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Grecia: ¿euro o dracma? De obligada lectura xq x el mismo camino vamos


Grecia: ¿euro o dracma?

Antonis Davanellos, A l’encontre

[En un estudio publicado el 5 de enero de 2012, el Instituto Oficial de Estadística del Estado griego (Elstat) indica que, en 2010, 597.000 hogares -es decir, 2,2 millones de personas- vivían bajo del umbral de la pobreza o estaban considerados como "socialmente excluidos".

El límite de la renta anual para considerar que una familia con dos adultos y dos hijos menores de 14 años no "cae en la pobreza" esta situado en 15.073 €. Sin embargo, el proceso de pauperización se acentúa de semana en semana, en el sentido literal del término.
Por otra parte, el Elstat subraya que la precariedad en el empleo -en el sentido de los meses en los que se obtiene algún ingreso- no ha hecho más que incrementarse desde 2010.
Ese año ya había 3,03 millones las personas al borde de engrosar las cifras de la "exclusión social", lo que equivale al 27,7% de la población. Estas cifras son mucho más sombrías actualmente.

En el último trimestre de 2011, el Instituto de Investigación del Empleo (Ine) del sindicato mayoritario del sector privado griego (GSEE) estimaba que la tasa real de paro era del 23% de la población activa, frente del 18,4% que ofrecía el gobierno en agosto de 2011.

Semejante tasa de paro, que entre los jóvenes de 15 a 25 años supera el 40%, está traduciéndose en un factor de emigración, al igual que en Portugal y España. A pesar de ello continúa la cascada de planes de austeridad que acentúa la recesión e incrementa la deuda en relación al PIB.

El Estado griego debe reembolsar para marzo de 2012 la suma de 14,5 millardos de euros de obligaciones y no tiene posibilidades de hacerlo.

Las condiciones impuestas por las instituciones internacionales (FMI, BCE, UE) para una nuevo paso en el pretendido "plan de rescate" (de los bancos) se resumen en que el gobierno acepte las condiciones de descuento de la deuda griega que exigen los bancos, las aseguradoras y los fondos de inversión, representados todos ellos por el Instituto Internacional de Finanzas (IIF) en tanto que negociador central.

En la trastienda de las negociaciones entre el gobierno griego y el IIF -que tropiezan con dificultades como deja traslucir la interrupción momentánea de las negociaciones el 13 de enero de 2012- lo que se da son las operaciones de especulación clásicas en esta circunstancias.

En efecto, los fondos de inversión de capital riesgo (hedge funds) recompran a precio bajo la deuda griega de la que se quieren desprender los bancos.
Estos hedge funds especulan actuando sobre dos escenarios. Uno, que el gobierno se encuentre incapacitado para hacer frente al pago el mes de marzo, lo que conllevaría a la activación de los CDS (Credit Default Swap)y el reembolso de la pérdida de los hedge funds por parte de los CDS. El otro, que los hedge funds esperan ser reembolsados por el gobierno griego al valor nominal de las obligaciones.
En efecto, en el caso en el que los bancos y otras instituciones acepten un descuento en torno al 60% o 70% (o más) y pasen a un acuerdo, los hedge funds pueden rechazar este descuento sobre la parte que han adquirido, lo que les aseguraría un beneficio sustancial.
Hay que saber que el acuerdo que podría darse entre el gobierno y el IIF no obliga a todos los que hayan comprado las obligaciones a aceptar una decisión tomada por una mayoría cualificada. Segun el Wall Streel Journal del 13 de enero de 2012, estos hedge funds detentan más de 70 millardos de euros de la deuda griega.
Las negociaciones no se darán sólo sobre el porcentaje de descuento sino sobre quiénes van a firmar tal acuerdo y la cantidad de deuda que poseen. La prensa podría informar mejor de todo esto, a fin de sacar a la luz los verdaderos negocios que se hacen utilizando la deuda ilegítima

Sobre esta cuestión, la izquierda griega -es decir, la izquierda radical- plantea con justeza el rechazo del pago de la deuda, una posición que se expresa con matices diversos. Pero también existe otro debate entre las fuerzas de la izquierda radical; es el debate en torno a la salida o no del euro.

El artículo de Antonis Davanellos -uno de los portavoces de DEA (Izquierda obrera internacionalista), que se sitúa en el ala izquierda de la coalición SYRIZA- nos presenta este debate. La redacción de A l'encontre comparte su punto de vista. Redacción A l'encontre]

Desde hace dos años, la experiencia griega, bajo la vigilancia suprema de la troika (Unión Europea, FMI y Banco Central Europeo) y los estrictos programas de austeridad que vienen de ella, ha llevado al colapso de las ilusiones relativas al “europeísmo” y a la “europeización”.

Hace diez años, bajo la influencia de argumentos convergentes de la derecha y, sobre todo, de la socialdemocracia, en Grecia tomo cuerpo una amplia corriente de opinión basada en la falsa esperanza de que llegando a ser miembros de la UE y de la eurozona, la economía (capitalista) griega entraría en una fase de crecimiento duradero y que, en ese proceso, al incrementarse la “tarta” a repartir, también saldrían beneficiados los asalariados y asalariadas.

Ahora mismos estas ideas están hechas añico, carbonizadas. Y por ello, el debate sobre las perspectivas adquiere una relevancia de primer orden. Miles de trabajadores y trabajadoras se interesan en él y, por ello, adquiere una amplitud e importancia política sin precedentes.

En el futuro próximo vamos a asistir a cambios importantes. Los podemos enumerar aquí. En primer lugar, la modificación de la actitud de los países más importantes de la UE. De hecho, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy ya han adoptado una orientación a favor de una Europa a dos velocidades y de un euro que se adapte a esta situación.

Países como Grecia, pero también España, Portugal e Italia, van a verse relegados del primer vagón del tren de la UE. Entre las decisiones adoptadas por la cumbre europea del 9 de diciembre de 2011, se afirma por primera vez la posibilidad de expulsar de la UE a un “Estado fallido”. Por el momento, esta perspectiva concierne fundamentalmente a Grecia.

En segundo lugar, sectores de las clases dominantes en Grecia empiezan a cambiar de posición. Evidentemente, los banqueros, algunos grupos industriales y los armadores prefieren continuar como miembros del “club” del euro y declaran que están dispuestos a seguir atacando brutalmente a la gran mayoría del país para alcanzar este objetivo; pero, por primera vez en estos últimos años, determinados sectores -y algunos de ellos, entre los mencionados- comienzan a realizar cálculos para valorar si les resulta beneficioso seguir en la zona euro.

La razón de este giro se encuentra en las características que está adquiriendo la crisis económica internacional y las decisiones que se adoptan para la gestión de la así llama crisis de la deuda soberana.

En la prensa de la clase dominante griega se están publicando artículos en el sentido de que el capitalismo griego existía y funcionaba antes de la existencia del euro y que, del mismo modo, podría seguir existiendo fuera de la eurozona.

Los analistas más perspicaces detectan ya movimientos hacia la salida del euro en fracciones de la clase dominante con el fin de disponer de una capacidad de control de la situación en caso de grandes turbulencias económicas, sociales y políticas que conducirían a un “giro nacional”, “soberanista” del capitalismo griego y a un vuelta obligada a la dracma.
Los políticos más lúcidos -por ejemplo, el ministro de Finanzas, Evangelos Vanizelos- piensan que estas decisiones no se plantean a largo plazo sino que puede que sea necesario adoptarlas en los próximos meses.

Evidentemente, la crisis ha minado el poder de los capitalistas griegos y ha reducido su capacidad para actuar con “independencia” de las grandes potencias; pero la posibilidad de adoptar este tipo de decisiones “independientes” -ciertamente, dentro de unos límites- no ha desaparecido. Sobre todo si se tiene en cuenta que los capitalistas griegos y su Estado continúan siendo una fuerza con peso en los Balcanes y en el Este de la región mediterránea.

Un papel reforzado por la alianza político-militar con el Estado de Israel que trata de asegurar su acceso a los recursos energéticos en esta región mediterránea (se está explorando yacimientos de gas y petróleo en el Mediterráneo oriental, lo que se ha convertido en un elemento de discordia entre Chipre, Grecia y Turquía) y conservar una estabilidad geopolítica en la zona tras los cambios producidos por las llamadas “revoluciones” del mundo árabe y el cambio de orientación de gobierno turco.

En ese contexto, la “izquierda europea” piensa que la mayoría de las corrientes de la izquierda anticapitalista griega son favorables a una salida de la eurozona y a una vuelta al dracma. No es del todo exacto.

El Partido Comunista Griego, la fuerza política más importante a la izquierda, ha estado tradicionalmente a favor de una salida de la eurozona y de la Unión Europea. Actualmente, el PC dice que estos objetivos sólo pueden alcanzarse a través de un régimen político que ellos califican de este modo:

“Un poder popular y una economía popular”. Su dirigente, Aleka Papariga, afirma que si la vuelta al dracma se realiza en el contexto actual de relación de fuerzas, traerá un ataque especulativo sin precedentes y una pauperización de los asalariados y campesinos, también sin precedentes.
Estoy parcialmente de acuerdo con esta posición. Digo parcialmente, porque no sé, ni de forma aproximativa, qué es lo que significa la fórmula “poder popular y economía popular” que el Partico Comunista sitúa entre el capitalismo y el socialismo.

No obstante, estoy de acuerdo en que la vuelta a la dracma bajo la batuta de los capitalistas y de su Estado tendría unos efectos devastadores sobre la población.

La vuelta a la dracma -que, de entrada, se encontraría devaluada – conduciría a una nueva devaluación, lo que implicaría una depreciación de las rentas y haberes salariales (salarios, pensiones, vivienda, etc.) y, también, de los “activos” campesinos: una devaluación de las tierras cultivables.
Por contra, los capitalistas griegos que detentan riquezas evaluadas en 600 millardos de euros -es decir, más del doble de toda la deuda griega- podrían comprar a precio de ganga las empresas públicas, los hospitales, las tierras cultivables…

Es decir, se daría una transferencia colosal de riqueza de lo público a lo privado, transferencia que se puede comparar a la que se produjo en los países del Este tras la caída del muro en 1989.

Desgraciadamente, un sector de la izquierda anticapitalista no ha comprendido esta trampa que ha puesto al descubierto el Partido Comunista. ANTARSYA, por ejemplo, ha adoptado el siguiente lema en su último congreso: “Por una salida anticapitalista del euro”.

Un eslogan sin rigor alguno. Si se plantea como perspectiva estratégica de derrocamiento del capitalismo, situar la cuestión de la moneda como punto de partida, no es la mejor opción. Desde ese punto de vista sería mejor un eslogan tradicional: “Todo el poder a los consejos obreros, campesinos y populares” o, dicho de otro modo, a las estructuras de autoorganización democrática.
Pero un eslogan semejante no haría sino evidenciar la distancia enorme que existe entre este objetivos y las tareas presentes, así como las responsabilidades actuales de la izquierda anticapitalista.

Para los camaradas (la mayoría) de ANTARSYA, la forma de resolver esta contradicción en su actividad política cotidiana se traduce en obviar el adjetivo anticapitalista (del eslogan “por una salida anticapitalista del euro”) y plantear lisa y llanamente la salida del euro para, de ese modo, poder gestionar la política monetaria y la devaluación de la moneda como medio para recuperar competitividad y, de paso, la reconstrucción productiva del país.

Esto nos traslada de nuevo a las ideas de ciertos economistas radicales “realistas”.

Por ejemplo, Costas Lapavitsas, que propone un retorno inmediato a la dracma y una devaluación sistemática como la única posibilidad de reforzar la capacidad competitiva de las empresas griegas y de sus exportaciones.
De ahí vendría la posibilidad de una reconstrucción productiva del conjunto del país. Es una “solución elegante” pero con los pies de barro.
La dracma no sería la única moneda a realizar una devaluación competitiva. También lo haría el escudo (portugués), la peseta (española), la lira (turca), etc.
¿El resultado?: la carrera por la competitividad se transformaría en una guerra económica en las que la víctimas serían las gentes asalariadas y los capitalistas acapararían los beneficios.
En cualquier caso, Lapavitsas tiene la decencia de admitir que a medio término el resultado de sus propuestas implicarían restricciones (penurias) importantes para la población en lo que respecta a la alimentación, los medicamentos, carburantes, etc.
Algo que ninguna fuerza política de izquierdas se atreve a decir pero, ¿no deberían hacerlo?

En realidad, estamos asistiendo al renacimiento de las ideas, de carácter nacionalista más o menos afirmado y reformista, de las viejas corrientes de izquierda.

A principios de los años 60, una fracción significativa de los economistas radicales (entre los que se encontraba Andreas Papandreu, fundador del Pasok) proponía una vía análoga para el desarrollo del capitalismo griego: la nacionalización de sectores “estratégicos” (energía, agua, telecomunicaciones, transporte, etc.), una política exterior independiente, un reforzamiento de la industria pesada, medidas proteccionistas para apoyar la producción griega, etc.
En teoría, se trataba de una política que sólo podría ser puesta en práctica por un gobierno de izquierda, una política que conduciría “objetivamente” al socialismo.
En la práctica, fue la orientación que aplicó ampliamente la Junta Militar entre 1967 y 1974.
Y sobre todo, la que aplicó el primer gobierno de derechasque le sucedió, liderado por Constatin Caramanlis, que algunos políticos de derechas calificaban como un “maníaco socialista”.

Este tipo de orientación está muy alejado del contexto al que hacen frente hoy en día los trabajadores y trabajadoras en Grecia. Nuestra tarea principal consiste en oponernos y hacer fracasar las políticas de austeridad.

En esta confrontación, y a través de ella, tenemos que acumular fuerzas -tanto en el movimiento sindical como en la izquierda política- para dar contenido a la perspectiva del derrocamiento del capitalismo y la batalla por el socialismo.
En este esfuerzo, es preciso excluir la posibilidad de que los asalariados, que ya han sufrido medidas muy duras de “devaluación interna” bajo el imperio del euro, se vean forzados a pagar el precio de una reconstrucción capitalista bajo la égida de un giro “nacional”, esta vez bajo el reinado de la dracma.

Esta es la orientación que tratamos de desarrollar en SYRIZA a través, entre otros, del eslogan “Ningún sacrificio por el euro; ninguna ilusión en la dracma”.

De ese modo, tratamos de plasmar una orientación de izquierda que haga frente al vulgar “europeísmo” que tiene por función legitimar las políticas de austeridad actual; y, también, el rechazo a la consigna de retorno inmediato a la dracma.

Entre otras razones porque, como hemos explicados más arriba, el giro “nacional” no es la posibilidad más probable.
Y si llega a darse -en el marco de la relación de fuerzas socio-políticas actuales- el resultado será amargo para nuestra población y desastroso para la izquierda; especialmente si se supedita a tal giro y no está preparada política e ideológicamente.

Muchos camaradas desarrollan el argumento de que el euro no es un símbolo neutro. Comparto esa opinión. El euro representa y simboliza las políticas neoliberales extremas que dominan la UE desde hace 25 años.

Pero la dracma tampoco es un símbolo neutro. La dimensión simbólica de una moneda está sujeta al hecho de quién controla la economía y quién controla el poder político. Y en la historia de las revoluciones hasta el día de hoy, la cuestión de la moneda no ha sido nunca el punto de partida del proceso.

Otros camaradas, fundamentalmente de ascendencia trotskista, apoyan la salida del euro como elemento del llamado “programa de transición”. Una manera un tanto “flexible” de interpretar los elementos constitutivos de ese programa.

Dicho de otro modo, los camaradas tratan de cambiar el mundo comenzando por el techo, al tiempo que subestiman los peligros de compromiso con las orientaciones proteccionistas, propias de un “realismo económico” y del nacionalismo, incluso si este último es moderado y se expresa bajo una variante de “izquierda”

¿Quién paga las crisis del capitalismo?


¿Quién paga las crisis del capitalismo?

Jorge Etchenique (especial para ARGENPRESS.info)
Con palabras de Hegel, el misterio de todo fenómeno se revela en su historia. Una de las formas de abordarla es de una manera aséptica y a-social, una línea continua, ascendente, sin conflictos.
Otra posibilidad de develar las intrigas es acudir a un paradigma alternativo que le otorga identidad a los hechos en tanto momentos de procesos. Entonces, una de las maneras de desentrañar esos momentos puede ser encontrarle un sentido a uno de los fenómenos que caracterizan al sistema capitalista, sus crisis.

Podemos advertirque existen crisis coyunturales, debido a sucesos puntuales desencadenados por las mismas fuerzas del capitalismo, ya sea en expansión o en declinación, o bien crisis estructurales, determinadas por el agotamiento de algunos de sus modelos y el reemplazo por otro.
Un común denominador de todas ellas es que fueron aprovechadas para el disciplinamiento social y concentrar la propiedad de todo. Funcional a ese objetivo fue descargar los efectos de las crisis sobre los sectores más débiles de la sociedad.
Otra de las similitudes es que fueron el eco de cataclismos mundiales, teniendo en cuenta que el traslado inicial de las crisis es desde los países centrales a su periferia para que luego los poderes locales continúen la faena.
En Argentina, podemos observar un primer ensamble entre la burbuja financiera (¡ya las había!) que desató el “Pánico de 1890” y el cuasi colapso de la británica BaringBrother con el estallido de las clases medias, la Revolución del Parque. Y es éste -el de las crisis con la conflictividad social- un enlace que no siempre coincide pero que ha fertilizado grandes acontecimientos histórico-sociales.
Crisis y conflictividad social
Por ejemplo, buceando en nuestras historias nacionales, la crisis post primera guerra mundial que afectó la rentabilidad agraria en su ecuación precios/costos/tarifas, fue una variable interviniente en la “rebelión de los braceros” bonaerenses de 1919, la que se extendió al sur de Córdoba y de Santa Fe.
También se puede acudir al mismo registro para analizar las demandas de la Federación Agraria Argentina y la gran huelga de la Liga Agraria de La Pampa en 1919.
Los efectos también sobrevolaron la actividad industrial, por caso de la metalúrgica Vasena, en tanto hecho desencadenante de la Semana Trágica de ese mismo año en Buenos Aires. De la misma manera, es decir crisis e intentos de disminuir la carga obrera en el producto final, tuvo lugar en la Patagonia en 1920/1921.
También allí, la caída de la demanda mundial de lana contrajo la economía patagónica y los grandes estancieros acudieron al mecanismo habitual de arrojar la crisis sobre el ya bajísimo standard de vida de los trabajadores. En este contexto relacional debemos también ubicar los trágicos hechos de Jacinto Arauz de 1921.
La gran crisis mundial de 1929/1930, esta vez sí estructural, tuvo una dimensión superior desde todos los ámbitos y sin embargo no provocó reacciones a la altura de esa hecatombe del capitalismo que devastó las condiciones de vida de los productores directos.
En el suelo pampeano, las pérdidas de las cosechas y de la producción ganadera por la recesión agrícola y caída acentuada de precios por efecto de la Gran Depresión, anunciaron una grave conjunción a la que se sumó una prolongada sequía, en una década que además de infame fue nefasta para el hábitat regional.
En estas condiciones, vía aumento de los arrendamientos y de los fletes, los grandes propietarios y las empresas ferroviarias, dos columnas del poder, descargaron el peso de la crisis en los sectores más desprotegidos del sistema productivo.
Esos fueron los temas convocantes para que miles de colonos protagonizaran un incremento de la conflictividad social en las llanuras pampeanas e inicien una movilización que pareció revitalizar las Ligas Agrarias, pero ya sin los niveles organizativos y de intensidad que tuvieron en la última rebelión de colonos en 1919.
Auge y caída de un Bienestar
La superación del vallado liberal a la intervención del Estado en la vida, tuvo la impronta de un crecimiento keynesiano.
La relativa paz social que tuvo el capitalismo tras la segunda guerra mundial y que incluyó, si bien con mayores contradicciones, a los países latinoamericanos, alcanzó sus límites entre los ‘60 y ‘70 en que el descenso de la tasa de ganancia empresaria intervino para generar no una crisis más sino de todo un modelo de acumulación: el “Estado de Bienestar”.
Esta nueva debacle se produjo pese a que aún se mantenía la euforia desarrollista con su expectativa de desarrollo industrial, vía las inversiones de capitales extranjeros, a los que se llegó hasta subsidiar.
Junto con el ingreso a la fase autoritaria del desarrollismo –dictadura de Onganía y otros generales- aparecieron en escena las premisas económicas y culturales del neoliberalismo como propuestas superadoras de la crisis, aunque faltarán algunos años para la puesta en práctica de todas sus baterías.
El freno al modelo desarrollista estuvo dado por la convergencia de esa crisis con la agudización de la conflictividad social.
Como vimos, tal conexión no es mecánica sino que debe estar mediatizada por otros factores, en este caso la irrupción de nuevos aires mundiales de rebeldía y nuevas camadas obreras que reasumieron el rol de sujetos sociales autónomos y protagonizaron tanto el Cordobazo del 29 de mayo de 1969 como otras insurrecciones urbanas. La huelga de los salineros en La Pampa fue un reflejo a nivel local de toda esa movilización de energía insumisa.
Desde los ’70 en que la última crisis estructural desembocó en el Estado Neoliberal y dejó en el pasado el Estado de Bienestar, el término “crisis” pasó a integrar el conjunto de nuestras naturalizaciones y de ese modo ocultar su raíz socio-económica.
Lo notable es que su consecuencia -el “ajuste”- pasó también a la órbita de lo “natural”. La crisis condujo a “problemas de gobernabilidad” para los teóricos conservadores, resueltos a partir de señalar a sus culpables: los roles que cumplía el Estado Interventor en tanto redistribuidor de recursos y regulador de la economía.
Entonces, la desvalorización del Estado, la exaltación de la iniciativa privada y la desregulación pasaron a ser los pre-requisitos para la restauración de la tasa de ganancia empresaria, cuya caída, como vemos, fue un factor clave en todas las crisis del capitalismo.
Todas estas medidas, más las que definen y deciden el desempleo o su precarización como funcionales al modelo, encuentran su concreción en los ’70 cuando la crisis del capitalismo mundial arrastra nuevamente a nuestros países periféricos.
Precisamente, los ajustes son la “adaptación”, término que encubre la dependencia, al nuevo orden mundial y uno de sus efectos en políticas sociales es la “focalización”, es decir focalizar la asistencia pública sólo en los sectores más vulnerables. Se trata de una de las medidas, junto con las privatizaciones, para cumplir con la premisa central: la drástica disminución del gasto público.
¿Crisis de modelo o de sistema?
Estos históricos momentos son vitales para incursionar en los avatares de la actualidad. Entrando en el cuarto año de la peor crisis capitalista desde los años ’30, la diferencia con las anteriores es que la crisis del neoliberalismo puede ser no sólo de un modelo sino de todo un sistema.
El debate gira en torno a una pregunta: ¿Existe la posibilidad de que el “arrastre” de la nueva crisis mundial sea tratada con recetas diferentes a las ya conocidas del neoliberalismo?
No hay a la vista un modelo optativo al neoliberal dentro del capitalismo, teniendo en cuenta que la salida neokeynesiana que se ensayara es sólo a cuentagotas, paliativa y sin alterar la esencia del modelo.
Hasta la imagen de un capitalismo “con rostro humano” se desvanece ante la permisiva depredación de recursos, su esencia.
Entonces, esta crisis es el escenario donde el capital dirime la legitimidad (consenso sobre sus ideas centrales) de su dominación y por ello hay Foros (Davos) para que otro mundo sea imposible y hay Foros (Social Mundial) para enarbolar la idea inversa.
A partir de la ortodoxia de las recetas “noventistas” que llegan desde la crisis europea, indignados mediante, las luces de alerta se encienden ante la posibilidad de que el techo oficial a las demandas salariales y la quita de subsidios a los servicios apunten a un retorno a la disminución del gasto público como medida de “ajuste”, a políticas focalizadas en lo social y por ende a la consideración -otra vez- de la marginación como “inevitable”.
En el cono sur latinoamericano se nos impone encontrar nuestra propia perspectiva estratégica a partir de nuestra propia historia. Los sueños, las esperanzas, los sufrimientos, los sacrificios y toda la energía que nos transmite la historia de nuestros pueblos no pueden seguir siendo expropiados.
Sin embargo, la necesidad de una sociedad edificada sobre otras bases no la convierte por sí en un mandato infalible. Lejos de nuestra intencionalidad presentar esta relación entre crisis, traslado de sus efectos a los más débiles y resistencia social como un proceso que conducirá, de manera inexorable, a un sistema social alternativo al capitalismo.
¿Es necesidad sinónimo de inevitabilidad? Parece, en cambio, que lo que está en juego es la “categoría de peligro”. El futuro oscila entre la liberación de todo sometimiento y el espectro de un sometimiento mayor.
Como afirmara Milcíades Peña, con acentos benjaminianos, “…las más grandes posibilidades de crear un mejor destino humano van acompañadas por las más tremendas posibilidades de volver hacia atrás y anular todo futuro humano”.
Nos cabe una cuota de responsabilidad en que ese fiel oscilando se incline hacia uno u otro lado.

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PUBLICADO POR ARGENPRESS EN 09:21:00 

Las mentiras de Botín Los bancos y solo los bancos son los culpables de la crisis RECOMENDADO por JUAN TORRES


Las mentiras de Botín

Miércoles, 01 de Febrero de 2012

 

El título de este artículo puede parecer demasiado fuerte y yo mismo reconozco que lo es. Pero es que me resulta muy difícil creer que el dueño de uno de los bancos más grandes del mundo esté tan mal informado de lo que viene ocurriendo en la economía y las finanzas mundiales como para decir lo que acaba de decir sobre los culpables de la crisis.

Puede ser que le suceda lo que el Premio Nobel Stiglitz dice que le pasa a los banqueros centrales, que no ven la realidad porque están muy ideologizados y solo leen aquello que corrobora sus ideas.

Pero incluso así, suponiendo que las declaraciones públicas de Botín fueran simplemente el resultado de su ignorancia, lo cierto es que con ellas engaña a la gente. Y es por eso que me parece justo calificarlas como mentiras o patrañas.

Los culpables de la crisis son los bancos

Acaba de declarar Botín anunciando los resultados de su banco que los responsables de la crisis son los políticos porque “no han sabido manejar la situación” (Público, 31-01-2012, “Botín culpa a los políticos de la crisis mundial”.

Es mentira. Incluso alguien tan poco sospechoso de izquierdismo como Warren Buffet, uno de las tres o cuatro inversores más ricos del mundo, lo dijo claramente: “Los bancos se han expuesto demasiado, han asumido demasiados riesgos. Así que el problema es evidentemente de los bancos. Son quienes tienen la culpa. No hay por qué echársela a nadie más” (El País, 25-05-2008,“Los bancos tienen la culpa”.

Y esa es la verdad. Hoy día sabemos a ciencia cierta que los responsables últimos y directos de haber causado todo lo que ha pasado en la economía mundial han sido los bancos.

- Los bancos han provocado la crisis porque dejaron de cumplir su función de intermediarios entre el ahorro y la inversión productiva para destinar los recursos que recibían y creaban a la especulación improductiva.

- Los bancos han provocado la crisis porque, para ello, crearon y difundieron millones de productos financieros opacos y muy arriesgados, muy rentables inicialmente pero sumamente peligrosos a poco que cambiara la situación, como el tiempo demostró, es decir, pura basura financiera. La fueron acumulando en sus balances mientras traspasaban el riesgo a otros bancos o a los demás sujetos económicos y así dieron lugar a la crisis financiera.

- Los bancos han provocado la crisis porque para difundir esos productos basura recurrieron a todo tipo de artimañas, fraudes, engaños, estafas, mentiras y trampas ante su clientela. Solo en España los jueces han dictado ya más de 400 sentencia condenatorias contra los bancos por colocar a sus clientes “swaps”, permutas financieras o “clips”, entre otras denominaciones comerciales, como si fueran un seguro ante la variación en los tipos de interés cuando en realidad era productos muy arriesgados que solo favorecían a las entidades bancarias (El Economista.

Y esos 400 no son todos los casos porque la Asociación de Usuarios Afectados por Permutas y Derivados Financieros (Asuapedefin) calcula que en España existen entre 200.000 y 400.000 particulares y minoristas con este tipo de productos financieros (El Economista, 14-11-2011, La banca acumula más de 400 sentencias en contra por los ‘swaps’ hipotecarios).

Y hay también otros 700.000 ahorradores españoles afectados por la estafa de las llamadas participaciones preferentes que los bancos colocaron también engañosamente sus clientes por un volumen total de unos 12.000 millones de euros, (TVE, El fraude de las preferentes).

- Los bancos han provocado la crisis porque para ocultar y disimular todas esas estafas contrataron a las agencias de calificación que calificaron como de máxima solvencia a las hipotecas y los derivados que colocaban en el mercado, creando así el clima de engaño y de falsa seguridad necesario para  multiplicar la difusión de millones de productos financieros que en realidad eran pura basura financiera.

- Los bancos son culpables de la crisis porque ellos mismos y sus empresas de tasación han sido los responsables directos de la subida de precios de la vivienda y de las burbujas inmobiliarias, lo que les convenía para que así aumentara el volumen de créditos que ofrecían a sus clientes.

- Los bancos son culpables de la crisis porque han abusado de su capacidad de creación de dinero mediante la generación de crédito saltándose para ello a la torera todas las reglas de la prudencia bancaria, dando créditos hipotecarios a más del 100% del valor de las viviendas o a empresas por encima de los niveles aconsejables.

- Los bancos son culpables de haber provocado la crisis porque, para aumentar sus beneficios, disimularon mediante trampas contables el riesgo que acumulaban y no acumularon el volumen de reservas necesario para hacer frente a la morosidad que irremediablemente iba a producirse como consecuencia de su propia política de sobreendeudamiento.

- Los bancos son culpables de la crisis porque es evidente que durante los últimos años han hecho todo lo que ha estado en sus manos para que los gobiernos aplicaran las políticas que han producido la gran desigualdad que a ellos les conviene para que los niveles altos de renta les proporcionen grandes volúmenes de ahorro y los bajos tengan que endeudarse más.

- Los bancos son culpables de la crisis por haber utilizado los paraísos fiscales y por ser los instrumentos necesarios para que se pueda llevar a cabo el fraude y la evasión fiscal que se encuentra a niveles tan desorbitados. Los bancos se han convertido en cooperadores necesarios del engaño a Hacienda y ellos mismos en una fuente principal de evasión de ingresos, disminuyendo así la capacidad de actuación de los gobiernos.

- Los bancos son culpables de la crisis por haber financiado también a la clase política más corrupta para que llevara a cabo las medidas de desregulación y permisividad que han ido necesitando para salir adelante.

- Los bancos son culpables de la crisis porque su actuación irresponsable les ha llevado a la quiebra impidiendo así que las empresas y consumidores dispongan de la financiación que es imprescindible para poder funcionar y crear empleo.

- Los bancos son culpables de la crisis porque, cuando estalló, en lugar de asumir el daño que habían provocado engañaron a los gobiernos y a la sociedad haciendo creer que se trataba de una situación pasajera cuando en realidad habían perdido toda su solvencia.

Y porque reclamaron entonces y siguen reclamando ayudas y más ayudas como si fueran las últimas cuando saben perfectamente que todas las que reciban serán insuficientes puesto que su agujero patrimonial es gigantesco y los problemas que eso ha creado en el sistema bancario internacional es sencillamente irresoluble bajo las condiciones en que ha venido funcionando.

- Los bancos son culpables de la crisis por haber impuesto una política de retribuciones astronómicas a sus directivos para lograr así el aumento de sus beneficios con independencia de cualquier consideración ética o de los efectos de su actuación en el conjunto de la economía y la sociedad.

- Y, en fin, los bancos son culpables de la crisis porque es evidente que son ellos quienes están imponiendo las políticas que en lugar de permitirnos salir de la crisis es evidente que no llevan a una fase aún peor, de depresión, que sufriremos durante años.

La banca y la clase política

Miente también Botín cuando echa la culpa de la crisis a la clase política ocultando que la clase política no ha actuado motu proprio sino presionada constantemente por los bancos que se presentan ahora como los mercados.

Los bancos financian a los partidos, pagan a periodistas, son los dueños efectivos de los medios de comunicación, dominan incluso la decisión de los rectores universitarios y de los lideres de opinión. Son los que tienen el poder real en nuestras sociedades.

Así lo prueba mejor que nadie el propio Emilio Botín que solo gracias a que tiene más poder real que los gobiernos puede actuar con impunidad y cometer todo tipo de actos irregulares sin que sea condenado por ello.

Así, según informó El País, consiguió que la entonces Secretaria de Estado de Justicia y posteriormente Vicepresidenta del Gobierno cursara al Abogado del Estado “instrucciones sobre su actuación en el caso de las cesiones de crédito”, concretamente, pidiendo que no se dirigiera “acción penal alguna por presunto delito contra la Hacienda Pública, contra la citada entidad bancaria o sus representantes”.

Gracias a ello, ni siquiera fue juzgado por unas irregularidades financieras por las que la acusación solicitaba para el presidente del Banco de Santander “un total de 170 años de prisión y una multa de 46.242.233,92 euros (7.694.060.334 pesetas), además de una responsabilidad civil de 84.935.195,86 euros (14.132.027.499 pesetas), que es el perjuicio causado con su actuación a la Hacienda Pública”. (El País, 27-05-2008, “Rato atribuye la decisión de no perseguir a Botín en 1996 a De la Vega”).

Como también lo prueba el que Botín haya conseguido que el gobierno ya en funciones de Rodríguez Zapatero indultara de forma vergonzosa y vergonzante al consejero delegado del Banco de Santander condenado en firme por delinquir en el ejercicio de su actividad bancaria.

Las declaraciones de Botín ni siquiera se pueden considerar una verdad a medias.

Como he demostrado en otros artículos, es verdad que la gran estafa cometida por los bancos no habría sido posible sin la complicidad de la mayoría de las autoridades, de gobiernos y bancos centrales que modificaron las leyes para que pudieran llevar a cabo sus tropelía, que miraron a otro lado cuando engañaban a la gente y cuando generaban el riesgo tremendo que se sabía que antes o después estallaría llevándose por delante a la actividad de millones de empresas y empleos.

O que, ya en plena crisis, se han dedicado a salvar el bolsillo de los bancos y banqueros dándoles billones de euros a costa de los contribuyentes.

Pero eso ha sido y es así, como he señalado, porque el poder real no lo tienen esas autoridades sino porque los bancos están llevando a cabo, en palabras de Habermas referidas concretamente a Europa, “la demolición de la democracia” imponiéndose cada vez más sobre los poderes representativos e incluso, como está sucediendo recientemente, suplantándolos directamente.

Por eso no es nada de extrañar que Botín alabe al nuevo gobierno, es el suyo: un colega banquero, nada más y nada menos que procedente de Lehman Brothers, es el ministro de Economía y el director de la asesoría jurídica de su banco ha sido nombrado subsecretario de Presidencia (ver “Gobierno de España S.A.”, Público 29-01-2012)

Y también fabula Botín cuando afirma que la reforma laboral es urgente para crear empleo y para resolver los problemas que ha planteado la crisis. Pero de eso me ocuparé en otro artículo que publicaré en los próximos días.

De OBLIGADA LECTURA Las verdaderas intenciones del BCE y las élites financieras


Las verdaderas intenciones del Banco Central Europeo y las élites financieras

16 enero 2012 | Categorías: Uncategorized | |

Eduardo Garzón – Saque de esquina

Tras la reforma fiscal propuesta por el equipo de Rajoy la semana pasada, legiones de analistas y periodistas se han lanzado de lleno a difundir mensajes apocalípticos sobre la evolución económica del país con motivo de estos nuevos recortes y estas nuevas subidas de impuestos.

Muchos de ellos lo harán motivados por razones de desgaste político, otros por razones ideológicas, y otros porque de verdad estén convencidos de ello. Sin embargo, independientemente de sus motivaciones personales lo cierto es que –lo sepan ellos o no– sus afirmaciones son correctas.

Ya en los primeros años de cualquier curso sobre Economía se estudia que una política económica basada en un aumento de los impuestos y simultáneamente una contracción del gasto público es conocida como una “política fiscal contractiva”.

Y una política fiscal contractiva no es más que eso: una serie de medidas que buscan la contracción de la actividad económica.

Su objetivo es enfriar la economía, provocando una ralentización en el crecimiento económico y colateralmente un aumento del desempleo. Este tipo de política económica es recomendada en épocas de boom económico, en el que un rápido crecimiento puede provocar serios problemas de inflación.

Sin embargo, a la vista está que no nos encontramos actualmente en una situación de crecimiento económico acentuado.

Entonces, ¿por qué se aplican estas medidas que ralentizan la economía y provocan un aumento del paro?

Pues porque la principal preocupación ahora no es el crecimiento económico ni la tasa de empleo, sino el déficit y la deuda pública.

Los gobernantes de los países europeos aplican medidas para reducir el déficit y la deuda pública acatando las imperiosas exigencias que provienen de las instituciones de la Unión EuropeaLa idea que quieren trasladar es que no puede existir crecimiento económico mientras no exista estabilidad fiscal; por lo tanto para generar riqueza a un ritmo adecuado primero es necesario reducir el déficit y la deuda de los países.

Pero esta reflexión es falsa. El desproporcionado déficit y la elevada deuda pública existentes no son la causa de que no haya crecimiento económico, sino que son la consecuencia.

Y demostrar esto último es bastante sencillo. Basta con analizar la evolución de la deuda pública y el déficit público de los países para observar que los desequilibrios graves empezaron a originarse a partir de 2007, justo con el estallido de la crisis financiera global. En los siguientes gráficos se expone la evolución de ambos indicadores como proporción del Producto Interior Bruto desde el año 1999 hasta el año 2010 para los países de la Eurozona.

Fuente: Eurostat

Fuente: Eurostat

Como se puede comprobar, tanto el aumento explosivo de la deuda pública como el vertiginoso descenso de los déficits se produjeron como consecuencia de la crisis económica (el inicio queda representado en el gráfico por la línea naranja).

Esto fue debido a una caída importante de los ingresos públicos como consecuencia de la ralentización de la actividad económica (a menor actividad económica, menor cantidad de impuestos que van a parar a las arcas públicas), y como consecuencia del aumento de gasto público (se aumentaron las partidas destinadas a proteger a los desempleados, se aumentó la inversión pública como intento de relanzar la economía, y se rescataron las instituciones financieras más dañadas por la crisis).

Por lo tanto, combatir el déficit y la deuda no solucionará el problema porque no son las causas del mismo. Más al contrario, combatir el déficit y la deuda mediante políticas fiscales contractivas sólo hará que el crecimiento económico se vea aún más dañado y que el desempleo aumente aún más.

Por otro lado, estas políticas fiscales o ajustes ni siquiera sirven para reducir exitosamente el déficit y la deuda, tal y comose ha comprobado en los países PIIGS durante los últimos meses, dado que estas medidas contraen la economía y con ella también los ingresos que obtienen los estados.

Pero si esto es así, ¿por qué son éstas las medidas que se recomiendan desde la Unión Europea? ¿Acaso ellos no han estudiado o no saben nada de economía?

¿O es que sencillamente son muy torpes? Pues ni una cosa ni otra. Ellos saben perfectamente cómo funciona la economía y también saben perfectamente qué es lo que están haciendo.

Las personas que dirigen las instituciones de la Unión Europea prefieren solucionar los problemas de deuda y déficit antes que los problemas de crecimiento económico porque desean ante todo una estabilidad financiera plena que no altere el particular mundo de las finanzas.

Durante los últimos años la Unión Europea ha dado prioridad al mundo financiero frente a cualquier otra dimensión económica, política o social en Europa.

Prueba fehaciente de ello es la definición del principal objetivo que tiene el Banco Central Europeo: mantener la estabilidad de precios, salvaguardando así el valor del euro.

Es decir, el banco central y más importante de Europa tiene como objetivo prioritario controlar la inflación y el valor del euro mucho antes que cualquier otro asunto. Merece la pena destacar que, por ejemplo, el banco central de Estados Unidos (la Reserva Federal) tiene dos objetivos principales con la misma importancia: controlar la inflación pero también fomentar el pleno empleo.

Otra prueba que demuestra el apego que tiene la Unión Europea por el mundo financiero es el artículo del Tratado de Maastricht en el cual se prohíbe expresamente que el BCE financie a los estados de la moneda única. El BCE no puede prestar dinero a los países europeos, pero sí puede prestárselo a los bancos privados.

En su origen, se buscó que el BCE fuese un organismo independiente. Se argumentaba que ésa iba a ser la forma más adecuada para desvincular un poder tan sobresaliente de los intereses particulares de los políticos europeos y así evitar favoritismos.

Y desde luego que lo ha sido. Los políticos o representantes públicos –aquellas personas elegidas por el pueblo mediante sufragio– no tienen acceso a las decisiones que en este organismo se adoptan, y además se ven obligados a cumplir las órdenes que de él provienen.

Sin embargo, no se puede olvidar que siguen siendo personas y no robots los que ostentan el poder en el BCE, y por lo tanto los favoritismos y los intereses particulares no están fuera de toda sospecha.

De los políticos se ha pasado a los banqueros y personas relacionadas con el mundo financiero: recordemos que el actual presidente del BCE –Mario Draghi – fue vicepresidente, por Europa, de Goldman Sachs, el cuarto banco de inversión más importante del planeta; o que el primer presidente del BCE, Wim Duisenberg, fue vicepresidente  del banco privado Rabobank, una de las entidades bancarias más fuertes de Europa.

Por lo tanto, si hemos de sospechar que las decisiones del BCE están favoreciendo a algún determinado sector, ya sabemos de qué sector estaremos hablando.

Y ya hace tiempo que las sospechas aparecieron. Desde que estalló la crisis hemos visto cómo se han rescatado instituciones financieras inyectando en torno a 880.000 millones de euros con dinero público mientras al resto de la población se le ha limitado el crédito (el crédito a las pequeñas y medianas empresas se ha reducido a la mitad en tan sólo cuatro años; y el crédito a los hogares ha caído hasta alcanzar un ritmo negativo del 4% en términos anuales y a precios reales).

Hemos vistocómo la estructura financiera de Europa permite a los especuladores financieros actuar a sus anchas incluso hasta poner contra la pared a economías tan importantes como Italia, Francia o Reino Unido; o cómo esta misma estructura ha permitido que los bancos comerciales abandonen poco a poco su actividad tradicional de conceder préstamos para pasar a especular en los casinos financieros. Hemos visto cómo desde la Unión Europea se ha obligado a los países integrantes a incluir en la Constitución que el pago a los acreedores financieros tiene que ser prioritario frente a otros pagos como salarios o pensiones.

Hemos visto cómo los dirigentes europeos fueron cómplices de la falsificación contable que el banco de inversión Goldman Sachs realizó con las cuentas de Grecia a pesar de los problemas que le acarrearía a la población griega y sólo para evitar desprestigiar a la moneda única.

Y hemos visto cómo el BCE concedió liquidez con condiciones históricamente favorables por valor de 489.000 millones de euros a la banca privada europea, y cómo estos mismos bancos en vez de prestar el dinero a familias o empresas los han vuelto a depositar en el propio BCE para obtener rentabilidades.

Demasiados “errores” cometidos por el BCE y la Unión Europea. Da la impresión de que las instituciones financieras le están tomando el pelo –y de forma muy exagerada– a los dirigentes europeos.

Pero la realidad es que ninguna persona con unas mínimas nociones de economía y dispuesta a solucionar los problemas pasaría por todo lo que están pasando los responsables de las instituciones de la Unión Europea. No se trata, por tanto, de errores en política económica. Se trata de decisiones meditadas que anteponen los intereses de los financieros a los intereses de los estados y, por ende, del resto de la ciudadanía.

Y no son pocas las personas que ya ven evidente esta alianza entre los altos círculos europeos y la élite financiera: Joseph Stiglitz (Premio Nobel de Economía 2001) denuncia que “el BCE está anteponiendo el interés de los bancos al de los países y los ciudadanos”.

Otro experto economista como Mike Whitney resume este hecho así: “Draghi (presidente del BCE) quiere impulsar su llamado pacto fiscal que consagra por ley la disciplina presupuestaria y las medidas de austeridad contrarias a los trabajadores a fin de que los presupuestos nacionales sean controlados por las élites financieras (es decir, los “tecnócratas” designados por el BCE.)

Naturalmente, los países no van a entregar ese tipo de autoridad sin oponer resistencia, por lo que Draghi está dejando que la crisis se escape de la mano para tener menos resistencia.”

Por su parte, el economista Dean Baker sostiene que “la gente que nos trajo la crisis de la Eurozona está trabajando sin descanso para redefinirla a fin de beneficiarse políticamente”.

Además, añade: “la crisis de la eurozona, definitivamente, no es una historia de países con el gasto fuera de control que estén recibiendo su merecido en el mercado de bonos… Es una historia de países víctimas de la mala gestión del BCE…

La opinión pública debe reconocer este proceso como lo que es: guerra de clases. Los ricos están utilizando su control del BCE para desmantelar las protecciones del Estado de bienestar que disfrutan de un enorme apoyo popular”.

Corren tiempos difíciles. En épocas de prosperidad, los grupos de presión financieros podían realizar sus operaciones sin perjudicar demasiado la dinámica de los estados nacionales y sin perjudicar demasiado la vida de la mayoría de los ciudadanos.

Ahora, con la crisis, esta especie de equilibrio no es posible, y el coste de superar las dificultades económicas inevitablemente hará que la balanza se incline principalmente hacia uno de los dos lados.

Y en la toma de decisiones que diseñarán el curso de los acontecimientos los grupos que tienen el poder son aquellos que están estrechamente vinculados con el mundo financiero.

A estas personas del mundo de las finanzas, cuyas vidas y profesiones dependen de la salud de los mercados financieros, no les importa la situación social de sus países. No les importa el estado de la educación pública, de la sanidad pública, de las pensiones públicas, ni tampoco de los salarios.

Lo que les importa es seguir manteniendo un clima estable en las finanzas para poder seguir operando con la misma naturalidad con la que lo han hecho siempre.

Y en la medida en que puedan, influirán sobre las decisiones políticas para que nada cambie en los mercados financieros, sin importarles en absoluto el coste que ese camino pueda significar para otros segmentos de la población.

Saque de esquina

http://www.attac.es/2012/01/16/las-verdaderas-intenciones-del-banco-central-europeo-y-las-elites-financieras-2/

Las crisis son cíclicas. Como las golondrinas de Bécquer


: Las crisis son cíclicas. Como las golondrinas de Bécquer

Cita por armak de odelot Ver Mensaje
Las crisis son cíclicas. Como las golondrinas de BECQUER. 
Cada equis años vuelven como acné de primavera.
La misma crisis. La misma miseria.Ni mil exorcismos zapateriles gritándole al viento ” Vuelva, usted, mañana”, 
han podido evitar que, esta crisis, 
se instale bajo el alicatado porcelanoso de nuestros devaluados adosados.

La crisis es el cólico que produce la hartazón. 
Es la resaca de tantos días de vino y rosas. 
Es la purga pura y dura que conlleva tanto exceso.

Las crisis son, como amantes repudiadas, que por despecho, se van tirando a todo el que pasa.

Es curioso ver, 
como los alumnos mas aventajados de Harwards y Yales, 
herederos directos de Condes y Giles 
y emparentados con el viejo abolengo de la derecha más rancia del Sacro Imperio Americano, 
no sólo no supieron predecir la crisis 
sino que engominados bajo el corsé de su pose de yuppis afeminados, 
nos han llevado, 
en volandas y engañados, 
hasta la triste estampa de nuestra ruinosa existencia 
y nos han dejado, 
abandonados, 
a los pies de los caballos.

Cono diría Segismundo en “La vida es sueño”: 
Desposeídos de nuestras visas, no somos nada 
y cuando acaba el sueño empieza la pesadilla.. 

Yo estoy seguro, desde mis adentros, 
que si don QUIJOTE, levantara la cabeza de entre el polvo de los libros, 
no vería molinos, sino bancos.
Y que la ínsula de SANCHO, no se apodaría BARATARIA sino LAS CAIMANES. 
Y que al otro lado del mágico espejo de ALICIA, 
veríamos la hoja afilada del ya somos muchos, 
lentamente, 
hacer su criba entre tanta desgracia.

Mientras,
desde su plácido retiro de las FAES, 
en el mismo epicentro de Las Azores, 
AZNARÍN de BABIA, como Merlín en su torre, 
se frota las manos, 
viendo como la mezquindad campa a sus anchas 
y el huevo del miedo y la miseria va incubando viejas consignas 
en los desprotegidos corazones de los más desamparados. 
“Esta vez sí, a pesar de RAJOY y de GURTEL, esta vez se gana”. 

Se auguran buenos tiempos. 
Para el pillaje, la subasta y el saqueo, no hay nada mejor que la miseria humana. 

Y tal vez, 
si la plebe se harta, 
vuelvan con la golondrinas, 
asonadas pinochescas, revoluciones panchovilladas 
o el mismo Robespierre con su guillotina bajo el brazo, 
por el paso de los tiempos, oxidada.

Entre las huestes sociatas, se avecina desbandada. 
Dentro de poco ,
veremos a unos y a otros buscándose entre los falsos mesías. 
Los más a la diestra, 
se dejarán embaucar por los que te anuncian APOCALIPSIS en primera fila 
y los más ingenuos y a la vez siniestros, 
se dejarán seducir por los que prometen llevarte, en un vuelo charter, 
a la tierra prometida.

El supremo prostituido, cuán una Judith cualquiera, 
sirve en bandeja de plata fría, cumplida vendetta, 
la cabeza del bello Garzón, a la derecha más reaccionaria. 

En estos tiempos que corren, 
te juegas la vida hasta por desenterrar unos huesos
o hurgar en viejas heridas y cuentas bancarias.

Bajo la cúpula del VATICANO, 
inmune ante la crisis y los comentarios, 
papá RATZINGER, desde su luminiscencia, 
intenta adoctrinar a tanto cura desenfrenado 
con una nueva versión mas light del best-seller del Maestro :
” Dejad, que los niños se acerquen a mí”.

En el parqué. 
la bolsa, sigue jugando, cuán montaña rusa, 
al sube y baja. 
Sin freno alguno, se desliza loca por el tobogán de las ambiciones. 
No puede con ella, ni el mismo OBAMA. 
Arrodillarse toca, ante el viejo Becerro de oro. 
SION y un par de logias sin conocimiento, mandan.

Tras el holocausto financiero, 
SODOMA y GOMORRA de las vanidades, 
nadie se atreve a echar la vista atrás buscando culpables. 
Por si acaso,
se conviertan, como la mujer de LOT, en estatuas de sal. 

¿Qué causó realmente la crisis en la eurozona?


¿Qué causó realmente la crisis en la eurozona?

Este es el resultado de una iniciativa espontánea y colaborativa entre la comisión de Difusión en Red de Acampada-Sol y, al menos, las siguientes tuiteras: @vanessa_000_, @eddiesmg y @franleiro. No hemos pedido permiso a la BBC, pero aún así tiene una licencia CC-By-SA.

Fuente: http://madrid.tomalaplaza.net/

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De OBLIGADA LECTURA El ajedrez global de la crisis I y II


El ajedrez global de la crisis
Claudio Katz1

Una nueva fase recesiva de la crisis iniciada en el 2007 se vislumbra en las
economías desarrolladas. El rebote logrado con desembolsos estatales se está agotando y la
próxima recaída incluirá un alto piso de desempleo.

Sólo para retomar el nivel de ocupación vigente al comienzo del temblor se necesitarían crear en el mundo 17 millones de puestos de trabajo y las tesorerías están exhaustas por el socorro brindado a los bancos.

En el debut de la convulsión hubo dos interpretaciones económicas predominantes.

Los neoliberales subrayaron la culpabilidad de los deudores, que tomaron préstamos sin
capacidad de repago y la irresponsabilidad de los estados, que asumieron pasivos
inmanejables.

Los keynesianos remarcaron, en cambio, la falta de regulación financiera y
los excesos de especulación. También subrayaron el deterioro de la demanda solvente por
el estancamiento de los salarios y la polarización social. Ambas corrientes enfatizaron
distintos desaciertos de la política económica que condujo al colapso actual.

Pero esta atención inicial en el origen de la crisis se ha desplazado posteriormente
hacia otro problema: el impacto regional diferenciado de la convulsión y los consiguientes
cambios en el tablero geopolítico. Esta mirada realza el viraje hacia la multipolaridad, la
pérdida de hegemonía estadounidense, al ascenso de China y la gravitación de las
economías emergentes.

¿Cómo se desenvuelve la crisis económica en cada región? ¿Cuáles son las
estrategias en juego de las clases dominantes? ¿Qué tipo escenarios están despuntando a
nivel global?

FRACTURA DE LA ECONOMIA ESTADOUNIDENSE

El desplome inmobiliario desató la crisis en Estados Unidos, cuando los deudores
insolventes (subprime) no pudieron afrontar el pago de sus cuotas. Los bancos afrontaron
un gran bache de cobranza frente a 11 millones de viviendas valuadas por debajo de sus
hipotecas y un quinto de los propietarios asfixiados por créditos impagables.

Posteriormente salió a flote el mismo endeudamiento en otros terrenos. Las familias
soportan pasivos equivalentes al 112% de sus ingresos y obligaciones financieras 37%
superiores a la década pasada.

Toda la cadena de financiación está afectada por una
morosidad que induce a los bancos a retacear los préstamos y a crear un círculo vicioso de
recesión y mayor fragilidad financiera.

Los economistas ortodoxos acusan a los deudores y sus adversarios a los bancos.

Pero ambos olvidan que la bola de nieve de consumos financiados sin respaldo se arrastra
desde hace varias décadas, como consecuencia de la reorganización capitalista que impuso
la mundialización neoliberal.

Esta transformación introdujo un deterioro en las condiciones
laborales (precarización, estancamiento de los salarios, segmentación de las calificaciones),que retrajo los ingresos populares e impulsó a mantener el consumo con el auxilio crediticio.

Con grandes préstamos a las familias se sostuvo la demanda frente a un desempleo
que ya bordea los dos dígitos, una pobreza que afecta al 15% de la población, sueldos
retraídos al nivel vigente hace 15 años y una concentración escandalosa de la riqueza2.

La reestructuración neoliberal también incluyó una significativa deslocalización de
las firmas, que lucran en el exterior con menores costos salariales acentuando la pérdida de
puestos de trabajo. Las empresas estadounidenses crean fuera del país, los empleos que
destruyen internamente y por esta razón, la recesión local coexiste con el aumento de las
utilidades foráneas que obtienen las principales 500 firmas3

En las últimas décadas el enorme consumo norteamericano persistió sobre endebles
cimientos de endeudamiento, en un contexto de regresión industrial interna, aumento de la
explotación, déficit comercial y emigración de firmas. Este crítico escenario fue un
resultado de la presión competitiva que impuso el neoliberalismo.

Los desequilibrios generados por esta remodelación salieron a flote con el estallido
de la deuda hipotecaria. Pero la magnitud de los desajustes se tornó visible a partir de la
bancarrota de Lehman Brothers (2008) y la erosión de todo el sistema financiero (2009).

El socorro posterior ha creado finalmente la actual pesadilla de insolvencia fiscal y
bancaria, que hace temblar a los mercados. Las entidades permanecen en terapia intensiva y
la deuda estatal se elevó del 62 % (2007) al 100% del PBI (2011)4

El gobierno gestiona el agujero fiscal sin ninguna coherencia. Un día acepta la
presión de los republicanos para recortar el gasto y a la jornada siguiente lanza un programa
de inversión con grandes recortes fiscales. Obama está paralizado entre la presión de la
derecha que copó el Congreso y un electorado que sigue esperando el cumplimiento de sus
promesas.

REACCION EXTERNA NORTEAMERICANA

Estados Unidos ha intentado ordenar la gestión global de la crisis, mediante la
organización del G 20 y la intervención conjunta de los Bancos Centrales.

Pero desenvuelve, además, varias estrategias utilizando sus principales instrumentos económicos.

El primer recurso es el dólar que concentra el 85% de las transacciones en divisas, el
65% del comercio global y un porcentaje semejante de las reservas mundiales. Este signo
nomina la mitad de la deuda internacional y el grueso de las operaciones con petróleo o
materias primas.

El dólar ha perdido el reinado indiscutible que tenía en la posguerra, pero mantiene
su primacía ante la ausencia de reemplazo. El euro no logró la influencia requerida para
actuar como moneda global, el yen ha perdido influencia y el yuan no se ha
internacionalizado como signo convertible.

Esta carencia de sustituto le permite al dólar mantener una intervención
predominante, que podría anticipar la futura convivencia de tres monedas (dólar, euro,
yuan), el retorno a los tipos de cambio fijo o la negociación de una nueva canasta de varios
signos5.

En cualquiera de estas alternativas el dólar podría mantener la incidencia que ha
conservado desde su in-convertibilidad, en sucesivas etapas de revalorización y
desvalorización de su cotización. El margen para administrar tipos de cambios altos (que
atraigan capitales) y bajos (que fomenten las exportaciones) se ha estrechado, pero no ha
desaparecido.

La influencia norteamericana es también significativa en la reforma del sistema
financiero mundial (Basilea III). Este cambio se tramita para incrementar el patrimonio de
los bancos, mediante negociaciones sobre el monto que deberían aportar las entidades.

También se discute como regular los nuevos mecanismos de especulación (derivados, CDS,
Hedge Funds) y las operaciones financieras que las empresas desenvuelven en forma
directa.

La internacionalización de las finanzas y la interconexión de las Bolsas tornan
imperioso este ajuste normativo, que se procesa a través de una reorganización previa de las
entidades norteamericanas. Un reconocido jefe del clan bancario (Paul Volcker) está
comandando esa remodelación.

Wall Street actúa en este terreno en estrecha sociedad con la City Londinense.
Ambas comparten el manejo de las cúspides financieras y pretenden restringir todas las
regulaciones al mínimo compatible con sus negocios.

Los próceres del neoliberalismo (Greenspan y Bernanke) se encuentran a la
defensiva para comandar esta reorganización. Ya no ponderan en público la eficiencia
suprema de los mercados para auto-contener las burbujas. Pero sus oponentes keynesianos
(como William Dudley), tampoco logran apoyo para implementar un mayor control previo
de las oleadas especulativas.

En ambas variantes la dirección de los cambios se define enEstados Unidos6.

La influencia norteamericana es también decisiva dentro del FMI. A pesar de las
crecientes atribuciones obtenidas por los nuevos participantes del Fondo, Washington
marca la pauta del organismo.

En los últimos cónclaves del G 20 logró duplicar los fondos
de la entidad, otorgarle mayores facultades como auditora y asignarle crecientes potestades
de intervención nacional.

El FMI define actualmente en Europa las sanciones contra cualquier obstrucción del
apriete. Suspendió créditos a Ucrania cuando se dispusieron aumentos del salario mínimo,
impuso la reducción de los sueldos en Letonia, exigió privatizaciones en Grecia y objetó el
referéndum de Islandia contra los acreedores. Ya no actúa sólo en las economías menores,
sino que supervisa el rescate de Italia7.

Partiendo de estas acciones el establishment norteamericano evalúa estrategias de
salida de la crisis, tanteando las opciones inflacionistas.

Desde el 2008 la Reserva Federal
(FED) inyectó 2 billones de dólares, mediante políticas ultra-expansivas (conocidas como
“relajamiento cuantitativo”). Instrumentó emisiones monetarias que inundan de dólares el
planeta y facilitan la exportación de los desequilibrios estadounidenses.

Esta política apunta
a licuar la deuda pública con inflación, repitiendo un mecanismo ya utilizado por Estados
Unidos para achicar sus pasivos estatales, empapelando al resto del mundo.

Pero esta reiteración presenta mayores dificultades, no sólo por la resistencia que
oponen los economistas ortodoxos. La reducción inflacionaria de la deuda se consumó en el
pasado en contextos de alto crecimiento, que permitían achicar la proporción total de esa
carga en comparación al PBI. Nadie avizora esos escenarios de prosperidad en los próximos
años8.

EL DESCALABRO EUROPEO

Muchos analistas europeos caracterizaron inicialmente la crisis del Viejo Continente
como un simple eco del temblor norteamericano. Pero esa visión quedó desmentida por la
impresionante dimensión del tsunami europeo9.

La magnitud de ese desplome se explica por los desequilibrios específicos que
generó la formación de la Unión Europea (27 países) y la Eurozona (17 naciones).

Ambas
iniciativas buscaron amoldar la región a las reglas neoliberales de la competitividad global,
sustituyendo la antigua diversidad de economías por un bloque liderado por la locomotora alemana y la diplomacia francesa.

El comando económico germano se consolidó con la anexión del territorio oriental
(ex RDA). Las clases dominantes utilizaron el poderío tecnológico y la alta productividad
de la industria, para reforzar la disciplina salarial y transformar al país en la gran potencia
exportadora de la zona euro.

Pero la crisis actual ha demostrado el carácter inacabado de ese bloque. La moneda
común fue introducida para asegurar la colocación de los excedentes germanos, mientras se
posponía la organización del presupuesto y la fiscalidad compartida. Esa carencia ha sido
letal.

La ausencia de instituciones estatales comunes para respaldar el signo monetario
socavó la cohesión del proyecto y potenció la heterogeneidad de la comunidad. En lugar de
consolidar la estructura en gestación acrecentó la distancia que separa a las economías
pujantes de los países rezagados.

Inicialmente se esperaba acortar esas brechas mediante el desarrollo de un mercado
compartido y la instrumentación de transferencias hacia las zonas relegadas.

Pero terminó
prevaleciendo un proceso inverso, de sistemática pérdida de posiciones de los países con
mayores tasas inflación y menores índices de productividad.

Esta fractura condujo a
desequilibrios comerciales que fueron compensados con endeudamiento. Al final,
sobrevino el pase de facturas de las economías excedentarias (Alemania, Holanda, Austria)
a los países deficitarios (Grecia, Portugal, Irlanda)10

El endeudamiento público y el quebranto de los bancos acentuaron esta brecha entre
el centro y la periferia de la Eurozona.

Primero colapsaron las pequeñas economías
agobiadas por el desbalance comercial (Grecia), la inversión extranjera sesgada (Irlanda) y
la financiación foránea especulativa (Islandia, Chipre).

Luego el desplome fiscal se
expandió a Italia (tercer país la zona) y ahora amenaza a España (que afronta una enorme
morosidad hipotecaria).

Todos los bancos tienen repletas sus carteras de títulos públicos insolventes. Las
frágiles entidades de Grecia, Irlanda o Islandia ya colapsaron y hay pavor por la situación
de grandes instituciones de Francia, Alemania, Austria o Italia.

Las transacciones interbancarias
se han encogido, crece el temor por la toxicidad de los balances y hay salidas de
fondos hacia lugares más seguros11.

LA ESTRATEGIA GERMANA

Alemania no puede intentar las respuestas globales que tantea Estados Unidos.
Carece de los recursos imperiales que conserva la primera potencia y ha optado por una
estrategia deflacionaria defensiva, que ese ubica en las antípodas de la opción inflacionaria
norteamericana. Mientras que la FED ha impulsado reducciones sistemáticas de las tasas deinterés, el Banco Central Europeo (BCE) ha encarecido el costo del dinero.

Frecuentemente se explica esta diferencia por un cruce de tradiciones. La memoria
de Weimar es contrastada con el recuerdo del New Deal. Este contrapunto entre temores
europeos a la hiperinflación y recuerdos norteamericanos de la Gran Depresión ilustra la
brecha de influencia que existe entre ambos países, en la gestión internacional de la crisis12.

Alemania actúa a nivel europeo con una política de atropello para descargar sobre
los trabajadores el costo de la crisis. Esta embestida no implica un ajuste más. Supone
demoler el estado de bienestar construido desde la posguerra y barrer con conquistas
sociales nunca alcanzadas por los asalariados de otros continentes.

Las tasas de desempleo
europeo ya promedian el 20 % y bajo el impacto de la precarización laboral, la pobreza se
ha extendido a un cuarto de la población13.

El otro cimiento de la política germana es el apriete fiscal para sostener el euro. En
los últimos meses la continuidad de este signo quedó en la cornisa y se ha especulado con
su reorganización, fractura o desaparición. Pero esa moneda ha sido la llave de un dominio
exportador alemán basado en la unificación de los mercados y la eliminación de las barreras
proteccionistas.

Para preservar el euro se impuso la suscripción del reciente pacto fiscal. Se fija un
plazo para restaurar reglas de déficit y deuda pública, con sanciones automáticas para los
países que violen esos límites.

Tendrán que incorporar ese principio presupuestario como
una norma constitucional y someterse al control de cortes supra-nacionales. Estos poderes
supervisarán el gasto, imponiendo recortes en cualquier momento del año y colocando a los
pueblos entre la espada y la pared. Quienes incumplan el cronograma serán
automáticamente excluidos de la Eurozona.

Este endurecimiento es congruente con la estrategia alemana de reforzar su patrón
exportador sin emitir dinero. Busca afianzar el rol de la periferia europea como proveedora
de insumos a costos decrecientes. La poda de los salarios griegos, la pulverización de la
seguridad social irlandesa y el generalizado aumento de la edad de jubilación anticipan las
consecuencias de esta reorganización14.

Alemania impone esta estrategia deflacionaria, vetando todas las iniciativas
financieras que amenazan su competitividad.

Bloqueó la creación de los Eurobonos y la
mutualización de las deudas. Obstruyó la ampliación del fondo de rescate bancario (FEEFMEE),
impidió la compra de bonos en los mercados secundarios y reforzó las prohibiciones
de financiamiento directo del BCE a los estados.

Este rigor no implica abandonar a los bancos en quiebra. Alemania aprueba el
auxilio, pero buscando preservar su potencial industrial. No renuncia a la financiación
futura de la Eurozona con los mecanismos federales que rigen en Estados Unidos, pero
quiere garantizar su control fiscal previo.

Aceleró esta supervisión ante la vulnerabilidad de
los bancos y la imposibilidad de de repetir la paulatina absorción de acreencias, que
implementó por ejemplo Estados Unidos hace dos décadas, frente a las acreencias latinoamericanas15.

Pero el nuevo cuadro fiscal abre otra gama de conflictos en las cúpulas de la Unión
Europea (UE). Gran Bretaña rechazó el pacto franco-alemán y decidió mantenerse al
margen para proteger la autonomía de la City.

Objetó someter sus bancos a la supervisión
de Bruselas y no consiguió el poder de veto para resguardar sus negocios. A los capitalistas
ingleses les interesa participar en el mercado continental, pero preservando la
internacionalización de sus finanzas.

La alianza Merkel-Sarkozy emergió como ganadora del reciente round, pero sólo el
tiempo permitirá evaluar la consistencia de esa victoria. La crisis devora los liderazgos
políticos y cada elección consagra algún castigo al gobernante de turno. Esta sanción afecta
por igual a los socialdemócratas (Irlanda, Portugal, España) y a los conservadores (Francia,
Italia, Alemania)16.

INTERROGANTES SOBRE CHINA

El continuado crecimiento de China a tasas del 9-10% anual constituye una
importante novedad de la crisis en curso. En la última década las exportaciones del gigante
oriental se multiplicaron a un ritmo desenfrenado. China captura recursos naturales en
África, afianza los intercambios comerciales con América Latina y ya destronó a Japón
como segunda economía del mundo.

Este avance confirma la profundidad de los cambios registrados durante la etapa
neoliberal. China se integró a la mundialización utilizando la baratura de su fuerza de
trabajo, sin repetir la vieja trayectoria de debut proteccionista, gestación de una burguesía
nacional y despliegue de rivalidades internacionales. Se insertó directamente en la
acumulación global del capitalismo.

Al comienzo de la crisis muchos economistas suponían que el crecimiento chino
contrarrestaría la retracción de las economías avanzadas. En los hechos se registró tan sólo
un contrapeso parcial.

El gigante asiático ha sostenido financieramente a Estados Unidos y
a Europa en los picos de la crisis, para asegurar la continuidad de sus ventas externas,
preservando la demanda interna y motorizando la adquisición internacional de materias
primas.

Con estas acciones frenó la depresión general y acotó el alcance geográfico de la recesión, aunque sin reemplazar a las locomotoras del mundo desarrollado. ¿Mantendrá este rol?

Quiénes apuestan a esa continuidad esperan un fuerte auxilio del yuan al Viejo
Continente, mediante enormes adquisiciones de títulos públicos nominados en euros.

Pero China ya compró grandes sumas de la deuda italiana, española o portuguesa y tiene un
cuarto de sus reservas en esa moneda. El incremento de esas adquisiciones suscita
divergencias en la dirigencia oriental.

El sector más asociado con negocios globales (“elite de la costa”) acepta participar
en el nuevo rescate, a cambio de fuertes contrapartidas. Busca aminorar las sanciones por
dumping, obtener el status de “economía de mercado” e ingresar en la inversión de la
infraestructura europea.

Esta fracción también intenta posicionar a China en el futuro diseño de una moneda
mundial. Por eso reclama que una porción de cualquier auxilio quede nominado en yuanes.

Pero esa inserción monetaria también valorizaría el tipo de cambio y deterioraría el modelo
exportador.

China ha resistido numerosas presiones para revaluar el yuan y no aceptó las
exigencias, que en la década pasada Estados Unidos le impuso a Japón. Sin embargo, la
propia internacionalización del yuan podría generar ese debilitamiento de la autonomía que
mantiene la principal economía asiática17.

Los fondos de inversión chinos han participado activamente en el sostén del dólar y
los bonos del tesoro. Compraron acciones de General Motors y porciones del banco
Morgan Stanley.

Pero otra escala de estas adquisiciones (especialmente en Europa)
introduciría al país en una riesgosa política imperial. Para defender lo obtenido en el
extranjero se necesita una presencia geopolítica que la dirigencia china rehúye.

Por esta razón muchos sectores de la conducción (“elite del interior”). Cuestionan el
desmedido aumento de las inversiones foráneas y destacan la necesidad de incrementar
primero la bajísima proporción del consumo interno en el producto total.

La oleada de
internautas que objetó el reciente financiamiento del Viejo Continente refleja esta
preocupación. Conviene recordar que el ingreso per capita de los chinos es aún 10 veces
inferior al promedio de los europeos.

El dilema de sostener el modelo exportador o procesar un giro hacia el consumo
interno persiste sin resolución. Existe una fuerte presión para apuntalar el segundo curso,
pero sin resultados significativos. Este giro no se consuma, ante la magnitud de los
desequilibrios que podría desatar.

Para aumentar sustancialmente el poder adquisitivo interno habría que subir el
salario e introducir prestaciones sociales generalizadas. Estas medidas chocarían con el
costo laboral reducido que permitió el ascenso capitalista del país. Un anticipo de este
problema se observa en las corrientes de inversión, que fluyen hacia las economías asiáticas
con sueldos inferiores a China.

El curso económico a seguir está sujeto a múltiples tensiones. La burbuja
inmobiliaria es el desequilibrio más inmediato.

En las 30 principales ciudades los precios
de las viviendas subieron 50% en los últimos dos años, repitiendo el ciclo de
endeudamiento dudoso que afectó a Estados Unidos y España. Como el 25% de la
economía está vinculada a la construcción, una brusca reversión de esa valorización podría
afectar al PBI.

También existen graves problemas financieros. Aunque el estado mantiene el
control del crédito se ha gestado un enorme mercado de préstanos clandestinos, que
solventa el consumo de la clase media y la oscura administración de los gobiernos locales.
Estos desajustes explican la inflación, que durante la década pasada osciló en torno al 2%
anual y actualmente ha trepado al 6,2%.

La inestabilidad de los negocios también obedece a la magnitud de los beneficios
acumulados por los segmentos privilegiados. Los ingresos del 10% más rico de la
población son 23 veces más elevados que el 10% más pobre y la crema de los ejecutivos
percibe salarios 128 veces superiores al promedio general18.

Esta fractura social coexiste con problemas estructurales de sobre-inversión, que ya
alcanzó una tasa anual del 45% del PBI. Este ritmo de actividad exige abrir nuevos
mercados en un escenario internacional recesivo, mientras se acrecientan los peligros de un
descontrol ecológico.

Nadie sabe como impactará la recaída de la economía global sobre China. Algunos
economistas estiman que ese efecto será digerible (Stiglitz) y otros pronostican duras
consecuencias (Roubini). Pero todos coinciden en la centralidad de este dato para el devenir
inmediato de la coyuntura mundial19.

BRICS, EAGLES Y EMERGENTES

No sólo China ha podido sustraerse de la crisis global. También un grupo de
economías intermedias (denominadas emergentes, ascendentes o BRICS) ha logrado capear
el temporal. Este núcleo de países conforma el conglomerado semiperiférico actual de la
estratificación mundial.

Este sector mantuvo su crecimiento el año pasado, incrementó significativamente la
tasa de inversión y aumentó su participación en el PBI global. Si estas tendencias perduran,
la localización de la producción y el empleo sufrirá un importante desplazamiento en el
próximo período. Estos cambios son congruentes con la nueva división internacional del
trabajo que privilegia la región asiática.
Las economías ascendentes son las niñas mimadas del capitalismo. Reciben elogios
del FMI y fueron las estrellas de los últimos foros empresarios de Davos. Los nuevos
multimillonarios de China, Rusia o India se integran rápidamente al club de los poderosos.
Otro indicador de las modificaciones en curso es la distribución de las reservas
mundiales.

Estos reaseguros suman 6,5 billones dólares en las economías ascendentes y
sólo 3,2 billones de los países del Norte. El endeudamiento externo del primer grupo ha
caído y algunos integrantes de esa membrecía ya son acreedores. En el otro polo ha
irrumpido la nueva categoría de “Países Ricos Altamente Endeudados”.

Pero es muy frecuente extraer conclusiones engañosas de estas mutaciones. La
principal confusión surge de la indiscriminada clasificación de todo el grupo ascendente, en
un mismo rubro de BRIC.

Esta denominación (Brasil, Rusia, India, China) fue primero
extendida a BRICS (con Sudáfrica) y luego a BRIIC-K (con Indonesia y Corea). Otra
ampliación reciente habla de EAGLES (con México, Egipto, Taiwán y Turquía) 20.

Los creadores de estas marcas son operadores bancarios (Goldman Sachs, BBVA)
que incluyen o excluyen a los países de su lista, en función de las oportunidades de
inversión financiera. El carácter coyuntural de esta evaluación salta a la vista.

Pero su
principal inconveniente radica en equiparar bajo una misma sombrilla, a un país que avanza
hacia un status de potencia central (China), con economías intermedias de incierta
evolución.

La distancia que mantiene el gigante asiático con cualquiera de sus seguidores es
abismal en cualquier terreno de la producción, las exportaciones o las reservas. Esta brecha
es particularmente visible frente a otra economía de gran crecimiento reciente (India) o en
comparación a un vecino que precedió al avance chino y se estancó frente a esa irrupción
(Corea del Sur)21.

Al ubicar a todo el grupo en la misma canasta se olvida que muchos países del
pelotón han ascendido como proveedores de los insumos básicos demandados por China.

Más que impulsar el crecimiento global, estas economías han sido arrastradas por ese
avance. Es importante también notar la línea divisoria que separa a los protagonistas de un
desarrollo industrial de los actores que se expanden por el repunte de la renta petrolera
(Rusia) o agrícola (Brasil). Estas diferencias definen grados de consistencia muy disímiles
del crecimiento.

Las distinciones entre los emergentes presentan contornos más categóricos en el
plano geopolítico. La autonomía de las políticas imperiales que tienen Rusia o China, no se
extiende a la India, Brasil o Sudáfrica. Estos países mantienen estrechos vínculos de
asociación o dependencia con las potencias que regulan el orden mundial.

Por esta razón, el propio funcionamiento de los BRICS no ha incluido la adopción de estrategias comunes.

Es cierto que la mayor estabilidad política de todo el grupo contrasta
coyunturalmente con el generalizado desarreglo que impera en las potencias centrales. Pero
tampoco este rasgo determina patrones de acción internacional conjunta.

Las nuevas alianzas Sur-Sur en desmedro de las viejas conexiones con los centros
metropolitanos presentan un alcance limitado y no anticipan la “segunda globalización”
comandada por los emergentes que pronostican algunos analistas.

Hasta ahora el dato más
relevante ha sido la integración de los emergentes al G 20, para ampliar el sostén del
capitalismo en crisis22.

LOS PADECIMIENTOS DE LA PERIFERIA

El alivio de los países intermedios no se extiende al resto de la periferia. La crisis
golpea nuevamente con mayor virulencia a las economías más empobrecidas, reiterando
una norma de las convulsiones capitalistas.

Este impacto se verifica en cualquier terreno del empleo o los ingresos. Los emigrantes enfrentan mayores obstáculos para ingresar al Primer Mundo, las remesas se recortan y las oleadas de refugiados se multiplican.

Mientras la prensa sólo habla de economías centrales y emergentes, la inmensa
mayoría de los países se encuentra fuera del G 20, soportando el drama cotidiano de la
miseria. Allí se localizan los 2050 millones de personas sin acceso a la sanidad básica y los
884 millones carentes de servicios de agua potable.

Pero lo más novedoso del tsunami actual es la convergencia de estos sufrimientos
con una tragedia de hambre. El aumento de los precios de los alimentos que precedió a la
crisis no fue revertido por la recesión y en muchas zonas se acentúa el drama de la
desnutrición. En Somalia, por ejemplo, ya se observan todos los síntomas de una catástrofe
alimentaria.

La cifra total de hambrientos se ubica en torno a los 1020 millones de personas,
pero la amenaza se extiende a los 2.500 millones que subsisten en condiciones de pobreza.

Este flagelo aumenta al compás del encarecimiento de los cereales, que obedece a la
consolidación de un esquema neoliberal de agricultura exportadora, que destruye la
pequeña propiedad, aniquila el abastecimiento local tradicional, generaliza la desposesión
de los campesinos y multiplica la emigración rural.

Esta reorganización capitalista del agro determina la falta de comida que agobia a
una sexta parte de la humanidad, cuando la producción total alcanzaría para satisfacer esa
nutrición. El reinado de la rentabilidad y el manejo oligopólico del comercio agrícola por
parte de un puñado de transnacionales (ADM, Bunge, Cargill y Dreyfus) potencian la
tragedia del hambre.

Las expectativas de atenuar el problema por el efecto deflacionario de la
desaceleración económica global no se están cumpliendo. El ascenso de los precios
alimenticios que comenzó en 2003 persiste sin grandes modificaciones.

Muchos autores estiman que ese comportamiento alcista obedece a la formación
otra burbuja. Especular con los precios a futuro de los cereales se ha convertido en una
operación muy redituable. Permite canalizar los excedentes de liquidez que genera la
pérdida de oportunidades de inversión en los países desarrollados23.

Otros analistas consideran que el encarecimiento de los alimentos es un problema
más estructural y derivado de la creciente demanda ejercida por los nuevos consumidores
asiáticos. También destacan la presencia de costos crecientes de producción y
productividades declinantes en el sector agrícola24.

Ambos enfoques subrayan explicaciones complementarias (de corto y largo plazo)
del mismo fenómeno. Pero en cualquier caso, las maniobras financieras y las brechas
estructurales entre la oferta y la demanda presagian el agravamiento de la crisis alimentaria,
que auguran todos los expertos de la FAO.

Este padecimiento se intensificará además por las presiones del agro-negocio, que
bloquea en los cónclaves del G 20 cualquier regulación internacional de los precios. En ese
ámbito actúan los países que producen el 77% de los cereales y manejan el 80% del
comercio agrícola. El hambre de los desamparados aporta un buen negocio para varios
integrantes de esa asociación.

MUILTIPOLARIDAD Y HEGEMONÍA

La diversidad de situaciones regionales que rodea a la crisis actual ha generalizado
las predicciones de un viraje hacia la multipolaridad. Este contexto es diferenciado de la
bipolaridad de posguerra (Estados Unidos versus la URSS) y de la unipolaridad de los años
90 (supremacía norteamericana).

La declinación estadounidense es asociada al avance de
China y los emergentes. Algunos enfoques también resaltan el agotamiento del
neoliberalismo y pronostican un crecimiento desarrollista de la periferia, asentado en la
intervención estatal y el intercambio entre las economías del Sur25.

Pero estas miradas omiten las significativas continuidades que vinculan al actual
período con su precedente.

La multipolaridad podría modificar las relaciones de poder entre
las potencias, pero no altera los pilares de la mundialización neoliberal. El protagonismo de
las empresas transnacionales persiste, junto a la competencia global por lucrar con la
explotación de la fuerza de trabajo.

Esta internacionalización del capital determina, además, la continuidad del libre
comercio y los flujos financieros transfronterizos. A diferencia de lo ocurrido durante la
entre-guerra, la multipolaridad actual no anticipa el surgimiento de bloques proteccionistas,
dispuestos a batallar por la conquista de los mercados a través de la guerra.

El estancamiento del centro determina efectivamente una mayor interacción entre
las economías intermedias. Pero estos enlaces se desenvuelven en estrecha asociación con
empresas del Primer Mundo.

Esta colaboración no es un imperativo tecnológico, ni obedece
a necesidades de financiación. Las burguesías emergentes ampliaron su radio de acción
junto al capital extranjero y continúan reforzando esos vínculos.

Sus estrategias no incluyen propósitos antiimperialistas o iniciativas de “No
Alineados”. Tampoco incentivan planificaciones para-mercantiles del comercio
(Comecon) o proyectos de solidaridad (Bandung). Actúan siguiendo criterios de
rentabilidad, que tienden a recrear los viejos desniveles de la relación centro-periferiasemi-
periferia.

La mundialización ha modificado los patrones geográficos de esos lazos. Ya no se
requiere cercanía territorial entre las economías dominantes y sus abastecedores de
insumos. Las relaciones de dependencia comienzan a desbordar su radio tradicional.

Resulta imposible predecir el ordenamiento final de esta mutación, pero es evidente
que no saldrán airosos todos los jugadores. La acumulación exige equilibrar los avances de
un polo con las pérdidas del segmento opuesto.

Si una región prospera otra debe decaer,
para que el enriquecimiento de los capitalistas ganadores sea solventado por la población de
las zonas perdedoras.

La multipolaridad no altera este principio selectivo del desarrollo burgués. El
capitalismo excluye crecimientos compartidos en el largo plazo o eliminaciones progresivas
de todas las desigualdades socio-regionales. Los admiradores del nuevo escenario ignoran
esta extensión de brechas de distinto signo.

Frecuentemente visualizan a la multipolaridad como un cambio de hegemonía
política a favor de China y en desmedro de Estados Unidos. Pero nunca aclaran qué
significado le asignan al concepto de hegemonía.

Esta noción puede ser identificada con la
supremacía imperial o con formas de gestión consensuadas opuestas a la coerción bélica.

En el primer caso se sugiere que el expansionismo chino reemplazaría al dominador
estadounidense. En la segunda variante se supone que esa sustitución será pacífica y
resultante de una avasalladora primacía económica. Los desaciertos de ambas hipótesis
saltan a la vista

Desde la posguerra Estados Unidos ha ejercido una explícita dirección imperialista.
Actúa como garante militar de la reproducción de capital y brinda protección a todas las
clases dominantes, frente a la insurgencia popular y la inestabilidad del sistema.

Los dirigentes chinos no se imaginan a sí mismos cumpliendo ese rol, en ningún momento del
futuro.

Quiénes suponen que la sustitución coercitiva será innecesaria por el simple efecto
de la pujanza económica oriental, no explican cómo funcionaría el capitalismo global sin
garantes militares de ninguna especie.

Esta visión olvida que un sistema de competencia
por beneficios surgidos de la explotación, no puede desenvolverse sin el uso de la fuerza.

La identificación de la multipolaridad con el repliegue bélico de Estados Unidos o
sus socios europeos es una hipótesis ingenua. En cualquier “des-occidentalización” de la
economía mundial, el gendarme norteamericano continuará supervisando invasiones,
ocupaciones y matanzas.

Ciertamente la primera potencia ya no actúa con la omnipotencia
de los años 90, pero dirige la OTAN, concentra la mitad del gasto bélico mundial y
mantiene una estrecha asociación con todos los países que alineó durante la guerra fría.

Los principales integrantes de esa alianza no suelen quebrantar esta familiaridad
cuando expanden su poder económico. La invariable lealtad de las burguesías petroleras del
Golfo al liderazgo norteamericano es un ejemplo de esa actitud.

El sometimiento de Japón
es más sintomático, puesto que no ha buscado caminos de autonomía político-militar para
contrarrestar su estancamiento. La regresión económica nipona se profundiza con el
endeudamiento público más elevado del mundo desarrollado y con el fracaso de los planes
pos-terremoto de reactivación26.

El rol central de Estados Unidos se ha verificado nuevamente en la ampliación del
G 7, la cooptación de los países intermedios y el resurgimiento de FMI para preservar el
orden imperial vigente. El gendarme global utilizará también su poder para intentar la
recuperación del terreno que ha perdido.

Ya insinúa formas de presión sobre su rival chinocon maniobras navales en Corea del Sur, ejercicios en Mongolia e instalaciones bélicas enAustralia. Incluso tantea la reacción de su oponente en los litigios con Taiwán, las disputascon la India y la resolución del status de Tíbet. Pero estas tensiones no quebrantaron hastaahora el marco asociativo vigente con China desde hace varias décadas.

También el gigante asiático ha jerarquizado la solidaridad capitalista. En lugar de
propiciar la caída de los bancos occidentales socorrió a los quebrados.

En el reciente
desplome europeo reforzó incluso su convergencia con el FMI y ha condicionado los
préstamos futuros a las auditorias del Fondo. Esta integración refuerza la hostilidad de los
dirigentes chinos frente a cualquier protesta local o internacional contra el neoliberalismo27.

NEOLIBERALES Y KEYNESIANOS

El debate económico sobre la crisis continúa centrado en la oposición entre visiones
ortodoxas y heterodoxas.

Los neoliberales atribuyen la crisis a la “irresponsabilidad fiscal”
y despotrican contra los gobiernos que despilfarraron dinero en gastos improductivos.

Pero
omiten recordar que estos desembolsos sostuvieron inicialmente la expansión de las
economías industrializadas y que el descontrol posterior obedeció al rescate de los bancos.
Antes del 2007 había, por ejemplo, en Europa superávit fiscal en la mayoría de los países.

El discurso neoliberal oculta este auxilio y atribuye el descalabro actual a “los
pueblos que vivieron por encima de sus posibilidades”, como si fuera un pecado mejorar el
nivel de vida. Tampoco explica por qué razón se exime a los acaudalados de cualquier
sacrificio.

El carácter duradero de la crisis es incluso utilizado para justificar los atropellos.
Ya nadie presenta la flexibilización laboral como un pasaporte a la prosperidad. Hay que
apretarse el cinturón como una necesidad de supervivencia28.

En Estados Unidos los mismos argumentos son esgrimidos por los republicanos
para exigir mayores reducciones del gasto social, manteniendo los privilegios de los
banqueros, el gasto militar y las rebajas impositivas a los ricos.

Reclaman fijar un estricto
techo al endeudamiento supervisado por los popes del establishment y eluden mencionar
que el socorro otorgado a los financistas contradice todos los principios del libre-mercado.

Los keynesianos estiman, en cambio, que la crisis obedece a la persistencia de la
desregulación financiera y a la contracción de la demanda. Por eso Krugman propone
gravar a los acaudalados, relanzar la inversión pública y recomponer los ingresos.

En la misma sintonía, Stiglitz convoca a condonar las hipotecas y a penalizar a los bancos29.

Estos autores ilustran acertadamente como el descontrol del riesgo, los
malabarismos contables, los títulos empaquetados y las operaciones con derivados
desencadenaron el tsunami actual.

Pero omiten registrar que ese des-manejo irrumpió por la
propia competencia que impone el capitalismo en la gestión del crédito. Lo mismo ocurre
con el endeudamiento familiar y la exclusión social, que no irrumpieron sólo como
consecuencia de errores en la política económica.

Los teóricos heterodoxos olvidan que la propia acumulación genera divorcios entre
el consumo y la producción, junto a incrementos de la productividad desgajados del poder
compra. Estas contradicciones fueron exacerbadas por la rivalidad que introdujo a escala
global la mundialización neoliberal.

Los economistas keynesianos estiman que resulta igualmente factible atenuar estos
desequilibrios, a través de un reparto equitativo de la crisis. Proponen una distribución
pareja de las pérdidas financieras entre deudores y acreedores.

Pero basta observar la
reacción que tuvieron los banqueros ante una quita de las acreencias griegas, para notar
cuán dura sería esa batalla.

Ese anuncio desató una tormenta entre las calificadoras de
riesgo y precipitó el ajuste fiscal de la Unión Europea. La misma virulencia tuvo la reacción
precedente de los financistas, ante iniciativas de suprimir los paraísos bancarios, o anular
las bonificaciones de los ejecutivos.

Neutralizar esa resistencia de los banqueros requeriría la adopción de medidas más
contundentes, como la suspensión del pago de la deuda, la auditoría de los pasivos y la
nacionalización del sistema bancario.

Lo mismo ocurre con el relanzamiento del
crecimiento y la creación de empleos. El logro de estas metas exige cerrar la canilla de
pagos a los acreedores, controlar los movimientos de capital e introducir drásticos
impuestos progresivos30.

En la coyuntura actual se ha estrechado el espacio para ejecutar reformas sociales
sin acciones anti-capitalistas. Hay un clima de sálvese quien pueda, con escaso margen para
políticas de “capitalismo humanitario”. Prevalece la presión para procesar las quiebras
bancarias, depurar las empresas y desvalorizar la fuerza de trabajo.

Estas tendencias no obedecen sólo a la ideología derechista imperante o a la
influencia preeminente de los financistas. Todas las clases dominantes sostienen el ajuste
junto a los banqueros.

Esta coincidencia se refleja también en el comportamiento de los
socialdemócratas europeos. A la hora de aplicar el torniquete no se han diferenciado de sus
adversarios derechistas y aceptan la verticalidad autoritaria que imponen Merkel y Sarkozy.

Esta cúpula dispuso, por ejemplo, el desplazamiento de Papendreu ante su atrevimiento de
solicitar una consulta popular y envió un contundente mensaje de intervención neocolonial a Grecia31.

La misma tendencia se verifica en la indiferencia del gobierno estadounidense ante a
las peticiones de los liberales. Esta actitud contrasta con la permeabilidad reformista que
imperaba en los años 30 bajo el mandato de Roosvelt.

Muchos keynesianos reconocen la adversidad de estos escenarios. Pero consideran
viable generalizar a escala internacional, las soluciones intermedias que aplicó Argentina a
partir del default y los canjes de la deuda32.

Pero omiten registrar las causas específicas que permitieron esa experiencia.

Argentina pudo permanecer relativamente desconectada de la financiación internacional,
porque está inserta en el comercio mundial como gran exportadora de alimentos. Ha gozado
de altos precios internacionales y se convirtió en proveedora privilegiada de las ascendentes
economías asiáticas.

Utilizó, además, las enormes rentas de exportación para reanimar la
demanda interna, luego de una brutal devaluación que depuró capitales, abarató salarios y
facilitó la recomposición cíclica de la tasa de ganancia.

Es evidente que el grueso de las economías dependientes afectadas por la crisis no
cuenta con los recursos y las condiciones que permitieron esa recuperación. Podrían
efectivamente adoptar ciertas iniciativas de Argentina, pero sólo como punto de partida de
medidas más radicales y audaces33.

La intensidad de la crisis exige asumir un horizonte anticapitalista, alejado de la
atadura actual a distintas variantes del mismo régimen social. El pensamiento dominante
impone esta restricción, obligando a optar entre el modelo anglosajón, el esquema alemán o
la opción china34.

Ese enfoque niega las raíces intrínsecamente capitalistas de la crisis actual y oculta
las contradicciones, que el proceso de acumulación genera en forma periódica y extiende de
manera itinerante.

Un sistema basado en la rivalidad por la apropiación de beneficios
surgidos de la explotación necesariamente produce el tipo de conmociones, que se observa
en la actualidad.

Si se reconoce que el capitalismo no es el único, ni el mejor sistema posible resulta
factible concebir otra gama de alternativas para resolver la crisis. Esta apertura permite
superar la resignación, consolidar la voluntad de lucha e imaginar salidas provechosas para
la mayoría de la población.

RESISTENCIAS SOCIALES

El devenir de la crisis puede ser abruptamente transformado por las acciones
populares que cobraron impulso en los últimos meses. Los análisis que omiten esta reacción
razonan los procesos económicos en un vacío social, que a lo sumo es ocupado por
funcionarios y financistas.

El debut de la crisis provocó inicialmente un gran desconcierto, entre poblaciones
acostumbradas a identificar los desastres económicos con el Tercer Mundo. Ese estupor
estuvo también signado por el temor al desempleo.

Pero a fin del 2010 los levantamientos
del mundo árabe introdujeron una bisagra en esta conducta. Ilustraron como se pueden
conquistar grandes victorias democráticas.

Este impulso profundizó la resistencia en Grecia, que se ha transformado el
principal bastión de la respuesta popular. Hay un estado de sublevación entre los
manifestantes que ocupan plazas y cercan el Parlamento.

Estas protestas alentaron a su vez a los indignados españoles, que cuestionan el socorro a los banqueros y demandan “democracia de verdad”. Este movimiento ya conquistó legitimidad, acompañamiento y presencia nacional.

Otro tipo de reacciones sociales se verifican en Inglaterra, tanto entre los jóvenes
desempleados y hostigados por la policía, como entre los trabajadores sindicalizados.

En Italia despuntan las huelgas y en Portugal hay movilizaciones. Estas luchas comienzan a
extenderse junto al desmoronamiento de la imagen benevolente que tenía la Unión
Europea. Una victoria impuesta desde abajo permitiría actualizar el gran legado de
rebeliones que acumula el Viejo Continente

Pero el dato más llamativo del año se registró al otro costado del Atlántico, con el
surgimiento del movimiento “Ocupar Wall Street”.

Esta organización ya tiene alcance nacional, simpatía popular, solidaridad intelectual y sostén sindical.

Por primera vez en décadas ha reintroducido las manifestaciones masivas en el corazón del capitalismo.

Menor difusión internacional han logrado los movimientos de lucha que conmueven
a China.

El año pasado se registraron 180.000 protestas, en su mayoría inspiradas en
demandas contra la explotación fabril. Una nueva generación de obreros –ya emancipada
de la migración rural- recuperó confianza y obtiene conquistas en enfrentamientos directos
con los patrones35.

En todos los continentes se verifica el mismo protagonismo juvenil, en movimientos
que utilizan las redes sociales para informarse y organizarse. El primer embrión de un
empalme internacional se produjo el 15 de octubre pasado, en la marcha global que
congregó multitudes en 950 ciudades de 80 países.

Una acción coordinada de esta magnitud
no se registraba desde las movilizaciones contra la guerra en Irak (2003).

Si la convergencia regional e internacional de estas resistencias se afianza, podría
gestarse una respuesta al intento burgués de enfrentar a los trabajadores de distintas
nacionalidades.

Los dominadores de Alemania encabezan esa estrategia, divulgando la
creencia que los obreros germanos “ya hicieron su sacrificio” y no deben pagar la cuenta de
los ociosos del sur.

Este mensaje busca oponer a un asalariado contra otro, ocultando los
beneficios que obtienen los capitalistas de esa división. El mismo propósito persiguen las
campañas de la derecha contra los inmigrantes36.

Una salida progresista de la crisis exige contrarrestar esta fractura entre hermanos de
clase. Las tensiones entre asalariados alemanes y griegos, estadounidense y chinos o
españoles y marroquíes conducen a descargar todas las consecuencias del desastre actual
sobre los pueblos.

Las respuestas internacionalistas neutralizarían esa amenaza y
permitirían un reencuentro de la juventud con los sectores de la clase obrera, que no se han
recompuesto de la andanada neoliberal.

El año 2012 ofrece la oportunidad de cambiar el
escenario de la crisis a favor de los trabajadores.
21-12-11
_________________________
TITULO: EL AJEDREZ GLOBAL DE LA CRISIS
AUTOR: Claudio Katz
RESUMEN: Se vislumbra una nueva fase recesiva con impactos regionales muy diferenciados.
En Estados Unidos se expande el empobrecimiento con ajustes e inacción del gobierno.

Pero la primera potencia interviene activamente a escala global a través del dólar, la reforma bancaria y el FMI,tanteando una opción inflacionaria.

En Europa se destruyen conquistas sociales históricas bajo el comando de Alemania, que amplió
su dominio exportador pero gestó un bloque inacabado.

El pacto fiscal intenta una centralización ultraliberal,para amoldar la periferia del Viejo Continente a la competitividad germana. Los derechistas ya no prometen prosperidad, sino tan sólo supervivencia. Su reorganización regional abre grandes fisuras e introduce políticas autoritarias.

El crecimiento de China limita la recesión global, pero fractura el ciclo mundial e ilustra las
transformaciones del período neoliberal. Múltiples desequilibrios obstruyen la internacionalización del yuan y el esperado viraje hacia el mercado interno.

Es erróneo clasificar a China junto a economías semiperiféricas de incierta evolución.

Las diferencias de status geopolítico y el sustento industrial o rentista determinan enormes diferencias dentro de los BRICS.

El encarecimiento de los alimentos que agobia a la periferia empobrecida persiste en la recesión, por maniobras financieras y desequilibrios acentuados por la especialización exportadora.

Las tendencias a la multipolaridad alteran las relaciones entre las potencias al interior de la
mundialización neoliberal. Las burguesías ascendentes carecen de propósitos antiimperialistas y los cambios de hegemonía no implican atenuación del militarismo norteamericano.

Los socialdemócratas gestionan los atropellos demostrando la reducción del espacio para políticas reformistas. Los keynesianos soslayan la confrontación requerida para frenar la agresión social y generalizan en forma abusiva la experiencia argentina.

Una salida progresista exige concebir horizontes anticapitalistas. La resistencia social ha
comenzado después del estupor creado por un estallido en el Primer Mundo.

Las rebeliones árabes impulsaron esta reacción, que afronta presiones de los dominadores para oponer a los trabajadores de las distintas nacionalidades.

http://www.lahaine.org/b2-img11/katz_ajedrez.pdf

1Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su
página web es: http://www.lahaine.org/katz

2 El 1% más rico 1979 percibía el 9% de la renta nacional en 1979y actualmente obtiene el
24%. Cuando los ocupantes de Wall Street afirman que “somos el 99% de la ciudadanía”,
saben muy bien de que están hablando. Roberts Paul Craig, “Las pérdidas de puestos de
trabajo en Estados Unidos son permanentes”, Rebelión, 9-10- 20.
3 Wall Street Journal, “La recuperación de EEUU es una de las más decepcionantes”, La
Nación, 31-12-10.
4Aunque alguno bancos mejoraron últimamente su patrimonio y liquidez, el reciente
desplome de la octava firma de inversión (MF Global) es muy ilustrativo de los peligros en
ciernes. Se derrumbó por su exposición con bonos de la deuda europea, que se encuentran
asegurados en grandes proporciones por financistas norteamericanos. Montero Alberto,
“Cuando la democracia entra por la puerta”, Rebelión, 2-11-11.

5 Kennedy Paul, “Un mundo de tres monedas”, Clarín, 8-6-11, Robert Mundell, “El
futuro de las monedas de reserva luego de la crisis”, El País, 18-1-10, Michel Crittenden,
“Puede el dólar ser destronado”, online.wsj, 1.3-11. Ver también: Wallerstein Inmanuel
“Guerra de divisas, La Jornada, 6-11-10, Eichengreen Barry, “El reinado del dólar llega a
su fin”, La Nación, 2-3-11

6 Ocampo Emilio, “Brujas y burbujas”, Ámbito Financiero, 2-9-10. También La Nación,
13-9-10 y 30-8-10 y Financial Times, 20-9-10.
7 Estados Unidos también apostó muy fuerte para neutralizar la crisis de legitimidad que
afectaba al Fondo y todavía se desconoce su rol en el escándalo montado contra el ex
directivo Dominique Strauss Kahn. CADTM, “El FMI lamentable símbolo de un sistema”,
www . cadtm .org/ 18-5-11.
8 Fiori José Luis, “Muy lejos del equilibrio”, Sin Permiso, 19-12-10, Cantelmi Marcelo, “El
G 20 en las puertas”, Clarín, 23-10-10.
9 La mirada inicial en Pasquino Gianfranco, “La UE aún representa el progreso”, Clarín,
31-8-10.

10 Husson Michel, “Euro: en sortir ou pas”, Inprecor 575-576, 7-8-9-2011. Samary
Catherine, “The Eastern periphery”, http://www.attac, 31-10-11.
11 Desde la caída de la principal entidad belga (Deixa) sobrevuelan muchas hipótesis
de repetición de lo ocurrido con Lehman Brothers. Las “pruebas de resistencia” realizadas a
los bancos europeos dejaron muy intranquilos a los expertos, cuando las entidades
necesitan recapitalizarse y recaudar dinero. Esta exigencia contrae, a su vez. el crédito y
agrava la recesión.

12 Llach Juan, “Pulseadas en el palacio global”, La Nación, 30-6-10.
13 La Nación, 16-1-10.
14Husson Michel, “Una crisis sin fondo”, http://www.vientosur, 19-7-11 Louca Franciso, “La
izquierda contra la dictadura de la deuda”, http://www.sinpermiso, 17-10-11

15 No hay tiempo suficiente para transferir los títulos a los tenedores marginales, limpiar los
balances o crear mercados paralelos para los papeles incobrables. La crisis actual golpea en
una coyuntura muy turbulenta, a economías entrelazadas y localizadas en el centro del
capitalismo. Arceo Enrique, Página 12, 9-12. Toussaint Eric, “Crash do Deixa”,
http://www.CDTM, 7-10-11
16 La reorganización de la eurozona prepara la introducción de formas federativas en la UE,
que someterían las atribuciones locales a una mayor centralización estatal. Este cambio
introduce enormes fisuras y puede potenciar el secesionismo en los países con fracciones
separatistas influyentes (Bélgica, España o Italia).Estos sectores podrían reforzar sus

demandas de integración directa a la Eurozona, puenteando las estructuras estatales
existentes para desembarazarse de las regiones empobrecidas.

17 Shujie Yao, “Los límites del modelo China”, Cash-Pagina 12, 7-8-11. También Wall
Street Journal, La Nación,17-11-11)

18 La Nación, 5-6-10.
19 Roubini, Nouriel, “El boom de China tiene fecha de vencimiento”, La Nación, 24-
4-11. Stigtiz Joseph, http://www.elperiodico.com, 9-8-11

20 Bocco Arnaldo, “De los Brics a las Eagles” Página 12, 10-1-11. Abeledo Anahí, “El
desafío para los emergentes es tener crecimiento”, Clarín, 10-7-11
21 Beckett Paul, “Pese al crecimiento, aumentan las dudas sobre el milagro indio”, La
Nación, 30-3-11. Nye Jospeh, “La carrera de fondo, Clarín, 2-2-11, Ramstad Evan, “El
milagro coreano”, La Nación, 8-11-10.
22 Un cuestionable enfoque en: Kateb Alexander, “Los países BRICS dan una lección”,
Página 12, 20-9-11

23 Halevi Jospeh “Se avecina una nueva crisis”, Il Manifesto 8-6-11.
24 Krugman Paul, “Las limitaciones que nos impone un mundo finito”, La Nación, 29-12-10. Blejer Mario, “Argentina y la seguridad alimentaria” La Nación, 4-12-11.

25 Distintas visiones en De La Balze Felipe, “La crisis acelera el curso de la historia”, Clarín

26Belson K, Onishi N, “Una falta de liderazgo que agudiza la crisis”, La Nación, 17-2-11.
27-11-11 Turzi Mariano, “La nueva divisoria global: emergentes y declinantes”, 18-8-11.
Tokatlian Gabriel, “El año de la encrucijada”, La Nación, 11-1-11. Cufré David, “Con la
vieja receta”, Pagina 12, 26-6-10.

27 Hemos desarrollado los temas de este capítulo en nuestro reciente libro, Katz Claudio,
Bajo el imperio del capital, Espacio Crítico Ediciones, Bogotá 2011. Próxima edición
Luxemburg, Buenos Aires.

28 Estas visiones en: Gros Daniel, Eco “En defensa de la austeridad para Europa”, Clarín, 4-
12-11, Pagni Carlos, “La crisis del estatismo”, La Nación, 19-7-10, Schauble Wolfang y
MacFadden Daniel, Página 12, 28-8-2011.
29 Krugman Paul, Clarín, (11-7-10, 13-7-10, 22.5-10, 10-8-10, 6-11-2010, 28-8-2010, 14-8-
10). Stigliz Joseph, “Qué puede salvar el Euro”, El País, 8-12-11, “El mercado
hipotecario”, Clarín, 6-11-201, “La austeridad es camino suicida”, Página 12, 7-12-11, “Un
contagio de malas ideas”, Sin Permiso, 14-8-11. También, Skidlesky Robert, “El mundo para volver a leer a Keynes”, Página 12, 2-8-11, Mitchell. William, “Entrevista”, Página 12,

10-10-11.

30 Wolff Rick “Krugman frustrado”, Monthly Review 10-3-10. Onaran Ozlem, “An
internationalist transitional program towards an anti-capitalist Europe”, April 2011.
http://www.internationalviewpoint. Lapavitsas Costas “A Left Strategy for Europe”, April 2011,
http://www.internationalviewpoint. Albarracín Daniel, “Sobre el debate del euro. Una estrategia”,
http://www.economiacritica.net, 10-10-11

31 Esta reacción fue coronada con la instalación de un gobierno directo de los banqueros
(Papademos). La misma sustitución se impuso en Italia (Berlusconi por Monti) con
tecnócratas que postulan una ideología derechista para sortear al parlamento, impugnando a
los políticos y menospreciando a los partidos. Stathis Kuvelakis, “Golpe de Estado europeo
frente al levantamiento popular”, http://www.vientosur 11-11-11. John Brown, “El capital
financiero castiga a sus devotos partidarios”, http://www.rebelion 23-11-11.

32 Stiglitz Joseph, “Europa no aprendió la lección de Argentina” Página 12. 10-12-11.
33 Nuestra visión en: Claudio Katz, “Lecciones de Argentina para Grecia” http://www.cadtm.org,
25-10-2011.
34Es la visión de Rogoff Kenneth, “El capitalismo está lejos de encontrar su sucesor”, La
Nación, 11-12-11.

35 Li Minqi, “El ascenso de la clase obrera y el futuro de la revolución en China”,
http://www.lahaine.org/index.php?p=55046, 14-7-11. Bello Walden, “O capital e um amante
caprichoso” http://www.outroladodanoticia.com.br, 22-7-11

36 Vicens Navarro, “Habermas y la sabiduría”, http://www.sinpermiso, 13-6-10.

El ajedrez global de la crisis (Parte II): El descalabro europeo

 
Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)
 

Muchos analistas europeos caracterizaron inicialmente la crisis del Viejo Continente como un simple eco del temblor norteamericano. Pero esa visión quedó desmentida por la impresionante dimensión del tsunami europeo. (1)

La magnitud de ese desplome se explica por los desequilibrios específicos que generó la formación de la Unión Europea (27 países) y la Eurozona (17 naciones). Ambas iniciativas buscaron amoldar la región a las reglas neoliberales de la competitividad global, sustituyendo la antigua diversidad de economías por un bloque liderado por la locomotora alemana y la diplomacia francesa.
 
El comando económico germano se consolidó con la anexión del territorio oriental (ex RDA). Las clases dominantes utilizaron el poderío tecnológico y la alta productividad de la industria, para reforzar la disciplina salarial y transformar al país en la gran potencia exportadora de la zona euro.
 
Pero la crisis actual ha demostrado el carácter inacabado de ese bloque. La moneda común fue introducida para asegurar la colocación de los excedentes germanos, mientras se posponía la organización del presupuesto y la fiscalidad compartida. Esa carencia ha sido letal. La ausencia de instituciones estatales comunes para respaldar el signo monetario socavó la cohesión del proyecto y potenció la heterogeneidad de la comunidad. En lugar de consolidar la estructura en gestación acrecentó la distancia que separa a las economías pujantes de los países rezagados.
 
Inicialmente se esperaba acortar esas brechas mediante el desarrollo de un mercado compartido y la instrumentación de transferencias hacia las zonas relegadas. Pero terminó prevaleciendo un proceso inverso, de sistemática pérdida de posiciones de los países con mayores tasas inflación y menores índices de productividad. Esta fractura condujo a desequilibrios comerciales que fueron compensados con endeudamiento. Al final, sobrevino el pase de facturas de las economías excedentarias (Alemania, Holanda, Austria) a los países deficitarios (Grecia, Portugal, Irlanda). (2)
 
El endeudamiento público y el quebranto de los bancos acentuaron esta brecha entre el centro y la periferia de la Eurozona. Primero colapsaron las pequeñas economías agobiadas por el desbalance comercial (Grecia), la inversión extranjera sesgada (Irlanda) y la financiación foránea especulativa (Islandia, Chipre). Luego el desplome fiscal se expandió a Italia (tercer país la zona) y ahora amenaza a España (que afronta una enorme morosidad hipotecaria).
 
Todos los bancos tienen repletas sus carteras de títulos públicos insolventes. Las frágiles entidades de Grecia, Irlanda o Islandia ya colapsaron y hay pavor por la situación de grandes instituciones de Francia, Alemania, Austria o Italia. Las transacciones inter-bancarias se han encogido, crece el temor por la toxicidad de los balances y hay salidas de fondos hacia lugares más seguros. (3)
 
La estrategia germana
 
Alemania no puede intentar las respuestas globales que tantea Estados Unidos. Carece de los recursos imperiales que conserva la primera potencia y ha optado por una estrategia deflacionaria defensiva, que ese ubica en las antípodas de la opción inflacionaria norteamericana. Mientras que la FED ha impulsado reducciones sistemáticas de las tasas de interés, el Banco Central Europeo (BCE) ha encarecido el costo del dinero.
 
Frecuentemente se explica esta diferencia por un cruce de tradiciones. La memoria de Weimar es contrastada con el recuerdo del New Deal. Este contrapunto entre temores europeos a la hiperinflación y recuerdos norteamericanos de la Gran Depresión ilustra la brecha de influencia que existe entre ambos países, en la gestión internacional de la crisis. (4)
 
Alemania actúa a nivel europeo con una política de atropello para descargar sobre los trabajadores el costo de la crisis. Esta embestida no implica un ajuste más. Supone demoler el estado de bienestar construido desde la posguerra y barrer con conquistas sociales nunca alcanzadas por los asalariados de otros continentes. Las tasas de desempleo europeo ya promedian el 20 % y bajo el impacto de la precarización laboral, la pobreza se ha extendido a un cuarto de la población. (5)
 
El otro cimiento de la política germana es el apriete fiscal para sostener el euro. En los últimos meses la continuidad de este signo quedó en la cornisa y se ha especulado con su reorganización, fractura o desaparición. Pero esa moneda ha sido la llave de un dominio exportador alemán basado en la unificación de los mercados y la eliminación de las barreras proteccionistas.
 
Para preservar el euro se impuso la suscripción del reciente pacto fiscal. Se fija un plazo para restaurar reglas de déficit y deuda pública, con sanciones automáticas para los países que violen esos límites. Tendrán que incorporar ese principio presupuestario como una norma constitucional y someterse al control de cortes supra-nacionales. Estos poderes supervisarán el gasto, imponiendo recortes en cualquier momento del año y colocando a los pueblos entre la espada y la pared. Quienes incumplan el cronograma serán automáticamente excluidos de la Eurozona.
 
Este endurecimiento es congruente con la estrategia alemana de reforzar su patrón exportador sin emitir dinero. Busca afianzar el rol de la periferia europea como proveedora de insumos a costos decrecientes. La poda de los salarios griegos, la pulverización de la seguridad social irlandesa y el generalizado aumento de la edad de jubilación anticipan las consecuencias de esta reorganización. (6)
 
Alemania impone esta estrategia deflacionaria, vetando todas las iniciativas financieras que amenazan su competitividad. Bloqueó la creación de los Eurobonos y la mutualización de las deudas. Obstruyó la ampliación del fondo de rescate bancario (FEEF- MEE), impidió la compra de bonos en los mercados secundarios y reforzó las prohibiciones de financiamiento directo del BCE a los estados.
 
Este rigor no implica abandonar a los bancos en quiebra. Alemania aprueba el auxilio, pero buscando preservar su potencial industrial. No renuncia a la financiación futura de la Eurozona con los mecanismos federales que rigen en Estados Unidos, pero quiere garantizar su control fiscal previo. Aceleró esta supervisión ante la vulnerabilidad de los bancos y la imposibilidad de de repetir la paulatina absorción de acreencias, que implementó por ejemplo Estados Unidos hace dos décadas, frente a las acreencias latinoamericanas. (7)
 
Pero el nuevo cuadro fiscal abre otra gama de conflictos en las cúpulas de la Unión Europea (UE). Gran Bretaña rechazó el pacto franco-alemán y decidió mantenerse al margen para proteger la autonomía de la City. Objetó someter sus bancos a la supervisión de Bruselas y no consiguió el poder de veto para resguardar sus negocios. A los capitalistas ingleses les interesa participar en el mercado continental, pero preservando la internacionalización de sus finanzas.
 
La alianza Merkel-Sarkozy emergió como ganadora del reciente round, pero sólo el tiempo permitirá evaluar la consistencia de esa victoria. La crisis devora los liderazgos políticos y cada elección consagra algún castigo al gobernante de turno. Esta sanción afecta por igual a los socialdemócratas (Irlanda, Portugal, España) y a los conservadores (Francia, Italia, Alemania). (8)
 
Interrogantes sobre China
 
El continuado crecimiento de China a tasas del 9-10% anual constituye una importante novedad de la crisis en curso. En la última década las exportaciones del gigante oriental se multiplicaron a un ritmo desenfrenado. China captura recursos naturales en África, afianza los intercambios comerciales con América Latina y ya destronó a Japón como segunda economía del mundo.
 
Este avance confirma la profundidad de los cambios registrados durante la etapa neoliberal. China se integró a la mundialización utilizando la baratura de su fuerza de trabajo, sin repetir la vieja trayectoria de debut proteccionista, gestación de una burguesía nacional y despliegue de rivalidades internacionales. Se insertó directamente en la acumulación global del capitalismo.
 
Al comienzo de la crisis muchos economistas suponían que el crecimiento chino contrarrestaría la retracción de las economías avanzadas. En los hechos se registró tan sólo un contrapeso parcial. El gigante asiático ha sostenido financieramente a Estados Unidos y a Europa en los picos de la crisis, para asegurar la continuidad de sus ventas externas, preservando la demanda interna y motorizando la adquisición internacional de materias primas. Con estas acciones frenó la depresión general y acotó el alcance geográfico de la recesión, aunque sin reemplazar a las locomotoras del mundo desarrollado. ¿Mantendrá este rol?
 
Quiénes apuestan a esa continuidad esperan un fuerte auxilio del yuan al Viejo Continente, mediante enormes adquisiciones de títulos públicos nominados en euros. Pero China ya compró grandes sumas de la deuda italiana, española o portuguesa y tiene un cuarto de sus reservas en esa moneda. El incremento de esas adquisiciones suscita divergencias en la dirigencia oriental.
 
El sector más asociado con negocios globales (“elite de la costa”) acepta participar en el nuevo rescate, a cambio de fuertes contrapartidas. Busca aminorar las sanciones por dumping, obtener el status de “economía de mercado” e ingresar en la inversión de la infraestructura europea.
 
Esta fracción también intenta posicionar a China en el futuro diseño de una moneda mundial. Por eso reclama que una porción de cualquier auxilio quede nominado en yuanes. Pero esa inserción monetaria también valorizaría el tipo de cambio y deterioraría el modelo exportador. China ha resistido numerosas presiones para revaluar el yuan y no aceptó las exigencias, que en la década pasada Estados Unidos le impuso a Japón. Sin embargo, la propia internacionalización del yuan podría generar ese debilitamiento de la autonomía que mantiene la principal economía asiática. (9)
 
Los fondos de inversión chinos han participado activamente en el sostén del dólar y los bonos del tesoro. Compraron acciones de General Motors y porciones del banco Morgan Stanley. Pero otra escala de estas adquisiciones (especialmente en Europa) introduciría al país en una riesgosa política imperial. Para defender lo obtenido en el extranjero se necesita una presencia geopolítica que la dirigencia china rehúye.
 
Por esta razón muchos sectores de la conducción (“elite del interior”). Cuestionan el desmedido aumento de las inversiones foráneas y destacan la necesidad de incrementar primero la bajísima proporción del consumo interno en el producto total. La oleada de internautas que objetó el reciente financiamiento del Viejo Continente refleja esta preocupación. Conviene recordar que el ingreso per capita de los chinos es aún 10 veces inferior al promedio de los europeos.
 
El dilema de sostener el modelo exportador o procesar un giro hacia el consumo interno persiste sin resolución. Existe una fuerte presión para apuntalar el segundo curso, pero sin resultados significativos. Este giro no se consuma, ante la magnitud de los desequilibrios que podría desatar.
 
Para aumentar sustancialmente el poder adquisitivo interno habría que subir el salario e introducir prestaciones sociales generalizadas. Estas medidas chocarían con el costo laboral reducido que permitió el ascenso capitalista del país. Un anticipo de este problema se observa en las corrientes de inversión, que fluyen hacia las economías asiáticas con sueldos inferiores a China.
 
El curso económico a seguir está sujeto a múltiples tensiones. La burbuja inmobiliaria es el desequilibrio más inmediato. En las 30 principales ciudades los precios de las viviendas subieron 50% en los últimos dos años, repitiendo el ciclo de endeudamiento dudoso que afectó a Estados Unidos y España. Como el 25% de la economía está vinculada a la construcción, una brusca reversión de esa valorización podría afectar al PBI.
 
También existen graves problemas financieros. Aunque el estado mantiene el control del crédito se ha gestado un enorme mercado de préstanos clandestinos, que solventa el consumo de la clase media y la oscura administración de los gobiernos locales. Estos desajustes explican la inflación, que durante la década pasada osciló en torno al 2% anual y actualmente ha trepado al 6,2%.
 
La inestabilidad de los negocios también obedece a la magnitud de los beneficios acumulados por los segmentos privilegiados. Los ingresos del 10% más rico de la población son 23 veces más elevados que el 10% más pobre y la crema de los ejecutivos percibe salarios 128 veces superiores al promedio general. (10)
 
Esta fractura social coexiste con problemas estructurales de sobre-inversión, que ya alcanzó una tasa anual del 45% del PBI. Este ritmo de actividad exige abrir nuevos mercados en un escenario internacional recesivo, mientras se acrecientan los peligros de un descontrol ecológico.
 
Nadie sabe como impactará la recaída de la economía global sobre China. Algunos economistas estiman que ese efecto será digerible (Stiglitz) y otros pronostican duras consecuencias (Roubini). Pero todos coinciden en la centralidad de este dato para el devenir inmediato de la coyuntura mundial. (11)
 
Continua.
 
Ver también:
 
Claudio Katz es economista, investigador, profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).
 
Notas:
1) La mirada inicial en Pasquino Gianfranco, “La UE aún representa el progreso”, Clarín, 31-8-10.
 
2) Husson Michel, “Euro: en sortir ou pas”, Inprecor 575-576, 7-8-9-2011. Samary Catherine, “The Eastern periphery”, http://www.attac, 31-10-11.
 
3) Desde la caída de la principal entidad belga (Deixa) sobrevuelan muchas hipótesis de repetición de lo ocurrido con Lehman Brothers. Las “pruebas de resistencia” realizadas a los bancos europeos dejaron muy intranquilos a los expertos, cuando las entidades necesitan recapitalizarse y recaudar dinero. Esta exigencia contrae, a su vez. el crédito y agrava la recesión.
 
4) Llach Juan, “Pulseadas en el palacio global”, La Nación, 30-6-10.
 
5) La Nación, 16-1-10.
 
6) Husson Michel, “Una crisis sin fondo”, http://www.vientosur, 19-7-11 Louca Franciso, “La izquierda contra la dictadura de la deuda”, http://www.sinpermiso, 17-10-11
 
7) No hay tiempo suficiente para transferir los títulos a los tenedores marginales, limpiar los balances o crear mercados paralelos para los papeles incobrables. La crisis actual golpea en una coyuntura muy turbulenta, a economías entrelazadas y localizadas en el centro del capitalismo. Arceo Enrique, Página 12, 9-12. Toussaint Eric, “Crash do Deixa”, http://www.CDTM, 7-10-11
 
8) La reorganización de la eurozona prepara la introducción de formas federativas en la UE, que someterían las atribuciones locales a una mayor centralización estatal. Este cambio introduce enormes fisuras y puede potenciar el secesionismo en los países con fracciones separatistas influyentes (Bélgica, España o Italia). Estos sectores podrían reforzar sus demandas de integración directa a la Eurozona, puenteando las estructuras estatales existentes para desembarazarse de las regiones empobrecidas.
 
9) Shujie Yao, “Los límites del modelo China”, Cash-Pagina 12, 7-8-11. También Wall Street Journal, La Nación,17-11-11)
 
10) La Nación, 5-6-10.
 

11) Roubini, Nouriel, “El boom de China tiene fecha de vencimiento”, La Nación, 24-4-11. Stigtiz Joseph, http://www.elperiodico.com, 9-8-11

MUY RECOMENDABLE Argentina 2001, mismos males que Europa pero diferentes soluciones.


Argentina, el dèja vu europeo

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, anuncia hoy que la economía del país en el último trimestre del 2011 crece un 9,3% más de lo que lo hizo en el mismo periodo de tiempo de 2010.

¿Es una casualidad que Argentina ofrezca este espectacular crecimiento mientras que Estados Unidos y los países europeos no son capaces de frenar su caída libre? Definitivamente no.

Los resultados que hoy ofrece Argentina, después de estar en una absoluta crisis en 2001, no son más que el resultado de haber sembrado proyectos económicos sólidos que dieron de lado a los posibles parches coyunturales para establecer soluciones a largo plazo, generando un nuevo modelo.

La situación de la Argentina del corralito en 2001 era casi idéntica a la que hoy día tienen los países con más apuros financieros, una grave crisis arrastrada durante tres o cuatro años que dejó las arcas públicas asoladas y provocó un gran déficit fiscal, agravado aún más por la presión de la deuda externa contraída por el país. Mismo déficit y misma deuda de la que hoy intenta librarse Europa y EEUU.

Los problemas que algunos países europeos tienen ahora debidos a formar parte de la zona euro, por ejemplo la imposibilidad de devaluar su moneda, también tiene su reflejo en Argentina, cuando la llamada “convertibilidad” anclaba el tipo de cambio del peso respecto al valor del dólar.

Las primeras soluciones que los gobiernos argentinos de Fernando de la Rúa y Carlos Álvarez también estaban encaminadas en la misma dirección que las directrices europeas en estos momentos: recortes sociales para reducir el gasto estatal que fueron agravados por las exigencias del FMI tras conceder un crédito al país con el que financiar su deuda externa.

Tal y como defienden los economistas críticos, un recorte del gasto público y la privatización de sectores condujo a un empobrecimiento de la sociedad que minó la capacidad de gasto de los ciudadanos y de inversión de la pequeña empresa.

Según el informe Evolución Reciente de la Economía Argentina y Perspectivas de Sostenibilidad de 2005, en 2002 Argentina tenía una pérdida acumulada del 20% del PIB y del 30% de la demanda interna, consecuencia de una caída de la inversión del 54% y del consumo privado del 22%.

Esta tendencia es también la misma que experimentan actualmente países como Grecia, que después de dos años de recortes la economía interior sigue en caída, sin ningún atisbo de recuperación y con los sectores claves del Estado en manos privadas.

Esta tendencia marcadamente neoliberal fue cortada por Eduardo Duhalde en su llegada al poder en 2002.

Duhalde señaló a la deuda externa y la “convertibilidad” como los causantes del déficit fiscal por lo que sus principales medidas fueron suspender los pagos de la deuda y eliminar el tipo de cambio fijo, lo que le permitió devaluar la moneda, favorecer las exportaciones sobre las importaciones y colocar la balanza comercial del país en superávit.

Estas medidas de choque fueron ampliadas y completadas por Néstor Kirchner cuando llegó al poder un año después.

Kirchner nacionalizó las empresas clave del país lo que le permitió aumentar el PIB y reducir el desempleo superior al 20% restructurando estos sectores y modernizando la agricultura y la industria con nuevos trabajos.

El siguiente paso que tomaron los dirigentes argentinos es el que hoy les permite seguir presumiendo de crecimiento, trazar un plan de estratégico para acabar con los vaivenes del mercado y asegurar que no se produzcan grandes desigualdades dentro del país y que acaben con la demanda interna como ocurría en la etapa del corralito.

Tanto Néstor Kirchner como su esposa Cristina Fernández comenzaron a pagar la deuda externa argentina, pero no toda la que el país tenía contratada con los mercados.

La deuda fue sometida a una auditoría que estipuló que gran parte de ella se debía a estafas y a intereses particulares de los gobernantes anteriores, especialmente durante la dictadura, deuda que Argentina se negó a pagar al no ser “pública”.

La rebaja de la presión de la deuda ha servido para que en 2011 la economía tanto externa como interna de Argentina siga fluyendo sin problemas.

Al contrario de la tónica general en Europa, Argentina está avanzando en sus políticas sociales, disminuyendo las desigualdades entre sus ciudadanos, lo que le asegura disponer de una fuerte demanda interna en situaciones como la actual donde las exportaciones se ven disminuidas por la falta de poder adquisitivo de Europa y Estados Unidos.

En conclusión, mientras que Europa se abraza al neoliberalismo y a los recortes del gasto público (que conllevan el empobrecimiento ciudadano y el descenso de la demanda interior), en una situación casi idéntica Argentina apostó por fortalecer el papel del Estado como garante del mantenimiento de la actividad económica.

Argentina, cuando tuvo que elegir, puso a sus ciudadanos por delante de la economía y hoy tanto uno como otros siguen prosperando.

¿Qué será de Europa dentro de diez años?

Publicado por Juan Antonio Cañero en 09:55

En la actual crisis de la deuda, Alemania son los Estados Unidos de 1931 y no augura otra cosa que problemas en el futuro.


Austeridad europea: ¿de nuevo 1931?

Publicado en 08 diciembre 2011 por amalia

Fabian Lindner – Sin Permiso

En la actual crisis de la deuda, Alemania son los Estados Unidos de 1931. La historia alemana demuestra que forzar la caída de la economía de otros países no augura otra cosa que problemas en el futuro.

Un país se enfrenta a un abismo económico: el gobierno se encuentra al borde de la bancarrota y pone en práctica feroces medidas políticas de austeridad; los empleados sufren grandes recortes salariales y los impuestos aumentan de forma drástica; la economía se desploma y se disparan las tasas de desempleo; la gente se pelea en la calle mientras se derrumban los bancos y el capital internacional huye del país. ¿Grecia en 2011? No, Alemania en 1931.

El jefe del gobierno no se llama Lucas Papadimos sino Heinrich Brüning. El “canciller del hambre” recorta por decreto el gasto público, ignorando al Parlamento, mientras el PIB cae sin fondo.

Dos años más tarde Hitler llegará al poder, ocho años después comenzará la II Guerra Mundial. La situación política actual todavía es distinta, pero los paralelismos económicos son terroríficos.

Como en los actuales países de la crisis, el problema clave de Alemania radicaba en la deuda externa. Los EE. UU. eran el mayor acreedor de Alemania, las deudas alemanas se cifraban en dólares.

Desde mediados de los años 20, su gobierno había ido pidiendo prestadas grandes sumas en el exterior para hacer frente a los gastos de las reparaciones de guerra destinados a Francia y Gran Bretaña.

El crédito externo financió también los rugientes años veinte de Alemania, el boom económico posterior a la hiperinflación de 1923. Al igual que hoy España, Irlanda y Grecia, el auge de la década de 1920 se debió a una burbuja crediticia.

La burbuja reventó cuando los mercados financieros se hundieron en 1929. Los inversores y banqueros norteamericanos se vieron seriamente afectados, perdieron la confianza y redujeron sus riesgos, sobre todo sus inversiones en activos europeos.

El flujo crediticio hacia Alemania, Austria y Hungría se detuvo de súbito. Los inversores norteamericanos no querían reichsmarks – la divisa alemana – sino dólares, una moneda que el Reichsbank alemán no podía imprimir. La retirada del dólar de Alemania – sobre todo de los depósitos bancarios alemanes – llevó rápidamente al agotamiento de las reservas de divisas del Reichsbank.

Para poder ganar dólares, Alemania tenía que convertir en superávit su enorme déficit por cuenta corriente. Pero como hoy los países de la crisis, Alemania se encontraba atrapada en un sistema de divisas con tasas de cambio fijas, el patrón oro, y no podía devaluar su moneda. Sin embargo, aun abandonando el patrón oro, el canciller Brüning y sus asesores económicos temían los efectos inflacionarios de una devaluación y una repetición de la hiperinflación de 1923.

Sin liquidez en dólares del exterior, la única manera en que podían darle la vuelta a la cuenta corriente era una feroz deflación de salarios y costes.

En dos años, Brüning recortó el gasto público en un 30%. El canciller subió los impuestos y los gastos de seguridad social ante un desempleo y una pobreza crecientes. El PIB real cayó en un 8% en 1931 y en un 13% un año después, el paro subió hasta el 30% y el dinero siguió desparramándose fuera del país. La cuenta corriente pasó de un inmenso déficit a un pequeño superávit.

Pero no había suficientes dólares disponibles en los mercados del mundo. En 1939, el Congreso norteamericano había introducido el arancel Smoot-Hawley para impedir la entrada de importaciones. Los países con deuda en dólares quedaron aislados del mercado norteamericano y no pudieron seguir pagando sus deudas.

La situación no mejoró cuando el presidente Hoover propuso una moratoria de un año para toda la deuda externa de Alemania. A la moratoria se opusieron Francia – que insistía en el pago de las reparaciones de guerra alemanas – y el Congreso norteamericano. Cuando el Congreso aprobó finalmente la moratoria en diciembre de 1931 era demasiado reducida y llegó demasiado tarde.

En el verano de 1931, los bancos alemanes comenzaron a fallar, llevando tanto a la contracción del crédito como a los enormes paquetes de ayuda pública para salvar a los bancos más grandes. Los bancos tuvieron que cerrar y el gobierno declaró la suspensión de pagos sobre sus deudas.

La moratoria de Hoover y una política de expansión fiscal con Von Papen, sucesor de Brüning, llegaron demasiado tarde: las bancarrotas y el desempleo siguieron aumentando y los nazis ganaron terreno político.

Los paralelismos con la actual situación económica son aterradores: Grecia, Irlanda y Portugal tienen que aplicar feroces políticas de austeridad bajo presión de los países acreedores y los mercados financieros con el fin de transformar sus balances por cuenta corriente de déficit en superávit; el desempleo griego se encuentra en un 18%, el de Irlanda está en un 14% y el de Portugal en un 12%, el de España llega hasta el 22%.

Y los que podrían ayudar no hacen lo suficiente: Alemania y los banqueros centrales alemanes exigen una austeridad drástica y sólo ofrecen a cambio consejos y ayuda insuficiente, demasiado poco, demasiado tarde, hoy igual que entonces.

Mucho se habría hecho por Alemania en 1931 si los EE. UU. – y también Francia – hubieran proporcionado la liquidez necesaria a los bancos alemanes y a su gobierno. Tal vez se hubiera podido evitar la radicalización política. Pero los EE. UU. estaban volviéndose aislacionistas. No querían implicarse en los desordenados asuntos de Europa.

Hoy desempeña Alemania el papel de los EE. UU. Tanto el parlamento como el gobierno dudan en proporcionar la ayuda necesaria para los países de la crisis: en el seno del FESF, Alemania está dispuesta a garantizar sólo hasta 211.000 millones de préstamos a los países de la crisis. Con esto no es suficiente. En 2008 las garantías para el sistema bancario alemán fueron de 480.000 millones.

Alemania insiste todavía en sus actuales superávits de cuenta corriente. Estos son, por definición, los déficits de los países de la crisis. Por lo tanto, no dejan que estos países puedan conseguir el dinero necesario para cubrir su deuda.

Por ende, Alemania se opone ferozmente a créditos de liquidez por parte del BCE. Los economistas alemanes y los banqueros centrales justifican la pasividad del BCE por la amenaza de inflación. Pero mezclan las lecciones históricas de la hiperinflación de Alemania en 1923 con su crisis de deflación y desempleo de 1931.

Este error de juicio puede volverse fácilmente en contra: en toda Europa la reputación de Alemania va ya decayendo, aumentan de forma drástica las tensiones políticas en los países de la crisis con cifras inéditas de paro, y la ruptura cada vez más probable de la eurozona amenazaría la economía de Alemania, especialmente sus bancos y exportaciones.

Los EE. UU. aprendieron duramente la lección de que debían hacerse responsables de la estabilidad económica mundial. La II Guerra Mundial fue una de las consecuencias de la crisis de 1930 que podrían haberse evitado.

Después de haber fracasado a la hora de estabilizar el sistema económico mundial a principios de los años 30, para 1945 los EE. UU. habían aprendido que sólo la cooperación económica podía llevar a un mundo próspero y en paz.

Mediante el Plan Marshall y la apertura de sus mercados a las exportaciones europeas, permitieron a Europa reconstruir su destruida economía. Mientras tanto, los exportadores norteamericanos aprovecharon el ansia europea de inversiones y bienes de consumo.

Hasta principios de los años 70 del pasado siglo, los EE. UU. dirigieron el sistema de comercio y divisas internacionales – el sistema de Bretton Woods –, garantizando así la prosperidad económica, un libre mercado con equidad social y, de este modo, los requisitos económicos previos de la socialdemocracia.

Tanto la opinión pública como los políticos de Alemania deberían aprender de la historia. La solidaridad con los países de la crisis va a largo plazo en interés de Alemania. El gobierno alemán debería dejar de abusar de su poder de dictar el declive económico a otras naciones. La alternativa es el estancamiento económico y el aumento de las tensiones entre las naciones europeas. Aún resuena el veredicto: los que no aprenden de la historia están condenados a repetirla.

 

Traducción: Lucas Antón

http://www.attac.es/austeridad-europea-%C2%BFde-nuevo-1931/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

¡ESTO ES LO QUE ESTA PASANDO!


¡ESTO ES LO QUE ESTA PASANDO!

Posted: 30 noviembre, 2011 in Economía y Política
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Voy a tratar de explicar el porqué esta crisis es una gran estafa. Ya está bien de tener que escuchar que la sociedad somos también culpables por “vivir por encima de nuestras posibilidades”, por que aquí quien ha vivido por encima de sus posibilidades, estafando, son los poderes financieros.

El estado es un ente económico como otro cualquiera y por tanto funciona con una balanza de ingresos y gastos.

Los gastos todos podemos imaginar cuales son: sanidad, educación, policía, bomberos, justicia, etc…

Los ingresos son fundamentalmente los impuestos y, cada vez menos, los beneficios de las empresas públicas.

Cabe destacar aquí ya que aproximadamente 120 empresas públicas han sido ya vendidas (en muchos casos mal vendidas, ¿nadie se acuerda de los “compañeros de pupitre” de Aznar?) y no podemos ya contar con esos ingresos. Así que fundamentalmente vemos que los ingresos del estado provienen de los impuestos: renta (salarios), sociedades (beneficios empresariales) y al consumo (IVA).

Esta “crisis” comienza en Estados Unidos con el problema de las famosas “hipotecas subprime” que para entendernos, significa que los bancos obtuvieron enormes  beneficios a costa de admitir grandisimos riesgos que al final han puesto en riesgo la economía mundial.

Al caerse toda esta burbuja financiera-inmobiliaria los bancos tuvieron que contabilizar muchas perdidas hasta tal punto que cayeron entidades financieras gigantes (como Lehman Brothers el 15/9/2008), que al ser tan grandes ponian en riesgo la estabilidad financiera mundial.

Esto hizo que los bancos a nivel general no tuvieran dinero para prestar y de este modo trasladaron una crisis financiera a la economia productiva, que es la REAL, la que percibimos todos los ciudadanos que es la de los intercambios reales.

En España este corte de crédito por parte de los bancos fue especialmente catastrófico porque aquí lo que fundamentalmente hacíamos era construir y construir (más del 40% del PIB, de lo que producimos). Los bancos españoles al financiar tanto el sector inmobiliario tenia que pedir prestado dinero en los mercados financieros internacionales para seguir construyendo.

Al cortarse ese caudal de crédito y pararse el sector inmobiliario se dejo de construir y todo el sector fue al paro (arrastrando todos los sectores relacionados con la construcción).

Mas de 2.000.000 de puestos de trabajo perdidos corresponden a estos sectores. Por supuesto, ese corte en el crédito también penalizó la financiación de los ciudadanos y por tanto, su consumo.

Al irse la gente al paro, ya no consumen, y si no consumen entonces las empresas no pueden vender, y si no pueden vender entonces despiden más gente y entramos en un circulo en el que la economía va en un descenso en picado. Este descenso en el crecimiento económico trae una drástica disminución de los ingresos del estado (impuestos) por que hay mucha gente menos trabajando, por lo que entramos en deficit (mas gastos que ingresos).

Nos encontramos ademas en la situación de que los gastos del estado suben (rescates bancarios, más prestaciones por desempleo y mantenimiento de los servicios sociales).

Para compensar la balanza lo que hace el estado es pedir prestado dinero lo cual lleva al llamado “endeudamiento publico”.

El estado va a los “mercados de deuda pública” que es el espacio donde los estados se encuentran con los agentes financieros (bancos, corporaciones, etc) que prestan ese dinero. Hay que destacar que la deuda pública española era antes de la crisis del 39% del PIB y ahora estamos aproximadamente en el 65%.

Hay que identificar claramente que este desequilibrio de la balanza de ingresos-gastos (crisis fiscal) es CONSECUENCIA DIRECTA de la crisis bancaria y que estamos pagando otros sectores, es decir la ciudadanía que tiene que soportar ese aumento de gastos. Por supuesto al haber mas gastos crece la necesidad de endeudarse más y entramos en otro perverso círculo.

Los economistas neoliberales (PP y PSOE) afirman que para compensar la balanza la solución es BAJAR GASTOS y proponen lo que llaman “políticas de ajuste” que consisten en recortar todos los gastos que dependen del estado como sueldos a funcionarios o venta de la escasas empresas públicas que queden (o partes de estas). Esto es lo que proponen pero NO FUNCIONA.

Recortar gasto público no funciona por que es una parte fundamental del crecimiento de la economía. Si el estado baja sueldos de funcionarios, hace reformas laborales para pagar menos a los trabajadores para, en teoría, favorecer la contratación y elimina la obra pública esta eliminando CONSUMO. Asi bajan gastos pero al mismo tiempo bajan aún más los ingresos…

Otro círculo vicioso en el que tienes el mismo problema, pero con cada vez menos recursos públicos. América latina siguió en este círculo hasta que dijo basta y les fue muy bien pero el mejor ejemplo es Grecia que año y pico después de los ajustes tienen menos ingresos y más gastos.

Estos economistas neoliberales explican esto diciendo que no se han recortado los gastos lo suficiente evitando así cambiar de politicas.Con esta situación vemos que lo público esta en claro retroceso respecto de lo privado. Hay que entender que lo público esta enfrentado directamente con lo privado.

Estamos ante una crisis para la mayoría que somos los que sufrimos directamente el retroceso de lo público pero para los de “arriba” esto simplemente es una gran oportunidad de hacer negocio porque el sector privado (el suyo) avanza, y al avanzar tienen mas terrenos donde ganar dinero  (sanidad, educación, etc…).

No estamos en crisis todos como un ente por que vivimos en una sociedad con una profunda ESTRATIFICACIÓN SOCIAL.

Los ingresos en términos relativos han ido cayendo con los años en España por que cuando la economía estaba en crecimiento antes de la crisis, los gobiernos de PP y PSOE fueron haciendo rebajas fiscales a las rentas del capital (los de “arriba”) con las excusas de que la economía iba muy bien y que haciendo pagar menos a los empresarios crecería el empleo (JA JA y JA).

El fraude continua con la evasión de impuestos en paraísos fiscales de las grandes fortunas. Las grandes fortunas registran sus patrimonios en estos paraísos mediante empresas y las dejan fuera del alcance del estado español legalmente, y así se ahorran grandes cantidades de dinero.

Bueno, entonces bajan los ingresos y tenemos que pedir prestado dinero… ¿A quién?, pues a los mismos que defraudan. Es insultante que tengamos que pedir un dinero que nos corresponde legalmente y que las grandes fortunas defraudan. Todo ese dinero que no pagan se usa para ESPECULAR.

Cuando existe un auge financiero (la bolsa va bien) las grandes fortunas salen mucho mas beneficiadas que la gente corriente por una sencilla razón: los ingresos de la gente corriente es basicamente los salarios, sin embargo para las elites el salario solo es una parte muy pequeña de sus ingresos ya que la mayor parte de estos provienen de sus acciones, dividendos, intereses, etc. Esto provoca que las desigualdades AUMENTEN por que el dinero va casi exclusivamente a las grandes fortunas.

Baste decir que a dia de hoy el 10% de la población tiene el 42% de la riqueza nacional, legalmente, por que si contabilizamos el fraude la cifra real es MUCHO mayor. El nivel de desigualdad en el reparto de la riqueza es el mismo que en 1947, en plena dictadura.

Todo esto va en paralelo con la caida de los salarios que de 1994 a 2006 bajaron un 7% relativo. Esto quiere decir que los sueldos han crecido pero MENOS que el precio de la cosas por lo que el poder adquisitivo de la gente ha disminuido en ese porcentaje.

Otra forma de medir esto es mediante la participación de la renta. La tarta del  PIB se puede dividir en 2 partes, 1.- SALARIOS y 2.- BENEFICIOS EMPRESARIALES.

El trozo de la tarta que corresponde a salarios cayó un 8% en el periodo 1996 a 2004, por lo que la tarta crece pero a la porción salarios le corresponde cada vez menos parte. Los trabajadores se EMPOBRECEN. Los beneficios empresariales no crean empleo, ese dinero solo se utiliza en su mayor parte para especular en los mercados y una fantástica manera de especular es la DEUDA PÚBLICA.

Desde mayo de 2010 los bancos nos están prestando NUESTRO PROPIO DINERO y no me refiero al dinero que el estado ha dejado de ingresar gracias a los paraísos fiscales o las rebajas fiscales, sino el dinero que el estado (nosotros) ha pedido prestado (a un 6%-7%) para prestar a su vez a la banca con el objetivo de que los bancos tengan dinero y lo presten a la economía productiva (empresas y consumidores) y se recupere el empleo.

Esto simplemente es una GRAN ESTAFA pero no acaba ahí.

El estado le da ese dinero a los bancos a un 1% de interés y los bancos lo represtarían (que todavía no lo hacen) a los ciudadanos a un 3%. Esto ya de por si es sospechoso ¿verdad?, les prestamos al 1% y nos represtan el mismo dinero al 3%, a mi me parece insultante.

Pero todavia hay más: los bancos piensan “para que voy a prestar a la gente al 3% cuando puedo hacer mas negocio comprando deuda pública al 5% o 6%”…

¡Los sinvergüenzas compran la deuda del estado que ha servido para prestarselo a ellos mismos! Solo me viene una palabra a la mente: ES-TA-FA.

¡Es un continuo trasvase de dinero público a manos privadas!.  Otro diabólico círculo.

El Banco Central Europeo es la única entidad capaz de crear dinero. Cuando el BCE crea dinero para prestar a un banco, lo hace al 1% sin preguntas y para prestar a un estado lo hace al 6%-7% exigiendo ademas que haga ajustes (privatizaciones, reformas, etc.).

Decir que el BCE es una entidad pública e independiente gestionada por “técnicos”, pero que NO rinde cuentas ante ninguna institución democrática.

La dirección del BCE la eligen grupos de presión financieros por consenso. Decir que el actual presidente del BCE es Mario Draghi que es un exdirigente de Goldman Sachs (banco estadounidense fundamental en la estafa de las sub-prime y actor principal para trampear las cuentas de Grecia a su entrada en el Euro). Este es el escenario en que nos movemos, tomado por el enemigo.

La economía nos es trasladada como algo imposible de entender. Vemos los telediarios y la mayor parte de la gente no tiene ni idea de que están hablando y no es casual, ese es el objetivo. Mantener a la gente ignorante para que no haga preguntas y esconder que existen otras alternativas, la economía es practicamente una religión.

Tenemos alternativas. Habría que realizar una AUDITORIA DE LA DEUDA para reducir la carga fiscal (reducir gastos). Cuando se realizan préstamos se firman contratos y son esos contratos los que hay que ver a quien corresponden, de tal manera que si son por ejemplo a una persona, se paga, si pertenece a un especulador, no se paga, una gran empresa, se paga con menos interés, etc.

Hay que determinar cuanta DEUDA ILEGITIMA tenemos los estados. Grecia actualmente esta pagando contratos de deuda con un ¡78% de interés!.

Control de las FINANZAS. Cualquier especulación tiene un reflejo en la economía de las personas (real). Por ejemplo, los fondos de capital-riesgo (varios inversores aportan dinero para especular y ganar mas dinero, parecido a las SICAV) recogen dinero, lo juntan y a continuación compran una empresa productiva (cualquiera en las que podemos trabajar).

A continuación minimiza costes (despide gente, baja salarios, descentraliza, divide…) y después la vende mas cara (ya siendo una empresa atractiva, sin sindicatos, con salarios bajos etc…). Ese fondo vuelve con los beneficios de la venta y los reparte entre sus accionistas. Las perdidas de esta operación (pagar el paro a esos trabajadores por ejemplo) las asume el estado.

El ESTADO DE BIENESTAR simplemente significa que los ricos y los pobres aporten a una caja común (arcas del estado) pero cada uno en función de su capacidad, para financiar los servicios públicos. Al final gracias a los paraisos fiscales, rebajas fiscales, etc ¡son los pobres lo que pagan más que los ricos! ya que las rentas del capital tributan menos que las del trabajo. Triste.

Necesitamos inversión pública para salir, pero no el Plan-E. El plan de inversión pública debe ir acompañado de una progresividad fiscal de verdad.

Es necesario el plan de inversión público por el sencillo motivo de que la mayor parte del trabajo (80%) lo crean las PYMES , las cuales NO EXPORTAN SUS PRODUCTOS, y estas necesitan gente que compre EN EL MERCADO INTERNO DEL ESTADO para que creen empleo.

La tan famosa “moderación salarial” solo beneficia a las grandes empresas por que estas SI EXPORTAN y pueden vender sus productos donde si puedan ser comprados.

¿Por que no se aplican estas politicas? Los políticos trabajan en perfecta armonía con las corporaciones que es donde acaban trabajando cuando terminan su actividad politica y no van a tirar piedras contra su propio tejado.

¡¡SOLO HACE FALTA VOLUNTAD POLITICA y para provocarla NECESITAMOS MOVILIZACIÓN SOCIAL!!

ESTA CRISIS ES UNA GIGANTESCA ESTAFA… Y lo sabemos

Después de la contundente victoria del PP, Mariano Rajoy se ha apresurado a asegurar a Angela Merkel que aplicará “las medidas necesarias para cumplir los objetivos de deficit marcados”.

Creo que no se esta dando una información clara al conjunto de la sociedad sobre que supone ese recorte de déficit guiado por un gobierno de derechas.

¿Que es el déficit público? Es la diferencia entre los ingresos y los gastos del estado. Actualmente este déficit se situa en España en torno al 8´5%, es decir que gastamos un 8´5% mas de lo que ingresamos. Cada punto porcentual equivale a unos 10.050 mill. € así que si multiplicamos por 8´5 obtenemos que gastamos aproximadamente unos 85.425 mill. de € más de lo que ingresamos, al año.

El año pasado el gobierno español se comprometió (forzado por las cartas recibidas por el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)) a situar este deficit en torno al 3% a finales de 2013. En el tiempo que ha pasado hasta aqui no solamente las condiciones son peores (el PIB no crecerá como se esperaba, sino menos),  además tenemos un gobierno del PP (con mayoría absoluta) que va a ser el encargado de ejecutar esto. Rajoy ya ha asegurado que lo cumplirá sobre todas las cosas…

Nadie sabe como el PP va a manejar esa balanza, pero observando lo que están haciendo en sus comunidades, tengo claro que no va a intentar repartir los costes de esta crisis entre “los que mas tienen”. Ni una palabra de fomentar el aumento de ingresos del estado pero si en recortar gastos, austeridad es su lema.

Se estima que el déficit se situará al final de este año en un 7%, asi que no hace falta ser matematicos: ¡hay que bajar 4% de deficit en 2 años!. Esto significa que como no va a aumentar los ingresos, habra que llegar a ese 3% a base de recortes en los gastos y eso puede ser dramático para la sociedad española por que hay que recortar aproximadamente 40.200 mill. € ¡¡¡en solo 2 años!!!.

Zapatero en mayo de 2010 recorto 15.000 mill. € en año y medio y ya veis que pasó: recortes en salarios de funcionarios, congelación de las pensiones, drástica bajada de la inversión publica, politicas sociales, etc. No quiero ni imaginar que puede suponer el tener que ahorrar 40.200 mill. € en 2 años…

Se estima (tirando por lo bajo) que el fraude fiscal en España se situa en torno a los 60.000 mill. €, mas que suficiente para llegar a ese objetivo de déficit y se podrían citar MUCHAS medidas más para no tener que tocar el gasto, pero claro, el PP no va a tocar ni rentas del capital, ni tasas a las transacciones bancarias, ni impuestos por patrimonio, ni nada de nada.

Si se va a hacer este ajuste exclusivamente por el gasto no es ni mucho menos exagerado decir que la ALARMA SOCIAL ES TOTAL.

Continuamos asisitiendo a la mayor crisis financiera de todos los tiempos con unos niveles de deuda pública y privada absolutamente insostenibles.

Centrandonos en la deuda pública, esta es la lista de los 15 paises mas endeudados del mundo:

  1. JAPON: 229`7% de su PIB (Producto Interno Bruto)
  2. GRECIA: 190%
  3. JAMAICA: 151%
  4. LIBANO: 140%
  5. ITALIA: 135%
  6. IRLANDA: 130%
  7. ISLANDIA: 110%
  8. ESTADOS UNIDOS: 105%
  9. BELGICA: 100%
  10. SINGAPUR: 95%
  11. PORTUGAL: 91%
  12. FRANCIA: 90%
  13. CANADA: 84%
  14. GRAN BRETAÑA: 83%
  15. ALEMANIA: 81%
¿Y España? En España aunque pueda parecer sorprendente, tenemos el menor deficit de la zona euro estando en un 64% del PIB. Valga esto para poner de manifiesto las continuas mentiras respecto a lo que el estado español debe, pero esa es otra historia.
Las deudas de los estados se han incrementado exponencialmente en estos años debido sobre todo a la aplicación de las politicas neoliberales mas puras, que defienden que para que el mercado y la economía estén equilibrados, la intervención en la economía de los estados tiene que ser CERO además de la completa desrregularización del mercado financiero (que cosas pueden hacer y cuales no las entidades financieras y las corporaciones).
Desde principios de los años 80 se ha seguido un proceso de eliminación de las barreras legales que las entidades financieras no podian saltar, gracias principalmente a las politicas de Ronald Reagan  y Margaret Thatcher (directrices que siguieron según los consejos de la Escuela Económica de Chicago, Milton Friedman y Friedrich Von Hayek).
Se le ha permitido, con el paso de los años,  a las entidades financieras hacer absolutamente lo que quieran, desarrollando la ingeniería financiera mas alocada imaginable y han convertido la economía mundial en un casino en el que se juegan el dinero de todos… Y lo han perdido.
Han tenido que ser los estados los que pongan ese dinero para que las sociedades no colapsen, disparando los niveles de deuda pública. Después esas mismas entidades que fueron rescatadas con dinero público (el estado pide dinero a crédito) son las que nos exigen que nos apretemos el cinturón, increíble…
Así que nos encontramos con que debemos mucho dinero en préstamos  y nosotros los ciudadanos no hemos tenido culpa, pero debemos PAGAR.  ¿Por que deberiamos hacerlo? NO TENEMOS POR QUE HACERLO.
Existe en derecho internacional un concepto poco conocido llamado DEUDA ODIOSA o DEUDA ILEGÍTIMA. Este concepto se lo debemos a  Alexander Sack, un jurista ruso especializado en finanzas públicas, y define un tipo de deuda que no debería ser pagada. Para ello existen 3 condiciones:
  1. El país recibe un préstamo sin el conocimiento ni la aprobación de los ciudadanos (¿alguien aprobó los recortes o los rescates a los bancos? yo creo que no).
  2. El dinero de ese préstamo no se usa para elevar el bienestar de los ciudadanos (5.000.000 de parados, deficit, recortes, sin comentarios)
  3. El prestamista conoce los 2 puntos anteriores y aún así concede el préstamo, normalmente por la elevada rentabilidad de este. (situación que evidentemente se da)
Si se atiende a estas tres condiciones entonces nos damos cuenta que prácticamente todas las deudas que tienen los paises (aproximadamente el 80% de sus deudas), son DEUDAS ODIOSAS o ILEGITIMAS por lo que no deberían ser pagadas.
Son producto de las perdidas que ha generado el casino financiero, la economía especulativa y NO la economía real de las personas.
Estas deudas han sido rechazadas por decenas de paises a lo largo de la historia (por ejemplo, recientemente Ecuador en 2008 a través de una auditoria demostró que el 85% de su deuda era ilegitima y se negó a pagarla, dedicando esos fondos a políticas sociales de protección tan necesarias) pero todo esto queda en la sombra por que no conviene que la gente sepamos que NO TENEMOS POR QUE PAGAR.
¿Que no pagan ellos? ¡pues nosotros tampoco! AUDITORIAS YA.

A continuación propongo una lista de documentales que creo son muy interesantes para formar opinión:

  • Zeitgeist
  • Zeitgeist II Addendum
  • Zeitgeist III Moving Forward
  • The Money Fix – La solución al dinero
  • Debtocracy – Deudocracia
  • Inside Job
  • El dinero es deuda (Creación monetaria)
  • El dinero es deuda II – Promesas incumplidas
  • La doctrina del Shock (Aprovechamiento de estados de shock para implementar politicas neoliberales salvajes)
  • Collapse
  • House of numbers – Anatomía de una epidemia (sobre la estafa del SIDA)
  • What in the world they are spraying? – ¿Con que nos estan fumigando? (Chemtrails)
  • La conspiración del Capitalismo
  • Comprar, tirar, comprar (Obsolescencia programada)
  • Gran superficie, consume hasta morir (Marcas, mercado y publicidad)
Aqui teneis los 15 primeros, ire recomendando mas…
Estaría muy bien que si habeis visto alguno, lo comentáramos! Bye!
POST sacados del siguiente blog el cual recomiendo

http://creandoeco.wordpress.com/

El acuerdo europeo entre Nicolás Sarkozy y Angela Merkel suena al pasado Y NO SIRVIÓ DE NADA


El acuerdo europeo entre Nicolás Sarkozy y Angela Merkel suena al pasado

 

avatarOnésimo Alvarez-Moro  7 de diciembre de 2011 | 18:50

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Comenzamos esta semana con una más de las numerosas reuniones del presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, en París, para atender a los problemas financieros que están sufriendo los países europeos.

El objetivo común es ver cómo conseguirán que los países en dificultades introduzcan políticas económicas sostenibles para que puedan sostenerse ellos mismos lo antes posible.

En sus conclusiones, parece que han decidido volver al pasado para darnos sus medidas que supongo que piensan solucionarán los problemas que estamos viviendo. Los elementos principales que han ideado son los siguientes:

  • Cada país miembro de la eurozona mantendrá su déficit público por debajo del 3% de su Producto Interior Bruto (PIB).
  • Cada país mantendrá su deuda pública por debajo del 60% de su PIB.
  • El balance presupuestario obligatorio en el medio plazo se incorporará dentro de las leyes nacionales.
  • El Fondo Europeo de Rescate podrá tomar préstamos del Banco Central Europeo (BCE) para hacer frente a sus necesidades de liquidez.
  • La Comisión Europea (CE) tendrá la posibilidad de sancionar a países incumplidores automáticamente.

 

Los primeros dos nos llevan al pasado con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea (UE), que empezó a funcionar en 1997 y que fué una parte clave del acuerdo que llevó a la introducción del Euro. Este Pacto tenía el objetivo de vincular las política monetaria europea, controlada por el entonces nuevo BCE con las políticas fiscales, controladas por cada país, pero guiadas por acuerdos comunes.

Este Pacto exigía exactamente los mismos requisitos de límite de déficits y de dueda estatal que proponen ahora.

Hace más de cinco años, en pleno boom, escribí un artículo titulado “El Pacto de Estabilidad de goma“ denunciando la falta de credibilidad de las cuentas públicas de muchos países europeos y cómo las normas europeas no valían para nada.

En ese artículo hablé de la falta de cumplimiento de los presupuestos italianos desde antes del año 2001.

La falta de disciplina de los países con sus políticas económicas, está convenciendo a muchos, incluyendo al Sr. Sarkozy y a la Sra. Merkel, que saben lo que es incumplir estas normas.

Esta falta de disciplina también está convenciendo a los funcionarios de la CE, que buscan cada vez más poder, y están consiguiendo lo que buscan, como hemos visto también en una reciente reunión de ministros europeos de finanzas acordando cada vez más poderes para la UE.

Recordemos que estos dos países que ahora se presentan como líderes, en época de boom, eran líderes en suspender en sus obligaciones hacia el mismo Pacto que ahora quieren hacer obligatorias.

En su rueda de prensa el otro día hablando de los nuevos acuerdos, Sr. Sarkozy nos recordó que Francia no ha presentado ni un presupuesto estatal balanceado, ni mucho menos en superávit, desde 1974, ¡desde 1974!

Aunque estas medidas suenan muy bien y muy sólidas, como hablan del medio plazo, esto da bastante flexibilidad en el corto plazo y será interesante ver si definen el medio plazo y cómo calculan el promedio. España ya inició este proceso con su cambio constitucional que acordaron los partidos políticos, aunque con bastante flexibilidad dentro de las limitaciones y exigencias.

Por lo menos parece que hemos conseguido que el Sr. Sarkozy se de cuenta que los Eurobonos no son la solución, el gran impulsor de la propuesta ha recapacitado.

También dice que no se puede depender de las actuaciones del BCE para resolver los problemas fiscales, aunque no está claro que debemos creerle en estas dos declaraciones, ya que fue forzado por la Sra. Merkel.

Además, si el Fondo de Rescate puede tomar liquidez sin límite del BCE, consiguen la liquidez de la BCEindirectamente y, como ya he hablado en estas páginas, el equivalente al los Eurobonos.

El problema no son las medidas que buscan conseguir, el problema siempre ha sido el compromiso de los gobiernos para hacer su deber.

Cuestiono las nuevas medidas de control que están proponiendo, ya que siempre hay formas de saltárselas y no hay CE que valga que pueda hacerlas valer cuando los gobiernos que incumplen se resisten a cumplir.

En el último instante, sólo hay que seguir el ejemplo de Grecia, manipular las cuentas y, cuando sale todo a la luz del día, nada de nada.

En El Blog SalmónEl presidente del Bundesbank sólo ante el peligro batallando contra soluciones inadecuadasEl aumento de la deuda pública en la eurozona en la década 2000 – 2010 y Hay que vincular las políticas monetarias y fiscales

Muchos le toman por un alarmista. A mí no me gusta. Pero me quito el sombrero. DICHO en 2008 NINO BECERRA


Santiago Niño Becerra: “En 2010 empezará la crisis de verdad y será brutal, terrible”

El catedrático de Estructura Económica de la Ramon Llull augura que la recesión durará diez años

Economía | 03/10/2008 – 02:28h | 17/03/2010 – 08:20h

Santiago Niño Becerra, nacido en Barcelona hace 57 años, es un hombre que habla claro.Catedrático de Estructura Económica, es profesor en la Facultad de Economía IQS de la Universitat Ramon Llull. Considera que la situación económica mundial va a ir “tendencialmente a peor” en los próximos tres años y que todas las medidas que se están aplicando no van a servir porque responden a un viejo manual que ha quedado obsoleto.

-¿Estamos ya en crisis? 
-No, que va. Yo diría que estamos en “precrisis”. La crisis empezará a mediados de 2010. Pero es que, además, lo que viene ahora y lo que vendrá no se parece en nada a lo que vivimos en 1993 o en el 2000. Esto es otra película, es una crisis sistémica. De parecerse a alguna cosa, se parecería al “crack del 29“.

-¿Por qué es una crisis sistémica? 
-Porque la manera como está funcionando el sistema se tiene que cambiar. En 1993 hubo un problema, se inyectó dinero en forma de crédito y se acabó. En 2000, lo mismo. Ahora no. Aplicamos un manual viejo que ya no funciona. Se han agotado las herramientas que se pusieron en marcha como el hiperconsumismo, el hipercrédito o la hiperdeuda y pasamos a otra película…

-¿Cuándo empezó esta “precrisis”? 
-En septiembre de 2007 cuando se manifestó el problema de las subprime.

-¿Y hasta cuándo durará? 
-Se alargará hasta junio o julio del año 2010. La tendencia dentro de este periodo será a peor. Esto no significa que un día la bolsa suba o que otro baje. En 2010 empezará la crisis económica de verdad. Caída “a plomo” hasta mediados de 2012. Habrá un hundimiento a nivel económico, y será a nivel mundial.

-¿Qué pasará a partir de 2010? 
-Durante el periodo 2010-2012 el nivel de la caída será brutal, terrible. Habrá economías que sufrirán muchísimo, por ejemplo la española, la alemana, la estadounidense o la china. Habrá un periodo de estancamiento hasta 2015 y, a partir de ahí, comenzará un periodo de recuperación muy lento hasta 2018-2020. Estamos hablando de una duración de 10 años, similar a la “Gran Depresión” norteamericana de la década de 1930.

-¿El capitalismo ha llegado a su fin? 
-El colapso del sistema capitalista aún no se ha producido. Los sistemas tienen una vida de 250 años. El capitalismo empezó entre 1815 y 1820 y terminará más o menos en 2070. Lo que ahora vivimos es una crisis de ajuste, como ocurrió en 1929. Las características del capitalismo no cambiarán pero el ajuste que se hará será muy importante.

-¿Cuáles son las posibilidades que tenemos para capear el temporal? 
-Nada. Esto ha de pasar. Es inevitable.

-¿Pero los ciudadanos no tienen ninguna opción para intentar salir menos afectados? 
-Yo siempre recomiendo que si alguien tiene deudas, que no se endeude más. Quien no tenga, que no se endeude y si una persona tiene deudas y dinero ahorrado, que lo dedique a reducir deuda. Otra cosa es que, antes de comprar nada, la gente se pregunte si realmente lo necesita. Que calculen muy bien cuales son las expectativas de sus ingresos y adapten el gasto. Lo que no sea necesario, no es importante.

-¿Habrá muchas empresas que puedan aguantar esta situación? 
-No, habrá cierres en cascada. La evolución será cada vez a peor y, a partir de 2010, se acelerará.

-¿La culpa es de los bancos y las inmobiliarias? 
-La culpa no es de una persona o de un grupo de personas. Las medidas que se han tomado han llevado al desastre. Pero si estas medidas no se hubieran tomado, no se hubiera crecido como se ha crecido. Y todos hemos estado muy contentos de crecer así.

-¿Habrá bancos que quebrarán? 
-Sí, pero aunque un banco haga fallida no pasa nada. El problema es que, dentro de un escenario como el actual, que un banco caiga supone un torpedo a la confianza. El sistema que hemos montado no está atado con cables de titanio, está unido con algo tan intangible como es la confianza que, cuando se rompe, ya no se puede reparar.

-¿Es una buena decisión que los Gobiernos usen dinero público para salvar a las empresas? 
-No servirá de nada. Se tiene que hacer porque el modelo dice que es lo que debe hacerse. Esto sirve para tapar un agujero, pero se abrirá otro. Estamos hablando de cifras tan brutales que es imposible tener dinero suficiente para tapar todos los agujeros.

-¿Cómo sabremos que estamos saliendo de la crisis? 
-La recuperación se percibirá en el ambiente. El primer síntoma de la recuperación vendrá hacia 2012 porque no iremos a peor. El segundo signo será que algunas personas empezarán a hacer cosas.

-¿El resultado de esta crisis será la aparición de una nueva potencia económica? 
-Yo opino que la figura del Estado irá a menos y que las grandes corporaciones tendrán más fuerza. Creo que General Electric es la primera corporación del futuro, es un caso a estudiar. En el futuro habrá más eficiencia, orden, aprovechamiento,…

-¿Grandes corporaciones como las de la película “Rollerball”, que planteaba un futuro en el que las multinacionales controlaban el mundo? 
-Sí, eso mismo.

http://www.lavanguardia.com/economia/20081003/53552573696/santiago-nino-becerra-en-2010-empezara-la-crisis-de-verdad-y-sera-brutal-terrible.html

Reino Unido: tocado y hundido Lectura RECOMENDADA


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Reino Unido: tocado y hundido

Por: José Ignacio Torreblanca | 07 de diciembre de 2011

La crisis del euro ya tiene una primera víctima: el Reino Unido.

El tren europeo se pone en marcha al silbato de Merkel y Sarkozy, que ha diseñado un Tratado a su medida, tan a su medida que para todos los demás es una camisa de fuerza:

unos la aceptarán porque no tienen más remedio, pero otros, como los británicos, no tienen más remedio que rechazarla ya que su diseño y objetivos son intrínsecamente incompatibles con el código genético de los conservadores británicos.

El objetivo histórico del Reino Unido, evitar una hegemonía en el continente pero, a la vez, mantener la independencia y margen de actuación del Reino Unido, se ha ido al traste: dos décadas después de la reunificación de Alemania, ya hay una hegemonía en Europa (la alemana), y la influencia del Reino Unido se acerca progresivamente a cero.

Los conservadores británicos ya hacía un tiempo que habían perdido los papeles (europeos), aunque habían conseguido disimularlo.

Antes de la llegada al poder de los conservadores, ya extrañó la absurda decisión de los conservadores británicos de abandonar el grupo parlamentario popular europeo y sumarse al grupo de euroescépticos capitaneados por el ODS del peculiar Vaclav Klaus, que tantos dolores de cabeza nos ofreció durante la presidencia checa de la UE y con motivo de la ratificación del Tratado de Lisboa, y al que se sumaban otras “joyas” del euroescepticismo europeo como el Partido polaco de la Ley y la Justicia de los inefables hermanos Kazcysnki y otros partidos menores en Lituania y otros países.

Las consecuencias de esa folclórica decisión no fueron muy evidentes entonces, pero lo serán hoy miércoles cuando en vísperas de una reunión crucial del Consejo Europeo, los líderes populares europeos (Merkel, Sarkozy, Rajoy etcétera), se reúnan a cenar en Marsella para hablar del futuro de Europa y, mientras, David Cameron cene solo en Downing Street.

Ahora, los designios de quiénes entonces nos avisaron de lo que se venía encima brillan con toda su intensidad. En una tribuna publicada en este periódico en abril de 2010, mis colegas Mark Leonard y Daniel Korski alertaban de que el cambio generacional en el Partido Conservador había convertido en irrelevante el término “euroescéptico” por la sencilla razón de que todos lo eran, y no de forma moderada, sino bastante radical: en una encuesta interna, nada menos que un 63% de los militantes del Partido Conservador eran partidarios de retirarse de Europa, léase bien, no de renegociar los Tratados o de repatriar poderes, sino directa y llanamente de retirarse.

Por eso, Leonard y Korski nos ofrecían algo así como una guía del naturalista de campo euroescéptico que nos permitiera distinguir entre euroescépticos de distintos pelajes.

Como en los buenos documentales del National Geographic, nos proponían estar atentos a los sonidos emitidos por: “euroescépticos corrientes”, “euro-obsesivos”, “realistas modernizados”, “neoconservadores”, “capitanes de Cameron” y “Little Englanders”.

Pero como señalaba el diputado británico, Denis McShane, este lunes en una seminario organizado por la Fundación FRIDE (abro este post con un pequeño vídeo, en inglés, de su intervención), todas estas tendencias, que habían coexistido hasta ahora bajo la llamada política de “las tres erres”: “referéndum, repatriación, renegociación”, ahora se han colapsado ante un acontecimiento tan inesperado como la crisis de la deuda y la puesta en marcha de un nuevo proceso de negociación de Tratados.

Así que, mientras los conservadores británicos barajaban sus opciones para mantener a Europa a raya con una agresiva táctica basada en las tres erres: (R) repatriar todos los poderes posibles; (R) renegociar los Tratados existentes en caso de que hubiera una nueva negociación de tratados y forzar un (R) referéndum para ratificar cualquier nuevo Tratado, resulta que es Europa la que se pone en marcha sin los británicos.

El desconsuelo de Cameron es enorme: cuando yo me iba a retirar de Europa, va y es Europa la que se retira de mí. Sorry guys.

http://blogs.elpais.com/cafe-steiner/

PASALO Los “Mercados” son nuestros “Buitres Banqueros” No toleran el Estado de Bienestar y lo quieren demoler.De OBLIGADA LECTURA


Los “Mercados” son nuestros “Buitres Banqueros”

Los “Mercados” son
Nuestros
“Buitres Banqueros”
Por Ignacio Ramonet

No toleran el Estado de Bienestar
y lo quieren demoler.

Nueva forma de tomar el Poder:
“Golpe de Estado Financiero”
Presentado como compatible
con la democracia.

A los paises europeos nos llaman PIIGS
(cerdos en ingles):
Portugal, Irlanda, Italia y España.

Foto: Cristina Quicler/AFP
Está claro que no existe, en el seno de la Unión Europea (UE), ninguna voluntad política de plantarle cara a los mercados y resolver la crisis. Hasta ahora se había atribuido la lamentable actuación de los dirigentes europeos a su desmesurada incompetencia.
Pero esta explicación (justa) no basta, sobre todo después de los recientes“golpes de Estado financieros” que han puesto fin, en Grecia y en Italia, a cierta concepción de la democracia. Es obvio que no se trata sólo de mediocridad y de incompetencia, sino de complicidad activa con los mercados.
Los Merkozy, enredados en tratar de vendernos mentiras
¿A qué llamamos “mercados”? A ese conjunto de bancos de inversión, compañías de seguros, fondos de pensión y fondos especulativos (hedge funds) que compran y venden esencialmente cuatro tipos de activos: divisas, acciones, bonos de los Estados y productos derivados.
Para tener una idea de su colosal fuerza basta comparar dos cifras: cada año, la economía real (empresas de bienes y de servicios) crea, en todo el mundo, una riqueza (PIB) estimada en unos 45 billones (1) de euros.
Mientras que, en el mismo tiempo, a escala planetaria, en la esfera financiera, los “mercados” mueven capitales por un valor de 3.450 billones de euros. O sea, setenta y cinco veces lo que produce la economía real…
Consecuencia: ninguna economía nacional, por poderosa que sea (Italia es la octava economía mundial), puede resistir los asaltos de los mercados cuando éstos deciden atacarla de forma coordinada, como lo están haciendo desde hace más de un año contra los países europeos despectivamente calificados de PIIGS (cerdos, en inglés): Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.
Lo peor es que, contrariamente a lo que podría pensarse, esos “mercados” no son únicamente fuerzas exóticas venidas de algún horizonte lejano a agredir nuestras gentiles economías locales.
No. En su mayoría, los “atacantes” son nuestros propios bancos europeos (esos mismos que, con nuestro dinero, los Estados de la UE salvaron en 2008). Para decirlo de otra manera, no son sólo fondos estadounidenses, chinos, japoneses o árabes los que están atacando masivamente a algunos países de la zona euro.
Se trata, esencialmente, de una agresión desde dentro, venida del interior.
Dirigida por los propios bancos europeos, las compañías europeas de seguros, los fondos especulativos europeos, los fondos europeos de pensiones, los establecimientos financieros europeos que administran los ahorros de los europeos.
Ellos son quienes poseen la parte principal de la deuda soberana europea (2).
Y quienes, para defender –en teoría– los intereses de sus clientes, especulan y hacen aumentar los tipos de interés que pagan los Estados por endeudarse, hasta llevar a varios de éstos (Irlanda, Portugal, Grecia) al borde de la quiebra.
Con el consiguiente castigo para los ciudadanos que deben soportar las medidas de austeridad y los brutales ajustes decididos porlos gobiernos europeos para calmar a los “mercados” buitres, o sea a sus propios bancos…
Hasta ahora fuimos muy pacificos. (Sentada en Cibeles, Madrid el 5/12/11) Foto: Uly Martin.
El fuego en Grecia llego a las puertas del Parlamento. Foto: Louisa Gouliamari
Y en el centro de Londres. Foto: Reuters
Estos establecimientos, por lo demás, consiguen fácilmente dinero del Banco Central Europeo al 1,25% de interés, y se lo prestan a países como, por ejemplo, España o Italia, al 6,5%…
De ahí la importancia desmesurada y escandalosa de las tres grandes agencias de calificación (Fitch Ratings, Moody’s y Standard & Poor’s) pues de la nota de confianza que atribuyen a un país (3) depende el tipo de interés que pagará éste por obtener un crédito de los mercados. Cuanto más baja la nota, más alto el tipo de interés.
Estas agencias no sólo suelen equivocarse, en particular en su opinión sobre las subprimes que dieron origen a la crisis actual, sino que, en un contexto como el de hoy, representan un papel execrable y perverso.
Como es obvio que todo plan de austeridad, de recortes y ajustes en el seno de la zona euro se traducirá en una caída del índice de crecimiento, las agencias de calificación se basan en ello para degradar la nota del país.
Consecuencia: éste deberá dedicar más dinero al pago de su deuda.
Dinero que tendrá que obtener recortando aún más sus presupuestos. Con lo cual la actividad económica se reducirá inevitablemente así como las perspectivas de crecimiento. Y entonces, de nuevo, las agencias degradarán su nota…
Foto: Juan Santiso
Este infernal ciclo de “economía de guerra” explica por qué la situación de Grecia se ha ido degradando tan drásticamente a medida que su gobierno multiplicaba los recortes e imponía una férrea austeridad. De nada ha servido el sacrificio de los ciudadanos. La deuda de Grecia ha bajado al nivel de los bonos basura.
De ese modo los mercados han obtenido lo que querían: que sus propios representantes accedan directamente al poder sin tener que someterse a elecciones. Tanto Lucas Papademos, primer ministro de Grecia, como Mario Monti, Presidente del Consejo de Italia, son banqueros.
Los dos, de una manera u otra, han trabajado para el banco estadounidense Goldman Sachs, especializado en colocar hombres suyos en los puestos de poder (4). Ambos son asimismo miembros de la Comisión Trilateral.
Mario Monti, Mario Daghi y Lucas Papademus. De “La Trilateral”
Estos tecnócratas deberán imponer, cueste lo que cuestesocialmente, en el marco de una “democracia limitada”, las medidas (más privatizaciones, más recortes, más sacrificios) que los mercados exigen. Y que algunos dirigentes políticos no se han atrevido a tomar por temor a la impopularidad que ello supone.
La Unión Europea es el último territorio en el mundo en el que la brutalidad del capitalismo es ponderada por políticas de protección social. Eso que llamamos Estado de bienestar. Los mercados ya no lo toleran y lo quieren demoler.
Esa es la misión estratégica de los tecnócratas que acceden a las riendas del gobierno merced a una nueva forma de toma de poder: el golpe de Estado financiero.
Presentado además como compatible con la democracia…
Foto: Susana Vera
Es poco probable que los tecnócratas de esta “era post-política” consigan resolver  la crisis (si su solución fuese técnica, ya se habría resuelto). 
¿Qué pasará cuando los ciudadanos europeos constaten que sus sacrificios son vanos y que la recesión se prolonga?
¿Qué niveles de violencia alcanzará la protesta? ¿Cómo se mantendrá el orden en la economía, en las mentes y en las calles?
¿Se establecerá una triple alianza entre el poder económico, el poder mediático y el poder militar? 
¿Se convertirán las democracias europeas en “democracias autoritarias”?
No tenemos miedo y podemos romper el cordon en cualquier momento. Foto: Reuters
Los aeropuertos, fabricas y… se pueden quedar vacios. Foto:Angelos Tzortzinis
las calles y plazas las volveremos a llenar. Somos el 99%. ¿Alguien nos preguntara que vamos a hacer?Foto:J.Santiso
(1) Un billón = un millón de millones.
(2) En España, por ejemplo, el 45% de la deuda soberana lo poseen los propios bancos españoles, y los dos tercios del 55% restante, los detentan establecimientos financieros  del resto de la Unión Europea. Lo cual significa que el 77% de la deuda española ha sido adquirida por europeos, y que sólo el 23% restante se halla en manos de establecimientos extranjeros a la UE.
(3) La nota más elevada es AAA, que, a finales de noviembre pasado, sólo poseían en el mundo algunos países: Alemania, Australia, Austria, Canadá, Dinamarca, Francia, Finlandia, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza. La nota de Estados Unidos ha sido degradada, en agosto pasado, a AA+. La de España es actualmente AA-, idéntica a la de Japón y China.

(4) En Estados Unidos, Goldman Sachs ya consiguió colocar, por ejemplo, a Robert Rubin como Secretario del Tesoro del Presidente Clinton, y a Henry Paulson en esa misma función en el gabinete de George W. Bush. El nuevo presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue también vicepresidente de Goldman Sachs para Europade 2002 a 2005.
Publicado en: Lemonde

¡Hay Alternativas! Asamblea de Economia en el Retiro. Foto: J. Santiso
¡PODEMOS HACERLO!

3 imágenes para apreciar con exactitud el auténtico origen de la deuda y a quien realmente se rescata


El aumento de la deuda pública en la eurozona en la década 2000 – 2010

avatarMarco Antonio Moreno  5 de diciembre de 2011 | 16:26

Deuda Eurozona 2010-2011

Antes de entrar en detalles sugiero hacer clic aquí para ver y guardar la infografía en un tamaño más adecuado. Los círculos verdes representan el tamaño de la deuda con respecto al PIB de cada país el año 2000, y los círculos rojos corresponden al tamaño de la deuda en 2010. Como apunta la gráfica, los datos han sido tomados de EuroStat y otras lineas oficiales de la UE.

Uno de los puntos que destaca en primer plano es el leve repunte experimentado por la deuda española en comparación a los incrementos más acentuados de Alemania y Francia.

Mientras la deuda pública española tuvo un tránsito del 59.3% del PIB desde el año 2000 al 61% del PIB el 2010, la deuda pública francesa avanzó del 57,3% al 82,3% mientras que la de Alemania lo hizo desde el 59,7% al 83,2%. Es decir que mientras la deuda pública española se incrementó en una década en 1,7%, en Alemania avanzó un 23,5% y en Francia 25 puntos porcentuales.

Otro elemento que resalta de la gráfica es el fuerte incremento en la deuda pública de Portugal (del 48,5% al 93.3%); Irlanda (del 37.8% al 94.9%); Grecia (del 103.4% al 144.9%), o Italia (del 109.2% al 118.4%).

Esto demuestra que Italia y Grecia arrastraban una deuda pública superior al 100% delPIB desde el año 2000, algo que el BCE debió tomar en cuenta muchos años antes del estallido de la crisis. Una comparativa de estas deudas, al primer trimestre de 2011 se puede apreciar en esta otra gráfica, ya presentada en otro post:

Deuda Global

Y esta otra gráfica es aún más interesante dado que nos muestra la evolución de la deuda pública y privada española desde 1980 hasta el segundo trimestre de 2009.

Compare el fuerte incremento de la deuda pública en los años 90 y su notorio descenso en la década siguiente. A su vez, compare el incremento de la deuda privada (hogares, empresas y, sobretodo, de las instituciones financieras) desde mediados de la década pasada.

Nótese que mientras la deuda pública baja, la deuda privada y de los hogares se duplica. Pero es la deuda de las instituciones financieras la que más aumenta al multiplicarse por casi ocho veces.

Esto nos permite ayudar a comprender qué a y a quien rescatan las operaciones de los bancos centrales.

DeudaEspaña

Como siempre, una imagen dice más que mil palabras. En este caso, han sido tres imágenes para apreciar con exactitud el auténtico origen de la deuda.

En El Blog SalmónComposición de la deuda españolaLa deuda española global: quien debe, cuánto debe, y a quien le debe
Imagen | Mint.com

La deuda española global: quien debe, cuánto debe, y a quien le debe

39COMENTARIOS

avatarMarco Antonio Moreno  15 de diciembre de 2010 | 06:41

Deuda Spain

Este lunes, el Banco Internacional de Pagos (BIS) publicó su última revisión trimestral, con información actualizada y bastante útil para compartir con los lectores. Más aún cuando uno de los puntos centrales del informe es el detalle de la exposición de la deuda de los países PIGS hacia los bancos extranjeros.

En la gráfica, he extraído el detalle de ese informe para España desde la perspectiva de la deuda hacia los paises (a quien se le debe) y la perspectiva por sectores (quien es el que debe). Como se puede apreciar, el 89% de la deuda es privada mientras el 11% es del sector público.

 

Por otra parte, por primera vez aparece una categoría dedicada a los derivados financieros (entiéndaseCDS), lo que constituye toda una sorpresa. Esta categoría lleva el nombre de “otras exposiciones”, y elBIS la define a pie de página como “otros riesgos”.

Llama la atención, en todo caso, que la exposición a estos “otros riesgos” de los países PIGS sea inferior a los 700.000 millones de dólares (US$668.000.000.000), exactamente una milésima parte del total de derivados que controla la élite bancaria del mundo en sus reuniones secretas:

US$700.000.000.000.000 (700 billones de dólares), como advertí en en mayo de este año. Hay que reconocer, en todo caso, la generosidad del BIS en compartir estos datos que, sin embargo, llegan demasiado tarde: dos años antes habrían sido de gran utilidad.

 

Lo relevante del informe es que la deuda de los PIGS (acrónimo para Portugal, Irlanda, Grecia y España, que reemplazaremos por GIPE) es de 2,281 billones de dólares (US$2.281.000.000.000), de los cuales Portugal tiene el 12.7%; Irlanda: 32,7%; Grecia: 11,1% y España: 43.5%), y que de esta deuda sólo 352 mil millones de dólares (15,4%) es con la banca de Estados Unidos. Esto demuestra que la banca estadounidense tiene muy poco que perder ante un impago de los países GIPE.

El informe del BIS, demuestra que el país con mayor exposición a los GIPE es Alemania, con 513 mil millones de dólares, le sigue Francia con 410 mil millones de dólares, Reino Unido con 370 mil millones de dólares y los Estados Unidos con 353 mil millones de dólares.

Esto explica por qué el mercado anticipa que las próximas fichas del dominó en caer, tras Grecia e Irlanda, serán Portugal y España. Una caída que puede arrastrar al precipicio a Alemania, Francia, el Reino Unido y Estados Unidos.

Todo el sistema bancario de estos países está estrechamente interconectado y los abusos y malas prácticas las replicaron con excelencia y eficiencia.

Esta situación nos ayuda a comprender por qué la Fed y el Banco Central Europeo están inyectandofuertes cantidades de dinero en el sistema, a espaldas de la gente, e incluso mintiendo abiertamente. Entre jueves y viernes de la semana pasada el BCE inyectó 2.300 millones de dólares por la via de la compra de bonos en estos países. Lo mismo hizo la semana anterior y lo negó, admitiéndolo en forma tardía. Estas acciones no han hecho bajar el costo de los bonos de deuda soberana, dado que sigue al alza. Y la razón es obvia: los beneficiados son los mismos bancos.

Lo que debe quedar en claro, es que el cartel bancario ha comenzado a jugar todas sus cartas para retrasar lo máximo posible el día inevitable. Hasta ese momento, mucho dinero seguirá cambiando de manos haciendo enormemente ricos a un puñado privilegiado de personajes, pero haciendo también infinitamente pobres a la inmensa mayoria del planeta.

____________________

Actualización:
Comparto este artículo de Cotizalia, … Y el BIS revela el porqué de la desesperada llamada de Obama a ZP, en el cual Alberto Artero (S. McCoy) aporta nuevos datos sobre el tema.
El detalle para la deuda de Grecia, Irlanda, Portugal y España, se puede ver en este link

Más información | Informe BIS

En El Blog Salmón | Bernanke: “Sin la acción de la Fed, el desempleo estaría hoy en el 25%”

La deuda española: cómo se llegó hasta aquí y qué se puede hacer ahora

 

avatarMarco Antonio Moreno  27 de julio de 2011 | 00:10

Deuda Española

El primer documento del grupo que audita la deuda española ha salido a la luz pública y se encuentradisponible aquí. El documento toma los datos del Banco de España entregados al 31 de marzo de 2011, que señalan que la deuda exterior bruta a esa fecha llegaba a 1,74 billones de euros, lo que supone una deuda bruta per cápita de 37.700 euros y una deuda bruta por trabajador de 98.900 euros.

Si se descuenta la deuda que los bancos, empresas, ciudadanos y gobiernos extranjeros mantienen con España, la deuda neta desciende a 1,02 billones de euros, lo que indica una deuda neta por habitante de 22.200 euros y 58.200 euros por trabajador.

¿Qué significa esta deuda y cómo se llegó a ella?

A raíz del ingreso de España a la moneda única se generó una dinámica de crecimiento basada en los bajos tipos de interés y en el uso desorbitado que hizo de este mecanismo el sector de la construcción. Este sector se financió desde su origen en base a endeudamiento externo, lo que originó una gran cantidad de empleo que pasó de 15 millones de trabajadores el año 2000, a 20,5 millones de trabajadores el año 2007.

 

En el sector público se produjo un aumento de similares características, que pasó de 2,3 millones de empleados a 2,9 millones. La inversión se disparó tanto en el sector público como en el privado.

A modo de ejemplo, pasó de 15.958 millones de euros en 1999 a 44.205 millones de euros en 2006. Los visados para vivienda lo hicieron desde 282.000 en 1996 a 865.000 en 2006, más que triplicándose en una década. Al respecto, señala el informe:

“Las razones por las que los poderes públicos (Gobierno) y los reguladores (Banco de España) consistieron que ocurriera tal disparate no son claras… Lo más probable es que se tratara de una mezcla de ignorancia, exceso de confianza en un sistema que parecía estable y cortoplacismo político”

 

preciosdelaviviendaenelmundo2.jpg

Lo cierto es que España no fue el único país europeo en sucumbir a una burbuja inmobiliaria. Como he mostrado en esta gráfica del FMI. Francia, Italia y el Reino Unido también se sumaron a la burbuja iniciada en Estados Unidos, como auténticos y fieles seguidores del sueño del ladrillo, el consumismo y el crecimiento ilimitado.

En el período de la burbuja todos se beneficiaron y eran tan grandes esos beneficios que nadie pensó que algún día terminarían. Hasta el sector público, por la vía de los impuestos a propiedades que siempre aumentaban de valor, recaudaba año a año cifras récord. Todo esto se desplomó a partir de 2008.

Los componentes de la deuda

Como se descompone en la gráfica que encabeza este post, los prestamos bancarios representan sólo el 12% de la deuda total del sistema (201.000 millones de euros), cifra muy similar a las inversiones extranjeras en Bolsa y Fondos, que suponen otros 206.000 millones de euros (12%).

Si bien esta última no se pueden considerar deuda, existe la presión de que ante una situación crítica estas inversiones pueden retirarse rápidamente, como ha estado ocurriendo en los mercados producto del pánico generalizado y la caída continua de las bolsas, con patéticos momentos de euforia.

La partida más abultada la constituyen los bonos, letras y obligaciones que están en manos de
extranjeros y que suponen nada menos que 787.000 millones de euros
 (el 45% del total de la deuda española). Aquí se incluyen títulos privados (511.000 millones de euros) y deuda pública (276.000 millones de euros).

Esta deuda privada es la que constituye el mayor lastre y se acumuló principalmente a raíz de la burbuja inmobiliaria, destacando el espectacular aumento que tuvo desde 1999, cuando llegaba a los 18.000 millones de euros, a la desorbitada cifra que alcanzó a mediados de 2007 cuando llegó a 637.000 millones de euros. En esos siete años de euforia colectiva la deuda aumentó 35 veces.

Los depósitos del exterior en bancos y cajas españoles son también muy abultados y aunque no pueden considerarse estrictamente deuda, son más fáciles de liquidar que las acciones bursátiles pueden ser retirados ante un empeoramiento de la situación del sector financiero.

Este cifra llega a los 510.000 millones de euros (29% de la deuda, color rojo en la gráfica). La último dato de endeudmiento corresponde al del Banco de España, que desde inicio de la crisis deterioró en forma importante su posición frente al eurositema y que al 31 de marzo alcanzaba 35.000 millones de euros (2% del total de la deuda).

Alternativas para gestionar el problema de la deuda

El Informe DRY reconoce dos problemas centrales en esta deuda: por un lado el elevado y creciente coste en intereses que implica su servicio. A un coste del 5% anual implica una salida de 50.000 millones de euros, cifra que equivale al salario anual de 2,2 millones de trabajadores españoles que ganen en promedio 23.000 euros.

El segundo problema es que gran parte de esta deuda presenta vencimientos en el corto plazo, lo que obliga a un renovación continua (y a un costo más elevado de los créditos), generando una situación de fuerte presión financiera que puede desembocar en dinámicas similares a las vividas por Grecia, Irlanda o Portugal. Si se agudiza este colapso, la quiebra de España sería casi inmediata. Por eso es necesario plantear alternativas para resolver a tiempo este grave problema que puede arrastrar a España al precipicio.

Como se presenta en el documental griego Deudocracia, una de las alternativas estudiadas por DRYfue la deuda odiosa. Pero la deuda española no cabe en esta definición como sí lo hace la deuda griega, de acuerdo a Daniel Cohn-Bendit. La razón principal es que la deuda pública sólo llega al 16% de la deuda total, lo que indica que estos intereses son asumibles.

El gran problema de España es la deuda privada, y es hora de exigir al gobierno una gestión más seria sobre este tema de acuerdo a lo que realmente beneficia al país.

DRY propone para ello la creación de un banco malo que reciba todos los activos problemáticos, una medida quizá un tanto tardía dado que el Banco de España, siguiendo el camino trazado por el BCE, ha comprado toda la basura tóxica que le han puesto por delante.

El gobierno español ha financiado a empresas zombies y totalmente insolventes en la espera de un pronto fin de la crisis, agotando los escasos recursos del sistema, e impidiendo que se destinen a un fin que permita reactivar la economía.

Solo hasta el 18 de febrero se habían inyectado a través delFROB 10.474 millones de euros a entidades financieras con problemas, y el Tesoro español había avalado 53.162 millones de euros de otras entidades financieras privadas. ¿Quedará algo más que rescatar? Si es así, no debe aplicarse ningún rescate más a la banca.

Con estos rescates a la banca se cumple la paradoja de que hay dinero público para salvar a una banca insolvente, pero no para la economía real que genera empleo y produce. Mientras se inyecta dinero indiscriminadamente para salvar a un sistema famélico y colapsado, se aplican serios recortes presupuestarios y planes de austeridad para asfixiar a la economía real y productiva. Esta no es más que una suicida estrategia de estancamiento global.

En El Blog Salmón | De la burbuja inmobiliaria a la crisis de la deuda española, en imágenesCómo elBCE se convirtió en vertedero de toda la basura bancaria europea
Más información | Democracia Real Ya

¿Qué pasa en Italia? Semejanzas con España por Vicenç Navarro


¿Qué pasa en Italia? Semejanzas con España

 

Sistema Digital

Lo que está ocurriendo en Italia era, lamentablemente, predecible. Es de libro de texto. Veamos. Hace sólo un año, el Estado italiano tenía que pagar unos intereses del 4% en sus bonos públicos (a 10 años). Hoy estos intereses casi se han doblado, situándose en el 7,7%.

Si se calcula, como lo hace Mark Weisbrot, codirector del Center for Economic and Policy Research en su artículo publicado en The Guardian, (09.11.11), el coste para el Estado de la refinanciación de la deuda pública que se ofrecerá el próximo año será una cantidad enorme, equivalente a un 1% del PIB.
El Estado italiano tendrá que gastar una cantidad elevadísima para pagar los intereses de su deuda.

A ello se añade que el Estado italiano ha sido forzado a reducir su déficit público a fin de alcanzar un máximo del 3% del PIB en 2013. El coste de estas políticas (pagar los intereses más la reducción del déficit) pone al Estado italiano en una situación dificilísima. Ello explica que los mercados financieros teman (con razón) que el Estado italiano no va a poder pagar la deuda.

Y para complicarlo más, el gobierno italiano está sometido a una gran presión para que implemente medidas de gran austeridad de gasto público. El Banco Central Europeo (BCE) está exigiendo un gobierno fuerte que imponga recortes en el Estado del bienestar italiano.

Y por si no fuera poco, el Banco Central Europeo y los otros componentes de lo que se llama la Troika (la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional) están condicionando la ayuda a Italia (que se traduce en la compra por parte del BCE de la deuda pública en los mercados secundarios) a que siga unas políticas encaminadas a reducir los salarios.

Se asume que los salarios han subido demasiado en los últimos años, dificultando con ello la competitividad de la economía italiana. El BCE y su apéndice, el Banco de España, han estado diciendo lo mismo para justificar la reducción de salarios en España.

Los datos, sin embargo, no confirman tal supuesto. Según los datos de la Agencia de Estadísticas de la UE, el Eurostat, los costes laborales en Italia no han subido en comparación con los costes laborales alemanes (Alemania es siempre presentada por el BCE como el modelo a seguir).

Los costes laborales italianos eran un 80% de los alemanes en 1997 y continuaron siéndolo en 2007, cuando la crisis empezó. Como bien afirma John Weeks en su artículo “Breaking news: the Working Class caused the Italian Crisis” (Social Europe Journal, 10.11.2011), el estereotipo de que los trabajadores del sur de Europa son unos vagos y cobran demasiado (esto se ha afirmado para Grecia, Portugal, España e Italia), está siendo ampliamente promovido en los círculos financieros y empresariales de la Eurozona.

En realidad, los trabajadores italianos trabajan más horas (38 horas a la semana) que los alemanes (35,7 horas). Pero los datos nunca han frenado la reproducción de la ideología neoliberal, que continúa promoviendo la necesidad de que los gobiernos deban tomar decisiones duras e impopulares, a fin de salvar la economía. A más dureza y a más impopularidad, mayor será su eficacia en la resolución de la deuda pública y de la recesión.

 

LAS CAUSAS REALES DE LA CRISIS DE LA DEUDA

Cualquier persona con capacidad analítica puede ver que las causas del lento crecimiento económico, no están en la (falsa) exuberancia de los salarios sino en las políticas del establishment financiero y político de la UE, aliadas al establishment italiano. Veamos los datos de nuevo.

Una causa es la carencia, por parte del Estado italiano, de los instrumentos que le permitirían defenderse frente a la especulación de los mercados financieros. El Estado italiano no puede imprimir dinero y comprar su propia deuda pública, forzando una reducción de los intereses de su deuda.

El único que ahora lo puede hacer es el BCE, que lo hace a regañadientes y a última hora, con muchas quejas por parte de la banca alemana. El BCE debería explícitamente señalar que no permitirá que los intereses de la deuda pública pasen por encima de una cantidad fijada. Esto no lo hace y de hecho sus reglas internas no se lo permiten.

Debido a la presión de los Estados, el BCE ha comprado 252.000 millones de euros de bonos de los Estados de la zona euro en el último año y medio, una cifra muy menor en comparación con una cantidad equivalente a 2.000.000 millones de dólares desde 2008 que ha comprado en EEUU el Federal Reserve Board (el Banco Central estadounidense).

Otra causa son las propias políticas de austeridad impuestas por el BCE que reducen la demanda doméstica, creando la ralentización económica, la Gran Recesión y, de continuar, la Gran Depresión. Esto es lo que pasó en Grecia y está pasando en otros países.

Querer salir de la recesión a base de políticas de austeridad es profundamente erróneo, y expresa, además de la intensidad del dogma neoliberal, un desconocimiento de cómo las recesiones y depresiones se han resuelto históricamente.

El argumento de que la austeridad dará confianza a los mercados es falsa y fácilmente demostrable cuando se analizan los datos. El desastre de Grecia es el último de una larga lista de desastres causados por el dogma liberal.

Otra causa es que la burguesía italiana y muy en especial la financiera (bien representada por el nuevo director del BCE) han reducido enormemente los recursos disponibles al Estado italiano a través de políticas fiscales regresivas, incluyendo el fraude y la corrupción. Como en España, en Italia “los ricos no pagan impuestos”, y ello ocurre con la participación activa de la banca con sus paraísos fiscales y con la complicidad del Estado. Esta situación ha forzado el elevado endeudamiento del Estado, endeudamiento que ha beneficiado principalmente a los bancos italianos, alemanes y franceses, que se beneficiaban de los elevados intereses de la deuda pública italiana.

El Estado italiano rebajaba los impuestos de las rentas superiores, creando, con ello, un agujero en sus cuentas que tenía que rellenarse pidiendo dinero prestado (a unos intereses elevadísimos) a los mismos ricos a los que había regalado el dinero (a través de la bajada de impuestos). Era y es un círculo beneficioso para la burguesía italiana.

Y no hay que olvidar que la gran debilidad de las izquierdas italianas, cuyas formaciones hegemónicas se han debilitado enormemente con la incorporación en su ideario de las recetas neoliberales creando una enorme distancia entre sus bases electorales y las direcciones de los partidos, responsables de su limitada capacidad de movilización frente a un gobierno de derechas claramente corrupto.

Éstas son las causas del desastre de la deuda pública italiana y no las explicaciones que aparecen con mayor frecuencia en los mayores medios de información y persuasión. Verá el lector que hay muchas semejanzas entre lo que ocurre en Italia y lo que estamos experimentando en España.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

La recesión llama a la puerta Estudios muestran q PIB caerá en 2012 un 1% lo q llevará desempleo hasta 5,7 millones de parados


 

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OPINIÓN

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Rajoy, recuerda que algún día ‘morirás’

 

Se cuenta que en la antigua Roma, cuando un general era agasajado por el pueblo tras una campaña victoriosa, un esclavo se situaba inmediatamente detrás suyo recordando al héroe de forma pertinaz: ‘Memento mori’; ‘Memento mori’

La expresión se puede traducir como ‘recuerda que morirás’, y lo que se pretendía con ella era recordar al héroe que era de carne y hueso y, por lo tanto, mortal. No había espacio para la soberbia o la arrogancia aunque el general hubiera salido victorioso de mil batallas.

No estaría de más que alguien le recordara el latinajo a Rajoy; y no porque haya sospechas fundadas de que el gallego sea uno de esos iluminados que, como dice Toxo, caen frecuentemente en el ‘vicio de Adán’, pensar que el mundo comienza cuando uno llega al poder.

Al contrario, Rajoy presume en privado de haber recibido más estopa que ningún otro político dentro y fuera de su partido. Y es más que probable que tenga razón. Sólo Adolfo Suárez puede acreditar un mayor maltrato político y mediático. Y sin duda que las derrotas antes de llegar al poder hacen a los líderes políticos más humanos. El caso de Zapatero -que se va de Moncloa sin haber perdido directamente ninguna elección- es de libro.

Pero también es verdad que hay un cierto riesgo de que Rajoy -mal aconsejado por algunos de sus asesores- caiga en la tentación de pensar que el voluntarismo político y el hecho de que Zapatero ya no esté en Moncloa, es suficiente bagaje para salir del pozo.

Y en este sentido, no estará de más echar mano de una reunión ‘secreta’ que se produjo el pasado jueves en la que participaron los principales servicios de estudios del país, incluido el del Banco de España. Se trata de un encuentro reservado que se celebra cada cuatro meses y en el que los mayores expertos de coyuntura reflexionan sobre el momento de la economía española.

Sin cámaras y sin micrófonos, lo que permite dar rienda suelta a sus opiniones. Por supuesto que nada se ha filtrado oficialmente de aquel encuentro, pero lo dicho allí pone negro sobre blanco tanto la dimensión de la crisis como los problemas que tendrá Rajoy para gobernar.

La recesión llama a la puerta

Los papeles que allí se manejaron muestran que la economía española -consenso de los allí presentes- puede caen en 2012 nada menos que un 1%, lo que llevará el desempleo hasta los 5,7 millones de parados. O lo que es lo mismo, es muy probable que la tasa de paro supere el 24% de la población activa.

Como sostiene uno de los asistentes a la reunión, las simulaciones macroeconómicas que allí se presentaron ‘asustan’.

Algunos servicios de estudios, incluso, no descartan que el PIB caiga un 2% o un 3% el año próximo. En otras palabras, una recesión en toda regla casi un quinquenio después del comienzo de la crisis.

Los papeles ‘secretos’ de los servicios de estudios muestran que el PIB caerá en 2012 nada menos que un 1%, lo que llevará el desempleo hasta los 5,7 millones de parados. O lo que es lo mismo, es muy probable que la tasa de paro supere el 24% de la población activa.

Como sostiene uno de los asistentes a la reunión, las simulaciones que allí se presentaron ‘asustan’.

No se trata, por lo tanto, de una simple recaída durante un par de trimestres, que es la versión cuasi oficial que se traslada a los medios de comunicación, sino de una contracción importante del PIB, lo que da idea de lo que se encontrará el nuevo Gobierno.

La causa de tan lúgubre escenario tiene que ver con cuatro factores que caen a plomo sobre la economía española:

el retroceso del consumo privado por el mal comportamiento del empleo y de los salarios;

la desaceleración del comercio mundial;

la contracción del crédito a familias y empresas derivada de los nuevos requerimientos de capital que Basilea III obliga a hacer a la banca y,

por último, el efecto del ajuste fiscal, que provocará una caída significativa de la inversión pública. Sin duda, muchos e intensos problemas para un Gobierno que, paradójicamente, tendrá su mejor aliado en la crisis.

Con más de cinco millones de parados y una economía sin aliento, la capacidad de sacrificio de la ciudadanía es grande, y en eso hay consenso. Por supuesto que los sindicatos no tienen fuerza alguna para doblar el pulso a un Gobierno elegido hace muy poco con mayoría absoluta gracias a la descomposición interna y externa del PSOE y a sus propios errores.

Como sostiene en privado un dirigente del PP, lo que ocurrió en 2002, cuando Aznar retiró su propia reforma laboral, fue un error y no volverá a repetirse. Rajoy, por lo tanto, seguirá adelante con las reformas y los recortes aunque se incendien las calles, lo cual no es previsible en un contexto como el actual.

Sobre todo cuando los inspectores de la UE y del FMI van a vigilar a España de cerca a cambio de una línea de crédito que permita al Tesoro Público zafarse de los mercados al menos durante algún tiempo. Dinero fresco a cambio de ajuste y de reformas liberalizadoras, las clásicas recetas del Fondo Monetario, como bien saben los países latinoamericanos.

Este escenario de paz social -en el mundo sindical una vieja sentencia sostiene que quien no negocia el conflicto social no existe-, no es, sin embargo, suficiente para sacar adelante el país.

La agenda internacional de Rajoy

Rajoy se la juega en los próximos días si el Consejo Europeo del próximo día 9 decide incluir la tasa de paro como una de las condiciones para estar en la primera velocidad del nuevo Tratado de la UE, que supone acabar -al menos sobre el papel y en un primer momento- con la soberanía fiscal de las naciones con problemas.

Si Rajoy no consigue convencer a Merkel y Sarkozy de que el desempleo quede fuera de los criterios para tener acceso a la primera velocidad, España está muerta.

O mejor dicho, tiene por delante un largo periodo de depresión económica que empobrecerá al país.

De ahí la importancia de los contactos exteriores que estos días está cultivando Rajoy, sin duda transcendentales.

Sin duda que Rajoy merece un amplio margen de confianza y hasta el beneficio de la duda, pero yerra si quiere convertir de la noche a la mañana a España en un país presidencialista en el que las grandes decisiones las toma el líder en su misma mismidad. Sólo por eso es bueno que alguien se lo recuerde cada mañana: ‘Memento mori’; ‘Memento Mori’…

Camina en la buena dirección, por lo tanto, el hecho de que Rajoy haya querido dar prioridad a su agenda internacional, sin duda uno de los mayores errores de Zapatero (y los hay a paladas).

Pero dicho esto, sus primeros movimientos desde la calle Génova dejan sentir un cierto modelo presidencialista que es extraño y hasta extemporáneo al sistema político español.

Rajoy y sus asesores están cultivando estos días un cierto culto al líder -el que reza por nosotros cada noche y en quien confiamos nuestras cuitas cada mañana- que sin duda conlleva riesgos.

La tradición presidencialista es propia de países como Francia o EEUU, pero no de España, y Rajoy se equivocaría si profundiza en esa dirección.

Lo dicho no es juicio de intenciones. Es una constatación tras hablar uno a uno con muchos de los probables altos cargos que están llamados a jugar algún papel en el próximo Gobierno, y que acompañaron a Rajoy en la travesía del desierto.

Ninguno sabe nada sobre su futuro político inmediato, y nadie osa preguntarlo no sea que el líder lo tome a mal. Todos –incluso los dirigentes más cercanos al gallego- están a la espera de un movimiento de la esfinge.

No parece una buena señal. Los problemas de este país son de tal envergadura que es necesario trabajar en equipo y de forma colegiada para sacarlo adelante.

De nuevo el ejemplo de Zapatero -un presidente caprichoso y zascandil que se creía llamado por la Historia-, está ahí para demostrarlo.

En el caso de Rajoy, su trayectoria no conduce precisamente al optimismo.

Su equipo de colaboradores más íntimos cabe en un taxi después de haber sido vicepresidente y ministro en varias ocasiones y tras una dilatadísima carrera política.

Sin duda que Rajoy merece un amplio margen de confianza y hasta el beneficio de la duda, pero yerra si quiere convertir de la noche a la mañana a España en un país presidencialista en el que las grandes decisiones las toma el líder en su misma mismidad.

Sólo por eso es bueno que alguien se lo recuerde cada mañana: ‘Memento mori’; ‘Memento Mori’…

PASALO “La gente no tiene que pagar por las locuras de los bancos”


ENTREVISTA: Primer plano ÓLAFUR RAGNAR GRÍMSSON Presidente de Islandia

“La gente no tiene que pagar por las locuras de los bancos”

Persona es un viejo vocablo que significa máscara.

Las distintas máscaras de este hombre alto y rotundo que es Ólafur Ragnar Grímsson (Isafjodur, 1943) no dejan indiferente a nadie:

el presidente de Islandia despierta grandes adhesiones (lleva 15 años en el cargo),

pero también el rechazo cerrado de una parte de los islandeses.

Grímsson, que fue politólogo, líder socialista y hasta editor de periódicos, ha desempeñado un papel estelar durante la crisis.

Pese a que se le suponía una figura decorativa, se ha negado dos veces a sancionar una ley que obliga a los islandeses a pagar a Reino Unido y Holanda por la quiebra de uno de sus bancos, en el denominado caso Icesave.

La consultora PwC está acusada de negligencia por el Estado

“Esto no es solo una crisis económica: es una crisis política”

“Grímsson ha sido capital para evitar que Icesave sea una condena para al menos una generación de islandeses”, asegura el economista Jon Danielsson. Pero este es un lugar extremo, como sus gentes: Guderburg Bergsson, uno de los gigantes de la literatura islandesa, le atribuye “gran parte de la culpa” de la pesadilla de los últimos años por algunas de esas máscaras. “Grímsson ha cambiado varias veces de camisa, la ha perdido y ha conseguido otra que ha vuelto a perder por oportunista. Y enseguida consigue una más: sus años en la presidencia son el reflejo de una nación parecida a él, confusa y aislada”, ataca.

Grímsson recibe a EL PAÍS en su residencia, en una biblioteca luminosa -tal vez por los enormes ventanales, tal vez por los muchos libros de poesía que se agolpan en las baldas-, y antes de poner la grabadora a trabajar se interesa por España y Portugal, a cuyo primer ministro, José Sócrates, algunos tildan de “socialista neoliberal”. El presidente se arranca con una sentencia que repetirá un par de veces con ligeras variaciones durante la entrevista: “Europa no afronta solo una crisis económica: esta es una crisis política. Los Gobiernos no pueden seguir arrastrándose tras los mercados”.

Pregunta. No parece dispuesto a dar su brazo a torcer con Icesave. ¿No está asumiendo un rol que no le corresponde?

Respuesta. Hasta ahora no se había usado esa prerrogativa, pero vivimos tiempos de grandes desafíos. Lo fundamental es que Islandia es una democracia, no un sistema financiero, y que esta no es solamente una crisis económica: es una crisis política. Una de las razones por las que Islandia se está recuperando con rapidez es que el país está dándole una respuesta democrática formidable, no solo financiera. Los islandeses provocaron un cambio de Gobierno, activaron una investigación y van a cambiar la Constitución. Los referéndums se inscriben en esa onda. Las antiguas condiciones de pago eran muy injustas: las nuevas son mejores, pero si los islandeses van a tener que cargar con una deuda de sus bancos deben tener derecho a decidir.

P. Hace dos años el euro parecía un paraíso para divisas pequeñas como la corona. Ahora el viento ha cambiado y aun así el Gobierno quiere que Islandia entre en la UE. ¿Y usted?

R. Los recursos energéticos, la pesca, el turismo, todo eso ha sido clave para salir de la crisis; también la divisa lo ha sido. La fuerte depreciación es una paradoja: por un lado somos más pobres, pero por otro se eleva la competitividad de la industria.

P. Con el euro desaparecería esa ventaja.

R. Es evidente que la moneda ha sido parte de la solución y que Grecia e Irlanda no han tenido ese resorte. Pero la conveniencia o no del ingreso en la UE dependerá de la negociación. Hay una contradicción interesante: las encuestas muestran que una mayoría quiere que se siga negociando. Y una mayoría aún mayor está en contra de la entrada.

P. Islandia ha dejado caer a sus bancos y persigue a los banqueros. ¿Ve ahí un modelo islandés de salida de la crisis?

R. Tal vez no hubiera más opción que esa: los bancos eran tan grandes que no había forma de rescatarlos. Pero no importa si había o no había opciones: Islandia no acepta la idea de que la gente de la calle tenga que pagar toda la factura por las locuras de los bancos, como ha ocurrido con esas nacionalizaciones por la puerta de atrás en otros lugares. Vuelvo al argumento inicial: la solución a la crisis no es simplemente económica.

P. Se han establecido controles de capital, han subido los impuestos y el recorte en gastos sociales ha desatado el descontento popular. ¿Ese enfado va contra los bancos o contra los políticos?

R. Es difícil decirlo. Pese a los controles, el país sigue funcionando bien, y el impacto fiscal es innegable, pero era necesario y se está haciendo razonablemente bien. Las crisis son dolorosas.

P. ¿Alguien va a ir a la cárcel?

R. No soy quien debe decirlo.

P. Hace años usted hablaba del “capitalismo vikingo”, de un grupo de jóvenes banqueros “listos para conquistar el mundo”. ¿Ha cambiado su punto de vista?

R. Tal vez todo sucedió demasiado rápido y no supimos ver los riesgos: tampoco supieron verlos las agencias de calificación ni las autoridades europeas. Hubo voces críticas; como otros muchos, no supe escucharlas. Pero hay que aprender de todo esto.

ELPAIS.COM

Seis días para salvar al euro: el mercado teme la ruptura


Lleno de Energía, > 

Seis días para salvar al euro: el mercado teme la ruptura

Daniel Lacalle  03/12/2011 06:00h

Una semana estupenda en las bolsas, animadas por el acuerdo de liquidez entre el FMI y el BCE, pero también una semana que introduce más preguntas que respuestas. Por ejemplo, Estados Unidos supone un 17% del FMI. Si hay que rescatar a Italia, ¿podría aportar $107.000 millones, mientras su propio presupuesto tiene que recortarse en $1 billón? Y eso si acotamos el problema a Italia.

El problema de las noticias sobre posibles inyecciones de liquidez es que no solucionan nada porque las necesidades de refinanciación de todos los países de la OCDE superan con creces a la demanda de bonos por parte de los inversores. No es que el dinero se vaya a otros mercados, es que el endeudamiento medio de los inversores se está reduciendo mientras las necesidades de refinanciación de los países aumentan.

En el fondo de la cuestión está el problema de que el peso de los activos de la banca en Europa es excesivo (un 320% del PIB) y que Europa no crece si no se endeuda, como muestra el grafico inferior. Excluida la acumulación de deuda en el sistema, el milagro europeo ha sido casi inexistente. Ahora, tras meses y meses de engañarnos con tonterías del estilo de “el problema es Grecia” y “la deuda sobre PIB es menor que Japón”, no queda tiempo. Europa y el Euro no llegan a Junio si explota Italia y España con ella, con más de €500.000 millones que refinanciar.

¿Por qué se teme la ruptura del Euro?

Según el Wall Street Journal, el 54% de los directores financieros de Europa esperan una ruptura del Euro y tienen planes de contingencia para sacar sus depósitos. Yo no estoy convencido de que sea así, pero el temor esta ahí.

Tres razones fundamentales:

- Las necesidades de refinanciación de los países europeos (€1.2 billones en 2012) añadidas a la contracción de PIB inevitable, puede llevar a Europa a tener unos gastos financieros que superen el 30% de sus ingresos totales. Y la solución que propugnan algunos de aumentar el gasto para apoyar el PIB se desmonta fácilmente viendo el grafico superior. El umbral del modelo de saturación de deuda, es decir, cuando una unidad adicional de deuda genera PIB cero o negativo, se sobrepasó hace muchos, muchos años.

Un par de países no pueden rescatar a todos los demás. El problema de los países periféricos no era correcto. El problema de deuda incluía, como ya hemos dicho aquí, a Francia y otros países centroeuropeos. Francia, según un informe de Egan-Jones, superará el 108.6% de deuda sobre PIB en Junio de 2012 mientras tiene que buscar un modo de rescatar a sus principales bancos, cuyos activos suponen un 240% del PIB del país.

El único efecto positivo de mantenerse en el Euro es poder financiarse a tipos atractivos y contar con una moneda fuerte en un entorno comercial y financiero protector. Si se pierden esos beneficios, el impacto social y político de mantenerse en el euro es demasiado alto comparado con la posibilidad de salirse, devaluar la moneda local y re-financiar la deuda. Es decir, el coste financiero de mantener la moneda única no compensa la ruina económica y social de cargar a los ciudadanos con el coste.

Imprimir moneda no funcionaría porque el Euro no se utiliza ni en el 15% de las transacciones mundiales. Los que piden que Europa imprima piensan que es una gran idea. Bajaría la deuda en euros devaluados, se crearía un poco de inflación, y se incentivaría la competitividad. ¿No? No. Generaría hiperinflación porque esos euros no se utilizan globalmente. No funciona ni en Estados Unidos, y eso que el 75% de las transacciones mundiales se hacen en dólares, o en Reino Unido, que cuenta con la City como motor. Igual que el modelo de saturación de deuda, el de devaluación no funciona. Solo genera una masiva transferencia de dinero del bolsillo del ahorrador al del deudor. 

¿Por qué es difícil que se rompa el Euro?

- El problema que se generaría a la banca, y el enorme, brutal peso que la misma tiene en la economía europea, un 320% del PIB comparado con un 89% en EEUU, es precisamente lo que hace que sea difícil la ruptura.

- La otra razón es que Alemania sufriría una gravísima recesión, con su moneda apreciándose brutalmente y perdiendo exportaciones, ya que vende un 65% de sus bienes y servicios a la UE. Pero me preocupa que las empresas alemanas que he visto recientemente me digan “hemos tenido que luchar contra una recesión y una moneda fuerte muchas veces” y “el coste para Alemania de rescatar a los países europeos supondría una perdida de PIB anual de 2% sin ninguna contrapartida”.

- La unidad fiscal es lo único que puede salvar al Euro, y ahora las opciones para rechazarla son muy limitadas, pero ¿es aceptable? ¿Cuánto tiempo llevaría instrumentalizarla? ¿Creemos en una Unión Europea que jamás ha sabido reducir su presupuesto? ¿Quién va a ser el garante de su ejecución? ¿Quién y como impone las multas y penalizaciones? ¿Se acatarían? Porque las medidas de moderación presupuestaria ya están en el reglamento de la UE, pero se las ha saltado hasta el apuntador. Y la pregunta del millón. ¿Realmente pensamos que Europa va a atraer capital si todo ello se impone y la presión fiscal se dispara mientras el PIB se contrae?.

La única solución es que los bancos europeos, todos, reduzcan sus balances, endeudados hasta 30 veces sus activos, y que emitan capital de manera masiva. La entelequia de que el mercado está cerrado es falsa. Es cuestión de precio.

Los Hedge Funds Apuestan Por La Ruptura a Medio Plazo y el Bazooka a Corto.

En este entorno, el mercado apuesta por la continuación de la política del avestruz, lo que yo llamo “esconder y extender”. En seis días, un nuevo chute de liquidez al sistema con el BCE bajando tipos, y probablemente un aumento del balance de $1 billón. Y lo mejor, la propuesta de Redemption Fund, que “empaquetaría” la deuda de los países por encima del 60% del PIB hasta 2013 debajo de la alfombra y extendida 20 años. Y piensan que así van a poder refinanciarse a coste inferior. Esconder y Extender.

Más madera. Y en Junio de 2012 ese dinero… ¡se fue! porque el chute de €1billon ni siquiera cubre un 80% de las necesidades de refinanciación de la UE de 2012. Es decir, no se repaga deuda. Y el problema ya no será solo Italia y España, sino Francia.

Es por eso que gran parte de los Hedge Funds apuestan a corto plazo por una cartera neutral, largo España e Italia y corto Finlandia, Francia y Alemania.

Los Hedge Funds están aumentando sus posiciones cortas cada vez que sube la bolsa, sobre todo en valores como SAP, Basf, o Deutsche Bank preparando un escenario que hunde la competitividad de Alemania, endeuda más al sistema y aumenta el riesgo de recesión. Y con ese nuevo vial de crack al adicto, la apuesta a corto plazo, si se cumple el pronóstico, beneficiaría relativamente a España e Italia. En Junio, ya veremos. Los políticos siguen creyendo que la tarta de crédito está a su disposición cuando quieran, como quieran y al coste que quieran. Wishful thinking, como decía el grupo China Crisis. Si no reaccionan con rapidez, la solución, que hoy es compleja, será simplemente inexistente.

http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2011/12/03/seis-dias-para-salvar-al-euro-el-mercado-teme-la-ruptura-6366/

La alternativa del diablo


 

ANÁLISIS

La alternativa del diablo

JUAN IGNACIO CRESPO 02/12/2011 ELPAIS.COM

Los últimos acontecimientos van situando a la zona euro y, sobre todo, a Alemania y al Banco Central Europeo (BCE) ante una disyuntiva feroz: inflación moderada o desastre.

El acuerdo entre bancos centrales hecho público anteayer lo ha puesto de relieve una vez más, ya que las operaciones de permuta financiera (swaps) anunciadas buscan proporcionar financiación en dólares a los bancos europeos, que cada vez tienen más difícil el acceso a esa moneda.

Como en todas las operaciones masivas y espectaculares siempre habrá quien se pregunte cómo de mal estarán las cosas para que sea necesario algo así. ¡Qué importa!

Los bancos centrales hicieron esta vez lo correcto: que ninguna entidad solvente caiga en un momento tan delicado en que, probablemente, no se puede dejar caer ni a las insolventes, por la amenaza de un efecto dominó bancario. Si alguien tiene dudas, que recuerde Lehman Brothers.

Por lo que parece, y como ayuda adicional, la próxima semana el BCE aprobará los préstamos a tres años a los bancos: a este paso, y en el límite, tendrá en el activo de su balance a la mitad de la banca europea.

Con la operación de anteayer los mercados se han tranquilizado por unos días. Pero esa operación ha recordado la extremada debilidad del sistema bancario europeo y, por ende, del mundial.

Diciéndolo de manera muy concentrada: la maquinaria del sistema financiero está funcionando a cámara cada vez más lenta, y esa es ahora la mayor amenaza para la economía mundial.

La causa última e impalpable es la falta de confianza entre los bancos, algo que en su primer brote virulento sirvió para dar el banderazo de salida de la crisis en agosto de 2007.

Pero este brote actual es especialmente pernicioso: parte de las garantías de calidad que pueden aportar los bancos para obtener financiación ya han sido utilizadas y, además, se está reduciendo la velocidad de circulación de las garantías todas (a casi la mitad, entre 2007 y 2010, según un estudio en el FMI).

Tras cuatro años de crisis del crédito, los bancos y los Estados están entrelazados en un abrazo mortal: los primeros tienen en su balance la deuda de los Estados y estos se encuentran en una situación de tal debilidad presupuestaria que les impide recapitalizar a los bancos adecuadamente (una ironía más de la crisis: aunque quisiera nacionalizarlos quizá no podrían…).

De ahí que, aunque haya que acordar medidas de largo plazo (como la integración fiscal y la constitución de un Tesoro único europeo o, al menos, de una Agencia Europea de la Deuda), y aunque los Gobiernos tengan que hacer lo que tienen que hacer (reducción del déficit y reformas) las medidas urgentes en Europa solo pueden venir del único bombero que queda operativo en la plaza: el BCE.

Con permiso de Alemania que tendrá que optar entre recuperar en euros depreciados los préstamos que, a veces, tan alocadamente concedió; o no recuperarlos en absoluto; entre que su mercado cuasi cautivo, Europa, se mantenga solvente o caiga en la bancarrota.

También para el BCE se abre una alternativa del diablo: elegir entre tener alojada en su balance la mitad de la banca europea; o la mitad del mercado de deuda pública, o ambas cosas a la vez. Si optara por lo primero, no estabilizaría lo segundo y conseguiría lo tercero.

Mejor, pues, que elija lo segundo (si compra deuda italiana y española al 5% los bancos mejorarán automáticamente). Y pronto. O un día cercano se desayunará (nos desayunaremos) con el inicio de un efecto dominó de quiebra de Estados y bancos que arrasará con todo. En menos de lo que tarda en decirse Banco Central Europeo.

Juan Ignacio Crespo es analista financiero.

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