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Archivo para el día “septiembre 25, 2011”

Los hedge funds y los contribuyentes


Los hedge funds y los contribuyentes

Si pinchas aquí podrás acceder a un artículo en el que el autor explica como se trabaja en un hedge fund.

El artículo con buena intención busca resaltar la profesionalidad y la valía de los profesionales de esa industria pero este economista observador siempre ve la economía como un todo y cuando lo leyó le vino a la cabeza inmediatamente el problema de las externalidades.

Daniel, nos seguimos mutuamente en Twitter y hay respeto intelectual mutuo, habla de estrategias long shorts en empresas.

El hedge estudia una empresa que esté sobrevalorada y otra que esté infravalorada. Se compra está última, se vende a préstamo la primera y se gana dinero.

Da igual si la bolsa sube o baja la clave es si está acertado en tus hipótesis sobre ambas compañías.

En términos de la mano invisible de Adam Smith los hedge funds buscando su propio beneficio generan también beneficios a la sociedad al mejorar la eficiencia favorecer el darwinismo y la selección natural del sistema capitalista.

Cuando Ken Griffin, fundador de Citadel, comenzó a operar en 1986 esto era cierto. Los hedge funds rompían con el mito de la eficiencia de mercados ganando dinero con sus ineficiencias.

Precisamente hay eficiencia en los mercados por qué hay gente que se dedica a procesar información diariamente y arbitrarla en los precios.

Pero 1986 coincide con la revolución conservadora de Reagan y paradójicamente una teoría falsa como la eficiencia de mercados fue utilizada políticamente para desregular el sistema financiero.

Desde entonces, lo financiero ha superado a lo real y como ha demostrado la Gran Recesión en muchas ocasiones se había alejado tanto de la realidad que los costes han sido cuantiosos para la sociedad, especialmente por el aumento del desempleo y la deuda pública para evitar el colapso del sistema financiero que habría provocado una depresión.

En concreto, los hedge funds han proliferado como la espuma. Las ineficiencias en los mercados son las mismas presas que había en 1986, pero el número de depredadores y carroñeros se ha multiplicado hasta el infinito por lo que nos encontramos ante un problema de un bien comunal y de externalidades negativas. Cuando uno está en el arbitraje de información hay incentivos perversos para situarte al límite de la información privilegiada.

Es interesante saber que antiguos espías colaboran con hedge funds.

Cuando trabajaban para la CIA había una misión y cierto control del Congreso, más aún tras el escándalo Watergate. Ahora, trabajando para hedge funds, tienen que ser los damnificados los que los denuncien y cuando el juez resuelva puede ser tarde ya que es probable que hayan perdido su empresa.

La información privilegiada es muy difícil de probar y de hecho hay muy pocos casos en firme, pero igual que nadie duda de la ineficiencia en los mercados, nadie duda que existe información privilegiada.

Estos hedge fundson claves por ejemplo en operaciones de fusiones y adquisiciones y son utilizados o ellos mismos utilizan a las empresas involucradas en la lucha.

Mientras el pequeño inversor asiste atónito a los vaivenes de las acciones involucradas en una fusión sin saber que son estos grandes hedge funds los que provocan los movimientos en base de información que van recibiendo y procesando de las operaciones, por lo tanto parece que tienen influencia en la formación del precio de las acciones.

Debe ser divertido para los que peseen la información observar como la tribu de periodistas o analistas que cada día intentan explicar el comportamiento de los mercados se inventa cuentos absurdos y extrañas figuras técnicas para justificar lo sucedido.

La SEC o la CNMV vigilan este tipo de operaciones pero

¿alguna vez han denunciado ante el Tribunal de la Competencia una operación por posición dominante y poder de fijación de precios?

Que yo sepa no pero los economistas sabemos que la mano invisible sólo funciona cuando ninguno de los intervinientes en el intercambio tiene posición dominante.

Pero el caso más sangrante sin duda es por el que Daniel pasa de puntillas que es el arbitraje de países. España está siendo objeto de infinitas posiciones cortas vendedoras de este tipo que se cubren con posiciones largas compradoras.

En el caso de bonos con el futuro del bund alemán y en acciones con compra de índices como el Eurostoxx o acciones del mismo sector en otros países de la Eurozona.

Al ser una caso real y de plena actualidad es un buen ejemplo para entender las externalidades que genera la actuación incontrolada de los hedge funds.

La historia no es nueva.

En 1992 fueron hedge funds los que especularon con el final del Sistema Monetario Europeo. Se equivocaron ya que luego surgió el euro pero por el camino los protagonistas se hicieron multimillonarios a costa de los ciudadanos de los países asediados.

Ahora especulan con el final del euro y de nuevo volverán a equivocar pero da igual muchos se harán de nuevo multimillonarios. En este juego no se trata de tener razón, sólo de ganar dinero y dar retorno a tus participes en el fondo.

El número y el tamaño  de los hedge funds desde 1992 se ha multiplicado como los panes y los peces por lo que ahora su capacidad para influir en los precios de mercado es infinitamente mayor. Asociamos ineficiencias de mercado a errores en la gestión de los países o de las empresas pero ese es el caso romántico que cuenta Daniel en su artículo y que justifica la mano invisible. Cualquier mercado, hasta el de deuda pública, tiene un tamaño y una profundidad límite. Un buen ejemplo es una ciudad.

En 1950 muy pocos madrileños tenían automóvil y no era necesario un código estricto de circulación.

Hoy hay millones de vehículos y hemos tenido que poner discos, policías, parquímetros, etc. para conseguir regular el tráfico en la ciudad. La regulación no es perfecta y sigue habiendo atascos y discos innecesarios en las horas valle pero ¿te imaginas cómo sería el tráfico en Madrid sin regulación?

¿Quién regula la circulación en el mercado de deuda pública española?

Nadie. Hay libertad de movimientos de capital y cualquier inversor, en cualquier momento y desde cualquier lugar del mundo pude comprar y vender bonos sin ninguna limitación.

En la mayoría de ocasiones los mercados funcionan con baja volatilidad y los propios inversores y arbitrajes ayudan a equilibrar los mercados y los hedge fund cumplen su función en ese equilibrio.

Pero cuando hay situaciones excepcionales como la actual, donde la liquidez y la profundidad del mercado disminuyen abruptamente, el caos se apodera del mercado y las externalidades son enormes.

En el caso español son evidentes: aumento de los costes de financiación de nuestra deuda pública, restricción de crédito, cierre de empresas y aumento del desempleo.

Al igual que las fusiones y adquisiciones, es increíble ver a la tribu de periodistas, analistas, contertulios, taxistas y a Belén Esteban inventarse cuentos para explicar por qué ha aumentado nuestro diferencial con Alemania, aunque en este caso a este economista observador lejos de divertirse le causa estupor la ignorancia que reflejan.

No sólo es cuestión de demonizar a los hedge funds. Por ejemplo, los grandes fondos de inversión, tipo Pimco, también generan graves problemas de tráfico y funcionamiento en los mercados.

En España cuando un gran camión con mucha carga va a desplazarse por carretera necesita que le autoricen la ruta. ¿Por qué? Simplemente porque los ingenieros se han encargado de limitar la altura de los túneles y las toneladas que pueden soportar los puentes.

¿Quién pone esos límites en los mercados financieros?

Nadie. En los estadios de fútbol no se cuestiona que haya regulaciones estrictas para planes de evacuación y antiincendios.

Pimco el año pasado decidió de la noche a la mañana no renovar sus inversiones en España o este verano ha decidió cortar la financiación a corto plazo a los bancos europeos, lo cual ha precipitado el nuevo episodio de inestabilidad financiera en el que nos encontramos inmersos.

El desequilibrio de fondo es la nefasta gestión que los europeos hemos hecho de la crisis griega.

De hecho si Merkel cobrase un pequeño porcentaje de los beneficios que está generando a la industria de los hedge funds con su suicida estrategia de germanizar Europa, en 2010 habría entrado entre las diez personas más ricas del mundo de le revista Forbes.

Pero está claro que la ausencia de un plan de evacuación para grandes inversores genera ineficiencias que luego son aprovechadas por hedge funds y bancos de inversión para obtener multimillonarias  plusvalías que pagamos los ciudadanos españoles sin ser conscientes de ello.

Los hedge funds utilizan instrumentos absurdos como el CDS para apalancar su inversión y aumentar su poder de fijación de precios. Tras la quiebra de Lehman, el contribuyente americano tuvo que asumir las millonarias pérdidas que generó AIG el proveedor que vendía los CDS a los hedge funds.

Está claro que en el sistema financiero actual las plusvalías son para los inversores pero todos los caminos de los desvaríos financieros conducen a los contribuyentes.

La sensación tras leer mi reflexión puede ser que los mercados son un sistema nefasto y sacar al planificador que todos llevamos dentro. Los mercados son nefastos si eliminamos el resto de sistemas conocidos.

Lo que necesitamos es acabar con la fe ciega en los mercados que ha dominado el paradigma de ideas en las tres últimas décadas.

Necesitamos reforzar la gobernanza global ya que muchas ineficiencias se derivan de la ausencia de coordinación en la regulación financiera de los países. Y necesitamos más que nunca poner a los bueyes delante del carro. Financiero viene del latín de fin o sea es lo último.

Hay que volver a supeditar lo financiero a lo real.

El criterio de eficiencia del sistema financiero debe ser su capacidad para transferir ahorro a la inversión, como definió el Nobel de economía James Tobin y no el criterio microeconómico de la rentabilidad de las inversiones privadas ponderadas por el riesgo asumido.

Cuando los gobiernos este fin de semana en el FMI retoman de nuevo la agenda de la reforma financiera global este economista observador no puede estar más de acuerdo.

El problema es que la eterna reforma financiera es como el cuento de Pedro y el lobo.

Los gobiernos y la sociedad sólo se acuerdan de ella cuando hay crisis financieras. Cuando estas pasan, no hay nublado que cien años dure, enseguida se dejan llevar por otras prioridades más locales en la agenda política y social.

Esperemos que esta vez sea la definitiva.

Hay que conseguir un sistema financiero más pequeño, más orientado al crédito de la economía real y con reglas claras que intenten mitigar todos los fallos de mercado que este economista observador ha detallado anteriormente. Hay que evitar sobrerreaccionar y provocar represión financiera. Nadie duda que la regulación será imperfecta y no resolverá todos los problemas.

Pero el no sistema financiero en el que ahora vivimos es la causa principal de muchos de los problemas que ahora padece la sociedad global. Y la prioridad en la agenda debe ser la regulación de los hedge funds. En estos momentos son la principal causa de inestabilidad financiera mundial.

Sígueme en Twitter @josecdiez

fuente http://blogs.cincodias.com/el_economista_observador/2011/09/los-hedge-funds-y-los-contribuyentes.html

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