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De OBLIGADISIMA LECTURA Mas claro… agua. Somos idiotas #15M #ANINYMOUS


Opiniones de Arturo Pérez Reverte

Escrito por: kikamondelo el 14 Feb 2012 – URL Permanente

 

Me ha llegado por correo electrónico esta lúcida mirada de Arturo Pérez Reverte. Espero que su concepto de difusión contemple publicarla en mi blog.

Opiniones de Arturo Pérez Reverte

CUIDADO…con lo que se avecina….es mas gordo de lo que os imagináis…un gobierno Europeo impuesto por los Neocon “Los Illuminatis” que irá quitando a corto plazo a los políticos demócratas y manipulando las elecciones…y colocando tecnócratas, nos queda poco.

Los Indignados tienen más razón de lo que os podáis llegar a imaginar.

No es una cuestion de PSOE ni de PP, nada tiene que ver. E

sto solo se para negándonos a esas mentiras de pagar la deuda en que ellos nos han metido falsamente para tenernos hipotecados hasta nuestros nietos….se acabaron los Estados/Nación…adiós España.

Hay un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?

Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?

Estáis leyendo

que mintieron en los vuelos de la CIA,

en el caso Couso,

que González era la X del GAL,

que gente del PP cobraba de la trama Gürtel,

que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros,

que la corrupción en la política no es excepción, sino norma,

que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización,

banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada,

os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?

Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, q

ue apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?

En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?

Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?

Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?

Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.

EL GOBIERNO: Ha bajado el sueldo a los funcionarios, suprimido el cheque-bebé, congelado las pensiones y reducido la ayuda al desempleo, (EL PARO), para afrontar la crisis que han generado los bancos los políticos y los especuladores bursátiles.

Nos gustaría transmitirle al Gobierno lo siguiente:

Dediquen su empeño en rebajar LA VERGÜENZA DEL FRAUDE FISCAL,que en España se sitúa alrededor del 23% del P.I.B. (10 puntos por encima de la media europea) y por el que se pierden miles de millones de €uros, fraude que repercute en mayores impuestos para los ciudadanos honestos.

TENGAN LA VERGÜENZA de hacer un plan para que la Banca devuelva al erario público los miles de millones de euros que Vds. les han dado para aumentar los beneficios de sus accionistas y directivos; en vez de facilitar el crédito a las familias y a las empresas, erradicarlas comisiones por los servicios bancarios y que dejen de cobrar a los españoles más humildes €30.01, cada vez que su menguada cuenta se queda sin saldo.

Cosa que ocurre cada 1º de mes cuando les cargan las facturas de colegios, comunidades, telefonía, Etc. y aun no les han abonado la nómina.

PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad.

ELIMINEN la duplicidad de muchas Administraciones Públicas, suprimiendo organismos innecesarios, reasignado a los funcionarios de carrera y acabando con los cargos, asesores de confianza y otros puestos nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados.

HAGAN que los políticos corruptos de sus partidos devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión o/y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos.

INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.

INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.

INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).

INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.

INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.

INDECENTE,es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados)

INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.

INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).

INDECENTE,es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

Indecente No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que no se lo bajen.

INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.

INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.

Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno “derecho de pernada” mientras no se cambien las leyes que lo regula.
¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Já.

Juntemos firmas para que haya un proyecto de ley con “cara y ojos” para acabar con estos privilegios, y con otros.

Haz que esto llegue al Congreso a través de tus amigos.

ÉSTA SÍ DEBERÍA SER UNA DE ESAS CADENAS QUE NO SE DEBE ROMPER, PORQUE SÓLO NOSOTROS PODEMOS PONERLE REMEDIO A ESTO, Y ÉSTA, SI QUE TRAERÁ AÑOS DE MALA SUERTE SI NO PONEMOS REMEDIO, está en juego nuestro futuro y el de nuestros hijos.

¿DONDE ESTÁ LA GENTE? QUE LEVANTAN MASAS PARA EL FÚTBOL Y NO PARA DEFENDER NUESTROS DERECHOS.

 

De mi cosecha

Sólo añado un comentario de esta mañana en el vídoeblog de Iñaki Gabilondo: el trabajador al servicio del dinero. Y sin dinero para consumir. Empresas sin clientes ni pedidos. Más desempleo… La retahíla.

Grecia en poco tiempo seremos nosotros.

Y mi recuerdo a un contertulio de hora 25, en el tramo de las diez de la noche, que dijo que todos las medidas de la reforma laboral pepera eran neoliberales y su eficacia, junto con las otras tomados, no sería positiva porque rompía el pacto instaurado en la democracia entre poder y trabajadores.

Además, estas medidas ya habían demostrado su rotundo fracaso.

Y él, un hombre del mundo académico, creo, decía que el problema es que no hay alternativas.

Sólo desde la ceguera y sordera intelectual, ideológica o física, o todas a la vez, puedo entender que no sepa que hay un magnífico libro que se llama «Hay alternativas».

Las hay

http://lacomunidad.elpais.com/vaya-tropa/2012/2/14/opiniones-arturo-perez-reverte

RECOMENDAD La idea de que la consolidación fiscal es el camino de la recuperación económica se esconden cinco falacias


¿Cuán importante es la deuda?

Por: ROBERT SKIDELSKY  | 28 de Enero del 2012

Robert Skidelsky

Detrás de la idea de que la consolidación fiscal es el gran camino de la recuperación económica se esconden cinco falacias.

El ciudadano sensato razona y piensa que “mi muerte no extingue mi deuda”.

LONDRES – En la actualidad Europa se encuentra perseguida por el fantasma de la deuda. Todos los líderes europeos se sienten abatidos ante esta situación. Para exorcizar a este demonio, están sometiendo a sus economías a padecimientos.

Parece que dichos padecimientos no son de ayuda. Sus economías siguen desplomándose dando tumbos, y la deuda sigue creciendo.

La agencia de calificación crediticia Standard & Poors ha rebajado las calificaciones de la deuda soberana de nueve países de la eurozona, entre estos la de Francia. Probablemente el Reino Unido sea el siguiente.

Para cualquiera que no esté cegado por la locura, la explicación de esta rebaja es evidente. Si el objetivo, establecido deliberadamente, es la reducción del tamaño del PIB, la relación de deuda con respecto al PIB está destinada a crecer. La única manera de reducir la deuda de un país (que no sea mediante una moratoria) es consiguiendo que su economía crezca.

El miedo a estar endeudado está arraigado en la naturaleza humana, por lo que para el ciudadano promedio aparenta estar correcto el que la extinción de la deuda sea uno de los objetivos de las políticas de un país.

Todos saben lo que significa contraer una deuda financiera: dinero adeudado, a menudo como resultado de préstamos. Estar endeudado puede producir ansiedad si uno no está seguro sobre si, llegado el momento, será capaz de pagar lo que debe.

Esta ansiedad se transmite fácilmente a la deuda nacional -la deuda contraída por un gobierno con sus acreedores-. Las personas se preguntan ¿cómo reembolsarán los gobiernos la totalidad de los cientos de miles de millones de dólares que deben? Como señaló el primer ministro británico David Cameron: “La deuda pública es similar a la deuda de tarjetas de crédito, tiene que ser pagada”.

Se llega al siguiente paso con facilidad: a fin de pagar, o al menos reducir, la deuda nacional, el gobierno debe eliminar su déficit presupuestario, ya que el exceso de gasto con relación a los ingresos se agrega a la deuda nacional.

En efecto, si el gobierno no actúa, la deuda nacional se convertirá en lo que en el léxico actual se define como “insostenible”.

Una vez más, de manera fácil surge una analogía con el endeudamiento de los hogares. El ciudadano sensato razona y piensa que “mi muerte no extingue mi deuda”. Mis acreedores tendrán prelación de cobro sobre mi herencia  -es decir, preferencia sobre todo lo que yo quería dejar como herencia a mis hijos-.

Del mismo modo, cuando un gobierno deja sin pagar una deuda por demasiado tiempo, se convierte en una carga para las generaciones futuras: yo podré disfrutar de los beneficios de las extravagancias del gobierno, pero mis hijos tendrán que pagar la factura.

Por eso en la actualidad la reducción del déficit está en el centro de la política fiscal de la mayoría de los gobiernos. Supuestamente hay menos probabilidades de que la deuda de un gobierno con un plan “creíble” de “consolidación fiscal” ingrese en moratoria o se la deje para que sea pagada por las generaciones futuras.

Se cree que tal reducción del déficit permitirá que el gobierno pida prestado dinero con costos menores de los que pudiera de otra forma conseguir, esto, consecuentemente, reduce las tasas de interés para los prestatarios privados, lo que a su vez debe impulsar la actividad económica.

De esta forma se llega a la conclusión de que la consolidación fiscal es el gran y soberbio camino a la recuperación económica.

Esta doctrina, que es la doctrina oficial de los países más desarrollados en la actualidad, contiene al menos cinco falacias importantes, que pasan desapercibidas debido a que la narrativa es muy plausible.

En primer lugar, los gobiernos, a diferencia de los particulares, no tienen que “pagar” sus deudas. El gobierno de un país con su propio banco central y su propia moneda simplemente puede seguir endeudándose mediante la impresión de dinero que luego se le es prestado.

Este no es el caso de los países de la eurozona.

Sin embargo, los gobiernos de la eurozona tampoco tienen que pagar sus deudas.

Si sus acreedores (extranjeros) ejercen demasiada presión sobre ellos, ellos simplemente ingresan en moratoria. La moratoria es mala. Pero la vida tras la moratoria continúa transcurriendo de manera muy similar a la de antes de dicha moratoria.

En segundo lugar, reducir deliberadamente el déficit no es el mejor camino para que un gobierno equilibre sus libros de contabilidad.

La reducción del déficit en una economía deprimida no es el camino a la recuperación, es el camino a la contracción, ya que significa reducir la renta nacional, de la cual dependen los ingresos del gobierno. Esto hará que sea más difícil, no más fácil, para un gobierno reducir el déficit.

El gobierno británico ya debe pedir prestado £112 mil millones ($172 mil millones de dólares) más de lo que había planeado cuando anunció su plan de reducción del déficit en junio del año 2010.

En tercer lugar, la deuda nacional no es una carga ‘neta’ de las generaciones futuras. Incluso si dicha deuda da lugar a futuros pasivos fiscales (y alguna de la deuda sí dará lugar a ello), estos pasivos serán transferencias de los contribuyentes a los tenedores de bonos. Esto puede tener desagradables consecuencias distributivas.

Sin embargo, tratar de reducir la deuda ahora ‘será’ una carga neta sobre las generaciones futuras: la renta del país se reducirá de inmediato, las ganancias caerán, los fondos de pensiones se reducirán, los proyectos de inversión serán cancelados o pospuestos, y no se construirán casas, hospitales y escuelas.

Las generaciones futuras estarán peor que antes, después de haberse visto privadas de los bienes que de lo contrario podrían haber tenido.

En cuarto lugar, no hay ninguna conexión entre el tamaño de la deuda nacional y el precio que el gobierno debe pagar para financiarla.

Las tasas de interés que el Japón, los Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania pagan por sus deudas nacionales son similarmente bajas, a pesar de que existen grandes diferencias en las políticas fiscales y niveles de endeudamiento de dichos países.

Por último, los bajos costos de los préstamos para los gobiernos no reducen automáticamente el costo del capital para el sector privado.

Después de todo, los prestatarios empresariales, por ejemplo, no se prestan a la tasa de rendimiento “sin riesgo” que se paga por los bonos del Tesoro de EE. UU., y la evidencia muestra que la expansión monetaria puede empujar hacia abajo la tasa de interés de la deuda pública, pero que casi no tienen efecto sobre nuevos préstamos bancarios para empresas o hogares.

De hecho, la causalidad se da a la inversa: las tasas de interés del gobierno en el Reino Unido y en otros lugares son tan bajas debido a que las tasas de interés para los préstamos al sector privado son tan altas.

Al igual que lo que pasó con “el fantasma del comunismo” que persiguió a Europa en el famoso manifiesto de Carlos Marx, hoy en día “todos los poderes de la vieja Europa se han unido en una santa alianza para exorcizar” al fantasma de la deuda nacional.

Pero los estadistas que tienen como objetivo liquidar la deuda deben recordar a otro fantasma famoso – ese fantasma es el fantasma de la revolución.

Robert Skidelsky
Miembro de la Cámara de los Lores británica, es profesor emérito de Economía Política en la Universidad Warwick.

Copyright: Project Syndicate, 2012.
www.project-syndicate.org
Traducido del inglés por Rocío L. Barrientos.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/cuan-importante-es-la-deuda_11020812-4

 

#15M #DRY De OBLIGADA LECTURA ¡Marx tenía razón!


¡Marx tenía razón!

luchadeclases.org
La crisis del capitalismo va acompañada por una crisis del pensamiento burgués: la filosofía, la economía, la moral… Todo está en un estado de efervescencia. En lugar del anterior optimismo que manifestaba confiadamente que el capitalismo había solucionado todos sus problemas, hay un estado de ánimo que todo lo impregna de tristeza.

No hace mucho tiempo, Gordon Brown proclamó confiadamente “el fin del ciclo de auge y recesión”. Después de la crisis de 2008 se vio obligado a comerse sus palabras.

El último episodio de la crisis del euro muestra que la burguesía no tiene idea de cómo resolver los problemas de Grecia e Italia, que a su vez, amenazan el futuro de la moneda común europea, e incluso de la propia UE. Este es un catalizador potencial de un nuevo colapso a escala mundial, que será aún más profundo que la crisis de 2008.

La crisis actual se supone que no tenía que haber sucedido. Hasta hace poco la mayoría de los economistas burgueses creían que el mercado, si se le dejaba solo, era capaz de resolver todos los problemas, equilibrando por arte de magia la oferta y la demanda (la “hipótesis del mercado eficiente”), de modo que nunca podría darse una repetición del crack de 1929 y de la Gran Depresión.

La predicción de Marx de una crisis de sobreproducción había sido relegada al basurero de la historia. Aquellos que todavía se adherían a la visión de Marx de que el sistema capitalista estaba desgarrado por contradicciones insolubles y de que contenía dentro de sí las semillas de su propia destrucción eran considerados como simples excéntricos. ¿Acaso la caída de la Unión Soviética no había demostrado finalmente el fracaso del comunismo? ¿No había terminado la historia con el triunfo del capitalismo como el único sistema socio-económico posible?

Eso fue entonces. Pero en el espacio de 20 años (un período no muy largo en los anales de la sociedad humana) la rueda de la historia ha dado un giro de 180 grados. Y ahora los antiguos críticos de Marx y el marxismo están entonando una melodía muy diferente. De repente, las teorías económicas de Carlos Marx se están tomando muy en serio. El Capital es ahora un best seller en Alemania. Un número creciente de economistas está estudiando detenidamente sus páginas, con la esperanza de encontrar una explicación a lo que ha ido mal.

Crisis de la economía burguesa

La razón de esta extraña conversión no es difícil de entender. Todas las teorías de los economistas burgueses oficiales han sido falsificadas por la marcha de los acontecimientos. Los economistas fueron incapaces de predecir ninguno de los grandes acontecimientos económicos de los últimos treinta años. No predijeron la recesión actual (de hecho, negaron su posibilidad), pero tampoco predijeron el auge febril que la precedió.

La teoría económica burguesa ha sido puesta a prueba y ha fracasado. Ninguna persona seria la toma en serio. No es de extrañar que algunas empresas grandes tengan que consultar astrólogos profesionales antes de decidir dónde invertir su dinero. Éstos, probablemente, sean más útiles que los economistas universitarios y, de todas maneras, el grado de éxito de sus predicciones no sería peor.

En julio de 2009, tras el comienzo de la recesión, la revista The Economist realizó un seminario en Londres para discutir la siguiente cuestión: ¿Qué aqueja a la economía? Esto puso de manifiesto que para un número cada vez mayor de economistas la teoría convencional no tiene ninguna relevancia. El ganador del Premio Nobel, Paul Krugman, admitió que “los últimos 30 años de desarrollo de la teoría macroeconómica ha sido, en el mejor de los casos, espectacularmente inútil o, peor, directamente perjudicial”.

Esta opinión es un epitafio adecuado para las teorías de la economía burguesa. Nada de lo que ha sucedido desde entonces nos da ninguna razón para dudar de ella. La crisis griega que ahora amenaza con arrastrar al conjunto de Europa, hundir al euro e incluso romper la Unión Europea ha servido para subrayar la total incapacidad de los economistas y de los políticos para ofrecer una solución.

En realidad no tienen ninguna salida. Hagan lo que hagan estará mal. Incluso si (como es muy probable) deciden invertir más dinero en Grecia, los mercados volverán su atención a otros países: Irlanda, Portugal, España, Italia, Bélgica, e incluso Francia. Angela Merkel retuerce en vano las manos y se queja de las “irresponsables” agencias de crédito. Este es el funcionamiento del “libre mercado” que todos aceptan. No se puede aceptar la economía de mercado y luego quejarse de las consecuencias inevitables.

Cuatro años después de la primera crisis, el mundo va de cabeza a un nuevo colapso y no hay nada que puede impedirlo. Millones de personas van a sufrir las consecuencias. El desempleo se disparará a niveles no vistos desde la década de 1930. Los niveles de vida caerán en picado. Y el resultado inevitable será una intensificación de la lucha de clases en todas partes.

Naciones enteras en bancarrota

La primera fase de la crisis que comenzó en el año 2008 se caracterizó por el impago de los grandes bancos. Todo el sistema bancario de los EE.UU. y del resto del mundo se salvó sólo por la inyección masiva de miles de millones de dólares y euros por parte de los Estados. Pero la pregunta que debe hacerse es: ¿Qué queda de la vieja idea de que el libre mercado, si se le deja solo, va a resolver todos los problemas? ¿Qué queda de la vieja idea de que el Estado no debe interferir en el funcionamiento de la economía?

La inyección masiva de dinero público no resolvió nada. La crisis no ha sido resuelta.

Simplemente se ha desplazado a los Estados. Todo lo que ha ocurrido es que, en lugar de un déficit masivo de los bancos, tenemos un enorme agujero negro en las finanzas públicas. ¿Y quién va a pagar por esto? No los banqueros adinerados que, habiendo presidido la destrucción del orden financiero mundial, se han embolsado con calma el dinero público y ahora se están concediendo a sí mismos fastuosas bonificaciones de dinero.

¡No! Los déficits de los que los economistas y los políticos se quejan tan amargamente deben ser pagados por los sectores más pobres e indefensos de la sociedad. De repente no hay dinero para los ancianos, los enfermos, los desempleados…, pero siempre hay de sobra para los banqueros. Esto significa un régimen de austeridad permanente. Pero esto sólo genera nuevas contradicciones. Con la reducción de la demanda, se reduce aún más el mercado, y por lo tanto se agrava la crisis de sobreproducción.

Ahora los economistas están prediciendo un nuevo colapso, con divisas y gobiernos cayendo y amenazando el tejido mismo del sistema financiero mundial. Y a pesar de lo que dicen los políticos sobre la necesidad de reducir el déficit, las deudas han alcanzado un nivel que no se puede pagar. Grecia ofrece un ejemplo gráfico de este hecho. El futuro que se avecina es de una crisis aún más profunda, una caída de los niveles de vida, ajustes dolorosos y un creciente empobrecimiento de la mayoría. Esta es una receta acabada para la agitación y la lucha de clases a un nivel aún más alto. Se trata de una crisis sistémica del capitalismo a escala mundial.

Dudas

Ahora que los acontecimientos han hecho bajar a tierra por lo menos a algunos pensadores burgueses, estamos viendo todo tipo de artículos que a regañadientes reconocen que, después de todo, Marx tenía razón. Tomemos como ejemplo un reciente artículo de John Gray en la revista de noticias de la BBC, con el título: Un punto de vista: La revolución del capitalismoBBC News, 4 de septiembre de 2011. En él dice:

“Como un efecto colateral de la crisis financiera, cada vez más gente está empezando a pensar que Carlos Marx tenía razón. El gran filósofo, economista y revolucionario alemán del siglo XIX creía que el capitalismo era radicalmente inestable. Tenía una tendencia intrínseca a producir cada vez más grandes auges y recesiones, y a el largo plazo estaba destinado a destruirse a sí mismo”.

Ahora bien, esto es algo que gente como John Gray en el pasado lo hubiera ridiculizado. Ahora, sin embargo, se ven obligados a tratarlo en serio. Así que el Sr. Gray ahora acepta lo que se está volviendo cada vez más evidente: que el capitalismo contiene en sí las semillas de su propia destrucción; que es un sistema anárquico y caótico caracterizado por crisis periódicas que echa a la gente del trabajo y provoca inestabilidad social y política. El Manifiesto Comunista es el libro más relevante que se puede leer hoy en día. Es realmente extraordinario pensar que un libro escrito hace más de 150 años pueda presentar una imagen del mundo del siglo XXI tan vívida y objetiva. Gray ahora reconoce que fue sorprendentemente clarividente:

“En aquel momento nada parecía más sólido que la sociedad en cuyos márgenes vivía Marx. Un siglo y medio después nos encontramos en el mundo que él previó, en donde la vida de cada persona es experimental y provisional, y la ruina súbita puede ocurrir en cualquier momento”.

Aunque niega que el socialismo sea la alternativa lógica al capitalismo decadente, Grey se ve obligado a admitir que Marx comprendió el funcionamiento de la economía capitalista mucho mejor que la burguesía y sus “expertos” economistas:

“Más profundamente, Marx comprendió que el capitalismo destruye a su propia base social –el estilo de vida de la clase media–. La terminología marxista de burguesía y proletariado tiene un tono arcaico”.

“Sin embargo, cuando argumentó que el capitalismo hundiría a la clase media en un tipo de existencia precaria como la de los trabajadores de su tiempo, Marx previó un cambio en nuestra forma de vivir que sólo ahora estamos luchando para hacer frente”.

Condena devastadora

Hay un sentimiento creciente entre todos los sectores de la sociedad de que nuestras vidas están dominadas por fuerzas que se escapan a nuestro control. La sociedad es presa de un corrosivo sentimiento de miedo e incertidumbre, como lo admite Gray:

“Pero tenemos muy poco control efectivo sobre nuestras vidas, y la incertidumbre en que nos toca vivir está siendo agravada por políticas diseñadas para hacer frente a la crisis financiera. Unas tasas de interés de cero, junto con el aumento de precios significa que usted está consiguiendo un rendimiento negativo de su dinero y, conforme avanza el tiempo, su capital se está erosionando”.

La situación de muchos jóvenes es aún peor. La crisis del capitalismo produce sus efectos más terribles entre los jóvenes. El desempleo entre los jóvenes está aumentando en todas partes. Esta es la razón de las protestas estudiantiles y motines en Gran Bretaña, del movimiento de los indignados en España, de las ocupaciones de las escuelas de Grecia y también de los levantamientos en Túnez y Egipto, donde alrededor del 75% de los jóvenes están desempleados.

Toda una generación de jóvenes está siendo sacrificada en el altar de los beneficios. Muchos que buscaban la salvación en una educación superior han encontrado esta avenida bloqueada. En Gran Bretaña, donde la educación superior era gratis, ahora los jóvenes a fin de adquirir una educación tendrán que incurrir en deudas.

En el otro extremo de la escala de la edad, trabajadores cercanos a la jubilación descubren que deben trabajar más tiempo y pagar más para obtener pensiones más bajas, que condenarán a muchos a la pobreza en la vejez. Para jóvenes y adultos por igual, la perspectiva a la que se enfrentan hoy en día es una vida de inseguridad.

Toda la vieja hipocresía burguesa sobre los valores de la moral y la familia ha sido desenmascarada. La epidemia de desempleo, de falta de vivienda, de aplastante deuda y la desigualdad social extrema que ha convertido a toda una generación en parias ha socavado la familia y ha creado una pesadilla de pobreza sistémica, desesperanza, degradación y desesperación. Una vez más, en palabras de Gray:

“Para muchos, las mujeres y los pobres por ejemplo, estos valores victorianos pueden ser muy sofocantes en sus efectos. Pero el hecho más importante es que el libre mercado funciona para socavar las virtudes que mantienen la vida burguesa”.

“Cuando los ahorros están desvaneciéndose, ser ahorrativo puede ser el camino a la ruina. Es la persona que toma prestado y no tiene miedo a declararse en quiebra la que sobrevive y prospera. (…)

“En una sociedad que está siendo continuamente transformada por las fuerzas del mercado, los valores tradicionales son disfuncionales y cualquier persona que trata de seguirlos se arriesga a terminar mal”.

El argumento que tanto gusta a los sociólogos burgueses de que la clase obrera ha dejado de existir se ha caído por su propio peso. En el último período, capas importantes de la población activa que antes se consideraban a sí mismos como clase media se han proletarizado. Profesores, funcionarios, empleados de banca, etc. han sido empujados a las filas de la clase obrera y del movimiento obrero, donde se han vuelto en algunos casos los sectores más militantes.

Gray admite que los viejos argumentos de que “todo el mundo puede prosperar” y “todos somos clase media” han sido falsificados por los acontecimientos. Él dice:

“De hecho, en Gran Bretaña, los EE.UU. y muchos otros países desarrollados en los últimos 20 o 30 años, ha estado sucediendo lo contrario. La seguridad en el trabajo no existe, los oficios y profesiones del pasado han desaparecido en gran medida y carreras de toda la vida son apenas recuerdos”.

“Si la gente tiene alguna riqueza, ésta está en sus casas, pero los precios de las casas no siempre aumentan. Cuando obtener crédito es difícil como pasa ahora, pueden estar estancados durante años. Una minoría decreciente tendrá una pensión con la que podrá vivir cómodamente, y no muchos tienen ahorros significativos”.

“Cada vez más gente vive día a día, con poca idea de lo que el futuro puede depararle. La gente de clase media solía pensar que su vida se desarrollaba en una progresión ordenada. Pero ya no es posible mirar la vida como una sucesión de etapas en las que cada una es un paso adelante respecto a la anterior”.

“En el proceso de destrucción creativa, la posibilidad de escalar ha sido eliminada y para un número creciente de gente una existencia como clase media ya no es siquiera una aspiración”. Estas palabras representan una condena devastadora del sistema capitalista. Muestran también que las reservas sociales de la reacción se han reducido considerablemente, porque un gran sector de los trabajadores de cuello blanco se acerca a la clase obrera tradicional. En las recientes movilizaciones de masas en España y, en particular, en Grecia, estas capas se encontraban en la primera línea de la lucha de clases.

Marx y el “mercado”

Marx predijo que el desarrollo del capitalismo conduciría inexorablemente a la concentración del capital, una inmensa acumulación de riqueza por un lado, y una acumulación igual de pobreza, miseria y trabajo insoportable en el otro extremo del espectro social. Durante décadas, esta idea fue desechada por los economistas burgueses y los sociólogos universitarios que insistieron en que la sociedad se estaba volviendo cada vez más igualitaria y que todo el mundo se estaba convirtiendo en clase media. Ahora todas estas ilusiones se han disipado.

Businessweek recientemente publicó un artículo con el título Marx y el mercado y advirtió que Marx podría haber tenido razón en algunas cosas, pero en realidad estaba equivocado y era peligroso. Expresa su preocupación porque “el pesimista y combativo filósofo parece encontrar adeptos en cada nueva generación”.

Y continúa:

“Incluso se podría decir que el Barbudo nunca ha tenido mejor aspecto. La actual crisis financiera mundial ha dado lugar a un nuevo contingente de insólitos admiradores. En 2009 el periódico oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano, publicó un artículo elogiando el diagnóstico de Marx sobre la desigualdad de ingresos, lo cual es un gran reconocimiento, considerando que Marx declaró que la religión es ‘el opio del pueblo’. En Shanghái, el centro archicapitalista de la supuesta comunista China, en 2010 el público se agolpó para ver un musical basado en El Capital, la obra más famosa de Marx. En Japón, El Capital ha salido en una versión cómic”.

Y añade:

“El que Marx esté en boga debería verse natural en un momento en que los bancos europeos están al borde del colapso y en que los niveles de pobreza en los EE.UU. han alcanzado niveles nunca vistos en casi dos décadas”.

“A pesar de que Marx estaba equivocado acerca de muchas cosas, y de que su influencia fue muy perniciosa en lugares como la URSS y China, hay áreas de sus (voluminosos) escritos que son increíblemente perceptivos. Uno de los argumentos más importantes de Marx era que el capitalismo era intrínsecamente inestable. Uno sólo tiene que mirar a los titulares de Europa –la cual está siendo perseguida por el fantasma de una posible moratoria griega, un desastre bancario y el colapso de la zona del euro como moneda única– para ver que tenía razón.

Marx diagnosticó la inestabilidad del capitalismo en un momento en que sus contemporáneos y predecesores, tales como Adam Smith y John Stuart Mill, estaban mayormente cautivados por su capacidad para satisfacer las necesidades humanas”.

George Magnus

Hasta aquí Businessweek. Ahora vamos a leer lo que George Magnus, analista económico del banco UBS, escribió recientemente en un artículo con el título intrigante: Demos a Carlos Marx la oportunidad de salvar la economía mundial.

Con sede en Suiza, UBS es uno de los pilares del mundo financiero, con oficinas en más de 50 países y más de 2 billones de dólares americanos en activos. Sin embargo, en un ensayo de Bloomberg View, publicado el 28 de agosto, Magnus escribió que “la economía global de hoy tiene algún parecido asombroso a lo que Marx había previsto”. En su artículo empieza describiendo a los responsables políticos como “tratando de entender el aluvión de pánico financiero, las protestas y otros males que afligen al mundo” y sugiere que haríamos bien en estudiar la obra de “un economista muerto hace mucho tiempo, Carlos Marx”:

“Consideremos, por ejemplo, la predicción de Marx de cómo se manifestaría el conflicto inherente entre el capital y el trabajo. Tal y como escribió en El Capital, la búsqueda de beneficios y productividad de las empresas, naturalmente, les lleva a necesitar cada vez menos trabajadores, creando un ‘ejército industrial de reserva’ de pobres y desempleados: ‘Por tanto, la acumulación de riqueza en un polo representa, al mismo tiempo, la acumulación de la miseria en el otro polo’”.

Y continúa: “El proceso que él [Marx] describe es visible en todo el mundo desarrollado, particularmente en los EE.UU. Los esfuerzos de las empresas para reducir costos y evitar la contratación han aumentado las ganancias corporativas de EE.UU. como porcentaje de la producción económica total al más alto nivel en más de seis décadas, mientras que la tasa de desempleo se sitúa en el 9,1 por ciento y los salarios reales están estancados.

“Mientras tanto, según algunos cálculos, la desigualdad de ingresos de EE.UU. está cerca de su nivel más alto desde la década de 1920. Antes de 2008, la disparidad en los ingresos estaba disimulada tras factores tales como el crédito fácil, que permitió a los hogares pobres disfrutar de un estilo de vida más próspero. Ahora el problema está saliendo con toda su crudeza”.

Magnus cita con aprobación el Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política (1859) de Marx:

“Al llegar a una fase determinada de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí”.

Magnus dice que estas líneas tienen una especial relevancia en la situación actual:

“La cita anterior refleja la importante idea de conflicto o turbulencia cuando ocurren eventos que conducen a desafíos al poder, autoridad y legitimidad del orden político y económico existente. Durante los últimos meses, hemos visto una serie de tales desafíos en la zona del euro, en los EE.UU., e incluso, en forma embrionaria, en China. El nerviosismo reciente en los mercados financieros y el aumento de las primas de riesgo no sólo reflejan un aumento de la ansiedad sobre el deterioro de la salud de la economía global, sino también el agotamiento de la confianza de que las élites políticas son capaces de hacer frente a la situación”.

Magnus reconoce que la crisis actual es una crisis de sobreproducción, a pesar de que confunde esto con la noción keynesiana de subconsumo –una idea completamente diferente (y falsa) –.

“Marx también señaló la paradoja de la sobreproducción y el bajo consumo: la gente, cuanto más se quede relegada a la pobreza, menos capaz será de consumir todos los bienes y servicios que las empresas producen. Cuando una empresa reduce los costos para aumentar los ingresos, es inteligente, pero cuando lo hacen todos, socavan la formación de los ingresos y la demanda efectiva de los cuales dependen para ingresos y beneficios.

“Este problema también es evidente en el mundo desarrollado de hoy. Tenemos una capacidad sustancial para producir, pero en los estratos de ingresos medianos y bajos, nos encontramos con una inseguridad financiera generalizada y bajas tasas de consumo. El resultado es visible en los EE.UU., donde la construcción de nuevas viviendas y las ventas de automóviles siguen siendo alrededor del 75% y 30% por debajo de sus puntos más altos en 2006, respectivamente.

“Como decía Marx en El Capital: ‘La razón última de todas las crisis reales sigue siendo la pobreza y el consumo restringido de las masas’”.

Naturalmente, Magnus aboga por soluciones keynesianas para la crisis: si tan solo los capitalistas (o el Estado) dieran un poco más dinero a los trabajadores, si tan solo aliviaran la carga de la deuda de los hogares, si tan solo reestructuraran la deuda hipotecaria, si tan solo hubiera alguna condonación de la deuda, si tan solo los bancos prestaran más dinero a las pequeñas empresas, si tan solo los gobiernos y bancos centrales gastaran dinero en programas de infraestructura, si tan solo los acreedores europeos fueran más buenos con los griegos… entonces todo estaría bien.

Si tan sólo, si tan sólo… Si los cerdos tuvieran alas… ¡Volarían! ¡Y estos economistas acusan a los marxistas de ser utópicos! Todo lo que el Sr. Magnus está pidiendo es que los capitalistas se comporten menos como capitalistas y más bien como San Francisco de Asís. Es como pedirle a un tigre carnívoro que coma ensalada en lugar de carne. Sabemos cómo el tigre reaccionaría ante esta agradable propuesta. Y también sabemos cómo los banqueros y capitalistas reaccionarían. Huelga decir que esta estupidez keynesiana no tiene absolutamente nada en común con las ideas de Carlos Marx.

Como señala Magnus, Marx predijo que las empresas necesitarían menos trabajadores a medida que mejorara la productividad, creando así un “ejército industrial de reserva” de los desempleados, cuya existencia mantendría la presión a la baja sobre los salarios de los empleados.

Como el artículo anteriormente citado de la revista Businessweek ha señalado:

“Es difícil argumentar contra eso en estos días, dado que la tasa de desempleo en los EE.UU. sigue siendo más de un 9 por ciento. El 13 de septiembre, la Oficina del Censo de los EE.UU. dio a conocer datos que muestran que el ingreso medio, ajustado a la inflación, cayó entre 1973 y 2010 para los hombres a partir de 15 años y a tiempo completo. La condición de los trabajadores de cuello azul en los EE.UU. está aún muy lejos de los salarios de subsistencia y de la ‘acumulación de la miseria’ que Marx previó. Pero las cosas no están tan brillantes en los Estados Unidos tampoco”.

Nouriel Roubini

El 11 de agosto The Wall Street Journal publicó una entrevista con el conocido economista Dr. Nouriel Roubini, conocido por sus colegas economistas como el “Dr. Agorero” por su predicción de la crisis financiera de 2008. Hay un video de esta entrevista extraordinaria, que merece ser estudiada cuidadosamente, ya que muestra el pensamiento de los estrategas del Capital más perspicaces.

Roubini es totalmente escéptico acerca de la capacidad de los gobiernos y bancos centrales para evitar un nuevo colapso económico, y mucho menos de salir de la recesión actual. Él no cree que un nuevo brote de flexibilización cuantitativa, tasas de interés más bajas, o cualquiera de las otras medidas propuestas, vayan a suponer ninguna diferencia: “Si la gente no quiere pedir prestado”, se pregunta, “¿para qué va a servir bajar las tasas de interés?”

Argumenta que la cadena de crédito se ha roto, y que el capitalismo ha entrado en un círculo vicioso en el que el exceso de capacidad (sobreproducción), la caída de la demanda de los consumidores, los altos niveles de deuda… todo genera una falta de confianza en los inversionistas que a su vez se reflejará en fuertes caídas en la Bolsa de valores, caída de precios de los activos y un colapso en la economía real.

Llega a la conclusión de que la economía de mercado no puede evitar una recesión, porque “no hay suficiente demanda final”. También relaciona esta falta de demanda a un largo período en que el capital ha exprimido a la mano de obra, y la proporción de los beneficios ha aumentado a expensas de los salarios. Destaca la intensificación de la explotación, los salarios reales estancados o en descenso, y los niveles sin precedentes de la desigualdad como un elemento central para el estado turbulento de la economía en el mundo.

Al igual que todos los demás economistas, Roubini no tiene solución real a la crisis actual, a excepción de más inyecciones monetarias de los bancos centrales para evitar otra crisis. Sin embargo, admitió con franqueza que la política monetaria por sí sola no será suficiente, y que las empresas y los gobiernos no están ayudando.

Europa y los Estados Unidos están llevando a cabo programas de austeridad para tratar de arreglar su endeudada economía, cuando deberían estar introduciendo un mayor estímulo monetario, dijo. Sus conclusiones no podrían ser más pesimistas: “Carlos Marx tenía razón, en algún momento el capitalismo podría destruirse a sí mismo”, dijo Roubini. “Pensábamos que los mercados funcionaban. No están funcionando“. (El énfasis es mío).

Al recortar los salarios, han recortado el mercado, reducido la demanda final y causado una sobreproducción (exceso de capacidad) a escala mundial: “No se pueden seguir desplazando los ingresos de los trabajadores a los capitalistas, sin provocar un exceso de capacidad y una falta de demanda total. Y eso es lo que está pasando”, indicó el economista.

Roubini predijo que hay más de un 50% de posibilidades de que todo el mundo se sumerja en otra recesión global y los próximos dos o tres meses revelarán la dirección de la economía: “Estamos a velocidad de punto muerto en este momento, y no sabemos si vamos a ir arriba o abajo “, dijo.

Roubini dice que está convirtiendo su dinero en metálico, apostando principalmente en bonos del Tesoro de los EE.UU. “Ahora no es el momento para los activos de riesgo”, dijo. El entrevistador del Wall Street Journal, a este punto totalmente alarmado, preguntó a Roubini si pensaba que la caída del capitalismo era inminente. Éste respondió: “No estamos ahí todavía”, pero dejó claro que él pensaba que estábamos de camino hacia una “segunda edición de la Gran Depresión”.

¿Estaba equivocado Marx acerca de la revolución?

Contrariamente a la imagen reconfortante que se solía presentar del sistema capitalista ofreciendo un futuro seguro y próspero para todos, vemos la realidad de un mundo en el que millones de personas sufren de la pobreza y el hambre, mientras que los súper ricos se enriquecen cada día más. Volvamos el artículo de John Gray:

“Una pequeña minoría ha acumulado una enorme riqueza pero incluso eso tiene una cualidad evanescente, casi fantasmal. En la época victoriana los verdaderamente ricos podían permitirse relajarse, siempre y cuando fueran conservadores en la forma en que invertían su dinero. Cuando a los héroes de las novelas de Dickens por fin les llega su herencia, no hacen nada el resto de su vida.

“Hoy no hay un paraíso de la seguridad. Los giros del mercado son tales que nadie puede saber qué va a tener valor, incluso unos pocos años por delante”.

“Este estado de agitación perpetua es la revolución permanente del capitalismo y creo que va a estar con nosotros en cualquier futuro que sea realísticamente imaginable. Sólo hemos recorrido una parte del camino de una crisis financiera que pondrá muchas más cosas patas arriba”.

¿Qué conclusión saca Gray de todo esto? Sólo esto: que el capitalismo está destruyendose a sí mismo: “El capitalismo ha conducido a una revolución, pero no a la que Marx esperaba. El apasionado pensador alemán odiaba la vida burguesa y miraba hacia el comunismo para destruirlo. Tal y como él predijo, el mundo burgués ha sido destruido”.

Pero luego añade: “No fue el comunismo quien lo hizo. Es el capitalismo el que ha matado a la burguesía”. Esta es una conclusión de lo más peculiar. La burguesía no ha sido “matada” en absoluto, por usar la terminología melodramática de Gray. Está muy viva. Tiene en sus manos la tierra, los bancos y las grandes corporaciones. Toma todas las decisiones fundamentales que afectan a la vida y el destino de millones de personas en el planeta.

Gente como Gray se ve obligada a admitir lo que no se puede negar. Sí, el sistema capitalista está en crisis. Todo el mundo sabe esto. Pero, ¿cuál es el antídoto a la crisis? Si el capitalismo es un sistema anárquico y caótico que desemboca inevitablemente en situaciones de crisis, entonces hay que concluir que con el fin de eliminar las crisis, es necesario abolir el sistema capitalista. Si dices “A”, también se debe decir “B”, “C” y “D”, pero esto es lo que los economistas burgueses se niegan a hacer.

Lo que Gray y gente como él no pueden aceptar es que la crisis del capitalismo puede y va a terminar en la revolución socialista:

“Marx dio la bienvenida a la autodestrucción del capitalismo. Estaba seguro de que se produciría una revolución popular que instauraría un sistema comunista que sería más productivo y mucho más humano. Marx estaba equivocado sobre el comunismo. Donde fue proféticamente correcto fue en su comprensión de la revolución del capitalismo. No es sólo la inestabilidad endémica del capitalismo lo que él entendió, aunque en este sentido era mucho más perspicaz que la mayoría de los economistas de su época y la nuestra”.

Pero ¡espere un minuto, señor Gray! ¿De verdad se imagina que una crisis que está arrojando el mundo al caos, que condena a millones de personas al desempleo, la pobreza y la desesperación, que le roba a la juventud su futuro y destruye la salud, la vivienda, la educación y la cultura… que todo esto puede ocurrir sin que se produzca una crisis social y política? ¿No puede ver que la crisis del capitalismo está preparando las condiciones para la revolución en todas partes?

Esto ya no es una propuesta teórica. Es un hecho. Si tomamos sólo los últimos doce meses, ¿qué vemos? Los movimientos revolucionarios se han producido en un país tras otro: Túnez, Egipto, Grecia, España… Incluso en los Estados Unidos tenemos el movimiento “Okupa Wall Street” y antes que éste tuvimos las protestas masivas de Wisconsin.

Estos dramáticos acontecimientos son una clara expresión del hecho de que la crisis del capitalismo está produciendo una reacción masiva a escala mundial, y de que un número creciente de personas están empezando a sacar conclusiones revolucionarias. Esto fue resumido por Michael Moore en el programa de TV “>BBC Newsnight, cuando llegó a decir que “hay que acabar con el capitalismo”.

“Las naciones occidentales están ahora maduras para la revolución”

Esto es reconocido al menos por algunos de los estrategas del Capital, como Andreas Whittam Smith, un periodista financiero y fundador de The Independent. El jueves 20 de octubre, escribió un artículo con el título: Las naciones occidentales están ahora maduras para la revolución, donde dice:

“Si va a haber un estallido revolucionario, uno no recibe mucho aviso. Escribiendo de las revoluciones europeas de 1848, por ejemplo, un historiador [Peter N Staerns] señaló recientemente: ‘A principios de 1848 nadie creía que la revolución fuera inminente’. Ahora la razón por la que he vuelto a 1848 se debe a que esta fecha se repite continuamente en mi cabeza según se extiende la oleada de protesta contra el capitalismo contemporáneo por todo el mundo.

“Ni París en 1968, ni tampoco 1917 a 1921 cuando, en el caos que siguió a la Primera Guerra Mundial, se estableció el dominio de los trabajadores temporalmente en algunas ciudades alemanas. En lugar de eso, he dirigido mi atención a 1848, cuando gran parte de Europa continental salió a la calle en lo que se hizo llamar la Primavera de las Naciones, o la Primavera de los Pueblos o el Año de la Revolución”.

Whittam Smith, quien admite que estaría “horrorizado ante la perspectiva de la revolución o nada que se le parezca”, sin embargo, cree que hay “una buena razón por la que debemos tener miedo”: el intolerable abismo que se ha abierto entre ricos y pobres. Cita la consigna de “Okupa Wall Street”: “Lo único que todos tenemos en común es que somos el 99 por ciento que no tolerará más la codicia y la corrupción del uno por ciento” y continúa:

“Durante los últimos 25 años, el abismo entre los ingresos de los ricos y los pobres se ha ido profundizando. La disparidad que comenzó a desarrollarse en los EE.UU. y el Reino Unido a finales de la década de 1970 se ha ido extendiendo. Un estudio de la OCDE publicado en mayo mostró que países como Dinamarca, Alemania y Suecia, que tradicionalmente han tenido una baja desigualdad, ya no se escapan”.

“El resultado es que en el Occidente industrializado el ingreso promedio del 10 por cien más rico de la población es de aproximadamente nueve veces mayor que el del 10 por ciento más pobre. Esa es una diferencia enorme. Y si la comparación se hace entre, por ejemplo, la paga de los directores de las grandes empresas en comparación con la de su personal, la diferencia es asombrosa. En muchos casos, los directores ganan 200 veces más que sus trabajadores peor remunerados. En algún momento, esta diferencia excesiva va a causar problemas. ¿Ha llegado ese momento?”. Para volver de nuevo a 1848.

En otro relato, el profesor Stearns escribió que la mayoría de las revoluciones de 1848 estallaron sin orden ni concierto. “Normalmente, solía haber un período breve y confuso de reivindicaciones y manifestaciones, durante el cual la incertidumbre del gobierno contribuyó a prolongar la tensión”.

Hay un claro paralelismo entre esto y lo que vemos ahora. Que el movimiento de protesta actual es confuso en sus objetivos es evidente. Pero refleja un estado de ánimo general de ira que se está acumulando bajo la superficie y que tarde o temprano tiene que encontrar una salida. Una encuesta de la revista Time mostró algunos resultados interesantes:

“EE.UU.: 54% tiene una opinión favorable del movimiento “Okupa Wall Street”, el 79% cree que la diferencia entre ricos y pobres ha crecido demasiado, el 71% cree que los altos directivos de las instituciones financieras deben ser llevados a juicio, el 68% piensa que los ricos deberían pagar más impuestos, sólo el 27% tiene una opinión favorable del movimiento Tea Party (33% desfavorable)”.

Por supuesto, es demasiado pronto para hablar de una revolución en los EE.UU.. Pero está claro que la crisis del capitalismo está produciendo un creciente ambiente de crítica entre amplias capas de la población. Hay un fermento y un cuestionamiento del capitalismo que no existía antes. Se puede decir que estos movimientos de masas carecen de un programa claro, y eso es ciertamente el caso. Pero son sin duda movimientos anticapitalistas, y tarde o temprano, en un país u otro, la cuestión del derrocamiento revolucionario del capitalismo se va a plantear.

¿No hay alternativa?

Los economistas burgueses son tan miopes y estrechos de miras que se aferran al anticuado sistema capitalista, incluso cuando se ven obligados a admitir que está en un estado terminalmente enfermizo y condenado al colapso. Imaginar que la raza humana es incapaz de descubrir una alternativa viable a este sistema podrido, corrupto y degenerado es francamente una afrenta a la humanidad.

¿Es realmente cierto que no hay alternativa al capitalismo? No, no es cierto. La alternativa es un sistema basado en la producción para las necesidades de la mayoría y no el beneficio de unos pocos; un sistema que reemplaza el caos y la anarquía con la planificación armoniosa, que sustituye al dominio de una minoría de parásitos ricos con el dominio de la mayoría que produce toda la riqueza de la sociedad. El nombre de esta alternativa es el socialismo.

Uno puede discutir acerca de palabras, pero el nombre de este sistema es el socialismo –no la caricatura burocrática y totalitaria que existía en la Rusia estalinista, sino una verdadera democracia basada en la propiedad, control y gestión de las fuerzas productivas por la clase obrera–. ¿Es esta idea realmente tan difícil de entender? ¿Es realmente utópico sugerir que la raza humana puede apoderarse de su propio destino y gestionar la sociedad sobre la base de un plan democrático de producción?

La necesidad de una economía socialista planificada no es un invento de Marx o de cualquier otro pensador. Fluye de la necesidad objetiva. La posibilidad del socialismo mundial se deriva de las condiciones actuales del capitalismo mismo. Todo lo que se necesita es que la clase obrera, que constituye la mayoría de la sociedad, se haga cargo del funcionamiento de la sociedad, expropie los bancos y grandes monopolios y movilice al colosal potencial productivo no utilizado para resolver los problemas de la sociedad.

En su Contribución a la Crítica de la Economía Política, Marx escribió lo siguiente:

“Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización”.

Las soluciones a los problemas a los que nos enfrentamos ya existen. Durante los últimos 200 años, el capitalismo ha creado una fuerza productiva colosal. Pero es incapaz de utilizar este potencial al máximo. La crisis actual es sólo una manifestación del hecho de que la industria, la ciencia y la tecnología han crecido hasta el punto en que no se pueden contener en los estrechos límites de la propiedad privada y el Estado nacional.

Hace veinte años, Francis Fukuyama habló del fin de la historia. Pero la historia no ha terminado. De hecho, la verdadera historia de nuestra especie sólo se iniciará cuando se ponga fin a la esclavitud de la sociedad de clases y comencemos a establecer el control sobre nuestras vidas y destinos. Esto es lo que el socialismo realmente es: el salto de la humanidad desde el reino de la necesidad al reino de la libertad.

La crisis actual no es más que una manifestación de la rebelión de las fuerzas productivas contra estas limitaciones sofocantes. Una vez que la industria, la agricultura, la ciencia y la tecnología sean liberadas de las restricciones sofocantes del capitalismo, las fuerzas productivas serían capaces de satisfacer inmediatamente todas las necesidades humanas sin ninguna dificultad.

Por primera vez en la historia, la humanidad estaría libre para desarrollar todo su potencial. Una reducción general del tiempo de trabajo constituiría la base material para una auténtica revolución cultural. La cultura, el arte, la música, la literatura y la ciencia se elevarían a alturas inimaginables.

http://www.luchadeclases.org/economia/internacional/755-imarx-tenia-razon.html

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140912

http://partealta.ec/opinion/destacados/19249-imarx-tenia-razon

EL CAMINO DE LA REVOLUCIÓN por Antonio Aponte


29.7.11

EL CAMINO DE LA REVOLUCIÓN (Viernes 29-07-2011)

Ya sabemos el peligro que el reformismo representa para la Revolución, fue alertado con claridad por los clásicos, quienes llegaron a decir: “Si el reformismo no existiera, ya la Revolución sería un hecho en todo el mundo”. Ya conocemos el alto peligro que significa el reformismo para las Revoluciones Pacíficas. Miguel Enríquez, el jefe del MIR chileno, sentenció: “la caída de Allende es una derrota del reformismo y no del Socialismo”.

Varios son los extravíos posibles del Socialismo y una sola su vía al éxito. La pregunta que surge es ¿cuál es el camino correcto?

La respuesta tiene varias aristas que surgen de la filosofía. Si el asunto más general no se resuelve, si la Revolución camina guiada por las apariencias, entonces fácilmente caerá en formas populistas, anarcoides y, al final, será presa de la contrarrevolución.

Es necesario estudiar con seriedad y rigor la evolución de la idea libertaria que ha guiado a la humanidad en la búsqueda de la redención. De esta manera, estaremos en capacidad de ubicar a nuestro proceso en la historia, en lo más avanzado de la idea revolucionaria. A propósito de esto, es importante leer las publicaciones del Instituto Internacional de Estudios Políticos Los Cinco Héroes Cubanos, que aparecen los martes en Últimas Noticias. En su entrega del martes 26 de Julio, publicó el artículo “Sobre los Hombros del Che”que compendia muy bien este importante asunto.

Se desprende de este estudio, que en la raíz del camino revolucionario está el choque entre el egoísmo y el amor. De esta forma, la vieja pugna entre estímulos morales y estímulos materiales toma carácter vital, no es un asunto de capricho, es de vida o muerte.

La búsqueda de la felicidad, del bienestar, del buen vivir, se torna escenario de una profunda lucha ideológica, centro de una reflexión filosófica. Veamos.

Si buscamos el bienestar con base en la supremacía de lo material, estaremos dentro de la lógica del capitalismo y de todos los sistemas de explotación.

Ahora bien, si buscamos el buen vivir con base en la supremacía de lo espiritual, nos estaremos colocando al lado del pensamiento del Che, de Fidel, y de lo más trascendente de la Revolución Cubana. Le estaremos señalando a la humanidad el camino de su salvación.

La humanidad sólo tendrá salvación si supera la lógica del capitalismo: la acumulación material como objetivo e indicador de riqueza, de bienestar, cuya expresión más acabada es el aumento del PIB como señal de salud de la economía, y sustituye esa lógica suicida por la armonía: el hombre en convivencia sana con la naturaleza, integrado a ella. Este cambio sólo se logra si lo espiritual se sobrepone a lo material.

La conquista de una nueva relación entre los hombres y de estos con la naturaleza, y la derrota del egoísmo como motor de la sociedad, son asuntos de vida o muerte que bien valen todos los riesgos.

¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

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28.7.11

EL PATÍBULO ESPERA EN EL CENTRO (Jueves 28-07-2011)

La fuerte tendencia hacia el centro político y económico parece ser una ley de las Revoluciones Pacíficas. Todas las corrientes antisocialistas, las de adentro y las de afuera, jalan a la Revolución hacia ese punto. Allí se siente cómodo el reformismo, allí el proceso se debilita, desdibuja, y es fácil presa de la restauración. Veamos.

La idea central del reformismo es que todos somos iguales, no hay apropiadores ni despojados. De esa manera borran la lucha de clases, anestesian a los humildes, blindan al sistema contra cualquier insurrección.

Si todos somos iguales, la necesidad de una vanguardia pierde asidero, es inútil, no hay combates que dirigir, lo que se impone es la candorosa conducta de los ingenuos, de los “buenos ciudadanos”, la sumisión.

Igual sucede con la necesidad de organizarse, para qué, lo que se prestigia es la multitud amorfa, la suma de “egoísmos iguales”. Así,la idea de que todos somos lo mismo, que a primera vista parece algo inocuo, irrebatible moralmente, bonito e inofensivo, se devela como un pilar principal de la dominación y la restauración.

La Revolución Bolivariana, que es un inmenso laboratorio social, es una muestra de esta ley de las revoluciones pacíficas: el jaloneo hacia el centro tiene varios afincamientos.

Los restauradores internos más descarados pujan hacia el centro, ese limbo indefinido de la política, y declaran abiertamente que es necesario aislar a los extremistas de lado y lado. Es la expresión política de la propuesta económica de un híbrido Capital-Socialismo.

Pero, donde la idea de ir al centro tiene más fuerza es en el campo oligarca. Veamos.

Carlos blanco, plumífero destacado de la oposición, escribe:

“Para lograr una transición creíble hay dos principios básicos: el chavismo no va a ser una fuerza hegemónica más nunca, sólo un factor político más; la oposición ni puede ni debe plantearse un horizonte que implique la destrucción de lo que hoy es el chavismo. A partir de allí el llegadero todavía está lejos pero visible.”

La derecha, en un foro convocado por la mud, estudia la transición. Analicemos las ideas allí expuestas.

Según carlos raúl hernández: …”el problema de la liquidación de un régimen político, o sea de una transición, tiene que ver con la capacidad política que puedan desplegar los factores que quieren deshacer el orden. El catedrático usó como ejemplos los casos de la transición democrática chilena y nicaragüense para poner de relieve la importancia de que los factores triunfantes en un proceso político de transición, tengan flexibilidad en las circunstancias políticas y fuerza para enfrentarse a los extremos.”

Por su parte, ramón guillermo aveledo, secretario ejecutivo de la mesa, señaló: …”que en estos procesos hace falta una estrategia y disposición al diálogo y la negociación, porque la transición y el dogma se tienen mutua alergia”.

El objetivo de las fuerzas antisocialistas está muy claro: conducir al Socialismo al centro, debilitarlo y después darle el zarpazo. No hay dudas, en el centro nos espera el patíbulo.

¡Sin Chávez no hay Socialismo, Sin Socialismo no hay Chávez!

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27.7.11

LA OLIGARQUÍA QUIERE ASESINAR DE NUEVO A BOLÍVAR (Miércoles 27-07-2011)

Cuando la crisis se agudiza, la oligarquía asoma sus verdaderos móviles, sus más íntimas intenciones, su carácter oculto. Veamos.

Derrotados desde ya en sus pretensiones electorales, el amo del norte les dio la orden de acelerar los planes contra Chávez, sienten que es ahora o nunca.

Es así que ramos allup, adeco de tercera categoría, susurra a los militares, propone con sordina un acuerdo de transición. Es taimado, de la escuela de rómulo le quedó mucha perversidad y poca inteligencia.

Pero donde más se muestra el desespero de la oligarquía opositora es en el tratamiento del Libertador. Cuando los tiempos se encrespan le brota su odio por Bolívar, aún no le perdonan el decreto de liberación de los esclavos, su amistad con Petión, el Libertador que “regresa cada cien años cuando los pueblos despiertan”, los aterra.

La oligarquía, sólo en momentos definitorios, muestra el encono que trae desde la independencia. He aquí sus declaraciones.

Salas feo, este descendiente de la Cosiata Valenciana, con motivo del Natalicio de Simón Bolívar declara: “¿Qué pasaría si el Libertador estuviera con vida en este momento? Sin duda haría un reclamo al Gobierno Nacional para que primero se encargue de atender los problemas de la casa y luego los de afuera”.

Es el mismo discurso con el que le quitaron el mando al Libertador, con esos argumentos asesinaron a La Patria Grande y se inició el camino a San Pedro Alejandrino.

El argumento de olvidarse del resto del mundo, tal mezquindad fue el pretexto para justificar a Santander y a Páez, para abrir camino a la instauración de una neoligarquía. Le reprochaban lo mismo que salas feo le increpa hoy a la Revolución.

La segunda declaración es la de guillermo aveledo, secretario de la unidad derechista. En un discurso en la Sociedad Bolivariana, dijo:“A Bolívar debemos estudiarlo para comprenderlo y también para ayudarnos a comprendernos”. Invitó a conocerlo como un “ser humano extraordinario”, como protagonista esencial de la historia de Venezuela. “Pero no es un gurú, oráculo total, eterno e intemporal a la vez. Tampoco una pila de agua bendita para meter la mano y milagrosamente santificar nuestras palabras e intenciones. Dejemos quieto a Bolívar”, exclamó.

Es manipulación de la oligarquía que pretende castrar al Libertador, lo quieren sólo en las estatuas, como a Cristo en la cruz, olvidando sus poderosos legados de justicia y rebeldía. Le respondemos a este gaznápiro con palabras del Apóstol Martí, el primer bolivariano de América:

¡Pero así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de banderas a los pies; así está él, calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy: porque Bolívar tiene que hacer en América todavía!

¡Bolívar regresó y esta vez San Pedro Alejandrino no se repetirá!

!Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

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26.7.11

LOS HIJOS DE SATURNO (Martes 26-07-2011)

Cuenta la mitología greco-romana que el Dios Saturno devoraba a sus hijos por razones de sucesión. Este mito ha sido adaptado a la política, se dice, con toda la intención de desvirtuarlas, que las Revoluciones, tal como Saturno, devoran a sus hijos.

La especie tiene ejemplos que la sustentan, Trotsky es emblemático, Roque Dalton es un caso dramático. Aquí entre nosotros se dieron casos que podían asimilarse al mito. Pero veamos qué hay de verdad y qué de especulación de los enemigos de la Revolución.

Así estos casos y muchos otros son innegables, también es verdad que siempre que la Revolución ha cometido estas atrocidades ya el rumbo estaba torcido. Siempre esos movimientos revolucionarios perecieron en sus propios errores, en su desviación del mandato fundamental de la Revolución.

En contraste con la barbaridad de la sentencia de Saturno, encontramos la máxima que dice: “la Revolución no abandona a sus hijos”. Los procesos que han cumplido con este mandato son invencibles, basan su fuerza en los principios.

Uno de estos casos, de trato sublime de la vida, de cuido de sus hijos, de sembrar nuevos valores y nuevas conductas, lo encontramos en la Revolución Cubana. Siempre ha sido una madre protectora y guía. Un episodio, hay muchos, ilustra la conducta de una Revolución verdadera: es el incidente del combatiente del Granma que cayó al mar en el Golfo de México. Fidel tomó la decisión de buscarlo, perdió valioso tiempo en ese intento, pero la Revolución ganó en sentimiento amoroso.

El hecho es símbolo del espíritu amoroso que ha guiado siempre a Cuba Socialista: Su solidaridad, sus innúmeras pruebas de amor al prójimo en cualquier parte del planeta, esa conducta, sin dudas, está en la raíz del triunfo y la permanencia de esa Revolución. Allí Saturno fue derrotado.

Esta Revolución Bolivariana, que acaece en tan difíciles circunstancias, con el enemigo acechándola desde todos los ángulos, lleva en su seno la miasma del pasado, debe cuidarse de las acciones que emprenda, tiene que sentar las bases prácticas de una nueva ética, las bases morales que sostengan la difícil lucha, esa debe ser una cátedra para la formación del hombre nuevo.

Esta Revolución debe cubrir con su manto a sus hijos, siempre. No importa que la derecha vil, a través de sus poderosos medios, fabrique imagen distorsionada de los luchadores revolucionarios, no importa que la jauría pretenda juzgar con sus reglas los movimientos heroicos de los revolucionarios.

Allí está el caso de Luis Pulido y sus dos compañeros presos. Son sin duda, héroes de esta Revolución, son sus hijos. Han resistido la perplejidad de cumplir con su deber y, en lugar de recibir honor, padecer la injusticia de una prisión inexplicable. No han flaqueado, son Revolucionarios probados.

Hoy la derecha arremete de nuevo con desabastecimiento, en estos momentos la figura de estos combatientes cobra nuevos brillos, se ilumina su conducta.

Son buenos hijos de la Revolución. Estamos seguros que no serán hijos de Saturno.

¡Sin Chávez no hay Socialismo, Sin Socialismo no hay Chávez!

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25.7.11

EL FILTRO (versión completa) (Lunes 25-07-2011)

Entre la realidad y la sociedad se interpone un poderosísimo filtro, son los “medios de comunicación”, más exacto es llamarlos medios de deformación. La sociedad vive en una ficción creada por estos medios que manipulan y controlan la sensibilidad, el pensamiento, el conocimiento, el manejo de ese conocimiento y de la conducta. Así llevan a la humanidad sumisa al patíbulo, donde ella misma es su verdugo. Veamos.

La civilización capitalista lesiona de tal manera a la naturaleza, que la especie corre riesgo de extinción. Sin embargo, la sociedad norteamericana, por obra del Filtro, no tiene idea del peligro que corremos, lo subestima o lo ignora. Una encuesta que se muestra en el artículo de Rosa Tristán del Debate Socialista No. 146, pág 10-11, nos da idea de la manipulación bestial de la sociedad gringa, de su ceguera.

Al Gore, aquel vicepresidente de los Estados Unidos, ganador del Premio Nobel por sus aportes a la defensa de la naturaleza, ya declara que la situación es grave y que es necesario movilizar “el alma de la sociedad norteamericana”. La siente ajena, como zombis que consumen y callan.

Cuando nos fijamos en la manipulación política, el cuadro es igual de grave. El filtro puede “matar” a un dirigente político con sólo ignorarlo, vetarlo, o puede transformar a una nulidad en un líder de papel y pantalla. Tiene la capacidad de crear desabastecimientos ficticios, construir protestas, ficcionar democracias y dictaduras a su antojo, modificar la historia, justificar genocidios, condena y absuelve. El filtro es un poder.

Donde más daño hace es en la creación de estructuras mentales, instrumentos psíquicos para percibir y significar la realidad. En este campo el filtro usa a la tv, las novelas, los reality show, y tiene como objetivo crear modos de ver y de significar que condicionan la percepción de la realidad: la disgregación, el individualismo, la envidia, el culto por lo material y el lucro, son la norma. Así nos tallan a imagen del siervo capitalista.

La política es en esencia toma de decisiones. Al individuo y a la masa se le reclaman decisiones que determinarán su vida, y desde el filtro se les enseña a tomarlas de manera conveniente para el capitalismo. Excusados en trivialidades se toman decisiones trascendentes, por pequeñas gratificaciones se construyen adhesiones, apegos, y se pone en la picota a un líder o a un proceso.

Nuestros líderes en el área debían entender que el fundamento de la comunicación es el contenido, nunca el aparataje tecnológico. La pelea en la comunicación es por el alma de la sociedad, sin darnos cuenta de esto estaremos peleando en campos de batallas inútiles, obteniendo triunfos fatuos.

Nuestros líderes deben asumir que son oficiales superiores de una guerra vital, en la que nos va la vida a todos, la guerra por el “alma de la sociedad”, de ella depende el éxito de la Revolución, y tiene indudablemente, requerimientos comunicacionales distintos a los mercantiles de la sociedad capitalista. Solo así podremos derrotar al filtro.

¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

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24.7.11

MUJER ES HUMANIDAD (Domingo 24-07-2011)

La noticia constriñe el alma de la humanidad, corre en internet en los portales de la prensa seria que aún sobrevive a los grandes monopolios mundiales de noticias.

Transcribimos la información:

Un número cada vez mayor de niños se desploman muertos en el largo viaje hasta los campamentos de refugiados. Los que llegan están más severamente desnutridos que nunca. Y según la ONU el número de personas amenazadas [por la hambruna] ha llegado a 11 millones, que es como si cada hombre, mujer y niño de Bélgica corriera el riesgo de morir de hambre. Así pues, con cada día que pasa la cíclica crisis alimentaria de la región del Cuerno de África va adquiriendo los visos de una hambruna en toda regla. Hay una imagen que capta el degradante horror que azota a millones de personas. No es la imagen de un niño con el vientre hinchado y los ojos desorbitados que llora pidiendo comida, aunque haya infinidad de ellos. Es la imagen de las madres que se atan el estómago con una cuerda para amortiguar las punzadas del hambre mientras dan a sus hijos la poca comida que pueden conseguir -una grotesca parodia de las bandas gástricas que se utilizan en Occidente para adelgazar-.

La situación de Somalia resume el presente y el futuro de la Humanidad. Veamos.

La crisis que las mentes más lúcidas del planeta habían denunciado desde hace más de veinte años, ya está aquí.

Las causas de la crisis planetaria son: la conciencia egoísta, las bases éticas del capitalismo que aprueba cualquier agresión a humanos y a la naturaleza sólo con la condición de que produzca lucro, y el impacto ambiental producido por el capitalismo, utilización de tierras para cultivos de agrocombustibles y no para alimentos, la contaminación, las especulaciones financieras.

La angustia de las madres de Somalia muestra dos aristas fundamentales: Una, el desequilibrio mundial, donde unos pocos viven opíparamente en el mayor derroche y las grandes mayorías viven en la miseria. Un mundo donde ricos y pobres son infelices, unos sufren por exceso, se operan el estómago para detener el consumo excesivo y neurótico, y otros se amarran el estómago para detener su hambre y poder alimentar a sus hijos con las sobras.

La otra arista es el comportamiento de la mujer en situaciones extremas: “La hembra de la especie sacrifica su instinto de conservación en aras del instinto altruista maternal, se entrega al hijo.” Es una demostración de la base biológica del Socialismo, sin dudas este instinto maternal es la base, el núcleo de la posibilidad socialista de la especie: desmiente los señalamientos de que el egoísmo capitalista es condición natural.

No es posible el Socialismo sin la participación de la mujer encontrada con su instinto maternal. Podemos decir que el Socialismo será un matriarcado. Y concluimos que el Socialismo será la liberación verdadera de la mujer, y simultáneamente la liberación de la humanidad por la mujer.

¡Sin Socialismo no hay Chávez y sin Chávez no hay Socialismo!

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23.7.11

EL MONSTRUO LLEGA AL ATARDECER (Sábado 23-07-2011)

El capitalismo es un sistema instalado en el alma humana desde hace siglos, sus raíces psíquicas se remontan a milenios, el egoísmo es tan antiguo como la historia de la humanidad, Caín es perseverante.

La sustitución de un sistema así no es tarea fácil, se precisa mucha inteligencia y extraordinario coraje, el coraje de decidirse por cambiarlo todo, y a sí mismo.

Muchos han sido los intentos de superar al capitalismo, pero siempre el huevo de la serpiente eclosiona de nuevo para asegurarse que el hombre continúe expulsado del Paraíso.

¿Dónde hemos fallado, dónde se equivocan los intentos de redención?

Cuando el anhelo revolucionario se concretiza, inmediatamente desde los abismos del alma aflora el monstruo de los valores egoístas, mezquinos, antihumanos y antinatura, repta hacia la superficie, viene a luchar por su permanencia, a defender su perpetuidad. Hasta ahora ha tenido éxito y todos los cambios de la humanidad no han sido más que su reacomodo, siempre ha garantizado su existencia.

De muchas maneras actúa la bestia, muchas son las fallas al combatirlo, pero también muchísima es la experiencia de la humanidad en la lucha por construir un mundo donde el humano viva como hermano.

En el intento de regresar al Edén, hemos aprendido que los cambios materiales son importantes, pero los cambios del alma son fundamentales: el hombre se relaciona en el alma, lo material sólo es vehículo para la expresión del espíritu. Si lo material no se traduce en cambio espiritual, la extraordinaria magia que es una revolución se disolverá, aunque las apariencias señalen lo contrario.

Las Revoluciones que han caído en la trampa de sólo hacer cambios que no sustentan transformaciones espirituales, han sucumbido. Ya el Che alertó años antes, que las medidas económicas que nutrían el egoísmo, llevarían a los soviéticos al derrumbe, el monstruo los devoraría. Y así fue.

En el fondo de toda derrota revolucionaria está la deficiente preparación espiritual, el abandono del alma. Y en cada extraordinario ejemplo de Revolución está el espíritu del hombre nuevo, cada hazaña revolucionaria se sustenta en el brillo de la nueva espiritualidad. Las Revoluciones son recordadas más que por sus logros materiales, por su ejemplo moral, ético, de una entrega a la causa de la humanidad que asombra.

La Campaña Admirable, la Independencia, fueron hazañas del alma. La Toma de la Bastilla, el Asalto al Moncada, la renuncia de Fabricio al curul del congreso, el 4 de Febrero, el ejemplo de los Cinco Héroes Cubanos, Leningrado, nos emocionan, los recordamos por ser hazañas del espíritu.

Nosotros, por nuestras condiciones de país rentista, tenemos alto peligro de cometer el error del descuido del alma, de encandilarnos con los cambios materiales grandiosos pero fatuos, porque mantienen la esencia capitalista, los valores egoístas.

Es imprescindible que todos los cambios materiales sean dirigidos a la transformación del alma, de no hacerlo así, serán vanos, y un día, al atardecer, oiremos al monstruo golpeando la puerta y anunciando el fin.

¡Sin Chávez no hay Socialismo, Sin Socialismo no hay Chávez!

Mano Negra ツ
EL CAMINO DE LA REVOLUCIÓN ungranodemaiz.blogspot.com

“La revolución en Siria, el ejército sirio y el modelo de las revoluciones árabes


 

“La revolución en Siria, el ejército sirio y el modelo de las revoluciones árabes
A pesar de la ausencia de perspectivas de una reforma en Siria, y el recurso al régimen sirio a una política de represión brutal, el ritmo del movimiento de masas se ha incrementado de una manera sin precedentes durante las últimas dos semanas.
Domingo, julio 10,2011 10:06
por el Dr. Beshir Moussa Nafea * Ikhwanweb
A pesar de la ausencia de perspectivas de una reforma en Siria, y el recurso al régimen sirio a una política de represión brutal, el ritmo del movimiento de masas se ha incrementado de una manera sin precedentes durante las últimas dos semanas.

Decenas de miles de sirios están saliendo valientemente a lo largo de las calles y plazas en diferentes ciudades de Siria, todos los viernes por la tarde, a partir de Bu-Kamal, Deir Al-Zour a Latakia, y de al-Numan Ma’arrat a Dera.
Dera la ciudad, en particular, merece una mención especial, el viernes pasado, no había lugar para la duda con respecto a cuya voluntad ha prevalecido en esta ciudad del sur de Siria, que fue la primera entre todas las ciudades de Siria a la rebelión y el primero sujeto a la seguridad y militares de las fuerzas de invasión de los bárbaros del régimen.

La ciudad de Dera se levantaron de sus heridas, y se levantó rápidamente de nuevo en pie para decirle al gobernante opresivo régimen fascista que la política de la seguridad y la opresión militar sólo servirá para inflamar el espíritu de rechazo y la determinación de la pueblo sirio para defender las demandas de cambio.

Sin embargo, en Siria, al igual que en el caso de Libia y Yemen, Siria, la revolución plantea más preguntas que respuestas ofrece.

Después de la victoria rápida por las masas populares en Túnez y Egipto, y que el revestimiento del ejército con la gente de los dos países, la negativa del ejército para responder a las manifestaciones y la oposición a los regímenes anteriores, por la fuerza llegó a construir una nueva creencia de que hay es un “modelo” para la revolución árabe que surjan, y que el modelo implica una cierta forma de relación entre “los militares” y “el pueblo”.

Se convirtió en la creencia generalizada de que este modelo se debe repetir como un prerrequisito para el éxito de toda revolución. Sin embargo, por supuesto, esta hipótesis resultó ser un error fundamental.
Al final de un seminario de la universidad más de veinte años, el filósofo político británico, George Stratton, habló sobre las revoluciones de Europa del Este y la transición a la democracia. Por su parte, el profesor Peter Woodward comentó y dijo que la revolución “es un asunto extraordinariamente”. Lo que quería decir era Woodward que las revoluciones no son propensos a ser controlado en un rumbo determinado, o constituida de acuerdo al plan preparado de antemano, incluso es imposible predecir los resultados que la revolución podría ocurrir.
De hecho, las revoluciones en sus raíces urbanas, que el mundo comenzó a ver desde la Revolución francesa, no siempre funcionan o tienen éxito necesariamente, y que el éxito requiere una serie de factores y fuerzas que no están relacionados con el ámbito nacional, sino también regional e incluso internacional relacionados.

En la ola de revoluciones populares en Europa a mediados del siglo XIX, no uno solo de ellos ha conseguido una victoria decisiva. La revolución fue aplastada en París, y los líderes de la revolución polaca terminó recurriendo al Estado otomano, mientras que las autoridades italianas y alemanas tenido éxito en contener la revolución popular en estos dos países después de dar algunas concesiones legislativas limitadas.

Sin duda, sin embargo, no hay una sola revolución popular en la era moderna, que concluyó sin dejar rastro o inducir a un cierto grado de cambio, y algunos de sus efectos fue en la forma de un cambio político rápido y directo – aunque profunda o superficial en varios casos , mientras que otros dejaron un impacto en el largo plazo. La evolución registrada en el movimiento de la revolución árabe es un milagro de todas las normas, como todo lo que las dificultades de Túnez y Egipto, lo cierto es que el reloj no se vaya hacia atrás en todo.

Cualquiera que sea la participación de algunos líderes de la oposición libia con las potencias occidentales, Libia se está moviendo rápidamente hacia el triunfo de la voluntad del pueblo y la afirmación de la independencia del país y la unidad. Ha habido muchas intervenciones importantes regionales e internacionales en Yemen, y aún así, la determinación y el legendario sabio del pueblo de Yemen está tomando la revolución yemení al borde de la victoria. La revolución en Siria es, sin duda más complejo, y probablemente será costoso en términos de derramamiento de sangre por la libertad.

La pregunta más apremiante hoy en Siria, después de casi siete semanas de torpe despliegue militar contra las ciudades de Siria y el público, es la cuestión del ejército. ¿El ejército sirio siguen obedeciendo las órdenes de los líderes del régimen de opresión contra la gente y poner freno a ellos? ¿Hay alguna esperanza de que el ejército sirio presenta el comportamiento de los ejércitos de Túnez y Egipto? ¿Es posible ganar la revolución, sin la posición del ejército sirio por la revolución y el pueblo?

Controlar el ejército es una herramienta del Estado moderno, este último es el más fuerte muro de protección del Estado. De hecho, es el elemento que garantiza la existencia del Estado y de continuación. Además, el ejército de todas las naciones modernas – ya sea racional o menos racional, democrático o fascista – es una razón de ser del Estado. Sin embargo, el vínculo orgánico entre el Estado y su ejército se vuelve más orgánica y más sólido en el caso de los estados autoritarios.

El Estado británico cuando se enfrentan a los disturbios nacionales en la provincia de Irlanda del Norte en los años sesenta a mediados de, y el Estado francés cuando se enfrentan a los estudiantes y las protestas laborales en 1968, ambos no dudaron en recurrir al ejército.

Además, en los regímenes tales como el régimen del Sha en Irán, Saddam Hussein en Irak, Mubarak en Egipto, Ben Ali en Túnez y Al-Assad en Siria, eran todos de recurrir a la lealtad de las fuerzas armadas y su voluntad de defender las fronteras y la régimen, ya que sigue siendo una cuestión de vida o muerte, es decir, se trata de una cuestión de la justificación del Estado y su mera existencia provoca cuando habla de su ejército.
No era extraño – tanto – para ver estos regímenes – y otros similares a ellos – con el ejército cuando sus fuerzas de seguridad no contienen la movilidad de la masa revolucionaria, por lo general, la decisión se produce poco después del estallido de la movilidad de la masa , como sucede con más frecuencia en la derrota del dispositivo de seguridad y empujándolos hacia atrás.

El ejército es otra cosa diferente, no sólo por sus herramientas de violencia que no puede ser de propiedad de cualquier órgano equivalente o sectores populares, sino también por el espíritu del equipo, el sentido de la programación y la obediencia, la voluntad sistemática sostenida para lograr los objetivos y la formación en el uso de la ultra-violencia mantenida por el aparato militar. Por lo tanto, los ejércitos, en el sentido más amplio son las instituciones sociales armario de las características de una “máquina moderna”.

Y debido a que los ejércitos son objetos que son difíciles de predecir en general, y porque no hay otro ejército como por otra parte, la composición demográfica del ejército y su asociación con la institución del gobierno y de la cultura y la conciencia que tiene siguen siendo, en A su vez, una cuestión que requiera para su análisis.
Y porque la realidad objetiva que rodea a un “ejército” es significativamente diferente de un ejército a otro, casi no hay modelo unificado en relación con las condiciones que determinan la respuesta de los militares de la oposición popular. La elección de los ejércitos de Túnez y Egipto para alinearse con la gente es casi una excepción en esta respuesta y no la regla que se aplica a todos los casos.

En Irlanda del Norte, dada la estabilidad de la institución estatal y las divisiones nacionales y religiosas que llevaron a la creación del movimiento de los católicos irlandeses, el ejército británico jugó un papel clave en la contención del movimiento nacionalista irlandés, incluso en la derrota de su brazo armado, y la creación de las condiciones para una solución negociada al final.

Las fuerzas militares francesas y la Guardia Nacional estadounidense ha jugado un papel clave para hacer frente a las protestas populares a finales de los años sesenta del siglo XX, sin ser sometido a fuertes convulsiones que romper o destruir las estructuras de hormigón de estos ejércitos.
En Libia, como sabemos, la mayoría del ejército del lado de las raíces tradicionales de la revolución (el pueblo), mientras que las fuerzas especiales y batallones de Gaddafi se mantuvo leal al régimen, y todavía lo son. En Yemen, la situación requiere movilidad enorme popular y continuar las protestas durante varias semanas antes de la división uno del ejército desertó y se puso del lado de las masas de la revolución, pero las grietas en las filas del ejército y la Guardia Republicana continuó en forma de un cambio constante y gradual de la fidelidad después de eso.
En Siria, el régimen recurrió primero a la sección cuarta y de la Guardia Republicana, ya que sabía que no hay duda sobre su lealtad. Sin embargo, el régimen hizo grave error cuando se piensa que imponer un duro castigo contra la ciudad de Dera se dan a la ciudad, su gente y los sirios una lección y hacer que decir “basta” a la revuelta, y por lo tanto, el movimiento popular que se contenida. De hecho, esta táctica por parte del régimen dirigido a ampliar el alcance del movimiento popular y la intensificación del ritmo de la revolución y, en consecuencia, el régimen sirio se vio obligado a introducir más tropas a la arena de la confrontación.
Debido a la estructura del ejército sirio y el agarre de seguridad impuestas por las estrictas normas de las ramas y unidades militares, era difícil, quizá imposible, que el ejército sirio presenta el comportamiento de los ejércitos de Túnez y Egipto, en respuesta a la revuelta popular .

Sin embargo, las estimaciones y los puntos de vista de los que predicen que “el ejército sirio seguirá mostrando lealtad al régimen y asumir la responsabilidad de prometer para reprimir al pueblo y su movimiento” es en gran medida un error de cálculo. Es más probable que el ejército sirio será testigo de grandes grietas en las semanas y meses por venir, y también es posible que los informes sobre la deserción cada vez mayor de algunos de los oficiales y soldados, o de negarse a obedecer órdenes, es sólo el comienzo.
No hay un ejército, no importa cómo las tradiciones de la disciplina y la obediencia son, que puede mantener su cohesión durante mucho tiempo contra las masas populares a gran escala, la movilidad de una manifestación pacífica, realizando demandas claras y justas, podría romper cualquier ejército no importa el tiempo que se tarda en hacerlo.

Tal vez deberíamos recordar la relación entre el ejército iraní del Shah, que era el más cercano a una relación entre un dios y sus adoradores, y aún así, la revolución popular de Irán, que duró diez meses antes del comienzo de la primera división en el ejército, se impuso en la final. El ejército iraní se rompió al final, sin embargo, y segmentos de hormigón de la misma cara con la gente.

Cada una de las revoluciones árabes hará una demostración de una forma propia, arrastrándose desde el campo a la capital como en Túnez, el vertido y acumulando en la plaza Tahrir, en el corazón de El Cairo, en Egipto, ocupando las plazas de cambio en el Yemen, la resistencia marcha a las ciudades y los frentes de combate como en Libia, y el viernes de la multitud y las manifestaciones públicas como en Siria.

La naturaleza de las comunidades de Túnez y Egipto, el ataque sorpresa por las revoluciones de los regímenes y la posición de los militares a lado con la gente de los dos países, han logrado la victoria con un mínimo de pérdidas en un tiempo relativamente corto.

Sin embargo, el Yemen y los regímenes de Libia, que no se puede comparar en cuanto a su poder y su autoridad y las tradiciones de la estabilidad con el régimen egipcio, no han llegado a la respiración de su última, sin embargo, a pesar de que cuatro meses transcurridos desde el comienzo de la revolución libia.

Nadie, independientemente de su experiencia o conocimientos en relación con el caso de Siria y sus asuntos, se puede predecir el camino que la revolución de Siria se, el tiempo necesario para alcanzar la victoria del pueblo, o la cantidad de los sacrificios que habrá que proporcionan con el fin de lograr esa victoria.

Lo que une a las revoluciones árabes, lo que hace que el modelo único, es la misa solemne que salió tan valientemente, salieron sin armas para hacer frente a un Estado que adopta la violencia y la brutalidad como piedras angulares de su sentencia, la determinación firme y de la incansable la gente para ganar y lograr el objetivo del cambio, sin importar los sacrificios a realizar.

Estos millones son la reconstrucción de la vida árabe, uniendo a las naciones, la restauración de la dignidad perdida y la reubicación de sus pueblos y sus naciones en el escenario mundial. Esas personas y estos movimientos en Safaques y Túnez, en Bengasi y Misurata, en El Cairo y Suez, en Saná y Taiz, y en Dera, Homs, Hama, Latakia, Idlib, Deir Al-Zour y Ma’arrat al-Numan , está el modelo que se impondrá.

* Un escritor árabe e investigador en la historia moderna

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Publicado en Democracia

Crisis de la democracia y revolución de las élites


Crisis de la democracia y revolución de las élites

Gabriel HenríquezPor Gabriel Henríquez            Publicado el 9 Jun, 2011

Democracia Real Ya!Sin lugar a dudas nadie podría haberse imaginado a principios del 2000 que hoy el mundo estaría exaltado, en un ambiente de crisis tanto política como económica, en Europa, Medio Oriente y, por qué no, también en América Latina.

En sí, la confianza en el sistema democrático liberal y el capitalismo, en su variante neoliberal, muchas veces parecía indicar que todos los eventos próximos estarían mediados sólo por aspectos reformativos o profundizadores de ambos modelos. Irlanda se convirtió, para las economías emergentes, en el modelo a seguir, y el status quo político democrático liberal era incuestionable.

En cierto modo, el fin de la historia había llegado. Habíamos encontrado un sistema político que garantizaría estabilidad y uno económico que procuraría prosperidad. Pero no. El mundo ha sido sacudido por la implacable marcha de la historia, la cual ha demostrado lo contrario: Irlanda está en el suelo, la democracia actual está siendo cuestionada por diversos movimientos ciudadanos en Europa, y el Mundo Árabe libra su batalla para recobrar la libertad de sus tiranos.

Cuando la crisis económica golpeó al mundo en 2008, muchos habían advertido sobre la excesiva toma de riesgos de los bancos y la burbuja inmobiliaria, que podría ser más desastrosa que la burbuja de los .com, del 2000.

Toda crítica al sistema neoliberal y a la desregulación, formulada principalmente por un núcleo de economistas keynesianos, como Nouriel Roubini, Joseph Stiglitz y Paul Krugman, entre otros; pasaban por aguafiestas en el boom que se venía percibiendo desde la década de 1990.

Las pérdidas en riqueza, sobre todo en Estados Unidos, fueron enormes; el bailout de 700 billones de dólares salió de los bolsillos de los contribuyentes, con poca o escasa rendición de cuentas.

Muchos ejecutivos recibieron millonarios bonos en medio de la crisis –de la cual fueron cómplices–, una burla para todos quienes perdieron sus ahorros y hogares. Sumados los costos de la guerra de Irak y Afganistán, la aventura unilateral de George W. Bush y los costos de estabilizar el sistema –pero no reformarlo – han llevado a EE.UU. a estar endeudado casi en un 100% del PIB (Washingtonpost.com), sin producir ningún tipo de bienestar o riqueza asociada a innovación o beneficios a los ciudadanos.

En Europa, las recetas de desregulación y amplia apertura al libre mercado, seguidas al pie de la letra por Irlanda e Islandia, cobraron la cuenta con la burbuja inmobiliaria en el primero y la quiebra de los bancos en el segundo. Islandia fue el primer país desarrollado, en más de treinta años, en buscar la ayuda del FMI. Ahí los bancos tomaron depósitos y activos que totalizaron US$176 billones, ¡once veces el PIB del país! (Centre for Economic Policy Research).

Como en otros lugares, los bancos tomaron alto leverage y enormes riesgos; el sueño del libre mercado se volvió pesadilla. La caída de Lehman Brothers provocó un efecto en cadena en el sistema bancario internacional. El ciudadano islandés debió pagar con su propio dinero los errores de los bancos.

El caso de Irlanda, luego de un boom entre 1997 y 2007, la sobre expansión del crédito y la burbuja inmobiliaria tuvieron efectos desastrosos en la economía del “tigre celta”. Como en el caso islandés, el ciudadano vio cómo debía pagar los costos de inescrupulosos y, peor aún, de un sistema económico que permitía, bajo la venia de los representantes políticos, hacer de la estafa un motor de “riqueza”.

Grecia y Portugal viven situaciones similares, ambos han sido rescatados por la Unión Europea y el FMI con la condición de imponer medidas de austeridad y recortes en el gasto público que han terminado afectando seriamente a los ciudadanos. El descontento ha sido tal en Grecia que ha derivado en violentas protestas en los últimos meses (Nytimes.com).

Algo está muy mal con la democracia

La democracia salió damnificada de la crisis financiera. La situación en Europa, en general, hoy es desmoralizante, tanto por los efectos directos de la crisis como por el notorio desempleo, sobre todo en los más jóvenes. Los indignados de Madrid (Ballotage.cl), descontentos con el sistema político y los partidos, han sido seguidos por los indignés franceses en la Bastilla.

A ambos grupos los une la crítica a la democracia, que no parece tan demo-crática. Al hecho que las decisiones afectan a quienes poco tuvieron que ver con la crisis, y salvaguarda a quienes actuaron irresponsablemente. La élite política se ha distanciado demasiado de los ciudadanos que dice representar.

Los jóvenes apolíticos que creían que la conformidad era la mejor manera de comportarse son cosa del pasado. La organización de estos grupos lentamente se sofistica mediante mecanismos de democracia directa, debate de mociones y redacción de diversos proyectos de ley para mejorar la situación de los jóvenes, que han tenido lugar en diversos encuentros.

El movimiento parece expandirse a otros países. En Lisboa se llevó a cabo una manifestación el 12 de marzo, la manifestación más grande desde la Revolución de los Claveles, que derrocó la dictadura salazarista. Esta es la marcha de la generación perdida.

El desempleo en Portugal se ha duplicado a 12.6% en los últimos seis años, entre los menores de 25 años la tasa de desempleo es del 27%. (Spiegel.de). Por estos días, unos centenares de jóvenes se han tomado también las calles de Viena, Hamburgo y Roma.

En los países árabes, los jóvenes pelean por derechos democráticos (Ballotage.cl), mientras que la juventud europea protesta por una sociedad política en declive. Una que parece preocuparse más del bienestar del sector financiero que el de sus futuras generaciones.

En el Mundo Árabe las recientes revoluciones han cambiado gobiernos en Egipto y Túnez (Ballotage.cl), probablemente inspirando los acontecimientos actuales en Europa.

Todavía se libra una guerra civil en Libia, en Yemen la situación se ha complejizado en medio de choques tribales y potencial secesionismo (France24.com), mientras que en Siria las protestas han ido más allá del levantamiento del Estado de Emergencia que mantenía el gobierno hace más de 48 años(Ballotage.cl).

Se desea la dimisión de Bashar al-Assad, lo que ha generado un alto grado de violencia y muertes, debido a la brutal represión del régimen sirio.

La rebelión de las Élites

La situación en Europa y en el Mundo Árabe parece coincidir en la pérdida de legitimidad de los sistemas políticos. En el caso de las autocracias, contra las que pelean los jóvenes árabes, es evidente la disociación entre la élite política y los ciudadanos, pues ni siquiera existe un vínculo representativo.

Es ahí donde se desea construir un régimen democrático, que sea escogido por el pueblo, gobierne para él y por él, estructurando la idea de ciudadano como protagonista político –a diferencia del único actor político hoy, el tirano, como diría Montesquieu.

En Europa, y en general en las democracias liberales occidentales – incluyendo la nuestra–, existe una aparente – y peligrosa–  disociación entre ciudadanos  y élites.  La crisis financiera ha iluminado el trecho que existe hoy entre representantes y representados.

Los políticos pierden apoyo, como el PS español, y peligrosamente pierden legitimidad. Hace unos días el vocero de la reunión de los ministros de finanzas europeos, para solucionar la crisis griega, negó que se hubiese llevado a cabo tal reunión, por miedo a los mercados financieros (Spiegel.de).

Poco a poco, la política se empieza a hacer a escondidas, en cuatro paredes, temiendo la reacción de los bancos.

Instituciones financieras como agencias de rating y bancos de inversión, principales actores en la tragedia financiera de 2008, suelen comportarse hostilmente al momento de la rendición de cuentas o cuando son exhortados a pagar el costo de la debacle.

Una acción de las primeras, bajar el rating a un país, puede generar efectos desastrosos, pues determinan la tasa de interés de bonos de gobierno.

Estas agencias y bancos no están destinados a servir al bienestar general, no deben legitimar sus acciones, operan en secreto y su fin es únicamente la rentabilidad. Y así actuaron en la pasada crisis.

La política, el terreno de lo público, parece contraponerse a ese mundo de ilegitimidad y secretismo. Pero sucede que las élites políticas parecen querer tranzar los valores democráticos con tal de no sufrir la furia de los bancos: actuar en secreto, sin enfadar a los bancos, limitando el debate y las soluciones a la crisis económica.

Pero sin libertad de palabra y debate de ideas, la democracia es imposible, el terreno de lo público no existe. Tal es el dominio de los regímenes autoritarios.

Existe, para peor, una acción consciente de las élites políticas al rescatar los bancos, cuyo bienestar prima por sobre aquel de los desempleados, que se verán en mejor situación tiempo después de que las economías despeguen. Alain Touraine, señala que en un momento los más acomodados y quienes detentan el poder político se liberan de la suerte de la mayoría y, consiguientemente, se liberan de su responsabilidad con sus representados.

Tal fenómeno lo denomina la rebelión de las élites, la traición de la élite a los valores democráticos. El contrato social entre élites, Estado y ciudadanos se rompe (Elpais.com).

En este sentido, las políticas contra los déficit fiscales, o de austeridad, de la post crisis, atentan contra la disminución del desempleo y el bienestar de la clase media, como menciona Paul Krugman (Guardian.co.uk).

La historia no se ha quedado estancada, avanza y a paso firme. El status quo está siendo cuestionado abiertamente. La disociación entre élite y sociedad es un asunto grave para sociedades que dicen ser democráticas y basadas en la representación. La crisis financiera puso a la élite política frente a los bancos y los ciudadanos, y aquellos han escogido el bienestar de los primeros por sobre los segundos.

La pasividad y el confort de generaciones anteriores han dado paso al disgusto y la movilización. Una suerte de remembranza de tiempos pasados cuando se levantaron intelectuales, políticos y gente común, reclamando contra los liderazgos políticos, reclamando mayor democracia y participación, demandas de las clases trabajadoras (hoy la clase media), bajo las banderas del nacionalismo (hoy de la comunidad europea o la humanidad).

Una nueva revolución de 1848, la antigua Primavera de las Naciones, el primer y único colapso a lo largo de toda Europa de la autoridad tradicional. Ante la rebelión de las élites se alza la rebelión de los jóvenes.

La marcha de la historia es implacable.

Revolución de MarzoMärzrevolution. Revolución de Marzo. 19 de Marzo 1848 – Berlin

Los mejores carteles de #spanishrevolution


Escrito el 05.24.11 en Diseño por Marcus Hurst

Voces con Futura: La voz gráfica del 15-M 

Estalla el movimiento 15-M y las plazas españolas se llenan de jóvenes y no tan jóvenes con consignas y pancartas para expresar su malestar con el sistema político y económico actual. Pero faltaba una voz gráfica para acompañar a estas palabras. Algo que un grupo de diseñadores anónimos se ha encargado de cambiar en Voces con Futura, un blog que reúne carteles anónimos con los lemas que más han dominado las movilizaciones en las últimas semanas.

Muestra de la transversalidad de este movimiento, el blog fue puesto en marcha por una diseñadora española que reside en otro continente, a miles de kilómetros de la capital, y que ha decidido mantenerse en el anonimato. “Me hubiera encantado estar allí. Es mi forma de acercarme a Sol y aportar algo. Pero eso es lo de menos. Esto es un movimiento sin necesidad de autobombo ni personalismos. En ese sentido aprendimos mucho de lo que pasó en Japón, donde hubo críticas a algunos diseñadores por intentar aprovecharse de la tragedia”, cuenta en una entrevista telefónica.

En apenas unos días, ya hay más de 50 carteles colgados en la web que incluyen diseños de “algunas figuras realmente destacadas que han aceptado mantener el anonimato”, cuenta la creadora de la plataforma. Cada diseño se puede descargar en distintos tamaños y libre de derechos para imprimirlos desde casa.

El experimento empezó como algo pequeño entre los contactos de la responsable de la página pero ella misma confiesa que se le ha ido de las manos. “Están llegando muchísimos carteles y no doy abasto pero estoy encantada de hacer de intermediaria”.

Pero lo que más le ha sorprendido es lo que puede conseguir la colaboración entre diseñadores, creativos e ilustradores. “Es emocionante ver como se emplea el talento creativo para una causa noble y justa”.

Manifiesto de Voces con Futura

“Señores diseñadores, señoras diseñadores, creativos, ilustradores, directores de arte y mis admirados artistas visuales en general: esta es una iniciativa desinteresada de apoyo moral y estético al movimiento #spanishrevolution. Sin ánimo de bombo, te invito a colaborar.

La misión es crear y recopilar el mayor número posible de carteles y pancartas anónimas que sumen (visualmente también) a este (bendito) cambio social.

El objetivo es colgarlas en este blog para que cualquier persona pueda descargar e imprimir libremente el mensaje que más le guste, el que más necesite, o el que más le mueva. Que el ruido sea cada vez más insoportablemente bonito. ¿El deseo? Recibir propuestas libres de insultos. Sobre todo porque por el camino del desprecio se pierde la razón y que nada como la elegancia y el saber decir para avanzar de verdad. Pero bueno, libres sois”.

IMPORTANTE

- La tipografía y la legibilidad son factores fundamentales.

- Hablando de tipografía, NO TENÉIS QUE UTILIZAR LA FUTURA, el nombre es sólo un guiño al mundo del diseño.

- Cuando el número de propuestas sea algo grande, te avisaremos por mail para pediros que por favor nos ayudéis a moverlo en las redes sociales. El hashtag de la iniciativa será #vocesconfutura e irá siempre acompañado de #spanishrevolution.

- El blog va a ser soso en cuanto a apartados, los carteles (lo importante) y una dirección de mail para las dudas que os resolveré encantada de la vida oye. Poco más.

- AUTORIA: Los carteles serán anónimos por dos razones: ni queremos que los nombres de los participantes ensombrezcan a la iniciativa, ni nadie debe pensar que se trata de un movimiento más de alguien con intenciones de destacar. Por supuesto, esto no quiere decir que no podáis colgar vuestra/s propuesta/s en vuestra web o wherever.

- PARTICIPANTES: Lo ideal sería que invitarais (mandando este mail) únicamente a los 5 diseñadores que más admiráis. Si podemos mantener un nivel gráfico muy bestia, mejor. Recordad que estamos hablando de la voz gráfica de una ¿revolución?

- FUNCIONAMIENTO: El cartel puede contener una de las frases que os propongo abajo, que básicamente son las que se están viendo en las calles. Pero también podéis coger una frase que habéis escuchado por ahí, y por supuesto podéis inventarla. Entiendo por frase también una metáfora visual, eh.

Más información en: Voces con Futura



También se han creado otras plataformas artísticas alrededor del movimiento comoThe Spanish Revolution y el grupo de Flickr #GraphicSpanishRevolution. Estos son algunos de los trabajos que han sido publicados allí:

Javi Valdes

Marcos C

SUXSIEQ

Javi Valdes

Carlos el Rojo

Carlos el Rojo

Carlos Merino

Pepo Pérez y Santiago García

Franceso-Hippnet

Andrea Vare

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«Salvando todas las distancias imaginables, Islandia representa hoy la Bastilla europea»
30.04.11 – 02:03 -

FERNANDO COLINA |
  • La medicina antigua interpretaba las crisis como el momento en que las enfermedades revelaban su verdad.
  • Lo mismo sucede con las revoluciones modernas, que repentina e inesperadamente iluminan la época y dejan ver lo que, bajo la superficie de los hechos, impone la historia con su metrónomo mortal.
Las revoluciones siempre se han asociado con el progreso, aunque sólo sea por la ilusión que causan los cambios decisivos y frenéticos cuando parecen determinados por la voluntad.
Sin embargo, el progreso es muy difícil de predecir. Nunca sabemos si el camino elegido nos lleva hacia delante o hacia atrás.
Kant consideraba imposible resolver el enigma de la dirección revolucionaria desde la simple experiencia, salvo en lo que atañía a un signo concreto, a la disposición moral que deducía del entusiasmo con que participaban, no tanto los protagonistas directos de la revolución, sino los espectadores del acontecimiento.
El ángulo con que Kant observa la revolución francesa puede parecernos hoy demasiado cómodo y pasivo, o sospechosamente acomodaticio y burgués, pero él entendía que ese sentido entusiasmo nacía siempre del ‘ideal’, de lo moral puro, del derecho que no está contaminado por el egoísmo y el interés.
Pues bien, si nos dejamos guiar por este punto de vista, aunque sea brevemente, es fácil que podamos sentir sorpresa y congratulación ante las recientes revueltas que han estallado en los países árabes, pero, en el fondo, nos parece que se trata de algo que ya hemos vivido, pues los nuevos rebeldes no hacen más que imitar el modelo occidental, aunque lo hagan a su modo y hasta donde puedan llegar.
Sin embargo, entusiasmo, lo que se dice entusiasmo kantiano, lo sentimos ante la revolución que se cuece en un pequeño país volcánico, de poco más de trescientos mil habitantes, donde los ciudadanos se han negado a pagar la deuda a los financieros que les habían robado.
Porque no solamente les prestaron lo que tenían de capital, que es la usura oficial que todos aceptamos para salvar el sistema, sino que les habían fiado también lo que no tenían, la nada, y ahora querían que se la devolviesen bien surtida y rellenada.
Salvando todas las distancias imaginables, Islandia representa hoy la Bastilla europea. La idea de que el pueblo diga basta y descalabre el Banco Mundial, reduzca a cenizas el Fondo Monetario Internacional, se plante a la puerta de los bancos y no ceje hasta que los Mercados confiesen sus trampas, entreguen a sus dirigentes y se sometan obligatoriamente al control de los ciudadanos, es algo ardiente y apoteósico, un sueño que nos permitiría volver a creer en nuestra condición de hombres libres, dignos y dueños de su destino.
Puede que luego nos planteáramos, como Kant, que quizá la revolución provocaría tanta miseria y crueldad que ningún hombre honrado se decidiría jamás a repetir el experimento aunque le garantizaran el éxito.
¡Pero que nos quiten lo ‘bailao’!

Islandia o cuando una mejor democracia es revolución


Islandia o cuando una mejor democracia es revolución

Por Marilín Gonzalo | 20 de Febrero de 2011, 17:46

Llamamos revolución a la egipcia o a la tunecina porque han quitado a tiranos…

¿Cómo llamaremos a las revoluciones que hacen oír la voz del pueblo a gobernantes denominados demócratas que creen que la democracia es sólo votar cada 4 años?

Hemos devaluado tanto a nuestras democracias, llamándoles así cuando no lo eran, llamando representantes del pueblo a quienes claramente no nos representan, que ahora, cuando salimos a la calle a decirle unas cosas a una ministra que no nos escucha nos tachan de anárquicos, rojos y otras cosas.

Muy cerca, en Europa, ha ocurrido una revolución silenciosa, llamada así porque ha tirado a otro poder, el político y financiero neoliberal que provocó la crisis actual y porque no se ha oído demasiado de ella en los medios de comunicación.

En Islandia, a golpe de cacerolazo y de forma pacífica:

  • Hicieron dimitir a su gobierno al completo
  • Nacionalizaron los principales bancos
  • Rechazaron la deuda que los bancos habían contraído con Holanda y Gran Bretaña
  • Han decidido reescribir su constitución a través de una Asamblea Popular
  • Están trabajando en un nuevo marco jurídico destinado a proteger el periodismo de investigación y la libertad de información, para que periodistas, fuentes y proveedores de internet puedan sentirse seguros.

La cronología de los hechos está contada por No Sin Mi Bici, en un post que recomiendo para entender mejor lo que pasó en este país cuya democracia realmente puede tener la dignidad de llamarse así.

Internet difunde información y hace posible que nos reconozcamos más libres, que tengamos más poder colectivamente. Esto es una revolución, sin duda alguna en el sentido de cambio, porque está haciendo caer las máscaras de políticos que gobiernan sin escuchar y de lobbies de industrias que presionan sin que se conocieran sus prácticas.

Construir una mejor democracia, exigir transparencia y buscar el bien común deberían ser conceptos implícitos en un sistema plural, sin importar los partidos políticos. Pero para eso es fundamental que los votantes estén informados, estén despiertos y sepan lo que está pasando.

Que pongan todas las etiquetas que quieran, el cambio es imparable. Julian Assange habló del Macartismo digital promovido desde Washington e incluso se le ha llamado comunista a Richard Stallman por promover la filosofía del software libre, por hablar de comunidad: todos iguales, todos unidos y compartiendo conocimiento. Yo a eso lo llamo cultura de internet, y si pedir una mejor democracia donde se escuche nuestra voz en cada asunto sobre el que se legisla en nuestro nombre, es una revolución, sí, que me digan a qué plaza hay que ir.

Foto: Stuck in Customs

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