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¿ Están a punto de caer los grandes bancos culpables de la crisis?


Benjamín Fulford 8/11/2011 (Traducido por Daniel Martinez)

En estos días, leyendo algunos de los medios de propaganda corporativa occidental, muchos de ustedes tienen la sensación de estar leyendo informes del Eje (Nazis) sobre noticias de la inminente victoria durante la Primera o la Segunda Guerra Mundial.

La realidad que la gente puede ver con sus propios ojos contradice dichas noticias, tanto que sólo un pequeño grupo de acérrimos al sistema se creen realmente la propaganda. No importan los titulares ilusorios que evocan sobre el rescate del FMI, o la impresión de más dólares de la reserva federal que vienen al rescate, el quid de la cuestión es que la camarilla que secuestró el sistema financiero del mundo ha perdido.

La cábala criminal ha caído. Eventos que van a suceder durante esta semana y la próxima ofrecerán buenas pruebas sobre ello.

Tanto detrás del escenario como a la vista pública, las agencias de todo el mundo siguen la ley para acercarse y dar caza a la camarilla criminal en todos los aspectos. Para la gran demanda cursada la semana que viene en contra de la cábala, se han obtenido evidencias de algo conocido como el Libro de Maklumat.

Este libro detalla la propiedad histórica de gran parte del oro del mundo por un grupo de familias reales de Asia. También tienen copias de los certificados originales y la evidencia de cómo el dinero fue transferido a la custodia del Gobierno de Estados Unidos para el uso por parte de la comunidad internacional.

Esta evidencia es la guinda del pastel en una demanda que demostrará el robo de fondos privados por parte de los dueños de la reserva federal y muestras de que lo han estado usando ilegalmente durante 50 años.

Es por eso que la ilegalidad de las “plataformas de negociación” que están siendo utilizadas para robar el dinero han sido cerradas. Que, a su vez, es por qué el Fondo Monetario Internacional, los gobiernos europeos y la Reserva Federal han sido incapaces de detener la actual crisis que afectan al grupo G5 de Estados terroristas (Francia, Inglaterra, Italia, Alemania y Estados Unidos), como así como su campamento armado conocido como Israel.

A pesar de todo esto los gobiernos han amenazado a Grecia para que deje el referéndum sobre el euro, ellos no pueden tomar sus amenazas a la ligera.

El hecho es que los fascistas europeos no tienen el dinero para ayudar a Italia, Irlanda, Portugal, España y los cinco estados del Báltico.

Además, el gobierno de Irlanda ya ha pedido a los banqueros europeos que demuestren que Irlanda está en deuda con ellos, que muestren dónde salió el dinero, que demuestren que es real y que tienen los derechos legales para ello. Esto es algo que no pueden hacer por que Irlanda no está en los titulares. También es una de las razones por las que han cerrado la embajada de Irlanda del Vaticano.

Aunque el G-5 e Israel amenazan con desatar la tercera guerra mundial por atacar a Irán, es un farol suicida. Los comandantes de los EE.UU., China y los militares rusos no consentirán que ocurra esto.

Estos líderes del G5 son deshonestos, por supuesto, están aterrorizados porque saben que han cometido innumerables crímenes contra la humanidad (por ejemplo, cientos de millones de muertes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial). Aún muchos podrán ser perdonados a través de una comisión de la verdad y la reconciliación, pero la ventana de oportunidad se está cerrando rápidamente.

Un hombre que ahora se ha puesto más allá de los límites es Henry Kissinger.

Kissinger la semana pasada trató desesperadamente de orquestar una serie de asesinatos con la esperanza de que de alguna manera consiguiese revertir la situación. Este redactor (Fulford) fue una vez más, la semana pasada, el blanco para los criminales contratados por Kissinger.

Sin embargo, Kissinger ha dicho que dió marcha atrás y que sus órdenes no fueron obedecidas.

“El presidente” Obama, por su parte, fue objeto de graves ataques verbales en la reunión del G-20 la semana pasada en Francia.

Se le dijo que Estados Unidos estaba en un estado mucho peor que Europa y que él tenía gran parte de la culpa, según fuentes de la reunión. Ya no se espera que Obama sea capaz de terminar su mandato como presidente debido a las diversas acciones legales contra su régimen.

En Japón, por su parte, ha habido un montón de ruido en la superficie.
Fuentes importantes de la derecha militar Japonesa de las Fuerzas de Autodefensa, informan que se tramaba un golpe de estado militar. Su plan era imponer al ex primer ministro Shinzo Abe como su líder. Abe, por supuesto, está vinculado a la secta Moon, quien a su vez tiene un rancho al lado del rancho de Bush en Paraguay.

Ellos también están relacionados con el narcotráfico internacional. (Nota del traductor: la secta moon fue la que hizo el atentado en el metro de tokio con gas sarín)
Cabe decir que estos coroneles han sido educados, se están dando cuenta de su honorable deseo de ayudar a Japón, y se han dado cuenta que estaban a punto de ser manipulados por la misma gente que ayudó a arruinar la economía de su país, Japón.

Otro movimiento en Japón llegó por parte de EE.UU. y la CIA, el Pentágono dijo a los tipos de Ichiro Ozawa que cesen permanentemente sus planes para tratar de tomar el gobierno si querían seguir con vida. Ozawa no es de confianza, tanto por sus conexiones con Rockefeller y la cábala.

También vale la pena destacar que el emperador Akihito sufre de “bronquitis”, y por ello (temporalmente) ha entregado el control al príncipe al heredero Naruhito, de acuerdo con la Agencia de la Casa Real.

El visto bueno oficial ha sido dado para una nueva Agencia Internacional de Planificación Económica. Su lema será “convertir los sueños en realidad.”

Publicado por el sendero del mago en 13:05

¿Está el monopolio de la banca Rothschild a punto de ser desmantelado?
Publicado por Benjamin Fulford

La situación en Europa está dejandoselo claro a todos, salvo a los cerebros más lobotimizados, que algo histórico está ocurriendo.

La cosa va así, los elementos criminales en la parte superior de la estructura de poder de Occidente, especialmente en la parte superior del sistema financiero, han sido privados de su máquina de imprimir dinero.

Como resultado, el FMI y los principales bancos europeos y americanos se han vuelto insolventes. Ninguna cantidad de papeleos o propaganda van a ocultar esta verdad fundamental. Los gobiernos de Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, etc saben que las deudas que supuestamente deben a los banqueros han sido creadas mediante anotaciones fraudulentas y por consiguiente no tienen que ser reembolsadas.

Es por eso que los bancos de repente anunciaron que Grecia sólo tenían que pagar el 50% de su deuda, que aun así les destruiría. Los bancos están esperando un rescate por parte del dinero de los contribuyentes, que sencillamente no va a pasar. Se acabó el juego. La pesadilla de la banca Rothschild está llegando a su fin.

Incluso el sacerdocio altamente lobotomizado conocido como Gurús financieros occidentales y periodistas, están empezando a darse cuenta de que algo no va bien.

El anuncio de una “solución” a la crisis griega y al euro por parte de los gobiernos europeos, es un buen ejemplo de ello. Si se analiza este anuncio, uno se da cuenta de que, básicamente, los bancos y los gobiernos están diciendo que los bancos pagarán el 50% de la deuda griega con el dinero que no tienen.

Los gobiernos dicen que van a pagar por ello por “aprovechar” el dinero que ya tienen. Lo que no dicen es quien va a ser tan tonto como para financiar a un jugador en bancarrota que quiere multiplicar por cuatro el riesgo.

Tened en cuenta que tan pronto como la “solución” a la crisis fue anunciada, misiones de alto standing fueron enviadas a Asia para pedir, incluyendo el presidente francés Sarkozy. ¿Por qué tienen que ir a Asia para pedir dinero si aparentemente ya han llegado a una solución?

El FMI, que supuestamente es el “prestamista de última instancia” del mundo, continua admitiendo que no tiene dinero. La razón se debe a que el FMI no puede probar que su dinero proviene de fuentes legítimas.

El hecho de este asunto es que la parte criminal del sistema financiero mundial se está desmoronando. El FMI pronto dejará de ser solvente. Lo mismo puede decirse del Banco Mundial. El BIS también está en problemas. De hecho, la totalidad del monopolio bancario los Rothschild está en serios problemas.

La congelación de “plataformas de comercio” sigue en pie, lo que significa que los controladores del sistema fiduciario ya no pueden bombear más dinero al sistema. Lo mejor que pueden hacer es reorganizar el dinero que ya está en el sistema. Sólo entrará dinero nuevo en el sistema financiero global, una vez que el nuevo sistema respaldado por activos, este en marcha.

“El FMI y el Banco Mundial existieron para obligar a instaurar el sistema bancario Rothschild en los países del mundo,” es como un funcionario chino de muy alto rango explicó la situación. “Nuestra meta es reiniciar el sistema, volver a empezar y establecer todos los parámetros de una manera justa para que todos los países se beneficien de los activos combinados de los pueblos del mundo y no sólo de Europa y América del Norte”, continuó.

El sistema original se supone debía de ser dirigido por los suizos y protegido por los estadounidenses, continuó. “Básicamente el sistema de control y equilibrio fracasó, y la gente que se supone que debía proteger el sistema acabó abusando de él”, agregó.

Lo que ahora va a pasar es que los 100 países que hasta ahora se han apuntado al nuevo sistema iniciado en Mónaco en agosto, implementaran el nuevo sistema en cuatro fases, según una fuente de la Sociedad del Dragón Blanco. Los militares de EEUU y las agencias estarán involucradas en este proceso desde el principio, agregó. Los esfuerzos por intimidar a los generales mediante el uso de instituciones corruptas como el IRS para tratar de agenciarse sus hogares será contraproducente y dar lugar a acciones penales.

El primer paso será una demanda que será presentada antes del 15 de noviembre contra los individuos y grupos que abusaron del sistema de la Reserva Federal. Esto dará lugar a embargos en contra de muchas de las instituciones financieras más grandes del mundo, de acuerdo con los declarantes. También habrá arrestos en masa.

Las otras fases todavía no han sido reveladas. Sin embargo, algunas verdades básicas ya se conocen.

En primer lugar, todos los empresarios y banqueros honestos de todo el mundo no tendrán nada de qué preocuparse.

En segundo lugar, el dinero creado mediante fraude por derivados será eliminado de los libros, incluso si  ello significa quebrar a muchas de las grandes instituciones financieras occidentales. En tercer lugar, las principales injusticias financieras históricas se abordarán y los activos robados serán devueltos a sus legítimos propietarios.

Esta será una buena noticia para la gran mayoría de los ciudadanos occidentales, así como los habitantes de las regiones explotadas de África durante tanto tiempo.

Los sistemas bancarios internacionales y  de liquidación de pagos permanecerán en su lugar después del reinicio. Esto se traduce en mínimas interrupciones posibles a negocios legítimos.

Sin embargo, como se mencionó anteriormente, las instituciones internacionales creadas y controladas por un pequeño grupo de oligarcas occidentales tras la 2ª Guerra Mundial serán totalmente renovadas.

Traducción: Google Translate & Rafael Neville

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Se agota el tiempo y los bancos siguen siendo el gran problema Esto se va a pique. Solo queda saber el cuando


Se agota el tiempo y los bancos siguen siendo el gran problema

 

avatarMarco Antonio Moreno  23 de septiembre de 2011 | BLOG SALMON

Bancos franceses

A medida que la crisis avanza a ambos lados del Atlántico y que los bancos comienzan a ser degradados por las agencias de calificación, se agota el tiempo para hacer frente a las debilidades del sistema financiero global.

El excesivo apalancamiento de los bancos europeos en su clásica versión del esquema ponzi, los enfrenta a una exposición a la deuda por más de 300.000 millones de euros.

Pese a que el Banco Mundial considera improbable que las grandes economías sufran una nueva recesión, los mercados señalan otra cosa y anticipan la inminencia de una próxima recaída. La crisis de la deuda ha aumentado la exposición al riesgo y los bancos europeos deben recapitalizarse para soportar las posibles pérdidas en montos nada despreciables.

Si bien la actual situación recuerda plenamente el período previo a la quiebra de Lehman Brothers, esta vez la diferencia la marca el hecho de que los gobiernos no podrán salir al rescate de ningún banco como lo hizo en 2008.

 

Hasta el momento el sistema bancario ha funcionado por el masivo apoyo del BCE. Pero hasta este apoyo tiene sus límites y el BCE se ha excedido al actuar como prestamista de último recurso.

La lenta agonía del sistema financiero está marcada por el dramático incremento de su vulnerabilidad, y por el imperativo de que los bancos que aún se mantienen en pié, deberán absorber a los bancos que ya se han ido a pique.

El riesgo de que el “banco malo” (en este caso, Societé Générale, cuya acción ha bajado de 50 a 14 euros, como nos reseña Marc Garrigasait) arrastre también a la bancarrota al “banco bueno” (al más conservador BNP Paribas) es lo que tiene a los mercados viviendo jornadas de intenso pánico, como anticipamos en Bancos franceses pierden la mitad de su valor en tres meses.

Corridas contra el euro

Esto es porque a tres años de la quiebra de Lehman, todo sigue exactamente igual y el sistema financiero ha continuado con sus vicios.

De esta forma, una crisis que: i) nace con los excesos y abusos de la banca; ii) socava la totalidad de las finanzas públicas y; iii) provoca la crisis de la deuda soberana; iv) vuelve ahora, como un búmerang, al corazón de la banca europea amenazando no sólo la salud fiscal sino que agotando las últimas reservas de confianza de los inversionistas.

Por ello no debe extrañar la corrida contra el euro que muchas empresas realizan sacando sus fondos de los bancos para depositarlos directamente en el BCE.

La situación por la que atraviesan los bancos franceses está arrastrando a Europa a una nueva crisis financiera cuyo impacto desestabilizará significativamente la economía global.

Todas las transacciones spot de la banca francesa, via forwards o swaps, se han detenido, dado que esta banca es la que se encuentra en peor pie, con los 57.000 millones de euros que tiene en deuda griega.

Esto ha significado no sólo el castigo de Moody’s y Fitch, sino también el de los principales fondos del mundo que han reducido drásticamente sus depósitos a la mismna velocidad en que los entes públicos han dejado de otorgarle créditos a corto plazo.

Las agencias de calificación han bajado el ratings de los bancos galos a “BB”, nota que no es compatible con la de un banco europeo sino con la de un país bananero. Las acciones de la banca gala han perdido más del 50% de su valor y el riesgo a una corrida masiva es cada vez mayor.

A medida que el tiempo se agota y las medidas para estabilizar el sistema no dan resultados, las instituciones financieras deberán someterse a un duro proceso de desapalancamiento que revierta la oscuridad de sus balances.

Esta opción, puede arrastrar al sistema financiero a una crisis bancaria de gran calibre, con el problema de que los gobiernos no están en condiciones de aplicar ningún plan de rescate.

Además, con la desconfianza generada entre los inversionistas, los gobiernos tampoco tienen margen para pedir prestado o emitir bonos en gran escala.

Una nueva acción de esta naturaleza sería intolerable para la opinión pública, que ha manifestado su indignación ante los desmedidos rescates a una banca irresponsable que ha sacrificado el Estado de Bienestar y la pérdida en la calidad de vida de ésta y las próximas generaciones.

Bancos franceses pierden la mitad de su valor en tres meses y dan curso al nuevo “momento Lehman”

 

avatarMarco Antonio Moreno  13 de septiembre de 2011 | 07:00

Societe Generale

Cuando Deutsche Bank señaló la semana pasada que la crisis financiera podría enviar a muchos bancos europeos a la quiebra, no se refería a los pequeños bancos de la periferia, sino a los grandes bancos del núcleo. Esto ha quedado demostrado en las últimas jornadas con la demolición controlada de las acciones de los principales bancos europeos, especialmente los bancos franceses.

De nada ha servido que Societe Generale anunciara despidos masivos y venta de activos por 4.000 millones de euros. La espiral descendente impulsada por los temores a la inminente bancarrota griega ha impulsado a la baja las acciones de los bancos franceses, los más expuestos a una quiebra de Grecia. Estos bancos tienen más de 57.000 millones de euros en deuda griega y de ahí el pánico en el mercado, cuyos inversionistas luchan por vender todo lo que tienen antes que sea demasiado tarde y lo pierdan todo.

 

Bancos franceses

El descenso ha sido generalizado para la banca gala, como lo demuestra esta gráfica, y BNP Paribas y Credit Agricole se han sumado a la espiral negativa de las finanzas europeas que han echado por tierra todas las lineas de resistencia. BNP Paribas ha perdido el 52% de su valor a principios de julio, frente al 55% de Credit Agricole. Société Genérale ha perdido un 90% desde su valor récord alcanzado en mayo de 2007.

Pese a que la banca gala representa sólo el 8,8% del índice CAC 40, las cotizaciones han alcanzado los mínimos del año 2009, cuando el declive de la banca occidental llegó a sus niveles más bajos y se hizo necesaria la intervención de los gobiernos para respaldar a las instituciones financieras. Ahora que estos bancos se encuentran en serio peligro por la situación de Grecia, las agencias de calificación comienzan a castigar la calidad de la deuda de estos bancos, incrementando las tensiones en la eurozona. Una vez más, estas agencias retroalimentan la crisis y se convierten en el verdugo del sistema.

Si algo se puede pronosticar, es que con la ayuda de estas agencias calificadoras la dinámica destructiva cobrará más fuerza dado que el sistema bancario europeo está incapacitado para enfrentar la quiebra de algún país miembro. Y a medida que la tensión recrudece, el descuelgue de alguno de los países más complicados resulta inevitable. El propio mercado se encarga de dictar esa sentencia: el costo del endeudamiento a uno y dos años para Grecia, via CDS, se ubica en el 117% y el 70%, respectivamente.

CDS Grecia

Ahora se comprende que son los bancos franceses los que están en mayor peligro. Esta nota deReuters refleja las caídas de la jornada de ayer para la banca gala: BNP -12,35%; SG: -10,75% y CA: -10,64%.

¿Seguirá esta pandemia con la banca europea?

¿Caerá pronto algún banco europeo como lo anunció Deutsche Bank?

¿Intervendrá el gobierno de Nicolás Sarkozy para rescatar a la banca gala, como lo hizo en 2008-2009? Y sí es así,

¿Será un simple rescate, o habrá una nacionalización de la banca francesa, y de otros bancos europeos?

Tiene poco tiempo para responder pues parte de estas incógnitas se resolverán en los próximos días.

Colapsa la banca mundial y el sistema se va a pique antes de lo previsto

avatarMarco Antonio Moreno  26 de agosto de 2011 | 06:30

Banks

El desplome de la banca mundial y de todo el sistema fraudulento que nos tienen en la actual situación ha comenzado.

Si hace tres días constatábamos que el oro llegaba a los 1.900 dólares la onza, sorpréndase ahora que bajó 200 dólares en dos días.

Esta violenta volatilidad no expresa más que la agonía del sistema financiero, un sistema que se apalancó demasiado y abusó de la confianza de gobiernos y contribuyentes.

Con las divisiones internas del BCE, queda totalmente vulnerable a los ataques del mercado.

El sistema toca fondo y nadie da crédito a la banca. Al desaparecer la carroña los buitres se quedan sin alimento y la desconfianza se propaga. Lo que viene puede ser peor a la caída de Lehman Brothers, de hace justo tres años, y esta vez no habrá gobierno que pueda dar respaldo a los bancos y los propios bancos lo saben y por eso han dado paso a un colosal derrotero de despidos.

El británicoHSBC despedirá a 30.000 personas (el 10% de la planilla), Goldman Sachs a 5.000 personas, UBS a 3.500; Royal Bank of Scotland a 3.000 personas y Bank of America a 4.000, entre otros.

Sólo con la banca europea y estadounidense los despidos superarán el millón de personas.

Y esto es solo el comienzo. Sume a esto los planes de austeridad y los recortes presupuestarios.

 

La alarma ha sonado fuerte en los mercados y la volatilidad de las últimas semanas no ha sido más que para ganar tiempo ante la incompetencia reinante.

El costo de asegurar los bonos de la banca es hoy mayor al que obligó a los gobiernos a intervenir para rescatar a la banca tras el desplome del año 2008.

Los CDS de Royal Bank of Scotland, BNP Paribas, Deutsche Bank, Intesa Sanpaolo, entre otros, se han negociado a niveles de 390 puntos básicos, lo que significa que el costo anual de asegurar 10 millones de euros llega a los 390.000 euros, una cifra que ante la actual debilidad económica resulta impagable.

Esto demuestra que la banca está seca pese a todas las inyecciones de liquidez y a todas las operaciones secretas que ha realizado tanto el BCE y la Reserva Federal.

El coste de asegurar hoy a la banca es mucho mayor de cuando se requirió la masiva participación de los contribuyentes, en 2008, en ese primer intento que dio cuenta que las pérdidas se pueden socializar aunque las ganancias siempre se privaticen.

La masiva venta de oro de los últimos días (provocando la caída de 200 dólares en el valor de la onza en 48 horas) no hace más que demostrar que el sistema se dirige a un shock que bien puede coincidir, como gusta a este tipo de fenómenos, con el aniversario del colapso de Lehman Brothers, el próximo 15 de septiembre.

Nota: artículo actualizado en este post: ¿Por cuánto tiempo pueden el BCE y la Fed seguir apuntalando al actual sistema financiero?

 

¿Por cuánto tiempo pueden el BCE y la Fed seguir apuntalando al actual sistema financiero?

28COMENTARIOS

avatarMarco Antonio Moreno  27 de agosto de 2011 | 07:00

Fed_BCE

A cuatro años del estallido de la crisis subprime en Estados Unidos, que desencadenó la actual crisis financiera, la Fed y el BCE se han convertido en los prestamistas de última instancia de la banca.

Desde hace tres años, tras la quiebra de Lehman, la Reserva Federal de Estados Unidos ha entregado en secreto 16 billones de dólares a la banca europea y estadounidense, y hoy estas instituciones se han hecho completamente adictas a las inyecciones de la Fed y el BCE.

Este es un mecanismo que trasgrede los propios principios del BCE, pero que el BCE los ejecuta para mantener a la banca a flote; total, al otro lado del Atlántico, la Fed hace exactamente lo mismo. El problema es¿Cuánto tiempo puede mantenerse esta situación?

De hecho, la mitad de los 30 principales deudores en el marco del programa original de la Fed fueron los bancos europeos.

Algunas de estas instituciones que han tomado recursos de la Fed son el británico Royal Bank of Scotland, con 541.000 millones de dólares, el suizo Credit Suisse Group, que tomó 262.800 millones de dólares y el alemán Deutsche Bank, al que la Fed prestó 354.000 millones de dólares.

Con posterioridad, la Fed defendió estas acciones, argumentando que fue para repeler una posible catástrofe al estilo de la de 1929.

 

El Banco Central Europeo ha mantenido la misma tónica comprando en secreto miles de millones de activos riesgosos (o basura tóxica) a modo de ayuda colateral para los bancos privados que luchan por mantenerse a flote.

Dada la inestabilidad de los mercados y al hecho de que los bancos no se están prestando entre ellos (por las sospechas en la credibilidad de sus balances) y porque están cada vez más nerviosos por desconocer qué bancos están expuestos, ningún banco presta a otro banco

Tal como ocurre en el juego de las sillas musicales, la música se detendrá en cualquier momento, y se pueden quedar con las manos vacías. Por eso las quiebras bancarias han sido cuantiosas, y los despidos de personal también. Como señalo en este post, la banca programa para los próximos meses más de un millón de despidos.

No sólo los bancos privados pudieron disfrutar de los préstamos de la Fed. También lo hicieronmuchas corporaciones y bancos centrales a través de líneas de swap. Los préstamos por esta vía incluyen a los bancos centrales de Australia, Dinamarca, Inglaterra, Japón, México, Noruega, Corea del Sur, Suecia y Suiza.

Los fondos de pensiones en Suecia y Japón también se beneficiaron de este programa de ayuda de la Reserva Federal que operó en secreto y a espaldas del gobierno. El monto llega a 16 billones de dólares, y puede consutarse aquí versión completa de la Fed.

Entre los mayores bancos privados del mundo que buscaron la ayuda de la Fed en medio de la crisis, se cuentan el británico Barclays, el francés Société Généralea, los suizos UBS y Credit Suisse, el belga Dexia, los alemanes Bayerische, Deutsche Bank y Dresdner Bank. El gigante de seguros American International Group es el ejemplo más notorio de este fenómeno.

De los 182.000 millones dólares que AIG recibió a través del programa TARP, 61.600 millones los derivó a empresas extranjeras.

En total, 87 instituciones financieras se beneficiaron del rescate de AIG, de las cuales 43 eran europeas. Los bancos en Francia, Alemania, Canadá, Gran Bretaña y Suiza recibieron dinero de los contribuyentes de Estados Unidos a través de AIG.

El BCE no se ha quedado atrás y también ha desarrollado numerosas inyecciones de liquidez a la banca privada, a modo de anticipo de los 440 mil millones de euros del Fondo de Estabilización que estará disponible el año 2013. La idea de crear un Fondo de Estabilización en medio de la crisis es algo que se critica a la UE… si no fue capaz de crearlo en el período de las vacas gordas, menos puede generar ahorro en las vacas flacas.

Esto demuestra que las políticas del BCE han sido procíclicas y han potenciado el ciclo económico: estimulándolo aún más en los períodos de expansión y burbuja, y contrayéndolo violentamente en los períodos de crisis por la vía de los recortes y ajustes presupuestarios.

Una política opuesta a la que se debería hacer para amortiguar el ciclo.

La clave indica que hay que contraer y reducir la expansión en los períodos de auge y, a su vez, liberar y expandir en los períodos de crisis.

Pero esta receta fue considerada obsoleta por la corriente que argumentó tener el control del ciclo económico. Y señaló que era absurdo pensar en un control externo dado que los más sano era la autorregulación. Y ahora vemos los resultados.

Las políticas del BCE, con su imperativo único de las metas de inflación, desplazaron todos los otros objetivos como las metas de crecimiento o el empleo. De esta forma, las metas de inflación se convirtieron en la única variable a tomar en cuenta por el BCE, y ya sabemos

Quien ganó con las metas de inflación.

Ahora, en concreto, los bancos centrales se han quedado sin herramientas de política dado que han agotado todo su instrumental teórico y lo único que les queda es la inyección de más y más dinero fresco como si el solo dinero pusiera en marcha a la economía. Y no hay tal.

Lo imperdonable es que mientras el BCE sigue asfixiando a la economía real por la vía de los ajustes, recortes presupuestarios y planes de austeridad, inyecta cuantiosos recursos a la banca para mantener a flote a un sistema que se cae a pedazos.

Se le sustraen recursos a la economía real, que es la genera empleo y da vida al sistema financiero (la salud del sistema financiero está, principalmente, en la actividad real de la economía), para dárselos a la banca que nos metió en este lío. Es el mundo al revés.

Y el problema continúa porque los bancos no hacen nada productivo con el dinero que reciben, sólo tapar sus grandiosos agujeros.

Para hacerlo productivo, los bancos deben ponerlo en circulación junto a las empresas que producen, justamente lo que no están haciendo, y que es una de las razones que han llevado a reducir las proyecciones de crecimiento para la zona euro a 0,5% para el próximo año. Lejos del pronostico de 1,2% previsto anteriormente.

Esto es porque la banca dejó de cumplir su rol y se hizo adicta al dinero fácil de los fraudes y las apuestas de casino. Esta es la razón por la que el actual sistema financiero está pronto a morir de obsolescencia.

Aunque en verdad ya está muerto yla Fed y el BCE lo mantienen aún artificialmente conectado para mantener las apariencias.

En El Blog Salmon | Estamos viviendo la colisión entre un sistema financiero fraudulento y un euro debilitado por los desequilibrios de la eurozonaCómo el BCE se convirtió en vertedero de toda la basura bancaria europea
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En El Blog Salmón | Bancos franceses pierden la mitad de su valor en tres mesesMercados anticipan la llegada de un nuevo “momento Lehman”

CRISIS DE LA DEUDA. Bomba de relojería. CRACK del capitalismo


Crisis de deuda soberana arrastra al colapso del sistema financiero

avatarMarco Antonio Moreno  8 de julio de 2011 | 08:00

World debt

Una de las claves más incomprendidas de la actual crisis es su carácter de global. La crisis de crédito iniciada el año 2008 se diferencia de las crisis financieras de 1929 y 1987 por su carácter profundamente global dado que es un producto genuino y altamente desarrollado en las finanzas globales de los países avanzados. La alambicada ingeniería financiera que permitió elevar los índices de prosperidad, también se prestó para los abusos y fraudes que multiplicaron varias veces a la economía real en la que ha pasado a ser conocida como la mayor estafa de la historia.

Por eso que esta crisis es una crisis que demuele toda la estructura del esquema ponzi de las finanzas modernas, al tiempo que propina el más brutal golpe a la confianza del sistema. Nadie confía en la banca, y ni los propios bancos confían en el sistema financiero. Hasta los bancos alemanes tienen un apalancamiento 32 a 1 (han multiplicado 32 veces cada “euro real”), y cuando Lehman Brothers quebró, su apalancamiento era 30 a 1. Basta una caída del 3,5% para que desaparezca todo el capital de la banca alemana. El actual nerviosismo es fruto de ese elevado apalancamiento en el cual un leve temblor en Atenas puede desatar un fuerte desastre en el núcleo europeo. Lo de ahora, insisto, es sólo nerviosismo. El pánico se desatará cuando efectivamente llegue ese momento que tanto la UE como el BCE y el FMI (la troika) se esfuerzan por dilatar lo más posible, como si la dilación implicara una amortiguación del problema.

Si la dilación permitiera efectivamente un reordenamiento de las deudas, sería esperable pensar en un derrumbe programado del sistema. Pero no hay tal. El colapso del crédito se propaga y amplifica a todo nivel por el desmoronamiento de ese esquema ponzi que amplificó veinte veces la economía real. Y recordemos que la estructura ponzi es como la de un castillo de naipes. Su derrumbe no deja nada en pie. Esto es algo que nunca había ocurrido en la historia humana, pese a la ferocidad de las crisis citadas, o al colapso que significó la crisis petrolera 1973-1974. Pero esta mirada quizá permita comprender la constante mutabilidad de la actual crisis que no se detendrá hasta que todo el fraudulento sistema financiero sea destruido. Como se comprenderá, se trata de una purga para la que nadie estaba preparado.

Ausencia de un “Plan B” exacerba la desconfianza

Uno de los hechos que demuestra la total ausencia de preparación para enfrentar este momento, es la inexistencia de un “Plan B” para permitir una reestructuración ordenada del alto endeudamiento que enfrentan países como Grecia, Irlanda y Portugal. La situación de estos países ha obligado alBCE a inyectar altas sumas de dinero y nadie puede pretender que estos países devuelvan esas deudas en los plazos y tiempos acordados. Considerados como “soluciones de emergencia”, los planes de rescate no han sido más que un calmante transitorio que en muy breve plazo se convertirán en pesadilla. Un pesadilla que bien puede ser el inicio del final del juego.

Grecia enfrenta el problema de que forma parte del euro y eso le impide crear su propia moneda. Al no poder imprimir su propio dinero depende del euro para pagar sus deudas. Como no puede dar impulso a su economía, necesita de la ayuda externa, algo que sus socios europeos le conceden a un alto costo. Costos tan elevados que han llevado la deuda griega a niveles asfixiantes: para el segundo semestre alcanzará el 166% del PIB. Esta es una prueba concreta de que la troikaUE/BCE/FMI, sólo ha postergado el colapso de Grecia dado que ha sido incapaz de concederle préstamos a un costo razonable, en la pretensión de arreglar en el camino toda esa pesada carga, algo tan ilusorio como imposible.

Grecia será incapaz de pagar esa deuda y se verá en problemas hasta para el pago de los intereses. Las apuestas del BCE de una “recuperación milagrosa” para Grecia no corresponden a estos tiempos. El único milagro real es la constatación a toda escala de los intereses reales del BCE y su empecinamiento por defender al núcleo duro de la UE y dar la espalda a la periferia. Como lo señalamos anteriormente, los “rescates” a la periferia solo han buscado salvaguardara los grandes centros financieros del núcleo.

Hasta el momento, los gobiernos han sido los grandes amortiguadores de los problemas financieros dado que compraron la idea de que esta crisis era un problema de liquidez, sin sospechar que se trataba de una crisis de insolvencia, de un colapso terminal del sistema. Así fue como permitieron la resurrección de la banca zombi al alto costo de sumergir al mundo en la primera gran crisis de la deuda soberana global. Ahora son los gobiernos, es decir los contribuyentes, quienes cargan con la deuda y con las amenazas de corte en el suministro de crédito. Este juego de casino es completamente paralelo al que se vive al otro lado del Atlántico con el dólar. Como juegos simétricos y gemelos, que se han nutrido y potenciado en sus fraudes mutuos, se acercan simultáneamente a su colisión final. Un choque que no tendrá segundas partes.

En El Blog Salmón | Cómo el sistema financiero creó la deuda y nos arrastró a donde estamos ahora,Los costos ocultos de los rescates sumergen al BCE en la bancarrota
Más información | CNN Money

Cómo el sistema financiero creó la deuda y nos arrastró a donde estamos ahora

avatarMarco Antonio Moreno  15 de junio de 2011 | 08:00

World debt

El colapso económico es inminente. Los países más industrializados del mundo enfrentan una gran crisis de deuda provocada por el quiebre del crédito del año 2008, tras la crisis de las hipotecas inmobiliarias y la caída de Lehman Brothers. Estas crisis originadas por un colapso del crédito resultan ser mucho más prolongadas y profundas que las crisis desatadas por un estallido inflacionario. Gran parte del mundo se enfrenta a este tsunami de la deuda que los tiene al borde de la bancarrota, como Grecia, Irlanda y Portugal. Sin embargo, ¿puede hablarse de bancarrota cuando estos países poseen enormes riquezas en capital humano y recursos productivos? De acuerdo al actual sistema financiero sí. Y por eso que los Servicios Públicos están siendo recortados y los Bienes Públicos están siendo privatizados. A los gobiernos (y es cierto que hay muchos gobiernos irresponsables y corruptos, como los que financian guerras) se les suele cargar todo el peso del gasto excesivo. Y esto que deben asumir los gobiernos de turno, recala en todos los contribuyentes por igual. Nadie se escapa, haya o no disfrutado de la espiral de consumo o de la inflación de la burbuja de crédito. Por eso en este post intentaré describir cómo se creó la enorme espiral de deuda que hoy tiene al mundo en el pánico.

Contrariamente a la creencia popular, el dinero que circula por el mundo no es creado por los gobiernos sino por la banca privada en forma de préstamos, que es el origen de la deuda. Este sistema privado de creación de dinero se volvió tan poderoso en los últimos dos siglos, que ha llegado a dominar a los gobiernos a nivel mundial. Sin embargo, este sistema contiene en sí mismo la semilla de su propia destrucción, y es lo que estamos experimentando en la actual crisis: la destrucción del sistema financiero que hemos conocido, dado que no existe ningún tipo de salida por las vías convencionales, pues, por sus colosales niveles, se trata de una deuda que esindevolvible.

Para comprender ésto hay que señalar que el sistema financiero ha funcionado siempre como ungigantesco esquema ponzi, donde los nuevos deudores permiten mantener la velocidad del crédito y el pago de los intereses. Si se produce un colapso de los nuevos deudores el sistema se queda sin la opción de pagar intereses y conceder más crédito. Y a medida que esta opción se endurece en el tiempo, el sistema entero colapsa y requiere inyecciones de liquidez con la esperanza de que los flujos vuelvan a la normalidad. El adiestramiento del adn colectivo a la dependencia del crédito dio resultado a este retorno a la normalidad durante varias décadas. Pero hasta el adn acusa fatiga: y en esta codependencia al crédito recuerda los síntomas de la esclavitud: la esclavitud a la deuda.

La creación de dinero a través del sistema de reserva fraccionaria

Los bancos centrales son los responsables de la oferta monetaria primaria, o base monetaria, conocida también como dinero de alto poder expansivo. Este dinero de alto poder expansivo es el que llega a los bancos privados, que son quienes lo reproducen por la vía del crédito. La reproducción del dinero original depende de la tasa de encaje, o reservas mínimas requeridas, que produce el efecto inverso: ante menor exigencias de reservas, mayor es la cantidad de dinero que crea la banca privada. Esto se conoce como el multiplicador monetario, y su fórmula, de gran simpleza es m=1/r, donde m es el multiplicador monetario, y r el nivel de reservas exigidas, en porcentaje.

De este modo, ante un nivel de reservas del 50% (r =0,5 en la ecuación), el multiplicador monetario es 2, como era en los orígenes de la banca inglesa en el año 1630. Si el nivel de reservas es del 20%, el multiplicador monetario es 5, y si las reservas exigidas son del 10%, el multiplicador es 10 (m=1/0,1) , lo que indica que se está multiplicando diez veces la cantidad de dinero real ofrecida por el banco central.

Gran parte de la desregulación financiera promovida desde los años 80 consistió en dar a los bancos la mayor de las libertades para la estimación de sus reservas. De este modo el clásico estigma de reservas en torno al 10% o 20%, fue reducido a niveles del 1%, e incluso inferiores, como lo fue con Citigroup, Goldman Sach. JP Morgan y Bank of America que, en sus momentos más serios, afirmaban tener una tasa de encaje del 0,5%, con lo cual el multiplicador (m=1/0,005) permitía crear 200 millones de dólares con un solo millón de dólares en depósito. Y en el período de la burbuja, las reservas llegaron a ser inferiores al 0,001%, lo que indica que por cada millón de dólares en depósito real, se creaban 1.000 millones de dólares de la nada.

Esta fue la gallina de los huevos de oro para la banca. Una gallina que era a todas luces insostenible y que fue asesinada por la propia codicia de los banqueros que se arrimaron al carro del crecimiento exponencial del dinero hasta que este colapsó, demostrando que toda ficción se asfixia en la conjetura, y nada es sino sólo lo que es. El remedio que ofrecían los bancos centrales era muy simple: apenas husmeaban un incremento de la inflación elevaban la tasa de interés para así encarecer el crédito y bloquear los potenciales nuevos préstamos (cortando de este modo los potenciales nuevos préstamos) e incentivando, a tasas más altas, el “ahorro” seguro de los prestamistas.

¿Se logra entender ahora el abismo en el cual estamos, y por qué gobiernos y bancos centrales corren a tapar esos enormes agujeros que dejó el dinero falsamente creado? ¿Se entiende por qué la Fed y el Banco Central Europeo corren a rescatar la basura de los activos tóxicos creada en este tipo de operaciones? Si queda con dudas, cuelgo aquí este clip que puede ayudar a comprender parte importante de este fenómeno. Este documental fue realizado el año 2006 y contiene serias advertencias que no fueron escuchadas ni por los gobiernos ni por la gente. Por algo será.

En El Blog Salmón | La historia de la deuda pública global y sus consecuenciasLa economía mundial rumbo a una “tormenta perfecta”

La historia de la deuda pública global y sus consecuencias

avatarMarco Antonio Moreno  22 de mayo de 2011 | 08:00

Deuda EEUU

La historia de la deuda pública es la historia misma del poder: la forma en que se ha ganado y también cómo se ha perdido. La arrogancia, los sueños y las fantasías del poder, siempre han conducido a los hombres a disponer de los recursos de los demás, sea en la esclavitud, en la colonización, o en los planes para consolidarse en el poder. Varios momentos de la historia dan cuenta del sorprendente auge de la deuda producto de las guerras y el costoso derramamiento de sangre. Pero nunca se había visto un nivel de endeudamiento tan elevado en tiempos de paz, como los producidos desde 1980 en adelante. La gráfica muestra la deuda de Estados Unidos y su aceleración desde los años 80. Nunca la deuda había crecido a niveles que amenazaran la estabilidad política y la calidad de vida futura.

El tema de la deuda no es nuevo. Lo nuevo es la forma en que hoy los acalorados debates proclaman como única salida los draconianos recortes presupuestarios que están hundiendo aún más a la economía mundial. Coludidos con las agencias calificadoras de riesgo y con los tenedores de bonos, se pretende hacer creer que los actuales niveles de endeudamiento son el umbral de la próxima crisis. Se olvidan que el colapso de la deuda es una consecuencia directa de la crisis que generó la burbuja, en décadas de falso crecimiento alentadas justamente por la deuda. En esa etapa de la plata dulce y el consumismo fácil, nadie se ocupó de atender la deuda y considerar sus desastrosas consecuencias. ¿Por qué hacerlo ahora tras el estallido de la burbuja?

Hasta antes de la crisis, a toda persona que hablara de los peligros del abultado endeudamiento lo acusaban de pesimista y agorero. Y ahora, cuando los gobiernos deben endeudarse para luchar contra la crisis, se cierran todos los mecanismos de crédito incluso de las instituciones que deberían velar por la estabilidad económica mundial. La historia se repite con exactitud implacable y se sabe que una crisis financiera originada por un abultado apalancamiento puede tardar una década entera en normalizar la actividad económica. Una década que marca la necesaria transición entre el pasado y el futuro. ¿Qué han hecho las autoridades mundiales para sincerar que los años del consumismo fácil, vía burbuja de crédito, han terminado, y que ahora viene una dolorosa etapa de bajo consumo?

UK public debt

A lo largo de la historia, como la que refleja esta gráfica para la deuda pública del Reino Unido, en cada situación de elevado endeudamiento, los gobiernos tenían ocho opciones para evitar el desastre: 1. elevar los impuestos; 2. disminuir el gasto; 3. aumentar el crecimiento; 4. tener una tasa de interés más favorable; 5. producir inflación; 6. provocar una guerra; 7. buscar ayuda externa; 8. operar por decreto. Estas ocho opciones se han empleado en los últimos mil años, pero sólo una de ellas es hoy plausible y deseable: el crecimiento. Una economía en crecimiento (lo que aumenta los ingresos fiscales) permite la absorción de la deuda y restablece la sostenibilidad de las finanzas públicas. A continuación, puede reanudar el flujo de préstamos y animar a un mayor crecimiento de la economía. Los gobiernos responsables no pueden financiar sus gastos con los préstamos, y deben realizar sus inversiones en un nivel que sea sostenible, es decir, que se puedan pagar.

Como señalamos a comienzos de año, en España se ha comenzado a librar la batalla final por el destino del euro. Una batalla sin cuartel tensionada por los problemas de la deuda, el desempleo y los grandes desequilibrios amplificados por una idea de convergencia que nunca llegó. En las teorías de crecimiento económico vigentes (Solow y Barro) existe la fantasiosa idea de una tendencia a la convergencia. Esta fue la llave para la instalación del euro, dado que en teoría los salarios y las productividades convergerían gradualmente en los países de la eurozona. Pero la convergencia no pasó de ser una utopía, y las enormes brechas salariales demuestran que una vez más la teoría falló, con Premios Nobel incluídos. La deuda, el desempleo, y el decrecimiento con deflación son los pasos de esta nueva fase de la crisis que implicará recortes con “hachas y motosierras” sea cual sea el gobierno de turno.

El estallido de la burbuja de crédito a nivel mundial no sólo condujo a la primera gran recesión desde la década de los años 30, sino que también dejó una enorme carga de deuda que pesa sobre los objetivos de la recuperación económica en su conjunto, tal como planteamos hace año y medio enLa crisis de la deuda global está en sus inicios. Se pensó que el problema de la crisis era algo totalmente transitorio y que bastaba con inyectar liquidez a los mercados para que todo comenzara a fluir tal como antes del estallido de la crisis. Si bien hoy todas las discusiones se centran en los posibles mecanismos que ayuden a impedir crisis similares en el futuro, lo cierto es que se ha avanzado muy poco a nivel global para superar la crisis del presente. Es como dar instrucciones de dieta alimenticia a un paciente que aún se encuentra en estado de coma. Gran parte de este flagelo responde al mezquino sinceramiento con que se ha enfrentado el tema, en el cual han primadointereses individuales por sobre los intereses colectivos.

En el caso de la deuda española, el año pasado Global McKinsey Institute presentó una importante investigación en la cual dio cuenta del abultado crecimiento de la deuda y del sobreapalancamiento financiero en los años previos a la crisis. Este informe dio cuenta de los verdaderos orígenes del apalancamiento financiero de los países industrializados, y para el caso de España presentó la siguiente gráfica:

Spain Debt

Hasta 1980 la deuda total de España era levemente superior al PIB, siendo la deuda de las empresas no financieras responsable de un 57% del endeudamiento. El sector financiero alcanzaba un endeudamiento del 11% del PIB, el mismo que mantuvo durante veinte años. Nótese que para el año 2000, el sector financiero presenta el mismo 11% de endeudamiento, pero para el primer trimestre de 2009 su porcentaje de deuda se multiplicó ocho veces para llegar al 82% del PIB. En sólo 9 años, o mejor, en la década del euro, la deuda de las instituciones financieras aumentó 750%, mientras en este mismo período la deuda pública bajó del 63% al 56% del PIB. Las empresas no financieras multiplicaron su endeudamiento al pasar del 74% del PIB al 141%. Es decir, en la década del euro la deuda total se duplicó hasta llegar al 366% del PIB.

Frente a esa deuda, originada principalmente por la banca y el sector privado, se pretende pasar factura a todos los ciudadanos. Una cosa es que Warren Buffett considere que todos somos culpables de la crisis, y otra es condonar a los verdaderos responsables. La economía actual se encuentra ante un nudo gordiano que está rebasando los límites de la estabilidad social. El desempleo global, no sólo en España, se encuentra en los niveles más elevados de las últimas dos décadas, y hasta que no se comprenda que el trabajo productivo es el tema central de la economía, la economía seguirá por el camino que se instauró hace treinta años: el despeñadero.

En El Blog Salmón | La bomba de tiempo de la deuda globalLa deuda española global: quien debe, cuánto debe, y a quien le debe
Más información | Debt and deleveraging: The global credit Bubble and its economic consequences
Imagen | Visualecon

Hyman Minsky, el economista del momento

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avatarMarco Antonio Moreno  18 de enero de 2009 | 23:05

empire
En 1974 el economista estadounidense Hyman Minsky advirtió que los ciclos económicos podían significar una bomba de tiempo. Seguidor de Keynes, y enemigo de las desregulaciones que por esos años comenzaba a promover Milton Friedman, Minsky advirtió que la economía podía ser arrastrada al abismo si los gobiernos no construían sólidas defensas para la estabilidad financiera.

Minsky advirtió que en tiempos de prosperidad se desarrolla una euforia especulativa que hace aumentar el volumen de crédito hasta que los beneficios producidos no pueden pagarlo. Y este momento del impago es el que desata la crisis. El resultado es una contracción del préstamo, incluso para aquellas empresas o personas que sí pueden pagarlo, momento en que la economía entra en colapso. Hace 35 años, Minsky señaló lo siguiente:

“Una característica fundamental de nuestra economía es que el sistema financiero oscila entre la robustez y la fragilidad, y esa oscilación es parte integrante del proceso que genera los ciclos económicos.”

Ridiculizado por Friedman y Hayek, quienes a la postre ganaron el premio Nobel y tomaron las riendas del mundo, este keynesiano radical argumentaba que dichas oscilaciones con sus auges y caídas eran inevitables en una economía de mercado, a menos que los gobiernos intervinieran fuertemente para evitar el descontrol excesivo. Por ello se opuso tenazmente a las desregulaciones que marcaron la tónica de los años 80. Pero nadie quizo escuchar sus advertencias.

Minsky murió en 1996, un año antes que comenzara a cumplirse su pronóstico con la crisis asiática, hoy considerada un breve prolegómeno de la crisis actual. Uno de sus principales aportes teóricos fue su Hipótesis de la Inestabilidad Inherente, fundamentada en la fragilidad de los mercados financieros. Según él, los períodos largos de estabilidad económica llevan a los inversionistas a asumir riesgos en forma creciente y a los bancos y empresas a apalancarse en forma excesiva. Por ello desarrolló su idea de tres tipos de empresas:

* La empresa cubierta: aquella cuyo flujo de caja permite pagar las deudas contraidas y enfrentar el costo de la deuda y gradualmente amortizar el capital de la misma.

* La empresa especulativa: aquella cuyo flujo de caja permite pagar los intereses de la deuda, pero no amortizar el capital. Este tipo de empresas requieren refinanciamiento.

* La empresa “Ponzi”: aquella cuyo flujo de caja no permite ni siquiera pagar los intereses de la deuda. Este tipo de empresas requiere aún más financiamiento.

El predominio de las primeras implica un sistema financiero robusto; el de las últimas un sistema financiero frágil. Cuando la tasa de interés es inferior a la tasa de beneficio las empresas experimentan la tendencia de cambiar del tipo cubierto al tipo Ponzi. Todo sistema financiero robusto, según Minsky, experimenta una tendencia natural a convertirse en un sistema financiero frágil, debido a los incentivos que supone el endeudamiento cuando la tasa de interés es baja: mayor rentabilidad, posibilidad de inversión y revalorización de activos. La fase de euforia suele ir acompañada de sobrevaloración, apalancamiento y operaciones de compraventa rápidas.

En un contexto inicial de crisis, las empresas cubiertas pueden enfrentar sus pagos, pero las empresas especulativas y Ponzi sufren un colapso por la contracción del crédito (credit crunch) que comienza a desestabilizar el sistema. Los valores entran en un ciclo de gran volatilidad y muchas empresas se ven obligadas a vender sus activos más productivos para encontrar liquidez. Frente al desarrollo de los sofisticados instrumentos financieros para crear liquidez, Minsky señaló que constituían un gran riesgo para la estabilidad global por la dificultad de su control. ¿Le resulta conocido todo ésto? Por algo Minsky es el economista del momento.

Imagen | Adam_T4

El capitalismo toca fondo-Potencias en rojo : De la “crisis financiera” a la “crisis de los Estados”


El capitalismo toca fondo-Potencias en rojo : De la “crisis financiera” a la “crisis de los Estados”
Sábado, 09 de Abril de 2011 17:10

Un nuevo actor emerge en la economía mundial:

La “crisis fiscal” (producto de los déficit siderales que aquejan a los Estados de las economías centrales) que sucede a la “crisis financiera” en la debacle de la economía capitalista globalizada.

Manuel Freytas

IAR noticias

Y hay una paradoja:  La “crisis estatal” no nace como producto del endeudamiento privado sin respaldo (la economía de papel de los grandes conglomerados bancarios imperiales) sino comoemergente de los programas estatales de salvataje financiero que han endeudado (sin respaldo fiscal) a los Estados centrales, con EEUU y la Unión Europea en primer término.

Los billonarios fondos públicos utilizados para salvar a los megaconsorcios bancarios e industriales terminaron generando una deuda impagable y un rojo crónico en las cuentas fiscales de las naciones capitalistas centrales (principalmente EEUU, la UE, Japón y China).

Este proceso de sobreendeudamiento (agregado a la caída de la recaudación por la desaceleración económica) no solo amenaza la estabilidad económica y la “gobernabilidad” del sistema, sino que también (y como ya sucedió con los bancos y empresas privadas) puede hacer colapsar  en cadena a los propios Estados capitalistas, tanto centrales, como subdesarrollados o emergentes.

En general, la sombra de una insolvencia de pago generalizada (producida por los déficit y la baja de recaudación fiscal) hace temer a los analistas del sistema  un rebrote de la crisis financiera, no ya a nivel de los bancos y entidades privadas, sino a nivel de los propios Estados capitalistas centrales.

De esta manera, la crisis fiscal (producto del déficit comercial y recaudatorio del Estado) se sumó al panorama de agravamiento del desempleo (principalmente en EEUU y Europa), la no reactivación del consumo (producida por la desaparición del crédito para la producción), y los interrogantes que persisten en caso de que los bancos centrales decidan levantar los estímulos (planes de rescate) a bancos y empresas.

De acuerdo con The Financial Times, el gigantesco déficit fiscal en Europa y EEUU, en algún momento, podría hacer subir las tasas de interés generando un proceso recesivo que, a su vez, se retroalimentaría con más déficit fiscal dentro de un círculo vicioso.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la deuda pública de los 30 países más desarrollados económicamente alcanzó en 2010 el 100% de su PBI (producto bruto interno). O sea que esos países desarrollados (con EEUU y la UE a la cabeza) deberían destinar una producción anual completa sólo para cubrir su déficit. Algo pesadillesco.

Según estimaciones de analistas privados, EEUU, la UE, China y Japón (las cuatro primeras economías mundiales) utilizaron más de US$ 20 billones de fondos públicos, más de un tercio del PIB mundial, para salvar de la quiebra al sistema financiero y a los bancos privados, lo que derivó en los gigantescos déficit que aquejan a los Estados capitalistas centrales.

Luego de sufrir un derrumbe histórico en 2008 y 2009, las proyecciones oficiales de gobiernos, instituciones y analistas, señalaron para 2010 pasado, pronósticos de crecimiento raquíticos. En promedio, en sus últimos informes el FMI estima que el crecimiento en las potencias centrales (EEUU, UE, China, Japón)  se ha situado en torno del  1,5%. al 3,%.

Estas estimaciones de “crecimiento débil” (en general compartidas por gobiernos y especialistas) son las que alimentan el escepticismo sobre la recuperación inmediata de la economía mundial y sitúan al déficit y al endeudamiento público como las estrellas protagónicas del proceso en que ya está inmerso el sistema.

El rojo europeo

En general, los desfasajes y la complicación de la “recuperación” de la economía de la UE (la segunda potencia económica mundial en bloque tras EEUU), transitan por los mismos parámetros que en EEUU: Desempleo, falta de crédito, depresión del consumo y alto déficit (endeudamiento del Estado) producido por los “rescates”.

El desempleo de la Eurozona, integrada por 16 países, afectaba el 9,9% de la población activa, según datos oficiales.

Después de descender una décima en febrero se situó en 9,9%, mientras que en el conjunto de la Unión Europea alcanza el 9,5%, informó El País de Madrid. Sin embargo, en España la tendencia es la contraria: subió una décima y quedó en 20,5%.

Por su parte, el presidente de Portugal, Aníbal Cavasco Silva, estudia la posibilidad de solicitar una ayuda de corto plazo de “emergencia” al Fondo Monetario Internacional (FMI) sin intervención de la Unión Europea para poder hacer frente a los pagos de deuda soberana más urgentes.

Vale recordar que, en este escenario, los gobiernos centrales de la UE salieron hace ya dos años, al rescate de sus bancos con masivas inyecciones de fondos públicos (provenientes de los impuestos pagados por toda la población europea)  quedispararon los déficits públicos y las deudas.

Ahora, presionados por los rumores de falta de respaldo, los especuladores financieros en alta escala temen que algunos Estados de la UE no puedan hacer frente a sus compromisos de pago.

La incertidumbre que los analistas y las propias autoridades oficiales siembran sobre la “recuperación económica”, los bajos niveles de crecimiento que exhiben algunas economías, la no reactivación del empleo y del consumo (los pilares básicos de la economía real), impulsan la caída del euro y tornan cada vez más difícil la colocación de deuda en los mercados financieros.

Cuando está a punto de cumplirse un año desde que Grecia pidió un rescate que sonaba a ciencia ficción (110.000 millones de euros), los efectos en la economía helena apenas muestran signos de recuperación.

Y si hace apenas dos años la mayoría de la zona del euro vendía su deuda acuñada con el certificado AAA’ de máxima calidad (es la calificación más alta que otorgan las agencias de rating), esta semana tres países miembros han comenzado a flirtear con el oprobio de denominarse “bono basura”.

Esta misma semana, las temidas y enjuiciadas agencias de rating rebajaban a un paso de la basura la deuda griega, atendiendo a la posibilidad de que las nuevas reglas del Mecanismo de Estabilidad Financiera el fondo de rescate de los países del euro, que regirán desde 2013, obligarán al país a imponer una quita en el pago de su deuda.

En opinión de Theodora Zemek, responsable global de renta fija de Axa Investment Managers, “el problema del riesgo soberano no ha hecho más que empezar. Los países con un elevado endeudamiento tendrán que pagar una rentabilidad cada vez más alta para emitir nuevos bonos”.

“Pero sin medidas para estimular la economía, tales como fondos de desarrollo y otros medios para incrementar la liquidez, la reducción del déficit podría desacelerar el crecimiento”, señaló refiriéndose al déficit europeo Joseph Stiglitz, profesor de la Universidad de Columbia y ganador del Premio Nobel de economía en 2001.

“Un crecimiento más lento a su vez podría generar menos ingresos impositivos y terminaría incrementando el déficit”, añadió el Nobel de Economía durante una conferencia de prensa en Atenas.

El rojo estadounidense

Mientras tanto, la mayor economía del mundo tiene 13 millones 483 mil desempleados, de los cuales más de seis millones tienen un semestre o más sin trabajar.

El crecimiento del PIB y de las ganancias corporativas es aparentemente vigoroso, pero se produce sin reponer la mayoría de los puestos de trabajo que se perdieron en 2009. La tasa de desempleo no baja de 9.6%, una cifra atroz para un país que normalmente está en torno a cinco por ciento.

Por su parte, el Estado norteamericano baja “costo social” por medio de la reducción del gasto público (salud, vivienda, educación, etc) para compensar la merma de la recaudación durante la crisis.

De esta manera, el sistema capitalista USA (Estado y empresas privadas) descarga el costo del colapso recesivo económico (la crisis) sobre el sector asalariado (fuerza laboral masiva) y la masa más desprotegida y mayoritaria de la sociedad(población pobre con limitados recursos de supervivencia).

A su vez el capitalismo industrial o comercial estadounidense, con el argumento de la “catástrofe económica”  reduce “costo laboral” despidiendo empleados, reduciendo salarios y suprimiendo beneficios sociales, mientras “sobreexplota” la fuerza que queda ocupada. Achican otros gastos (e inversiones) de la producción para ganar lo mismo produciendo y vendiendo menos, lo que agudiza la recesión y genera más baja del consumo y despidos laborales.

El gran dilema

Según expertos y  organismos del sistema (como Krugman, Stiglitz, FMI, BCE, G-7, etc): Si los bancos centrales y la Reserva Federal levantan los subsidios estatales, no solamente se puede desplomar el crecimiento récord de los mercados bursátiles (bolsas), sino que también se puede revertir el “crecimiento débil” que los gobiernos esgrimen para fundamentar que la economía global está “saliendo de la recesión”.

Si los bancos terminan con los “rescates estatales” (la piedra basal de la nueva “burbuja”) se corre el riesgo (casi seguro) de una recaída de la crisis financiera con un impacto negativo en el proceso de recuperación de la economía real.

Si, por el contrario, continúan con el drenaje de fondos públicos para salvar al capitalismo privado, se corre el riesgo (casi seguro) del estallido de una crisis global de endeudamiento de los Estados (tanto centrales como emergentes y subdesarrollados) que puede convertir a los bonos públicos en sucedáneos de las hipotecas subprime y de los bonos “tóxicos” (que encendieron la mecha de la crisis financiera).

Ambas alternativas (sostener o levantar los “estímulos” estatales): Potencian la posibilidad de un rebrote de la crisis financiera (por endeudamiento estatal sin respaldo), una recaída de la crisis recesiva, (por impacto desacelerador en el consumo y en la producción) y una profundización de la crisis social (por impacto de una mayor desocupación y baja del consumo).

Así como la crisis financiera-recesiva (con epicentro USA-UE) hundió a las empresas y bancos capitalistas privados, un  potencial colapso con el endeudamiento público (insolvencia de pago) puede hundir a los Estados capitalistas en una quiebra generalizada a nivel planetario.

En resumen, los expertos (del sistema) que escribieron sobre las causas estructurales de la crisis financiera se han dado cuenta que les falta un capítulo: El impacto de la “crisis financiera” en las finanzas del Estado.

O sea, el costo (económico y social) que demandará a los Estados capitalistas (empezando por EEUU y las economías centrales) el salvataje (con dinero público de todos los contribuyentes) de los grandes conglomerados bancarios y empresariales que hicieron estallar la “burbuja” del colapso financiero a escala global.

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