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Archivo para el día “mayo 29, 2011”

LAS PROTESTAS 2.0 | EL FUTURO DEL MOVIMIENTO | Y TRAS LA ACAMPADA, ¿QUÉ?


LAS PROTESTAS 2.0 | EL FUTURO DEL MOVIMIENTO | Y TRAS LA ACAMPADA, ¿QUÉ?
por FIDEL MASREAL

  Las acampadas como forma de protesta han agotado su potencial y tienen los días contados, coinciden en señalar activistas e intelectuales. Pero también hay consenso en que la indignación ha llegado para quedarse. La continuidad del movimiento pasa por clarificar el mensaje, dosificar las actuaciones públicas y no renunciar a intervenir en política, opinan los expertos.

EL RIESGO DE LA DIVISIÓN Propuestas concretas frente a tentativas revolucionarias

Expertos en movimientos sociales le ven futuro al movimiento, pero con nuevas formas de expresión

«Hace falta tener unos objetivos claros, no un guirigay de propuestas un tanto ingenuas en algunos casos». «Creo que esto se ha desmadrado y hace falta una buena dosis de madurez y realismo. Hay riesgo de que la acampada de indignados se convierta en un campamento de verano lúdico». Estas son solo dos de las numerosas opiniones vertidas estos días en el foro de la acampada en internet.

Frente a ellas, en el seno de la plaza de Catalunya han aflorado grupos con propuestas abiertamente anarquistas, revolucionarias, que van mucho más allá de las reivindicaciones concretas que Democracia real ya (DRY) planteó en el manifiesto que encendió la mecha inicial: «Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos.

Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social». El antropólogo Manuel Delgado, en cambio, critica que las movilizaciones responden a un «ciudadanismo» basado más en sentimientos que en ideas, prescindiendo de referencias a la clase social.

ENTRAR O NO EN POLÍTICA: Pros y contras de dar forma de partido al enojo social

Hoy por hoy, proponer en una asamblea de indignados transformar el movimiento en partido político correría el riesgo de recibir una sonora pitada generalizada. «Dada la enorme heterogeneidad del movimiento y la desconfianza hacia los partidos, ha quedado frenada esta posibilidad», indica Jaime Pastor. Pero enseguida apunta: «Otra cosa es que los partidos que quieran renovar la izquierda llamen a este movimiento y den ideas a sus miembros».

  • ANTE LA CRISIS DE LA IZQUIERDA / Para Josep Ramoneda, en cambio, «si fuesen capaces de construir un partido tendrían una oportunidad, ante el desmantelamiento de la izquerda.

Si quieres incidir en la política tienes que encontrar formas de internvención o representación política». José Antonio Martín Pallín incide en esta idea: «Incuestionablemente, la forma de conseguir llevar a la práctica las ideas en democracia es accediendo al poder y para ello hay que crear partidos políticos.

En Alemania, a los verdes les ha costado mucho, han sido bombardeados desde todas las posiciones, pero ya gobiernan en Waden-Württemberg».

No sería la primera vez que se intenta llevar a la política un movimiento social. Es la intención de Equo, el movimiento político liderado por el que fue líder de Greenpeace en España, Juan López de Uralde. Cuesta creer, sin embargo, que los acampados hagan lo mismo porque una de las tendencias internas es que «no hay prisa» para definirse. Como afirma Vicenç Navarro, «la lucha por la democracia se produce cada día».

«Hace falta tener unos objetivos claros, no un guirigay de propuestas un tanto ingenuas en algunos casos». «Creo que esto se ha desmadrado y hace falta una buena dosis de madurez y realismo. Hay riesgo de que la acampada de indignados se convierta en un campamento de verano lúdico».

Estas son solo dos de las numerosas opiniones vertidas estos días en el foro de la acampada en internet. Frente a ellas, en el seno de la plaza de Catalunya han aflorado grupos con propuestas abiertamente anarquistas, revolucionarias, que van mucho más allá de las reivindicaciones concretas que Democracia real ya (DRY) planteó en el manifiesto que encendió la mecha inicial:

«Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos. Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social».

El antropólogo Manuel Delgado, en cambio, critica que las movilizaciones responden a un «ciudadanismo» basado más en sentimientos que en ideas, prescindiendo de referencias a la clase social.

LLEGAR A LA MAYORÍA / «Obviamente, este tipo de movimientos corren el riesgo de que se apropien de ellos grupos revolucionarios», advierte Joan Subirats, experto en políticas públicas. «Una parte del mensaje no necesita concretarse, otra sí.

No se puede estar en elaboración permanente», opina Jaume Funes, psicólogo social.

«¿Revolucionario? No, creo que el sentido de la asamblea es que sea muy amplia, la fuerza está en la diversidad y en la base», apunta Esther Vivas, experta en movimientos sociales de la Universitat Pompeu Fabra.

LAS PROTESTAS 2.0 | EL FUTURO DEL MOVIMIENTO | Y TRAS LA ACAMPADA, ¿QUÉ?

  Las acampadas como forma de protesta han agotado su potencial y tienen los días contados, coinciden en señalar activistas e intelectuales. Pero también hay consenso en que la indignación ha llegado para quedarse. La continuidad del movimiento pasa por clarificar el mensaje, dosificar las actuaciones públicas y no renunciar a intervenir en política, opinan los expertos.

EL RIESGO DE LA DIVISIÓN Propuestas concretas frente a tentativas revolucionarias

Expertos en movimientos sociales le ven futuro al movimiento, pero con nuevas formas de expresión

«Hace falta tener unos objetivos claros, no un guirigay de propuestas un tanto ingenuas en algunos casos». «Creo que esto se ha desmadrado y hace falta una buena dosis de madurez y realismo. Hay riesgo de que la acampada de indignados se convierta en un campamento de verano lúdico». Estas son solo dos de las numerosas opiniones vertidas estos días en el foro de la acampada en internet.

Frente a ellas, en el seno de la plaza de Catalunya han aflorado grupos con propuestas abiertamente anarquistas, revolucionarias, que van mucho más allá de las reivindicaciones concretas que Democracia real ya (DRY) planteó en el manifiesto que encendió la mecha inicial:

«Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos. Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social». El antropólogo Manuel Delgado, en cambio, critica que las movilizaciones responden a un «ciudadanismo» basado más en sentimientos que en ideas, prescindiendo de referencias a la clase social.

SENTIMIENTO CON RECORRIDO: La potencia de un malestar sin generación ni clase

Todos los analistas coinciden: los sentimientos de indignación, hartazgo, falta de expectativas de futuro y ganas de cambios políticos y sociales persistirán más allá de unas acampadas que todos dan por finiquitadas. «Estas cosas nunca pasan sin dejar poso. Se ha pasado del malestar a la indignación.

Tengo la sensación de que, dado que las causas del malestar existen, porque la frustración generada por Zapatero es muy grande, veremos varias manifestaciones en el futuro, algunas de continuidad con este movimiento, otras no», opina el filósofo y escritor Josep Ramoneda.

  • «Si se analiza desde el punto de vista de la política clásica, choca cierta inmadurez, pero desde una lógica más profunda, hay un tema de fondo: una generación nueva en política que entiende que existen problemas colectivos sin una solución individual y que las visiones tradicionales de partidos y sindicatos ya no sirven», opina Joan Subirats.

INFLUENCIA / José Antonio Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo, cree que «lo que ha originado este movimiento es una toma de conciencia de las causas de la desafección hacia la izquierda».

«Creo que es un avance -añade-, significa volver a las raíces de la socialdemocracia». «Es muy novedoso que haya aflorado un malestar intergeneracional e interclasista, que se hayan acumulado indignaciones diversas», describe Jaume Funes. «Los indignados pueden aparecer como actor político y social capaz de influir en la agenda política y mediática», pronostica el profesor de ideologías políticas Jaime Pastor.

ACCIÓN MÁS ALLÁ DE LAS PLAZAS: Utilizar internet, dosificar, insistir y definir objetivos

Alguien tan poco sospechoso de ser crítico con las acampadas como Arcadi Oliveres, presidente de Justícia i Pau y uno de los referentes del movimiento, reconocía hace unos días que esta forma de protesta «se puede acabar pudriendo» si se eterniza.

Y proponía un periodo de reflexión y convocar nuevas acciones tras el verano. Las asamblea de hoy en la acampada de la Puerta del Sol, en Madrid, y de la plaza de Catalunya, en Barcelona, podría decidir dar por finalizada esta forma de protesta. La siguiente pregunta será: ¿cómo seguir?

  • LA TÁCTICA Y EL MEDIO PLAZO / El profesor Vicenç Navarro, en un texto sobre las protestas, recuerda: «La lucha por la democracia se produce día a día. Y en este proceso lo que es importante a veces, más que la velocidad de cambio, es la orientación de este cambio».

Expertos en organizar protestas y reivindicaciones concretas como Francisco Polo, que al frente de la organización Actuable consiguió que España dejara de fabricar y vender bombas de racimo, recomienda «aglutinar a gente en un manifiesto para que persista en el tiempo. Deberían centrar esfuerzos en crear una organización».

Y a partir de ahí, añade, decidir los momentos más adecuados para realizar actuaciones y usar mucho internet. Hördur Torfa, el artista islandés que inició en solitario las movilizaciones que tumbaron al Gobierno por sus medidas anticrisis, explica su receta basada en la constancia:

«Plantear unas pocas demandas, claras y razonables, e insistir de forma sistemática con una serie de acciones hasta lograr resultados. Entonces parar y descansar».

GENERACIÓN TAHRIR

Nuestras ideas no tienen miedo

Álvaro Alsina.Álvaro Alsina
Estudiante de cine. Acampado en la plaza de Catalunya.
Después de los sucesos del viernes, en la plaza de Catalunya se sigue trabajando. Aparcamos el tema y seguimos a lo nuestro, a lo que hemos venido, por lo que luchamos.
También se sigue trabajando fuera del entorno de la plaza. Una vez superados los posibles conflictos en que puede involucrarnos la celebración de la Champions -si es que el Barça lo consigue, cosa que ignoro en este momento-, lo más importante será empezar a estructurar las asambleas de barrios.

La autogestión de zonas con realidades y problemáticas comunes es el camino hacia una democracia realmente horizontal. Acercar este movimiento a la gente, que la gente sepa que hay una asamblea en su barrio, a cinco minutos de su casa, que su palabra es bienvenida, apreciada y necesaria para devolver el poder de decisión a los individuos, es el primer paso para conseguir una conciencia social, un espíritu de ciudadanía y civismo mucho mayor que el de hoy.

Habrá que buscar estrategias para que las decisiones que surjan de estas asambleas tengan realmente una aplicación tangible en la realidad social de las ciudades. La gran dificultad de este proceso, pienso, es hacer calar el mensaje de que estas asambleas deben ser de todos, deben ser una síntesis democrática de las opiniones y los debates llevados a cabo por los propios vecinos.

Es el modo de hacer visible que no hay ningún colectivo determinado intentando dar fuerza a sus propias ideas concretas, sino que son las ideas concretas de la gente, de toda la gente, lo que nos da fuerza.

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  • Creo sinceramente que ese es el camino a seguir, un camino largo hacia una democracia mejor. Soy consciente de que a mucha gente le costará entender todo esto, al menos, al principio.

Puede resultar un concepto nuevo para muchos, algunos pueden encontrarlo poco práctico.

Pero creo que al final se entenderá que hay nuevas ideas en construcción, y que entre todos podemos mejorar estas iniciativas hasta conseguir que sean métodos eficaces para organizarnos en sociedad, de modo que todos podamos ser realmente parte activa del entorno cívico, y al mismo tiempo crear un modo de vida que nos permita ser muchísimo mas felices.

Porque al final, eso es lo que buscamos: felicidad para cuanta más gente mejor. Socializar la felicidad, en vez de socializar la miseria y el miedo al mañana. Nuestras ideas no sangran, nuestras ideas no se rinden. Nuestras ideas no tienen miedo.

JORNADA TENSA EN EL CENTRO DE LA CIUDAD

Los indignados de Barcelona pasan la noche más peligrosa acampados

El campamento ha renacido con energía y apoyo multiplicados tras la intervención policial del viernes

La asamblea votó a última hora seguir en la plaza de Catalunya pese al riesgo de disturbios por el Barça

Domingo, 29 de mayo del 2011
ALBA G. LAGUNA
BARCELONA

Las horas más largas de la acampada barcelonesa de indignados comenzaron ayer con la decisión de pasar la noche en la plaza de Catalunya sucediera lo que sucediera en la final de la Champions.

Una multitudinaria asamblea general aprobó por aplastante mayoría permanecer en el campamento por lo menos hasta hoy, cuando se decidirá si la acampada continúa o termina.

Los materiales delicados o peligrosos fueron depositados en pisos cercanos a la zona y en el centro del espacio para evitar riesgos. Los indignados votaron a favor de pasar otra noche al raso justo en el momento en que empezaba el partido entre el Barça y el Manchester United.

Los indignados votan pasar la noche acampados, anoche.

Los indignados votan pasar la noche acampados, anoche. JONATHAN GREVSEN

Los indignados votan pasar la noche acampados, anoche.

Los indignados votan pasar la noche acampados, anoche. JONATHAN GREVSEN

Las otras dos opciones propuestas por las comisiones de trabajo (movilizarse en una marcha por otros puntos de la ciudad hasta que terminase la posible celebración barcelonista o bien que se fuera la mayor parte de la gente y se quedara un retén en el campamento) apenas cosecharon un puñado de manos alzadas. La plaza de Catalunya estaba llena hasta los topes.

1.000 AGENTES / Los Mossos d’Esquadra desplegaron 1.000 agentes en el centro de Barcelona en previsión de disturbios en Canaletes o zonas aledañas protagonizados por alborotadores durante la celebración de la victoria del Barça. El principal temor era que elementos radicales irrumpieran en la acampada de la plaza de Catalunya. Al cierre de esta edición no se había producido ningún conflicto en la zona indignada.

Los acampados recrudecieron con su decisión el pulso que mantienen con el conseller de Interior, Felip Puig, después de que este ordenara el viernes una eztraña operación limpieza que acabó con más de 100 heridos y a la que los indignados respondieron volviendo a la plaza con energía y número multiplicados.

De hecho el campamento ha renacido con rapidez inusitada. «No había pasado ni media hora desde que se fueron y ya se estaban volviendo a levantar las carpas», explicó ayer Sara, una de las voluntarias de información. A las once de la noche del viernes la estructura básica estaba otra vez en pie.

Los acampados se sentían ayer más fuertes que nunca. «El desalojo nos ha dado fuerza pero, sobre todo, nos ha dado legitimidad», explicó Marc, uno de los portavoces. En una dirección similar apuntó Montse, para quien la actuación de los Mossos d’Esquadra ha creado un «efecto rebote» que ha llevado a gente que en un principio no se había implicado a dar su apoyo al movimiento.

SIN BUTANO / Ayer el campamento trataba de recuperar por completo la normalidad. Se reiniciaron el trabajo de las comisiones y los corrillos de gente debatiendo. La cocina volvía a funcionar, aunque, eso sí, solo con platos fríos porque los agentes autonómicos se llevaron las bombonas de butano. Todas las comisiones se ubicaban en el mismo lugar que antes de la intervención policial, aunque, según indicó uno de los portavoces, todavía «hace falta material».

Algo que notaron sobre todo los voluntarios de infraestructuras. «Por necesitar, necesitamos de todo, pero la gente se está volcando una vez más». De entre todas las demandas, llamaba la atención una de la comisión de sanidad, que en un cartel anunciaba: «Faltan collarines».

Como parte de la rutina, se reanudaron también las tareas de limpieza de la plaza. Esta vez con especial ahínco para evitar nuevas acusaciones de insalubridad.

Puig, no goza de muchas simpatías por estos lares. En cada puesto se recogen firmas para exigir su dimisión y en el de información está disponible un modelo de denuncia para que los testigos del desalojo puedan trasladar al juzgado de guardia de Barcelona lo ocurrido el viernes. Durante todo el día de ayer Puig encabezó o estuvo en los primeros lugares de los trending topics de Twitter en España, y no precisamente con comentarios positivos.

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«Españistán», la teoría de la burbuja inmobiliaria que arrasa en internet


«Españistán», la teoría de la burbuja inmobiliaria que arrasa en internet

El vídeo de animación con el que un joven explica de forma sencilla su versión sobre la crisis del ladrillo en España

T. RÓDENAS / MADRID
Día 28/05/2011 –
Pocas veces se ha explicado la crisis inmobiliaria con tanta claridad como lo ha hecho Aleix Saló, autor del cómic «Españistán. Este país se va a la mierda» y del vídeo de animación más visto en YouTube en estos momentos.
Pulse para ver el video
YOUTUBE
Imagen sobre el blanqueo de dinero

La película comienza con una España que despierta resacosa tras una de sus peores noches de borrachera. La metáfora es sencilla pero eficaz y el argumento, a partir de ahí, trata de reconstruir esa noche de farra que supusieron los años de auge inmobiliario en nuestro país.

Y es que, a ojos de Saló, nuestro país estaba viviendo el auge de la construcción bajo la premisa del «carpe diem», disfrutando del mayor período de bonanza de la democracia a costa del ladrillo, sin pensar en las consecuencias que tendría (y que tuvo) en el futuro.

Las causas a las que apunta

-La combinación de la Ley de Suelo de 1998 y Reforma Laboral de 2002. La primera, aprobada como fórmula para facilitar el acceso de los jóvenes a la vivienda a través del aumento de la oferta inmobiliaria y la consecuente bajada de precios. La segunda, que según el autor de «Españistán» señala como la que dio la puntilla, pretendía fomentar la contratación por parte de los empresarios para reducir el paro.

-La filosofía del «Spanish way of life», que se resume en comprar una casa a toda costa y blanquear a través de la construcción, lo que hizo que la demanda de vivienda se disparase y con ella el precio del suelo, lo que favorecía la especulación.

-La concesión indiscriminada de hipotecas. Bancos y cajas redujeron enormente las exigencias a la hora de conceder una hipoteca o un crédito. Esto generó, por un lado, una falsa sensación de bienestar y, por otro, alimentó la deuda bancaria con entidades internacionales.

-La crisis crediticia en EEUU, que desencadenó un efecto dominó en bancos, cajas, empresas y familias.

«Españistán», la teoría de la burbuja inmobiliaria que arrasa en internet

Nadie se salva de la crítica

El vídeo proporciona datos reveladores como que en 2005 «España construía en un año más que Francia, Alemania e Italia juntas». Y, en cuestión de responsabilidades, nadie se salva: desde la mala gestión de la política inmobiliaria del gobierno Aznar, hasta la incompetencia del gobierno de Zapatero a la hora de frenar la burbuja inmobiliaria.

Si el análisis es acertado o no, deberá juzgarlo cada uno, pero es indudable que la originalidad y la claridad con la que se explica tan compleja crisis merece, al menos, un poco de atención.

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