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De cómo el asesinato de Osama Bin Laden complica el panorama político en Egipto y Palestina


El pueblo egipcio avanza en su conciencia política

De cómo el asesinato de Osama Bin Laden complica el panorama político en Egipto y Palestina
Geopolítica – 07/05/2011 8:40 – Autor: Abel Samir Walter – Fuente: Webislam
Enfrentamiento entre manifestantes y policías en El Cairo antes de la caída de Mubarak.
Enfrentamiento entre manifestantes y policías en El Cairo antes de la caída de Mubarak.

Lo que muchos esperábamos que ocurriese a partir de la primavera de los pueblos árabes parece que de todas maneras va en camino en Egipto, como en Túnez. Es algo que era impensable: la toma de consciencia de la clase trabajadora. Algo de eso está sucediendo ahora en estos dos países.

Pero antes de entrar en materia, es importante describir toda la complejidad histórica de Egipto en estos últimos 40 años. Y debe ser así porque la historia y los hechos de hoy no han caído del cielo. Hay una historia que tiene influencia en los hechos de hoy.

Estos últimos hechos, motivados por la revolución tunecina empezó en la plaza Tahrir de la ciudad El Cairo el día 25 de enero.

Decenas de miles de manifestantes se estaban dando cita en esta plaza y en otras ciudades del país, jornada que fue bautizada como el día de la ira, para pedir el fin de la dictadura de Hosni Mubarak, que desvergonzadamente se hacía llamar presidente, por ser elegido para ese cargo por sus connacionales, cuando en verdad eran elecciones fraudulentas que era vox populi en todas partes del mundo.

Desde luego el gobierno de USA lo sabía, como sabía ya de la falta de democracia en todos los países árabes y, para no irritar a Mubarak, se pronunciaba débilmente, llamando a su gobierno y a los otros países árabes a practicar la democracia.

En el caso de Egipto, no se pronunciaba con fuerza porque éste era un aliado vital para su estrategia de dominio del Oriente Medio y para la existencia de su principal aliado en esa zona: Israel. La situación de Túnez y de otros países del Magreb era ya un indicativo de que se acercaban tiempos difíciles.

Al final del día la represión policial dejó un saldo de 5 muertos y decenas de heridos. El día siguiente y el subsiguiente se libran combates entre las fuerzas policiales y los manifestantes armados sólo de piedras especialmente en El Cairo.

La estrategia de USA de dominio del Oriente Medio y del Magreb se había estrellado contra la actitud independista y pro árabe de Gamal Abdel Nasser, el líder egipcio que tomó las riendas del poder en 1953, después de que el general Naguib fuese derrocado por los que lo habían apoyado contra la monarquía de Farouk que, como lo hacen todas las monarquías, vivía de la corrupción y de la miseria de su pueblo. Nasser nacionalizó el canal de Suez en 1956 para obtener fondos para construir la represa de Asuán, tan útil para la agricultura de ese país árabe.

Este líder tenía como meta la unidad del mundo árabe y logró por un tiempo la unión con Siria, en lo que se llamó: la República Árabe Unida, que duró hasta septiembre de 1961.

Gadafi, como otros líderes árabes se sintieron en su tiempo inspirados por Nasser, el cual terminó por declinar con la derrota militar sufrida a manos de los israelíes, durante lo que se llamó la Guerra de los Seis Días. A su muerte, ocurrida por un infarto cardíaco en el mes de septiembre de 1970, le sucedió Anwar El-Sadat.

El-Sadat no era ni de cerca de la madera de Nasser, aunque en su juventud había sido un idealista simpatizante de los Hermanos Musulmanes y, más tarde, se destacó participando en el movimiento de los oficiales del ejército egipcio que derrocaron a Farouk.

En 1973, junto a Siria, intentó una guerra sorpresiva contra Israel, que fracasó rotundamente por la escasa preparación de su ejército y por la mala conducción de sus oficiales, amén de tener una estrategia equivocada, en la que no le dieron la importancia requerida a la aviación y su rol en la sorpresa estratégica, que sí, utilizó Israel para destruir los aeropuertos egipcios y después de eso las formaciones blindadas, las que carentes del techo aéreo, perdieron casi todo su material y la vida de miles de soldados en el desierto del Naguib.

Desde luego que uno de los responsables de la mala estrategia adoptada en la Guerra de los Seis Días fue el mismo El-Sadat, como también todos los oficiales de alto rango que ocupaban cargos de gran responsabilidad.

En aquella época, la Guerra Fría entre USA, la OTAN y otras organizaciones afines y sometidas a USA contra la URSS y sus aliados, se encontraba en pleno apogeo. Una gran parte de los países árabes, sobre todo los de Oriente Medio, se abastecían de armas desde la URSS y esta potencia además entrenaba a la oficialidad de esos países, conforme a la doctrina militar que la URSS impulsaba y que le era propia.

Tanto Stalin como sus sucesores creían poder llevar al camino de la revolución socialista a los oficiales de los pueblos árabes, mostrándoles su organización, su disciplina y su poderío militar, haciendo abstracción de la ideología de éstos y de la lucha de clases. Estaba en boga, todavía, la política de los frentes populares.

Era un período, en que las guerras en general, no empezaban hasta que no se rompiese las relaciones diplomáticas, aun cuando eso no había ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial.

Claro está que, existían otras excepciones, como la Guerra de Vietnam, Laos y Camboya contra los colonialistas europeos y norteamericanos. El ataque sorpresivo de la aviación israelí a los aeropuertos de Egipto fue el golpe decisivo en esa contienda.La insistencia de enviar blindados sin la protección aérea fue una gran estupidez del mando egipcio.

En aquella época las dos grandes potencias, USA y la URSS disputaban la influencia en las distintas regiones del mundo y, en especial, aquellas como el Oriente Medio que era y es una zona de mucha importancia geoestratégica. Por esa razón USA hábilmente conquistó a El-Sadat con ayudas económicas, siguiendo con una estrategia de conquistar aliados en los que hasta esa época eran sus enemigos en potencia.

Así fue como Egipto dejó la esfera de influencia de la URSS y entró en la esfera de USA y, también, aunque no en el papel, renunció a la defensa de los Palestinos, aunque se hiciesen declaraciones muy bonitas, llegando a acuerdos de paz y económicos con Israel, en lo que se llamó los Acuerdos de paz de Camp David que fue una victoria política del presidente Carter y del premier israelí, Begin. Por ese acuerdo Israel se comprometió a hacer abandono de la península de Sinaí y en la práctica Egipto se desentendió de la causa palestina y pasó a proveer de petróleo a su ex enemigo, Israel.

Además, el canal de Suez pasó al área de influencia de USA, lo que fue un golpe duro para la URSS. La traición de El-Sadat le costó muy caro: en 1981 fue asesinado por oficiales y tropa egipcios que simpatizaban con la organización de los Hermanos Musulmanes.

Los complotados aprovecharon un desfile militar en que El-Sadat estaba observando desde el palco de una galería junto a sus oficiales más cercanos. Era en un estadio repleto de público en el que no había menos de 100.000 personas.

El vicepresidente de eses momento, Mubarak, asumió la presidencia y anunció elecciones a 60 días de este hecho. Éste fue elegido prácticamente por el parlamento (a su vez elegido en forma fraudulenta) para seguir los pasos de El-Sadat. Con la muerte de El-Sadat la guerra quedó declarada entre este ejército pasado a USA y los Hermanos Musulmanes.

La ejecución de Anuar El-Sadat fue rechazada por una gran parte de la oficialidad de las FFAA egipcias, que ya formaban una elite que se alejaba cada vez más de la masa trabajadora. Ellos habían empezado a tener sus propios intereses que no eran los mismos que planteaba el panarabismo.

Así fue como llegó al poder Mubarak. Y dentro de esa elite había muchos que no simpatizaban con la URSS y el llamado campo socialista, eran pro capitalista, lo que permitió el acercamiento hacia USA.

Esta ejecución fue achacada en ese momento a “La Hermandad Musulmana”, aunque no existen pruebas de así fuese. Esta organización siempre fue partidaria de la democracia y no de la violencia para tomar el poder del Estado. La Hermandad predica que el camino para cumplir con el mandato de Allah es de manera pacífica, usando de las elecciones y de las instituciones que permiten la Constitución y las leyes.

Aun cuando existen grupos, partidos u organizaciones afines a “La Hermandad” que han usado de la violencia para obtener sus fines y objetivos políticos y sociales, como es el caso de Hamás en Palestina.

Aunque en este caso, la situación de corrupción y de engaño de Fatah obligó a Hamás a recurrir a las armas para defender sus derechos.

Sin embargo, “La Hermandad” plantea que la Yihad (la guerra santa) contra los infieles (los que no son musulmanes o no creyentes) es un principio defendido por esa organización. Hay, desde luego, muchas interpretaciones sobre la Yihad.

Desde los más extremos hasta los que la ven sólo como un camino extremo. “La Hermandad Musulmana” de Egipto aspira a un Estado en que la base sea el Islam y que incluya la sharia (la ley musulmana dimanada del Corán). Manifiesta el doctor Abdel Ghaffar, uno de sus actuales dirigentes, que ellos quieren un país en donde haya libertad e igualdad para todos, sin excluir a los que profesan otra religión.

Esta organización a la cual le teme Israel y también USA, cuenta con cerca del 30% del electorado y puede ser que esta cifra aumente producto de la caída de Mubarak. En las elecciones no pudieron obtener suficiente votación por varias razones, entre ellas porque muchos de sus candidatos estaban en prisión y la organización prácticamente fuera de la ley.

Las condiciones políticas y sociales que llevaron a la revuelta contra el régimen de Mubarak estaban presentes desde hacía ya muchas décadas. El régimen “presidencial” de Mubarak camuflaba una sociedad autocrática y pro norteamericana en un mundo en donde los árabes se oponen a la existencia del Estado de Israel, hoy por hoy el principal aliado del Imperio. Mientras una clase social vivía en el extremo lujo, la gran mayoría vivía y vive hoy en la extrema pobreza.

Y la falta de libertad y de democracia, enfermedades sociales de todo el mundo árabe. El día 10 de febrero miles de obreros de las empresas, tanto privadas como del Estado, incluso aquellas de carácter estratégicas de la capital El Cairo fueron a la huelga exigiendo la renuncia de Mubarak. La protesta egipcia que hasta ese momento sólo se había circunscribido a la plaza Tahir se extendió a varias ciudades y llegó hasta el Canal de Suez. El ejército no intervino cuando los miles de manifestantes llegaron al edificio del parlamento y lo rodearon cantando canciones patrióticas.

El ejército empezaba a hacer causa común con los rebeldes, no así la policía que empleaba la fuerza y las balas por orden de Mubarak.

Pero la actitud del ejército en lo estratégico era decisiva porque le restaba a Mubarak el apoyo de las fuerzas principales del Estado para la represión y el mantenimiento del orden público. Esta actitud de los militares fue analizada por la Casa Blanca la que vio el peligro de que esta revolución se radicalizase y que de una simple revuelta por la libertad y la democracia se transformase en una revolución anticapitalista y antinorteamericana.

Claro está que todavía había oficiales que estaban a favor de Mubarak y por eso el “Viernes de la Ira” del día 25 de febrero (cuando Mubarak ya no estaba en el poder) fue reprimido por el ejército, aunque este disparaba al aire y no a la multitud.

En todo caso, aunque el ejército no actuase con extremada brutalidad, y casi con blandura, para muchos de los jóvenes y trabajadores manuales e intelectuales, quedaba claro que ese no era el ejército de ellos, había necesidad de un nuevo ejército, un ejército del pueblo.

Muchos manifestantes fueron arrestados y conducidos a los lugares de detención en donde la policía les maltrataba. Algo así le había ocurrido a los “Hermanos Musulmanes”, los que bajo acusaciones falsas y ridículas llenaban las cárceles egipcias. Entre las acusaciones del gobierno estaba la de blanqueo de dinero y ser miembros de una organización prohibida. Aun cuando la Constitución del país no lo prohíbe.

Los manifestantes de la plaza Tahrir llamaban a un “Viernes de la Ira” y algunos medios de prensa que hasta ese momento estaba siendo controlada por Mubarak también empezaron a hacerse eco de las demandas de la plaza Tahrir.

El gobierno de Mubarak había empezado a contar sus días. Incluso personalidades importantes para la juventud que habían apoyado a Mubarak lo abandonaron, como el cantante Tamer Hosny que concurrió a la plaza a pedir perdón por su anterior actitud.

Y la multitud lo insultó, lo bajaron a la fuerza del escenario y lo maltrataron brutalmente. La rabia y el odio de clase estaban haciéndose presente. Las huelgas de los trabajadores habían aumentado, cerca de 20.000 trabajadores de las empresas del Estado se habían declarado en huelga, apoyando a los 6.000 huelguistas del canal de Suez.

La represión policial no hizo esperar y en donde pudieron masacraron al pueblo, huelguistas y manifestantes. Hubo muchos muertos y heridos a bala.

El hombre de Washington, el vicepresidente Omar Suleiman amenazaba con imponer la ley marcial, que permitía los juicios en tribunales militares, aunque los tribunales civiles estaban bajo las órdenes de Mubarak. Pero esta amenaza no surtió ningún efecto porque el régimen se estaba resquebrajando. En ese momento la Casa Blanca ardía de nerviosismo.

Egipto era una pieza clave para mantener la hegemonía norteamericana en Oriente Medio y el norte de África. USA les planteaba derechamente que Mubarak tenía que renunciar y dejar al mando del país a su segundo a bordo, Suleiman.

Cuestión que no podía ser aceptada ni por los manifestantes ni por los “Hermanos Musulmanes”. La política americana era que algo cambiase para que nada cambiase.

Nada era de importancia geoestratégica o de importancia geopolítica. Había que controlar el movimiento de masas de alguna forma y la forma violenta ya no funcionaba con la actitud neutral que había asumido el ejército egipcio.

Tampoco era posible actuar militarmente en apoyo de Mubarak, porque ya los norteamericanos les eran antipáticos a la mayoría de los pueblos árabes y una acción de esa naturaleza era desde cualquier punto de vista totalmente contraproducente.

Tampoco se podía descartar al pueblo norteamericano que veía con malos ojos a esas dictaduras corruptas y oprobiosas. Y esa era también una razón política a tomar en cuenta si es que Obama pensaba presentarse a otra elección presidencial.

Las demostraciones eran cada vez más masivas y el vicepresidente, Suleiman estableció el toque de queda, pero los manifestantes ya habían perdido el miedo y se daban cuenta de la fuerza de las masas, sobre todo cuando están decididas a dar la pelea.

El panorama político se complicaba con los intereses de los israelíes que veían con aprehensión la posible salida de Mubarak y por esa razón el primer ministro israelí, Netanyahu, se apresuró a declarar que Mubarak era un buen muchacho. Una especia de beso mortal, aunque no fuese ese el propósito.

Pretendía enviarle un mensaje de amenaza velada a los opositores, como diciendo: si vais a la guerra civil, apoyaremos al gobierno. La Primavera de los Pueblos Árabes le creaba una terrible inseguridad al gobierno israelí, sobre todo por la influencia que tendría sobre los palestinos.

Ahora la situación de Palestina se ha complicado por dos hechos de importancia capital: La unión entre Al-Fatah y Hamás, recientemente acordada por sus dirigentes y el asesinato de Osama Bin Laden. USA, que es aliado de Israel, tiene que apoyar la política de ese Estado, aunque no vaya a favor de los intereses estratégicos de los norteamericanos.

Así lo exige el lobby judío de USA en el cual se apoya Obama. Y aunque USA ha estado promoviendo la paz entre palestinos y judíos y la posibilidad de un Estado Palestino, aunque en la práctica no realiza gestiones verdaderamente útiles para los palestinos, esta unión entre los mismos palestinos le crea un quebradero de cabeza: Hamás no sólo no reconoce al Estado judío como lo hizo Al-Fatah, sino que además ha condenado el asesinato de Osama Bin Laden a manos de una unidad especial de los marines del Imperio en Pakistán.

Y aunque los “Hermanos Musulmanes” no se han pronunciado hasta ahora en ese peliagudo asunto, son aliados indirectos de Hamás, que se inició gracias a ellos y con su apoyo. Por tanto hoy, la unión entre estas facciones palestinas aparece como contraria a las conversaciones de paz entre Israel y la OLP, que hasta aquí no han dado un verdadero fruto a los palestinos, sino que han servido para que los gobiernos israelíes ganen tiempo y pueblen los territorios de los palestinos en Cisjordania de europeos que se dicen judíos y de esa forma hacer cada vez más difícil, por no decir imposible, el establecimiento de un Estado Palestino.

El 11 de febrero Mubarak todavía se aferraba al gobierno y en una declaración televisada manifestaba que pensaba entregar el poder a su segundo, pero que ya no lo haría, a pesar de la presión popular y del gobierno de USA. Sólo estaba alargando su agonía. Suleiman se dirigió a los medios de prensa tratando de tranquilizar el ánimo de las masas, pero fue en vano.

El pueblo egipcio ya no estaba para tolerar ese tipo de política evasiva y sin los resultados que ellos esperaban.

También unos días antes Mubarak utilizó a sus partidarios más policías vestidos de civil para agredir a los manifestantes y así se armó una contienda en base a lanzamientos de piedras en los que hubo heridos por ambos lados y al final estos “partidarios” de Mubarak tuvieron que salir de allí derrotados, con la cola entre las piernas, por el valor y la decisión de los manifestantes. Este enfrentamiento se conoce bajo el nombre de “la batalla del camello”.

Ante la presión interna y externa, sobre todo de USA, el 11 de febrero Mubarak renunció a la “presidencia” de Egipto y asumió una junta militar. Hubo en un comienzo una cierta forma de reencuentro entre los manifestantes y los soldados, muchos de los cuales lloraban muy emocionados. Eran las 21.15 de la noche.

Durante el día había habido choques sangrientos entre la policía y manifestantes en distintas ciudades egipcias con muertos y heridos. La totalidad de los muertos sufridos por los manifestantes y huelguistas pasaban de 800 y los heridos superaban los 6.000. Las noticias de estas defunciones fueron difundidas por el periódico estatal “Al Ahram” que informaba que también habían muerto 26 policías y 189 reclusos. No había sido un cambio pacífico, eso sí, la violencia fue ejercida más por las autoridades que por los manifestantes.

En Suiza el Consejo Federal Helvético procedió a bloquear los fondos de Mubarak y de su familia. Ahora se sabe que Mubarak tenía depósitos particulares en Suiza por el orden de 300.000.000 de dólares. La corrupción del régimen estaba a la vista. Era como todos los otros sátrapas un régimen podrido.

La revolución egipcia no ha terminado, aunque hasta aquí la táctica de la Casa Blanca impidió que la revolución se profundizase. Los jóvenes que fueron los principales protagonistas de la caída del régimen tienen claro que las cosas no van a terminar en esos logros.

El Consejo Supremo que asumió ha establecido la detención de Mubarak y su posible enjuiciamiento por la responsabilidad que le cabe en las muertes de los civiles. Pero el nuevo gobierno no ha terminado con la represión, aunque se hayan moderado. Hay muertos y heridos y prisioneros por razones puramente políticas.

Al parecer todavía los jóvenes no tienen claro hacia donde debe marchar una revolución para que sea irreversible. En el fondo ha habido un gambito de rey, nada más. Los obreros de varias empresas se están organizando para nacionalizar varias empresas, lo que vendría a ser un paso importante hacia una sociedad con un sistema diferente al capitalista que predomina ahora.

Sobre todo eso está ocurriendo en empresas textiles que son de propietarios extranjeros. Además, y lo que es más importante y significativo, es que los obreros y trabajadores se han organizado en una Central Obrera con la participación de sindicatos libres.

La muerte de Osama Bin Laden puede trastornar un poco este mapa político, toda vez que entre los jóvenes hay muchos que de una u otra forma simpatizan con la lucha antinorteamericana llevada a cabo por los algunos sectores en todo el mundo árabe, en especial en Afganistán.

Si bien es cierto Osama Bin Laden era el cabeza visible de Al Qaeda, no era el que planificaba las acciones que había que llevar a cabo. Él era solo un jeque religioso que entregaba ideas y misiones en general, por cuanto no existían milicias bajo su persona.

Los grupos que se identifican con esta organización son independientes y aunque los “Hermanos Musulmanes” no son terroristas ni muchos menos, sino más bien una organización islámica moderada, entre ellos deben haber los que hoy ven a USA como el enemigo principal de los pueblos árabes y el ejemplo de Bin Laden muriendo desarmado a manos de asesinos de uniforme, lo convierte en un mártir, y eso es importante para algunos.

Creo que USA cometió un error muy serio en darle muerte, sobre todo que se encontraba desarmado, lo que contraviene los acuerdos internacionales de respeto a los prisioneros de guerra. Más habrían ganado llevándolo detenido. Pero a lo mejor dudaban de sonsacarle algo importante toda vez que no hay pruebas de que la tragedia del 11 S fuese obra de él. Y si a pesar de la tortura que USA lleva a cabo contra todo prisionero político no se inculpaba, ¿cómo justificar entonces la guerra de Afganistán?

Ahora bien, la Primavera de los Pueblos Árabes que empezó en Túnez no tenía nada que ver con las ideas de la sociedad que impulsa Al Qaeda y ya esta organización estaba perdiendo fuerza dentro de Iraq, lo que tenía como corolario que Osama Bin Laden ya no tuviese la misma fuerza espiritual con que se había manifestado entre la juventud musulmana.

Si todavía no era un cadáver político, estaba en camino de serlo. Los afines a su figura se habían hecho más populares que los del Che en muchos países de Oriente Medio, incluso en el Extremo Oriente como Indonesia. Era una figura mítica: un millonario que había dejado el lujo y una vida regalada por la montaña y el fusil.

Ahora se encotraba viviendo en una mansión con todas las comodidades de los hombres de altos ingresos. Creo que la figura de este luchador ha perdido con esa vida regalada. Sus partidarios lo hubieran querido luchando junto a ellos o en algún lugar cerca de la guerra. Me pregunto si tendrá alguna influencia más adelante en lo que está ocurriendo en Egipto y también en otros lugares y en especial en la situación de Palestina. ¿Qué irá a surgir de la formación de un gobierno compuesto entre Al Fatah y Hamás? ¿Y cuál va ser el rol de los grupos que simpatizan con el líder asesinado?

http://www.webislam.com/?idt=19371

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La crisis explicada para gente de a pie


La crisis explicada para gente de a pie

Ejemplo:

Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran. Buena parte de la población le vendió sus animales.

Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.

Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros.

Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.

Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno. Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.

Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.

Consecuencias:

La aldea quedó llena de burros y endeudados.

Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.

Quienes habían prestado dinero se quejaron al Ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.

Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero éstos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.

El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado.

Entonces pide dinero a otros Ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.

El resultado:

Los listos del principio, forrados.

Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.

Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.

El Ayuntamiento igualmente arruinado.

Solución:

Para solucionar el problema económico y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento decidió bajar el sueldo a sus funcionarios.

http://www.sacatraca.com/post/5219269726/la-crisis-explicada-para-gente-de-a-pie

La crisis alimentaria, ¿qué está pasando?


La crisis alimentaria, ¿qué está pasando?

avatarOnésimo Alvarez-Moro  5 de mayo de 2011 | 11:25

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Un Informe (PDF en ingles) del Banco Mundial nos analiza las subidas en los precios de los productos de alimentación, que continúan y que preocupan por su impacto especialmente en los más necesitados, los mas pobres. En el Informe nos explican que las razones por estas subidas van mas alla de los tradicionales impactos de oferta y demanda. Nos explican que, en el largo plazo, los precios de la alimentación son impulsados por la demanda, incluyendo el aumento de la población, el crecimiento de los ingresos y los cambios de las dietas. Por otra parte, en el largo plazo, el suministro es impactado por la oferta, incluyendo el impacto como resultado del uso de recursos y cambios en la tecnología.

En el corto plazo, los precios son impactados por los siguientes variables:

  • la variabilidad del clima,
  • las políticas de comercio,
  • la volatilidad de los precios de la energía, incluyendo las bioenergías,
  • las políticas macroeconómicas,
  • las inversiones financieras,
  • el sentimiento inmediato de los mercados.

El Banco Mundial nos dice que, actualmente, estos impactos de corto plazo se están viendo más efectivos, especialmente en estos momentos donde los inventarios de los productos de alimentación estan en niveles muy bajos.

No obstante estos impactos de corto plazo, siguen fomentando la necesidad de políticas que impacten estos temas en el largo plazo para conseguir cambios sostenibles. Políticas como el fomento de la producción resistente, mejoras en el comercio y protección social más sólida. Este enfoque es correcto y se debe seguir, al mismo tiempo que se establezcan programas de protección para ayudar a los que más están sufriendo estas subidas de los precios de la alimentación.

El Informe da acciones concretas para que los gobiernos actúen en este contexto y habla de las organizaciones que deben participar en estos planes, que incluyen los siguientes:

  1. Aumentar el acceso a información de los interesados sobre la disponibilidad y calidad de las existencias de cereales.
  2. Mejorar los pronósticos y en el seguimiento del clima, especialmente en Africa.
  3. Reforzar el entendimiento de la relación entre los precios internacionales de la alimentación y de los precios locales, con el objetivo de mejorar las opciones de gestión de riesgos sobre la seguridad de la alimentación.
  4. Establecer depósitos pequeños de reserva en zonas de alto riesgo, que incluirían alimentación y necesidades básicas.
  5. Llegar a acuerdos que dejan exentos de limitaciones de exportación la alimentación básica necesaria para situaciones humanitarias.
  6. Permitir a países acceso a apoyo de rápida distribución como alternativa a las limitaciones a la exportación y a la fijación de precios.
  7. Desarrollar una serie de productos para la gestión de riesgos.
  8. Asegurar redes efectivas de apoyo social que se enfoquen en los resultados nutricionales objetivo.
  9. Ayudar a los pequeños agricultores a formar parte más importante de la solución global a la seguridad de la alimentación, a través de apoyo estratégico, planes de inversión y programas de ayudas humanitarias locales.

Un Informe interesante e importante.

Indice Precio Alimentos

Hace unos días mi compañero, Marco Antonio, nos comentó que el incremento de los precios de los alimentos han batido récords históricos, como vemos en su tabla de información de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO en sus siglas en inglés). La organización no gubernamental (ONG), Oxfam, nos da un análisis muy interesante de las causas, los impactos y las consecuencias de estas subidas de precios. Las causas principales que nos dan son los siguientes:

  1. Menos producción como resultado del mal tiempo, potencialmente relacionado al cambio climático.
  2. Restricciones a las exportaciones y compras de pánico, normalmente causado por el mal tiempo.
  3. Incrementos en la demanda, por ejemplo, por las bioenergías, que divierten la producción de alimentos a usos alternativos.
  4. Causas financieras, como la depreciación del dólar estadounidense, los bajo intereses y la especulación.
  5. Incremento de los precios del petróleo impactan positivamente el coste de insumos agrícolas, como los fertilizantes y el transporte.

También nos dicen quién gana y quién pierde con las subidas de los precios de alimentos. Los ganadores son las grandes empresas que comercian en alimentos y que han reportado grandes beneficios. Otros beneficiarios incluyen:

  • los supermercados
  • los fabricantes de fertilizantes
  • los fabricantes de semillas
  • las empresas de agronegocios
  • los financieros que han especulado a la subida de los precios de alimentos.

Los perdedores por los incrementos de los precios de los alimentos son los más débiles incluyendo los siguientes:

  • los vulnerables en los países pobres
  • los pobres en los países ricos
  • los sin tierra
  • los habitantes de tugurios
  • los trabajadores agrícolas
  • las mujeres y los niños

Como siempre digo, es bueno tener un poco de conocimiento histórico, y memoria, para poder situar las cosas en contexto. Por eso me gustó la comparación de Oxfam de la situación actual comparado con las subidas en los precios alimentarios que se experimentaron en los años 2007-2008. Estas difefencias incluyen las siguientes:

  • Los inventarios globales de cereales son mucho más altos hoy que en 2007-2008.
  • Las subidas de precios que se está viendo todavía no es completamente global, por ejemplo, en Africa los precios se han mantenido relativamente estables.
  • Todavía no se está experimentando las restricciones al comercio internacional que se veía en el periodo anterior.
  • Aunque se han visto subidas en toda la gama de productos de alimentación, los alimentos básicos como los cereales, que son los más consumidos por los pobres del mundo, todavía están por debajo de los niveles de la anterior explosión de precios.

Oxfam también nos dice que los Gobiernos deben actuar para que los precios de los alimentos no sigan un espiral fuera de control y nos dan algunas ideas que deben seguir, como los siguientes:

  • Ayudar a prevenir las volatilidades en los precios a través de subvenciones a los fertilizantes y a las semillas, y apoyos a las inversiones en la agricultura de pequeña escala y para asegurar la producción del 2011.
  • Ayudar a las personas viviendo en pobreza para que puedan hacer frente a los impactos inmediatos de los altos y volátiles precios alimentarios, a través de programas de protección social.

Las soluciones de estos problemas no pasan por enviar alimentación a los más necesitados. Como ya he dicho en estas páginas:

La historia de las ayudas al mundo menos desarrollado no demuestra resultados muy positivos. Los gobiernos deben terminar con las transferencias masivas a los gobiernos de los países pobres, transferencias que, en su gran mayoría, no llegan a los destinos deseados y no se utilizan de forma sostenible para ayudar a que los más desfavorecidos salgan de su situación de pobreza.Transferencias deben efectuarse lo más cerca al nivel más bajo posible, inversiones locales y ayudas directas al desarrollo. Para eso, los gobiernos deben quitarse de en medio y hacer que los fondos que dedican los administren otros.

No son ayudas sostenibles enviar alimentación y otras necesidades, que suelen ser los excesos que los países ricos no pueden vender, para su distribución gratis a los más necesitados, cargándose a las economías y a las empresas locales.

La solución de las causas fundamentales a largo plazo debe ser a través de ayudar a los países menos desarrollados en los niveles locales a fomentar sus mercados locales, sus industrias locales, sus inversiones locales y, muy importante, abrir nuestros mercados a sus productos.

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Hoy es el Día Mundial de la Alimentación, organizado por las Naciones Unidas, a través de su agencia la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Es verdad que el mundo está en dificultades financieras, y que estas dificultades han creado peores condiciones económicas, especialmente para los más pobres.

Estos han visto menos exportaciones, de los productos que se les permite exportar, con cada vez más proteccionismo del mundo rico. No sólo eso, en un ambiente deflacionario, los precios de la alimentación generalmente han subido, perjudicando aún más la situación de los más pobres.

Según el último informe de la FAOtodavía hay 1.020 millones de personas pasando hambre.

La situación económica coyuntural oculta que, antes de que entráramos en estas dificultades financieras, y tras veintitantos años de boom casi sin interrupción, el porcentaje de la población mundial que vive sin seguridad alimenticia sigue inaceptablemente alto.

Con el desenlace de las dificultades financieras, los gobiernos occidentales han actuado desesperadamente para devolvernos lo antes posible a la situación anterior, sin parar a pensar queesa situación anterior no es el camino que deberíamos estar siguiendo.

Que una séptima parte de la población mundial siga bajo pobreza y con un mundo en un camino inexorable al deterioro medio ambiental, no puede ser el trayecto deseado.

Ni el despilfarro actual, al que los gobiernos están enganchados, animados por muchos, ni los sistemas anteriores de ayudas a los más necesitados son el camino deseado.

En El Blog Salmón | El Banco Mundial avisa de una inminente crisis alimentaria, una másLos precios de la alimentación han subido mucho y siguen subiendo y Las causas de las subidas de los precios de la alimentación
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