.

6. El gobierno también afirma que gracias a este saneamiento podrán bajar los precios de la vivienda.

En principio, cabría pensar que eso sí se podría conseguir en alguna medida. Si la provisión que tienen que hacer las entidades es mayor, estarían más interesadas en vender los pisos de los que disponen a precio más bajo, para evitar tener el dinero de las provisiones inmovilizado. También podría ayudar a eso que el Decreto de reforma obligue a las entidades fusionadas a llevar a cabo un plan de desinversión de activos relacionados con riesgos inmobiliarios durante los tres ejercicios siguientes a la integración.

Pero posiblemente eso es solo la teoría. Lo más realista es esperar que salgan al mercado las viviendas de entidades en situaciones muy delicadas pero no la de los grandes bancos que son, en realidad, los que disponen de un mayor número de ellas y, por tanto, de capacidad efectiva para producir variaciones en el precio de mercado.

Además, aunque baje el precio de la vivienda, los problemas seguirían subsistiendo porque el altísimo nivel de paro, la caída en los ingresos y la falta de crédito hipotecario no permitirían que aumentara la demanda de viviendas aunque bajase su precio, que es lo que realmente ha venido sucediendo desde que estalló la crisis hasta ahora.

Y, finalmente, incluso cabría plantear, en contra de esta otra visión optimista del gobierno, que si las entidades con activos inmobiliarios no los pusieron a la venta cuando no estaban provisionados, lo que afectaba negativamente a su solvencia y presencia en el mercado, como dice el Ministerio, quizá ahora que ya están provisionados tuvieran menor interés aún y les convenga esperar a que lleguen tiempos mejores en el sector. O que se limitaran a crear empresas inmobiliarias para sortear el requisito de la desinversión sin poner los activos a la venta de forma efectiva.

Conclusiones

A la vista de lo todo lo anterior creemos que se pueden establecer las siguientes conclusiones sobre la reforma del sistema financiero que quiere llevar a cabo el gobierno.

1. No es verdad que la reforma vaya a producir un auténtico saneamiento de las entidades financieras. Ni moviliza recursos suficientes ni afronta las verdaderas causas de su insolvencia.

2. No hay argumentos de peso que permitan afirmar, como hace el gobierno, que esta reforma va a permitir que vuelva el crédito a la economía española. Por el contrario, puede decirse que, en la medida en que inmoviliza recursos, va a contraerlo aún más a corto plazo. Que vuelva a medio y largo plazo no depende de que las entidades financieras estén mejor consideradas en los mercados gracias a las medidas que lleva consigo esta reforma. De hecho, los bancos españoles disponen de recursos ilimitados en el Banco Central Europeo y no los utilizan para ello.

3. No es seguro tampoco que esta reforma vaya a garantizar que baje el precio de la vivienda en España. Y si bajara en alguna medida, quedaría por resolver la disponibilidad de los ingresos o del crédito necesario para adquirirlas.

4. El propósito real de la reforma es otro. Se trata de acelerar el proceso de fusiones de entidades porque es de esa forma como se quiere “salvar” al sistema financiero español: concentrándolo en dos o tres grandes entidades privadas que al disponer ahora de todo el mercado podrían disponer ya del capital que han ido perdiendo en los últimos años por su política irresponsable y obtener así beneficios y privilegios extraordinarios.

5. El mapa de entidades financieras al que se pretende llegar con esta nueva reforma tiene muchos inconvenientes y producirá efectos muy negativos sobre nuestras economía:

- disminuirá el empleo en el sector.

- alejará las fuentes de financiación de la actividad económica a la que se supone que sirve, lo que dificultará su apego al terreno y perjudicará al servicio que debe prestar.

- al crearse entidades mucho más grandes, dedicarán su actividad preferente a los grandes mercados y negocios bancarios, deprendiéndose o prestando menos atención a la demanda minorista que es la que realizan las empresas que crean empleo y los hogares que más necesidades tienen de crédito. Es previsible, por tanto, que aumente el racionamiento del crédito y la exclusión financiera de partes cada vez más grandes del empresariado y de la población en general.

- Al obligar a las cajas de ahorros que aún quedan a ir fusionándose con bancos cada vez más grandes será muy difícil o imposible que superen una participación mayor al 25% de estos últimos y entonces, según establece el decreto de reforma, tendrán forzosamente que constituirse en fundaciones de régimen especial. De esa forma la reforma culminará con el expolio vergonzoso llevado a cabo por este gobierno y el anterior para salvar a los banqueros que han provocado la crisis a costa del ahorro, de los ingresos y del sufrimiento del resto de la sociedad.

En resumidas cuentas, la reforma no ataja los problemas de fondo que han dejado sin financiación a las empresas que crean empleo y a las familias, no proporciona remedios que garanticen que el crédito quede asegurado y se limita a favorecer descaradamente los intereses de los grandes bancos españoles.

Esta reforma es un capítulo más, por lo tanto, de la historia de mentiras y fraudes con que se viene desarrollando la crisis de la mano de los poderes más infames del planeta que han conseguido doblegar la voluntad de la mayoría de los gobiernos, como está ocurriendo en España.

http://altereconomia.org/sec/?p=15#more-15

Las mentiras de Botín Los bancos y solo los bancos son los culpables de la crisis RECOMENDADO por JUAN TORRES


Las mentiras de Botín

Miércoles, 01 de Febrero de 2012

 

El título de este artículo puede parecer demasiado fuerte y yo mismo reconozco que lo es. Pero es que me resulta muy difícil creer que el dueño de uno de los bancos más grandes del mundo esté tan mal informado de lo que viene ocurriendo en la economía y las finanzas mundiales como para decir lo que acaba de decir sobre los culpables de la crisis.

Puede ser que le suceda lo que el Premio Nobel Stiglitz dice que le pasa a los banqueros centrales, que no ven la realidad porque están muy ideologizados y solo leen aquello que corrobora sus ideas.

Pero incluso así, suponiendo que las declaraciones públicas de Botín fueran simplemente el resultado de su ignorancia, lo cierto es que con ellas engaña a la gente. Y es por eso que me parece justo calificarlas como mentiras o patrañas.

Los culpables de la crisis son los bancos

Acaba de declarar Botín anunciando los resultados de su banco que los responsables de la crisis son los políticos porque “no han sabido manejar la situación” (Público, 31-01-2012, “Botín culpa a los políticos de la crisis mundial”.

Es mentira. Incluso alguien tan poco sospechoso de izquierdismo como Warren Buffet, uno de las tres o cuatro inversores más ricos del mundo, lo dijo claramente: “Los bancos se han expuesto demasiado, han asumido demasiados riesgos. Así que el problema es evidentemente de los bancos. Son quienes tienen la culpa. No hay por qué echársela a nadie más” (El País, 25-05-2008,“Los bancos tienen la culpa”.

Y esa es la verdad. Hoy día sabemos a ciencia cierta que los responsables últimos y directos de haber causado todo lo que ha pasado en la economía mundial han sido los bancos.

- Los bancos han provocado la crisis porque dejaron de cumplir su función de intermediarios entre el ahorro y la inversión productiva para destinar los recursos que recibían y creaban a la especulación improductiva.

- Los bancos han provocado la crisis porque, para ello, crearon y difundieron millones de productos financieros opacos y muy arriesgados, muy rentables inicialmente pero sumamente peligrosos a poco que cambiara la situación, como el tiempo demostró, es decir, pura basura financiera. La fueron acumulando en sus balances mientras traspasaban el riesgo a otros bancos o a los demás sujetos económicos y así dieron lugar a la crisis financiera.

- Los bancos han provocado la crisis porque para difundir esos productos basura recurrieron a todo tipo de artimañas, fraudes, engaños, estafas, mentiras y trampas ante su clientela. Solo en España los jueces han dictado ya más de 400 sentencia condenatorias contra los bancos por colocar a sus clientes “swaps”, permutas financieras o “clips”, entre otras denominaciones comerciales, como si fueran un seguro ante la variación en los tipos de interés cuando en realidad era productos muy arriesgados que solo favorecían a las entidades bancarias (El Economista.

Y esos 400 no son todos los casos porque la Asociación de Usuarios Afectados por Permutas y Derivados Financieros (Asuapedefin) calcula que en España existen entre 200.000 y 400.000 particulares y minoristas con este tipo de productos financieros (El Economista, 14-11-2011, La banca acumula más de 400 sentencias en contra por los ‘swaps’ hipotecarios).

Y hay también otros 700.000 ahorradores españoles afectados por la estafa de las llamadas participaciones preferentes que los bancos colocaron también engañosamente sus clientes por un volumen total de unos 12.000 millones de euros, (TVE, El fraude de las preferentes).

- Los bancos han provocado la crisis porque para ocultar y disimular todas esas estafas contrataron a las agencias de calificación que calificaron como de máxima solvencia a las hipotecas y los derivados que colocaban en el mercado, creando así el clima de engaño y de falsa seguridad necesario para  multiplicar la difusión de millones de productos financieros que en realidad eran pura basura financiera.

- Los bancos son culpables de la crisis porque ellos mismos y sus empresas de tasación han sido los responsables directos de la subida de precios de la vivienda y de las burbujas inmobiliarias, lo que les convenía para que así aumentara el volumen de créditos que ofrecían a sus clientes.

- Los bancos son culpables de la crisis porque han abusado de su capacidad de creación de dinero mediante la generación de crédito saltándose para ello a la torera todas las reglas de la prudencia bancaria, dando créditos hipotecarios a más del 100% del valor de las viviendas o a empresas por encima de los niveles aconsejables.

- Los bancos son culpables de haber provocado la crisis porque, para aumentar sus beneficios, disimularon mediante trampas contables el riesgo que acumulaban y no acumularon el volumen de reservas necesario para hacer frente a la morosidad que irremediablemente iba a producirse como consecuencia de su propia política de sobreendeudamiento.

- Los bancos son culpables de la crisis porque es evidente que durante los últimos años han hecho todo lo que ha estado en sus manos para que los gobiernos aplicaran las políticas que han producido la gran desigualdad que a ellos les conviene para que los niveles altos de renta les proporcionen grandes volúmenes de ahorro y los bajos tengan que endeudarse más.

- Los bancos son culpables de la crisis por haber utilizado los paraísos fiscales y por ser los instrumentos necesarios para que se pueda llevar a cabo el fraude y la evasión fiscal que se encuentra a niveles tan desorbitados. Los bancos se han convertido en cooperadores necesarios del engaño a Hacienda y ellos mismos en una fuente principal de evasión de ingresos, disminuyendo así la capacidad de actuación de los gobiernos.

- Los bancos son culpables de la crisis por haber financiado también a la clase política más corrupta para que llevara a cabo las medidas de desregulación y permisividad que han ido necesitando para salir adelante.

- Los bancos son culpables de la crisis porque su actuación irresponsable les ha llevado a la quiebra impidiendo así que las empresas y consumidores dispongan de la financiación que es imprescindible para poder funcionar y crear empleo.

- Los bancos son culpables de la crisis porque, cuando estalló, en lugar de asumir el daño que habían provocado engañaron a los gobiernos y a la sociedad haciendo creer que se trataba de una situación pasajera cuando en realidad habían perdido toda su solvencia.

Y porque reclamaron entonces y siguen reclamando ayudas y más ayudas como si fueran las últimas cuando saben perfectamente que todas las que reciban serán insuficientes puesto que su agujero patrimonial es gigantesco y los problemas que eso ha creado en el sistema bancario internacional es sencillamente irresoluble bajo las condiciones en que ha venido funcionando.

- Los bancos son culpables de la crisis por haber impuesto una política de retribuciones astronómicas a sus directivos para lograr así el aumento de sus beneficios con independencia de cualquier consideración ética o de los efectos de su actuación en el conjunto de la economía y la sociedad.

- Y, en fin, los bancos son culpables de la crisis porque es evidente que son ellos quienes están imponiendo las políticas que en lugar de permitirnos salir de la crisis es evidente que no llevan a una fase aún peor, de depresión, que sufriremos durante años.

La banca y la clase política

Miente también Botín cuando echa la culpa de la crisis a la clase política ocultando que la clase política no ha actuado motu proprio sino presionada constantemente por los bancos que se presentan ahora como los mercados.

Los bancos financian a los partidos, pagan a periodistas, son los dueños efectivos de los medios de comunicación, dominan incluso la decisión de los rectores universitarios y de los lideres de opinión. Son los que tienen el poder real en nuestras sociedades.

Así lo prueba mejor que nadie el propio Emilio Botín que solo gracias a que tiene más poder real que los gobiernos puede actuar con impunidad y cometer todo tipo de actos irregulares sin que sea condenado por ello.

Así, según informó El País, consiguió que la entonces Secretaria de Estado de Justicia y posteriormente Vicepresidenta del Gobierno cursara al Abogado del Estado “instrucciones sobre su actuación en el caso de las cesiones de crédito”, concretamente, pidiendo que no se dirigiera “acción penal alguna por presunto delito contra la Hacienda Pública, contra la citada entidad bancaria o sus representantes”.

Gracias a ello, ni siquiera fue juzgado por unas irregularidades financieras por las que la acusación solicitaba para el presidente del Banco de Santander “un total de 170 años de prisión y una multa de 46.242.233,92 euros (7.694.060.334 pesetas), además de una responsabilidad civil de 84.935.195,86 euros (14.132.027.499 pesetas), que es el perjuicio causado con su actuación a la Hacienda Pública”. (El País, 27-05-2008, “Rato atribuye la decisión de no perseguir a Botín en 1996 a De la Vega”).

Como también lo prueba el que Botín haya conseguido que el gobierno ya en funciones de Rodríguez Zapatero indultara de forma vergonzosa y vergonzante al consejero delegado del Banco de Santander condenado en firme por delinquir en el ejercicio de su actividad bancaria.

Las declaraciones de Botín ni siquiera se pueden considerar una verdad a medias.

Como he demostrado en otros artículos, es verdad que la gran estafa cometida por los bancos no habría sido posible sin la complicidad de la mayoría de las autoridades, de gobiernos y bancos centrales que modificaron las leyes para que pudieran llevar a cabo sus tropelía, que miraron a otro lado cuando engañaban a la gente y cuando generaban el riesgo tremendo que se sabía que antes o después estallaría llevándose por delante a la actividad de millones de empresas y empleos.

O que, ya en plena crisis, se han dedicado a salvar el bolsillo de los bancos y banqueros dándoles billones de euros a costa de los contribuyentes.

Pero eso ha sido y es así, como he señalado, porque el poder real no lo tienen esas autoridades sino porque los bancos están llevando a cabo, en palabras de Habermas referidas concretamente a Europa, “la demolición de la democracia” imponiéndose cada vez más sobre los poderes representativos e incluso, como está sucediendo recientemente, suplantándolos directamente.

Por eso no es nada de extrañar que Botín alabe al nuevo gobierno, es el suyo: un colega banquero, nada más y nada menos que procedente de Lehman Brothers, es el ministro de Economía y el director de la asesoría jurídica de su banco ha sido nombrado subsecretario de Presidencia (ver “Gobierno de España S.A.”, Público 29-01-2012)

Y también fabula Botín cuando afirma que la reforma laboral es urgente para crear empleo y para resolver los problemas que ha planteado la crisis. Pero de eso me ocuparé en otro artículo que publicaré en los próximos días.

Los banqueros son los dictadores de Occidente y los medios los hacen intocables


Los banqueros, los dictadores de Occidente

Robert Fisk
Foto

Una indignada afirma en un cartel que las ideas no pueden ser desalojadas, fuera del campamento Ocupa en San Francisco, clausurado por las autoridades de la ciudadFoto Ap

D

ebido a que debo escribir desde la región que produce más frases hechas por metro cuadrado que cualquier otrotema, quizá debería hacer una pausa antes de lamentarme por toda la basura y estupideces que he leído sobre la crisis financiera mundial. Pero voy a abrir fuego.

Opino que los reportes sobre el colapso han caído más bajo que nunca, al grado de que ni la información de Medio Oriente se difunde con la clara obediencia que se rinde a las mismas instituciones y a los expertos de Harvard que colaboraron para crear este desastre criminal mundial.

Iniciemos con la llamada primavera árabe, que es en sí una grotesca distorsión verbal de lo que en realidad es un despertar árabe-musulmán que está sacudiendo a Medio Oriente; y los sucios paralelismos que se establecen entre estos movimientos y las protestas sociales en las capitales occidentales.

Se nos ha engañado con los reportes de los pobres y los que no tienen que han tomado una página del libro de laprimavera árabe, sobre la forma en que fueron derrocados los regímenes de Egipto, Túnez y, hasta cierto punto, Libia, y de cómo esto inspiró a estadunidenses, canadienses, británicos, españoles y griegos a manifestarse masivamente. Pero todo esto es absurdo.

La verdadera comparación ha sido inventada por los periodistas occidentales, siempre ansiosos por exaltar las rebeliones contra los dictadores árabes mientras ignoran las protestas contra los gobiernosdemocráticos de Occidente.

Siempre desesperados por sacar de contexto las manifestaciones para sugerir que simplemente se deben a una moda originada en el mundo árabe. La verdad es algo distinta.

Lo que llevó a decenas de miles de árabes a las calles, y que después se volvieron millones en las capitales de Medio Oriente, fue la demanda de dignidad y la negativa a aceptar a las dictaduras de familias locales que son, de hecho, dueñas de estos países.

Los Mubarak, los Ben Alí, los Kadafi, los reyes y emires del golfo y Jordania, y los Assad, todos ellos creían tener derecho de propiedad sobre naciones enteras. Egipto pertenecía a Mubarak Inc., Túnez a Bel Alí Inc. (y a la familia Traboulsi), Libia a Kadafi Inc. Los mártires de las dictaduras murieron para constatar que sus países pertenecían a los pueblos.

Este es el verdadero paralelismo con Occidente. Ciertamente los movimientos de protesta son contra las grandes corporaciones, en una causa perfectamente justificada, y contra los gobiernos.

Lo que han descubierto los manifestantes, de manera algo tardía, es que durante décadas han sido engañados por democracias fraudulentas, que votan abnegadamente por partidos políticos que, después de triunfar en las urnas, entregan el mandato democrático y el poder popular a bancos, comerciantes y agencias calificadoras, todas ellas respaldadas por un coto de negligentes y deshonestos expertos de las más costosas universidades estadunidenses ythink-tanks, que mantienen la ficción de que existe una crisis globalizada, en vez de una treta masiva contra los electores.

Los bancos y agencias calificadoras se han vuelto los dictadores de Occidente. Igual que los Mubarak y los Ben Alí, los bancos creyeron –y siguen creyendo– que son dueños de sus países.

Las elecciones que les han dado poder, gracias a la cobardía y complicidad de los gobiernos, se vuelven tan falsas como los comicios en los que los árabes eran obligados a participar, década tras década, para ungir como gobernantes a los propietarios de sus países.

Goldman Sachs y el Banco Real de Escocia son los Mubarak y Ben Alí de Estados Unidos y Gran Bretaña, que devoraron la riqueza de los pueblos mediante tramposas recompensas y bonos para sus jefes sin escrúpulos a una dimensión infinitamente más rapaz que la pudieron imaginar los codiciosos dictadores árabes.

No fue necesario, aunque me fue útil, ver el programa Inside Job de Charles Ferguson transmitido esta semana por la BBC para demostrarme que las agencias calificadoras y los bancos estadunidenses son intercambiables, que el personal de ambas instituciones se mueve sin trámites entre las agencias, los bancos y el gobierno de Estados Unidos. Los mismos muchachos calificadores (casi siempre varones, claro) que calificaron con triple A préstamos devaluados y sus derivados en Estados Unidos ahora atacan a zarpazos a los pueblos de Europa –mediante su venenosa influencia en los mercados– y los amenazan con disminuir o retirar las mismas calificaciones a naciones europeas, que alguna vez otorgaron a criminales, antes del colapso financiero estadunidense.

Siempre he creído que los argumentos mesurados tienden a ganar las discusiones. Pero perdónenme, ¿quiénes son estas criaturas cuyas agencias calificadoras ahora espantan más a Francia de lo que Rommel lo hizo en 1940?

¿Por qué no me lo dicen mis colegas periodistas en Wall Street?

¿Por qué la BBC, CNN y –ay, Dios– hasta Al Jazeera, tratan a estas comunidades criminales como incuestionables instituciones de poder?

¿Por qué nadie investiga, como ha comenzado a hacerloInside Job, estos escandalosos tratos sucios?

Todo esto me recuerda la manera igualmente cobarde en que los reporteros estadunidenses cubren Medio Oriente, la forma tenebrosa en que siempre evitan hacer críticas directas a Israel, siempre bajo el poder de un ejército de cabildos pro Likud que explican a los televidentes que la labor de paz de Estados Unidos en el conflicto israelí-palestino merece nuestra confianza; y por qué los buenos son losmoderados y los malos son losterroristas.

Al menos los árabes han empezado a ignorar estas tonterías. Pero cuando los que protestan contra Wall Street hagan lo mismo, se convertirán en anarquistas,terroristas sociales en las calles de Estados Unidos que exigen que los Bernanke y Gethner enfrenten un juicio como al que se ha sometido a Hosni Mubarak.

Nosotros, en Occidente, hemos creado a nuestros propios dictadores, pero a diferencia de los árabes los volvimos intocables.

El primer ministro de Irlanda, Enda Kenny, informó solemnemente a sus compatriotas esta semana que ellos no son responsables de la crisis en la que se encuentran. Ellos ya lo sabían, desde luego. ¿Por qué no les dijo de quién es la culpa? ¿No va siendo hora de que él y los otros primeros ministros europeos nos lo digan, y también de que los reporteros nos lo informen?

© The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca

http://www.jornada.unam.mx/2011/12/11/mundo/024a1mun

RECOMENDADO Público, el único sin financiación bancaria


Público, el único sin financiación bancaria

5 enero 2012 – 21:59

En no pocas ocasiones hemos puesto a parir al diarioPúblico en este blog y desde el Laboratorio de Noticias de Tercera Información con todo merecimiento, pero siempre con el afán de que nuestra crítica ayudase modestamente a mejorar sus contenidos a la par que previniese al lector de este periódico de sus manipulaciones -que haberlas haylas- y debilidades ideológicas.

Un texto que titulé “La torpe mano izquierda del diario público” puede servir de síntexis de lo que desde aquí creemos debiera mejorar.

Su cierre -si alguna vez ocurriese- sería una pésima noticia para la muy precaria pluralidad informativa de España, un país aplastado por la tabla rasa neoliberal con numerosas voces discrepantes pero escasos espacios mediáticos donde tienen cabida. Público el más significativo.

El día 3 de diciembre los lectores habituales de Público descubrimos -a la vez que sus trabajadores- que la editora del diario, Mediapubli S.L.,había presentado concurso voluntario de acreedores ante los juzgados de lo Mercantil de Barcelona.

Su director, Jesús Maraña, atribuía en un editorial la suspensión de pagos a “la crisis económica y sus consecencias en el ámbito de la comunicación”, aunque recordando -paradójicamente- el notable crecimiento de ventas tanto en papel como en visitantes a su web desde que nació en septiembre de 2007.

Eso sí, crecimiento no suficiente para que los ingresos por publicidad paliasen las pérdidas originadas por los costes, pero sí para situarlo en cuarta posición en ventas, superando en lectores a La Razón por vez primera en 2011.

Hasta día de hoy hemos leído excelentes análisis de porqué necesitamos el diario Público, de porqué es importante el hueco informativo que llena, de las razones para que no cierre o para suscribirse, pero quizás no se ha diseccionado la causa principal de la situación actual de Público, esto es, el parón en la línea ascendente de difusión media de ejemplares diarios: 66.523 en 2008, 74.116 en 2009, 87.227 en 2010 y 87.058 en 2011.

A nadie escapa que en 2011 Público se quedó estancado -no así en internet- en un momento muy favorable en cuanto a que creció la inquietud -sobre todo entre un sector muy afín a este diario, los jóvenes- por la evolucion socio-económica que sufrimos desde el estallido de la crisis.

Esto debería hacer reflexionar a los directivos de Mediapubli, porque es muy posible que su crecimiento se resintiese por una línea editorial demasiado complaciente con el gobierno Zapaterorespecto a muchas de las medidas impopulares adoptadas en momentos delicadísimos, en especial con portadas bajo enunciados como“Flexijubilación”, noticias como “Llega una nueva jubilación a la carta”, así como otros muchos titulares tibios redactados en momentos críticos de recortes o movilizaciones ciudadanas.

La salida de su anterior director, Féliz Monteira, en Marzo de 2010, y su nombramiento como secretario de Estado de Comunicación del gobierno del PSOE, afianzó una imagen de dependencia respecto al anterior gobierno.

Tampoco ayudó su decidido apoyo a partidos de izquierda opuestos a la convergencia y que favorecían la disgregación del voto -“Equo quiere abrir un espacio propio entre PSOE e IU”-, u otros ataques decididos al partido cuyos simpatizantes mayoritariamente leen Público: ”Los ‘gasparistas’ piden una IU sin sectarismos”“IU entrega Extremadura al PP”, … Por no hablar del tratamiento informativo de la izquierda Latinoamericana -“Chávez llama a los venezolanos a prepararse para la guerra“-.

Aún así, hay que reconocer que este periódico más a menudo acertaba y acierta con análisis decididamente antineoliberales, sobre todo en su sección de opinión.

Hemos dicho que la causa principal de la suspensión de pagos es el frenazo en las ventas en papel, pero es de esperar que esto ocurra en momentos de crisis económica y que los lectores de Público -de clase trabajadora- se lo piensen dos veces antes de gastarse el dinero en información que puede conseguirse gratis en internet.

Es por eso que ese gasto se observa muchas veces como un apoyo o compromiso decidido al sostenimiento de un periódico que convence de verdad. Si no convence del todo se lee en internet y santas pascuas.

Pero la causa última no ha sido el parón de las ventas, que también lo han sufrido otras rotativas que además han perdido lectores y siguen en la brecha sin excesivos problemas. El problema lo menciona Jesús Maraña en su editorial con toda claridad;

“(…) La búsqueda de préstamos financieros en los últimos meses, y hasta el mismo día de ayer, ha resultado infructuosa (…)”.

La previsión para 2011 pasaba por incrementar la facturación y lograr una mejora del 20% en el resultado antes de impuestos, según leemos en El Confidencial, donde también se informa de que  Mediapubli, sociedad editora del diario Público, “acumula pérdidas de 59 millones de euros en 40 meses.

Además, mantenía una deuda con acreedores comerciales de 14,79 millones, de los cuales 8,86 debían abonarse a corto plazo (…) Mediapubli registró en 2011 unas pérdidas de 7,92 millones de euros, montante al que debe sumarseel agujero de 51,12 millones generado desde el nacimiento del periódico”.

Pero esos 59 millones de euros no son nada si los comparamos con los más de 5.000 millones que el Grupo Prisa, dueño de El País, ha conseguido refinanciar con 35 bancos. Salvando que su tamaño sea mucho mayor, no lo es 100 veces más. Tampoco son nada 59 millones si los enfrentamos a los 1.039 millones de deuda reconocidos en 2009 por Unidad Editorial, dueña de El Mundo, que no ha revelado desde entonces cuánto debe.

Por ello, he aquí la frase que destacaría de entre todo lo escrito en Público estos días;

“(…) pese a que el volumen de la deuda acumulada es mucho menor que el que soportan la mayoría de las cabeceras (…)”.

Cabe preguntarse ¿Cómo es posible que ningún banco quiera financiar la deuda de Mediapubli mientras hasta 35 refinancian al Grupo Prisa y otras muchas a Unidad Editorial entre otros grandes grupos mediáticos?

La respuesta a esa pregunta es mi motivación para comprar Público con más frecuencia a partir de hoy.

TERCERAINFORMACIÓN.ES

 

La batalla mediática

Hace un par de dias Público anunciaba que el periodico no era viable por lo que se declaraba en suspensión de pagos. Esto es algo catastrófico. Lo es porque controlar el lenguaje es importante. Quien es capaz de controlar el lenguaje controla la realidad.
Es cierto que Público tenia posicionamientos incoherentes e incluso estúpidos, como su obsesión pro-OTAN o las informaciones de América Latina. Aun teniendo eso en cuenta era el único periódico que se podía (y de momento se puede) leer sin que te entrara una indigestión.
Cuando @agarzon dice que la lucha debe librarse en tres frentes (calle, sindical e institucional) no se equivoca, pero creo que se olvida del mediático. Nos están dando una paliza de cuidado (EL PAIS, El Mundo, La razon, La Gaceta, ABC…). La batalla de las ideas es la más importante. Sin ganar esa batalla, que se libra también en los medios, no ganaremos.
Y por mucho que pese, ningún medio alternativo (Rebelion, Kaos en la Red, La Republica, Cubainfomación) puede cubrir el hueco dejado por Público. Los medios alternativos solo son visitados por ciudadanos críticos que han hecho la siguiente reflexión: “Como la prensa escrita no me da respuestas busco otras”.
Pero, ¿A quien tenemos que recordar que son “pueblo”? ¿A los que leen Rebelión o Kaos? No. Esos ya saben que ocurre en el mundo. Hay que reconquistar a quienes se autodefinen como clase media. A los que hablan de izquierdas y mandan a sus hijos a universidades de pago. Esas personas no leen Rebelión, leen Público y EL PAIS.
Una vez establecido que el mundo mediático también es campo de batalla y a quien necesitamos, veamos porque ha fracasado Público.
Ya lo ha dicho Monedero en su ultimo post: “Y si la izquierda no está dispuesta a sufragar sus medios, sus editoriales, su cine, su poesía ¿quién lo va a hacer? ¿Acaso la derecha, los banqueros, el FMI o el BCE?”. 
Todos somos responsables de Público. De todos modos, era un medio creado por el capital. Los trabajadores no tenían el control de la empresa.
Ahi esta el fallo: Creer que la izquierda tiene que hacer periódicos igual que la derecha.
Recordemos que en Euskal Herria existe GARA y BERRIA. ¿Como sobrevive GARA? Pues este medio esta formado por pequeños accionistas, la base social de la izquierda abertzale mantiene ese periódico.
Hay que ponerse la pilas, sino nos tragaremos con patatas su #neolengua:
  • Copago = Repago
  • Minijobs = Explotación
  • Intervención = Invasión
Para terminar os invito a que leáis el diccionario que escribió Galeano para entender la neolengua. ¿Es esto lo que queremos?

El BCE regala medio billón de euros a los bancos, para cuadrar balances q no pá créditos, mientras en Grecia se mueren de hambre. Hijos d P…


YA LES DIERON BILLON Y MEDIO EN 2008

Europa dedica más de un billón y medio de euros para salvar a los 

13 Oct 2008  Sarkozy ha manifestado que tras el rescate de los bancos habrá que  de hasta 50.000 millones de euros para hacer que los bancos faciliten el crédito a loscréditos interbancarios, mientras que los 70.000 millones restantes se  Entonces Ahora Lo que Habra que Hacer Sera Hacer Un Balance de 
http://www.publico.es/…/europa-dedica-mas-de-un-billon-y-medio-de-euros-para- salvar-a-los-bancos-de-la-crisis

Cuando las estadísticas dejan de ser números.

EFE

(Crónica)

Al principio fue la estupefacción: nadie creía posible que en un Estado de la Unión Europea, los alumnos se desmayasen por no haber comido nada y el primer maestro en denunciarlo fue acusado de querer calumniar al Gobierno.

El primer caso ocurrió hace un año, y a él le siguieron más denuncias de profesores que aseguraban que alumnos suyos se quedaban tras las clases en actividades extraescolares hasta las cuatro de la tarde sin ingerir nada en todo el día.

Los medios de comunicación dieron buena cuenta de ello, pero las noticias fueron tachadas de exageraciones periodísticas, hasta que, hace un par de semanas, un chaval de 13 años se desmayó en un colegio de Heraklión, la capital de la isla de Creta.

Cuando la directora avisó a su madre, que trabaja a tiempo parcial en una empresa municipal y cría sola a sus cuatro hijos, ésta contestó que en su familia no habían comido nada desde hacía dos días.

Y, entonces, el país se conmocionó.

Mucha gente sospechaba que, entre los inmigrantes sin papeles, había gente que pasaba hambre, pero el chico que se desmayó en Heraklion era griego.

El asunto se ha convertido en un debate nacional y la imagen de los repartos de comida en las escuela despierta, entre los más ancianos, la pesadilla del invierno de 1941-42, cuando, bajo la ocupación nazi, más de 300.000 personas murieron de hambre y la de los años de extrema pobreza de la posguerra.

La dirección de las guarderías del Ayuntamiento de Atenas ha explicado a los medios que, desde el comienzo del año escolar, varios directores de escuelas primarias han pedido preparar, junto a las 5.500 comidas que su servicio prepara cada día para los niños de guardería, otras para 67 alumnos en condiciones de extrema necesidad.

La semana pasada, el semanario progubernamental “To Vima”, citaba a fuentes del Ministerio de Educación Nacional que aseguraban se está elaborando un programa de distribución de cupones por un valor de 2 ó 3 euros para los alumnos de escuelas de regiones con altos porcentajes de pobreza.

Esos cupones serían intercambiados en las cantinas escolares por un bocadillo y medio litro de leche o zumo de frutas.

La noticia fue desmentida categóricamente por la ministra de Educación Nacional, Ana Diamantopulu, a la radio “Skaï”.

“Desde que empezó el debate sobre ese asunto pedí a los directores de escuelas que informen al Ministerio inmediatamente si hay casos de alumnos que se desmayan por desnutrición o por hambre. Hasta ahora no recibimos ningún informe. Pero si hay algún caso cumpliremos nuestro deber respecto a la dignidad de los alumnos”, afirmó.

Pero los sindicatos de profesores no parecen de acuerdo con la ministra.

“Hay casos de alumnos de familias pobres que pasan todo el día en la escuela sin comer nada. Desde el principio del año escolar fueron mencionados cuatro casos de desmayos (por hambre)”, declaró a Efe el secretario general de la Federación de Profesores de Enseñanza Secundaria (Olme), Zemis Kotsifakis.

“Lo que debe hacerse es acabar con el empobrecimiento de la sociedad, con los impuestos y las reducciones de los salarios. Si eso no ocurre, la sociedad tomará todas las medidas solidarias necesarias”, dijo cuando se le preguntó sobre la organización de ranchos en las escuelas.

La actitud de la Federación de Maestros de Enseñanza Primaria es más cautelosa.

“Emprendimos un trabajo de recoger todos los casos registrados en escuelas primarias, para tener una idea de la severidad del problema. Pronto pediremos una reunión con la ministra para debatir lo que debe hacerse”, explicó su secretario de organización, Zanasis Gumas.

Los casos de hambre aún parecen aislados, pero lo cierto es que las sombrías perspectivas de futuro y la grave recesión que azota al país hacen renacer en Grecia situaciones que todos creían pertenecientes a un pasado lejano.

http://iniciativadebate.wordpress.com/2011/12/19/cuando-las-estadisticas-dejan-de-ser-numeros/

Otro escándalo inadvertido: El Banco Central de Europa presta medio billón a los bancos y a los Estados nada

Posted on diciembre 21, 2011

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En el día en el que el nombramiento de Mariano Rajoy salía publicado en el BOE, juraba el cargo (con crucifijo y biblia incluidos) y se dio a conocer el nombre de los ministros (con banquero de Lehman Brothers incluido), para la mí la noticia más importante del día y de la semana pasó sin mucho advertimiento.

El Banco Central de Europa (BCE) ha prestado la tremendísima cantidad de medio billón de euros a los bancos privados (o públicos con comportamiento de banco privado).

Los más viejos del lugar (del blog) quizá recuerden un artículo sobre los billones devoradores de derechos. Es uno de mis artículos favoritos. Allí se explicaba cómo los intermediarios obtienen los billones con los que especulan con la vivienda, los alimentos en el mercado internacional, el petróleo y últimamente con la deuda europea.

El artículo es un llamamiento a los pequeños ahorradores, como casi todos lo lectores de este blog (no he conseguido que Emilio Botín se aficione a leerme), para usar los ahorros inteligente y responsablemente. También es una petición de banca pública y ética.

Se explica allí como los billones proceden muchas veces de ese plan de inversión que el banco insistió en que era muy conveniente, el plan de pensiones que el banco nos explicó que era la mejor inversión porque deducía en el IRPF, el seguro del coche, el depósito a un año que nos da unos eurillos de interés. Pero esos billones también vienen de los créditos que el BCE crea desde la nada.

El medio billón prestado hoy a 523 entidades tiene un tipo de interés del 1% y se presta por 3 años. Comparen con los interes que ustedes pagan por la hipoteca o con el 4,058% que ha asumido el Tesoro del Estado en la última subasta de bonos a tres años celebrada el 15 de diciembre.

En la teoría oficial ese dinero se presta porque se han identificado problemas de liquidez en el sistema financiero. Ya saben. No se hay crédito para familias ni empresas. El BCE presta a bancos y los bancos prestan a familias y empresas.

En la realidad, el BCE presta a bancos. Los bancos (en algunos casos con saturación tóxica) adquieren un alivio. Los bancos observan que la deuda pública ofrece mejor rentabilidad y mayor seguridad que los prestatarios privados.

Los bancos también saben que los Estados igualmente tienen problemas de liquidez y necesitan adquirir deuda; se aprovechan de esa posición de debilidad con todo su sistema de calificaciones, movimientos especulativos, nerviosismo de la prima de riesgo para ganar unas décimas o algún puntillo en el tipo de interés. El negocio sale redondo: reciben al 1% y prestan al 4-5%.

El chollo no termina así. Mientras los estados están debilitados, mientras el crédito no fluye, mientras la actividad se estanca o se retrae, son los representantes de estos bancos quienes dicen que hay que bajar los impuestos de sociedades y la cotizaciones a la seguridad social, lo que afirman que hay que abaratar el despido, los que manifiestan que los funcionarios cobran demasiado y crea comparaciones alzistas, los que promueven nuevas modalidades de contratación con precariedad en crescendo, los que imponen la atomización de la negociación colectiva, … El negocio financiero no es suficiente y hay que aumentar la plusvalía productiva.

“Los bancos deben ser privados, ya que lo público no es eficiente. Los bancos son el vehículo de la liquidez.

El sistema financiero es demasiado importante como para permitir la quiebra de algún peso pesado y hay que acudir a su rescate aunque cueste dinero al parado; pero ni tocar los beneficios de esos bancos, en dificultad o en holgura”. El credo del capitalismo financiero.

En cambio, ni a las familias, ni a las pequeñas empresas, ni al Estado se les socorre. Todos ellos tienen problemas de liquidez o de solvencia.

Nadie les presta al 1%. Al contrario, al Estado se le exige que rescate de los bancos sin condiciones, cuando los rescates a los Estado están llenos de condiciones que tienen que pagar los pueblos: “paga más IVA, paga más por la luz y el agua, paga la receta, paga la consulta médica, no te operaremos dentro de diez meses sino dentro de dos años, tu hijo no tuvo clase hoy de ocho a diez porque el profesor se ha puesto enfermo y no hay sustituto”.

El BCE es independiente. El BCE sólo tiene que controlar la inflación. El BCE no tiene que procurar el pleno empleo. El BCE puede escribir cartas a los primeros ministros de los Estados exigiendo lo que los banqueros y grandes empresarios demandan de aquellos.

El BCE puede prestar a los bancos para que vayan tirando, para que especulen contra la deuda pública. El BCE no puede prestar directamente a los Estados; como mucho puede comprar deuda pública a los bancos que se la compraron a los Estados a precios que interesa a aquellos.

Esta es mi explicación crítica de la noticia. Vean ahora la noticia en el Telediario. No se pierdan la visión de los dos analistas.

hhttp://sagara1977.wordpress.com/2011/12/21/otro-escandalo-inadvertido-el-banco-central-de-europa-presta-medio-billon-a-los-bancos-y-a-los-estados-nada/

Un regalo navideño para la banca europea que solo posterga el problema

avatarMarco Antonio Moreno  23 de diciembre de 2011

regalo

Era una oferta dificil de resistir. Y por eso que los 523 bancos europeos corrieron a recibir el regalo navideño que les ofrecía el BCE: 489.200 millones de euros al 1% de interés anual, casi dos tercios de la deuda que la banca tiene con vencimiento para el próximo año.

En un total de 1.134 operaciones, el sistema bancario quedó inundado de liquidez, esa misma que ha estado tan esquiva durante un año que vio caer a cuatro gobiernos en Europa: Irlanda, Portugal, Grecia e Italia.

No se requiere ser un experto en finanzas para captar que si le prestan al 1%, la banca obtendrá una muy buena rentabilidad prestando a los gobiernos al 5% o 6%, que es el nivel que hoy tienen los bonos de deuda soberana.

Como la burocracia de la UE impide al BCE prestar dinero directamente a los Estados, hay que operar mediante esta triangulación en la cual el gran ganador es la banca.

 

En rigor, no hay absolutamente nada resuelto, pero se espera que la liquidez comience a fluir. Los préstamos de dinero barato ofrecido a la banca pueden destinarse a la compra de deuda soberana y esto puede quitar presión al problema de la deuda.

El tema central es hasta qué punto el plan puede ayudar a superar la crisis de la zona euro. Hay que recordar que no es primera vez que la banca tiene acceso a dinero barato, dado que la prioridad del BCE ha sido mantener a la banca a flote, sin importar los gobiernos.

De hecho, este es uno de los puntos que está en el eje de la discordia y que muestra que esta acción del BCE forma parte del golpe de estado financiero que vive la zona euro.

Mientras toda la banca europea tiene derecho a pedir prestado al 1% (y con la perspectiva de que esta tasa bajará en los próximos meses), el costo de la deuda soberana es muy superior y diferente en Alemania, Italia o Grecia.

Esto no hace más que seguir potenciado las asimetrías y desequilibrios que tanto daño han hecho a la zona euro.

Los movimientos de capital están en el corazón de la crisis del euro, y la disparidad de tasas en los niveles de deuda soberana es un nuevo retorno a los orígenes de la crisis.

Todo demuestra que con esta acción el BCE vuelve a chutear el problema hacia adelante, con la esperanza de que esta vez los bancos se recapitalicen y ordenen sus cuentas. Pero una vez más el BCE demuestra que no le interesa el ordenamiento de las cuentas públicas.

Si el dinero barato inyectado a la banca en los orígenes de la moneda única se reconoce hoy como uno de los venenos que detonó la crisis financiera, no se puede esperar que ese veneno funcione como antídoto.

Si no se superan los problemas de fondo que tiene la moneda única, la recaída puede ser aún más dolorosa. Y no se podrá esperar otro regalo navideño.

En El Blog Salmón | ¿Qué provocó la crisis del euro?El BCE corre al rescate de los bancos pero no da ni un euro a los gobiernos
Imagen | Torley

 

PASALO El coste de salvar el sistema financiero. Van 100.000 millones y 200.000 si se crea banco malo. MANDA HUEVOS


El coste de salvar el sistema financiero

05dic 2011

En Bruselas han echado cuentas y les sale que los estados europeos dedicaron al saneamiento del sistema financiero 1,6 billones de euros entre 2008 y 2010.

De esa cantidad, a España pertenecían 88.000 millones, lo que equivale al 8,4% del PIB, un porcentaje muy inferior al de Alemania (10,1%), Holanda (16,1%) o Reino Unido (17,8%).

El ranking lo encabeza de lejos Irlanda, que durante dicho periodo se gastó en la banca más de dos veces y media la riqueza nacional creada en un año.

Incapaz de sobrellevar en solitario tan pesada carga, el Gobierno de Dublín acabó pidiendo árnica a Europa y al FMI. Irlanda tuvo que ser rescatada en noviembre de 2010, sólo seis meses después que Grecia.

En España, a los 88.000 millones mencionados hay que añadir las ayudas correspondientes a este año, que elevan la proporción sobre el PIB por encima del 10%, según confirmó la semana pasada MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ ORDÓÑEZ.

A lo largo de 2011, han sido nacionalizados, con el consiguiente coste, Novagalicia Banco, Unnim y la CAM y el Banco de España ha tenido que intervenir Catalunya Caixa y el Banco de Valencia.

Aunque con la venta de activos se espera recuperar parte del dinero empleado, el saldo final tardará mucho tiempo en conocerse, entre otras cosas porque, en algunos casos, el Estado se ha comprometido a asumir los quebrantos ocultos que puedan ir surgiendo.

De todas formas, el esfuerzo hecho hasta ahora puede quedar empequeñecido si el futuro Gobierno accede a crear un banco malo.

Sobre la idoneidad de este instrumento no hay unanimidad en el sistema financiero, pero algunos de sus representantes, comoRODRIGO RATO, lo han reclamado con vehemencia.

El banco malo, aunque puede revestir distintas formas, absorbería los activos tóxicos de la banca por cuenta del Estado, para darles luego salida de una manera ordenada.

Según los cálculos del Banco de España, esos activos de alto riesgo no bajan de la mareante cifra de 176.000 millones de euros.

Los partidarios del banco malo sostienen que no hay mejor modo de desbloquear el sistema y que vuelva el crédito. Es posible. Pero de lo que no cabe duda es de que sería, una vez más, con cargo al bolsillo de todos los españoles.

¿En qué consiste un “banco malo”?
8 diciembre, 2011

 http://blogs.publico.es/connegritas/951/el-coste-de-salvar-el-sistema-financiero/

El banco malo sería una entidad pública que con dinero público compraría los activos tóxicos de la banca.

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha declarado a la prensa que ve necesaria la creación de un “banco malo” para mejorar la situación del sistema bancario.

A pesar de que Mariano Rajoy aún no se ha pronunciado sobre este asunto, la idea de crear un “banco malo” ya venía recogida tímidamente en el programa electoral del Partido Popular, donde aparecía la siguiente frase: “facilitaremos la gestión activa del patrimonio dañado de las entidades financieras que lo precisen”.

Además, Ordóñez reconoció que ya ha mantenido “contactos con quienes van a formar el nuevo Gobierno”.

Así las cosas, parece más que probable que dentro de no mucho tiempo nos encontremos con un “banco malo” en nuestro país, y se nos repetirá hasta la saciedad que es la mejor solución de entre las posibles para aliviar los problemas del sistema bancario.

Pero, ¿qué es exactamente un “banco malo”?

Porque quienes defienden su creación y utilización no suelen esmerarse en explicar su función.

Lanzan al aire frases repletas de términos económicos para confundir el mensaje y lo adornan con expresiones esperanzadoras para darle color a un tema muy gris.

Cualquier ciudadano medio que escuche las noticias convencionales y las declaraciones de estos defensores del “banco malo”, absorberá la falsa idea de que ésta es la mejor opción y la menos costosa para salir del atolladero en el que los bancos españoles andan inmersos, y por ende, también la economía española.

Para entender qué es un “banco malo” y cómo funciona, primero hay que repasar la actual situación de las entidades bancarias.

Uno podría sorprenderse al escuchar que los bancos españoles tienen problemas y a la vez constatar que sus beneficios económicos han sido muy elevados durante estos años de crisis.

Concretamente, y según la Asociación Española de Banca (AEB), la banca española obtuvo beneficios de 22.400 millones de euros en 2008, 14.943 millones en 2009, y 15.000 millones en 2010. Entonces, ¿cómo es posible que tengan problemas?

La solución es muy sencilla. Los beneficios de una empresa se calculan sobre el papel, sumando todos los ingresos obtenidos y restándole todos los gastos.

Pero estas cifras pueden manipularse y maquillarse de formas muy diferentes, de manera que se puede influir en el resultado de las cuentas (normalmente no por mucho tiempo, pues los problemas acaban saliendo a la luz tarde o temprano).

Al fin y al cabo, el beneficio de una empresa es una construcción económica realizada por la mano del hombre. Dependiendo de cómo se calculen los beneficios, los resultados serán unos u otros.

El caso de los bancos hoy día es muy llamativo. Estos bancos poseen actualmente una cantidad muy elevada de activos tóxicos.

Un activo tóxico es un título que posee el banco y que viene recogido con un determinado valor, pero que en la práctica su valor verdadero es mucho más bajo, o incluso nulo.

Un ejemplo de un activo tóxico es un préstamo que otorgó un banco y que no va a poder recuperar debido a la insolvencia de la persona que pidió el préstamo.

En las cuentas del banco aparece que el banco recuperará, por ejemplo, los 10.000 euros que prestó, y por lo tanto viene recogido como riqueza que posee (poseerá).

Sin embargo, si la persona que pidió el préstamo no puede devolver esa cantidad, el banco posee esos 10.000 euros sólo sobre el papel; porque supone que los recuperará algún día, pero en realidad nunca los va a poder recuperar.

Lo mismo ocurre con las viviendas que poseen los bancos.

Ésta vienen recogidas en las cuentas por su valor de tasación; pero si quisieran venderlas, deberían hacerlo a un precio muchísimo menor porque ya nadie está dispuesto a pagar tanto como en los años de la burbuja inmobiliaria.

Imaginemos que el valor de tasación de una vivienda en propiedad de un banco es de 100.000 euros.

Ésa será la cantidad que anota el banco en su balance. Pero nadie está dispuesto a comprar la vivienda a ese precio.

Supongamos que sólo estarían dispuestos a comprársela por 70.000 euros. Si la transacción se realizase, el banco tendría que asumir pérdidas por valor de 30.000 euros (70.000 € – 100.000 €).
Eso sí, mientras el banco no venda el piso, nunca anotará las pérdidas; porque por el momento, el piso es suyo y lo valora a un precio artificialmente elevado.
Según algunos cálculos, la banca española aún tiene que realizar saneamientos por valor de 60.000 millones de euros ligados a la burbuja inmobiliaria.

Pero esto es sólo una parte del total de activos tóxicos que mantiene la banca española. El total es muy difícil de conocer, pero los cálculos oscilan entre 100.000 y 200.000 millones de euros.
Por eso sobre el papel los bancos parecen ir viento en popa. Porque todavía no han reconocido las pérdidas que deberían reconocer. Si las reconocieran, su situación sería muy diferente.

Así las cosas, el “banco malo” sería una entidad pública que con dinero público compraría esos activos tóxicos.

El precio al que debería comprar los activos puede diferir:

  • El “banco malo” podría comprar los activos tóxicos a sus precios de libro (al valor artificial), y por lo tanto, los bancos nunca anotarían pérdidas, sino que las pérdidas serían para las finanzas públicas.
  • En la práctica el Estado estaría pagando todos los platos rotos de los bancos. Con una enorme cantidad de dinero público se estaría aliviando la mala situación de los bancos

 

  • El “banco malo” también podría comprar esos activos tóxicos a sus precios de mercado, y entonces los bancos tendrían que reconocer sus pérdidas. El Estado pagaría, pero menos cantidad que en el anterior caso.
  • Los bancos reconocerían pérdidas pero a cambio de ello mejorarían su imagen y se ganarían la confianza de otros organismos financieros internacionales, con lo que mejorarían su actuación en el mercado. S
  • e argumenta que de esta manera los bancos tendrían más facilidad de crédito y por lo tanto podrían conceder más préstamos a familias y empresas.

Entre una y otra opción, existe un amplio abanico de posibilidades, en las que el Estado podría pagar más o menos el dinero que necesitan los bancos para mejorar sus balances, y los bancos podrían reconocer más o menos pérdidas.

Sea como fuere, cualquier opción que se escoja no deja de ser otra ayuda a los bancos por parte del Estado, y en definitiva, por parte de todos los contribuyentes.

Es importante hacer notar que la mala situación actual de las entidades bancarias se debe a una mala gestión realizada durante muchos años de avaricia financiera, posibilitada gracias a las regulaciones diseñadas por los gobiernos occidentales en las últimas dos décadas.

Estas entidades han cometido atrocidades garrafales en búsqueda de su propio lucro y desestabilizando un sistema económico que está empujando a muchas personas a la pobreza.

Sería absurdo e indignante que los Estados le pagaran los platos rotos sin imponer castigos, medidas y regulaciones que impidan que esto vuelva a repetirse.

Pero nada de ello hay puesto encima de la mesa. Se está perdonando y rescatando a los culpables de un serio delito con dinero de todos, y se les está permitiendo que sigan delinquiendo y generando pobreza e inestabilidad en nuestros países.

Nunca antes en la historia de la humanidad se había violado la Justicia de una forma tan descarada y tan cínica, en la que se busca convencer al perjudicado de que se está actuando con decencia. Vivimos en un mundo al revés, donde los criminales son perdonados y agasajados, mientras los inocentes son castigados y apaleados.

Apoya la petición ¡No a la creación de un “banco malo”!

 

http://eduardogarzon.economiacritica.net/?p=323

Fuente: Eduardo Garzón

3 imágenes para apreciar con exactitud el auténtico origen de la deuda y a quien realmente se rescata


El aumento de la deuda pública en la eurozona en la década 2000 – 2010

avatarMarco Antonio Moreno  5 de diciembre de 2011 | 16:26

Deuda Eurozona 2010-2011

Antes de entrar en detalles sugiero hacer clic aquí para ver y guardar la infografía en un tamaño más adecuado. Los círculos verdes representan el tamaño de la deuda con respecto al PIB de cada país el año 2000, y los círculos rojos corresponden al tamaño de la deuda en 2010. Como apunta la gráfica, los datos han sido tomados de EuroStat y otras lineas oficiales de la UE.

Uno de los puntos que destaca en primer plano es el leve repunte experimentado por la deuda española en comparación a los incrementos más acentuados de Alemania y Francia.

Mientras la deuda pública española tuvo un tránsito del 59.3% del PIB desde el año 2000 al 61% del PIB el 2010, la deuda pública francesa avanzó del 57,3% al 82,3% mientras que la de Alemania lo hizo desde el 59,7% al 83,2%. Es decir que mientras la deuda pública española se incrementó en una década en 1,7%, en Alemania avanzó un 23,5% y en Francia 25 puntos porcentuales.

Otro elemento que resalta de la gráfica es el fuerte incremento en la deuda pública de Portugal (del 48,5% al 93.3%); Irlanda (del 37.8% al 94.9%); Grecia (del 103.4% al 144.9%), o Italia (del 109.2% al 118.4%).

Esto demuestra que Italia y Grecia arrastraban una deuda pública superior al 100% delPIB desde el año 2000, algo que el BCE debió tomar en cuenta muchos años antes del estallido de la crisis. Una comparativa de estas deudas, al primer trimestre de 2011 se puede apreciar en esta otra gráfica, ya presentada en otro post:

Deuda Global

Y esta otra gráfica es aún más interesante dado que nos muestra la evolución de la deuda pública y privada española desde 1980 hasta el segundo trimestre de 2009.

Compare el fuerte incremento de la deuda pública en los años 90 y su notorio descenso en la década siguiente. A su vez, compare el incremento de la deuda privada (hogares, empresas y, sobretodo, de las instituciones financieras) desde mediados de la década pasada.

Nótese que mientras la deuda pública baja, la deuda privada y de los hogares se duplica. Pero es la deuda de las instituciones financieras la que más aumenta al multiplicarse por casi ocho veces.

Esto nos permite ayudar a comprender qué a y a quien rescatan las operaciones de los bancos centrales.

DeudaEspaña

Como siempre, una imagen dice más que mil palabras. En este caso, han sido tres imágenes para apreciar con exactitud el auténtico origen de la deuda.

En El Blog SalmónComposición de la deuda españolaLa deuda española global: quien debe, cuánto debe, y a quien le debe
Imagen | Mint.com

La deuda española global: quien debe, cuánto debe, y a quien le debe

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avatarMarco Antonio Moreno  15 de diciembre de 2010 | 06:41

Deuda Spain

Este lunes, el Banco Internacional de Pagos (BIS) publicó su última revisión trimestral, con información actualizada y bastante útil para compartir con los lectores. Más aún cuando uno de los puntos centrales del informe es el detalle de la exposición de la deuda de los países PIGS hacia los bancos extranjeros.

En la gráfica, he extraído el detalle de ese informe para España desde la perspectiva de la deuda hacia los paises (a quien se le debe) y la perspectiva por sectores (quien es el que debe). Como se puede apreciar, el 89% de la deuda es privada mientras el 11% es del sector público.

 

Por otra parte, por primera vez aparece una categoría dedicada a los derivados financieros (entiéndaseCDS), lo que constituye toda una sorpresa. Esta categoría lleva el nombre de “otras exposiciones”, y elBIS la define a pie de página como “otros riesgos”.

Llama la atención, en todo caso, que la exposición a estos “otros riesgos” de los países PIGS sea inferior a los 700.000 millones de dólares (US$668.000.000.000), exactamente una milésima parte del total de derivados que controla la élite bancaria del mundo en sus reuniones secretas:

US$700.000.000.000.000 (700 billones de dólares), como advertí en en mayo de este año. Hay que reconocer, en todo caso, la generosidad del BIS en compartir estos datos que, sin embargo, llegan demasiado tarde: dos años antes habrían sido de gran utilidad.

 

Lo relevante del informe es que la deuda de los PIGS (acrónimo para Portugal, Irlanda, Grecia y España, que reemplazaremos por GIPE) es de 2,281 billones de dólares (US$2.281.000.000.000), de los cuales Portugal tiene el 12.7%; Irlanda: 32,7%; Grecia: 11,1% y España: 43.5%), y que de esta deuda sólo 352 mil millones de dólares (15,4%) es con la banca de Estados Unidos. Esto demuestra que la banca estadounidense tiene muy poco que perder ante un impago de los países GIPE.

El informe del BIS, demuestra que el país con mayor exposición a los GIPE es Alemania, con 513 mil millones de dólares, le sigue Francia con 410 mil millones de dólares, Reino Unido con 370 mil millones de dólares y los Estados Unidos con 353 mil millones de dólares.

Esto explica por qué el mercado anticipa que las próximas fichas del dominó en caer, tras Grecia e Irlanda, serán Portugal y España. Una caída que puede arrastrar al precipicio a Alemania, Francia, el Reino Unido y Estados Unidos.

Todo el sistema bancario de estos países está estrechamente interconectado y los abusos y malas prácticas las replicaron con excelencia y eficiencia.

Esta situación nos ayuda a comprender por qué la Fed y el Banco Central Europeo están inyectandofuertes cantidades de dinero en el sistema, a espaldas de la gente, e incluso mintiendo abiertamente. Entre jueves y viernes de la semana pasada el BCE inyectó 2.300 millones de dólares por la via de la compra de bonos en estos países. Lo mismo hizo la semana anterior y lo negó, admitiéndolo en forma tardía. Estas acciones no han hecho bajar el costo de los bonos de deuda soberana, dado que sigue al alza. Y la razón es obvia: los beneficiados son los mismos bancos.

Lo que debe quedar en claro, es que el cartel bancario ha comenzado a jugar todas sus cartas para retrasar lo máximo posible el día inevitable. Hasta ese momento, mucho dinero seguirá cambiando de manos haciendo enormemente ricos a un puñado privilegiado de personajes, pero haciendo también infinitamente pobres a la inmensa mayoria del planeta.

____________________

Actualización:
Comparto este artículo de Cotizalia, … Y el BIS revela el porqué de la desesperada llamada de Obama a ZP, en el cual Alberto Artero (S. McCoy) aporta nuevos datos sobre el tema.
El detalle para la deuda de Grecia, Irlanda, Portugal y España, se puede ver en este link

Más información | Informe BIS

En El Blog Salmón | Bernanke: “Sin la acción de la Fed, el desempleo estaría hoy en el 25%”

La deuda española: cómo se llegó hasta aquí y qué se puede hacer ahora

 

avatarMarco Antonio Moreno  27 de julio de 2011 | 00:10

Deuda Española

El primer documento del grupo que audita la deuda española ha salido a la luz pública y se encuentradisponible aquí. El documento toma los datos del Banco de España entregados al 31 de marzo de 2011, que señalan que la deuda exterior bruta a esa fecha llegaba a 1,74 billones de euros, lo que supone una deuda bruta per cápita de 37.700 euros y una deuda bruta por trabajador de 98.900 euros.

Si se descuenta la deuda que los bancos, empresas, ciudadanos y gobiernos extranjeros mantienen con España, la deuda neta desciende a 1,02 billones de euros, lo que indica una deuda neta por habitante de 22.200 euros y 58.200 euros por trabajador.

¿Qué significa esta deuda y cómo se llegó a ella?

A raíz del ingreso de España a la moneda única se generó una dinámica de crecimiento basada en los bajos tipos de interés y en el uso desorbitado que hizo de este mecanismo el sector de la construcción. Este sector se financió desde su origen en base a endeudamiento externo, lo que originó una gran cantidad de empleo que pasó de 15 millones de trabajadores el año 2000, a 20,5 millones de trabajadores el año 2007.

 

En el sector público se produjo un aumento de similares características, que pasó de 2,3 millones de empleados a 2,9 millones. La inversión se disparó tanto en el sector público como en el privado.

A modo de ejemplo, pasó de 15.958 millones de euros en 1999 a 44.205 millones de euros en 2006. Los visados para vivienda lo hicieron desde 282.000 en 1996 a 865.000 en 2006, más que triplicándose en una década. Al respecto, señala el informe:

“Las razones por las que los poderes públicos (Gobierno) y los reguladores (Banco de España) consistieron que ocurriera tal disparate no son claras… Lo más probable es que se tratara de una mezcla de ignorancia, exceso de confianza en un sistema que parecía estable y cortoplacismo político”

 

preciosdelaviviendaenelmundo2.jpg

Lo cierto es que España no fue el único país europeo en sucumbir a una burbuja inmobiliaria. Como he mostrado en esta gráfica del FMI. Francia, Italia y el Reino Unido también se sumaron a la burbuja iniciada en Estados Unidos, como auténticos y fieles seguidores del sueño del ladrillo, el consumismo y el crecimiento ilimitado.

En el período de la burbuja todos se beneficiaron y eran tan grandes esos beneficios que nadie pensó que algún día terminarían. Hasta el sector público, por la vía de los impuestos a propiedades que siempre aumentaban de valor, recaudaba año a año cifras récord. Todo esto se desplomó a partir de 2008.

Los componentes de la deuda

Como se descompone en la gráfica que encabeza este post, los prestamos bancarios representan sólo el 12% de la deuda total del sistema (201.000 millones de euros), cifra muy similar a las inversiones extranjeras en Bolsa y Fondos, que suponen otros 206.000 millones de euros (12%).

Si bien esta última no se pueden considerar deuda, existe la presión de que ante una situación crítica estas inversiones pueden retirarse rápidamente, como ha estado ocurriendo en los mercados producto del pánico generalizado y la caída continua de las bolsas, con patéticos momentos de euforia.

La partida más abultada la constituyen los bonos, letras y obligaciones que están en manos de
extranjeros y que suponen nada menos que 787.000 millones de euros
 (el 45% del total de la deuda española). Aquí se incluyen títulos privados (511.000 millones de euros) y deuda pública (276.000 millones de euros).

Esta deuda privada es la que constituye el mayor lastre y se acumuló principalmente a raíz de la burbuja inmobiliaria, destacando el espectacular aumento que tuvo desde 1999, cuando llegaba a los 18.000 millones de euros, a la desorbitada cifra que alcanzó a mediados de 2007 cuando llegó a 637.000 millones de euros. En esos siete años de euforia colectiva la deuda aumentó 35 veces.

Los depósitos del exterior en bancos y cajas españoles son también muy abultados y aunque no pueden considerarse estrictamente deuda, son más fáciles de liquidar que las acciones bursátiles pueden ser retirados ante un empeoramiento de la situación del sector financiero.

Este cifra llega a los 510.000 millones de euros (29% de la deuda, color rojo en la gráfica). La último dato de endeudmiento corresponde al del Banco de España, que desde inicio de la crisis deterioró en forma importante su posición frente al eurositema y que al 31 de marzo alcanzaba 35.000 millones de euros (2% del total de la deuda).

Alternativas para gestionar el problema de la deuda

El Informe DRY reconoce dos problemas centrales en esta deuda: por un lado el elevado y creciente coste en intereses que implica su servicio. A un coste del 5% anual implica una salida de 50.000 millones de euros, cifra que equivale al salario anual de 2,2 millones de trabajadores españoles que ganen en promedio 23.000 euros.

El segundo problema es que gran parte de esta deuda presenta vencimientos en el corto plazo, lo que obliga a un renovación continua (y a un costo más elevado de los créditos), generando una situación de fuerte presión financiera que puede desembocar en dinámicas similares a las vividas por Grecia, Irlanda o Portugal. Si se agudiza este colapso, la quiebra de España sería casi inmediata. Por eso es necesario plantear alternativas para resolver a tiempo este grave problema que puede arrastrar a España al precipicio.

Como se presenta en el documental griego Deudocracia, una de las alternativas estudiadas por DRYfue la deuda odiosa. Pero la deuda española no cabe en esta definición como sí lo hace la deuda griega, de acuerdo a Daniel Cohn-Bendit. La razón principal es que la deuda pública sólo llega al 16% de la deuda total, lo que indica que estos intereses son asumibles.

El gran problema de España es la deuda privada, y es hora de exigir al gobierno una gestión más seria sobre este tema de acuerdo a lo que realmente beneficia al país.

DRY propone para ello la creación de un banco malo que reciba todos los activos problemáticos, una medida quizá un tanto tardía dado que el Banco de España, siguiendo el camino trazado por el BCE, ha comprado toda la basura tóxica que le han puesto por delante.

El gobierno español ha financiado a empresas zombies y totalmente insolventes en la espera de un pronto fin de la crisis, agotando los escasos recursos del sistema, e impidiendo que se destinen a un fin que permita reactivar la economía.

Solo hasta el 18 de febrero se habían inyectado a través delFROB 10.474 millones de euros a entidades financieras con problemas, y el Tesoro español había avalado 53.162 millones de euros de otras entidades financieras privadas. ¿Quedará algo más que rescatar? Si es así, no debe aplicarse ningún rescate más a la banca.

Con estos rescates a la banca se cumple la paradoja de que hay dinero público para salvar a una banca insolvente, pero no para la economía real que genera empleo y produce. Mientras se inyecta dinero indiscriminadamente para salvar a un sistema famélico y colapsado, se aplican serios recortes presupuestarios y planes de austeridad para asfixiar a la economía real y productiva. Esta no es más que una suicida estrategia de estancamiento global.

En El Blog Salmón | De la burbuja inmobiliaria a la crisis de la deuda española, en imágenesCómo elBCE se convirtió en vertedero de toda la basura bancaria europea
Más información | Democracia Real Ya

¿ Están a punto de caer los grandes bancos culpables de la crisis?


Benjamín Fulford 8/11/2011 (Traducido por Daniel Martinez)

En estos días, leyendo algunos de los medios de propaganda corporativa occidental, muchos de ustedes tienen la sensación de estar leyendo informes del Eje (Nazis) sobre noticias de la inminente victoria durante la Primera o la Segunda Guerra Mundial.

La realidad que la gente puede ver con sus propios ojos contradice dichas noticias, tanto que sólo un pequeño grupo de acérrimos al sistema se creen realmente la propaganda. No importan los titulares ilusorios que evocan sobre el rescate del FMI, o la impresión de más dólares de la reserva federal que vienen al rescate, el quid de la cuestión es que la camarilla que secuestró el sistema financiero del mundo ha perdido.

La cábala criminal ha caído. Eventos que van a suceder durante esta semana y la próxima ofrecerán buenas pruebas sobre ello.

Tanto detrás del escenario como a la vista pública, las agencias de todo el mundo siguen la ley para acercarse y dar caza a la camarilla criminal en todos los aspectos. Para la gran demanda cursada la semana que viene en contra de la cábala, se han obtenido evidencias de algo conocido como el Libro de Maklumat.

Este libro detalla la propiedad histórica de gran parte del oro del mundo por un grupo de familias reales de Asia. También tienen copias de los certificados originales y la evidencia de cómo el dinero fue transferido a la custodia del Gobierno de Estados Unidos para el uso por parte de la comunidad internacional.

Esta evidencia es la guinda del pastel en una demanda que demostrará el robo de fondos privados por parte de los dueños de la reserva federal y muestras de que lo han estado usando ilegalmente durante 50 años.

Es por eso que la ilegalidad de las “plataformas de negociación” que están siendo utilizadas para robar el dinero han sido cerradas. Que, a su vez, es por qué el Fondo Monetario Internacional, los gobiernos europeos y la Reserva Federal han sido incapaces de detener la actual crisis que afectan al grupo G5 de Estados terroristas (Francia, Inglaterra, Italia, Alemania y Estados Unidos), como así como su campamento armado conocido como Israel.

A pesar de todo esto los gobiernos han amenazado a Grecia para que deje el referéndum sobre el euro, ellos no pueden tomar sus amenazas a la ligera.

El hecho es que los fascistas europeos no tienen el dinero para ayudar a Italia, Irlanda, Portugal, España y los cinco estados del Báltico.

Además, el gobierno de Irlanda ya ha pedido a los banqueros europeos que demuestren que Irlanda está en deuda con ellos, que muestren dónde salió el dinero, que demuestren que es real y que tienen los derechos legales para ello. Esto es algo que no pueden hacer por que Irlanda no está en los titulares. También es una de las razones por las que han cerrado la embajada de Irlanda del Vaticano.

Aunque el G-5 e Israel amenazan con desatar la tercera guerra mundial por atacar a Irán, es un farol suicida. Los comandantes de los EE.UU., China y los militares rusos no consentirán que ocurra esto.

Estos líderes del G5 son deshonestos, por supuesto, están aterrorizados porque saben que han cometido innumerables crímenes contra la humanidad (por ejemplo, cientos de millones de muertes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial). Aún muchos podrán ser perdonados a través de una comisión de la verdad y la reconciliación, pero la ventana de oportunidad se está cerrando rápidamente.

Un hombre que ahora se ha puesto más allá de los límites es Henry Kissinger.

Kissinger la semana pasada trató desesperadamente de orquestar una serie de asesinatos con la esperanza de que de alguna manera consiguiese revertir la situación. Este redactor (Fulford) fue una vez más, la semana pasada, el blanco para los criminales contratados por Kissinger.

Sin embargo, Kissinger ha dicho que dió marcha atrás y que sus órdenes no fueron obedecidas.

“El presidente” Obama, por su parte, fue objeto de graves ataques verbales en la reunión del G-20 la semana pasada en Francia.

Se le dijo que Estados Unidos estaba en un estado mucho peor que Europa y que él tenía gran parte de la culpa, según fuentes de la reunión. Ya no se espera que Obama sea capaz de terminar su mandato como presidente debido a las diversas acciones legales contra su régimen.

En Japón, por su parte, ha habido un montón de ruido en la superficie.
Fuentes importantes de la derecha militar Japonesa de las Fuerzas de Autodefensa, informan que se tramaba un golpe de estado militar. Su plan era imponer al ex primer ministro Shinzo Abe como su líder. Abe, por supuesto, está vinculado a la secta Moon, quien a su vez tiene un rancho al lado del rancho de Bush en Paraguay.

Ellos también están relacionados con el narcotráfico internacional. (Nota del traductor: la secta moon fue la que hizo el atentado en el metro de tokio con gas sarín)
Cabe decir que estos coroneles han sido educados, se están dando cuenta de su honorable deseo de ayudar a Japón, y se han dado cuenta que estaban a punto de ser manipulados por la misma gente que ayudó a arruinar la economía de su país, Japón.

Otro movimiento en Japón llegó por parte de EE.UU. y la CIA, el Pentágono dijo a los tipos de Ichiro Ozawa que cesen permanentemente sus planes para tratar de tomar el gobierno si querían seguir con vida. Ozawa no es de confianza, tanto por sus conexiones con Rockefeller y la cábala.

También vale la pena destacar que el emperador Akihito sufre de “bronquitis”, y por ello (temporalmente) ha entregado el control al príncipe al heredero Naruhito, de acuerdo con la Agencia de la Casa Real.

El visto bueno oficial ha sido dado para una nueva Agencia Internacional de Planificación Económica. Su lema será “convertir los sueños en realidad.”

Publicado por el sendero del mago en 13:05

¿Está el monopolio de la banca Rothschild a punto de ser desmantelado?
Publicado por Benjamin Fulford

La situación en Europa está dejandoselo claro a todos, salvo a los cerebros más lobotimizados, que algo histórico está ocurriendo.

La cosa va así, los elementos criminales en la parte superior de la estructura de poder de Occidente, especialmente en la parte superior del sistema financiero, han sido privados de su máquina de imprimir dinero.

Como resultado, el FMI y los principales bancos europeos y americanos se han vuelto insolventes. Ninguna cantidad de papeleos o propaganda van a ocultar esta verdad fundamental. Los gobiernos de Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, etc saben que las deudas que supuestamente deben a los banqueros han sido creadas mediante anotaciones fraudulentas y por consiguiente no tienen que ser reembolsadas.

Es por eso que los bancos de repente anunciaron que Grecia sólo tenían que pagar el 50% de su deuda, que aun así les destruiría. Los bancos están esperando un rescate por parte del dinero de los contribuyentes, que sencillamente no va a pasar. Se acabó el juego. La pesadilla de la banca Rothschild está llegando a su fin.

Incluso el sacerdocio altamente lobotomizado conocido como Gurús financieros occidentales y periodistas, están empezando a darse cuenta de que algo no va bien.

El anuncio de una “solución” a la crisis griega y al euro por parte de los gobiernos europeos, es un buen ejemplo de ello. Si se analiza este anuncio, uno se da cuenta de que, básicamente, los bancos y los gobiernos están diciendo que los bancos pagarán el 50% de la deuda griega con el dinero que no tienen.

Los gobiernos dicen que van a pagar por ello por “aprovechar” el dinero que ya tienen. Lo que no dicen es quien va a ser tan tonto como para financiar a un jugador en bancarrota que quiere multiplicar por cuatro el riesgo.

Tened en cuenta que tan pronto como la “solución” a la crisis fue anunciada, misiones de alto standing fueron enviadas a Asia para pedir, incluyendo el presidente francés Sarkozy. ¿Por qué tienen que ir a Asia para pedir dinero si aparentemente ya han llegado a una solución?

El FMI, que supuestamente es el “prestamista de última instancia” del mundo, continua admitiendo que no tiene dinero. La razón se debe a que el FMI no puede probar que su dinero proviene de fuentes legítimas.

El hecho de este asunto es que la parte criminal del sistema financiero mundial se está desmoronando. El FMI pronto dejará de ser solvente. Lo mismo puede decirse del Banco Mundial. El BIS también está en problemas. De hecho, la totalidad del monopolio bancario los Rothschild está en serios problemas.

La congelación de “plataformas de comercio” sigue en pie, lo que significa que los controladores del sistema fiduciario ya no pueden bombear más dinero al sistema. Lo mejor que pueden hacer es reorganizar el dinero que ya está en el sistema. Sólo entrará dinero nuevo en el sistema financiero global, una vez que el nuevo sistema respaldado por activos, este en marcha.

“El FMI y el Banco Mundial existieron para obligar a instaurar el sistema bancario Rothschild en los países del mundo,” es como un funcionario chino de muy alto rango explicó la situación. “Nuestra meta es reiniciar el sistema, volver a empezar y establecer todos los parámetros de una manera justa para que todos los países se beneficien de los activos combinados de los pueblos del mundo y no sólo de Europa y América del Norte”, continuó.

El sistema original se supone debía de ser dirigido por los suizos y protegido por los estadounidenses, continuó. “Básicamente el sistema de control y equilibrio fracasó, y la gente que se supone que debía proteger el sistema acabó abusando de él”, agregó.

Lo que ahora va a pasar es que los 100 países que hasta ahora se han apuntado al nuevo sistema iniciado en Mónaco en agosto, implementaran el nuevo sistema en cuatro fases, según una fuente de la Sociedad del Dragón Blanco. Los militares de EEUU y las agencias estarán involucradas en este proceso desde el principio, agregó. Los esfuerzos por intimidar a los generales mediante el uso de instituciones corruptas como el IRS para tratar de agenciarse sus hogares será contraproducente y dar lugar a acciones penales.

El primer paso será una demanda que será presentada antes del 15 de noviembre contra los individuos y grupos que abusaron del sistema de la Reserva Federal. Esto dará lugar a embargos en contra de muchas de las instituciones financieras más grandes del mundo, de acuerdo con los declarantes. También habrá arrestos en masa.

Las otras fases todavía no han sido reveladas. Sin embargo, algunas verdades básicas ya se conocen.

En primer lugar, todos los empresarios y banqueros honestos de todo el mundo no tendrán nada de qué preocuparse.

En segundo lugar, el dinero creado mediante fraude por derivados será eliminado de los libros, incluso si  ello significa quebrar a muchas de las grandes instituciones financieras occidentales. En tercer lugar, las principales injusticias financieras históricas se abordarán y los activos robados serán devueltos a sus legítimos propietarios.

Esta será una buena noticia para la gran mayoría de los ciudadanos occidentales, así como los habitantes de las regiones explotadas de África durante tanto tiempo.

Los sistemas bancarios internacionales y  de liquidación de pagos permanecerán en su lugar después del reinicio. Esto se traduce en mínimas interrupciones posibles a negocios legítimos.

Sin embargo, como se mencionó anteriormente, las instituciones internacionales creadas y controladas por un pequeño grupo de oligarcas occidentales tras la 2ª Guerra Mundial serán totalmente renovadas.

Traducción: Google Translate & Rafael Neville

Armannsson activista ATTAC Islandia “Hay que parar los pies a los bancos y acreedores. O ellos o nosotros”


Entrevista a Gunnar Skuli Armannsson, activista de ATTAC Islandia
“Los bancos y los acreedores seguirán su avance: la única salida es pararlos”
Entrevistamos a Gunnar Skuli Armannsson el 9 de octubre en Madrid, aprovechando su participación en el Seminario “Viviendo en Deudocracia”. En estos días en que el referéndum sobre las draconianas medidas impuestas con el plan de “rescate” en Grecia pone a temblar a los bancos y sus portavoces, adquiere el máximo interés la experiencia de Islandia.
Sin triunfalismos, con los pies en la tierra, este anestesista de profesión que ya padece los serios recortes que está sufriendo el principal hospital de Islandia, afirma que el rechazo, dos veces, de la ciudadanía islandesa al rescate a los bancos y la indemnización de los inversores extranjeros de un fondo quebrado es algo natural.
La movilización ciudadana de Islandia en defensa de su soberanía, el dinámico proceso de autoorganización popular y de toma de conciencia ha despertado entusiasmo en todo el mundo.
Pero Gunnar Skuli Armannsson advierte de que Islandia está lejos de haberse salvado, afirma que más bien se encuentra a medio camino del infierno, y explica la pesada losa que hoy en forma de créditos cautivos y mañana de deuda, el FMI están colocando sobre el país.

¿Podría resumirnos lo ocurrido en Islandia en los últimos tres años?

Antes de la crisis, Islandia era un país normal, en el sentido de que era simplemente otro país neoliberal. Tenía numerosos créditos, la gente adquiría créditos y se endeudaba, construía casas, compraba coches… la misma historia que en Irlanda, Grecia y otros países europeos.

En el otoño de 2008 la crisis nos golpeó, de manera que los tres principales bancos de Islandia, se tornaron insolventes. Esos tres bancos constituían el 85% del sistema bancario de Islandia, de modo que no fue una pequeña parte del sistema financiero la que colapsó; casi la totalidad del sistema bancario se derrumbó en una semana.

La primera idea del Gobierno islandés en aquel momento fue dejar que esos tres bancos se hundieran, y fin de la historia. La primera idea fue algo ingenua. Pensamos que los bancos privados, ya que eran privados, asumirían la responsabilidad, no los contribuyentes. En el otoño de 2008 los islandeses pensaban que podrían conseguir créditos de otros países, como por ejemplo Noruega, o de otros países ricos.

La gente no quería recurrir al FMI. Habíamos estado leyendo historias de lo ocurrido en otros países suramericanos, así que sabíamos lo que cabía esperar del FMI. Nuestro primer ministro de aquel momento es economista, y él sabía muy bien lo que significa el FMI.

Pero entonces estalló la disputa por los fondos Icesave entre Islandia y el Reino Unido y los ingleses aplicaron a Islandia la ley antiterrorista, en octubre de 2008 (1).

Y eso significaba que los ingleses declaraban a Islandia terrorista, igual que a Al Qaeda.

De modo que no podíamos acceder al dinero. Vendíamos nuestro pescado y nuestro aluminio en el exterior, pero no podíamos recaudar los pagos del exterior e ingresarlos al país, porque el dinero pasa por la City, el centro financiero de Londres, y como éramos terroristas, el dinero lo detenían allí, de modo que los islandeses no podían ni ingresar su dinero ni comprar nada en el exterior.

Nadie quería hacer negocios con “terroristas”. La situación era tal que las empresas islandesas que habían hecho negocios con empresas europeas durante más de 50 años eran incapaces de obtener ningún suministro de Europa.

Así que cuando a Islandia le quedaban entre 10 y 12 días de alimento y combustible, tuvimos que rendirnos. Sufrimos un embargo financiero, igual que el que se le impuso a Haití en 1776. Tuvimos que rendirnos. Y entonces vino esta historia que tenemos en Islandia, en la que nuestro primer ministro le dijo al representante del FMI que se encontraba en Reijkiavik en el momento, tratando de convencer al Gobierno de que buscara ayuda: “Por favor, sean buenos con nosotros”.

Esas fueron sus últimas palabras cuando decidió acudir al FMI. Así que tenía pleno conocimiento de lo que cabía esperar: “Por favor, sean buenos con nosotros”. No sé si esto es cierto, pero la historia cuenta que cuando este tipo (Poul Thomsen, Director del departamento de Europa del FMI y jefe de la misión del FMI para Islandia) salió del despacho del primer ministro, agarró su móvil y llamó a alguien, diciéndole: “Los tengo”.

Entonces tuvimos que adoptar un programa del FMI. El resto es historia. Es igual que en todos los demás casos. El FMI colocó a los bancos en el primer lugar, por lo que se decidió que el Gobierno islandés financiaría a tres bancos nuevos en reemplazo de los anteriores, y el costo de este rescate financiero es ya del 64% del PIB de Islandia.

Y personas que saben mucho de estos temas me han dicho que esto supone un récord mundial. Ningún país ha destinado tanto dinero al sistema bancario, en relación con el PIB. De modo que el Gobierno islandés es especialmente magnánimo con los bancos.

La deuda estatal de Islandia antes de la crisis era muy baja: el 26% del PIB. Ahora es del 90% del PIB. Pero la deuda total de Islandia es del 280% del PIB.

De acuerdo con el programa del FMI, además de transferir todo este dinero a los bancos y al sistema financiero, tuvimos que empezar con los recortes en el bienestar: salud, educación, etc. Por ejemplo, yo trabajo en el principal hospital de Rejkiavik, y el presupuesto ha descendido un 25% en tres años. De modo que es un recorte real, y van a continuar recortando servicios.

A esto se sumó una historia algo complicada que ocurrió con las coronas islandesas. Antes de la crisis, muchos inversores compraban coronas islandesas porque en Islandia había un tipo alto de interés en aquel momento, de modo que era un buen negocio.

Cuando la crisis nos golpeó en 2008 todo este dinero comenzó a huir del país, por lo que la corona cayó en picado: cayó un 50%. El FMI comprendió que si no aplicaba un control de capitales (corralito) en Islandia, terminaría en un desastre, porque el valor de la corona terminaría en nada. Quizás también la razón fue que no teníamos divisa extranjera para pagar a los inversores en Europa. O a lo mejor ya ni siquiera quedaban suficientes billetes en Islandia para pagar a los inversores extranjeros.

De esta forma, aplicaron los controles de capitales y después el FMI forzó a Islandia a contraer créditos. Creo que son cuatro mil quinientos millones de euros los que hemos recibido de países del FMI, dinero que está depositado en una cuenta bancaria en Washington.

Nosotros no lo estamos utilizando para nada. No construimos hospitales, ni escuelas, ni hacemos nada con él. Simplemente se guarda allí. Es muy conveniente tener esta cantidad de dinero para aumentar la credibilidad de Islandia. Si tienes mucho dinero en esa cuenta bancaria, todo el mundo tendrá confianza en ti para hacer negocios.

Pero resulta que la suma del crédito es más o menos la misma cantidad de dinero que está represada dentro de Islandia, por los controles de capital. Pensamos que quizá cuando levanten los controles de capitales y el dinero empiece a salir del país de nuevo, usaremos este crédito para pagar a los inversores extranjeros.

Es como lo que ocurrió en Argentina, cuando todo el dinero salió del país en pocas horas. Entonces, si eso sucede, esos créditos se convertirán en deuda en Islandia, para el futuro, porque habremos usado ese dinero. De modo que la deuda se incrementará mucho.

Entonces tuvimos la protesta en invierno de 2008-2009, que resultó en unas elecciones en la primavera de 2009. Sucedió así: los socialdemócratas eran parte del viejo Gobierno, y ahora son parte del nuevo Gobierno también, pero en lugar de a los conservadores, ahora tienen a la Izquierda Verde como socios de gobierno, y tanto los socialdemócratas como la Izquierda Verde estuvieron prometiendo cosas muy buenas a la gente en la campaña electoral. Pero han roto todas sus promesas.

De modo que los islandeses hemos aprendido, igual que los irlandeses, igual que los griegos y los españoles, que cambiar el Gobierno no es la solución. No importa que haya elecciones; no tienen ningún efecto en las políticas, porque es obvio que los bancos tienen el control.

Da igual que gobiernen los conservadores, los socialdemócratas o la izquierda verde, la política es siempre la misma: salvar a los bancos y que el pueblo lo pague.

Eso es lo que ocurrió en Islandia.

Pero en Islandia han atravesado por un proceso muy intenso de movilizaciones y tuvieron dos referéndums en los que la gente rechazó el rescate de los bancos.

Bueno, eso fue algo especial. El referéndum fue solamente sobre una pequeña parte de toda la deuda. La que tiene que ver con el fondo Ice Save con los Inglaterra y Holanda. Está en nuestra constitución que el presidente debe firmar las leyes que aprueba el Parlamento.

Y cuando no firma una ley, entonces hay que someterla a referéndum entre la población. Así que utilizamos ese resorte. Cuando el Parlamento aprobó la ley sobre el fondo Ice Save, las élites se inclinaron a favor de pagar: querían “portarse bien” a los ojos de la Unión Europea y los acreedores. Y ese Gobierno está conformado por la Izquierda Verde y los socialdemócratas.

Nosotros recogimos firmas para una petición y conseguimos más de 30.000, una cantidad ingente.

Una mañana de domingo acudimos a la casa donde vive el Presidente, a las afueras de Rejkiavic, y le entregamos todos esos nombres.

Reunimos a varios miles de personas, hubo un acto público. Entonces el presidente nos dijo que no firmaría la ley, y que daría al pueblo la posibilidad de formarse su opinión.

Ésta es realmente la única singularidad de Islandia con respecto a la deuda, que el presidente tiene la posibilidad de no firmar una ley y forzar a que haya un referéndum. Si el pueblo en España tuviera la misma posibilidad, votarían exactamente igual que nosotros: dirían que no.

De modo que el resultado del referéndum no es nada especial. Creo que en todas las investigaciones y sondeos de opinión, cuando le preguntan a la gente qué quiere, normalmente quieren algo diferente del Gobierno. Por eso es por lo que a los gobiernos no les gustan los referéndums.

El gobierno actual, formado por la Izquierda Verde y los socialdemócratas, después de una fuerte presión ejercida por la gente en las calles y tras ese proceso de toma de conciencia, afirma usted que está tomando las mismas medidas que tomarían los conservadores, que la única política que saben aplicar es obedecer los dictados de los bancos. ¿A qué cree que se debe esto? 

Está sucediendo en Islandia. Pero si usted sigue los acontecimientos en Grecia, encuentra que el primer ministro Papandreu era un socialista, de izquierda, y tenía muy buenas ideas antes de llegar al poder. Y ahora está haciendo exactamente lo que el FMI le dice que haga.

Una razón que lo explica es que cuando un país entra a formar parte de un programa del FMI, tiene que firmar una carta de intenciones, en la que se compromete a muchas cosas. La realidad es que el FMI escribe esta carta de intenciones y el gobierno la firma.

En el caso de Islandia, y en el de cualquier país que hace tratos con el FMI, hay un texto en esa carta de intenciones en el que se afirma que el Gobierno promete no hacer nada sin el consentimiento del FMI.

De modo que los países entregan todos los poderes al FMI, porque prometen no hacer nada que no cuente con el beneplácito del FMI.

De modo que después de firmar un programa del FMI, el país deja de ser independiente, está sujeto al FMI y al consenso de Washington. Es como lo que dijo en Islandia el representante del FMI cuando llamó a su amigo: “Los tengo”. Así que lo que pasa es que nos tienen.

Es una situación que no parece tener salidas. Usted ha afirmado que Islandia está solamente a medio camino del infierno… ¿Vislumbra alguna salida? 

Es muy complicado. Pero, tal como hablamos en el seminario, tenemos que aprender del Sur. Algunos países de América Latina han tenido éxito en librarse del FMI, algunos se han negado a pagar deudas al FMI y otros las han pagado todas para liberarse, porque un hombre libre es un hombre que no tiene deudas. Así que ahí hay un camino que podemos vislumbrar.

Mi punto de vista es que es muy importante entender cómo se crea el dinero. Es un concepto que muchos de nosotros no entendemos, porque no se discute mucho sobre estos temas. Normalmente cuando se habla de economía, se hace en esos términos especializados que nadie entiende.

Pero el dinero, tal como yo lo veo, es solamente un medio de intercambio, que transporta el valor de un producto de un lugar a otro. De modo que el dinero no tiene valor en sí mismo. Es solamente una unidad, como un litro o un segundo. Y los bancos detentan el monopolio de esas unidades: son los únicos que pueden producir dinero.

Y eso da el poder a los bancos. Cuando un Gobierno necesita dinero tiene que vender bonos. El Gobierno escribe en un pedazo de papel que promete pagar a los bancos esa suma, y los bancos le entregan el dinero al Gobierno. Pero cuando piensas en el dinero como una unidad, como un metro, es como si adquirieras algunos metros antes de ir a comprar.

Es difícil de explicar en una entrevista breve, pero creo que es un asunto realmente importante, que la gente piense sobre qué es el dinero y quién controla la producción de dinero. Creo que el dinero debería ser producido por los gobiernos y debería ser gratis. Y cuando se hubiera producido algo, el Gobierno incrementaría la cantidad de dinero circulando en la sociedad.

Puedes pensar en ello de esta manera: en el otoño de 2008 los tres bancos en Islandia se tornaron insolventes porque no podían obtener ningún dinero de Europa, porque dependían de este dinero que va flotando de un lugar a otro, y nuevos créditos, etcétera. Eso fue lo único que ocurrió en octubre de 2008.

Todo el mundo en Islandia estaba produciendo: estábamos pescando, procesando y vendiendo el pescado, estábamos produciendo aluminio… cada islandés estaba haciendo lo que habíamos estado haciendo durante años: produciendo un montón de productos. Y había mucha gente demandando nuestros productos en todo el mundo, pero éramos incapaces de intercambiar nuestra producción porque no teníamos esa cosa llamada dinero, que transporta el valor de los bienes producidos a otro lugar o a otro tiempo.

Pero esto que está proponiendo usted es lo contrario de lo que sucede en la Unión Europea, donde los países entregan su soberanía en política monetaria al Banco Central Europeo. Y resulta que Islandia ha solicitado formalmente su ingreso en la Unión Europea y en el sistema euro.

Tiene razón. Ocurrió así: durante años los socialdemócratas tenían siempre una respuesta para todos los problemas. Si les hacías cualquier pregunta, siempre respondían: “Unión Europea”. Y tras las elecciones de 2009 estaban en situación de incorporar a la Izquierda Verde o a los conservadores a su Gobierno, de modo que forzaron a ambas partes a que aceptaran su voluntad.

Los socialdemócratas eran el único partido del país que deseaba el ingreso en la Unión Europea. Todas las demás fuerzas políticas se oponían, con mayor o menor intensidad. Y los de la izquierda verde se habían opuesto con mucha claridad, pero tenían tantos deseos de entrar al Gobierno… lo habían estado esperando durante tantos años…

Aceptaron solicitar el ingreso a la Unión Europea, con la idea de celebrar un referéndum.

Por eso Islandia solicitó su ingreso. La gente no quiere. Solamente este partido que estaba en posición de presionar al otro. Y hubo una auténtica batalla en el Parlamento, pero se las arreglaron para aprobar su propuesta en medio del desacuerdo generalizado.

¿De modo que usted no cree que la gente acepte entrar en la Unión Europea, si se somete a referéndum? 

Yo estaba viviendo en Suecia en 1995, cuando se incorporó a la Unión Europea, y la situación era muy parecida. Los suecos eran muy escépticos con la UE y muchos no querían. Pero solicitaron el ingreso y cuando se aproximaba el referéndum, llegó una campaña masiva de la Unión Europea y convirtió al pueblo sueco. Creo que lo mismo ocurriría en Islandia, igual que pasó con el Tratado de Lisboa y todo lo demás. Saben cómo hacerlo.

¿Y no siente que hay un proceso en marcha en Islandia por el que la gente está tomando conciencia, que está despertando?

Hay mucha gente activa, protestando, y muchas personas no están conformes con la situación. Pero ocurre exactamente igual que en el resto de los países: la mayoría está en su casa, sin hacer gran cosa.

La izquierda institucional está ahora en el Gobierno y debe haber un coste político por las medidas que están tomando. Supongo que en las bases de esos partidos ha habido una lucha, contradicciones, y que al mismo tiempo fuera de los partidos hay otra izquierda, hay movimientos sociales, personas que no están comprometidas con un partido, pero sí con una idea de transformación ¿Cuáles son los canales de comunicación, si es que hay alguno, entre esta izquierda institucional y las calles, las plazas y los colectivos que se autoorganizan para debatir estos temas?

Al interior de la Izquierda Verde ha habido una lucha muy intensa, porque las bases del partido están muy decepcionadas. Pero son incapaces de influir en los dirigentes. En la calle hay muchos movimientos sociales y grupos activos. El año pasado tuvimos una protesta que movilizó a 10.000 personas, el equivalente a 2 millones en España, proporcionalmente.

El Gobierno se asustó un poco y prometió hacer algo, y después volvieron a romper su promesa, por lo que continuamos protestando. Así que me parece que mientras tengan el poder, seguirán haciendo lo que están haciendo. Aunque tengamos una protesta masiva, no cambia nada.

Esto comenzó como una crisis financiera, que derivó en una crisis económica y es ahora una crisis política del sistema. ¿Cree usted entonces que la solución pasa por un cambio de sistema? ¿Está eso en discusión en Islandia? 

Creo que tiene que surgir un nuevo tipo de partido político que mantenga las ideas de la base, de los movimientos sociales. Porque los cuatro partidos que han estado en el poder en Islandia durante años y años están tan corruptos y apegados al sistema que dudo de que puedan cambiar nada.

De forma que realmente necesitamos un partido que acceda al poder y cambie las cosas, o bien que suceda lo que ha sucedido en otros países, donde la gente toma las plazas y no las abandona hasta que el Gobierno hace lo que se le pide.

Porque cuando protestas un día, durante un par de horas, y regresas a casa no tiene el mismo efecto que si tomas la plaza y permaneces hasta que hagan lo que les exiges.

¿Cómo resumiría la experiencia de Islandia, de modo que en Europa y en otros países podamos ver el resultado del proceso que ustedes han atravesado? ¿Cuál sería su mensaje hacia nosotros, en España, donde estamos justo empezando a sentir la presión política, los recortes, el asalto a nuestra Constitución, la transformación de todo lo que antes era un derecho en un privilegio? 

Mi experiencia de Islandia, y tras leer también sobre otros países en Europa y la historia de Suramérica es que los bancos y los acreedores irán todo lo lejos que puedan. Avanzarán todo lo que nosotros les permitamos.

La única manera de pararlos es impedirles que avancen más. Y eso significa, bueno, algún tipo de revolución. Ojalá pacífica. Pero de lo contrario, continuarán colocando la deuda sobre nuestras espaldas y recortando nuestro bienestar. Tenemos que pararlos. Es la única forma de hacerlo, tal como yo lo veo.

No creo que acepten razonar ni dialogar. Es una cuestión de que tenemos que ser más poderosos que ellos, de forma que nos teman. Creo que es más o menos inútil hablar con ellos. De alguna manera, con un cambio en nuestra constitución, con un cambio en las leyes o con una revolución tenemos que devolver a la gente el poder de decidir.


Miembros del Parlamento de Islandia huyen de los ciudadanos. Imágenes correspondientes al 1 de octubre de 2010, en que miles de personas se movilizaron para expresar su rechazo a los miembros del Parlamento, cercado por policías. Las protestas multitudinarias se repitieron durante varias jornadas.

NOTA:

(1) A mediados de la pasada década, uno de los grandes bancos islandeses, Landsbanki, abrió una filial por Internet en el Reino Unido, Holanda y Alemania que tuvo un éxito fulgurante por los altos intereses que pagaba en una cuenta llamada Icesave.

A principios de octubre de 2008, apenas 15 días después de la quiebra de Lehman Brothers, el Reino Unido detectó que los bancos islandeses estaban traspasando dinero de las cuentas británicas a Reikiavik y les aplicó la ley antiterrorista: congeló todos sus fondos.

Los bancos estaban sobreendeudados (sus activos suponían 12 veces el PIB), y esa decisión, junto a la crisis internacional, les llevó a la bancarrota.

El Estado no los rescató. Los dejó caer, y posteriormente los nacionalizó e inyectó dinero para que siguieran operando, pero solo en Islandia. Londres y Ámsterdam pagaron a los depositantes de Icesave el 100% de los depósitos y desde entonces reclaman ese dinero, que supone un tercio del PIB islandés.

El Gobierno defendía el “sí” en la consulta aduciendo que los activos del banco quebrado, cuando se liquiden, permitirán pagar la mayoría de la deuda.

Los partidarios del no argumentaban que la gente no debería pagar por las locuras de sus bancos, y aducen que la legislación internacional -llena de sombras- no obliga a ningún país a asumir deudas astronómicas que sobrepasan con mucho el importe acumulado en los fondos de garantía.

Los islandeses rechazaron en sendos referendos (celebrados en marzo de 2010 y en abril de 2011) la ley Icesave por la que el Gobierno habría transferido a Holanda y Reino Unido el importe de las indemnizaciones pagadas a los inversores en esos países.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR

Europa acuerda recapitalizar la banca con 100.000 millones


Europa acuerda recapitalizar la banca con 100.000 millones 

Los países de la UE han llegado a un principio de acuerdo sobre la recapitalización de la banca europea, en virtud del cual se exigirá a las entidades un ratio de capital del 9 %, que equivale a unos 100.000 millones de euros.

España, Italia, Portugal y el Banco Central Europeo (BCE) se resisten al plan de recapitalización de 100.000 millones de euros para la banca europea por considerar que la ratio de capital de calidad del 9% que se exigirá a las grandes entidades es excesiva, según han informado fuentes europeas.

COMENTARIOS

Corrijan mis matematicas pero si reparten esos 100.000 millones entre los 750 millones de habitantes europeas nos toca a unos 135.000 euros por cabeza….donde firmo?

 ¿Y porque no 200.000 millones o 1 millon de trillones? Ya puestos…
#40   #32 ¿Cuantas veces han inyectado dinero a la banca? ¿Que han hecho con ese dinero? ¿Ha servido realmente para algo?

Lo que tu dices es la supuesta razón ‘buena’ para hacer algo que llevan cuatro años haciendo, para seguir inyectando dinero aunque no haya funcionado en todo este tiempo.

Si hubiera servido para algo, no solo para sanear las cuentas de algunos irresponsables con comportamientos irresponsables, lo habriamos notado en algún indicador (cosa que no ha sucedido, más bien al contrario).

Cuando algo no funciona se busca urgentemente una solución alternativa y se aplica, no se sigue cometiendo el mismo error una y otra vez (por mala que sea la alternativa, puesto que a veces al final es mucho peor seguir con ese mismo error).

Creo que se equivoca el ECOFIN. Ese dinero para recapitalizar la banca supone más deuda pública para los Estados, contablemente se evita que pase por déficit. Sin embargo, esa inyección directa no va a resolver el problema de fondo: no hay crecimiento. Sin ese crecimiento, difícil hacer frente a las deudas. Ya lo están avisando los americanos de la FED (otros angelitos) O se recupera el crecimiento o no salimos de esta.
Recordemos que 2 o 3 semanas después de poner 8.000 millones para Grecia senos presentó el ZP queriendo recortar 15.000 millones. Normal que se nieguen.
Esperemos no tener que descubrir cuál es la verdadera utilidad de nuestros ejércitos
Se da por supuesto que esto servirá para algo, y que el hecho de apoyar ciertas medidas logrará sostener un sistema totalmente podrido desde la misma raiz (tanto el económico como el político).

Respeto las teorías económicas en general, pero respeto aún más el sentido común en momentos de incertidumbre, el cual desgraciadamente se practica bastante poco ultimamente.

De esta crisis ya enquistada no se saldrá prestando dinero a los bancos, sabiendo que no han ayudado en nada al crecimiento indispensable para salir de ella ni tienen ninguna intención de hacerlo (más bien al contrario, la han mantenido por intereses propios), y menos aún destrozando a la ciudadanía (el motor de todo).

A estas alturas no hay soluciones ni rápidas ni fáciles, pero seguir con las dos que no han funcionado como deberían es el camino directo al abismo, no a la gloria.

Eso debería hacer reflexionar a algunos.

  • Primero de todo creo que es conveniente aclarar que el dinero público que se inyecta, se hace en forma de préstamos con sus correspondientes intereses.
    Es decir, que el Estado de turno saca rendimiento económico al prestarlo.
    Otra cuestión es si el riego es aceptable o no.
    En cualquier caso, ese dinero no se está regalando.

    El dinero no se inyecta de una forma gratuita ni porque sí. La razón del primer salvamento fueron los activos tóxicos provenientes de EEUU.

    Cuando esa crisis “ha pasado”, ha venido la crisis de la deuda y debido a la situación crítica de grecia, lo más conveniente es perdonarle un porcentaje determinado de su deuda.
    Eso hace que la deuda que poseen los bancos se hayan convertido en nuevos activos tóxicos.

    No es que el dinero anterior se haya malgastado y que no haya servido para nada. Ese dinero solucionó el anterior problema. Ahora se va a producir, de forma controlada, otro problema y con la nueva inyección se solucionará también de forma controlada.

    Si no se producen más problemas que hagan a los bancos poseer activos tóxicos que puedan propiciar su caída, esta será la última vez. Si se produce otra situación que lo requiera, se volverá a inyectar dinero o si no pasará lo que comento en #32.

    En definitiva, el dinero que se inyecta está sirviendo para solucionar los problemas que van surgiendo. No es que la anterior ayuda no sirviera y haya que seguir inyectando. Son problemas diferentes.

    La crisis subprime estadounidense “ya pasó”.
    Ahora estamos viviendo una segunda crisis que, aunque es consecuencia de la anterior, no está relacionada directamente y como tal, necesita nuevas medidas que, casualmente, se parecen a las medidas adoptadas en la primera crisis.
    Servirá para que el sistema siga funcionando. Y este sistema tendrá muchos defectos, pero también tiene muchas virtudes. Si todo se viene abajo, cualquier cosa que hoy damos por sentada, se convertirá en todo un lujo. Estoy de acuerdo en que hay muchas cosas que hay que mejorar, pero con lo que no estoy de acuerdo es con acabar con todo para empezar de 0. Primero se estabiliza la situación y luego se hacen los cambios oportunos. Otra cosa sería matar moscas a cañonazos.

    En cuanto a tu segundo párrafo, no estoy de acuerdo en casi nada. Primero, las teorías económicas son imperfectas (sencillamente porque todavía no se sabe casi nada de economía), pero es gracias a ellas que en todas las crisis que hemos sufrido en occidente desde el fin de la 2ª GM, no ha sido necesario liar otra guerra para salir de ellas.

    El sentido común no es aplicable en estos casos. La economía son matemáticas. Si ahora va alguien y dice que esos cien mil millones deberían ir a los que se han quedado sin casa (esto podría entrar dentro del sentido común de mucha gente), solucionaría la situación de esas personas (y ojo, que no de todas), pero hundiría al resto del planeta, etc. Es decir, lo que para ti podría ser sentido común, para otro podría ser una locura y viceversa.

    Y eso de que los bancos no han hecho nada para solucionar esta crisis, pues discrepo totalmente. Los mayores compradores de deuda soberana están siendo precisamente los bancos y no olvidemos que los estados europeos siguen funcionando gracias a la venta de esa deuda.

    Es un negocio para ellos, es verdad, pero es dinero que se está usando para mantener lo que nos queda del estado de bienestar. Y por otra parte, y mucho más importante, los bancos van a perdonar por la cara (sí, sin pedir nada a cambio excepto un préstamo temporal para no arruinarse) más de la mitad de la deuda comprada a Grecia. ¿Que podrían haber hecho mucho más? Sin ninguna duda. Pero de ahí a decir que no han hecho nada hay un trecho.

    Y en respuesta a tu último párrafo, como te he dicho antes, la inyección de dinero sí ha funcionado. El hecho de que la cosas sigan como antes (y no hayan ido a mucho peor) es la prueba. Si no se hubiera inyectado ese dinero de primera, quien sabe, lo mismo ahora no podríamos estar debatiendo por este medio, lo que pasa es que son acciones que resultan transparentes para el ciudadano de a pié.

    En cambio, estoy de acuerdo en que no hay soluciones rápidas ni fáciles. Esto va a ser lento y muy doloroso. Pero ten la certeza de que se saldrá y, lo que es más importante, saldremos sin haber tenido que derramar ni una sola gota de sangre a diferencia de otras grandes crisis.

  •  Dia 1: los griegos dicen que o les perdonan la deuda (los bancos franceses y alemanes, fundamentalmente) o ellos la hacen muy gorda y los dejan a todos con el culo al aire.
    Dia 2: Francia y Alemania asumen que sus bancos no cobraran toda la deuda griega y sin esa pasta no podran pagar a “los mercados” el dinero que les prestaron para que prestaran a Grecia y sacar el diferencial de beneficio.
    Dia 3: hay que inyectar pasta a esos bancos alemanes y franceses asi que deciden que cafe para todos. El diferencial es una manera de calcular (como lo fue para privatizar cajas).
    Dia 4: los paises que no tienen el problema de cobrar de Grecia les dicen a Francia y Alemania que ellos ya cumplen con su compromiso, que gracias por intervenirlos para que el dinero publico de estos vaya a…los bancos franceses y alemanes y que “lo ideal seria que se capitalizaran en el sector privado”.
  • #45   A este paso vamos camino de -no una revolución francesa- si no Europea.
    • #38   Conclusión:
      vamos camino de la hecatombe y ningún responsable es capaz de evitarlo.
      Recapitalizar la banca sin un programa para ver que se hace con el dinero y sin seguir sin regular ciertas operaciones es ir al desastre.
      Hoy por hoy, ni los mercados, ni los gobiernos tienen solución.

      Pero sí de chupar todo lo que se pueda mientras tanto
      y esconderlo en paraísos fiscales, todo por salvar su propio culo.

Decir eso de que ‘la culpa es de la deuda pública’ se demuestra como una completa mentira


La deuda de nunca acabar

Santiago Niño Becerra –  Viernes, 07 de Octubre

    • Hace unos días un lector me remitió un link verdaderamente interesante.

Con él se accede a un gráfico interactivo elaborado por Reuters que recoge la exposición de las entidades financieras de los países indicados a la deuda total de Grecia, España, Irlanda, Italia y Portugal.

Yo lo que he hecho es trabajar un poco los números que se obtienen del gráfico, y lo que sale son dos cuadros acongojantes. (El link lo tienen aquí).

 

En este cuadro, que llamaremos Cuadro 1, tienen la exposición total de las entidades financieras de los países que figuran a la izquierda a las deudas totales de los países cuyo nombre figura en la primera fila del cuadro, expresadas en miles de millones de dólares y a 31 de Marzo del año en curso.

En este otro, que denominaremos Cuadro 2, lo que tenemos es la exposición de las entidades financieras de los países de la columna de la izquierda a las deudas pública, de las entidades financieras y de familias más empresas de los países antes referidos, en las mismas unidades y a la misma fecha que dichas para el Cuadro 1.

¿Qué conclusiones pueden extraerse de ambos cuadros?.

De entrada, lo evidente: Cuadro 1: Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia deben a entidades financieras de los países señalados la friolera de más de dos billones de dólares: el PIB de España de dos años.

Pero eso puede leerse de otra manera, ¡no!, debe leerse de otra manera: entidades financieras de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Suiza, Estados Unidos, España y Japón tienen pendientes de cobro más de dos billones de dólares, a no ser que se los vendan a alguien. Una cifra mareante, sí.

Más. Del Cuadro 1 se deduce que de los cinco países emisores de deuda total contemplados, del que más deuda tiene Alemania es de España: el 34,1%; Francia de Italia: nada menos que el 61,1%; Reino Unido de Irlanda: 39,3%; Italia de España: 58,8%; USA de Irlanda: 33,6% y también de España: 33,1%; Suiza, de España: 37,9%; España, como ya era sabido, de Portugal: el 65,4%; y Japón de Italia: el 45,4%.

¿Qué quiere decir esto?, pues que muchas entidades bancarias están expuestas a la deuda de España, y que España tiene un problema gordo con Portugal y Francia con Italia.

Más aún. Como ven en el Cuadro 2 la exposición de las entidades financieras de los países relacionados se reparte entre deuda pública, deuda de entidades financieras y deuda de empresas no financieras y familias, pues bien esos más de dos billones que deben los PIIGS se reparten del modo siguiente: el 19,6% corresponde a la deuda pública, el 20,9% a la deuda de entidades financieras y el 59,5% al resto de deuda privada, resto del que, por otras informaciones, la deuda de las empresas se lleva la mayor parte.

Es decir eso de que ‘la culpa es de la deuda pública’ se demuestra un absoluto y completo mito.

Pero ese mito abre la puerta a una habitación en la que es la deuda privada la que sobresale muy mucho por encima de la pública.

En Grecia, el país que hoy está en el ojo de todos los huracanes, la deuda pública representa el 32,4% de la cantidad que de su deuda tienen las entidades financieras de los países indicados, mientras que la privada supone el 67,6%.

O en España, donde día sí y día también se nos está abrasando con la deuda pública: sólo es el 16,7% de ese total alcanzando la privada el 83,3%.

O Italia donde la primera representa el 29,1% y la privada el 70,9%.

¿Qué significa lo anterior?, pues que la cosa es mucho más grave de los que hasta ahora nos han contado.

Si el gran deudor fuese el Sector Público, tijeras-hacha-podadora al gasto público y punto final, y si tienen que cerrar hospitales y todas las carreteras han de ser de peaje, pues que la gente se aguante, con hacer un pacto de sangre entre los políticos y sacar al ejército a la calle a que se cargue al que proteste se acabó  el problema, y el Tribunal de Derechos Humanos que se vaya al cine; pero resulta que los endeudados son fundamentalmente las empresas y las entidades financieras y las familias: lo micro,lo que mantiene viva la llama, y es aquí donde se ha agotado la capacidad de endeudamiento, por lo que, teniendo en cuenta que el consumo-de-todo es el motor de nuestro modelo (aún lo es) el problemón que tenemos es mayúsculo.

Ya, ya: por eso esta es una crisis sistémica.

Más. De todos los países cuyas entidades financieras están expuestas y sobre el total de deuda contemplada -Cuadro 2-, las más pilladas son las entidades financieras francesas: tienen el 32,6%, a la zaga se hallan las alemanas con el 25,3%, a más distancia las británicas: el 16,9%.

Ya, este porcentaje sólo tiene significado si los deudores no pagan, claro, por eso lo digo: ese porcentaje marca los efectos del tortazo en caso de impago.

Separando por tipos de deuda, de los países contemplados Francia es la que tiene más deuda pública: el 40,2% del total, Alemania quien más deuda de entidades financieras acumula: el 38,3%, y nuevamente Francia acapara la mayor cantidad de deuda de familias y empresas: el 38,3%. Efectivamente: Francia se lleva la palma.

Los PIIGS deben a entidades financieras de ocho países más de dos billones, casi un billón y medio a tres: Alemania, Francia y Reino Unido, lo que es lógico: europeos debiendo a europeos; y de esos más de dos billones el 65,5% es debido por dos países: España e Italia.

Bien, ahora viene lo mejor: a Grecia, con todo el megafollón que ha liado, tan sólo le corresponde el 5,5% de esos más de dos billones. Si Grecia con ese ridículo 5,5% ha liado la que ha liado, ¿se imaginan la que pueden liar España e Italia?.

Otra cosa interesante que ponen los números de manifiesto es que bien cierto es lo de cardar la lana y llevar la fama.

Tomando como patrón a Grecia, el tamaño de la economía de Irlanda equivale al 0,54 veces la de aquella y la de Portugal a 0,78, sin embargo, el volumen de la deuda irlandesa en poder de las entidades financieras de los países enumerados es 3,51 veces la griega y la portuguesa 1,73 veces. Algo no cuadra, ¿verdad?, o sí.

¿Y qué pasa con España e Italia?, pues que la economía española es 4,3 veces mayor que la griega y la exposición a su deuda por las entidades financieras de los países referidos 4,95 la de aquella, bueno, existe una cierta relación, mucho mayor que en el caso de Italia: una economía 5,57 veces la griega pero con una deuda 6,91 veces superior.

Ya, todo lo anterior dice que las entidades financieras de Alemania, Francia y Reino Unido, fundamentalmente, tienen contraído un riesgo de narices con los PIIGS, y que estos deben la tira a las entidades financieras de aquellos, pero no dice lo principal: ¿podrán pagar los deudores a sus acreedores?. En cualquier caso eso no pueden responderlo estos cuadros.

Yo, si me lo permiten, me quedo con una cifra: ‘más de dos billones’: redonda, oronda, circular; la monda, vaya, sobre todo con la que está llegando.

(Si el FGDx3 va a nutrir al FROB habrá menos EUR para garantizar los sdos. de las ctas. de los cltes. de las entidades, ¿no?).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS. School of Management. Universidad Ramon Llull.

¿Y si nacionalizamos las grandes empresas españolas?


Sí, ya sé que a estas alturas de la crisis sencillamente la nacionalización no es posible porque el Estado no tiene dinero, salvo que optara por la vía confiscatoria, radicalmente injusta, pero podemos mantener la cuestión como hipótesis de trabajo.
Hispanidad, miércoles, 31 de agosto de 2011

La batalla de Repsol obliga a plantearse la pregunta, porque España se está desindustrializando a marchas forzadas. Un país, especialmente en plena crisis, no necesita grandes bancos, pero sí grandes industrias que actúen como locomotoras de inversión, de creación de empleo y de inversión e I+D (si quieren le añaden la ‘i’ minúscula, que queda más fino).

Alemanes, franceses e italianos lo tienen muy claro: como la Unión Europea no permite las medidas protectoras de sus compañías estratégicas lo que hacen es muy sencillo: sus compañías básicas son estatales, que al Estado no hay quien le ope.

En España, tras el proceso privatizador de PSOE y PP, eran la cajas de ahorros quienes componían el núcleo duro de los accionariados de las grandes compañías. Pero como los españoles somos ligeramente idiotas, decidimos cargarnos las cajas de ahorros.

Y como también somos ligeramente cainitas, la historia industrial de ese país consiste en que dos españoles se pegan para que, al final, se alce un extranjero como el santo y la limosna.

El caso Endesa es sintomático: se privatiza y, pocos años después, vuelve al sector público, sólo que no español, sino italiano.

Así, Endesa pierde empleo en España y lo gana en Italia, al tiempo que recoge subvenciones del erario público español para energías renovables o para el coche eléctrico… a beneficio del Gobierno Berlusconi. ¿A que somos geniales?

No sólo estamos deslocalizando empresas y perdiendo empleo e investigación por la absurda reforma -es decir, desaparición- de las cajas de ahorros, sino que adoptamos y aplaudimos, por anticipado sobre el horario previsto, las órdenes de Basilea III, tremendamente nocivas para la banca española, que no para la estadounidense. Basilea III castiga las inversiones de la banca en industria.

Eso significa, por ejemplo, que La Caixa, propietaria del mejor y más grande grupo industrial español, tiene que vender, cuando no malvender, sus participadas. En el caso Repsol, por ejemplo, Caixa siempre tendrá la tentación de vender. De hecho, tanto la petrolera como Telefónica no figuran en la cartera de Caixa, como Gas Natural y Abertis, sino en la de Caixabank, como participaciones “listas para la venta”.

También nos cargamos la débil defensa de la españolidad de las empresas estratégicas con la eliminación de la acción de oro. Muy cierto: Alemania, Francia o Italia no necesitan acción de oro alguna: simplemente sus estratégicas son propiedad del Estado.

Insisto: nacionalicemos Telefónica, Repsol, Iberdrola, Endesa, etc. Santander y BBVA también, aunque por otros motivos. Digo por otros motivos porque un país, especialmente en tiempos de crisis, no necesita poseer grandes bancos, sino grandes industrias. No es posible pero da mucho gustirrinín pensarlo.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com

La bancarización de las cajas de ahorros es un robo al Estado y al pueblo


La bancarización de las cajas de ahorros es un robo al Estado y al pueblo

4 Julio 2011 | Categorías: Nacional |

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC.

Ya han empezado a salir a cotización en bolsa las primeras cajas de ahorros “bancarizadas” según el proceso establecido por el gobierno en la Ley de Cajas y en el decreto posterior de reforzamiento del sistema financiero.

De esta manera se está cerrando otro hito en la historia de los robos al Estado en nuestro país perpetrado por quienes teóricamente están a su servicio. Y lo están haciendo de la única manera en que lo puede hacer, saltándose a la torera las preferencias sociales, sin consultar con la población y entregándose sin más a los intereses privados. Hasta alguien tan poco sospechoso de radicalismo como el presidente de la confederación de cajas de ahorros de España, Alfonso Quintás, reconocía en diciembre de 2009 que los intentos de privatizarlas se estaban llevando a cabo de modo “repudiable desde el punto de vista democrático”, al margen del Parlamento (El País, 6-12-2009).

Me parece que la bancariación de las cajas es un auténtico robo al Estado y al pueblo por varias razones.

Para facilitar la entrada de capital privado, que lógicamente será el de los financieros más ricos y poderosos de dentro y fuera de España y no el de la gente normal y corriente, se han llevado a cabo expedientes de regulación de empleo claramente fraudulentos que van a representar una pérdida de empleo cifrada por lo bajo en más de 15.000 empleos y por lo alto en unos 30.000.

Esa pérdida de empleo puede suponer al Estado un coste de 100.000 euros por puesto de trabajo, la mitad por tener que sufragar las cotizaciones durante el tiempo de desempleo y la otra mitad por la pérdida de ingresos fiscales que se va a producir.

Solo en Caja Madrid se van a destruir 4.000 empleos, el 15% de la plantilla, sin más razón que hacer el nuevo banco más rentable para sus nuevos propietarios.

Las cajas han consumido además cuantiosos recursos públicos en los últimos meses, y los seguirán recibiendo en el futuro, que ahora simplemente van a servir para que el capital privado obtenga altos rendimientos.

Con la excusa de la mala gestión de los políticos ahora se ponen las cajas en manos de los especuladores y del capital privado, algo realmente contradictorio porque las cajas no se han comportado peor que los bancos en la crisis (de hecho su “crisis” no ha costado sino una parte minúscula de la de los bancos privados si se computa la de los años 90), mantienen más empleo que estos últimos (representan el 50% del mercado y ocupan a un 20% más de trabajadores), y realizan inversiones sociales mucho en mucha mayor medida que los bancos privados.

De hecho, lo cierto es que, quitando a las que han sido intervenidas, que no son las más grandes y una de ellas (Cajasur) por razones derivadas al comportamiento corrupto de la jerarquía católica, siguen dando beneficios. Y si algo han hecho mal las cajas en los últimos años ha sido precisamente que se hayan limitado a copiar el modo de funcionamiento y la lógica de los bancos privados. Si se hubieran comportado como lo que deben ser, como entidades financieras al servicio de intereses sociales, no se hubieran encontrado en la situación actual que, como digo, ni siquiera es peor que la de los bancos. Todo el mundo sabe que quien ha provocado la crisis ha sido la banca privada y no la pública de modo que privatizar ahora el escaso sector financiero de carácter semi público que queda es avanzar justamente en la dirección contraria a la razonable para evitar nuevas crisis en el futuro.

Con la bancarización progresiva de las cajas no solo se pone en manos del capital privado a bajo precio el capital y el patrimonio social acumulado durante años sino que además se terminará pronto con su labor social que, aunque sea un simple paliativo, al menos ha podido mantener líneas de ayuda al tercer sector que han sido fundamentales en la lucha contra la exclusión social.

Y no habrá que esperar mucho para ello: incluso antes de convertirse en bancos son muchas las cajas de ahorros que ya han reducido el presupuesto de la Obra Social, o que han cerrado centros de atención a mayores, educativos y de servicios sociales de todo tipo.

La bancarización también conlleva el desarraigo de las cajas respecto de los territorios en los que operaban, algo que ha sido fundamental en los últimos decenios para garantizar, incluso a pesar de su negativo comportamiento reciente, que se mantuvieran inversiones más pegadas al terreno y a los intereses de sus clientes.

La bancarización se ha querido justificar en los altos sueldos de los directivos de las cajas y en la excesiva politización pero lo que ocurre al convertirse en bancos es que éstos se han asignado sueldos mucho más elevados.

Los 10,5 millones de euros que puede ganar Rodrigo Rato y otros directivos en Bankia son buena prueba de que se está produciendo un auténtico y vergonzoso expolio y algo que no solo debiera merecer el reproche moral de la ciudadanía sino la condena penal de esos directivos si en España hubiera leyes decentes que impidieran que los más poderosos se lucren aún más todavía con el dinero de la gente.

Y, por si hubiera que poner alguna guinda al robo y despilfarro de recursos públicos que supone la bancarización de las cajas, resulta que de esta manera no se está garantizando que aumente la financiación de la economía. Al revés, al concentrar aún más la propiedad financiera y al someter aún en mayor medida al antiguo sector de las cajas a la lógica de la banca privada, que evidentemente es más restrictiva puesto que exige más rentabilidad, lo que se producirá será un mayor racionamiento del crédito y una mayor deriva aún de recursos hacia las actividades especulativas que provocan crisis y pérdida de empleo y de riqueza productiva.

Por eso, la bancarización también pone de relieve el servilismo y la torpeza de la patronal española y su auténtica desconexión con las empresas que de verdad crean empleo porque éstas saldrán claramente perjudicadas por la conversión en bancos de las cajas a reducirse así la competencia en el sector financiero y reducirse las posibilidades de obtener financiación más abundante y a menor coste.

Todo esto no ha sido fruto de la casualidad ni de la improvisación. El robo al Estado y al pueblo ha sido estratégicamente calculado y bien pensado. La pinza entre el Partido Popular y el PSOE (aunque no solo esa, pues lamentablemente incluso los representantes de Izquierda Unida en Caja Madrid han apoyado su privatización) ha forjado una clase política cómplice de los intereses financieros más poderosos y ha actuado a su servicio extendiendo la alfombra por la que van a entrar limpiamente para a hacerse con el patrimonio y el capital acumulado durante años por cientos de miles de pequeños y medianos ahorradores.

La ciudadanía debe reaccionar ante este nuevo expolio y hacer que paguen sus responsables. Hay que exigir que se cree una comisión que investigue el coste real de esta operación y sus beneficiarios, que se paralicen inmediatamente las privatizaciones de las cajas y el uso de los fondos públicos que han recibido para salir de la crisis en beneficio del capital privado. Hay que reclamar su nacionalización para crear un nuevo tipo de banca pública, ética, transparente, comprometida con la financiación a las empresas y la creación de riqueza. Y hay que obligar a los directivos que se han auto concedido premios, sueldos y bonus millonarios a que devuelvan ese dinero a las cajas.

Los ciudadanos tenemos poder suficiente para paralizar estos procesos de privatización de las cajas. Nosotros somos los dueños de sus recursos así que podemos expresar nuestro rechazo recurriendo a de muchas formas de sabotaje pacífico: sacando los depósitos, haciendo manifestaciones de protesta antes las sucursales, por ejemplo, acudiendo días determinados sencillamente a pedir información sobre los nuevos propietarios de las cajas o sobre el destino de los ahorros, a preguntar si las cajas utilizan tienen fondos en paraísos fiscales o si realizan inversiones en armas o en negocios especulativos. Y también reclamando una ley de responsabilidad financiera que ponga a los banqueros en su sitio, que les impida que actúen por encima de las instituciones representativas y, en suma, que ponga las finanzas al servicio de las personas.

El movimiento 15-M tiene en este aspecto una tarea fundamental porque el robo que lleva consigo la privatización de las cajas no es solo un problema financiero. Se ha podido producir porque nuestra democracia falla, porque no es verdadera, y por eso impedir que se produzca sería un paso decisivo para avanzar hacia la democracia real a la que aspiramos.

Los bancos de negocio generan nuevas penurias a la sociedad, “pero vuelven a ser demasiado grandes para caer”


Los bancos de negocio generan nuevas penurias a la sociedad, “pero vuelven a ser demasiado grandes para caer”

DOMINGO, 5 JUNIO 2011

Mark Mobius. / Captura de vídeo de Youtube

Sigo con el tema, porque aunque en España apenas se habla de esto, en las principales publicaciones anglosajonas hay información todos los días al respecto. Es increíble la divergencia entre medios españoles económicos y, por ejemplo, Financial Times,Bloomberg CNN Money.

Los bancos de inversión estadounidenses, causantes en gran medida de la actual crisis financiera (bien impulsados por los bancos centrales, es cierto) siguen inflando nuevas burbujas que nos estallarán sin remedio. Sin embargo, no se puede hacer gran cosa contra ellos, “porque son demasiado grandes para caer”.

Lo de que causaron la tormenta financiera y están haciendo lo mismo, lo digo yo desde hace tiempo, pero también, por ejemplo, Mark Mobius, considerado uno de los mejores gestores de la historia (probablemente el mejor en mercados emergentes) que alerta de que nos viene otro latigazo de dimensiones iguales o mayores a las de la crisis estallada en 2007 con la caída de lassubprime.

Mobius, de casi 75 años, tiene bajo su control más de 50.000 millones de dólares. Es conocido por ser un trotamundos: visita los países y, por supuesto, las compañías en las que invierte. Si analiza una empresa industrial, quiere ver, además de los números y al equipo directivo, las máquinas funcionando.

No le valen únicamente los informes de las casas de análisis y los balances. Tampoco las entrevistas face to face con los principales ejecutivos, también se fija en la calidad del producto final. Recuerdo un reportaje en el que se le podía ver en una planta alimenticia metiendo el dedo en un tarro que salía de la cadena y probando su sabor. Quiere ver la llegada de las materias primas; asegurarse de que hay innovaciones en ciernes… vigila hasta el mínimo detalle. Sus subordinados dicen que su ritmo de trabajo llega a ser agobiante.

Tal vez por estas prácticas tan saludables Mobius está algo pasado de moda como gurú, aunque las palabras que pronunció en Tokio a principios de esta semana no tienen desperdicio: “¿Están regulados los derivados? No. ¿van a seguir creciendo? Sí”.

El experto recuerda que la crisis estalló a consecuencia de la enorme cantidad de derivados emitidos con hipotecas como colateral que, al dejar de ser pagadas, provocaron quiebras sonadas como la de Lehman Brothers y el resto de bancos de inversión, que debieron ser rescatados.

Mobius pone de manifiesto que hoy en día los derivados tienen un valor superior en 10 veces al PIB mundial, algo que garantiza volatilidad e inestabilidad en los mercados. De momento, ya están causando una enorme inflación en los mercados de materias primas, lo que ha colocado los precios de los carburantes en máximos históricos, pese a que el escenario de estancamiento económico global hace imposible que esta subida sea debida a un mayor consumo.

Lo malo es que si se quiere actuar contra estas entidades sofisticadas que son las que manipulan los futuros y por tanto, los únicos responsables de haber generado esta enorme tela de araña artificial que estrangula la economía real, es imposible hacer nada drástico.

Leyendo este interesantísimo artículo, Goldman Sachs, la gran referencia de la banca de inversión; entidad a la que han culpado de la hambruna global, del encarecimiento del crudo o de ayudar a Grecia a falsear sus cuentas, también es “demasiado grande para caer”.

“Goldman Sachs no afrontará cargos penales realacionados con la venta de activos ligados a hipotecas porque este moviemiento podría asustar y amenazar al sistema financiero estadounidense”. Así lo recoge la información de Bloomberg, con opiniones algo amargas de un importante experto.

En caso de cualquier causa contra Goldman, (y Goldman sólo es un ejemplo; la cabeza visible del intrincado mundo de los sofisticados y opacos bancos de negocio de los que también hay en Europa y Japón), lo más probable es que se solucionara todo con una fuerte multa de las que están acostumbrados a pagar y ya está. Lo contrario es asustar a la comunidad financiera y tal y tal.

Toda esa cantinela que hemos escuchado tanto tiempo y que ha valido para que hubiera que habilitar fórmulas para que Morgan y Merrill sobreviviesen; que sirvió para que muchos bancos europeos de dudosos balances tuvieran que ser rescatados con dinero público (UBS, ING, Fortis, por no hablar del RBS británico, los bancos hipotecarios…); por la que tampoco se ha metido mano apenas a las cajas y ahora afrontan un proceso urgente de fusión en el que los antiguos gestores continúan al mando repartiéndose los sillones… Riesgo sistémico, demasiado grandes… la sociedad, por lo visto, no es sistémica ni demasiado grande nunca.

Es cierto lo que se dice en Wall Street II: si llegan a caer todos esos bancos en EE UU al día siguiente no habría dinero en los cajeros. Pero con ese miedo se nos ha metido la mano en el bolsillo a todos para rescatarlos y ahora son esas entidades las que están metiéndonosla de nuevo, inflando los precios de las commodities. ¿Too big to fail? Pues me habría gustado ver qué pasaba si caían todos los que tenían que caer. No sé si estaríamos peor que ahora.

Los bancos roban y el gobierno mira para otro lado


Los bancos roban y el gobierno mira para otro lado

La aprobación por el Gobierno el pasado viernes de un Real decreto que ha sido calificado por algunos medios como “ley contra los abusos en la banca” pone una vez de relieve la desfachatez gubernamental y la directa complicidad de los poderes públicos con la banca privada para permitirle salir de la crisis con más poder y una situación patrimonial saneada.

Se dice que es un decreto contra los abusos bancarios porque se modifican algunos criterios de cómputo de activos para que la exposición al riesgo de los bancos cuando realizan inversiones especulativas y de ingeniería financiera sea más transparente y, sobre todo, porque establece mecanismos para limitar las remuneraciones de los directivos, además de intervenir en el mercado para evitar que los bancos recurran a las llamadas “guerras de depósitos” ofreciendo intereses elevados que, según el gobierno, luego obligan a aumentar el coste de la financiación a la economía.

Decimos que el decreto es una desfachatez porque no se enfrenta realmente a las causas que provocaron la crisis financiera, porque solo pone paños calientes para hacer como que se regulan de otro modo las finanzas, cambiado algo para que nada cambie, y porque engaña a la sociedad haciendo creer que los abusos de la banca provienen de donde en realidad no vienen.

Lo que hay que controlar no son los sueldos de los directivos sino los beneficios de la banca.

Lo que debería hacer el gobierno no es lanzar este canto de sirena sino, de entrada, someter las remuneraciones astronómicas de los directivos bancarios a impuestos justos y progresivos y no hacerlos desaparecer, como viene haciendo. Y, sobre todo, impedir que la banca privada pueda generar los beneficios extraordinarios que obtiene a base de financiar mal a la economía productiva y de gozar de un poder de mercado radicalmente incompatible con el buen funcionamiento del sistema financiero e incluso con el juego de poderes democrático que debe primar en una sociedad que se dice democrática.

Si en España hubiera decencia y justicia decente y si los dos partidos de los que dependen la gobernabilidad, el Partido Socialista y el Popular, junto a los de la derecha nacionalista, no fueran esclavos de los créditos que reciben de la banca y que luego no pagan, se tomarían de verdad medidas contra los abusos de la banca pero éstas no serían las del decreto que acaba de aprobar el gobierno. Serían otras fundamentalmente destinadas a poner en claro y pedir responsabilidades civiles y penales, al menos, por actividades y hechos como los siguientes:

1) La posible responsabilidad de la banca española en la generación de un insostenible crecimiento del crédito bancario que provocó más tarde la crisis en la que estamos y en la utilización de vías de financiación para poder mantener ese crecimiento que claramente comportaban mucho riesgo y problemas futuros que todos estamos pagando ahora.

2) La posible responsabilidad de la banca española en la promoción de miles de contratos de permuta conocidos como clips o swaps inmobiliarios que en realidad han sido un engaño y una estafa descomunal a clientes que han perdido millones de euros.

3) La posible responsabilidad de la banca española en la generación del boom inmobiliario, entre otras vías, mediante la tasación de las viviendas artificialmente al alza para así aumentar su negocio de creación de deuda.

4) La posible responsabilidad de la banca española en la liquidación muy perjudicial de los créditos hipotecarios para miles de familias también por realizar tasaciones artificialmente a la baja.

5) La posibles irregularidades fiscales y de gestión patrimonial de la banca española que puedan estar dándose tras la apropiación de las viviendas adquiridas por familias que no han podido seguir pagando sus créditos.

6) La responsabilidad que pueda haber tenido la banca española en el hecho innegable de que millones de personas no pueden disfrutar de su derecho constitucional a la vivienda por la política crediticia que viene practicando y por su contribución a generar el paro y la pobreza que lleva consigo la crisis que ha contribuido a provocar.

7) La responsabilidad que pueda estar teniendo la banca española en la enorme rigidez a la baja que muestra el precio de la vivienda en España a pesar de haber estallado ya hace meses la burbuja y al mantener fuera del mercado cientos de miles de viviendas que podrían satisfacer necesidades sociales fundamentales.

8 ) La posible responsabilidad de la banca española ante la situación en la que se encuentra la economía española como consecuencia de estar utilizando dinero público y recursos de sus clientes para ampliar sus negocios improductivos y especulativos sin destinarlo, como se supone que es la razón de recibirlo, a financiar a empresas y consumidores.

9) La posible responsabilidad que pueda tener la banca española en nuestra mayor tasa de inflación dado el mayor nivel de gastos inherentes a las operaciones financieras y comisiones que cobra a sus clientes.

10) Las posibles responsabilidades de la banca española como financiadora de negocios criminales, de tráfico de armas y de drogas, tal y como han denunciado algunos organizamos y asociaciones internacionales.

11) La posible responsabilidad de la banca española por utilizar paraísos fiscales para facilitar la evasión fiscal y por los daños que con toda seguridad eso ha causado a la economía española.

l2) La posible responsabilidad que haya podido tener la banca española en la exclusión y segregación financieras que haya podido producirse con colectivos sociales o grupos sociales más vulnerables.

13) La posible responsabilidad de la banca española en la financiación consciente de la corrupción urbanística.

14) La posible responsabilidad de la banca española en la financiación irregular de los partidos políticos.

15) La posible responsabilidad de la banca española en el incremento del coste de la deuda soberana y su participación en actuaciones especulativas contra España incluso con recursos recibidos de los poderes públicos y de los ciudadanos españoles.

16) La posible responsabilidad de la banca española en la extensión del fraude fiscal y de la economía sumergida difundiendo productos financieros durante los últimos años con el solo propósito de blanquear dinero y ocultar a la Hacienda Pública las fuentes reales de las rentas y patrimonios de sus clientes.

17) La responsabilidad de la banca por utilizar de un modo palpable e indisimulado su poder financiero para aumentar su influencia mediática, política, académica y social comprando voluntades y publicaciones financiando publicaciones (como ocurre con los informes que justifican la privatización y recorte de las pensiones públicas) en donde una y otra vez se presentan datos que no responden a la realidad pero que contribuyen a crear un estado de opinión favorable a sus intereses económicos. Y, por tanto, engañando a la opinión pública y prostituyendo la deliberación social y la propia democracia.

18) La responsabilidad de la banca española en la enorme pérdida de empleo que se ha producido en su sector, en donde las jubilaciones se producen a las edades más bajas a pesar de que los informes que financia proponen su aumento para el resto de los trabajadores y sectores económicos, y a pesar de que es el negocio que mayores beneficios viene obteniendo desde hace años.

19) La posible responsabilidad de la banca española en la enorme cantidad de errores que se producen en la gestión de las cuentas de sus clientes o en la gestión de documentos y recibos, por los habituales abusos de confianza que llevan a gestionar de forma muy diferenciada y arbitraria sus depósitos y, de forma particular, por la suscripción de fraudulentos “fondos de pensiones” que ocultan su verdadera naturaleza y beneficio real y la desigual rentabilidad que suponen para los clientes y para las entidades bancarias.

20) Y finalmente habría que abrir otro capítulo para depurar también las responsabilidades de los directivos del Banco de España, y más concretamente de sus gobernadores, puesto que son las autoridades encargadas de supervisar a la banca privada y las que podrían haber evitado que todo esto hubiera ocurrido.

Pero ninguna de estas cuestiones se plantea ni se investiga, ni se cuestiona. En lugar de hacerles frente para poner en claro las causas que han provocado un quebranto de docenas de miles de millones de euros para pequeñas y medianas empresas y para las familias y consumidores españoles, y, además de ello, una merma sustancial de su capacidad de decisión, lo que se hace es conceder a los banqueros un régimen de privilegios totalmente incompatibles con la democracia más elemental y de casi total impunidad. El ejemplo del presidente del Banco de Santander, Emilio Botín, es elocuente:

Según informaba la web EL CONFIDENCIAL el 21 de septiembre de 2006 “durante los años 1988 y 1989, el Santander manejó cerca de medio billón de pesetas de dinero negro, que provenía de fuentes financieras más o menos inconfesables (…)

El banco entregó al Fisco información falsa sobre 9.566 operaciones formalizadas que representaban 145.120 millones de pesetas. (…) A tal efecto, no dudó en declarar como titulares de las cesiones a personas fallecidas, emigrantes no residentes en España, ancianos desvalidos, trabajadores en paro, familiares de empleados del banco, antiguos clientes que ya no mantenían relación alguna con la entidad, etcétera”.

Como consecuencia del descubrimiento de esa serie de irregularidades, la acusación solicitó para el presidente del Banco de Santander, Emilio Botín, “un total de 170 años de prisión y una multa de 46.242.233,92 euros (7.694.060.334 pesetas), además de una responsabilidad civil de 84.935.195,86 euros (14.132.027.499 pesetas), que es el perjuicio causado con su actuación a la Hacienda Pública”.

Pues bien, el diario El País informaba el 27 de mayo de 2008 que para defenderse de la acusación de supuestos favores a ese banco, el ex ministro de economía Rodrigo Rato presentó un escrito de la ex-Secretaria de Estado de Justicia y luego Vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, “en la que ésta pidió el 25 de abril de 1996 que se cursaran al Abogado del Estado “instrucciones” sobre su actuación en el caso de las cesiones de crédito”, concretamente, pidiendo que no se dirigiera “acción penal alguna por presunto delito contra la Hacienda Pública, contra la citada entidad bancaria o sus representantes”. Gracias a lo cual, su presidente ni siquiera fue juzgado por esas actuaciones.

Estos son los verdaderos abusos de la banca y los que de verdad hacen daño a la sociedad y no las remuneraciones de sus directivos, por muy altas que sean. Y no hay por qué que seguir aguantando estos abusos. Hay que denunciarlos, censurarlos y reclamar medidas para investigar y depurar responsabilidades.

Ya es hora de que la sociedad despierte y no se deje vencer más por el miedo ancestral hacia quienes manipulan el dinero ante sus manos como si fueran magos que tienen un don especial para hacerse ricos cuando en realidad solo son trileros que se aprovechan de la necesidad ajena y que esconden sus trampas gracias a la impunidad y al poder inmenso que durante siglos han acumulado.

Ya es hora de que la gente reaccione y no permita que, con su dinero, la banca robe, engañe y haga inversiones inmorales y sumamente peligrosas para la estabilidad económica, social y ambiental del planeta.

No puede haber democracia mientras haya abusos bancarios.

‘Too big to fail’ está ganando otra vez


‘Too big to fail’ está ganando otra vez

avatarOnésimo Alvarez-Moro  5 de junio de 2011 | 19:51

En estos momentos, están haciendo lo mismo de lo que hicieron cuándo estalló la crisis financiera,están salvando a los bancos con nuestro dinerocomo yo y Marco Antonio hemos dicho hace un año. Ahora lo llaman ayudas a nuestros socios griegos que están algo sobre-endeudados y que, con un poco de ayuda de sus socios del Euro, tendrán el tiempo que necesitan para asegurar que sus cuentas estén en orden y así volver a la senda de crecimiento.

La realidad es que, como ya he hablado en estas páginas, el gobierno griego no está tomando las decisiones difíciles necesarias ya que, hasta ahora con apelar a la solidaridad europea y amenazar con el fin del mundo para convencer a los recalcitrantes, han conseguido lo que pedían, tanto de sus socios europeos como del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Y si no ayudamos a Grecia ¿qué pasaría? Una de dos cosas, primero, los griegos se organizarían ellos mismos, tomarían las decisiones difíciles y pagarían sus deudas, probablemente con algunos retrasos acordados con sus acreedores.

La otra alternativa sería que dejarían de pagar y entrarían en procesos que ya hemos visto en el pasado, cuando países han dejado de pagar sus deudas de forma unilateral. Es verdad que este camino causa la suspensión inmediata de más participación en los mercados pero, cuando ves que alguien, persona o país, no paga sus deudas, es de esperar que los participantes en los mercados financieros no quieran jugar más con ese deudor.

También es verdad que los que más sufren son los que menos pueden, los más pobres, pero los que más sufren son los mismos siempre que se sigue políticas económica insostenibles. Por eso es mejor cortar, hacer las cosas bien y volver a la senda de crecimiento loo antes posible. Este camino sin fin es el camino de continuo sufrimiento para los mismos pobres que ahora están sufriendo.

Para que se entienda que quiero ayudar a los pobres pero no al resto, preferiría establecer un pago europeo mensual a cada familia griega en dificultades durante el periodo de transición y por lo menos así veríamos que los que sufren recibirían ayuda real y la presión sobre el gobierno y sobre los acreedores no se reduciría.

He hablado en estas páginas de qué pasa cuando vemos suspensiones de pagos de países en el pasado, por ejemplo, en Argentina donde, con el tiempo, negociaron con los bancos y, al final, pagaron sus deudas de alguna forma. Argentina siendo Argentina, lo hicieron tarde, mal y gritando durante todo el camino pero hicieron suficiente para dar la confianza a los acreedores y a los inversores extranjeros para volver con algo más de confianza.

Una suspensión de pagos por parte de Grecia seguiría más o menos el mismo camino, negociarían y llegarían a acuerdos de retrasos, calendarios de pagos e, incluso, de cancelaciones de deuda.

Ah si, esta segunda alternativa tendría sus consecuencias para los bancos. Tendrían que reclasificar estas deudas y aportar más capital para hacer frente a las posibles pérdidas.

Puede que algunos bancos no tengan la posibilidad de asumir estas necesidades de más capital, pues estos serían los que han hecho negocios por encima de sus posibilidades. Como cuando estalló la crisis, se vio que muchos bancos estaban haciendo negocios por encima de sus posibilidades, ganando dinero cuando todo iba bien y, cuando se vio su mala gestión, las arcas públicas se abrieron para salvarles.

¿Vamos a repetir la maniobra de salvar a bancos, a sus accionistas y a sus directivos, sin condiciones?

En El Blog Salmón | Grecia necesita más dinero y más medidas preventivas y Stiglitz: “Lo de Grecia 

Jugar con el planeta


Jugar con el planeta

JOSEPH E. STIGLITZ 10/04/2011

Las consecuencias del terremoto de Japón -especialmente la actual crisis en la central nuclear de Fukushima- traen recuerdos sombríos para los observadores de la crisis financiera estadounidense que precipitó la Gran Recesión.

Ambos acontecimientos ofrecen duras lecciones sobre los riesgos y sobre lo mal que pueden manejarlos los mercados y las sociedades.

Los bancos demasiado grandes para quebrar saben que serán rescatados si tienen problemas

Un sistema que socializa las pérdidas y privatiza las ganancias está condenado a gestionar mal el riesgo

Naturalmente, en cierto sentido no hay comparación entre la tragedia provocada por el terremoto -que ha dejado más de 25.000 personas muertas o desaparecidas- y la crisis financiera, a la que no se puede atribuir un sufrimiento físico tan agudo. Pero cuando se trata de la fusión del reactor nuclear en Fukushima, los dos acontecimientos tienen algo en común.

Los expertos tanto de la industria nuclear como de las finanzas nos aseguraron que la nueva tecnología había eliminado prácticamente el riesgo de una catástrofe.

Los hechos demostraron que estaban equivocados: no solo existían los riesgos, sino que sus consecuencias fueron tan grandes que eliminaron fácilmente todos los supuestos beneficios de los sistemas que los líderes de la industria promovían.

Antes de la Gran Recesión, los gurús económicos de EE UU -desde el presidente de la Reserva Federal hasta los gigantes de las finanzas- se jactaban de que habíamos aprendido a dominar los riesgos.

Mediante instrumentos financieros innovadores, como los derivados y los credit default swaps (seguros contra el impago de la deuda), se había logrado distribuir el riesgo en toda la economía. Ahora sabemos que no solo engañaron al resto de la sociedad, sino que incluso se engañaron a ellos mismos.

Resultó que estos magos de las finanzas no entendieron las complejidades del riesgo, por no hablar de los peligros que plantean las “distribuciones de cola ancha”, un término estadístico que se refiere a situaciones raras que tienen consecuencias enormes, y a las que a veces se llama “cisnes negros”.

Eventos que supuestamente suceden una vez en un siglo -o incluso una vez en la vida del universo- parecían ocurrir cada diez años. Peor aún, no solo se subestimó enormemente la frecuencia de estos acontecimientos, sino también el daño desmesurado que causarían -más o menos como las fusiones que siguen agobiando a la industria nuclear.

Las investigaciones económicas y psicológicas nos ayudan a entender por qué gestionamos tan mal estos riesgos. Tenemos pocas bases empíricas para juzgar los acontecimientos raros, por lo que es difícil hacer cálculos precisos. En tales circunstancias, no solo empezamos a pensar lo que queremos, sino que puede ser que tengamos pocos incentivos para pensar en absoluto. Por el contrario, cuando los demás cargan con los costes de los errores, los incentivos favorecen el autoengaño. Un sistema que socializa las pérdidas y privatiza las ganancias está condenado a gestionar mal el riesgo.

En efecto, todo el sector financiero estaba plagado de problemas con las agencias y las externalidades. Las agencias de calificación tenían incentivos para dar buenas calificaciones a los títulos de alto riesgo que producían los bancos de inversión que les pagaban.

Los creadores de las hipotecas no cargaban con las consecuencias de su irresponsabilidad, e incluso quienes se dedicaron a dar préstamos abusivos o crearon y comercializaron valores diseñados para perder, lo hicieron de manera que quedaron protegidos de acusaciones civiles y penales.

Esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿están a punto de aparecer otros “cisnes negros”? Desafortunadamente, es probable que algunos de los riesgos realmente grandes a los que nos enfrentamos hoy día ni siquiera sean eventos raros. Lo bueno es que esos riesgos se pueden controlar con poco o ningún coste. Lo malo es que hay una fuerte oposición política para hacerlo, porque hay personas que se benefician del statu quo.

En los últimos años hemos visto dos de los grandes riesgos, pero hemos hecho poco para controlarlos. Según algunas personas, la forma en que se manejó la última crisis puede haber aumentado el riesgo de un colapso financiero en el futuro.

Los bancos demasiado grandes para quebrar y los mercados en los que participan saben ahora que pueden esperar rescates si tienen problemas. Como resultado de este riesgo moral, esos bancos pueden pedir créditos en condiciones favorables, lo que les da una ventaja competitiva que no se basa en un rendimiento superior, sino en la fuerza política.

Si bien se han frenado algunos de los excesos que se cometían al asumir riesgos, los préstamos abusivos y las operaciones no reguladas de oscuros derivados extrabursátiles continúan. Las estructuras de incentivos que fomentan la toma de riesgos excesivos se mantienen prácticamente sin ningún cambio.

De la misma forma, mientras que Alemania ha cerrado sus reactores nucleares más viejos, en EE UU y otros lugares incluso las plantas que tienen los mismos defectos de diseño que la de Fukushima siguen operando

. La existencia misma de la industria nuclear depende de subsidios públicos ocultos -los costes que paga la sociedad en caso de desastres nucleares, así como los costes de la eliminación de los residuos radiactivos que aún no se aborda-. ¡Viva el capitalismo sin restricciones!

Para el planeta hay un riesgo adicional que, al igual que los otros dos, es casi una certeza: el calentamiento global y el cambio climático.

Si hubiera otros planetas a los que pudiéramos irnos a bajo coste en el caso de que ocurriera el resultado casi seguro que prevén los científicos, se podría argumentar que se trata de un riesgo que vale la pena tomar. Pero no los hay, por lo que no lo es.

Los costes de reducir las emisiones palidecen en comparación con los posibles riesgos a que se enfrenta el mundo. Y eso se aplica incluso si descartamos la opción nuclear (cuyos costes siempre se subestimaron).

Ciertamente, las industrias del carbón y del petróleo resultarían perjudicadas, y obviamente los países que son los grandes contaminadores -como EE UU- pagarían un precio más alto que los que tienen un estilo de vida menos derrochador.

A fin de cuentas, quienes apuestan en Las Vegas pierden más de lo que ganan. Como sociedad, estamos apostando -con nuestros grandes bancos, con nuestras instalaciones de energía nuclear, con nuestro planeta-.

Al igual que en Las Vegas, los pocos afortunados -los banqueros que ponen en peligro nuestra economía y los propietarios de las empresas de energía que ponen en riesgo nuestro planeta- pueden ganar mucho dinero.

Pero en promedio, y casi con seguridad, nosotros como sociedad, al igual que todos los jugadores, vamos a perder.

Por desgracia, esa es una lección que se desprende del desastre de Japón que seguimos ignorando por nuestra cuenta y riesgo.

Joseph E. Stiglitz es catedrático de la Universidad de Columbia y ha sido galardonado con el Premio Nobel de Economía. © Project Syndicate, 2011. http://www.project-syndicate.org. Traducción de Kena Nequiz.

Ni Verdes, ni Liberales, ni Conservadores, ni Socialdemócratas han podido con el pueblo: Islandia dice otra vez NO


Ni Verdes, ni Liberales, ni Conservadores, ni Socialdemócratas han podido con el pueblo: Islandia dice otra vez NO

Ni Verdes, ni Liberales, ni Conservadores, ni Socialdemócratas han podido con el pueblo: Islandia dice otra vez NO
El precio que pagó Islandia fue un desplome del 70% del valor de sus viviendas (en un país en el que [como en España] los deudores hipotecarios son personalmente responsables de su deuda
Michael Hudson | http://www.sinpermiso.info, | 13-4-2011 a las 11:10 | 410 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/ni-verdes-ni-liberales-ni-conservadores-ni-socialdemocratas-han-podido

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“…para eso es para lo que ahora mismo parecen servir los partidos socialistas y socialdemócratas en Europa: para apretar las tuercas hasta extremos a los que jamás podrían avilantarse los partidos conservadores. La deflación salarial ha de ir de la mano de la deflación de deuda y de los aumentos de impuestos, a fin de encoger las economías.”

“Votando NO en el referéndum del 9 de abril lo que la población islandesa dice a los negociadores financieros de Europa es: ‘¡Buena jugada! Pero no estamos dispuestos a secundarla.

Vuestro juego de acreedores se acabó.

De ninguna nación puede esperarse que cometa suicidio financiero al estilo irlandés, plegándose a la depresión económica y obligando a una buena parte de su población trabajadora a emigrar, simplemente para compensar a depositantes de bancos por los crímenes o las negligencias de sus banqueros’.”

Ayer, 9 de abril de 2011, el pueblo islandés ha vuelto a decir “No” en un referédum de la mayor importancia, no sólo para los destinos de la economía y aun de la nación septentrional, sino para el futuro de la democracia y de la economía del continente europeo.

El pueblo islandés tenía que votar sobre el frívolo y poco meditado acuerdo al que el gobierno verde y socialdemócrata había llegado con la UE para hacerse cargo de las enormes deudas contraídas con clientes privados británicos y holandeses por el banco privado Icesave.

Asombra el espectáculo, común a toda Europa, de unos Parlamentos más y más divorciados de la opinión pública y el creciente descrédito de lo que ha dado en llamarse la “clase política”.

En este artículo, escrito con su lucidez y perspicacia habituales dos días antes de que se celebrara el referéndum y a propósito del mismo, Michael Hudson analiza lo que anda en juego en la economía y en la política europeas de nuestros días.

Un combate epocal se desarrolla este fin de semana en Islandia.

El sábado, 9 de abril, los islandeses votan en referéndum si someten o no a su econonomía a décadas de miseria, bancarrota y emigración forzosa de su fuerza laboral.

Al menos, ese es el programa defendido por la actual coalición gobernante de Verdes y Socialdemócratas, que urgen a votar Sí al rescate del banco Icesave.

Su política de rendición financiera se traga el cabildeo del Banco Central Europeo a favor de una desregulación neoliberal que llevó a la burbuja inmobiliaria y al endeudamiento apalancado, presentándola como si de una historia de éxitos se tratara, y no, como es el caso, de un proceso que ha terminado por llevar a Islandia a la servidumbre por deuda.

La verdad es que se trató de un gigantesco fraude bancario, de una orgía de ventajistas que jugaban con información interna privilegiada: los ejecutivos bancarios se prestaban el dinero a sí mismos, dejando una cáscara vacía: así, decían, funcionan los “mercados libres”.

Se recomendaba el endeudamiento como vía para hacerse rico.

El precio que pagó Islandia fue un desplome del 70% del valor de sus viviendas (en un país en el que [como en España] los deudores hipotecarios son personalmente responsables de su deuda, cualquiera que llegue a ser el valor de la vivienda), un PIB en caída libre, un creciente desempleo, quiebras y desahucios.

Para poner el voto del sábado 9 en perspectiva, vale la pena ver qué cosas parecidas han ido pasando en el último año en toda Europa. Para no iniciados, durante ese año se ha popularizado un nuevo acrónimo, PIIGS, para referirse a Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.

Grecia

La erupción comenzó en Grecia.

Una de las herencias del régimen de los coroneles fue la evasión fiscal de los ricos.

Eso llevó a déficits presupuestarios, y los bancos de Wall Street ayudaron al gobierno [conservador griego] a esconder su deuda pública en una contabilidad basura de “libre empresa”.

Luego, los acreedores alemanes y franceses hicieron una fortuna elevando las tasas de interés que Grecia tenía que pagar por su acrecido riesgo crediticio.

Se le dijo a Grecia que tenía que levantar los ingresos fiscales con impuestos a los trabajadores y haciendo pagar más por los servicios públicos.

Eso aumenta el coste de la vida y el coste de hacer negocios, quitando competitividad a la economía.

La respuesta de manual neoliberal es ésta: hay que convertir a la economía toda en una enorme colección de puestos de peaje.

La idea es atacar el empleo público rebajando los salarios de los funcionarios, a fin de presionar a la baja los salarios del sector privado, al tiempo que se recortan servicios sociales básicos y se eleva el coste de la vida introduciendo cargos de peaje en las autiovías y en otras infraestructuras básicas.

Los Tigres Bálticos fueron pioneros en eso, y deberían ser una advertencia para el resto de Europa.

Letonia batió todas las marcas en 2008-09 cuando, plegándose a los dictados del Comisario europeo de economíaa y moneda, Joaquín Almunia, destruyó un 25% de su PIB y recortó los salarios públcos en un 30%.

Letonia no recuperará los niveles precrisis de PIB que tenía en 2007 hasta por lo menos 2016: toda una década perdida, despilfarrada en una penitencia financiera resultante de haber creído en las fantasías neoliberales de que su burbuja inmobiliaria era una proceso prometedor de rebosante éxitos.

En otoño de 2009, el primer ministro socialista George Papandreu prometió en una cumbre de la UE que Grecia no quebraría por causa de un volumen de deuda de 298 mil millones de euros, pero advirtió: “Nosotros no hemos llegado al poder para desmantelar el Estado social. No serán los trabajadores asalariados quienes paguen por esta situación: ni congelaremos salarios ni, mucho menos, los recortaremos”.

Sin embargo, para eso es para lo que ahora mismo parecen servir los partidos socialistas y socialdemócratas: para apretar las tuercas hasta extremos a los que jamás podrían avilantarse los partidos conservadores. La deflación salarial ha de ir de la mano de la deflación de deuda y de los aumentos de impuestos, a fin de encoger las economías.

El programa de la UE y del FMI inspira la versión actual de los ·desórdenes inducidos por el FMI” en América Latina en los 70 y 80 del siglo pasado.

Almunia, el verdugo de la economía letona, exigió unas “reformas” que pasaban por recortes en la asistencia sanitaria, en las pensiones y en el empleo público, “reformas” acompañadas de una proliferación de impuestos, gravámenes y peajes de carretera y en otras infraestructuras básicas.

La palabra “reforma” se ha convertido en un eufemismo para hablar de la jibarización del sector público y de la privatización de activos públicos, liquidados a precio de ganga en beneficio de los acreedores.

Esa política inspiró en Grecia una rebelión de desobediencia civil –”yo no pago”— que terminó por convertirse en “un movimiento antiausteridad de alcance nacional.

Los partidarios de ese movimiento se niegan a pagar los peajes de las autopistas; en Atenas, se suben sin billete al metro y a los autobuses para protestar contra un ‘injusto’ aumento del 40% en los viajes”. (Kerin Hope, “Greeks adopt ‘won’t pay’ attitude,” Financial Times, 10 marzo 2011.) Ni que decir tiene, los policías simpatizan lo bastante con el movimiento, como para abstenerse de poner multas.

Un artículo aparecido en [el rotatiivo parisino] Le Monde acusó al plan de la UE y el FMI de “cabalgar por encima de las más elementales reglas de la democracia.

De ponerse por obra ese plan, resultaría en un colpaso de la economía y de los ingresos de la gente sin precedentes en Europa desde los años 30.

Salta igualmente a la vista la colusión entre los mercados, los bancos centrales y los gobiernos para hacer pagar a los pueblos la factura del capricho arbitrario del sistema”.

Irlanda

Irlanda es la economía más golpeada de la Eurozona.

El partido inveteradamente gobernante, el liberal Fianna Fail [en coalición con Los Verdes] aceptó en su día incorporar las pérdidas bancarias a la contabilidad pública, imponiendo lo que tiene el aspecto de convertirse en décadas de austeridad (y en la mayor emigración forzosa desde la Hambruna de la Patata, a mediados del siglo XIX).

Los votantes respondieron echando del gobierno al partido liberal –que perdió dos tercios de sus escaños en el Parlamento— y haciendo desaparecer del panorama político al Partido Verde, mientras el principal partido opositor, el democristiano Fine Gael, prometía a finales del pasado noviembre renegociar un préstamo de rescate de la UE y el FMI por un montante de 115 mil millones de dólares y el correspondiente programa de austeridad.

Un editorial del Financial Times se refirió al paquete de rescate –un eufemismo para la destrucción financiera— como la degradación de una nación a la condición de “esclavitud escriturada”.

Los euroburócratas “pretenden que el contribuyente irlandés eche más dinero en los agujeros abiertos por los bancos privados.

Como parte del rescate, Dublín tendrá que ir consumiendo un fondo de pensiones creado en los días en que Berlín y París estaban violando las reglas de Mastricht (…) mientras se sacraliza a los tenedores de bonos y las apresuradas liquidaciones de activos aumentan el riesgo de que pérdidas aún mayores sean cargadas sobre las espaldas del contribuyente”.

Lo único que auguran las promesas de la UE de renegociar el acuerdo son concesiones engañosas que no lograrán rescatar a los trabajadores y a la industria irlandeses de tener que pagar la factura de los préstamos temerariamente concedidos por la banca privada nacional.

Las opciones de Irlanda, así pues, se reducen o a rechazar o a aceptar las exigencias de la Comisión Europea de “salvar la integridad de los banqueros” a expensas del trabajo y de la industria.

La cosa recuerda la célebre sentencia de William Nassau Senior –el que sucedió a Malthus en la cátedra del East India College— cuando, informado de que en la Hambruna de la Patata habían muerto en Irlanda un millón de personas, repuso impertérrito: “No son suficientes”.

Ya se ve que la teoría económica basura de los neoliberales goza de un largo pedigrí.

Se ha alterado radicalmente la idea de la soberanía nacional, y aun el supuesto básico subyacente a toda la teoría política: la premisa de que los gobiernos actúan conforme al interés nacional.

Se calcula que los intereses servidos por el gobierno irlandés –por un monto de 10 mil millones de euros— absorverán el 80% de los ingresos fiscales recaudados por el gobierno en 2010. Eso está más allá de la capacidad de supervivencia de cualquier Estado o de cualquier economía.

Significa que todo el crecimiento va a ir a parar, como tributo, a la UE por haber rescatado a temerarios banqueros alemanes, y de otros países, que ni siquiera se percataron del hecho aparantemente palmario de que las deudas que no se pueden pagar, nunca se pagan.

El problema es que, mientras van percatándose de eso, las economíaas serán destruidas, los activos, aventados, el capital, esquilmado, y el trabajo, obligado a emigrar. Letonia es el emblema de todo eso, con un tercio de su población entre 20 y 40 años que ya ha emigrado o planea hacerlo en los próximos años.

La argentinización de Europa

La pesadilla de la UE es que los votantes puedan despertar como terminaron despertando los argentinos cuando se les anunció oficialmente que los consejos neoliberales que les habían venido dando los asesores estadounidenses y del FMI habían destruido la economíaa argentina. El pago de la deuda era imposible.

Y llegados a ese punto, no tuvo Argentina demasiadas dificultades para depreciar en un 70% el valor de la deuda contraida con acreedores extranjeros. Su economía está ahora en auge, precisamente porque, emancipada de sus cuervos financieros, vuelve a ser digna de crédito.

Algo muy parecido ocurrió en América Latina y otros países del Tercer Mundo luego de que México anunciara que no podría pagar su deuda exterior en 1982.

Se produjo una oleada de quiebras, lo que generó negociaciones para la depreciación de la deuda, culminando con los bonos Brady. Los EEUU y otros acreedores calcularon con realismo lo que los deudores estaban en condiciones de pagar.

Y substituyeron los viejos créditos bancarios, irresponsablemente concedidos, por nuevos bonos. Los EEUU y otros miembros del FMI consideraron todo un éxito esas depreciaciones.

Pero a Irlanda, Grecia e Islandia se les cuentan ahora historias terroríficas sobre lo que podría ocurrir, si sus gobiernos se negaran a cometer suicidio financiero.

Se teme, claro, la rebelión de los deudores, lo que llevaría a la Eurozona a desmembrarse por la resistencia a que las economías financiarizadas entreguen durante años y años todo su excedente a los acreedores, sometiéndose a las exigencias bancarias de sacrificar toda una generación a la austeridad, el encogimiento y la emigración.

El referedum islandés y la pesadilla de la Comisión europea: la rebelión de los deudores

Y ese es el asunto que se dirime este sábado [9 de abril de 2011] en el referéndum islandés. Es la cuestión a la que se enfrenta el conjunto de los votantes europeos:

¿tienen las economías de nuestros días que sujetarse a los bancos y rescatarlos con recursos públicos de préstamos temerariamente concedidos?

¿O hay que purgar al sistema financiero para que, al revés, sirva a la economía y contribuya a elevar los niveles de vida, en vez de imponer austeridad?

Parece una ironía que los partidos socialistas (España, Grecia), el Partido Laborista británico y varios partidos socialdemócratas se hayan desplazado hacia el extremo probanquero derechista del espectro político, comprometiéndose a imponer una austeridad hostil al mundo del trabajo, no sólo en Europa, sino también en Nueva Zelanda (el emblema de las privatizaciones thatcheritas en los 90) y aun Australia.

La política de reducción de los servicios sociales públicos y de apostar por las privatizaciones es diametralmente opuesta a sus posiciones de hace un siglo.

¿Cómo llegaron a divorciarse a tal punto de los trabajadores, sus originarios votantes?

Diríase que su función actual es la de imponer cualesquiera políticas derechistas que los partidos conservadores no se avilantan a desarrollar: un poco como Obama, neutralizador de posibles alternativas del Partido Demócrata al cabiledeo Republicano a favor de políticas económicas à la Rubin [el célebre alto ejecutivo del banco privado Goldman Sachs que, como secreterio del Tesoro norteamericano, determinó toda la política económica de los gobiernos de Bill Clinton; T.].

¿Incauta credulidad?

Puede que ése haya sido el caso en Rusia, cuyos dirigentes parecían tener poca idea de cómo defenderse de los destructivos consejos de los chicos de Harvard y de Jeffery Sachs.

Pero hay algo menos incauto y más intencional en la política del Partido Laborista británico de pasar a Thatcher por la derecha en punto a privatización de ferrocarriles y otras infraestructuras económicas clave a través de su “Sociedad Público-Privado”.

Es la actitud que llevó a a Gordon Brown a esgrimir la amenaza de bloquear la entrada de Islandia en la UE, si los votantes islandeses se oponían a rescatar lo que no era sino el fracaso de la neoliberal agencia británica aseguradora de bancos a la hora de prevenir que los báncsters saquearan Icesave.

El pasado fin de semana, medio millón de ciudadanos británicos marcharon por las calles de Londres protestando contra los anunciados recortes de servicios sociales, educación y transporte, así como contra los aumentos de impuestos destinados a pagar los rescates de Gordon Brown de bancos privados como el Northern Rock y el Royal Bank of Scottland.

La carga la soportarán los trabajadores y la industria, no la clase financiera británica. El Daily Express, un diario de tirada nacional siempre dispuesto a lanzar campañas, está ahora desarrollando una ruidosa campaña para que el Reino Unido abandone la UE aduciendo sobre poco más o menos las mismas razones por las que hasta ahora se ha abstenido el país de entrar en la Eurozona monetaria.

¿Qué podrían razonablemente esperar Islandia y otros países deudores de pagar su deuda, especialmente en los tiempos que corren?

El acuerdo propuesto daría a Gran Bretaña y a Holanda más de lo que les darían las directrices de la UE.

Islandia tiene robustos argumentos jurídicos para plantarse.

Las advertencias de los socialdemócratas y los verdes islandeses sobre la UE son tan exageradas, que le llevan a uno a maliciar si los diputados del Althing [el parlamento islandés] no estarán simplemente buscando evitar una investigación sobre lo que realmente ocurrió con los depósitos del Landbanki Icesave.

La Oficina de Fraude británica se ha puesto últimamente más seria en la investigación de lo que ocurrió con el dinero, y ha empezado a detener a exdirectores.

Vivimos tiempos realmente extraños, con un gobierno islandés [¡socialdemócrata y verde!] resignado a cargar la mala deuda de bancos privados en la contabilidad pública islandesa.

El problema es que, cuanto más encoja la economía de Islandia, tanto más imposible le resultará pagar la deuda externa.

El gobierno islandés mendiga con desesperación la entrada en la UE, sin preguntarse siquiera qué coste tiene eso.

El coste: se desplomaría la tasa de cambio de la corona islandesa, encogería la economía islandesa y los trabajadores jóvenes islandeses se verían forzados a emigrar en busca de puestos de trabajo y para evitar las quiebras y los desahucios resultantes de la sujeción a políticas de austeridad.

Nadie conoce realmente la profundidad del agujero. El gobierno islandés ni siquiera ha intentado realizar un análisis serio de riesgos.

Lo que está claro es que la UE y el FMI han sido irresponsablemente optimistas.

Cada informe estadístico nuevo resulta “sorprendente” e “inesperado”.

Sobre la base de las hipótesis de trabajo del FMI acerca de la evolución de la tasa de cambio de la corona islandesa hasta finales de 2009, por ejemplo, el personal del FMI hizo proyecciones, según las cuales la deuda exterior bruta sería del 160% del PIB.

Para decirlo todo, añadieron que una ulterior depreciación de la tasa de cambio del 30% podría llegar a causar un aumento importante de aquella proporción de la deuda.

Y eso es lo que ha ocurrido. En noviembre de 2008, el FMI avisó de que la deuda externa que había proyectado para fines de 2009 podría llegar a alcazar el 249% del PIB, un nivel que consideraba “claramente insostenible”. Pero el actual nivel de la deuda ha sido estimado ya en el 260% del PIB islandés, y eso aun sin incluir, entre otras, la deuda de Icesave que el gobierno quiere asumir.

Los acreedores nada pierden impartiendo los consejos de la teoría económica basura.

Se han mostrado muy dispuestos a alentar a las economías a destruirse a sí propias en el proceso de tratar de pagar: algo así como aplaudir a los trabajadores de las plantas nucleares por ir a apagar un incendio en medio de radiaciones.

En el caso de Irlanda, la UE conminó a su gobierno [verdi-liberal] a responsabilizarse de préstamos bancarios privados que, al final, resultaron valer sólo un 30% (sí, un 30%: no es un erratum mecanográfico) del precio de mercado estimado. Dijo que eso podía hacerse ·fácilmente”. El gobierno verdi-liberal aceptó.

Consecuencia: la práctica desaparición del Partido Verde irlandés y, lo que es mucho más importante, la condena de la economía irlandesa a por lo menos dos décadas de miseria, emigración y bancarrota.

Lo que empeora el problema es que la deuda contraída en moneda extranjera no se paga a partir del PIB (cuyas transacciones se realizan en moneda nacional), sino a partir de los beneficios de la exportación más las ganancias resultantes de la liquidación de activos públicos comprados por inversores extranjeros.

Para Islandia, la cuestión sería qué volumen de productos y servicios –y de recursos naturales y empresas— nacionales comprarían británicos y holandeses.

Se supone que es responsabilidad de los acreedores colaborar con los deudores y negociar los pagos en exportaciones.

En vez de eso, los actuales acreedores se limitan a exigir a los gobiernos que vendan a precios de liquidación tierras, recursos minerales, infraestructuras básicas y monopolios naturales para pagar a los acreedores extranjeros.

Esos activos resultan confiscados en lo que, en efecto, es un procedimiento pre-bancarrota. Los nuevos compradores, entonces, convierten la economía toda en una red de puestos de peaje, elevando las cargas de acceso al transporte, al servicio telefónico y a otros servicios privatizados.

Uno estaría tentado a pensar que la respuesta normal de un gobierno en estos casos de negociación de la deuda externa sería nombrar una comisión de expertos que evaluara la posición de la economía, a fin de ponderar la capacidad de pago de las deudas contraídas en el extranjero y de formular los términos de un acuerdo conforme a la propia capacidad de pago. Pero no ha habido tal cosa.

El Althing [parlamento islandés] se ha limitado simplemente a aceptar las exigencias del Reino Unido y de Holanda sin la menor negociación. Ni siquiera ha levantado protesta por el hecho de que británicos y holandeses sigan adelantando las manijas del reloj de los intereses en las cargas que están exigiendo.

Votando NO en el referéndum del 9 de abril, lo que la población islandesa va a decir a los negociadores financieros de Europa es: “¡Buena jugada! Pero no estamos dispuestos a secundarla. Vuestro juego de acreedores se acabó. De ninguna nación puede esperarse que cometa suicidio financiero al estilo irlandés, plegándose a la depresión económica y obligando a una buena parte de su población trabajadora a emigrar, simplemente para compensar a depositantes de bancos por los crímenes o las negligencias de sus banqueros”.

El incalificable papel jugado por las agencias de calificación del riesgo

Las agencias de calificación crediticia han tratado de apoyar los esfuerzos del Althing por amedrentar a la población islandesa para que vote “Sí”.

El pasado 23 de febrero, Moody’s amenazaba: “si se rechaza el acuerdo, lo más probable es que rebajemos la calificación de Islandia hasta Ba1, o menos”. Si los votantes aprobaran el acuerdo, en cambio, “lo más probable es que cambiáramos la actual calificación del gobierno en Baa3, de negativa a estable”, a la vista de un probable “recorte en los restantes 1.100 millones de dólares comprometidos por los otros países nórdicos y probablemente también de un aplazamiento del programa del FMI para Islandia”.

Tal vez no muchos islandeses se percatan de que las agencias de calificación son, en la práctica, lobistas de sus clientes, el sector financiero.

Uno pensaría que perdieron definitivamente su reputación de honradez –no digamos de competencia— cuando calificaron con una triple AAA las hipotecas basura que desencadenaron la actual catástrofe financiera global.

La explicación es que lo hicieron todo por dinero. No son más honradas que Arthur Andersen, la desaparecida compañía auditora que aprobó, como se recordará, la contabilidad basura de Enron.

La idea que yo me he forjado de las agencias de calificación la debo en no pequeña medida a la historia que me contó Dennis Kucinich de cuando era alcalde de Cleveland, Ohio.

Los bancos y algunos de los principales clientes de éstos habían puesto los ojos en la privatización de la empresa pública de electricidad.

Los privatizadores querían comprarla a crédito (con unos intereses fiscalmente deducibles, que privaban al gobierno de recaudar los correspondientes ingresos fiscales) y aumentar drásticamente los precios para poder pagar exorbitantes remuneraciones a sus ejecutivos, ultrajantes honorarios de suscripción del crédito a los bancos y unas bonitas compensaciones a las agencias de calificación.

Los bancos le pidieron al alcalde Kucinich que les vendiera el banco municipal, prometiendo ayudarle a ser gobernador si traicionaba a su electorado.

Kucinich dijo “No”. Asi que los bancos recurrieron a sus perros de presa, las agencias de calificación.

Amenazaron éstas con degradar la calificación de Cleveland para que no pudiera mantener el equilibrio en los empréstitos normales que tenía con los bancos. Llegaron a decirle: “Suéltenos su compañía energética o le arruinaremos las finanzas de la ciudad”.

Kuzinich volvió a negarse. Y los bancos cumplieron sus amenazas, pero el alcalde había salvado a la ciudad de ver esquilmados sus ingresos con cargas de privatización predatoria. A su debido tiempo, los votantes llevaron a Kucinich al Congreso, y terminó siendo un canditado a la presidencia.

Volviendo al problema de las agencias de calificación crediticia, ¿cómo puede llegar a creer nadie que aceptar pagar una deuda de monto impagable mejorará la calificación crediticia de Islandia?

Los inversores han aprendido a depender de su propio sentido común al perder centenares de miles de millones de dólares por causa de las temerarias estimaciones de las agencias de calificación.

Las agencias de calificación han conseguido eludir la persecución penal alegando que en la letra pequeña de sus contratos se dice que no hacen sino dar una “opinión”, no un análisis realista en el que pudieran fundarse honradas responsabilidades profesionales.

La experiencia argentina debería servir aquí de modelo, al ilustrar cómo la significativa  depreciación de la deuda exterior puede contribuir a aumentar, no a disminuir, la credibilidad de una economía.

Y en lo atinente a posibles pleitos judiciales, recuérdese que uno de los axiomas básicos del Derecho Internacional Público es que ningún país soberano puede ser obligado a cometer suicidio financiero con medidas de austeridad financiera que lo pongan al borde del abismo de la emigración forzosa de sus trabajadores y el retroceso demográfico.

Las naciones son entidades soberanas.

Islandia y Portugal, otro país de la Eurozona tumbado por sus bancos

De modo que, tanto jurídica como moralmente, estaría mal que los ciudadanos islandeses tuvieran que emplear el resto de sus vidas en pagar unas deudas que, lejos de ser asunto suyo, deberían ser un asunto para dirimido entre la Oficina Británica del Fraude Financiero Grave y las agencias británicas de seguros bancarios.

Lo que deciden los votos en el referédum islandés del 9 de abril es qué precio está dispuesta a pagar Islandia para entrar en la UE.

En la práctica, y en la medida en que la Eurozona se enfrenta a una crisis generada por los deudores PIIGS, la cuestión es: ¿qué tipo de UE va a salir del actual conflicto entre acreedores y deudores?

Hay miedo de que la Eurozona se desmembre en cualquier caso.

Así que el actual gobierno socialdemócrata y verde islandés puede que esté buscando entrar  como miembro de una realidad ilusoria, una realidad en proceso de desmembración, al menos si se mantiene en su actual extremismo neoliberal.

Precisamente ayer (jueves, 7 de abril), un editorial del Financial Times comentaba esto que sigue a propósito de la prematura rendición de Portugal a las exigencias de la UE:

“Otro país de la Eurozona tumbado por sus bancos. A comienzos de esta semana, los bancos portugueses amenazaban con una ralentización de la compra de bonos, a menos que el gobierno custodio buscara ayudas financieras en otros países de la Unión Europea (…) Lisboa debería haberse mantenido firme en su posición (…) debería haberse resistido a las exigencias de los bancos: buscar un crédito-puente inmediato. (…) Al hacerlo tan fácil y prontamente, el gobierno se arriesga a aliernarse por entero a unos mercados alarmados. Y eso podria perjudicar el resultado de negociaciones persuasorias a más largo plazo.

“El gobierno custodio carece de la autoridad moral y de la autoridad política para determinar de esta forma el futuro de Portugal.

No debería abandonar los mercados con tanta precipitación.

Porque lo que eso podría significar en los meses venideros son intereses más altos en las emisiones de deuda pública, más altos, en cualquier caso, de lo que podría haber sido el caso si el gobierno no hubiera metido la mano tan pronto… El momento adecuado para optar a un rescate externo debería haber sido al final de un debate nacional.”

Lo mismo debería valer para Islandia. Si observamos lo ocurrido durante el pasado año, diríase que la nación islandesa ha sido usada a modo de (cruel) experimento piscológico y político para ver cuánto está dispuesta a pagar una población, sin merecérselo, por lo que banqueros ventajistas han robado o se han prestado a sí mismos.

El actual gobierno socialdemócrata y verde islandés parece haberse desacoplado de lo que es bueno para los votantes y para la supervivencia misma de la economía de Islandia.

Por eso desafía el axioma básico de toda ciencia social y de toda teoría económica, y es a saber: que las naciones actúan en su mejor interés propio.

También es el axioma de la democracia: los electores se percatan de sus intereses y votan en consecuencia para elegir a representantes que apliquen políticas conformes a esos intereses.

Para el politólogo, esto es toda una anomalía. ¿Cómo explicar que un parlamento nacional actúe en interés de acreedores británicos y holandeses, antes que en interés de su propio país, acusado de tener deudas que los votantes de otros países se han sacado de encima derribando precisamente a gobiernos dispuestos a hacerlas suyas?

Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark.

El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.

 

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