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Las mentiras de Botín Los bancos y solo los bancos son los culpables de la crisis RECOMENDADO por JUAN TORRES


Las mentiras de Botín

Miércoles, 01 de Febrero de 2012

 

El título de este artículo puede parecer demasiado fuerte y yo mismo reconozco que lo es. Pero es que me resulta muy difícil creer que el dueño de uno de los bancos más grandes del mundo esté tan mal informado de lo que viene ocurriendo en la economía y las finanzas mundiales como para decir lo que acaba de decir sobre los culpables de la crisis.

Puede ser que le suceda lo que el Premio Nobel Stiglitz dice que le pasa a los banqueros centrales, que no ven la realidad porque están muy ideologizados y solo leen aquello que corrobora sus ideas.

Pero incluso así, suponiendo que las declaraciones públicas de Botín fueran simplemente el resultado de su ignorancia, lo cierto es que con ellas engaña a la gente. Y es por eso que me parece justo calificarlas como mentiras o patrañas.

Los culpables de la crisis son los bancos

Acaba de declarar Botín anunciando los resultados de su banco que los responsables de la crisis son los políticos porque “no han sabido manejar la situación” (Público, 31-01-2012, “Botín culpa a los políticos de la crisis mundial”.

Es mentira. Incluso alguien tan poco sospechoso de izquierdismo como Warren Buffet, uno de las tres o cuatro inversores más ricos del mundo, lo dijo claramente: “Los bancos se han expuesto demasiado, han asumido demasiados riesgos. Así que el problema es evidentemente de los bancos. Son quienes tienen la culpa. No hay por qué echársela a nadie más” (El País, 25-05-2008,“Los bancos tienen la culpa”.

Y esa es la verdad. Hoy día sabemos a ciencia cierta que los responsables últimos y directos de haber causado todo lo que ha pasado en la economía mundial han sido los bancos.

– Los bancos han provocado la crisis porque dejaron de cumplir su función de intermediarios entre el ahorro y la inversión productiva para destinar los recursos que recibían y creaban a la especulación improductiva.

– Los bancos han provocado la crisis porque, para ello, crearon y difundieron millones de productos financieros opacos y muy arriesgados, muy rentables inicialmente pero sumamente peligrosos a poco que cambiara la situación, como el tiempo demostró, es decir, pura basura financiera. La fueron acumulando en sus balances mientras traspasaban el riesgo a otros bancos o a los demás sujetos económicos y así dieron lugar a la crisis financiera.

– Los bancos han provocado la crisis porque para difundir esos productos basura recurrieron a todo tipo de artimañas, fraudes, engaños, estafas, mentiras y trampas ante su clientela. Solo en España los jueces han dictado ya más de 400 sentencia condenatorias contra los bancos por colocar a sus clientes “swaps”, permutas financieras o “clips”, entre otras denominaciones comerciales, como si fueran un seguro ante la variación en los tipos de interés cuando en realidad era productos muy arriesgados que solo favorecían a las entidades bancarias (El Economista.

Y esos 400 no son todos los casos porque la Asociación de Usuarios Afectados por Permutas y Derivados Financieros (Asuapedefin) calcula que en España existen entre 200.000 y 400.000 particulares y minoristas con este tipo de productos financieros (El Economista, 14-11-2011, La banca acumula más de 400 sentencias en contra por los ‘swaps’ hipotecarios).

Y hay también otros 700.000 ahorradores españoles afectados por la estafa de las llamadas participaciones preferentes que los bancos colocaron también engañosamente sus clientes por un volumen total de unos 12.000 millones de euros, (TVE, El fraude de las preferentes).

– Los bancos han provocado la crisis porque para ocultar y disimular todas esas estafas contrataron a las agencias de calificación que calificaron como de máxima solvencia a las hipotecas y los derivados que colocaban en el mercado, creando así el clima de engaño y de falsa seguridad necesario para  multiplicar la difusión de millones de productos financieros que en realidad eran pura basura financiera.

– Los bancos son culpables de la crisis porque ellos mismos y sus empresas de tasación han sido los responsables directos de la subida de precios de la vivienda y de las burbujas inmobiliarias, lo que les convenía para que así aumentara el volumen de créditos que ofrecían a sus clientes.

– Los bancos son culpables de la crisis porque han abusado de su capacidad de creación de dinero mediante la generación de crédito saltándose para ello a la torera todas las reglas de la prudencia bancaria, dando créditos hipotecarios a más del 100% del valor de las viviendas o a empresas por encima de los niveles aconsejables.

– Los bancos son culpables de haber provocado la crisis porque, para aumentar sus beneficios, disimularon mediante trampas contables el riesgo que acumulaban y no acumularon el volumen de reservas necesario para hacer frente a la morosidad que irremediablemente iba a producirse como consecuencia de su propia política de sobreendeudamiento.

– Los bancos son culpables de la crisis porque es evidente que durante los últimos años han hecho todo lo que ha estado en sus manos para que los gobiernos aplicaran las políticas que han producido la gran desigualdad que a ellos les conviene para que los niveles altos de renta les proporcionen grandes volúmenes de ahorro y los bajos tengan que endeudarse más.

– Los bancos son culpables de la crisis por haber utilizado los paraísos fiscales y por ser los instrumentos necesarios para que se pueda llevar a cabo el fraude y la evasión fiscal que se encuentra a niveles tan desorbitados. Los bancos se han convertido en cooperadores necesarios del engaño a Hacienda y ellos mismos en una fuente principal de evasión de ingresos, disminuyendo así la capacidad de actuación de los gobiernos.

– Los bancos son culpables de la crisis por haber financiado también a la clase política más corrupta para que llevara a cabo las medidas de desregulación y permisividad que han ido necesitando para salir adelante.

– Los bancos son culpables de la crisis porque su actuación irresponsable les ha llevado a la quiebra impidiendo así que las empresas y consumidores dispongan de la financiación que es imprescindible para poder funcionar y crear empleo.

– Los bancos son culpables de la crisis porque, cuando estalló, en lugar de asumir el daño que habían provocado engañaron a los gobiernos y a la sociedad haciendo creer que se trataba de una situación pasajera cuando en realidad habían perdido toda su solvencia.

Y porque reclamaron entonces y siguen reclamando ayudas y más ayudas como si fueran las últimas cuando saben perfectamente que todas las que reciban serán insuficientes puesto que su agujero patrimonial es gigantesco y los problemas que eso ha creado en el sistema bancario internacional es sencillamente irresoluble bajo las condiciones en que ha venido funcionando.

– Los bancos son culpables de la crisis por haber impuesto una política de retribuciones astronómicas a sus directivos para lograr así el aumento de sus beneficios con independencia de cualquier consideración ética o de los efectos de su actuación en el conjunto de la economía y la sociedad.

– Y, en fin, los bancos son culpables de la crisis porque es evidente que son ellos quienes están imponiendo las políticas que en lugar de permitirnos salir de la crisis es evidente que no llevan a una fase aún peor, de depresión, que sufriremos durante años.

La banca y la clase política

Miente también Botín cuando echa la culpa de la crisis a la clase política ocultando que la clase política no ha actuado motu proprio sino presionada constantemente por los bancos que se presentan ahora como los mercados.

Los bancos financian a los partidos, pagan a periodistas, son los dueños efectivos de los medios de comunicación, dominan incluso la decisión de los rectores universitarios y de los lideres de opinión. Son los que tienen el poder real en nuestras sociedades.

Así lo prueba mejor que nadie el propio Emilio Botín que solo gracias a que tiene más poder real que los gobiernos puede actuar con impunidad y cometer todo tipo de actos irregulares sin que sea condenado por ello.

Así, según informó El País, consiguió que la entonces Secretaria de Estado de Justicia y posteriormente Vicepresidenta del Gobierno cursara al Abogado del Estado “instrucciones sobre su actuación en el caso de las cesiones de crédito”, concretamente, pidiendo que no se dirigiera “acción penal alguna por presunto delito contra la Hacienda Pública, contra la citada entidad bancaria o sus representantes”.

Gracias a ello, ni siquiera fue juzgado por unas irregularidades financieras por las que la acusación solicitaba para el presidente del Banco de Santander “un total de 170 años de prisión y una multa de 46.242.233,92 euros (7.694.060.334 pesetas), además de una responsabilidad civil de 84.935.195,86 euros (14.132.027.499 pesetas), que es el perjuicio causado con su actuación a la Hacienda Pública”. (El País, 27-05-2008, “Rato atribuye la decisión de no perseguir a Botín en 1996 a De la Vega”).

Como también lo prueba el que Botín haya conseguido que el gobierno ya en funciones de Rodríguez Zapatero indultara de forma vergonzosa y vergonzante al consejero delegado del Banco de Santander condenado en firme por delinquir en el ejercicio de su actividad bancaria.

Las declaraciones de Botín ni siquiera se pueden considerar una verdad a medias.

Como he demostrado en otros artículos, es verdad que la gran estafa cometida por los bancos no habría sido posible sin la complicidad de la mayoría de las autoridades, de gobiernos y bancos centrales que modificaron las leyes para que pudieran llevar a cabo sus tropelía, que miraron a otro lado cuando engañaban a la gente y cuando generaban el riesgo tremendo que se sabía que antes o después estallaría llevándose por delante a la actividad de millones de empresas y empleos.

O que, ya en plena crisis, se han dedicado a salvar el bolsillo de los bancos y banqueros dándoles billones de euros a costa de los contribuyentes.

Pero eso ha sido y es así, como he señalado, porque el poder real no lo tienen esas autoridades sino porque los bancos están llevando a cabo, en palabras de Habermas referidas concretamente a Europa, “la demolición de la democracia” imponiéndose cada vez más sobre los poderes representativos e incluso, como está sucediendo recientemente, suplantándolos directamente.

Por eso no es nada de extrañar que Botín alabe al nuevo gobierno, es el suyo: un colega banquero, nada más y nada menos que procedente de Lehman Brothers, es el ministro de Economía y el director de la asesoría jurídica de su banco ha sido nombrado subsecretario de Presidencia (ver “Gobierno de España S.A.”, Público 29-01-2012)

Y también fabula Botín cuando afirma que la reforma laboral es urgente para crear empleo y para resolver los problemas que ha planteado la crisis. Pero de eso me ocuparé en otro artículo que publicaré en los próximos días.
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JP MORGAN manda en el Santander


BANCA // EL CAPITAL EXTRANJERO TOMA EL PODER EN EL GRUPO SANTANDER

El Banco americano de Santander

Roberto Mazorra. Redacción
Durante la última década la entrada de capital estadounidense en el Banco Santander ha sido constante y creciente.
Actualmente, siete grupos financieros de origen norteamericano poseen cerca del 50% de las acciones.
Emilio Botín continúa al frente del Consejo de Administración del banco, pero ahora es más bien un testaferro de los intereses de estas grandes corporaciones.


Viñeta de Santiago Sobrino.

En el momento actual, siete grupos financieros de origen estadounidense controlan el 45,3% de los títulos del banco:

Chase Nominees Ltd. (12,51%) [1],

State Street Bank (9,60) [2],

EC Nominees (6,91%) [3],

The Bank of New York Mellon (5,57%) [4],

Capital Research and Management Company (4,87%) [5],

Blackrock Investment (4,78%) [6]

y Fidelity Internacional (1,06%) [7].

También hay grupos europeos con participaciones significativas, como BNP Paribas (3,18%) y Credit Suisse (2,87).

El resto de los accionistas está muy disperso para tomarlos en consideración y el sindicado de acciones de la familia Botín apenas llega a un exiguo 1,7% del total de los valores del banco.

Estos grupos han ido aumentando su participación de forma gradual desde principios de siglo.

Sin embargo, en los últimos meses de 2010 se produjeron una serie de movimientos dignos de resaltar.

Salvo EC Nominees, que reducía su participación en un 3% del total de las acciones del banco, el resto de los grupos estadounidenses aumentaban sus activos de forma significativa hasta alcanzar un volumen de concentración accionarial nunca conocido en el banco. Por ejemplo, Chase Nominees crecía un 7% en términos globales y State Street Bank incrementaba en un 4,6% su volumen de títulos sobre el total de valores del banco.

Bancos custodios

Chase Nominees, EC Nominees y State Street Bank son bancos custodios o depositarios, es decir, instituciones financieras que se ocupan de proteger y custodiar los activos de un grupo de accionistas o inversores. Estos activos pueden ser acciones, bonos, metales preciosos o divisas.

En el caso de las acciones y participaciones, las gestoras que administran las acciones depositadas en estas entidades pueden tener mandatos de sus inversores para acometer determinadas operaciones de gran alcance. Al manejar grandes capitales, pueden provocar alteraciones significativas en el precio de las acciones de forma directa.

Estas entidades financieras, por tanto, no son las propietarias de las acciones sino sólo las depositarias –aunque también suelen ocuparse de su gestión mediante las gestoras de estos activos– [8].

Normalmente, ninguna de estas entidades se sienta en el Consejo de Administración del Banco Santander ni suele acudir a las Juntas de Accionistas –aunque suelen ser habituales las delegaciones de voto–.

Pero esto no quiere decir que no tengan influencia en la política del banco, más bien todo lo contrario. La única diferencia con otros fondos de inversión es que, en este caso, se guarda totalmente el anonimato.

Los clientes de los bancos depositarios son grandes fondos de inversión de origen estadounidense. Las denominaciones de estos fondos y las identidades de los clientes se encuentran ocultas debido a la permisiva normativa española.

El Real Decreto 377/1991 sobre Comunicación de Participaciones significativas en Sociedades Cotizadas establece que cada inversor o cliente individual sólo debe comunicar su identidad cuando posee de forma directa o indirecta el 5% o más de una sociedad cotizada.

Como la mayoría de los grupos financieros o bancos custodios funcionan en bloque –más allá del uso de las participaciones cruzadas o circulares–, resulta muy difícil o imposible conocer qué inversores forman parte de estas entidades.

En el caso de Chase Nominees, su subcustodio en España –el propio Banco Santander y su presidente, Emilio Botín– es el responsable de comunicar las alteraciones significativas en el accionariado del banco custodio.

‘Los jefes de todo esto’

La mayoría de estos grupos tienen también grandes inversiones en la mayor parte de las grandes empresas y bancos españoles.

Por ejemplo, Chase Nominees –filial de JP Morgan– posee acciones en 14 empresas del Ibex 35 (Índice bursátil español).

Concretamente participa como uno de los principales accionistas en BBVA, Endesa, Telefónica, Iberdrola, Indra, Repsol, Gas Natural o Inditex. La diferencia entre, por ejemplo, los Amancio Ortega (Inditex), Florentino Pérez (ACS) o Isaac Andic (Mango) y los inversores de Chase Nominees, Fidelity, EC Nominees o State Street Bank, es que de estos últimos no conocemos casi nada.

Estos grupos, por otro lado, manejan capitales que se acercan o sobrepasan el PIB español –1,1 billones de euros –, lo que da idea del poder y la influencia que pueden tener, independientemente de sus participaciones en empresas españolas.

Todo ello podría servir de base para explicar en parte los motivos del ataque a los salarios, al empleo y al consumo por parte de las instituciones políticas y, sobre todo, de las grandes corporaciones.

Es lógico pensar que grupos como JP Morgan o Capital Group analicen la crisis en un contexto global, no local, y sus intereses y los beneficios que persiguen no dependan, por ejemplo, de una mejora en el empleo y consumo, sino del pago de la deuda y de los rescates bancarios.

Los “PIGS” y JP Morgan

El acrónimo “PIGS” ha sido utilizado por analistas financieros para designar a los países europeos (Portugal, Irlanda, Grecia y España) que más han sufrido los efectos de la crisis económica. Casualmente, la mega corporación JP Morgan & Chase tiene grandes intereses financieros en los cuatro “pigs”.

En febrero de 2010, el periódico The New York Times publicaba las prácticas llevadas a cabo durante cerca de una década por Goldman Sachs y JP Morgan en Grecia para ocultar su déficit fiscal.

Estos dos grupos financieros ganaron miles de millones de euros mediante operaciones con derivados financieros vinculados a los valores de deuda y déficit público del Estado griego.

Por ello, no es de extrañar que, en esas mismas fechas, estallara una bomba en una de las oficinas de la JP Morgan en Atenas. A pesar de todo ello, el rescate a Grecia de 2010 tuvo como principal defensor al jefe económico para Europa de JP Morgan, David Mackie.

JP Morgan Chase Bank, una de las filiales del grupo, opera desde sus oficinas de Atenas, Dublín o Lisboa para imponer en Europa las políticas que más benefician a sus intereses.

De hecho, los informes de sus técnicos o las intervenciones públicas de su presidente, Jamie Dimon, son seguidos a pies juntillas por la mayoría de los Gobiernos europeos y por la propia UE.

JP Morgan hace política de forma directa, apoyando medidas extremas para reducir el déficit público y para incrementar las ayudas a la banca o propiciar los rescates a las entidades financieras y las reestructuraciones bancarias que sirven a sus propósitos de concentración capitalista.

En Grecia, Irlanda y Portugal lo ha hecho de forma notoria, en España es más sutil y deja que sus aliados españoles (BBVA, Banco Santander, PP y PSOE) se ocupen del trabajo sucio.

Pero lo realmente paradójico es que, a pesar de la situación de estos países, la JP Morgan haya aumentado considerablemente su inversión en dichos Estados. O, quizás, lo ha hecho precisamente por ello.

Por ejemplo, en enero de 2011 la revista Bloomberg publicaba que iba a extender su red de bancos custodios y subcustodios por Irlanda, país intervenido recientemente por la UE y el FMI.

En noviembre de 2010, Robert Michele, responsable de JP Morgan Asset Management, dijo: “El problema no es ni Irlanda ni Portugal, sino España.

Si para Irlanda se consideraban ayudas en torno a los 100.000 millones, España necesitaría un billón de euros.

Al final sería necesario algún esfuerzo coordinado a nivel global que incluiría a la UE, el FMI, Estados Unidos y China para poner el dinero necesario”.

ENTRAMADO FINANCIERO Y NORMATIVA

RED FINANCIERA
El funcionamiento del sistema capitalista y la permisividad legal provocan situaciones grotescas, al margen de sus implicaciones éticas. Santander Asset Management, Banif Banca Privada, Banif Inmobiliaria, Banco Banif, Banif Gestión, Banesto, Banesto Banca Privada, Santander Investment, Cantabria de Inversiones, Santander Real State … y así una inmensa lista de cientos de sociedades instrumentales y filiales constituyen la enorme red financiera del Banco Santander.

Al analizar someramente algunas de estas sociedades se puede vislumbrar algo extraño en los porcentajes de los accionistas mayoritarios.

Por ejemplo, hay entidades –la mayoría de las nombradas– cuyo mayor accionista es una empresa que tiene de inversor principal a otra sociedad cuyo mayor accionista es otra empresa en donde tiene participaciones importantes la primera. ¿Cómo es posible?: los caminos de la banca son inescrutables. Pero, ¿es todo esto legal?

PARTICIPACIONES RECÍPROCAS
El mecanismo de participaciones recíprocas puede ser tan sofisticado y complejo que blinda a las empresas ante cualquier tipo de investigación contable.

Este sistema propicia, por tanto, los trasvases de capital, y permite falsear la verdadera situación patrimonial de una corporación con el objetivo de cuadrar los balances.
En teoría, el sistema de participaciones recíprocas está prohibido por ley desde el límite del 10% del capital de las sociedades participadas. Desde septiembre de 2010, la Ley de Sociedades de Capital (Real Decreto Legislativo 1/2010) regula este tipo de cuestiones –hasta esa fecha venía contenida en la derogada Ley de Sociedades Anónimas–.
En dicha normativa, la prohibición se establece tanto para las participaciones que se producen de forma directa (participaciones cruzadas), como en relación con las que se realizan mediante sociedades filiales (participaciones circulares).

Sin embargo, el artículo 154 excluye del régimen de la prohibición a las participaciones recíprocas establecidas entre una sociedad filial y su sociedad dominante. Es decir, la mayoría de los casos.

AUTOCARTERA
La normativa permite también la auto compra de las acciones por parte de una empresa, ya sea de forma directa o indirecta –a través de sus filiales –.

Aunque la autocartera nunca puede superar el 10% del capital suscrito de la sociedad cotizada (5% hasta 2009), el uso de filiales –que pueden encontrarse domiciliadas en otros Estados e incluso en paraísos fiscales– garantiza la opacidad de este tipo de operaciones.

Según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el Banco Santander tenía en marzo de 2011 una autocartera del 0,324% de las acciones (sobre los 250 millones de euros).

[1]

JP MORGAN & CHASE

CHASE NOMINEES (12,51%)

El valor de sus acciones es aproximadamente de 9.700 millones de euros.

Desde noviembre de 2010 es el máximo accionista del banco. Chase Nominees Limited es una filial dedicada a los fondos de inversión –bajo la forma de un banco custodio– del gigante norteamericano JP Morgan & Chase.

JP Morgan & Chase es la enorme corporación bancaria resultante de la fusión de los bancos fundados por John Pierpont Morgan y la familia Rockefeller (Chase Manhattan Bank). A pesar de su enorme poder, no ha podido evitar que el pasado mes de febrero fuera acusada por la Corte estadounidense por presunta complicidad en el fraude de Bernard Madoff.

La corporación JP Morgan & Chase recibió a finales de esta década cerca de 40.000 millones de dólares en el rescate bancario llevado a cabo por el Tesoro de los EE.UU.

Este grupo de inversores aparece como uno de los principales accionistas de algunas de las empresas más relevantes del Ibex-35 (índice de referencia de la bolsa española) como Indra, Inditex, Gamesa, Iberdrola, Repsol, Telefónica o BBVA.

[2]

STATE STREET BANK (9,60%)

El valor de sus acciones es aproximadamente de 7.400 millones de euros.

State Street Bank and Trust Company es otro banco custodio de capital estadounidense. Y es uno de los más importantes accionistas de Indra, Telefónica, BBVA y Banco Sabadell.

En 2008 ingresó dos mil millones de dólares en la operación de rescate bancario del Tesoro estadounidense.

En febrero de 2010, la Securities and Exchange Commission (la CNMV de EE.UU.) presentó una demanda civil contra este banco por engañar a los inversores en el caso de las hipotecas subprime.

[3]

JP MORGAN & CHASE

EC NOMINEES LTD (6,91%)

El valor de sus acciones es aproximadamente de 5.400 millones de euros.

EC Nominees Limited es otro banco custodio, domiciliado en Reino Unido y perteneciente a Euroclear, que es un grupo financiero de capital europeo y norteamericano que opera principalmente en Europa Occidental. Euroclear fue creado por JP Morgan en 1968 en Bruselas, del cual se desvinculó formalmente en 2000, pero la megacorporación estadounidense sigue siendo uno de sus más importantes accionistas.

En la última década, este grupo financiero asumió la responsabilidad de la liquidación de los bonos irlandeses –el Gobierno y el Banco Central delegaron esta función en Euroclear–.

[4]

THE BANK OF NEW YORK MELLON (5,57%)

El valor de sus acciones es aproximadamente de 4.300 millones de euros.

The Bank of New York Mellon es un banco y un grupo de servicios financieros norteamericano. En octubre de 2008, recibió tres mil millones de dólares de las Reservas Federales de los EE.UU. para evitar su bancarrota.

[5]

CAPITAL GROUP

CAPITAL RESEARCH (4,87%)

El valor de sus acciones es aproximadamente de 3.800 millones de euros.

Hasta hace unos pocos meses, este grupo financiero estadounidense era el principal accionista del Banco Santander. Forma parte del holding Capital Group Companies.

Capital Research posee participaciones en Inditex, Telefónica, BBVA o Eon. La corporación matriz, Capital Group, maneja alrededor de un billón de euros en participaciones cotizadas por todo el mundo. Entre ellas figura Fidelity, otro de los accionistas del Banco Santander.

[6]

BLACKROCK (4,78%)

El valor de sus acciones es aproximadamente de 3.700 millones de euros.

Firma de inversores internacionales ubicada en Nueva York. Posee cerca del 20% de Barclays Bank y también es accionista de BBVA y Telefónica. En 2008 obtuvo dos mil millones de dólares en ayudas de las Reservas de EE.UU.

[7]

CAPITAL GROUP

FIDELITY (1,06%)

El valor de sus acciones es aproximadamente de 818 millones de euros.

Fidelity es otro grupo de servicios financieros estadounidense, su matriz se ubica en Boston, pero tiene intereses en todo el mundo. En España su actividad ha girado en torno a las telecomunicaciones –Telefónica, Antena 3 o Telecinco–.

[8]

ACCIONISTAS, IIC, GESTORAS Y DEPOSITARIOS

En este entramado financiero existen cuatro actores principales:
- La persona accionista (física o jurídica).
- Las Instituciones de Inversión Colectiva (IIC) son instrumentos financieros que agrupan a un grupo de inversores o accionistas. En la normativa española y en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) existen las siguientes IIC: los fondos de inversión (mobiliaria o inmobiliaria), las sociedades de inversión de capital variable (Sicav), las sociedades de inversión inmobiliaria, las IIC de inversión libre y las IIC de IIC de inversión libre.
- Las entidades gestoras (SGIIC) son las encargadas de la administración y gestión de las IIC. Estas entidades, al gestionar estos fondos, ejercen una gran influencia sobre los accionistas.
- Las entidades depositarias se ocupan de la custodia de los activos de las sociedades o fondos y desempeñan funciones de control sobre la entidad gestora. En los bancos custodios del Grupo Santander, la opacidad es casi absoluta en el caso de los accionistas, las IIC o los fondos y las entidades gestoras (normalmente del mismo grupo corporativo de los bancos custodios o depositarios).

El RD 1309/2005 establece claramente la separación entre gestoras y depositarios de las sociedades de inversión. Sin embargo, dicha norma se incumple de forma sistemática y en la mayoría de los casos las gestoras y los depositarios pertenecen a la misma entidad financiera –la separación es formal pero no real –.

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