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Reforma financiera del PP. Un traje a medida de los banqueros q no resuelve problemas Por TORRES y GARZÓN


Reforma financiera del PP.
Un traje a medida de los banqueros que no resuelve los problemas
VS 0 | | sección: web | 07/02/2012
Juan Torres López Y Alberto Garzón (Altereconomía)

El gobierno acaba de aprobar una nueva reforma del sector financiero (Real Decreto Ley 2/2012 de 3 de febrero de saneamiento del sector financiero) y una vez más se le dice a los ciudadanos que se hace para salir de la crisis, para favorecer la creación de empleo y para que baje el precio de la vivienda cuando, en realidad, se buscan otros objetivos y no van a ser esos los resultados que va a producir.

Según la nota informativa del Ministerio de Economía y la referencia oficial del Consejo de Ministros con la nueva reforma se persigue “mejorar la confianza y la credibilidad del conjunto del sector” disipando “las dudas del mercado sobre la valoración de los activos inmobiliarios (suelo, promociones y viviendas) que tienen las entidades en sus balances”. Según el gobierno, de esa manera se “incentivará la salida al mercado de viviendas a precios más asequibles” y también que el sector financiero “recupere su función principal, que es proporcionar a empresas y familias el crédito necesario para volver al crecimiento económico y la creación de empleo”.

En nuestra opinión, sin embargo, con esta nueva reforma no se van a conseguir esos objetivos. Por el contrario, creemos que (aunque tenga algún elemento positivo) se trata más bien de un nuevo paso encaminado a poner el mercado bancario español a más libre disposición de los grandes bancos. Con ella se da un paso más para que los bancos salgan de la deteriorada situación en la que se encuentran, por culpa de su irresponsable comportamiento en años anteriores, sin que sus dueños y gestores asuman responsabilidades y haciendo que sean los ciudadanos los que paguen el daño que han producido.

Para entender lo que está sucediendo y el efecto previsible de estas nuevas medidas hay que saber antes lo que en realidad le ocurre a la banca española.

La situación patrimonial de los bancos españoles

Los bancos, como todas las empresas, tienen en su balance activos y pasivos. Los activos incluyen los bienes (edificios, equipos, etc.) y los derechos (sobre todo, los créditos y préstamos que conceden a sus clientes). Los pasivos son las deudas que tienen, bien con sus propietarios (capital) o con terceros (los depósitos que reciben de sus clientes y los préstamos que reciben de otros bancos o del banco central). Y también, como en toda empresa, en su balance debe haber un equilibro adecuado entre los distintos tipos de activos y pasivos y entre el activo total y el pasivo total. Si los pasivos de un banco son mucho mayores que los activos (si debe mucho más de lo que tiene), no tendría bienes y derechos suficientes para hacerles frente y quebraría.

También hay que entender que el negocio de la banca consiste en aumentar lo más posible los créditos y préstamos que concede porque cada vez que los concede crea dinero y así obtiene beneficio y poder.

Pero para tener más activos (para poder dar más préstamos) debe disponer de los pasivos correspondientes (o más capital o más depósitos o más préstamos recibidos de terceros). Y lo que le ha pasado a la banca internacional y a la española en particular en los últimos años es que los depósitos que recibía y el capital disponible eran insuficientes para aumentar cada vez más su negocio concediendo más préstamos y créditos. Entonces, en lugar de aumentar su capital, recurrió a dos vías de obtención de más liquidez: aumentó su propio endeudamiento y las operaciones llamadas de “titulización” (La titulización consiste en vender en el mercado financiero los contratos bajo otro nombre a los inversores especulativos que los compran para volver a venderlos y así sucesivamente. Gracias a ella, los bancos cambiaban “papel”, los contratos de préstamos ya concedidos, por dinero y podían seguir dando créditos a sus clientes). Dos vías que han terminado siendo letales.

El incremento del endeudamiento (en el caso español principalmente con los bancos europeos) ha llevado a una situación límite cuando la crisis ha hecho su aparición. Y la titulización ha provocado un caos general cuando los contratos de préstamo iniciales (muchos de los cuales ya eran de por sí de muy baja calidad, como las hipotecas basura) comenzaron a perder valor porque aumentaba la morosidad y los impagos.
Cuando esto sucedió, los bancos quedaron descapitalizados: sus activos valían mucho menos (algunos incluso nada porque no se iban a cobrar nunca) y tenían un altísimo nivel de deuda. Los gobiernos y los bancos centrales les inyectaron billones de euros y dólares de liquidez pero sus agujeros eran tan grandes que incluso esos recursos multimillonarios fueron insuficientes. La consecuencia fue que cerraron el crédito, lo cual hundió a la economía real, a las empresas y al empleo.

Cuando los bancos acreedores veían que se ponía difícil cobrar esas deuda fue cuando impulsaron el “rescate” de los países, aunque en realidad era el rescate de sus bancos: el Fondo Monetario Internacional o los bancos centrales les daban préstamos que iban directamente a los bancos para que se recapitalizaran y pagaran sus deudas pero que pagaba la sociedad en su conjunto.

Los siguientes datos muestran la magnitud de estos procesos en España:

– El crédito total a residentes pasó de 701.663 millones de euros en 2002 a 1,8 billones en 2008. Un 70% de ese incremento fue dirigido hacia la construcción o sus actividades colindantes. Lógicamente, cuando la construcción se vino abajo, los bancos “se comieron” una gran parte de se crédito y su activo, por tanto, perdió valor real.

– En 2000 la banca española recibía 1,43 euros en depósitos por cada euro que concedía a crédito, mientras que en 2007 solo recibía 0,76 euros. Eso significaba que el incremento anterior de la deuda concedida solo pudo venir del endeudamiento de los bancos españoles con otros extranjeros.

– Así fue que la financiación interbancaria internacional y especialmente europea recibida por la banca española pasara pasado de 78.000 millones de euros a 428.000 en el último periodo de gran liquidez previo al estallido de la burbuja y al inicio de la crisis, según los datos del Fondo Monetario Internacional. Y también ha sido millonario su endeudamiento con el Banco Central Europeo (118.861 millones de euros solo en diciembre de 2012, la tercera parte del total solicitado por las entidades del eurosistema ese mes).

Las causas de la descapitalización de la banca española y su situación actual

A la hora de valorar la utilidad de las medidas de reforma financiera que se viene tomando es importante no olvidar que las causas de la deteriorada situación de la banca española son muy claras aunque las autoridades y los propios banqueros no quieren hablar mucho de ello:

a) El incremento de la deuda que es consecuencia de tres factores. El primero, el gran poder de la banca que ha logrado que se consoliden las condiciones económicas, legales, políticas, culturales e incluso antropológicas que favorecen la sumisión al régimen de endeudamiento creciente en que se basa su negocio. El segundo, que nadie le ha parado los pies a los bancos y estos no han perdido la oportunidad de hacer crecer su negocio incluso de forma irresponsable: dar préstamos. Eso llevó a conceder préstamos y créditos sin tener en cuenta la solvencia de los clientes, a conceder hipotecas por más del 100% del precio de la vivienda hipotecada o al 100% de las operaciones cuando se trataba de empresas, todo lo cual acumuló un riesgo desorbitado en el sistema. El tercero, las políticas que han incrementado la desigualdad y la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares que así han tenido que endeudarse cada vez más como consecuencia de la moderación salarial y de la subida del precio de la vivienda por la burbuja especulativa, en gran medida alentada o consentida por los gobiernos del PP y del PSOE.

b) La infravaloración del riesgo que suponía poner la inmensa mayoría de los recursos en una misma cesta: la construcción. Con tal de ganar dinero, los bancos multiplicaron como hemos visto el crédito promotor muy por encima de lo que era sensato y sostenible.

c) Para tratar de ganar depósitos que financiaran esa manera compulsiva de ganar dinero, los bancos exageraron su política comercial, abriendo oficinas en cualquier esquina y sobredimensionando el negocio.

d) La pasividad cómplice de las autoridades y particularmente del Banco de España. Sus propios inspectores denunciaron ante el gobernador nombrado por el PP y ante el ministro Solbes su “pasividad” ante el riesgo sistémico que todo lo anterior estaba provocando pero ni ellos ni nadie de los que denunciaban este peligro fue escuchado.

e) La flexibilidad que se ha dado a las normas contables para que los bancos hayan podido disimular durante todos estos años el riesgo que acumulaban. Y particularmente que la patronal bancaria europea consiguiera, cuando estalló la crisis, que se permitiera que los bancos valoren sus activos deteriorados a precios de adquisición y no de mercado. Es decir, que disimulasen completamente sus cuentas ante su clientela y la sociedad. Eso les permitía seguir repartiendo jugosos beneficios a pesar de que estaban completamente descapitalizados e incluso quebrados, lo que ha ido retrasando la solución al problema.

Todo ello es lo que ha llevado a la situación actual de la banca española: tuvo unos años de solidez y beneficios extraordinarios pero ahora se encuentra con que una buena parte de sus activos no valen lo que en realidad dicen sus balances porque se trata de activos relativos a la actividad inmobiliaria que se ha venido completamente abajo. En consecuencia, necesita gran cantidad de liquidez y capital para tapar ese agujero que no le resulta fácil encontrar y por eso dedica sus recursos a los destinos más rentables y seguros (como compra de la deuda soberana con el dinero del Banco Central Europeo) en lugar de dedicarlos a financiar a las empresas que crean empleo, provocando así que la economía se siga deteriorando continuamente. Y, como consecuencia de todo ello, los bancos extranjeros acreedores y sus gobiernos presionan al gobierno español para que tome medidas que garanticen el saneamiento de sus balances y el pago de la deuda.

¿Qué solución tenía el problema de la banca española?

La situación de descapitalización en la que se encuentra la banca española, y que gracias a su enorme poder político y mediático se ha ido disimulando durante estos años atrás haciendo creer a la población que solo era grave en el caso de las cajas de ahorros, hubiera tenido soluciones bastante claras:

– En primer lugar imponer un régimen de completa transparencia contable para detectar sin los engaños actuales su situación patrimonial.

– Dejar caer a los bancos que hubieran quebrado como consecuencia de su irresponsable o mala gestión en los años anteriores a la crisis y obligar a que sus responsables hicieran frente a sus responsabilidades económicas y legales.

– Nacionalizar el sector bancario deteriorado e imponer una lógica de servicio publico al conjunto de la actividad bancaria para garantizar el flujo de crédito a la actividad productiva en la línea y condiciones que, junto a Vicenç Navarro hemos desarrollado en los capítulos VII y X de nuestro libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España.

En lugar de ello, el anterior gobierno y el actual han cedido al interés de los banqueros, han dado a la banca todo tipo de ayudas, han entrado a saco contra las cajas de ahorros para desalojarlas del mercado y para ceder su cuota de mercado a la banca privada y han permitiendo que ésta sigan disimulando mediante artimañas contables su verdadera situación patrimonial.

La realidad muestra que, en contra de lo que se ha dicho cada vez que se tomaba una medida de apoyo a la banca, no se ha mejorado lo que se tiene que mejorar: su situación patrimonial y la financiación de la economía.

¿Qué pretende ahora el gobierno?

La nueva reforma el gobierno parte de plantear la situación en la que se encuentra la banca española.

Según el Ministerio de Economía, con datos del Banco de España, el sector financiero acumulaba en junio de 2011 323.000 millones de euros en activos inmobiliarios ligados al crédito promotor. De ellos, 175.000 millones entrarían en la categoría de problemáticos (88.000 millones en suelo y promoción en curso y 87.000 millones en promoción terminada y viviendas adjudicadas).

Los niveles de cobertura de esos activos problemáticos, es decir, las provisiones que las entidades han ido haciendo por si esos activos “fallaban” o perdían valor, es muy baja: 31% para los vinculados al suelo, 27% para los e promoción en curso y 25% para los de promoción terminada y viviendas.

El Ministerio de Economía afirma que esa baja provisión y el valor no realista que se le asigna en balance “dificultan a las entidades acudir a los mercados de financiación mayorista” y que eso “impide financiar adecuadamente al sector privado de la economía”.

Por esa razón, dice el Ministerio que “es imprescindible clarificar el panorama y situar la valoración de activos en una posición más acorde con la del mercado”.

Para evitar ese problema, la reforma se encamina a “sanear” activos problemáticos por valor de 50.000 millones de euros. Y para sanearlos se impone lo siguiente a las entidades financieras:

– Crear una dotación específica para aumentar las provisiones de esos activos problemáticos mediante una aportación extraordinaria que realizarán con cargo a sus resultados por un valor de 25.000 millones de euros.

– Crear un “colchón de capital” adicional, es decir, fortalecer su cuenta de capital mediante procedimientos diversos (ampliación de capital o modificando sus componentes a través de bonos convertibles, deuda subordinada, etc.). Ese colchón será del 20% sobre activos relativos a suelo y del 15% para los de promoción en curso y se dotará con cargo a beneficios no distribuidos por un importe de 15.000 millones de euros.

– Crear una provisión para hacer frente a un posible deterioro futuro de los activos no problemáticos. Esta será solo del 7% y por un valor aproximado de 10.000 millones. La fecha tope para realizar estas provisiones será el 31 de diciembre de 2012.

Sin embargo, la reforma va más lejos porque al mismo tiempo que lo anterior se establecen condiciones para las fusiones entre entidades y se establecen los requisitos para que se lleven a cabo y puedan ser aprobadas.

Además, el decreto-ley de reforma aborda otras dos cuestiones: la modificación del régimen jurídico de las cajas de ahorro y el establecimiento de límites en las retribuciones de consejeros (50.000 euros si son participadas mayoritariamente por el FROB y 100.000 si solo son financiadas) y directivos (300.000 y 600.000 respectivamente) de las entidades de crédito que han recibido apoyos públicos.

Con esas medidas, el gobierno afirma, como señalamos al principio, que “se conseguirá un mejor acceso de las entidades de crédito a los mercados de capitales, y una mejora del flujo de crédito a la economía real, con un impacto positivo sobre la producción y el empleo. Además, facilitará la salida al mercado de los activos inmobiliarios en poder de la banca, con el consiguiente abaratamiento de la vivienda”.

Lo que realmente se puede esperar de la nueva reforma financiera

Si se tienen en cuenta al mismo tiempo los factores que han desencadenado la situación de deterioro patrimonial en que se encuentra nuestro sector financiero y las medidas que ahora toma el gobierno se pueden hacer algunas consideraciones para evaluar y predecir el impacto que puede tener.

1. Es verdad que todo lo que sea cubrir mediante provisiones el daño patrimonial de las entidades financieras es deseable. Pero el problema es que no hay seguridad ninguna de que la evaluación del total de activos problemáticos del sector financiero realizada por el Banco de España y el gobierno sea realista. Por tanto, no se puede saber si realmente se está generando un saneamiento suficiente o si es solo muy limitado. De hecho, en el informe de 2011 del Banco de España donde se presenta el valor de 175.000 millones en activos tóxicos que el gobierno toma como punto de partida, sospechosamente no se desglosa esa cantidad, como se hacía el años anterior.

Sin establecer antes que nada normas claras y taxativas que permitan reflejar con total transparencia la realidad del sector, no se puede afirmar que la cantidad de 50.000 millones de euros en provisiones vaya a ser suficiente mejorar el acceso de la banca española a los mercados financieros. Sobre todo, cuando los mercados financieros ya han manifestado que el montante de esos activos problemáticos puede ser mucho mayor. Concretamente, Standard & Poors ha estimado que su valor se sitúa entre 296.000 y 313.000 millones de euros.

Si esta agencia y las demás, y en general los financieros que las utilizan, hacen esta estimación ¿se sentirán satisfechos con un saneamiento que no alcanza sino a menos de su sexta parte?

En nuestra opinión, la operación de saneamiento que se propone esta reforma es en realidad un superficial lavado de cara porque el aumento de las provisiones previsto es casi con toda seguridad insuficiente y, por tanto, no resuelve el auténtico agujero que tiene el conjunto de las entidades financieras españolas.

2. La naturaleza de las medidas que se proponen muestran el sinsentido con el que actualmente viene operando la banca. Por un lado se parte de reconocer que hay que sanear a las entidades y que no pueden financiar a la economía porque no lo están. Pero se recurre como fórmula de saneamiento a que ellas mismas dispongan de los recursos necesarios para hacer las provisiones. Cabría preguntarse, entonces, si disponen de esos recursos o no. Si los tienen, el problema radica en por qué no los dedican a financiar la economía, que es lo que con extraordinaria urgencia conviene resolver. Y si no los tienen parece que no tiene sentido pedirles que se saneen poniendo ellas mismas los recursos que se precisan para ello.

3. En principio, si las entidades se limitan a hacer esas provisiones, el saneamiento no costaría nada al erario público, como ha dicho el gobierno. Pero lo que sucede es que, como acabamos de señalar, eso será casi imposible que ocurra si es que las entidades se encuentran efectivamente en necesidad de ser saneadas. De hecho, lo que en realidad contempla la reforma son los incentivos y condiciones que hagan inevitable la fusión de entidades y es en estos casos cuando el gobierno sí pondrá dinero. Lo pondrá, es cierto, en forma de créditos pero sin que nada asegure que no terminen siendo a fondo perdido como en tantas otras ocasiones.

Además, por un lado se amplia el plazo para llevar a cabo las provisiones a dos años para las entidades fusionadas. Y por otro se establece que para disfrutar de las ventajas concedidas a quienes se fusionen será necesario, además de otros requisitos, que la integración eleve el balance de la entidad que compra en un 20% o en un 10% en casos excepcionales. Lo que claramente está pensado para que, cuando se obliga a hacer provisiones que las entidades no pueden asumir, las entidades grandes absorban a las más pequeñas y sigan acaparando el mercado, que es en realidad lo que se va buscando. Y, finalmente, se permite que cuando se hagan fusiones las provisiones se hagan a cuanta de capital y no de resultados, lo que permitirá registrar beneficios y no entrar en pérdidas.

4. El gobierno dice que con esta reforma será posible que el crédito vuelva a fluir a la economía pero lo cierto es que, aunque las provisiones sean necesarias, representan cantidades inmovilizadas. Por tanto, 50.000 millones más de provisiones significan una idéntica cantidad de menos en recursos para conceder financiación. Por tanto, no hay garantía ninguna de que se vaya a cumplir la previsión tan optimista que hace el gobierno.
 La duda en este sentido también proviene de saber que la falta de crédito no deriva solo de que la banca tenga dificultades para acceder a los mercados mayoristas, como dice el gobierno. De hecho, tiene barra libre en el Banco Central Europeo, de donde ha recibido cientos de miles de millones de euros que, sin embargo, no ha dedicado a financiar a la economía.

Sencillamente, porque tiene otros intereses, cubrir lo más posible su descuadre patrimonial y colocarla la liquidez disponible en destinos más rentables (deuda soberana o inversiones en los mercados en donde se están produciendo burbujas especulativas de momento muy rentables).

5. Para colmo, y en contra de lo que circuló en las primeras versiones del texto de la reforma, el gobierno ha renunciado a obligar a que las entidades fusionadas y que van a gozar de ayuda pública estén obligadas a conceder más crédito a las pequeñas y medianas empresas y a los hogares. El decreto tan solo obliga a fijar un “objetivo cuantificado” pero es evidente que esto no tiene por qué significar que vaya a aumentarse.

6. El gobierno también afirma que gracias a este saneamiento podrán bajar los precios de la vivienda.

En principio, cabría pensar que eso sí se podría conseguir en alguna medida. Si la provisión que tienen que hacer las entidades es mayor, estarían más interesadas en vender los pisos de los que disponen a precio más bajo, para evitar tener el dinero de las provisiones inmovilizado. También podría ayudar a eso que el Decreto de reforma obligue a las entidades fusionadas a llevar a cabo un plan de desinversión de activos relacionados con riesgos inmobiliarios durante los tres ejercicios siguientes a la integración.

Pero posiblemente eso es solo la teoría. Lo más realista es esperar que salgan al mercado las viviendas de entidades en situaciones muy delicadas pero no la de los grandes bancos que son, en realidad, los que disponen de un mayor número de ellas y, por tanto, de capacidad efectiva para producir variaciones en el precio de mercado.

Además, aunque baje el precio de la vivienda, los problemas seguirían subsistiendo porque el altísimo nivel de paro, la caída en los ingresos y la falta de crédito hipotecario no permitirían que aumentara la demanda de viviendas aunque bajase su precio, que es lo que realmente ha venido sucediendo desde que estalló la crisis hasta ahora.

Y, finalmente, incluso cabría plantear, en contra de esta otra visión optimista del gobierno, que si las entidades con activos inmobiliarios no los pusieron a la venta cuando no estaban provisionados, lo que afectaba negativamente a su solvencia y presencia en el mercado, como dice el Ministerio, quizá ahora que ya están provisionados tuvieran menor interés aún y les convenga esperar a que lleguen tiempos mejores en el sector. O que se limitaran a crear empresas inmobiliarias para sortear el requisito de la desinversión sin poner los activos a la venta de forma efectiva.

Conclusiones

A la vista de lo todo lo anterior creemos que se pueden establecer las siguientes conclusiones sobre la reforma del sistema financiero que quiere llevar a cabo el gobierno.

1. No es verdad que la reforma vaya a producir un auténtico saneamiento de las entidades financieras. Ni moviliza recursos suficientes ni afronta las verdaderas causas de su insolvencia.

2. No hay argumentos de peso que permitan afirmar, como hace el gobierno, que esta reforma va a permitir que vuelva el crédito a la economía española. Por el contrario, puede decirse que, en la medida en que inmoviliza recursos, va a contraerlo aún más a corto plazo. Que vuelva a medio y largo plazo no depende de que las entidades financieras estén mejor consideradas en los mercados gracias a las medidas que lleva consigo esta reforma. De hecho, los bancos españoles disponen de recursos ilimitados en el Banco Central Europeo y no los utilizan para ello.

3. No es seguro tampoco que esta reforma vaya a garantizar que baje el precio de la vivienda en España. Y si bajara en alguna medida, quedaría por resolver la disponibilidad de los ingresos o del crédito necesario para adquirirlas.

4. El propósito real de la reforma es otro. Se trata de acelerar el proceso de fusiones de entidades porque es de esa forma como se quiere “salvar” al sistema financiero español: concentrándolo en dos o tres grandes entidades privadas que al disponer ahora de todo el mercado podrían disponer ya del capital que han ido perdiendo en los últimos años por su política irresponsable y obtener así beneficios y privilegios extraordinarios.

5. El mapa de entidades financieras al que se pretende llegar con esta nueva reforma tiene muchos inconvenientes y producirá efectos muy negativos sobre nuestras economía:

– disminuirá el empleo en el sector.

– alejará las fuentes de financiación de la actividad económica a la que se supone que sirve, lo que dificultará su apego al terreno y perjudicará al servicio que debe prestar.

– al crearse entidades mucho más grandes, dedicarán su actividad preferente a los grandes mercados y negocios bancarios, deprendiéndose o prestando menos atención a la demanda minorista que es la que realizan las empresas que crean empleo y los hogares que más necesidades tienen de crédito. Es previsible, por tanto, que aumente el racionamiento del crédito y la exclusión financiera de partes cada vez más grandes del empresariado y de la población en general.

– Al obligar a las cajas de ahorros que aún quedan a ir fusionándose con bancos cada vez más grandes será muy difícil o imposible que superen una participación mayor al 25% de estos últimos y entonces, según establece el decreto de reforma, tendrán forzosamente que constituirse en fundaciones de régimen especial. De esa forma la reforma culminará con el expolio vergonzoso llevado a cabo por este gobierno y el anterior para salvar a los banqueros que han provocado la crisis a costa del ahorro, de los ingresos y del sufrimiento del resto de la sociedad.

En resumidas cuentas, la reforma no ataja los problemas de fondo que han dejado sin financiación a las empresas que crean empleo y a las familias, no proporciona remedios que garanticen que el crédito quede asegurado y se limita a favorecer descaradamente los intereses de los grandes bancos españoles.

Esta reforma es un capítulo más, por lo tanto, de la historia de mentiras y fraudes con que se viene desarrollando la crisis de la mano de los poderes más infames del planeta que han conseguido doblegar la voluntad de la mayoría de los gobiernos, como está ocurriendo en España.

http://altereconomia.org/sec/?p=15#more-15

¡Todos a la calle el día 19 de febrero! No a la reforma laboral


Agresiva y “terrorista” reforma laboral contra los trabajadores

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11/02/2012

Contra la reforma laboral aprobada ayer por el Gobierno, Izquierda Unida hace “un llamamiento a la movilización para responder en la calle lo que es un ataque a los derechos laborales de los trabajadores”
A su vez, los sindicatos, también en respuesta a esta “agresiva reforma” pretenden convertir las calles de toda España en un “grito colectivo”, el próximo día 19 de febrero.
Esta reforma es la reforma del abaratamiento del despido. Una vuelta de tuerca más, mucho más “agresiva” y mucho más asocial, que la realizada por el Gobierno Zapatero en septiembre de 2010, reforma que le costó al ejecutivo una huelga general.
Aquella reforma, la de Zapatero,  que ya nos parece tan y tan lejana, permitió la posibilidad de despedir con una indemnización de 20 días por año en caso de tener pérdidas, presentes o previstas, extremos que obligaba a las empresas a acreditarlo previamente.
Ahora, con la reforma rajoniana bastará que una empresa tenga una disminución durante nueve meses de su nivel de ingreso o de sus ventas, para que sin mayor obstáculo declare un despido “obejtivo”. Se pueden imaginar que dado como está la situación, los despidos de facto se convertiran en despidos a 20 días.
Los despidos improcendentes, que pasan de 45  a 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 meses,  si los empresarios lo desean, y así lo desearán, apenas seran utilizados. El Gobierno Rajoy les ha puesto en bandeja el poder despedir más barato. Así es que, la nueva norma les permite utilizar a voluntad el“despido objetivo”.
La nueva reforma laboral no tiene desperdicio porque además permite a las empresas realizar un ERE sin autorización administrativa.
También es una puñalada al papel de los sindicatos al reducir el alcance de los convenios colectivos y además dar prioridad a los convenios de las empresas sobre los sectoriales.Ningún plan para la creación de empleo, ningún plan para un cambio de la estructura productiva. Sólo medidas para facilitar el despido.
Por tanto, sí es un ataque terrorista contra los trabajadores.  Efectivamente la reforma, tal y como dijo el señor Guindos, es agresiva y espero, todos esperamos que nuestra respuesta también lo sea.
Ayer, en  Madrid fueron detenidas 9 personas tras una carga policial contra cientos de personas que se manifestaban en la Puerta del Sol contra la reforma laboral recien aprobada. A pesar de ello, y por mucha carga policial, no nos dan miedo. Sin duda, la calle debe ser nuestra. Ahora más que nunca.

¡Todos a la calle el día 19 de febrero!
10FEB2012

El #15M convoca al #19F contra la reforma laboral, pero en un #BloqueCrítico

15 febrero, 2012 | Filed underEspaña | Posted by 

La Asamblea de Sol ha anunciado que va a constituir un bloque crítico para la marcha en contra  de la reforma laboral del domingo 19 de febrero.”

El bloque se unirá a todo el recorrido, pero estará claramente diferenciado dentro de la movilización convocada por los sindicatos mayoritarios.

El punto de encuentro será la Bolsa de Madrid a las 11.30-12 horas, junto al paseo del Prado, en la Plaza de la Lealtad”, ha informado la Asamblea de Sol del 15M.

Desde la AG Sol han propuesto a las asambleas de pueblos y barrios, grupos de trabajo, colectivos y personas particulares que se unan a este bloque y protesten unidas contra una nueva reforma laboral hecha a la medida del 1% y que sólo creará perjuicios al 99%. “

Ya sabemos que las políticas neoliberales no sólo agravan esta situación, sino que además son las culpables de ésta. Esto no es una crisis, es una estafa, y los grandes beneficiados de la precarización del empleo son los grandes bancos y corporaciones”, señala la Asamblea de Sol.

“Aprovechemos ese día no sólo para expresar nuestra más profunda disconformidad a este nuevo retroceso y ninguneo en los derechos de los trabajadores que imponen el Gobierno y los empresarios, sino paravisibilizar nuestra disconformidad más absoluta con las cúpulas sindicales, que no con sus bases.

No podemos olvidar que estos dirigentes han pactado graves pérdidas de derechos los últimos años”, señala en un comunicado.

“Una vez concluida la manifestación, en la Puerta del Sol, se celebrará la Asamblea General de Sol, en la que el Grupo de  Economía explicará en detalle la reforma laboral e iniciará el debate”, informan.

Evento facebook de la convocatoria

La Asamblea de Sol incluye además algunos enlaces relacionados con la reforma laboral:

¿Por qué la Reforma Laboral del PP es el mayor ataque a los derechos de la clase trabajadora desde la transición?

por Teo Navarro

Viernes, 10 de Febrero de 2012 22:11
¿Por qué la Reforma Laboral del PP es el mayor ataque a los derechos de la clase trabajadora desde la transición?

En un primer análisis de urgencia basta con examinar el contenido de las medidas anunciadas hoy por la ministra de Trabajo en nombre del gobierno para poder concluir, sin el menor atisbo de exageración, que estamos ante la mayor agresión a los derechos de la clase trabajadora desde la transición.

Desde aquellos lejanos Pactos de la Moncloa (1977) y Estatuto de los Trabajadores (1980), que ya empezaron hace más de tres décadas a liquidar algunos de los derechos (despido libre y rebaja de la indemnización por despido o incrementos salariales según la inflación prevista) duramente conquistados por la clase trabajadora con su poderosa lucha durante la etapa final del franquismo, hasta hoy han sido nueve las reformas laborales que los partidos del capital en el gobierno (UCD, el PSOE o el PP) han aprobado.

Con ellas han ido imponiendo una creciente desregulación, flexibilidad y precariedad laboral, ya sea de forma pactada con los dirigentes de CCOO y UGT, con su pasividad cómplice o con una respuesta timorata e inconsecuente por su parte como el 29-S.

De hecho, han sido los incalificables burócratas de CCOO y UGT quienes han allanado el camino a la reforma del PP con su pacto previo con la patronal donde aceptaban, entre otras cosas, el retroceso de los salarios por tres años más, con la que está cayendo sobre los trabajadores.

La reforma que hoy ha anunciado el gobierno supone,  en ese contexto, un salto cualitativo por varias razones, entre las que cabe destacar:

– Es la mayor agresión conocida a la negociación colectiva: además de hacer prevalecer los convenios de empresa sobre los de nivel superior, aumenta el poder empresarial al facilitar las cláusulas de descuelgue –ya aceptadas por CCOO y UGT— y cargarse la “ultraactividad” de los convenios (dejan de prorrogarse automáticamente pasados dos años después de haber vencido).  Todo ello facilitará que los empresarios puedan imponer unilateralmente peores condiciones salariales y laborales a los trabajadores,  limitando su capacidad de respuesta.

– Se suprime la autorización administrativa previa en los EREs, es decir, los empresarios podrán realizar despidos colectivos sin ninguna traba, y se extienden además al sector público la posibilidad de realizarlos. Esta era una vieja aspiración también de la patronal, como las anteriores.

-El despido se abarata drásticamente por varias vías: se generaliza el despido improcedente a 33 días por 24 mensualidades (desapareciendo el despido de 45 días por 42 mensualidades) y se imponen nuevas causas para el despido justificado (bastará que  una empresa vea reducidos sus ingresos durante tres trimestres consecutivos) que facilitarán que la mayoría de despidos sean objetivos (20 días por 12 mensualidades).

-Se abre un nuevo y amplio abanico de bonificaciones a la patronal por contrataciones, es decir, se restan ingresos a la Seguridad Social (salario indirecto y diferido de los trabajadores)  y, puestos a regalar dinero de los trabajadores al capital, se establece que los patronos puedan cobrar una parte de la prestación de desempleo de un parado (el 50% durante 12 meses) por contratarlo, mientras se seguirá diciendo que escasea el dinero para pagar las pensiones o la prestación de desempleo.

-Se mantienen las formas más precarias de contratación –contrato de aprendizaje—y el límite a 24 meses en el encadenamiento de contratos temporales es poco menos que un chiste si tenemos en cuenta que se precariza todo el empleo, ya que se abarata el despido, igualando a la baja los contratos indefinidos con los temporales. Eso al margen del fraude patronal generalizado.

-Las ETT’s pasan a tener un papel central como agencias de colocación, lo que en la práctica supone la privatización del INEM por la vía de desviar su actividad hacia esas empresas de traficantes de trabajadores.

-En el mismo sentido de reducir derechos de los trabajadores y culpabilizarlos, aprovechando para privatizar lo público, se endurece la “lucha contra el absentismo laboral”, dando mayor poder de control  a las mutuas patronales, y se pretende que los parados con prestación realicen “trabajo social para la comunidad”, es decir, se les culpabiliza de su situación (cobran del  Estado sin hacer nada) y se les utiliza para cubrir servicios públicos que corresponderían al Estado.

-Poco se puede decir de la broma de mal gusto (¡un nuevo derecho!) sobre el derecho  de los trabajadores indefinidos a 20 horas anuales de formación a cargo de la empresa. Supondrán millones de horas de formación y resulta sospechoso que “los centros de formación acreditados ejecuten directamente los planes de formación”: parece evidente que a CCOO y UGT no les disgustará este punto teniendo en cuenta su implantación en esa actividad.

Se trata de una reforma laboral que ataca en profundidad conquistas históricas de la clase trabajadora, los verdaderos productores de riqueza y la inmensa mayoría de la sociedad, en beneficio del capital.

Y ningún trabajador o trabajadora (activo o parado, indefinido o temporal, del sector público o del privado, autóctono o inmigrante, joven o mayor) escapa a sus efectos, independientemente de la conciencia o el conocimiento que pueda tener sobre ello.

Ni que decir tiene, por lo tanto, que tamaña agresión exige una respuesta lo más unitaria, amplia y sostenida en el tiempo que sea posible, si se quiere tener posibilidades reales de echarla abajo, partiendo de la convocatoria de una huelga general, como ya se ha hecho en Galiza, como primer paso en esa dirección.

Una huelga general que debe partir de la explicación de los efectos de esta agresión para movilizar todo el potencial de lucha. Una agresión que hay que ver, además, como parte de la enorme ofensiva del capital y sus gobiernos contra los derechos también sociales de la mayoría social trabajadora, sobre la que quiere descargar la crisis ocasionada por el capital.

A esa tarea debieran volcarse el sindicalismo de clase y alternativo, el activismo sindical y los movimientos sociales comprometidos con los intereses populares.

Teo Navarro (10 de febrero de 2011)

Ultima modificacion el Sábado, 11 de Febrero de 2012 09:12

Los sindicatos saldrán a la calle contra la reforma laboral

Los líderes de CCOO y UGT convocan movilizaciones para el próximo día 19. Esperaran para tomar otras medidas a la tramitación parlamentaria del decreto-ley y a la apertura de un proceso de negociación con el Gobierno

PÚBLICO.ES Madrid 11/02/2012 11:21

Los principales sindicatos han dado su primera respuesta tras laaprobación ayer de la reforma laboral y su publicación hoy en el Boletín Oficial del estado (BOE).Los líderes de UGT y CCOO han convocado para el día 19 de febrero una jornada de manifestaciones para que las calles de España sean un “clamor contra la reforma”.

De momento, los sindicatos no han convocado una huelga, que dependerá de la tramitación parlamentaria de la reforma laboral y de las enmiendas que se introduzcan. Asimismo, han incidido en el inicio de un proceso de movilizaciones que han calificado de “creciente y sostenido” y en la apertura formal de un proceso de negociación con el Gobierno.

“Esta actuación merece el máximo reproche”, han declarado Ignacio Fernández Toxo, el secretario general de CCOO, y Cándido Méndez, líder de UGT, en rueda de prensa.

Los líderes sindicales han dejado claro que “no van a dejar que sea el Ejecutivo el que ponga fecha a la huelga general” y han señalado que antes de tomar otras medidas se reunirán el próximo lunes con la ministra de Empleo, Fátima Báñez, como una “oportunidad para modificar los defectos de la reforma”. “El Gobierno y otros agentes tienen en su mano que las cosas se conduzcan en una u otra dirección”, han señalado.

Toxo denuncia “el desmantelamiento progresivo del derecho al trabajador”

Toxo también ha anunciado que para el próximo día 29 hay convocada una movilización europea contra los ajustes económicos aplicados en varios países de la Unión Europea (UE), que ambos sindicatos también secundarán.

Por su parte, el secretario general de UGT ha remarcado que “ahora nos corresponde hacer una labor informativa muy profunda, para que haya un nivel de conciencia creciente por parte de la población: explicando las consecuencias (de la reforma) y mostrando alternativas. Y apoyándonos con las movilizaciones, que no tienen un límite fijo”.

A la pregunta de si temen que los ciudadanos no quieran la huelga, Toxo ha respondido que lo que percibe es que la sociedad quiere soluciones al paro y no una respuesta “explosiva” de un día. Por ello, ha insistido en que hay que concienciar a la ciudadanía porque se están moviendo más cosas que la reforma laboral y ha puesto como ejemplo los ajustes aplicados en educación y sanidad, entre otros sectores sociales.

Para Méndez, el Gobierno se ha subordinado a la troika

Durante su comparecencia, Toxo ha señalado que la reforma es “radical” y tiene una lógica: “el desmantelamiento progresivo del derecho al trabajador”.

Asimismo, ha advertido de que generará más destrucción de empleo y más conflictos en las empresas, al tiempo que ha dicho que es la que han dictado al Gobierno los organismos internacionales, la CEOE, Funcas y Fedea, las organizaciones empresariales.

El líder de CCOO ha denunciado las nuevas facilidades que la reforma otorga a las empresas que “abarata, facilita, judicializa y conduce a la normalización del despido de 20 días”.

Por su parte, Méndez ha destacado que a partir de ahora “se estipula que todos los despidos son procedentes -en relación al despido de 20 días- y lo que hay que demostrar es la improcedencia”.

Para el secretario general de UGT, el Gobierno se ha subordinado a la troika, lo que ha calificado de “elemento muy preocupante”. En su opinión, la reforma laboral ahondará en la recesión y ha recordado que fue el propio Mariano Rajoy quien “dijo que no iba a contribuir a crear empleo”.

[Nota de prensa] La reforma laboral de Rajoy, otro brutal ataque contra los derechos de los trabajadores

Enviado por prensa el Vie, 10/02/2012 – 21:51.

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  • Abarata el despido, crea nuevas modalidades de contratos basura y ofrece más facilidades para el descuelgue de los Convenios por parte de las empresas
  • Facilidades para realizar despidos colectivos y EREs, propone medidas de presión para que los trabajadores enfermos no se den de baja y ofrece más bonificaciones para los empresarios
  • Crea nuevas normas para facilitar el despido del personal laboral del sector público

Tras el Decretazo del 30 de Diciembre de 2011 en el que se aprobó un drástico recorte del gasto público, la subida del IRPF, la congelación del empleo público… y el posterior y bochornoso Acuerdo de CCOO, UGT y la CEOE de 25 de enero de 2012, que estableció que durante los próximos años los trabajadores continuaremos perdiendo poder adquisitivo y que los empresarios tendrán mucho más poder para cambiar a su antojo las condiciones laborales de los trabajadores, sufrimos ahora esta nueva embestida del Gobierno contra los derechos de los trabajadores.

Reforma tras reforma, paso a paso, sin prisa pero sin pausa, el gran capital y los títeres que se turnan al frente del Gobierno para defender sus intereses (González, Aznar, Zapatero, Rajoy) prosiguen con sus planes para desmantelar paulatinamente los escasos derechos que aún nos quedan a los trabajadores.

Ya habían anunciado que sería una Reforma agresiva y efectivamente lo es, esta reforma reduce

la indemnización por despido de los contratos indefinidos de 45 días por año y 42 mensualidades como máximo a 33 días por año y 24 mensualidades,

amplía las causas del despido objetivo con indemnización de 20 días por año, -las empresas podrán acogerse a esta modalidad simplemente alegando que llevan tres trimestres consecutivos en situación negativa-.

Se establece para las empresas de menos de 50 trabajadores una nueva modalidad de contrato indefinido que tiene un periodo de prueba de un año (durante el periodo de prueba el empresario te puede despedir sin ninguna indemnización y sin tener la necesidad de alegar ninguna causa),

desregulariza el contrato a tiempo parcial (permitirán que los trabajadores a tiempo parcial puedan dar horas extras),

equiparan a los buitres de las ETTs con los servicios públicos de Empleo,

se da mayor poder a los empresarios para modificar las condiciones laborales, podrán cambiar la jornada laboral y aplicar la movilidad funcional, incluso entre distintas categorías profesionales,

facilita que los empresarios puedan descolgarse de lo acordado en los convenios colectivos, la prórroga automática de los convenios tendrá una duración máxima de dos años, se facilitan los despidos colectivos,

las empresas ya no tendrán que tener autorización de la Administración para realizar EREs,

los trabajadores en paro que cobren prestaciones tendrán que realizar trabajos en beneficio de la comunidad,

las mutuas patronales tendrán más poder para controlar y presionar a los trabajadores que se den de baja,

se modifica el sistema de formación para el empleo,

se establecen nuevas bonificaciones a la contratación para los empresarios;

y como única contrapartida a toda esta batería de medidas contra los trabajadores, se prohibirá el encadenamiento indefinido de contratos temporales que recientemente había aprobado el gobierno de Zapatero.

En definitiva, es una reforma que amplía y profundiza las mismas medidas fracasadas que venía aplicando el gobierno de Zapatero.

Es un insulto a la inteligencia pretender que nos creamos que abaratar y facilitar el despido puede crear empleo, o que para frenar la sangría del Paro lo mejor es “redimensionar el sector público” despidiendo a miles de trabajadores laborales, o que la mejor apuesta por la calidad del empleo y la modernización de la negociación colectiva sea retroceder al modelo de relaciones laborales del siglo XIX.

Esta reforma no sólo no ayudará a crear empleo sino que producirá más paro, más precariedad laboral, peores salarios, y un salvaje deterioro de las condiciones laborales.

Es una reforma injusta, inmoral e ilegítima que ataca frontalmente los más elementales derechos de los trabajadores, por tanto, desde CNT llamamos a todos los trabajadores a la rebelión y la lucha contra esta nueva agresión.

Secretaría de Prensa y Comunicación de CNT

http://www.cnt.es/noticias/nota-de-prensa-la-reforma-laboral-de-rajoy-otro-brutal-ataque-contra-los-derechos-de-los-tr

Reforma Laboral (Más)

Santiago Niño Becerra –  Viernes, 10 de FebreroEmpecemos con lo que dijimos ayer. Estaba charlando con un amigo cuando le entró un twit, este: “Un amigo en paro fue ayer a una entrevista para empresa de nueva creación. Le ofrecieron trabajo… sin remunerar hasta que haya beneficios”.

Cosas como estas no las va a revertir la Reforma Laboral porque no dependen de que la legislación sea una u otra.

El modelo productivo español no puede absorber la población que va incorporándose al mercado de trabajo ni es capaz de ocupar a los desempleados que ya figuran en las listas del paro, porque, pura y simplemente no los necesita debido a que el español es un modelo intensivo en factor trabajo y ahora la actividad que necesitaría ese trabajo es muy escasa, y eso no lo cambia una legislación: ninguna legislación.

En España hay menos personas con edades comprendidas entre 16 y 65 años que manifiestan que desean trabajar de las que hay en otros países, si no la tasa de desempleo sería más elevada, pero distintos expertos apuntan a que esa cifra aún descenderá más debido al desánimo que supone no encontrar un empleo.

Y también algún inmigrante regresará a sus países de origen. Y habrá nacionales e inmigrantes que pasen a la economía sumergida.

¿Por qué se exigen desde Europa reformas laborales?, pues porque así las empresas pueden reducir sus costes -laborales- y, en teoría, aumentar su capacidad de exportación y obtener unos beneficios que aquí no obtendrían con lo que la recaudación fiscal puede llegar no decaer tanto.

Hay otro motivo: menoscabo de las garantías laborales fuerzan a aceptar condiciones más precarias: el desempleo puede no crecer tanto como en la situación previa a la reforma con lo que se obtiene un maquillaje estadístico. Y otro más: mayor facilidad y baratura en el despido.

Pero continuará existiendo una enorme carga de hipocresía. La reforma no hará que la demanda de trabajo aumente, pero con la reforma la tasa de desempleo puede que se reduzca: desplazando a trabajadores desempleados hacia la economía sumergida aunque, como tal, se mantenga la población activa.

Perfectamente España puede llegar a los seis millones de desempleados, y superar esa cifra: a medida que las necesidades de factor trabajo vayan menguando como consecuencia de la progresiva caída de la actividad, pero parte de esa población desempleada no estará parada, sobre todo si ya ha agotado la percepción por desempleo: parte de esa población desempleada engrosará la economía sumergida: ahí radica la hipocresía.

El Estado, el Gobierno, las autoridades, no pueden oficialmente contemplar la economía sumergida porque supondría que están aceptando una ilegalidad, pero pueden verla con los ojos entornados.

En todos los países, en todas las economías el paro va a aumentar, mucho, muchísimo, porque la forma de crecer que teníamos ha colapsado: la financiación a crédito del consumo-de-todo; porque cada vez se va a necesitar menos factor trabajo para hacer lo que sea necesario: aumento continuado de la productividad; porque las cosas a hacer van a ser menos: las necesarias.

El empleo reglado, el del contrato indefinido a razón de ocho horas diarias, veintidós días al mes y con treinta días de vacaciones es un modelo a extinguir porque ya no es necesario: de ahí va a salir el desempleo que va a ir nutriendo la población parada (los temporales ya están descontados).

La alternativa a la inactividad total es lo que hasta ahora se ha denominado el subempleo en condiciones precarias y subremunerado, de momento en la economía sumergida, si.

Retorciendo la idea del exministro Valeriano Gómez: ¿es mejor un trabajador en negro que un trabajador desempleado?.

La economía sumergida no se persigue hasta sus últimas consecuencias porque un trabajador sumergido es alguien que ingresa algo que puede complementar un subsidio a todas luces insuficiente, y, además, quien le contrata obtiene un diferencial de competitividad.

La reforma no va a aumentar las cifras de empleo porque las necesidades de factor trabajo son las que son y lo son en las condiciones que lo son.

Y esas condiciones indican un camino del que en USA saben mucho desde la Era Reagan aunque ahora también allí esas condiciones estén empeorando: los working poor: personas con empleo y salario, con papeles y licencias, que son pobres porque sus remuneraciones son insuficientes para no serlo.

Suponiendo que la definición de ‘desempleado’ no sea modificada a fin de que el número de parados se reduzca, dando por supuesto que la población activa no va a crecer (cosa que debería hacer a fin de compensar en las familias a quienes se van quedando en paro), asumiendo que no va a haber una persecución de la economía sumergida a sangre y fuego porque ocupa gente, la reforma puede hacer que la tasa de desempleo se reduzca mirando ex-clu-si-va-men-te el porcentaje, lo que, evidentemente, será vendido como un logro político.

Alrededor coexistirá un conjunto de trabajadores ocupados en la economía negra, sin garantías contractuales, subremunerados, ocupados según necesidad de quienes les contrate, y con la precariedad como bandera.

Nadie hablará de eso porque será taboo, pero todos sabrán de su inevitable existencia. La alternativa son siete millones, o más, de trabajadores en paro absoluto, algo que nadie quiere por lo que significa.

Pero por favor, que nadie diga que la reforma va a crear empleo neto de calidad porque de entrada, para eso, España debe crecer al 2,0% y es una absoluta incógnita cuando podrá España volver a crecer a tal ritmo.

Mientras, lo que queda es el twit de mi amigo:

“Un amigo en paro fue ayer a una entrevista para empresa de nueva creación. Le ofrecieron trabajo… sin remunerar hasta que haya beneficios”.

@sninobecerra

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/reforma_laboral_mas

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