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De OBLIGADA LECTURA Contra la política de austeridad, auditorias de las deudas públicas


Contra la política de austeridad, auditorias de las deudas públicas

Xavier Caño Tamayo (CCS)

Recortes presupuestarios, restricciones sociales, menor protección social, peor atención sanitaria, peor educación, rebaja de salarios, despidos, precariedad… Todo por la deuda.

En Europa, pagar la deuda y sus intereses se ha convertido en terreno sagrado. Con tremendos costes sociales. De nada ha servido introducir en las constituciones que pagar la deuda es prioritario para cualquier gobierno.

Ni tampoco imponer planes de austeridad con recortes de gasto público para que los gobiernos tengan liquidez para pagar sus deudas y las de bancos privados. El poder financiero quiere más. Nunca tiene bastante.

Los “mercados”, capitaneados por Goldman Sachs y con la ayuda torticera de las agencias de rating, atacan el euro y a la Unión Europea. Como dicen en las películas de gangsters, no es nada personal; solo son negocios.

Enormes beneficios para los especuladores de la deuda. Y sube la prima de riesgo de la eurozona, incluso la de Francia.
Hasta Alemania ve como aumentan los intereses a pagar por sus bonos. La deuda deviene hidra de siete cabezas que amenaza con dejar muy mal parada a Europa. Y, de rebote, llevar al mundo a una crisis económica crónica.

¿Qué diablos pasa con la deuda? Preguntémonos qué tipo de deudas son las que alimentan ese baile de los malditos en Europa. Porque evidentemente no todas las deudas son aceptables; las hay ilegítimas u odiosas.

En derecho internacional, ilegítima u odiosa es la deuda pública contraída contra los intereses de la ciudadanía. Aquella cuyos fondos se emplean para fines inaceptables, como adquirir medios y armas para reprimir a la población.

O contraída para fines muy discutibles, como comprar navíos de guerra, submarinos, cazabombarderos y helicópteros de combate.
Eso ha hecho el gobierno griego comprando armamento a Francia y Alemania, cuando su deuda ya era enorme. Deudas ilegítimas, contraídas a espaldas de la ciudadanía, contra sus derechos, deteriorando o destruyendo el medio ambiente. Esas deudas no se pagan. Y antes, auditarlas.

Una auditoría de la deuda debe analizar el contexto social del país que contrae la deuda; averiguar quien la firmó, para qué es el préstamo, cómo han evolucionado los tipos de interés, qué supone el pago de la deuda en el PIB, si ha habido condiciones para conceder el préstamo (como exigir privatizaciones de empresas y servicios públicos)… Así se averigua si la deuda es legítima o no.

Las auditorías no son nuevas. Empezaron en los ochenta del siglo XX, cuando la deuda ahogaba a países de África y América Latina. Y con las auditorías, la respuesta política.

En 2002, Argentina dejó de pagar su deuda contra toda regla y costumbre. Los “expertos” le auguraron todo tipo de males, sin embargo, no pagar la deuda fue clave para la recuperación del país.

Entre 2007 y 2008, el gobierno de Ecuador presidido por Rafael Correa, tras una rigurosa auditoría, canceló deudas ilegítimas contraídas por entidades públicas con bancos privados.
Se ahorraron 300 millones de dólares, que se utilizaron para mejorar la sanidad pública, la educación y crear puestos de trabajo.
En noviembre de 2008, Ecuador decidió suspender el reembolso de deuda que vencía en 2012 y 2030, porque la auditoría de la deuda concluyó que era eminentemente especulativa y fuente de pérdida de capacidad soberana del estado.

En Asia, a finales de los noventa, mientras Tailandia e Indonesia se hundían estranguladas por sus deudas y agravada la situación económica por la austeridad impuesta por el FMI, Malasia ignoró olímpicamente las recetas neoliberales de austeridad y sorteó con fortuna la crisis que destrozaba a sus vecinos.

Ante el fracaso de las políticas neoliberales austeras impuestas para pagar la deuda, en Grecia, intelectuales, parlamentarios, y organizaciones ciudadanas han creado una plataforma por la auditoría de la deuda. En Francia, asociaciones y organizaciones sociales y ciudadanas se preparan para auditar la deuda.

En Túnez y en Irlanda, las organizaciones ciudadanas trabajan en esa misma línea.
En España, ATTAC y otras entidades cívicas reivindican no reconocer ni pagar deuda alguna de la eurozona y hacer una auditoría de todas esas deudas nacionales para determinar su legitimidad y actuar en consecuencia.

Las auditorías de la deuda, y anularla cuando sea el caso, son un derecho democrático tan esencial como el derecho a la información. Son medios de participación ciudadana, de aportación de transparencia y de control democrático de la conducta de los poderes públicos. Por fortuna, ante la cronificación de la crisis, crece el movimiento europeo por la auditoria de las deudas.

Xavier Caño Tamayo es periodista y escritor.

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PUBLICADO POR ARGENPRESS EN 17:26:00 
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El acuerdo europeo entre Nicolás Sarkozy y Angela Merkel suena al pasado Y NO SIRVIÓ DE NADA


El acuerdo europeo entre Nicolás Sarkozy y Angela Merkel suena al pasado

 

avatarOnésimo Alvarez-Moro  7 de diciembre de 2011 | 18:50

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Comenzamos esta semana con una más de las numerosas reuniones del presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, en París, para atender a los problemas financieros que están sufriendo los países europeos.

El objetivo común es ver cómo conseguirán que los países en dificultades introduzcan políticas económicas sostenibles para que puedan sostenerse ellos mismos lo antes posible.

En sus conclusiones, parece que han decidido volver al pasado para darnos sus medidas que supongo que piensan solucionarán los problemas que estamos viviendo. Los elementos principales que han ideado son los siguientes:

  • Cada país miembro de la eurozona mantendrá su déficit público por debajo del 3% de su Producto Interior Bruto (PIB).
  • Cada país mantendrá su deuda pública por debajo del 60% de su PIB.
  • El balance presupuestario obligatorio en el medio plazo se incorporará dentro de las leyes nacionales.
  • El Fondo Europeo de Rescate podrá tomar préstamos del Banco Central Europeo (BCE) para hacer frente a sus necesidades de liquidez.
  • La Comisión Europea (CE) tendrá la posibilidad de sancionar a países incumplidores automáticamente.

 

Los primeros dos nos llevan al pasado con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea (UE), que empezó a funcionar en 1997 y que fué una parte clave del acuerdo que llevó a la introducción del Euro. Este Pacto tenía el objetivo de vincular las política monetaria europea, controlada por el entonces nuevo BCE con las políticas fiscales, controladas por cada país, pero guiadas por acuerdos comunes.

Este Pacto exigía exactamente los mismos requisitos de límite de déficits y de dueda estatal que proponen ahora.

Hace más de cinco años, en pleno boom, escribí un artículo titulado “El Pacto de Estabilidad de goma“ denunciando la falta de credibilidad de las cuentas públicas de muchos países europeos y cómo las normas europeas no valían para nada.

En ese artículo hablé de la falta de cumplimiento de los presupuestos italianos desde antes del año 2001.

La falta de disciplina de los países con sus políticas económicas, está convenciendo a muchos, incluyendo al Sr. Sarkozy y a la Sra. Merkel, que saben lo que es incumplir estas normas.

Esta falta de disciplina también está convenciendo a los funcionarios de la CE, que buscan cada vez más poder, y están consiguiendo lo que buscan, como hemos visto también en una reciente reunión de ministros europeos de finanzas acordando cada vez más poderes para la UE.

Recordemos que estos dos países que ahora se presentan como líderes, en época de boom, eran líderes en suspender en sus obligaciones hacia el mismo Pacto que ahora quieren hacer obligatorias.

En su rueda de prensa el otro día hablando de los nuevos acuerdos, Sr. Sarkozy nos recordó que Francia no ha presentado ni un presupuesto estatal balanceado, ni mucho menos en superávit, desde 1974, ¡desde 1974!

Aunque estas medidas suenan muy bien y muy sólidas, como hablan del medio plazo, esto da bastante flexibilidad en el corto plazo y será interesante ver si definen el medio plazo y cómo calculan el promedio. España ya inició este proceso con su cambio constitucional que acordaron los partidos políticos, aunque con bastante flexibilidad dentro de las limitaciones y exigencias.

Por lo menos parece que hemos conseguido que el Sr. Sarkozy se de cuenta que los Eurobonos no son la solución, el gran impulsor de la propuesta ha recapacitado.

También dice que no se puede depender de las actuaciones del BCE para resolver los problemas fiscales, aunque no está claro que debemos creerle en estas dos declaraciones, ya que fue forzado por la Sra. Merkel.

Además, si el Fondo de Rescate puede tomar liquidez sin límite del BCE, consiguen la liquidez de la BCEindirectamente y, como ya he hablado en estas páginas, el equivalente al los Eurobonos.

El problema no son las medidas que buscan conseguir, el problema siempre ha sido el compromiso de los gobiernos para hacer su deber.

Cuestiono las nuevas medidas de control que están proponiendo, ya que siempre hay formas de saltárselas y no hay CE que valga que pueda hacerlas valer cuando los gobiernos que incumplen se resisten a cumplir.

En el último instante, sólo hay que seguir el ejemplo de Grecia, manipular las cuentas y, cuando sale todo a la luz del día, nada de nada.

En El Blog SalmónEl presidente del Bundesbank sólo ante el peligro batallando contra soluciones inadecuadasEl aumento de la deuda pública en la eurozona en la década 2000 – 2010 y Hay que vincular las políticas monetarias y fiscales

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