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La primavera árabe a un año vista Qué pasó y qué va a pasar


19/12/2011La primavera árabe a un año vistax Andoni Baserrigorri    ::    Más articulos de esta autora/or: Más artículosLos países del ALBA no han dudado ni medio instante en apoyar a Siria como no dudaron en apoyar a Libia. Al contrario de las izquierdas glamurosas europeas

Cuando hace un año, un joven tunecino se daba fuego a lo bonzo, desesperado por la situación de desempleo y falta de futuro, no podía imaginar que tras su acción se iba a celebrar uno de los mayores actos de hipocresia que ha dado el incipiente siglo XXI.

Pensar que el imperialismo y sus gobiernos títeres se vieron sorprendidos por la desesperación del joven y las redes sociales es ciertamente de personas muy crédulas. O que nos intentan hacer creer en ruedas de molinos.

Los procesos que se han dado en el norte de África y otros países árabes, están previstos por el imperialismo desde hace muchos meses y años y las potencias occidentales ya preparaban la agresión, con la intención de imponer gobiernos neocoloniales y de esa manera volver a robar las riquezas naturales que precisa el capitalismo para subsistir.

Solo así se entiende que desde hace varios años, los europeos y los yanquees, cuando negociaban con Libia y compraban su petróleo, en “el buen rollito” que se generaba en la compra-venta incluían una petición a Libia que traía veneno: desprenderse de sus baterías antiaéreas. El mensaje era que ahora que la “normalidad” reinaba en las relaciones Libio-Occidentales de nada necesitaba el país árabe de ese armamento.

Y no solo eso, hicieron desistir y renunciar a Libia de su programa nuclear. Lograron en definitiva, una Libia indefensa, ante la agresión que tenían en mente desde 2003.

Armar a una oposición pro-occidental a la cual sobornaron con muchísimo dinero y una promesa de ser ellos quienes gestionasen la Libia post-Gadaffi y demonizar a este fue sencillamente el resto. Ya estaba preparado el campo de operaciones para una agresión imperialista del siglo XXI, pero con las mismas intenciones de las del siglo XIX. Robar riquezas.

Esta guerra que ha ocasionado miles de muertos y calamidades y que ha destrozado el país que mejores condiciones de vida tenía de todo el Magreb no fue fruto de una “espontanea rebelión” como nos han hecho creer.

Esta guerra estaba incluida en un ambicioso plan bélico, que los países capitalistas occidentales han elaborado para conseguir la totalidad de las fuentes naturales de riqueza de los pueblos árabes y contribuir al aislamiento de sus grandes objetivos: Rusia y China.

El problema es que una parte de la izquierda europea, “intelectuales” de medio pelo y algún medio de izquierdas, no solo han creído esa versión. Es que además con su actitud han contribuido a crear confusión entre la izquierda, y han logrado que la solidaridad imprescindible hacia el pueblo libio, no haya sido lo importante que debía haber sido.

Y siguen erre que erre, pensando que tras los acontecimientos de Libia, había una romántica revolución popular.

Quizás su empecinamiento se deba a posturas sectarias en las que históricamente se han visto cómodos (ciertos grupos troskystas) o a su pertenencia a una imaginaria Izquierda glamurosa-intelectualoide de personas y colectivos, empapados de cierto pacifismo memo o acomplejada de una pasado en el cual apoyaron países o revoluciones de los cuales renegaron muy pronto, y es que algunos…siempre a caballo ganador y para donde sopla el viento.

Y se repite la historia en Siria. El mismo guion y los mismos actores. Un gobierno progresista, anti imperialista que es demonizado por los mass medias occidentales. Un gobierno que no es integrista. Un grupo de opositores terroristas que tratan de imponer la Sharia con el permiso de Occidente.

Y una izquierda presuntamente glamurosa e intelectualoide, que tacha de “dictador” al presidente legítimo de Siria y apoya a la derecha islamista. Digo bien.

La oposición en Siria es una amalgama de integristas islámicos a la derecha de Atila, que persiguen imponer un gobierno medieval ultra religioso. Y a esos apoyan estos “izquierdistas” de salón y estas sectas que se disfrazan tras siglas robadas.

Se puede pensar de todo, pero lo que no se puede o no se debe al menos es engañar al personal. Nadie en sus cabales puede creerse que estas revoluciones han sido espontaneas y menos sabiendo y conociendo datos que trascendieron y de los cuales algunos se han comentado en este trabajo.

Si el imperialismo llevaba años convenciendo a Gadaffi en el sentido de que retirase sus antiaéreos, era porque estaba preparando una agresión y si de repente han aparecido estos románticos movimientos de liberación en Libia es porque no eran tan espontáneos y si fruto de una conspiración de Occidente.

Por eso Rusia ha enviado a Siria defensa antiaérea. Y quizás esta reacción rusa sea la que salve a Siria de una agresión imperialista. Y por eso esta en contacto con Irán, porque saben que Irán es otra pieza codiciada por Occidente.

Y por eso los países del ALBA no han dudado ni medio instante en apoyar a Siria como no dudaron en apoyar a Libia. Al contrario de las izquierdas glamurosas europeas, esas izquierdas que se autodefinen como “pacifistas y democráticas” (Yo les pregunto que sentido le dan a la palabra pacifismo y democracia, aunque me temo que le den el sentido burgués) países como Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia o Nicaragua, lo tienen claro y repudian estas revoluciones naranjas programadas desde Washington y con el apoyo entusiasta de estas izquierdas de salón.

Y es curioso como de Yemen por ejemplo o de Bahréin se habla menos. No digamos de tiranías medievales como las del golfo o la misma Arabia Saudí. El imperialismo esta jugando fuerte en medio oriente ante la pasividad de la izquierda mundial, cuando no el apoyo mas o menos explicito de otra parte de la misma izquierda que parece tener vendettas con países que de alguna manera u otra eran aliados de la URSS. Les puede su odio y sectarismo.

Y quizás la siguiente zona del mundo en dirigir sus misiles sean los países del ALBA. Las televisiones del capitalismo nos hablaran de terribles dictadores en Caracas, La Paz y La Habana. Armaran a la gusanera y fabricarán rebeliones que justifiquen sus agresiones y matanzas. Y yo pregunto….¿Que papel va a jugar en ese escenario las izquierdas guays del Paraguay?

Dice un refrán que para engañar, el diablo mienta las sagradas escrituras. Para engañar algunas izquierdas nos hablan de anti capitalismo.

http://www.lahaine.org/index.php?p=58284

La Guerra contra Siria,

que pasó y que va a pasar

Artículos de Opinión | David Urra | 20-12-2011

I.- La Guerra Silenciosa. Para nadie era un secreto -fue revelado recientemente por altos personeros del los actuales y precedentes gobiernos de EE.UU – que este país había planificado la actual ofensiva en el Medio Oriente e instruido al aparato de “generación de conflictos” que preparara el Plan de Guerra psicológico-informativa para lograr los objetivos planteados.

El Departamento de Estado, los Órganos de Seguridad Nacional agrupados y bajo un mando único y el Departamento de Defensa, se dieron a la tarea de organizar todos los pormenores necesarios que permitirían cumplir con la estrategia ya aprobada en el Club Bilderberg.

En este caso se debió comenzar con la estratificación de la sociedad, lo que implicaba separar por grupos de interés el espectro social sirio: militares; jóvenes; oposición intelectual interna y externa; líderes de opinión; académicos; etc.

La tarea consiste en crear auditorios objetivos y los canales de comunicación política dentro de estos auditorios, por intermedio de los cuales se transmitirá posteriormente la influencia psicológico- informativa de un receptor a otro.

Es necesario destacar que durante este proceso se incluyen igualmente, tanto los partidarios del Gobierno sirio y sus autoridades, como los opositores, solo que las acciones a desarrollar con unos y otros difieren en forma y contenido. Igualmente se consideran aquellos grupos sociales que no tienen una definición política, ni con el Gobierno ni con la oposición.

Los medios masivos de difusión (MMD) occidentales juegan un papel fundamental en la realización de las acciones psicológico-informativas que se están desarrollando en Siria, no solo por su influencia en la opinión pública interna e internacional, sino y porque sirven de patrón para conocer las líneas de desarrollo de las operaciones psicológicas en curso y permiten medir sus resultados y corregir el curso.

Si observamos el empleo de los MMD nos percataremos como estos han tratado de definir grupos que responden a intereses comunes (supuesta democratización de la sociedad, aparición de líderes informales que “ayudan” a aglutinar y dirigir la “explosión” espontanea de inconformidad de los ciudadanos), dentro de la sociedad Siria.

Estos grupos fueron estructurados a partir de los hechos provocados en la ciudad de Deraa en el sur de Siria, zona donde existen las premisas necesarias para activar la acción de los opositores al Gobierno Sirio.

Por otro lado se empezó a conformar una “oposición” externa, compuesta por intelectuales que viven fuera de Siria, con el objetivo de darle una imagen aceptable y canalizar de esta forma la “revolución democrática”.

Paralelamente se desarrolla una amplia y certera campaña de manipulación psicológico-informativa de la opinión pública internacional, que incluye medios, métodos y procedimientos diplomáticos, políticos, informativos, económicos, financieros y militares.

Todas estas acciones conllevan a la polarización de los grupos en conflicto. Por un lado, los grupos internos creados asumen la inclinación política que se les induce desde los centros de poder occidental, generando un enfrentamiento que en determinado momento paso a ser violento. Por otro, el Gobierno se ve obligado a “reprimir” los grupos armados, lo que permite crear una matriz informativa que justifique la intervención.

De esta forma tenemos que, primero se estimuló la creación de estratos que se fueron formando con el objetivo de emplearlos en la desestabilización del país y posteriormente se activaron para radicalizar el proceso.

De forma simultanea se organizó una campaña de satanización del Presidente Sirio Bashar al Asad empleando para ello los medios diplomáticos (Liga Árabe, Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Organizaciones no Gubernamentales) y a su vez en el plano económico-financiero se bloquean cuentas y se cierran mercados con el objetivo de limitar los accesos a recursos básicos de supervivencia del país y con esto tratar de provocar malestar y desesperación en determinados estratos de la población que apoyan al gobierno y que culparían supuestamente a este de las penurias por las que pasan.

La utilización de la violencia en las acciones de los grupos opositores y su posterior manipulación y sobredimensionamiento por parte de los MMD y representantes de organizaciones afines a occidente, permiten además influir sobre la opinión pública internacional en interés de crear un consenso que permita justificar acciones militares para “salvaguardar” a la población civil y detener el conflicto.

Es de esperar que dentro de las operaciones psicológicas que se desarrollan en Siria se incluyan aquellas dirigidas a los miembros de las FF.AA y sus familiares.

En otros casos recientes – Iraq, Libia- las potencias occidentales han penetrado los altos mandos y mandos intermedios de los cuerpos armados, logrando un eficiente nivel de comprometimiento y deserción, lo que ha facilitado las acciones de los agresores para el logro de su objetivo con una menor resistencia.

Sincronizadamente se realizan en Siria diversas operaciones psicológicas contra los miembros de la FF.AA, con el objetivo de generar confusión y temor. Por un lado se pretende hacer creer que los grupos armados por occidente dentro de Siria representan al pueblo y las FF.AA no deberán combatir contra ellos so pena de violar los Derechos Humanos. Igualmente se desea instalar una sensación de temor y miedo a represalias y posteriores ajustes de cuenta.

II.- Situación actual del conflicto.

Las operaciones psicológico-informativas que se desarrollan contra Siria se encuentran en el siguiente punto de acción:

Realización de acciones violentas por grupos activos que son pertrechados desde el exterior para generar caos, confusión y de esta forma servir de pretexto para sanciones y acciones punitivas.

El Gobierno está movilizando a sus simpatizantes para enfrentar la Guerra impuesta al país, empleando los medios a su alcance y preparar a la población para enfrentar acciones más violentas en un futuro cercano.

Está en pleno desarrollo una operación informativa empleando medios diplomáticos y políticos (chantajes y presiones) con el objetivo de lograr el consenso necesario en la arena internacional que permita la realización de una operación militar contra Siria con el empleo de medios aéreos, navales y terrestres.

El Gobierno está tratando de fortalecer su posición con países que no tienen una actitud hostil (Rusia, China, Argelia, Irán, Líbano, América Latina) hacia Siria, con el objetivo de crear un frente que se oponga en el plano diplomático, político, financiero, económico y militar al bloque occidental. La OTAN con EE.UU a la cabeza, está dando los primeros pasos para la realización de una operación militar a gran escala contra Siria.

La presencia del portaviones George Washington y su escolta en las aguas cercanas a la zona, el traslado y refuerzo de tropas en Qatar y Arabia Saudita y los preparativos en Turquía son síntomas inequívocos de que están en marcha los preparativos para la invasión. A diferencia del conflicto con Libia e Iraq, la posición rusa marca la diferencia.

Las experiencias de estos dos conflictos demuestran que las concesiones que China y Rusia hicieron a occidente no condujeron a nada bueno.

El Gobierno ruso por fin comprendió que las apetencias hegemónicas de EE.UU no serán saciadas con nada y el cerco que se teje alrededor de estas dos potencias cada vez se cierra más. Por primera vez Rusia declara que la real causa del conflicto son los grupos irregulares que occidente armó para desestabilizar a Siria.

III.- Acciones a desarrollar por el “Eje de la Guerra”.

Siguiendo el esquema de las operaciones psicológico-informativas, occidente deberá comenzar a ejecutar la última parte del Plan que conllevaría al logro de sus objetivos.

Si bien las estrategias no han sido homogéneas en los conflictos anteriores (Yugoslavia, Afganistán, Iraq y Libia), determinado esto por las diferencias de todo tipo que surgieron en cada caso, parece haber un consenso de que el esquema Libio es el más cercano a seguir en este caso.

En él se resumen de algún modo las experiencias adquiridas anteriormente y la intención de minimizar el componente militar o violento por razones obvias (su costo político, su sesgo psicológico, su costo financiero y su acción corrosiva sobre la imagen). Claro que, Siria no es Libia y tiene sus especificidades.

No hay una oposición interna estructurada. No hay un liderazgo ni institucional ni personal de la oposición. El Gobierno sirio está más centrado en su accionar y tiene un respaldo real que no se puede subestimar. Rusia ha asumido una posición firme y ha pertrechado a Siria con medios que pueden ser decisivos si los saben emplear correctamente. Las FF.AA Sirias parecen tener mayor cohesión combativa.

Solo le queda a occidente subir la espiral de violencia y lanzarse a una invasión o emplear la variante de desgaste si no está seguro de que puede triunfar.

Las acciones a realizar en estos casos se pudieran agrupar de la siguiente forma:

a) Informativas.- El empleo de los MMD juega un importante papel en esta etapa de desarrollo de la guerra. Por un lado es necesario “justificar” ante la opinión pública internacional y muy especialmente ante la opinión publica de los países miembros del “Eje de la Guerra” (EE.UU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Canadá), la posible realización de “bombardeos humanitarios” y posterior invasión terrestre, considerando los costos financieros, en vidas humanas e imagen política que esta operación conlleva.

Por otro lado se necesita provocar cambios en la psiquis de los sirios que generen un malestar conducente a la sublevación y derrocamiento del actual Gobierno.

En el campo de la computación y las nuevas tecnologías de comunicación se hace indispensable difundir un ambiente de inseguridad, malestar y desasosiego que permita influenciar desfavorablemente en el estado de ánimo de la población. Para ello se emplearan métodos clásicos como el de los rumores, las mistificaciones, los espejismos y fundamentalmente el empleo de recursos psicológicos que permitan reblandecer la ideología predominante. Ya se conoce de la captura en territorio Sirio por parte de las fuerzas gubernamentales, de modernos equipos de comunicación entregados por occidente a los “rebeldes”.

Igualmente ya deben de estar operando en las cercanías de Siria múltiples estaciones de radio que bajo los apelativos de “Libertad”, “Democracia”, “Unidad”, transmiten los mensajes para la subversión informativa. Esto se incrementará según se acerque el momento de comenzar la operación a gran escala. Debemos considerar también el empleo de la TV en un país donde su uso esta difundido de forma masiva.

Para ello entraran en operaciones los “Comando Solo”, aviones equipados especialmente para la Guerra electrónica y que poseen entre sus características el poder operar desde fuera del territorio nacional, además de generar múltiples transmisiones al unísono tanto de radio como de TV. Igualmente posee equipamiento para detectar las frecuencias de trabajo de los medios enemigos y para bloquear su salida al aire, sustituyéndola por las propias.

Es de esperar que las fuerzas del Comando de Operaciones Especiales radicado en Fort Bregg tenga ya un levantamiento de todas las emisoras radiales y televisivas de Siria, su frecuencia de trabajo, localizaciones y régimen de transmisiones y en algún momento se procederá a silenciarlas ya sea por medios electrónicos – empleando el “Comando Solo” – o por medios militares, para posteriormente sustituirlas por transmisiones subversivas desde los territorios aledaños al país, o el propio “Comando Solo”.

Aunque ya debe de estarse empleando masivamente el uso de folletos y octavillas, estas se incrementaran de forma sustancial en momentos previos a los bombardeos y la invasión, ya que se ha demostrado su eficacia para la influencia psicológica, fundamentalmente entre los miembros de las FF.AA.

Los mensajes estarán dirigidos a suplantar la decisión de defender su país por parte de los sirios mediante el miedo, los rumores falsos, la creación del mito a la superioridad de la OTAN, las prebendas económicas y los supuestos objetivos “humanitarios” que tienen los soldados invasores.

EE.UU y la OTAN mantendrán su presión sobre la Liga Árabe, organización compuesta fundamentalmente por Monarquías y Gobiernos corruptos al servicio de occidente, para lograr una condena definitiva y un pasaporte para la realización de la invasión que comenzara con un periodo de ablandamiento y desgaste sistemático con el empleo de misiles de largo alcance y la aviación embarcada y estratégica.

No faltarán las presiones sobre la ONU y sus instituciones para que sancione de una forma u otra a Siria. Aunque EE.UU conoce que Rusia vetará cualquier intento de resolución condenatoria en el “Consejo de Guerra” de la ONU, el objetivo de la presión es crear una “imagen informativa” de Rusia, poniéndola en una disyuntiva de tener que apoyar a un “régimen cruel y totalitario”.

Por ultimo no podemos dejar de señalar algunos ejemplos de determinadas leyes de la influencia informativa:

La mentira deberá ser en cierta forma dosificada y mantener la apariencia de veracidad; La necesidad de tener una idea clara de lo que espera el auditorio, lo que permitirá crear un ilusión elaborada específicamente para este auditorio; Emplear la “lógica de acción colectiva” de la responsabilidad mutua;

Emplear la información obtenida y no divulgada, que sea contraria a la línea oficial. Referirse a los “principios sagrados” de la nación. Emplear los símbolos y las simbolizaciones de acuerdo a la tecnología de la imitación, utilizando como medios más efectivos las metáforas, mitos y rituales.

b) Psicológicas.- En realidad todas las medidas y acciones que realiza el “Eje de la Guerra”, están encaminadas a la influencia psicológica ya sea de la población siria, como de la comunidad internacional.

Hay acciones específicas que están enmarcadas dentro de lo puramente psicológico. Entre estas se encuentran:

Creación de terror y pánico entre la población y los miembros de las FF.AA para desmoralizarlos y disminuir su fe en la defensa y la capacidad de lograr el éxito. Acciones para generar un sentimiento de confusión en las fuerzas de defensa del país y hacer creer que es inferior y no tiene posibilidades de contrarrestar la fuerza del agresor.

Tratar de mostrar una superioridad de la técnica militar y el armamento, que conllevaría no solo a una derrota “inevitable”, sino y a grandes pérdidas humanas y materiales.

Impulsar a los militares a la deserción, prometiéndoles grandes sumas de dinero y un trato “digno” e indulgente, lo que los “salvaría” de una inevitable derrota. En algunos casos se muestran algunos desertores que supuestamente están disfrutando de la “libertad” y “generosidad” de los agresores.

c) Militares.- La realización de acciones militares representa el elemento más controvertido de los enfrentamientos que actualmente está llevando el “Eje de la Guerra”. Los casos de Yugoslavia, Afganistán, Iraq y Libia, por mencionar solo algunos, demuestran cuan complicadas y contradictorias pueden ser las acciones militares.

El problema fundamental radica en los aspectos negativos que traen aparejadas estas acciones y que no siempre se pueden asumir con facilidad, incluso si se logran los objetivos trazados, que casi siempre incluyen el derrocamiento del Gobierno existente y la instauración de una administración dócil a los intereses de occidente.

Ante todo es necesario tener en cuenta que para derrocar un Gobierno es necesario quitarle el poder a los que lo ostentan, destruir sus órganos de seguridad y convencer a la población que esto es lo correcto y más conveniente para el país.

En la mayoría de los casos es inevitable utilizar la fuerza, lo que a su vez trae aparejado: Grandes gastos financieros; enorme costo político; creación de un sentimiento de animadversión de la población agredida contra los agresores; gran destrucción de instalaciones militares, industriales, y civiles; cuantiosas pérdidas humanas por ambos bandos y una prolongada contaminación ambiental.

En Siria el “Eje de la Guerra” no puede obtener estos objetivos sin este costo. Para ello se desarrolla la Guerra psicológico-informativa, tratando de minimizar la campaña bélica y con esto lograr con menos traumas los objetivos trazados. Solo que Siria no es Libia y difícilmente la OTAN podrá estructurar el “paseo” que constituyó la campaña Libia.

Para ello están organizando un ataque fulminante que provoque un quiebre de la resistencia en el menor tiempo posible. En este caso se necesita de la participación de aliados mediorientales (Turquía, Jordania, Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes), con apoyo, fundamentalmente logístico y de inteligencia, de Israel.

Algunos se preguntaran y ¿Por qué no Israel? El tema israelí es muy complejo, primero que todo su colaboración haría inviable la participación de otros países árabes que no confían en ellos y generaría una verdadera revolución contra esta guerra, a favor de Siria, en el Medio Oriente.

Por otro lado al Líbano no le convendría esta coyuntura pues Hizbolla lanzaría una ofensiva y generaría una situación insostenible al frágil Gobierno libanes.

La situación en Turquía no es menos problemática pues, para lanzar una invasión terrestre es indispensable utilizar territorio turco y esto produciría un eventual levantamiento de los kurdos en Turquía que serían difíciles de controlar.

Hay que considerar que Siria está demasiado cerca de Israel y con los nuevos medios que Rusia puso a su disposición, incluyendo los Sistemas Antiaéreos S-300 y los complejos de cohetería costeros, pueden golpear con facilidad los medios aéreos y navales israelíes.

Por último la OTAN le tiene una gran desconfianza a los dirigentes israelíes, que en caso de verse en una situación embarazosa y presionado por los extremistas de derecha que dictan las reglas en Israel, emplee su arsenal nuclear y generen una catástrofe de incalculables proporciones.

En síntesis Israel apoyara desde la sombra.

No se puede dejar de tener en cuenta la reciente renuncia, hecha oficial por parte de EE.UU, del Tratado sobre Fuerzas Armadas Regulares en Europa (AFARE), firmado con Rusia en 1990 y que Moscú había prorrogado en el 2007, buscando mantenerlo vivo hasta que se llegara a un nuevo acuerdo.

Es sintomático que, a pesar que desde el 2007 este acuerdo estaba prácticamente muerto, es solo ahora que el Gobierno de EE.UU lo denuncia ante Moscú, lo que hace pensar a muchos analistas que esto está relacionado con los movimientos de Fuerzas que este país necesita desplegar en Turquía y que sería interpretado por Rusia como una violación del tratado.

En estos momentos las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE) de los países integrantes del “Eje de la Guerra” deben de estar operando en suelo Sirio e incrementarán sus operaciones en la medida en que se acerque el momento de la operación de invasión.

Las misiones fundamentales a cumplir por las FOE serán:

Determinar los objetivos y dirigir posteriormente los ataques a desarrollar por la aviación y los misiles de largo alcance durante los bombardeos de desgaste contra Siria. Preparar el terreno para las acciones de la invasión terrestre lo que incluye labores de inteligencia y reconocimiento del terreno.

Dar apoyo a los grupos “rebeldes”, prepararlos y mejorar su accionamiento táctico. Organizar actos terroristas para infundir pánico, caos y confusión entre la población siria y las fuerzas de Seguridad.

A su vez debilitar la infraestructura económica del país. Realización de acciones diversionistas contra las redes de comunicación y transmisión de datos, con el objetivo de limitar el mando de la defensa y desorganizar la economía.

Captura o eliminación de personalidades sirias que apoyen al Gobierno. Desarrollar acciones violentas contra determinados grupos étnicos, con el objetivo de culpar a otro grupo existente en el país y de esta forma confrontarlos en una lucha fratricida que debilitaría la unidad nacional en una nación donde las relaciones interétnicas son un modelo para la región.

IV.- Contramedidas.

Con anterioridad dijimos que Siria no es Iraq, ni Afganistán, ni Libia. Los dirigentes sirios han comprendido el peligro que sobre su país se cierne y deben de actuar acorde a las circunstancias.

La agresión militar es inminente y el “Eje de la Guerra” no se detendrá si piensa que puede tener éxito en su campaña, por lo que la única opción que le queda a Siria es tomar todas las contramedidas pertinentes para demostrar a occidente que el costo de una intervención militar es impagable.

Considerando las experiencias acumuladas en otros conflictos como el de Vietnam, Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Sudan y Libia, además de los éxitos que en esta materia han tenido países sometidos a planes y operaciones psicológico-informativas como son los casos de Cuba, Corea del Norte, Irán, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y otros, los dirigentes sirios deberán implementar un conjunto de contramedidas indispensables para salvaguardar su soberanía e integridad territorial.

Estas acciones se pueden agrupar de la siguiente forma:

1. Contramedidas Diplomáticas.- En este campo Siria debe desarrollar una fuerte campaña de esclarecimiento del carácter soberano de sus acciones, haciendo hincapié en los países que apoyan a su Gobierno y en aquellos que tienen una posición aparentemente neutral.

Deben ser impetuosos en los organismos internacionales para mostrar su verdad y fundamentalmente emplear con mucha creatividad las razones que los asisten, mostrando las pruebas que obran en su poder de la injerencia extranjera en su territorio y utilizando todas las posibilidades que los MMD le ofrecen en este sentido.

Igualmente importante para los sirios será poner en la ilegitimidad a la Liga Árabe, apoyándose fundamentalmente en la relación de subordinación que tienen las monarquías árabes con EE.UU.

Sería igualmente significativo si Siria lograra convencer a los países que la apoyan de una forma u otra de salir de la Liga Árabe, con el argumento de que en un futuro cercano serán ellos posiblemente los acusados y demostrándole que la Liga ya no responde a los intereses de los pueblos en la región.

Por otro lado fortalecer el papel de Rusia y otros países que apoyan a Siria sería fundamental para crear un concierto de voces que hagan percibir a la opinión pública internacional que no existe un estado de opinión mayoritario que favorezca la actitud de occidente de derrocar al Gobierno sirio.

1. Contramedidas Psicológico-Informativas.- El Gobierno sirio debe estar consciente de que occidente empleará todo su arsenal tecnológico para imponer el control informativo, fundamentalmente dentro del territorio de la nación árabe, empleando para ello todo tipo de métodos entre los que se encuentran las falsificaciones, el descredito, la distracción, la intimidación, el rumor, la desestabilización, etc.

De hecho algunos de estos métodos ya se emplean. Por ejemplo, recientemente se demostró que la campaña para acreditarle al Gobierno sirio cerca de 3,500 muertos entre la población civil, era falsa, inclusive se conoció que dicha maquinación era sostenida por una supuesta organización musulmana que tenía sus bases en…Londres?! Muchos de los nombres barajados por esta organización están vivos y fueron obtenidos de la guía telefónica. Esto es un clásico ejemplo de falsificación.

Es importante que los sirios conozcan al detalle cómo se orquestan estas acciones de Guerra Informativa, para lo cual deberán utilizar intensamente los MMD que poseen. Igualmente deberán apoyarse en los medios de países amigos, con el fin de divulgar por el mundo las acciones que se desarrollan en su contra por parte de EE.UU y sus aliados occidentales y mediorientales.

De hecho ya está en camino una intensa campaña de descredito con relación a las medidas tomadas por los gobernantes sirios para satisfacer las inquietudes de la población.

Se hace necesario igualmente organizar una contra campaña en el interior de Siria y en la arena internacional para divulgar el verdadero contenido de las medidas aplicadas por el Gobierno, su alcance y beneficios. Para ello se deben de emplear los MMD, folletos, octavillas y otros medios que resuman las ideas planteadas. Un papel importante deberán jugar las ONG que dentro del país apoyan sinceramente el proceso de restructuración.

Capítulo aparte merece el intento de desviar la atención del conflicto sirio con el conflicto iraní. Si bien es cierto que para el “Eje de la Guerra” los dos países están en el punto de mira, el costo de una agresión a Irán seria, en las circunstancias actuales, impagable. La posibilidad de una derrota dejaría muy mal parado a EE.UU, produciéndose de hecho el Síndrome de Irán, al igual que ocurrió en Vietnam.

En este momento el objetivo inmediato es Siria.

Es igualmente relevante la preparación psicológica que se debe llevar con la población y las FF.AA, para fortalecer el espíritu de resistencia y convicción en la victoria.

El enemigo tratará por todos los medios de intimidarlos, crear pánico y terror, al principio empleando los MMD y la radio (pueden haberse distribuido ya miles de radiorreceptores sintonizados a una frecuencia en la que transmiten las emisoras “disidentes”), que divulgarían las consecuencias de los conflictos en Afganistán, Iraq y Libia.

Posteriormente emplearán medios más agresivos como los bombardeos indiscriminados y las nuevas tecnologías psicotrópicas y desconocidas. Contra ello se deberá de trabajar para preparar a la población en las formas más eficiente de la defensa civil que permitan minimizar los efectos de estas acciones.

En el caso de las Fuerzas Armadas se hace necesario elaborar un plan de contramedidas que debe de incluir tres etapas:

Predicción.- Donde se evalúan las posibles acciones a desarrollar por el enemigo, teniendo en cuenta que esta es quizás la esfera en que más hincapié se hace en la actualidad dentro del Ejército de EE.UU y a la que más importancia y recursos se le asignan. Se debe asumir que la influencia psicológico-informativa sobre los miembros de las FF.AA será intensa y constante e incluirán todos los medios disponibles –panfletos; receptores de radio sintonizados con las estaciones provocadoras; octavillas; mensajes televisivos; emisiones de altoparlantes; objetos lanzados hacia las zonas de desconcentración como bolígrafos; encendedores y otros con información pertinente. En esta etapa se debe pronosticar e identificar los posibles temas y símbolos de operaciones psicológico-informativas que empleara el enemigo con el objetivo de reducir su eficacia y de ser posible neutralizarlos.

Prevención.- En esta etapa se deberán desarrollar las acciones que permitan familiarizarse con las técnicas, métodos, medios y procedimientos que va emplear el enemigo contra ellos, mostrando ejemplos concretos de otros conflictos (ej. Afganistán, Iraq y Libia). Se deben asignar militares responsables de destruir toda la información, volantes y octavillas que el enemigo lance contra las tropas.

Igualmente se debe desarrollar una red de emisoras de interferencia que bloqueen las señales de las radioemisoras subversivas.

Como medios eficaces de prevención de los efectos adversos en las tropas se deberán definir aquellos combatientes más estables desde el punto de vista psicológico y que están en mejor capacidad de resistir la influencia psicológico-informativa a que serán expuestos y que “apadrinarán” a otros combatientes más susceptibles a estas acciones.

Igualmente cuando se organicen misiones de pequeños grupos, siempre se incluirá a algún combatiente con estas características. Finalmente se deberá organizar por parte de los Jefes correspondientes el trabajo individual con cada combatiente para desarrollar la autorregulación psicológica.

Un principio muy importante en este proceso es informar a los combatientes de la realidad de la situación. Solo si se les explica la verdad los combatientes estarán en condiciones de asumirla. Nada afecta más la moral del combatiente que las mentiras y las medias verdades que luego se desmoronan ante los hechos. Es necesario inculcar que la victoria o la derrota dependen de ellos, no de los de arriba.

Enfrentamiento.- El enfrentamiento a la influencia psicológico-informativa del enemigo sobre las tropas se puede lograr por diferentes métodos, el más eficaz es la destrucción de los medios que emplea el enemigo en las operaciones, pero esto no siempre es posible.

Es necesario que todo el personal este alerta sobre las acciones que realiza el enemigo, no se produzca relajamiento, ni contactos sin control con civiles. Todos los materiales propagandísticos deben ser recogidos, y destruidos después de haber sido estudiados.

Todo esto debe concluir con un trabajo de esclarecimiento y convencimiento de los verdaderos valores que se defienden y de lo negativo e indeseable de las acciones enemigas. Ante esto no pueden olvidar los sirios que las acciones propagandísticas del enemigo no se pueden evaluar mecánicamente como algo “malo” per se, sino que además se pueden emplear como contrapropaganda y una parte de ella no merece atención, solo se ignora.

De otra manera el Gobierno sirio deberá implementar un sistema de recopilación de información entre la población que les permita conocer que se dice y cuáles son las posibles campañas o rumores que el enemigo hace rodar entre la población y los miembros de las FF.AA. El desenmascaramiento y posterior aclaración de cualquier rumor es un aspecto que no se debe subestimar, su minimización puede costar caro.

1. Contramedidas militares.- Es en este campo donde el trabajo puede ser más intenso por parte de los sirios. Deben de comprender que hay un principio que se ha confirmado por la historia y reza que, la guerra se gana evitándola. Se necesita demostrar la capacidad de hacer pagar un alto costo al agresor.

La experiencia de los conflictos recientes nos indica que desarmarse, hacer concesiones o violar principios, conducen inevitablemente a la derrota y a lo que es peor, la pérdida de innumerable cantidad de víctimas humanas, destrucción del patrimonio nacional y la ignominia de convertirse en un país sin libertad ni independencia.

Ante todo, las FF.AA deben estar en estos momentos en su máxima disposición combativa y trabajando fuertemente para un enfrentamiento que parece inevitable.

Se necesita trabajar por los mandos sirios en los siguientes aspectos:

Elevar la disposición del personal con el objetivo de lograr una alta capacidad volitiva y cohesión combativa, haciendo hincapié en la cooperación entre fuerzas y la estructuración de la defensa territorial.

Desarrollar aceleradamente un Plan para construir o restablecer las instalaciones ingenieras que les permitan proteger y enmascarar a las fuerzas, medios militares y civiles, de las acciones del enemigo. Desconcentrar las fuerzas y medios para combatir al agresor, con el objetivo de minimizar los efectos de los bombardeos masivos u ataques sorpresivos.

Ante la inminencia de un ataque, asestar un primer golpe contra las instalaciones enemigas a su alcance. Dislocar adecuadamente los sistemas de defensa antiaérea disponibles incluyendo los nuevos S-300 recibidos de Rusia y que deben marcar la diferencia en caso de emplearse correctamente.

No se debe repetir el error de Iraq y Libia donde los medios de defensa antiaérea estaban prácticamente desguarnecidos y desprevenidos ante los ataques “avisados” del enemigo. Los S-300 pueden seguir a la vez hasta 12 objetivos y batir de una vez a 6, incluidos los más avanzados “hipersónicos” (velocidades superiores a 5 mach).

El empleo masivo de interferencias electrónicas, falsos objetivos y otros elementos que permitan confundir al enemigo, deberá ser una misión a cumplir para la defensa a la agresión.

Las fuerzas de seguridad en Siria deben llevar a cabo durante este período y en el futuro, un intenso trabajo de localización, infiltración y eliminación de los grupos irregulares y fuerzas especiales que ya deben de estar operando en el territorio. Es muy posible que ante la imposibilidad de comenzar una agresión a gran escala, estos grupos pasen a ser la “variante” fundamental para quebrar al Gobierno Sirio y desorganizar el país. Contrarrestar con eficiencia estos grupos puede dejar sin argumentos a los agresores.

La experiencia demuestra, como en el caso Libio, que por muy pequeña que sea la actividad de estos grupos, los MMD al servicio del “Eje de la Guerra” se encargarán de convertirlos en “masivas” expresiones de “libertad” por parte del pueblo “oprimido”, lo que al final se convierte en el pretexto para “salvaguardar vidas inocentes”.

V.- Papel de Rusia y China en el conflicto.

Hace mucho se habla en los círculos de analistas y periodistas, medios masivos, grupos políticos, centros de estudios, y otros, del papel que deberían jugar Rusia y China en el ámbito internacional. Debemos comprender que China no es ni será una potencia mundial que tenga peso decisivo en la política internacional. Las razones de esta afirmación son:

Los chinos no tienen mentalidad de gran potencia. Su filosofía se contradice con la filosofía de las grandes potencias. Para ellos 2+2 = 4, pero en política internacional esto casi nunca es así. Sus constantes concesiones a las grandes potencias la hacen vulnerable y fácil de manipular.

No basta con tener una economía fuerte y unas fuerzas armadas potentes para ser gran potencia. Se necesita ante todo tener aliados y saber mantenerlos. China saca muy buenas cuentas “económicas”, pero esta suspensa en cuanto a las cuentas geopolíticas.

El nivel de penetración que tiene el capital occidental en la economía China, posee demasiado peso para que ellos puedan decidir sin consecuencias.

Desgraciadamente esto se confirma en este caso. Las últimas declaraciones del portavoz chino reconociendo a la Liga Árabe como organización capaz de llevar las riendas del caso sirio y la petición a Damasco de acatar sus decisiones, son una demostración de la falta de peso y la ambigüedad del gigante asiático. No imaginan cuanto deseo que esto no sea así.

Rusia, es otra cosa. Los rusos si tienen mentalidad de gran potencia. Es cierto que las “imprecisiones” de la época Gorbachov en la extinta URSS y el posterior periodo anarquista de Yeltsin, convirtieron al Oso Ruso en una mascota de peluche y perdieron una parte importante de su protagonismo.

Los últimos pasos de Rusia demuestran el enorme peso de este país en la arena internacional y la necesidad de que recupere su valor como contrapeso a la actitud hegemónica y unipolar de EE.UU.

Basta con que se opusieran resueltamente al intento de demonizar a Siria; enviaran un destacamento de Buques de Guerra al puerto de Tartu comandado por el portaviones “Kuznetsov” que posee entre sus “argumentos” 15 cazas SU-33, Sistema de misiles P-700 (incluyendo 12 Cohetes hipersónicos), Sistema de misiles antiaéreos con 192 cohetes; helicópteros y otros “complementos”, además de lo que tiene su escolta y suministraran los S-300 y las baterías de cohetes costeros, para que EE.UU y sus aliados se “congelaran”.

Aparentemente la acción rusa provoco una desaceleración del plan de invasión a Siria.

Es de esperar que occidente cambie el Plan y trate de jugar la carta del aumento de la desestabilización interna, introduciendo armas y grupos subversivos, donde participarían mercenarios, por las porosas y extendidas fronteras sirias. Para ello contará con sus “aliados monárquicos” y como es de esperar Israel.

Se trata de crear varios focos de violencia para dar la impresión de una “rebelión” generalizada que permita justificar su nueva afición a las “revoluciones”.

Todo esto vendrá aparejado con las presiones en organismos internacionales (ONU, o lo que queda de ella; Comisión de DD.HH; Liga Árabe; Tribunal Internacional, etc.), para presionar a Rusia y ponerla en una situación embarazosa.

A Siria le queda un solo camino sino quiere sufrir el desastre de Afganistán, Iraq o Libia. No titubear, continuar con sus cambios que deben implementar sin hacer concesiones y aplastar a los mercenarios que arma el “Eje de la Guerra”, ya sean internos o externos.

El tiempo corre contra ellos. El titubeo cuesta caro. El juego es al duro y sin guante y la pelota es de hierro y fuego. Fuentes:

Centro de Estudios Estrategicos Rusia. Psyfactor. Rusia Today

http://tercerainformacion.es/spip.php?article32059&utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

#DOBLEMORAL Egipto vive segunda REVOLUCIÓN y Occidente CALLA


“La gente grita ‘abajo, el mariscal’, en referencia a Mohammed Tantawi, jefe del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas de Egipto”

Egipto vive segunda REVOLUCIÓN y Occidente CALLA - TicoVisión

22 de Noviembre de 2011 | TicoVisión | Redacción – RT | Medio Oriente / Egipto | San José, Costa Rica | Tribuna para el Libre Pensamiento


Egipto vive segunda REVOLUCIÓN
y Occidente CALLA


Imagen: AFP
La dimisión del Gobierno egipcio presentada este lunes no ha frenado a los miles de personas que se manifiestan contra el poder de la Junta Militar desde el pasado sábado en El Cairo, donde los choques entre civiles y uniformados se han cobrado más de 30 vidas y ha dejado 1.700 heridos. Conozca en directo lo que está pasando en la plaza Tahrir de la mano de la corresponsal de RT, Paula Slier. Se pueden seguir sus twits a través de http://twitter.com/ActualidadRT.

Este mañana los enfrentamientos volvieron a concentrarse en los alrededores de la emblemática plaza y del Ministerio de Interior, donde la seguridad ha sido redoblada con un nuevo cinturón de agentes antidisturbios.

Según la corresponsal de RT, este martes la violencia alcanzó su cota máxima, después de que los agentes de seguridad atacaran a los manifestantes con gases lacrimógenos y balas de goma.

“Una mujer está llorando histéricamente, abrazada a su marido

mientras yace inconsciente tendido en una manta en una clínica improvisada”, comenta la corresponsal, agregando que hay voluntarios que ayudan a los médicos a atender a los heridos. “Algunos manifestantes escriben en sus brazos las señas de su familia para que puedan identificarlos si los matan”, añade ella.

Decenas de miles de personas se movilizan en distintas ciudades de Egipto para participar en la denominada ‘marcha del millón por la salvación nacional’, convocada por organizaciones políticas para forzar una rápida y definitiva transición democrática.

“La gente grita ‘abajo, el mariscal’, en referencia a Mohammed Tantawi, jefe del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas de Egipto”, cuenta Paula Slier en su Twitter (http://twitter.com/PaulaSlier_RT).

Occidente no se moja en Egipto

Muchos expertos opinan que la difícil situación que atraviesa Egipto es una prueba más del doble rasero que practica Occidente de cara al exterior. Según Jeremy Corbyn, miembro del Parlamento británico y del comité ‘Paremos la guerra’, la hipocresía de las potencias occidentales queda en evidencia precisamente ahora cuando la exasperación popular en Egipto ha llegado a niveles explosivos.

De hecho, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y EE. UU. se han limitado a expresar su preocupación por los disturbios de Egipto y a pedir que se respeten los derechos humanos. Su reacción contrasta con la que mantuvieron hacia Libia, que fue invadida por las tropas de la OTAN bajo el pretexto de defender los derechos humanos de los libios, aunque sus bombardeos aéreos acabaron con la vida de muchos civiles, niños incluidos.

La actitud tranquila que Occidente mantiene hacia Egipto también contrasta con el nuevo paquete de sanciones contra Irán anunciado por EE.UU., junto con Canadá y Gran Bretaña, que buscan así aumentar la presión sobre la república islámica para que aclare su programa nuclear. Mientras tanto, Teherán insiste que su plan nuclear no tiene fines militares y subraya que sólo busca satisfacer su demanda interna de energía eléctrica.

Los Comités Populares en Egipto


Los Comités Populares en Egipto

 

Los comités populares en Egipto, tal cual en muchas otras revoluciones a lo largo de la historia (y sin ir más lejos, al igual que en otros países sacudidos por la “Primavera Árabe”), nacen para cumplir un rol de seguridad en una situación de incertidumbre y de vacío de poder, donde han colapsado momentáneamente las instituciones del viejo orden, pasando rápidamente, en la medida en que se convierten en expresión de un nuevo poder, el poder del pueblo, a cumplir tareas políticas de carácter constructivo y a proyectarse a sí mismas como una alternativa de organización social en ciernes.

Eran aproximadamente las ocho de la tarde y la reunión ya había comenzado.

En un populoso barrio deGiza, distrito al sudoeste de El Cairo, donde habitan 6 millones y medio de personas, el Comité Popularse encontraba discutiendo una serie de cuestiones sobre la carestía de la vida, sobre el alza del precio de elementos tan esenciales como son la gasolina y el pan.

Los comités populares en algunos barrios han tomado el rol de vigilar los precios y las instituciones de gobierno local, y en base a estos temas giraba toda la discusión.

Una mujer presente en la reunión nos explicaba que una gran discusión que tenían por delante era sobre la descentralización de la autoridad, para facilitar así el funcionamiento de los mecanismos de democracia directa que existen en los barrios populares.

En medio de la reunión, nos damos un tiempo para conversar con Ahmed Ezzat, Coordinador de los Comités Populares en El Cairo.

Nos explica, sobre el nacimientos de los comités populares, que “durante las jornadas de protesta contra Mubarak, se formaron algunos comités populares en varios barrios para proteger a la población, primero, de los ataques de la policía, y después de que la policía se retiró de las calles, de los ataques de los matones al servicio del régimen, los llamados baltagayyah, que querían sembrar el pánico y aterrorizar a la población. Estos comités son el resultado de la revolución, son espontáneos. Cuando el pueblo defendió a Tahrir fue algo espontáneo, al igual que cuando defendió su comunidad.

Cuando el pueblo entiende que algo es importante, entonces lo hace. Algunos comités comenzaron muy pronto a desarrollar trabajo político, a la par de estas tareas de seguridad, en algunas comunidades. Muchos de estos comités comenzaron a apoyar las manifestaciones de Tahrir, asumiendo un rol claramente político.”

Los comités populares en Egipto, tal cual en muchas otras revoluciones a lo largo de la historia (y sin ir más lejos, al igual que en otros países sacudidos por la “Primavera Árabe”), nacen para cumplir un rol de seguridad en una situación de incertidumbre y de vacío de poder, donde han colapsado momentáneamente las instituciones del viejo orden, pasando rápidamente, en la medida en que se convierten en expresión de un nuevo poder, el poder del pueblo, a cumplir tareas políticas de carácter constructivo y a proyectarse a sí mismas como una alternativa de organización social en ciernes.

En estos organismos de democracia directa, se construyen las bases de una nueva manera de relacionarnos entre los seres humanos, como lo demuestra el rol político inédito asumido por las mujeres en estos comités y en la lucha en las calles, donde participaron y deliberaron de igual a igual con los hombres.

La compañera Mona Ezzat, nos relata su experiencia como mujer dentro de estos comités: “Las mujeres fueron parte integral de los comités populares. Hombres y mujeres organizaron la seguridad después de que la policía se retiró de las calles, también organizaron el tránsito.

En mi barrio, los vecinos quemaron la comisaría y luego la ocuparon como sede del comité, la pintaron y la arreglaron. Al poco andar comenzaron las discusiones políticas en estos comités, y empezamos a hacernos preguntas muy básicas sobre la política, de manera muy didáctica.

Por primera vez pude conversar con los jóvenes de mi barrio, pues por lo general salgo de casa a trabajar muy temprano y vuelvo muy tarde y a veces me los cruzo en la calle, pero no tengo tiempo para compartir con ellos. En los comités nos empezamos a ver y me gustó mucho poder compartir con ellos.”

La experiencia de empoderamiento que relata Mona es propia de los barrios populares, donde los sectores marginalizados y empobrecidos por primera vez tuvieron algo que decir frente a sus propios asuntos. Pero también en los barrios de clase media, ante el temor de las supuestas “turbas” de saqueadores de los barrios populares, se formaron grupos vigilantes, cuya naturaleza fue radicalmente distinta a los creados en los barrios populares.

“Durante las protestas contra Mubarak,” explica Ahmed, “algunos comités, principalmente en zonas de clase media, se formaron solamente con fines de protección y seguridad. Cuando se dio el salto de la protección a lo político, estos comités desaparecieron del mapa, no tenían ningún interés de seguir funcionando ni trabajando, ni mucho menos, de articularse con otros comités”.

La organización de estos comités fue una necesidad impuesta por las circunstancias para ellos, en la cual no veían ningún beneficio tangible.

Eran los sectores populares los cuales tenían algo que ganar con esta experiencia de poder popular, que les daba un espacio político desde el cual articular directamente sus demandas y en el cual podían tomar el control de sus propias comunidades.

En este sentido, los sectores populares no han estado dispuestos a abandonar estos comités populares, los cuales siguen existiendo. Según Ahmed, “tras la caída de Mubarak, los comités comenzaron a hacer contactos entre sí, para organizar una plataforma y luchas en común por la democracia, la justicia social y contra la corrupción.

Algunos comités aún siguen desarrollando labores de protección de sus distritos, como por ejemplo en Alejandría, pero las desarrollan de la mano de las labores políticas. En una fábrica, por ejemplo, los jefes trataron de robarse las maquinarias y el comité las recuperó. 

Bouzaid, un famoso comerciante y empresario, comenzó a acaparar la gasolina para luego revenderla a precios astronómicos. El Comité organizó sus fuerzas para forzarlo a reducir el precio de venta de 40 libras a 5 libras.”

Estos comités existen en varias ciudades y en muchísimos barrios de Egipto. Es difícil saber con exactitud cuántos son, pues no todos están coordinados y las fuerzas que estos aglutinan son muy dispares, como nos comenta Ahmed: “Existen algunos comités muy débiles y otros muy fuertes, y aún otros intermedios. No existe uniformidad entre los diferentes comités, todo lo contrario. El comité de Alejandría, por ejemplo, aglutina a unas 5.000 personas activas. Pero hay cientos de comités, como el de Imbaba, que ahora cuentan con unas diez personas.”

Cuando a mediados de marzo se votó el referéndum sobre las reformas constitucionales, la plataforma de los comités populares adoptó una posición muy clara que era fiel reflejo de la discusión política desarrollada en su seno durante un mes y medio. “Los comités de Giza, El Cairo, Dar al-Salam, Imbaba, Bazatin, Gamaliya, entre muchos otros, participaron en un debate sobre la Reforma Constitucional. Concluímos que no la apoyaríamos y empezamos a agitar por el NO.

Consideramos que había que cambiarla toda, no solamente tal o cual artículo.” En ese momento, el referéndum se perdió, en parte por las ilusiones y expectativas que aún tenía mucha gente en el gobierno de transición, pero a medida que pasa el tiempo es más la gente que se percata que las reformas constitucionales son insuficientes y que se necesita un cambio más de fondo.

Ahmed nos comenta cuáles son las prioridades del comité en el presente: “En estos momentos, estamos impulsando dos campañas: una, para que los gobernadores sean elegidos, no nominados por la autoridad central. Y otra, es por la creación de un sindicato de desempleados para luchar por la justicia en los servicios públicos, porque los pobres y los ricos reciben una calidad diferente de servicios y creemos que tiene que haber justicia.”

Estas son las luchas inmediatas, en el corto plazo, pero él está convencido de que los comités seguirán jugando un rol importante, sino central, en los cambios revolucionarios que se están gestando en la sociedad egipcia:

“Creemos que de aquí a unos dos o cinco años, estos comités se seguirán expandiendo, de la mano de la agitación obrera. Hay una crisis profunda, que afecta tanto al régimen como a la economía internacional, que pone al movimiento social contra el neoliberalismo y contra los capitalistas en la lucha por cosas muy básicas como son los derechos fundamentales, los servicios públicos, el salario.

Tenemos que construir organizaciones populares para que lleven adelante esta lucha popular, no solamente comités populares para los barrios, sino también sindicatos independientes, sindicatos campesinos. Si el pueblo no se organiza en una amplia red de organizaciones que representen sus intereses en esta lucha que será larga y requerirá de organizaciones sólidas, no efímeras, fracasaremos.”

Ahmed se adentra en el corazón de uno de los problemas fundamentales de todas las revoluciones desdeFrancia en 1789 hasta el presente, y es que si no se crean formas en las cuales el poder se colectivice, en las cuales el pueblo pueda deliberar de manera directa, es decir formas de democracia participativa y directa que sean permanentes y no transitorias, la inercia de los acontecimientos conduce a las mismas viejas formas de hacer política y con ello, a la restauración del viejo orden:

“Nuestro concepto de democracia es una democracia popular, desde abajo, por eso nuestra campaña para que las autoridades locales sean elegidas y no nominadas, y que todos los cargos públicos, sea en universidades o en distritos, sean elegidos.

Pero lo vemos también como la deliberación constante del pueblo, eso es el comité popular, el espacio para que todos hablen, decidan y participen. Es una expresión del poder que hemos ganado en nuestra lucha y que no estamos dispuestos a ceder.”

Mientras persista esa voluntad de no ceder los espacios de libertad conquistados y de no tirar por la borda las expresiones de poder popular construidas, estamos seguros que, sean cuales sean las dificultades que hoy enfrente el pueblo y aún cuando momentáneamente se imponga la contrarrevolución, la última palabra la tendrán, al final de cuentas, los de abajo.

Por José Antonio Gutiérrez D.

27 de mayo, 2011

Fotografía: Lienzos de los Comités Populares en la Plaza Tahrir (Imagen de José Antonio Gutiérrez D.)

El Ciudadano

De cómo el asesinato de Osama Bin Laden complica el panorama político en Egipto y Palestina


El pueblo egipcio avanza en su conciencia política

De cómo el asesinato de Osama Bin Laden complica el panorama político en Egipto y Palestina
Geopolítica – 07/05/2011 8:40 – Autor: Abel Samir Walter – Fuente: Webislam
Enfrentamiento entre manifestantes y policías en El Cairo antes de la caída de Mubarak.
Enfrentamiento entre manifestantes y policías en El Cairo antes de la caída de Mubarak.

Lo que muchos esperábamos que ocurriese a partir de la primavera de los pueblos árabes parece que de todas maneras va en camino en Egipto, como en Túnez. Es algo que era impensable: la toma de consciencia de la clase trabajadora. Algo de eso está sucediendo ahora en estos dos países.

Pero antes de entrar en materia, es importante describir toda la complejidad histórica de Egipto en estos últimos 40 años. Y debe ser así porque la historia y los hechos de hoy no han caído del cielo. Hay una historia que tiene influencia en los hechos de hoy.

Estos últimos hechos, motivados por la revolución tunecina empezó en la plaza Tahrir de la ciudad El Cairo el día 25 de enero.

Decenas de miles de manifestantes se estaban dando cita en esta plaza y en otras ciudades del país, jornada que fue bautizada como el día de la ira, para pedir el fin de la dictadura de Hosni Mubarak, que desvergonzadamente se hacía llamar presidente, por ser elegido para ese cargo por sus connacionales, cuando en verdad eran elecciones fraudulentas que era vox populi en todas partes del mundo.

Desde luego el gobierno de USA lo sabía, como sabía ya de la falta de democracia en todos los países árabes y, para no irritar a Mubarak, se pronunciaba débilmente, llamando a su gobierno y a los otros países árabes a practicar la democracia.

En el caso de Egipto, no se pronunciaba con fuerza porque éste era un aliado vital para su estrategia de dominio del Oriente Medio y para la existencia de su principal aliado en esa zona: Israel. La situación de Túnez y de otros países del Magreb era ya un indicativo de que se acercaban tiempos difíciles.

Al final del día la represión policial dejó un saldo de 5 muertos y decenas de heridos. El día siguiente y el subsiguiente se libran combates entre las fuerzas policiales y los manifestantes armados sólo de piedras especialmente en El Cairo.

La estrategia de USA de dominio del Oriente Medio y del Magreb se había estrellado contra la actitud independista y pro árabe de Gamal Abdel Nasser, el líder egipcio que tomó las riendas del poder en 1953, después de que el general Naguib fuese derrocado por los que lo habían apoyado contra la monarquía de Farouk que, como lo hacen todas las monarquías, vivía de la corrupción y de la miseria de su pueblo. Nasser nacionalizó el canal de Suez en 1956 para obtener fondos para construir la represa de Asuán, tan útil para la agricultura de ese país árabe.

Este líder tenía como meta la unidad del mundo árabe y logró por un tiempo la unión con Siria, en lo que se llamó: la República Árabe Unida, que duró hasta septiembre de 1961.

Gadafi, como otros líderes árabes se sintieron en su tiempo inspirados por Nasser, el cual terminó por declinar con la derrota militar sufrida a manos de los israelíes, durante lo que se llamó la Guerra de los Seis Días. A su muerte, ocurrida por un infarto cardíaco en el mes de septiembre de 1970, le sucedió Anwar El-Sadat.

El-Sadat no era ni de cerca de la madera de Nasser, aunque en su juventud había sido un idealista simpatizante de los Hermanos Musulmanes y, más tarde, se destacó participando en el movimiento de los oficiales del ejército egipcio que derrocaron a Farouk.

En 1973, junto a Siria, intentó una guerra sorpresiva contra Israel, que fracasó rotundamente por la escasa preparación de su ejército y por la mala conducción de sus oficiales, amén de tener una estrategia equivocada, en la que no le dieron la importancia requerida a la aviación y su rol en la sorpresa estratégica, que sí, utilizó Israel para destruir los aeropuertos egipcios y después de eso las formaciones blindadas, las que carentes del techo aéreo, perdieron casi todo su material y la vida de miles de soldados en el desierto del Naguib.

Desde luego que uno de los responsables de la mala estrategia adoptada en la Guerra de los Seis Días fue el mismo El-Sadat, como también todos los oficiales de alto rango que ocupaban cargos de gran responsabilidad.

En aquella época, la Guerra Fría entre USA, la OTAN y otras organizaciones afines y sometidas a USA contra la URSS y sus aliados, se encontraba en pleno apogeo. Una gran parte de los países árabes, sobre todo los de Oriente Medio, se abastecían de armas desde la URSS y esta potencia además entrenaba a la oficialidad de esos países, conforme a la doctrina militar que la URSS impulsaba y que le era propia.

Tanto Stalin como sus sucesores creían poder llevar al camino de la revolución socialista a los oficiales de los pueblos árabes, mostrándoles su organización, su disciplina y su poderío militar, haciendo abstracción de la ideología de éstos y de la lucha de clases. Estaba en boga, todavía, la política de los frentes populares.

Era un período, en que las guerras en general, no empezaban hasta que no se rompiese las relaciones diplomáticas, aun cuando eso no había ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial.

Claro está que, existían otras excepciones, como la Guerra de Vietnam, Laos y Camboya contra los colonialistas europeos y norteamericanos. El ataque sorpresivo de la aviación israelí a los aeropuertos de Egipto fue el golpe decisivo en esa contienda.La insistencia de enviar blindados sin la protección aérea fue una gran estupidez del mando egipcio.

En aquella época las dos grandes potencias, USA y la URSS disputaban la influencia en las distintas regiones del mundo y, en especial, aquellas como el Oriente Medio que era y es una zona de mucha importancia geoestratégica. Por esa razón USA hábilmente conquistó a El-Sadat con ayudas económicas, siguiendo con una estrategia de conquistar aliados en los que hasta esa época eran sus enemigos en potencia.

Así fue como Egipto dejó la esfera de influencia de la URSS y entró en la esfera de USA y, también, aunque no en el papel, renunció a la defensa de los Palestinos, aunque se hiciesen declaraciones muy bonitas, llegando a acuerdos de paz y económicos con Israel, en lo que se llamó los Acuerdos de paz de Camp David que fue una victoria política del presidente Carter y del premier israelí, Begin. Por ese acuerdo Israel se comprometió a hacer abandono de la península de Sinaí y en la práctica Egipto se desentendió de la causa palestina y pasó a proveer de petróleo a su ex enemigo, Israel.

Además, el canal de Suez pasó al área de influencia de USA, lo que fue un golpe duro para la URSS. La traición de El-Sadat le costó muy caro: en 1981 fue asesinado por oficiales y tropa egipcios que simpatizaban con la organización de los Hermanos Musulmanes.

Los complotados aprovecharon un desfile militar en que El-Sadat estaba observando desde el palco de una galería junto a sus oficiales más cercanos. Era en un estadio repleto de público en el que no había menos de 100.000 personas.

El vicepresidente de eses momento, Mubarak, asumió la presidencia y anunció elecciones a 60 días de este hecho. Éste fue elegido prácticamente por el parlamento (a su vez elegido en forma fraudulenta) para seguir los pasos de El-Sadat. Con la muerte de El-Sadat la guerra quedó declarada entre este ejército pasado a USA y los Hermanos Musulmanes.

La ejecución de Anuar El-Sadat fue rechazada por una gran parte de la oficialidad de las FFAA egipcias, que ya formaban una elite que se alejaba cada vez más de la masa trabajadora. Ellos habían empezado a tener sus propios intereses que no eran los mismos que planteaba el panarabismo.

Así fue como llegó al poder Mubarak. Y dentro de esa elite había muchos que no simpatizaban con la URSS y el llamado campo socialista, eran pro capitalista, lo que permitió el acercamiento hacia USA.

Esta ejecución fue achacada en ese momento a “La Hermandad Musulmana”, aunque no existen pruebas de así fuese. Esta organización siempre fue partidaria de la democracia y no de la violencia para tomar el poder del Estado. La Hermandad predica que el camino para cumplir con el mandato de Allah es de manera pacífica, usando de las elecciones y de las instituciones que permiten la Constitución y las leyes.

Aun cuando existen grupos, partidos u organizaciones afines a “La Hermandad” que han usado de la violencia para obtener sus fines y objetivos políticos y sociales, como es el caso de Hamás en Palestina.

Aunque en este caso, la situación de corrupción y de engaño de Fatah obligó a Hamás a recurrir a las armas para defender sus derechos.

Sin embargo, “La Hermandad” plantea que la Yihad (la guerra santa) contra los infieles (los que no son musulmanes o no creyentes) es un principio defendido por esa organización. Hay, desde luego, muchas interpretaciones sobre la Yihad.

Desde los más extremos hasta los que la ven sólo como un camino extremo. “La Hermandad Musulmana” de Egipto aspira a un Estado en que la base sea el Islam y que incluya la sharia (la ley musulmana dimanada del Corán). Manifiesta el doctor Abdel Ghaffar, uno de sus actuales dirigentes, que ellos quieren un país en donde haya libertad e igualdad para todos, sin excluir a los que profesan otra religión.

Esta organización a la cual le teme Israel y también USA, cuenta con cerca del 30% del electorado y puede ser que esta cifra aumente producto de la caída de Mubarak. En las elecciones no pudieron obtener suficiente votación por varias razones, entre ellas porque muchos de sus candidatos estaban en prisión y la organización prácticamente fuera de la ley.

Las condiciones políticas y sociales que llevaron a la revuelta contra el régimen de Mubarak estaban presentes desde hacía ya muchas décadas. El régimen “presidencial” de Mubarak camuflaba una sociedad autocrática y pro norteamericana en un mundo en donde los árabes se oponen a la existencia del Estado de Israel, hoy por hoy el principal aliado del Imperio. Mientras una clase social vivía en el extremo lujo, la gran mayoría vivía y vive hoy en la extrema pobreza.

Y la falta de libertad y de democracia, enfermedades sociales de todo el mundo árabe. El día 10 de febrero miles de obreros de las empresas, tanto privadas como del Estado, incluso aquellas de carácter estratégicas de la capital El Cairo fueron a la huelga exigiendo la renuncia de Mubarak. La protesta egipcia que hasta ese momento sólo se había circunscribido a la plaza Tahir se extendió a varias ciudades y llegó hasta el Canal de Suez. El ejército no intervino cuando los miles de manifestantes llegaron al edificio del parlamento y lo rodearon cantando canciones patrióticas.

El ejército empezaba a hacer causa común con los rebeldes, no así la policía que empleaba la fuerza y las balas por orden de Mubarak.

Pero la actitud del ejército en lo estratégico era decisiva porque le restaba a Mubarak el apoyo de las fuerzas principales del Estado para la represión y el mantenimiento del orden público. Esta actitud de los militares fue analizada por la Casa Blanca la que vio el peligro de que esta revolución se radicalizase y que de una simple revuelta por la libertad y la democracia se transformase en una revolución anticapitalista y antinorteamericana.

Claro está que todavía había oficiales que estaban a favor de Mubarak y por eso el “Viernes de la Ira” del día 25 de febrero (cuando Mubarak ya no estaba en el poder) fue reprimido por el ejército, aunque este disparaba al aire y no a la multitud.

En todo caso, aunque el ejército no actuase con extremada brutalidad, y casi con blandura, para muchos de los jóvenes y trabajadores manuales e intelectuales, quedaba claro que ese no era el ejército de ellos, había necesidad de un nuevo ejército, un ejército del pueblo.

Muchos manifestantes fueron arrestados y conducidos a los lugares de detención en donde la policía les maltrataba. Algo así le había ocurrido a los “Hermanos Musulmanes”, los que bajo acusaciones falsas y ridículas llenaban las cárceles egipcias. Entre las acusaciones del gobierno estaba la de blanqueo de dinero y ser miembros de una organización prohibida. Aun cuando la Constitución del país no lo prohíbe.

Los manifestantes de la plaza Tahrir llamaban a un “Viernes de la Ira” y algunos medios de prensa que hasta ese momento estaba siendo controlada por Mubarak también empezaron a hacerse eco de las demandas de la plaza Tahrir.

El gobierno de Mubarak había empezado a contar sus días. Incluso personalidades importantes para la juventud que habían apoyado a Mubarak lo abandonaron, como el cantante Tamer Hosny que concurrió a la plaza a pedir perdón por su anterior actitud.

Y la multitud lo insultó, lo bajaron a la fuerza del escenario y lo maltrataron brutalmente. La rabia y el odio de clase estaban haciéndose presente. Las huelgas de los trabajadores habían aumentado, cerca de 20.000 trabajadores de las empresas del Estado se habían declarado en huelga, apoyando a los 6.000 huelguistas del canal de Suez.

La represión policial no hizo esperar y en donde pudieron masacraron al pueblo, huelguistas y manifestantes. Hubo muchos muertos y heridos a bala.

El hombre de Washington, el vicepresidente Omar Suleiman amenazaba con imponer la ley marcial, que permitía los juicios en tribunales militares, aunque los tribunales civiles estaban bajo las órdenes de Mubarak. Pero esta amenaza no surtió ningún efecto porque el régimen se estaba resquebrajando. En ese momento la Casa Blanca ardía de nerviosismo.

Egipto era una pieza clave para mantener la hegemonía norteamericana en Oriente Medio y el norte de África. USA les planteaba derechamente que Mubarak tenía que renunciar y dejar al mando del país a su segundo a bordo, Suleiman.

Cuestión que no podía ser aceptada ni por los manifestantes ni por los “Hermanos Musulmanes”. La política americana era que algo cambiase para que nada cambiase.

Nada era de importancia geoestratégica o de importancia geopolítica. Había que controlar el movimiento de masas de alguna forma y la forma violenta ya no funcionaba con la actitud neutral que había asumido el ejército egipcio.

Tampoco era posible actuar militarmente en apoyo de Mubarak, porque ya los norteamericanos les eran antipáticos a la mayoría de los pueblos árabes y una acción de esa naturaleza era desde cualquier punto de vista totalmente contraproducente.

Tampoco se podía descartar al pueblo norteamericano que veía con malos ojos a esas dictaduras corruptas y oprobiosas. Y esa era también una razón política a tomar en cuenta si es que Obama pensaba presentarse a otra elección presidencial.

Las demostraciones eran cada vez más masivas y el vicepresidente, Suleiman estableció el toque de queda, pero los manifestantes ya habían perdido el miedo y se daban cuenta de la fuerza de las masas, sobre todo cuando están decididas a dar la pelea.

El panorama político se complicaba con los intereses de los israelíes que veían con aprehensión la posible salida de Mubarak y por esa razón el primer ministro israelí, Netanyahu, se apresuró a declarar que Mubarak era un buen muchacho. Una especia de beso mortal, aunque no fuese ese el propósito.

Pretendía enviarle un mensaje de amenaza velada a los opositores, como diciendo: si vais a la guerra civil, apoyaremos al gobierno. La Primavera de los Pueblos Árabes le creaba una terrible inseguridad al gobierno israelí, sobre todo por la influencia que tendría sobre los palestinos.

Ahora la situación de Palestina se ha complicado por dos hechos de importancia capital: La unión entre Al-Fatah y Hamás, recientemente acordada por sus dirigentes y el asesinato de Osama Bin Laden. USA, que es aliado de Israel, tiene que apoyar la política de ese Estado, aunque no vaya a favor de los intereses estratégicos de los norteamericanos.

Así lo exige el lobby judío de USA en el cual se apoya Obama. Y aunque USA ha estado promoviendo la paz entre palestinos y judíos y la posibilidad de un Estado Palestino, aunque en la práctica no realiza gestiones verdaderamente útiles para los palestinos, esta unión entre los mismos palestinos le crea un quebradero de cabeza: Hamás no sólo no reconoce al Estado judío como lo hizo Al-Fatah, sino que además ha condenado el asesinato de Osama Bin Laden a manos de una unidad especial de los marines del Imperio en Pakistán.

Y aunque los “Hermanos Musulmanes” no se han pronunciado hasta ahora en ese peliagudo asunto, son aliados indirectos de Hamás, que se inició gracias a ellos y con su apoyo. Por tanto hoy, la unión entre estas facciones palestinas aparece como contraria a las conversaciones de paz entre Israel y la OLP, que hasta aquí no han dado un verdadero fruto a los palestinos, sino que han servido para que los gobiernos israelíes ganen tiempo y pueblen los territorios de los palestinos en Cisjordania de europeos que se dicen judíos y de esa forma hacer cada vez más difícil, por no decir imposible, el establecimiento de un Estado Palestino.

El 11 de febrero Mubarak todavía se aferraba al gobierno y en una declaración televisada manifestaba que pensaba entregar el poder a su segundo, pero que ya no lo haría, a pesar de la presión popular y del gobierno de USA. Sólo estaba alargando su agonía. Suleiman se dirigió a los medios de prensa tratando de tranquilizar el ánimo de las masas, pero fue en vano.

El pueblo egipcio ya no estaba para tolerar ese tipo de política evasiva y sin los resultados que ellos esperaban.

También unos días antes Mubarak utilizó a sus partidarios más policías vestidos de civil para agredir a los manifestantes y así se armó una contienda en base a lanzamientos de piedras en los que hubo heridos por ambos lados y al final estos “partidarios” de Mubarak tuvieron que salir de allí derrotados, con la cola entre las piernas, por el valor y la decisión de los manifestantes. Este enfrentamiento se conoce bajo el nombre de “la batalla del camello”.

Ante la presión interna y externa, sobre todo de USA, el 11 de febrero Mubarak renunció a la “presidencia” de Egipto y asumió una junta militar. Hubo en un comienzo una cierta forma de reencuentro entre los manifestantes y los soldados, muchos de los cuales lloraban muy emocionados. Eran las 21.15 de la noche.

Durante el día había habido choques sangrientos entre la policía y manifestantes en distintas ciudades egipcias con muertos y heridos. La totalidad de los muertos sufridos por los manifestantes y huelguistas pasaban de 800 y los heridos superaban los 6.000. Las noticias de estas defunciones fueron difundidas por el periódico estatal “Al Ahram” que informaba que también habían muerto 26 policías y 189 reclusos. No había sido un cambio pacífico, eso sí, la violencia fue ejercida más por las autoridades que por los manifestantes.

En Suiza el Consejo Federal Helvético procedió a bloquear los fondos de Mubarak y de su familia. Ahora se sabe que Mubarak tenía depósitos particulares en Suiza por el orden de 300.000.000 de dólares. La corrupción del régimen estaba a la vista. Era como todos los otros sátrapas un régimen podrido.

La revolución egipcia no ha terminado, aunque hasta aquí la táctica de la Casa Blanca impidió que la revolución se profundizase. Los jóvenes que fueron los principales protagonistas de la caída del régimen tienen claro que las cosas no van a terminar en esos logros.

El Consejo Supremo que asumió ha establecido la detención de Mubarak y su posible enjuiciamiento por la responsabilidad que le cabe en las muertes de los civiles. Pero el nuevo gobierno no ha terminado con la represión, aunque se hayan moderado. Hay muertos y heridos y prisioneros por razones puramente políticas.

Al parecer todavía los jóvenes no tienen claro hacia donde debe marchar una revolución para que sea irreversible. En el fondo ha habido un gambito de rey, nada más. Los obreros de varias empresas se están organizando para nacionalizar varias empresas, lo que vendría a ser un paso importante hacia una sociedad con un sistema diferente al capitalista que predomina ahora.

Sobre todo eso está ocurriendo en empresas textiles que son de propietarios extranjeros. Además, y lo que es más importante y significativo, es que los obreros y trabajadores se han organizado en una Central Obrera con la participación de sindicatos libres.

La muerte de Osama Bin Laden puede trastornar un poco este mapa político, toda vez que entre los jóvenes hay muchos que de una u otra forma simpatizan con la lucha antinorteamericana llevada a cabo por los algunos sectores en todo el mundo árabe, en especial en Afganistán.

Si bien es cierto Osama Bin Laden era el cabeza visible de Al Qaeda, no era el que planificaba las acciones que había que llevar a cabo. Él era solo un jeque religioso que entregaba ideas y misiones en general, por cuanto no existían milicias bajo su persona.

Los grupos que se identifican con esta organización son independientes y aunque los “Hermanos Musulmanes” no son terroristas ni muchos menos, sino más bien una organización islámica moderada, entre ellos deben haber los que hoy ven a USA como el enemigo principal de los pueblos árabes y el ejemplo de Bin Laden muriendo desarmado a manos de asesinos de uniforme, lo convierte en un mártir, y eso es importante para algunos.

Creo que USA cometió un error muy serio en darle muerte, sobre todo que se encontraba desarmado, lo que contraviene los acuerdos internacionales de respeto a los prisioneros de guerra. Más habrían ganado llevándolo detenido. Pero a lo mejor dudaban de sonsacarle algo importante toda vez que no hay pruebas de que la tragedia del 11 S fuese obra de él. Y si a pesar de la tortura que USA lleva a cabo contra todo prisionero político no se inculpaba, ¿cómo justificar entonces la guerra de Afganistán?

Ahora bien, la Primavera de los Pueblos Árabes que empezó en Túnez no tenía nada que ver con las ideas de la sociedad que impulsa Al Qaeda y ya esta organización estaba perdiendo fuerza dentro de Iraq, lo que tenía como corolario que Osama Bin Laden ya no tuviese la misma fuerza espiritual con que se había manifestado entre la juventud musulmana.

Si todavía no era un cadáver político, estaba en camino de serlo. Los afines a su figura se habían hecho más populares que los del Che en muchos países de Oriente Medio, incluso en el Extremo Oriente como Indonesia. Era una figura mítica: un millonario que había dejado el lujo y una vida regalada por la montaña y el fusil.

Ahora se encotraba viviendo en una mansión con todas las comodidades de los hombres de altos ingresos. Creo que la figura de este luchador ha perdido con esa vida regalada. Sus partidarios lo hubieran querido luchando junto a ellos o en algún lugar cerca de la guerra. Me pregunto si tendrá alguna influencia más adelante en lo que está ocurriendo en Egipto y también en otros lugares y en especial en la situación de Palestina. ¿Qué irá a surgir de la formación de un gobierno compuesto entre Al Fatah y Hamás? ¿Y cuál va ser el rol de los grupos que simpatizan con el líder asesinado?

http://www.webislam.com/?idt=19371

Human Rights? Libya? IT’S THE ECONOMY, STUPID! Parte I y II. El Marco General


Human Rights? Libya? It’s the economy, stupid!

Enviado por Anónima el Lun, 11/04/2011 – 20:26.

HUMAN RIGHTS?  LIBYA?  IT’S THE ECONOMY, STUPID!

Parte I. Antecedentes

Considerar que la política  es independiente de la economía y viceversa es parte del sueño del neoliberalismo imperante que da por muertas las ideologías, decreta el “Fin de la Historia” y simula creer en la autorregulación del sistema.

Habría que aplicarle el tenoriesco verso de“los muertos que vos matáis gozan de buena salud” y acercarnos a la explosión de las contradicciones a que estamos asistiendo con un análisis ideológico que sea capaz de superar el denso manto propagandístico con que los medios desinformativos tapan los acontecimientos.

La guerra imperialista, tanto como la destrucción de las fuerzas productivas, es parte de la receta que aplica la economía capitalista ante las crisis, aunque para la guerra imperialista o para su permanente propaganda de falsificación informativa no sea la crisis una condición previa.

Con la actual  agresión OTAN sobre Libia y según sus autores se trata de “proteger a la población civil”, “evitar las masacres del ejército mercenario de Gadafi sobre el pueblo libio desarmado” y toda otra serie de “causas morales”  aderezadas, eso sí, con el uranio empobrecido ( U 238 ) de sus bombas y misiles con una vida media de “solo” 4.500 millones de años emitiendo radioactividad.

Lo malo es que la letra de esta canción imperialista –independientemente del carácter político del gobierno del coronel Gadafi- es sobradamente conocida por lo repetida.  Valgan como ejemplos la “democratización” de Afganistán, las “armas de destrucción masiva” de Irak  o la guerra de destrucción de la antigua Yugoeslavia del 92, paradigmática esta última en todos los sentidos para mostrarnos cuál es el carácter real de estas humanitarias intervenciones.

La realidad es que una Yugoeslavia fuerte, heredera de un sistema autogestionario  y de derechos de las fuerzas del trabajo como el implantado por Tito que era considerado como “muy izquierdista” y “molesto” por su influencia, más aún desde  la Conferencia de Bandung del 55 y la formación del Movimiento de Países No Alineados, muchos de ellos excolonias europeas recién llegadas a una independencia más formal que real, era un problema para el control imperial de Centroeuropa.

Desde 1979, con Tito moribundo,  la CIA apoyaba fuertemente los movimientos croatas, musulmanes y albaneses que buscaban la disgregación yugoeslava, fomentando un malestar nacionalista que se incrementaría con la desaparición en 1989 de la autogestión y de gran parte de los derechos de las clases trabajadoras por imperativo del FMI. Ya en el 92, Alemania arma a croatas y musulmanes  para una guerra civil, que los EE.UU y los europeos alimentarían durante más de 3 años, en busca del control de los estratégicos Balcanes y de las rutas del petróleo a la UE.

Dije que esta guerra era paradigmática en todos los sentidos y así es. Puede mostrarnos perfeccionada la más sofisticada de las armas desde su uso por Goebbels: los medios de desinformación para la creación de estados de opinión y cortinas de humo, que ya los gringos habían experimentado con éxito en la guerra yanqui-española por el dominio del resto las colonias hispanas en América, Asia y Oceanía.

Era fundamental para los intereses del tándem gringo-europeo demostrar las atrocidades criminales de los serbios para lo que, independientemente de lo que fuese la realidad o los crímenes realmente cometidos, se hizo un elaborado montaje contando con “ayudas” de organizaciones a las que se suponía humanitarias y libres de sospecha como fue el caso de “Médicos del Mundo” como demostró ampliamente el periodista belga Michel Collon.

Médicos del Mundo publicó ese verano del 92 un fotoreportaje –y  llenó de propaganda los muros de Paris- en que mostraba supuestos “campos de exterminio” serbios rodeados de alambres de espino y con torres de vigilancia al más puro estilo nazi.

En realidad se trucó un reportaje de la británica ITN colocándole unas falsas alambradas y superponiendo la imagen de una torre de vigilancia del campo nazi de Auschwitz, como reconocieron posteriormente el que fuera  máximo dirigente nacionalista musulmán en Sarajevo,  Alija Izetbegovic, y el presidente de Médicos del Mundo Bernard Kouchner.

Más claro aún: Jacques Merino, periodista de“France 2” donde fue redactor jefe, en su libro Toutes les vérités ne sont pas bonnes à dire sobre la propaganda en la guerra yugoeslava (Ed. Albin Mitchel. Paris 1993) reproduce una entrevista con el presidente de la agencia gringa “Ruder&Finn Public Relations” contratada por el gobierno croata de Tudjman desde agosto del 91 a junio del 92 que, orgullosamente, reconocía que había montado la campaña de los “campos de exterminio”, embaucando y embarcando en ella a tres de las mayores organizaciones judías de USA (la B’nai B’rith –extendida hoy por toda Latinoamérica- elAmerican Jewish Committee y el American Jewish Congress) para asimilar serbios con nazis: “Conseguimos que para la opinión pública coincidieran. Era un asunto muy complejo porque nadie entendía lo que sucedía en Yugoeslavia  pero de un solo golpe pudimos presentar un asunto simple, con sus buenos y sus malos” y, cuando el periodista le increpa que lo hicieron mintiendo, con todo cinismo contesta: “Si, pero somos profesionales y no se nos paga para hacer moral”.

Podemos entender como la opinión pública elevaba de las 2.000 víctimas de violación que contabilizaba la Cruz Roja  –víctimas de todas las etnias, aunque más abundantes eran las musulmanas y todas igual de brutales- a las 50.000 que publicaban falsamente las agencias de prensa occidental. Cabe preguntarse como entre los 5 serbios condenados por el Tribunal Penal Internacional y los 3 que lo fueron por la Corte de Bosnia y Herzegovina como autores de violaciones comprobadas pudieran realizar tantas monstruosidades.

La guerra en los Balcanes no acabó con la partición de Yugoeslavia ni con los centenares de miles de muertos ni los millones de desplazados.

Seguía Serbia viva y quedaba además el problema de Kosovo que, aunque región origen de la Serbia medieval, la población en 1990 era mayoritariamente albanesa y deseaba su constitución como estado independiente.

Ya en plena guerra de Bosnia, se  había celebrado un Referéndum por la Independencia entre la población albanokosovar, al estilo de los actuales que se celebran en Catalunya que, aunque sin efectos legales, retratan la voluntad popular.

El apoyo albanokosovar a la independencia fue masivo y se eligió de presidente de la futura república a I. Rugova. La respuesta del gobierno serbio de S. Miklosevic  fue suprimir la autonomía kosovar, ante lo que  el Ejército de Liberación de Kosovo ELK comienza sus actividades guerrilleras  a las que Milosevic contesta con represiones desplazando a los albanokosovares de los puestos de la administración y obligando a muchos albanos al exilio.

En el 97, a raíz de las revueltas en Albania, más de un millón de armas albanesas terminaron en Kosovo y para el 98 el ELK estaba asentado en casi un tercio del territorio con lo que los enfrentamientos entre el Ejército serbio y el ELK tomó características de una verdadera guerra civil que a finales del año estaba empantanada por lo que la ONU plantea un alto el fuego para resolver la crisis mientras la OTAN, de inmediato, amenaza a Serbia con bombardeos como los que ya sufrió en la guerra de Bosnia.

Más o menos forzadamente se acepta el alto del fuego con solo pequeñas escaramuzas entre las partes en conflicto.

En una de estas escaramuzas, el 15 de enero de 1999, la policía serbia toma la aldea de Racak, bastión del ELK, con un saldo de 15 muertos entre los guerrilleros del ELK según la crónica en “Le Figaro” (20-1-99) del periodista francés Renaud Girard presente en el combate que indica también la presencia como observadores a miembros de la“Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa” (OSCE) y que, como comprobó la Comisión de Juristas dirigida por la finlandesa Madame Ranta estudiando la grabación del hecho que había realizado Associated Press TV, se trataba de un enfrentamiento bélico entre combatientes.

Por la tarde la policía serbia con el arsenal requisado abandona el pueblo que es retomado por el ELK. A la mañana siguiente acude a la zona el responsable de la OSCE, el gringo William Walker, todo un personaje representativo del estilo del imperio: Ex-Subsecretario de Estado para Asuntos de Centroamérica en la etapa del Iran-Contra; ex-Embajador en San Salvador entre 1988 y 1992 cuando los asesinatos por el ejército salvadoreño de los 6 jesuitas y de su cocinera y su hija, donde jugó un importante papel “asesor” de los Escuadrones de la Muerte y protegió a los responsables militares. Clinton intentó nombrarlo en 1993 como embajador en  Panamá pero se opusieron rotundamente las autoridades eclesiásticas por  considerarlo responsable de aquellos asesinatos.

Con Walter en escena “aparecen” unos 40 cadáveres alineados en una zanja, y a pesar de las dudas que exponen los periodistas franceses y alemanes, el gringo Walker, indignado, declara textualmente que “Es la más horrenda masacre que haya podido contemplar” y eso, desde luego, es mucho decir para un embajador USA en El Salvador que, en esos años de su embajada, contempló y justificó la muerte de 75.000 civiles y 9.000 desaparecidos según estableció en la ONU la “Comisión de la Verdad” en 1992, con episodios múltiples de asesinatos masivos como los 1.500 campesinos en El Sumpul y El Mozote o los 500 de Usulutan por nombrar solo algunos de los más conocidos. Casi simultáneamente y en medio del debate sobre el “impeachment” de Clinton por los affaires de Monica Lewinsky y Paula Jones el portavoz del Departamento de Estado, James Rubin, se preguntaba en la CNN como era posible aguantar la “cobardía de la NATO” y exigiendo el inmediato bombardeo de Serbia para proteger a los kosovares de una masacre.

No hubo que esperar mucho ni los militares de la OTAN –que presidía el español Javier Solana- solicitaron la aprobación de la ONU. Por su cuenta y riesgo, al alba del 24 de marzo y no sé si “con tiempo duro de levante” al estilo Trillo, comenzó la operación “Allied Force” que extendería hasta el 10 de junio sus “bombardeos  humanitarios” como los definió para la posteridad el entonces presidente checo Vaclav Havel en una entrevista con “Le Monde” (29/4/99).

Los aviones españoles F-18 estacionados en la base italiana de Aviano fueron los primeros en bombardear Belgrado. Por la OTAN participaron en la “humanitaria represión” unos 1.000 aviones en unas 38.000 operaciones de bombardeo, entre  ellos los 8 F-18 y los 4 KC-130H  españoles que totalizaron unas 300 salidas.

Contaron con el apoyo de portaviones, submarinos y barcos de guerra, para lanzar cientos de miles de bombas y misiles sobre Serbia y Kosovo sobre un total de 333 objetivos que incluían puertos y aeropuertos, sedes de los partidos de izquierda, fábricas, centrales eléctricas, telecomunicaciones, la RTV serbia, puentes, vías de comunicación, convoyes ferroviarios…y hasta la Embajada China.

Entre los proyectiles, tal vez para recalcar el carácter humanitario de la guerra imperial y según las cifras oficiales OTAN, se emplearon 1.392 bombas de racimo conteniendo para su dispersión indiscriminada 289.536 bombas individuales.

Para el general yanqui Joseph W. Ralston, vicejefe del Estado Mayor Conjunto OTAN, “a pesar de la cantidad e intensidad de las bombas empleadas, las víctimas civiles serbias han sido increíblemente pocas, estimadas en menos de 1.500  muertos”(“AerospacePower and the Use of Force” AFA Forum 24/9/99). El imperialismo inauguró así un nuevo y temible concepto: la Guerra Humanitaria, certificando además de hecho la muerte civil de la ONU, supeditada al interés de los E.UU de Norteamérica y usando a la OTAN como su punta de lanza.

¿Sentimiento humanitario? ¿Defensa de los albanokosovares masacrados? La explicación más correcta nos la ofrece John Norris, actual Director Ejecutivo de “Sustainable Security and Peacebuilding Initiative” del “Center for American Progress”, que fue jefe del personal del “International Crisis Group” durante la crisis de Kosovo en su libro “Collision Course: NATO, Russia and Kosovo”, prologado por el responsable de la diplomacia yanqui durante la guerra como Secretario Adjunto de Estado de Clinton, Strobe Talbott. Nos aclara Norris que “fue la resistencia de Yugoeslavia a sumarse a las tendencias más generales de la reforma política y económica –y no la difícil situación de los albaneses kosovares- lo que mejor explica la guerra de la OTAN”.

Creo que podemos tener herramientas suficientes para entender esta nueva etapa imperial y poder asomarnos conscientemente a la realidad de los actuales “bombardeos humanitarios” sobre Libia, cuyos motivos serán el objetivo de un siguiente artículo.

Francisco Javier González

Canarias a 11 de abril de 2011

Human Rights? Libya? IT’S THE ECONOMY, STUPID! Parte II. El Marco General
Esta parte II trata de analizar cual es el marco general en que nació y creció el “socialismo árabe” y en el que hay que encuadrar el actual ataque del imperio contra Libia
Francisco Javier González | Hoy a las 18:51 | 55 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/human-rights-libya-its-the-economy-stupid-parte-ii-marco-general

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Libia ya conoce el humanitarismo del imperio que inició ItaliaTal parece que aquellos tiempos en que el presidente gringo Franklin D. Roosevelt decía del cleptócrata dictador nicaragüense Anastasio Somoza que “puede que sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta” están llegando a su fin.
El “Tacho” Somoza, que se jactaba de decir que Nicaragua era suya, su hacienda particular -no como el hispano Fraga que solo llegó a poseer las calles franquistas- también aclaraba, poniendo su hipotética barba a remojar, que “Pienso gobernar 40 años, pero si los Estados Unidos me dicen que me vaya, lo haría inmediatamente solo con que me garanticen mi seguridad personal”.
Hoy esta cuestión de la relación del imperio con sus hijos de puta ha cambiado y, como decía Seño Nené León, un viejo pescador del Pris tacorontero, va “mejorando pa’pior”. Ahora el imperio los echa cuando necesita recambiarlos pero, a veces, les sale un protestón y entonces se impone el aplastarlo.

Un muestrario de esa relación puesto al día lo tenemos en el arco Maghreb (Marruecos, Mauritania, Sahara Occ., Argelia, Túnez y Libia)/ Màshrek (Egipto, Sudan, Siria, Líbano, Israel, Palestina, Irak y Jordania) / Al-Jalish (Arabia Saudí, Yemen, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin) que podemos ampliar al Asia Central con Irán, Afganistán y Pakistán.

Es el “arco del petróleo”, con prácticamente el 80% de las reservas mundiales y el 40% de la exportación, arco en el que, salvo los citados del Asia Central, predomina la cultura y el pensamiento árabe, incluso sobre la artificial creación de Israel o las poblaciones imazighen del Maghreb que se prolongan hasta Siwa en la frontera egipcia con el Gran Desierto Líbico en la Cirenaica.

En este “arco del petróleo” predominan globalmente –incluyendo los asiáticos- las variantes del Islam como religión, con las islas que significan los cristianos (maronitas, coptos, católicos y ortodoxos) en Líbano, Siria, Irak, Israel y Egipto y los judíos en Israel y el Maghreb más occidental.

Todos ellos son estados recientes, antiguas colonias europeas fundamentalmente de Francia y Gran Bretaña, menos de Italia y en una mínima parte de España, potencias colonizadoras que se preocuparon de establecer diferenciaciones que impidieran una estructura unificada en base a sus especificidades unitarias (lengua, religión y cultura).

En todas ellas había sin embargo un sentido de pertenencia a una unidad superior, una umma o comunidad de individuos. A ese sentido de unidad contribuyo mucho la expansión de las “cofradías” sufíes con sus diferentes tariqas, además de la salafía que propugnaba un regreso a las primitivas fuentes del Islamcontenidas en el Corán y la Sunnahsegún la interpretación de las 3 primeras generaciones tras Mahoma (la palabra árabe salafdesigna a los primeros antecesores) y la wahhabía, más restrictiva aún en su interpretación, que a lo largo del XVIII predicó Ibn’Abd al Wahhab apoyado por Ibn Sa’ud, origen de la actual dinastía gobernante en Arabia Saudí, donde alcanza por ello su mayor difusión.

Ese sentido de la umma significaba un apoyo moral para un campesinado desestructurado, con su sistema social roto y sus mejores tierras arrebatadas por el colonialismo. Esta es una de las razones claves para que el árabe, la lengua del Corán, se impusiera por su trasfondo religioso sobre las lenguas autóctonas, como la tamazigh o el copto.

Así, en la Argelia colonial, región berberófona por excelencia, en el período entreguerras, en las madrasas se impuso el lema de “El Islam es mi religión, el árabe mi lengua y Argelia mi patria”, expresión casi idéntica a la que encontramos en la Ley 24 de 1369 de la Héjira (1991 d.c.) de Libia, que prohíbe el uso de otras lenguas que no sea el árabe en los documentos y publicaciones oficiales y espacios públicos y que incluso, en su Art. 3, prohíbe el uso de nombres personales “no-árabes y no-musulmanes”.

Es esta Ley 24-1369 la que invoca el Comité Popular General Libio cuando, ante las protestas del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Amnistía Internacional del pasado 19 de enero por las detenciones un mes antes de los activistas imazighen libios, los hermanos Mazigh y Madghis Bozkar, y los imazighen marroquíes Al-Mahfouz Asmhari y Hassan Ramou que permanecían en prisión, explicita que “All the Lybian are of a common racial origin, all profess Islam and speak Arabic”.

La influencia sufí, salafista y wahhabista con su visión de un Islam anquilosado, con meta única en el tawhid o “unión con Dios”, fatalista y sin carácter político, y con una idea de gobierno herencia de la autoridad califal central, impedía cualquier desarrollo político.

Por eso los esfuerzos de los primeros reformadoresdel Islam moderno que se desarrollan en Egipto tienen como objetivo compaginar Islam con desarrollo en todas sus facetas, sobre todo de la interpretación de la doctrina y sus consecuencias jurídicas para poder oponerse con éxito al empuje colonial europeo.

La plasmación política de las tesis reformadoras la ejecuta Arabí Pasha que en 1881 se rebela contra el dominio absoluto que franceses y británicos ejercían sobre Egipto incrementado a partir de la construcción del Canal de Suez. La rebelión es sofocada tras el bombardeo en 1882 de Alejandría por la flota inglesa y Egipto se convierte en un protectorado británico, protectorado que durará hasta el Tratado Anglo-Egipcio de 1936, pero no termina con él la injerencia inglesa en la política egipcia.

El imperio se encuentra con que en todo el mundo musulmán van asentándose los sentimientos anticoloniales que producen, por un lado movimientos como el de los “Hermanos Musulmanes” mientras que, por otro, la influencia de las ideas de izquierda, socialistas y comunistas conduce a nuevos planteamientos políticos con los que el mundo colonialista y neocolonialista tendrá que acabar para imponer sus tesis neoliberales.

Un adelantado de esos nuevos planteamientos que bautiza con el nombre de “socialismo árabe” es Michel’ Aflaq, cofundador con Salah al-Bitar del “Partido Baas” en la Siria de los años 30,. El Baas –“Partido del Renacimiento Árabe” que añade a ese nombre el de “Socialista” en 1954- se extiende por las colonias franco-británicas del Màshrek aunque su influencia ideológica abarca a todo el mundo árabe.

En 1947, delegados de Jordania, Líbano, Irak, Palestina y Siria fijan en Bagdad la ideología baasista como “panarabista, antiimperialista y socialista”, ideas que van a tener su reflejo en la fundación en Egipto del “Movimiento de los Oficiales Libres” tras la derrota egipcia ante Israel en 1948.

La rebelión del Movimiento de los Oficiales Libres en 1952 acaba con la monarquía. El rey Faruk I abdica y llega al poder Gamal Abdel Nasser que implanta en Egipto un modelo de socialismo, diferente del europeo y adaptado a un mundo a descolonizar. Nasser, con Tito, Ho Chi Min y Nehru serán los artífices principales de la expansión de ese socialismo que, por su decidido empeño descolonizador, podríamos llamar “de liberación nacional” que se plasma en la “Conferencia de Bandung” en 1955.

El socialismo panarabista y al tiempo nacionalista nasseriano se va a exportar, en plena Guerra Fría, al conjunto del Maghreb, del Màshrek y de Al Jalish a raíz de la nacionalización del Canal de Suez por el sentimiento que produjo la derrota de los ejércitos franco-británicos desembarcados en Egipto y del israelí que ocupo la península del Sinaí.

Así, en Túnez, Habib Burguiba destituye al bey profrancés y proclama la República Tunecina de carácter socialista en 1957; en Marruecos, los planteamientos de Mehdi Ben Barka y Mohamed Basri conducen a la izquierda en 1959 a separarse del “Partido de la Independencia” (Istiqlal) y fundar la “Unión Nacional de Fuerzas Populares” que se convertirá en la actual “Unión Socialista de Fuerzas Populares”.

En Argelia, en 1952 Ahmed Ben Bella logra huir de una prisión francesa y, con la ayuda de Nasser, reconstruye en El Cairo la “Organización Especial” (O.S.) que había fundado conHocine Aït Ahmed desde 1947 para llevar a cabo la lucha armada contra la colonización francesa.

Es uno de los 9 integrantes del Comité Revolucionario de Unión y Acción (CRUA) que prepara el levantamiento armado del 1º de Noviembre de 1954 y dirige al FLN en cuya ala izquierda se integra junto a MohamedBudiaf, y Hoari Boumédiàn frente a la derecha de Ferhat Abbas

En Siria, con independencia reconocida por la o nU tras la 2ª Guerra Mundial y evacuada por las tropas francesas en 1946, tras sucesivas revueltas y golpes de estado, eligió en 1955 al nasserista Chukri el-Kuatli como Presidente de la República, derribado en 1963 por un golpe de estado protagonizado por el Baas cuyas diversas facciones se han mantenido en el poder hasta la fecha.

En Irak, mandato británico desde 1917 tras la 1ª Guerra Mundial, los ingleses imponen el sistema monárquico, con una Monarquía Hachemita, con el emir Faisal Ibn Hussein –tío del rey Abdalla de Jordania y expulsado de Siria por los franceses-nombrado en 1921 como rey con el nombre de Faisal I, plegado totalmente a los intereses británicos,hasta el punto que el tratado angloiraquí, que ponía fin al mandato británico en 1930, concedía el control y explotación del petróleo iraquí a la “Irak Petroleum Company”, control que conservó con Faisal II que renovó los acuerdos en 1954.

Irak entra en el “Pacto de Bagdad” con Irán, Turquía y Gran Bretaña –más tarde entraría también Pakistán- para alinearse con USA en el Bloque Capitalista en la Guerra Fría, donde permanecerá hasta la Revolución de 1958 que proclama la República.

En la revolución, con una carácter nacionalista y de izquierda,intervienen dos bloques, el formado por los nasseristas y comunistas con apoyo de musulmanes chiitas y kurdos y el del Baas con el apoyo de los musulmanes sunís y cristianos maronitas.

Por último, en Libia, territorio intermedio entre el Maghreb y el Màshrek y bajalato otomano desde 1830, con Turquía enfrascada en la Guerra de los Balcanes y con el resto del norte africano repartido entre Francia y Gran Bretaña, fue invadida por los italianos en 1912 para incorporarse así al imperialismo europeo.

Con la llegada, diez años más tarde, del fascismo a Italia, el gobierno de Mussolini incremento la emigración desde el empobrecido y explotado sur italiano y de Siciliaa la nueva colonia con la promesa de tierras para cultivar, para lo que hubo que desplazar a la población libia a las zonas improductivas y desérticas.

Mussolini unió las dos colonias iniciales de Cirenaica y Tripolitania que con el Fezzan formaron la “Libia Italiana” con unos 120.000 colonos al inicio de la 2ª Guerra. Contra la colonización se enfrentaron los libios, en una sangrienta guerra de guerrillas con Omar al-Mukhtar, “El León del Desierto”, como máximo exponente popular de esa lucha y con la poderosa tariqa sufí de los sanusí como soporte principal.

La tariqa sanusí estaba liderada por Idris al-Senussi, nieto del fundador de la cofradía y emir de la Cirenaica, que tras ser derrotado el Eje y los italianos desposeídos de sus colonias africanas, declara la independencia de Cirenaica en 1949 ,y que un año más tarde es proclamado como primer y último rey del Reino Federal de Libia (Cirenaica, Tripolitania y Fezzan).

La política pro-occidental de Idris y la venta a las potencias europeas hacen aumentar el malestar popular hasta que en septiembre de 1969 oficiales del ejército libio pronasseristas encabezados por Muammar al-Gaddafi destronan a Idris y proclaman la República que ya desde 1970 nacionaliza algunas empresas petroleras, impulsa la agricultura, proclama la igualdad de mujer en contra de la posición tradicional islámica y suprime las bases extranjeras del territorio libio.

En 1975 publica el conocido “Libro Verde” y en cumplimiento de sus teorías en 1977 proclama la “Yamahiriya”, modalidad de estado socialista de control popular que puede traducirse por “gobierno –estado- de las masas”, pero esto ya es parte de lo que hoy estamos viviendo y será el objeto de la tercera parte de este artículo.

Llegó el momento de recambiar las piezas gastadas, y tras la experiencia de Irak, la inteligencia gringa comenzó por la pieza más débil del puzle: Túnez, en que Zine Ben Alí, a cuyo cargo estuvo la represión contra los sindicatos en 1978 y la sangrienta represión de las manifestaciones antirégimende 1984, y que sucedió a Burguiba en un golpe palaciego, había ya abandonado sus posiciones de apoyo a la OLP y cualquier postura antiimperialista, prohibido los partidos y privatizado a favor de su familia las empresas y servicios públicos. Enfermo también de la cleptomanía de los sátrapas, cayó empujado por la revuelta popular alimentada por la pobreza generalizada y aun el imperio no ha decidido la pieza de recambio.

El nasserismo socialista egipcio vio su fin con Anuar el-Sadat que, en función de un acercamiento a USA y a Israel acabó con cualquier aspiración socialista o arabista, introdujo en Egipto la política económica liberal y fue, con Jimmy Carter y Menahem Beguin el actor principal de los “Acuerdos de Camp David”, políticas en las que incidiría, tras su asesinato, su vicepresidente Hosni Mubarak en los siguientes 30 años hasta que las manifestaciones del pasado febrero, perfectamente organizadas,lo sustituyen en el poder por una Junta Militar en una maniobra de cambiar la cabeza para que nada cambie.

Fue fácil para la CIA incitar al recambio si tenemos en cuenta que frente a la fortuna personal que había acumulado el sátrapa Mubarak de más de 70.000 millones de $ la mitad del pueblo egipcio malvivía con menos de 60$ al mes.

Ahora les queda el diablo con cuernos y rabo, último vestigio del “eje del mal” y enemigo público número uno, el proclamado por el imperio como el asesino cruel de su pueblo –por cierto el de mayor PIB y de Índice de Desarrollo Humano de todo nuestro continente.-: El-Gaddafi y su Yamahiriya, pero esto, como en “Las Mil y Una Noches” será el objetivo de la próxima entrega, aunque en el ínterin los gringos hayan asesinado a uno de sus hijos y sus nietos, como ya había hecho con otra hija adoptiva en los bombardeos de Trípoli y Benghasi de abril de 1986.

1º de mayo de 2011. Día especial para la lucha de los trabajadores en una Canarias que sigue dormida.

Francisco Javier González

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