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Reforma financiera del PP. Un traje a medida de los banqueros q no resuelve problemas Por TORRES y GARZÓN


Reforma financiera del PP.
Un traje a medida de los banqueros que no resuelve los problemas
VS 0 | | sección: web | 07/02/2012
Juan Torres López Y Alberto Garzón (Altereconomía)

El gobierno acaba de aprobar una nueva reforma del sector financiero (Real Decreto Ley 2/2012 de 3 de febrero de saneamiento del sector financiero) y una vez más se le dice a los ciudadanos que se hace para salir de la crisis, para favorecer la creación de empleo y para que baje el precio de la vivienda cuando, en realidad, se buscan otros objetivos y no van a ser esos los resultados que va a producir.

Según la nota informativa del Ministerio de Economía y la referencia oficial del Consejo de Ministros con la nueva reforma se persigue “mejorar la confianza y la credibilidad del conjunto del sector” disipando “las dudas del mercado sobre la valoración de los activos inmobiliarios (suelo, promociones y viviendas) que tienen las entidades en sus balances”. Según el gobierno, de esa manera se “incentivará la salida al mercado de viviendas a precios más asequibles” y también que el sector financiero “recupere su función principal, que es proporcionar a empresas y familias el crédito necesario para volver al crecimiento económico y la creación de empleo”.

En nuestra opinión, sin embargo, con esta nueva reforma no se van a conseguir esos objetivos. Por el contrario, creemos que (aunque tenga algún elemento positivo) se trata más bien de un nuevo paso encaminado a poner el mercado bancario español a más libre disposición de los grandes bancos. Con ella se da un paso más para que los bancos salgan de la deteriorada situación en la que se encuentran, por culpa de su irresponsable comportamiento en años anteriores, sin que sus dueños y gestores asuman responsabilidades y haciendo que sean los ciudadanos los que paguen el daño que han producido.

Para entender lo que está sucediendo y el efecto previsible de estas nuevas medidas hay que saber antes lo que en realidad le ocurre a la banca española.

La situación patrimonial de los bancos españoles

Los bancos, como todas las empresas, tienen en su balance activos y pasivos. Los activos incluyen los bienes (edificios, equipos, etc.) y los derechos (sobre todo, los créditos y préstamos que conceden a sus clientes). Los pasivos son las deudas que tienen, bien con sus propietarios (capital) o con terceros (los depósitos que reciben de sus clientes y los préstamos que reciben de otros bancos o del banco central). Y también, como en toda empresa, en su balance debe haber un equilibro adecuado entre los distintos tipos de activos y pasivos y entre el activo total y el pasivo total. Si los pasivos de un banco son mucho mayores que los activos (si debe mucho más de lo que tiene), no tendría bienes y derechos suficientes para hacerles frente y quebraría.

También hay que entender que el negocio de la banca consiste en aumentar lo más posible los créditos y préstamos que concede porque cada vez que los concede crea dinero y así obtiene beneficio y poder.

Pero para tener más activos (para poder dar más préstamos) debe disponer de los pasivos correspondientes (o más capital o más depósitos o más préstamos recibidos de terceros). Y lo que le ha pasado a la banca internacional y a la española en particular en los últimos años es que los depósitos que recibía y el capital disponible eran insuficientes para aumentar cada vez más su negocio concediendo más préstamos y créditos. Entonces, en lugar de aumentar su capital, recurrió a dos vías de obtención de más liquidez: aumentó su propio endeudamiento y las operaciones llamadas de “titulización” (La titulización consiste en vender en el mercado financiero los contratos bajo otro nombre a los inversores especulativos que los compran para volver a venderlos y así sucesivamente. Gracias a ella, los bancos cambiaban “papel”, los contratos de préstamos ya concedidos, por dinero y podían seguir dando créditos a sus clientes). Dos vías que han terminado siendo letales.

El incremento del endeudamiento (en el caso español principalmente con los bancos europeos) ha llevado a una situación límite cuando la crisis ha hecho su aparición. Y la titulización ha provocado un caos general cuando los contratos de préstamo iniciales (muchos de los cuales ya eran de por sí de muy baja calidad, como las hipotecas basura) comenzaron a perder valor porque aumentaba la morosidad y los impagos.
Cuando esto sucedió, los bancos quedaron descapitalizados: sus activos valían mucho menos (algunos incluso nada porque no se iban a cobrar nunca) y tenían un altísimo nivel de deuda. Los gobiernos y los bancos centrales les inyectaron billones de euros y dólares de liquidez pero sus agujeros eran tan grandes que incluso esos recursos multimillonarios fueron insuficientes. La consecuencia fue que cerraron el crédito, lo cual hundió a la economía real, a las empresas y al empleo.

Cuando los bancos acreedores veían que se ponía difícil cobrar esas deuda fue cuando impulsaron el “rescate” de los países, aunque en realidad era el rescate de sus bancos: el Fondo Monetario Internacional o los bancos centrales les daban préstamos que iban directamente a los bancos para que se recapitalizaran y pagaran sus deudas pero que pagaba la sociedad en su conjunto.

Los siguientes datos muestran la magnitud de estos procesos en España:

– El crédito total a residentes pasó de 701.663 millones de euros en 2002 a 1,8 billones en 2008. Un 70% de ese incremento fue dirigido hacia la construcción o sus actividades colindantes. Lógicamente, cuando la construcción se vino abajo, los bancos “se comieron” una gran parte de se crédito y su activo, por tanto, perdió valor real.

– En 2000 la banca española recibía 1,43 euros en depósitos por cada euro que concedía a crédito, mientras que en 2007 solo recibía 0,76 euros. Eso significaba que el incremento anterior de la deuda concedida solo pudo venir del endeudamiento de los bancos españoles con otros extranjeros.

– Así fue que la financiación interbancaria internacional y especialmente europea recibida por la banca española pasara pasado de 78.000 millones de euros a 428.000 en el último periodo de gran liquidez previo al estallido de la burbuja y al inicio de la crisis, según los datos del Fondo Monetario Internacional. Y también ha sido millonario su endeudamiento con el Banco Central Europeo (118.861 millones de euros solo en diciembre de 2012, la tercera parte del total solicitado por las entidades del eurosistema ese mes).

Las causas de la descapitalización de la banca española y su situación actual

A la hora de valorar la utilidad de las medidas de reforma financiera que se viene tomando es importante no olvidar que las causas de la deteriorada situación de la banca española son muy claras aunque las autoridades y los propios banqueros no quieren hablar mucho de ello:

a) El incremento de la deuda que es consecuencia de tres factores. El primero, el gran poder de la banca que ha logrado que se consoliden las condiciones económicas, legales, políticas, culturales e incluso antropológicas que favorecen la sumisión al régimen de endeudamiento creciente en que se basa su negocio. El segundo, que nadie le ha parado los pies a los bancos y estos no han perdido la oportunidad de hacer crecer su negocio incluso de forma irresponsable: dar préstamos. Eso llevó a conceder préstamos y créditos sin tener en cuenta la solvencia de los clientes, a conceder hipotecas por más del 100% del precio de la vivienda hipotecada o al 100% de las operaciones cuando se trataba de empresas, todo lo cual acumuló un riesgo desorbitado en el sistema. El tercero, las políticas que han incrementado la desigualdad y la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares que así han tenido que endeudarse cada vez más como consecuencia de la moderación salarial y de la subida del precio de la vivienda por la burbuja especulativa, en gran medida alentada o consentida por los gobiernos del PP y del PSOE.

b) La infravaloración del riesgo que suponía poner la inmensa mayoría de los recursos en una misma cesta: la construcción. Con tal de ganar dinero, los bancos multiplicaron como hemos visto el crédito promotor muy por encima de lo que era sensato y sostenible.

c) Para tratar de ganar depósitos que financiaran esa manera compulsiva de ganar dinero, los bancos exageraron su política comercial, abriendo oficinas en cualquier esquina y sobredimensionando el negocio.

d) La pasividad cómplice de las autoridades y particularmente del Banco de España. Sus propios inspectores denunciaron ante el gobernador nombrado por el PP y ante el ministro Solbes su “pasividad” ante el riesgo sistémico que todo lo anterior estaba provocando pero ni ellos ni nadie de los que denunciaban este peligro fue escuchado.

e) La flexibilidad que se ha dado a las normas contables para que los bancos hayan podido disimular durante todos estos años el riesgo que acumulaban. Y particularmente que la patronal bancaria europea consiguiera, cuando estalló la crisis, que se permitiera que los bancos valoren sus activos deteriorados a precios de adquisición y no de mercado. Es decir, que disimulasen completamente sus cuentas ante su clientela y la sociedad. Eso les permitía seguir repartiendo jugosos beneficios a pesar de que estaban completamente descapitalizados e incluso quebrados, lo que ha ido retrasando la solución al problema.

Todo ello es lo que ha llevado a la situación actual de la banca española: tuvo unos años de solidez y beneficios extraordinarios pero ahora se encuentra con que una buena parte de sus activos no valen lo que en realidad dicen sus balances porque se trata de activos relativos a la actividad inmobiliaria que se ha venido completamente abajo. En consecuencia, necesita gran cantidad de liquidez y capital para tapar ese agujero que no le resulta fácil encontrar y por eso dedica sus recursos a los destinos más rentables y seguros (como compra de la deuda soberana con el dinero del Banco Central Europeo) en lugar de dedicarlos a financiar a las empresas que crean empleo, provocando así que la economía se siga deteriorando continuamente. Y, como consecuencia de todo ello, los bancos extranjeros acreedores y sus gobiernos presionan al gobierno español para que tome medidas que garanticen el saneamiento de sus balances y el pago de la deuda.

¿Qué solución tenía el problema de la banca española?

La situación de descapitalización en la que se encuentra la banca española, y que gracias a su enorme poder político y mediático se ha ido disimulando durante estos años atrás haciendo creer a la población que solo era grave en el caso de las cajas de ahorros, hubiera tenido soluciones bastante claras:

– En primer lugar imponer un régimen de completa transparencia contable para detectar sin los engaños actuales su situación patrimonial.

– Dejar caer a los bancos que hubieran quebrado como consecuencia de su irresponsable o mala gestión en los años anteriores a la crisis y obligar a que sus responsables hicieran frente a sus responsabilidades económicas y legales.

– Nacionalizar el sector bancario deteriorado e imponer una lógica de servicio publico al conjunto de la actividad bancaria para garantizar el flujo de crédito a la actividad productiva en la línea y condiciones que, junto a Vicenç Navarro hemos desarrollado en los capítulos VII y X de nuestro libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España.

En lugar de ello, el anterior gobierno y el actual han cedido al interés de los banqueros, han dado a la banca todo tipo de ayudas, han entrado a saco contra las cajas de ahorros para desalojarlas del mercado y para ceder su cuota de mercado a la banca privada y han permitiendo que ésta sigan disimulando mediante artimañas contables su verdadera situación patrimonial.

La realidad muestra que, en contra de lo que se ha dicho cada vez que se tomaba una medida de apoyo a la banca, no se ha mejorado lo que se tiene que mejorar: su situación patrimonial y la financiación de la economía.

¿Qué pretende ahora el gobierno?

La nueva reforma el gobierno parte de plantear la situación en la que se encuentra la banca española.

Según el Ministerio de Economía, con datos del Banco de España, el sector financiero acumulaba en junio de 2011 323.000 millones de euros en activos inmobiliarios ligados al crédito promotor. De ellos, 175.000 millones entrarían en la categoría de problemáticos (88.000 millones en suelo y promoción en curso y 87.000 millones en promoción terminada y viviendas adjudicadas).

Los niveles de cobertura de esos activos problemáticos, es decir, las provisiones que las entidades han ido haciendo por si esos activos “fallaban” o perdían valor, es muy baja: 31% para los vinculados al suelo, 27% para los e promoción en curso y 25% para los de promoción terminada y viviendas.

El Ministerio de Economía afirma que esa baja provisión y el valor no realista que se le asigna en balance “dificultan a las entidades acudir a los mercados de financiación mayorista” y que eso “impide financiar adecuadamente al sector privado de la economía”.

Por esa razón, dice el Ministerio que “es imprescindible clarificar el panorama y situar la valoración de activos en una posición más acorde con la del mercado”.

Para evitar ese problema, la reforma se encamina a “sanear” activos problemáticos por valor de 50.000 millones de euros. Y para sanearlos se impone lo siguiente a las entidades financieras:

– Crear una dotación específica para aumentar las provisiones de esos activos problemáticos mediante una aportación extraordinaria que realizarán con cargo a sus resultados por un valor de 25.000 millones de euros.

– Crear un “colchón de capital” adicional, es decir, fortalecer su cuenta de capital mediante procedimientos diversos (ampliación de capital o modificando sus componentes a través de bonos convertibles, deuda subordinada, etc.). Ese colchón será del 20% sobre activos relativos a suelo y del 15% para los de promoción en curso y se dotará con cargo a beneficios no distribuidos por un importe de 15.000 millones de euros.

– Crear una provisión para hacer frente a un posible deterioro futuro de los activos no problemáticos. Esta será solo del 7% y por un valor aproximado de 10.000 millones. La fecha tope para realizar estas provisiones será el 31 de diciembre de 2012.

Sin embargo, la reforma va más lejos porque al mismo tiempo que lo anterior se establecen condiciones para las fusiones entre entidades y se establecen los requisitos para que se lleven a cabo y puedan ser aprobadas.

Además, el decreto-ley de reforma aborda otras dos cuestiones: la modificación del régimen jurídico de las cajas de ahorro y el establecimiento de límites en las retribuciones de consejeros (50.000 euros si son participadas mayoritariamente por el FROB y 100.000 si solo son financiadas) y directivos (300.000 y 600.000 respectivamente) de las entidades de crédito que han recibido apoyos públicos.

Con esas medidas, el gobierno afirma, como señalamos al principio, que “se conseguirá un mejor acceso de las entidades de crédito a los mercados de capitales, y una mejora del flujo de crédito a la economía real, con un impacto positivo sobre la producción y el empleo. Además, facilitará la salida al mercado de los activos inmobiliarios en poder de la banca, con el consiguiente abaratamiento de la vivienda”.

Lo que realmente se puede esperar de la nueva reforma financiera

Si se tienen en cuenta al mismo tiempo los factores que han desencadenado la situación de deterioro patrimonial en que se encuentra nuestro sector financiero y las medidas que ahora toma el gobierno se pueden hacer algunas consideraciones para evaluar y predecir el impacto que puede tener.

1. Es verdad que todo lo que sea cubrir mediante provisiones el daño patrimonial de las entidades financieras es deseable. Pero el problema es que no hay seguridad ninguna de que la evaluación del total de activos problemáticos del sector financiero realizada por el Banco de España y el gobierno sea realista. Por tanto, no se puede saber si realmente se está generando un saneamiento suficiente o si es solo muy limitado. De hecho, en el informe de 2011 del Banco de España donde se presenta el valor de 175.000 millones en activos tóxicos que el gobierno toma como punto de partida, sospechosamente no se desglosa esa cantidad, como se hacía el años anterior.

Sin establecer antes que nada normas claras y taxativas que permitan reflejar con total transparencia la realidad del sector, no se puede afirmar que la cantidad de 50.000 millones de euros en provisiones vaya a ser suficiente mejorar el acceso de la banca española a los mercados financieros. Sobre todo, cuando los mercados financieros ya han manifestado que el montante de esos activos problemáticos puede ser mucho mayor. Concretamente, Standard & Poors ha estimado que su valor se sitúa entre 296.000 y 313.000 millones de euros.

Si esta agencia y las demás, y en general los financieros que las utilizan, hacen esta estimación ¿se sentirán satisfechos con un saneamiento que no alcanza sino a menos de su sexta parte?

En nuestra opinión, la operación de saneamiento que se propone esta reforma es en realidad un superficial lavado de cara porque el aumento de las provisiones previsto es casi con toda seguridad insuficiente y, por tanto, no resuelve el auténtico agujero que tiene el conjunto de las entidades financieras españolas.

2. La naturaleza de las medidas que se proponen muestran el sinsentido con el que actualmente viene operando la banca. Por un lado se parte de reconocer que hay que sanear a las entidades y que no pueden financiar a la economía porque no lo están. Pero se recurre como fórmula de saneamiento a que ellas mismas dispongan de los recursos necesarios para hacer las provisiones. Cabría preguntarse, entonces, si disponen de esos recursos o no. Si los tienen, el problema radica en por qué no los dedican a financiar la economía, que es lo que con extraordinaria urgencia conviene resolver. Y si no los tienen parece que no tiene sentido pedirles que se saneen poniendo ellas mismas los recursos que se precisan para ello.

3. En principio, si las entidades se limitan a hacer esas provisiones, el saneamiento no costaría nada al erario público, como ha dicho el gobierno. Pero lo que sucede es que, como acabamos de señalar, eso será casi imposible que ocurra si es que las entidades se encuentran efectivamente en necesidad de ser saneadas. De hecho, lo que en realidad contempla la reforma son los incentivos y condiciones que hagan inevitable la fusión de entidades y es en estos casos cuando el gobierno sí pondrá dinero. Lo pondrá, es cierto, en forma de créditos pero sin que nada asegure que no terminen siendo a fondo perdido como en tantas otras ocasiones.

Además, por un lado se amplia el plazo para llevar a cabo las provisiones a dos años para las entidades fusionadas. Y por otro se establece que para disfrutar de las ventajas concedidas a quienes se fusionen será necesario, además de otros requisitos, que la integración eleve el balance de la entidad que compra en un 20% o en un 10% en casos excepcionales. Lo que claramente está pensado para que, cuando se obliga a hacer provisiones que las entidades no pueden asumir, las entidades grandes absorban a las más pequeñas y sigan acaparando el mercado, que es en realidad lo que se va buscando. Y, finalmente, se permite que cuando se hagan fusiones las provisiones se hagan a cuanta de capital y no de resultados, lo que permitirá registrar beneficios y no entrar en pérdidas.

4. El gobierno dice que con esta reforma será posible que el crédito vuelva a fluir a la economía pero lo cierto es que, aunque las provisiones sean necesarias, representan cantidades inmovilizadas. Por tanto, 50.000 millones más de provisiones significan una idéntica cantidad de menos en recursos para conceder financiación. Por tanto, no hay garantía ninguna de que se vaya a cumplir la previsión tan optimista que hace el gobierno.
 La duda en este sentido también proviene de saber que la falta de crédito no deriva solo de que la banca tenga dificultades para acceder a los mercados mayoristas, como dice el gobierno. De hecho, tiene barra libre en el Banco Central Europeo, de donde ha recibido cientos de miles de millones de euros que, sin embargo, no ha dedicado a financiar a la economía.

Sencillamente, porque tiene otros intereses, cubrir lo más posible su descuadre patrimonial y colocarla la liquidez disponible en destinos más rentables (deuda soberana o inversiones en los mercados en donde se están produciendo burbujas especulativas de momento muy rentables).

5. Para colmo, y en contra de lo que circuló en las primeras versiones del texto de la reforma, el gobierno ha renunciado a obligar a que las entidades fusionadas y que van a gozar de ayuda pública estén obligadas a conceder más crédito a las pequeñas y medianas empresas y a los hogares. El decreto tan solo obliga a fijar un “objetivo cuantificado” pero es evidente que esto no tiene por qué significar que vaya a aumentarse.

6. El gobierno también afirma que gracias a este saneamiento podrán bajar los precios de la vivienda.

En principio, cabría pensar que eso sí se podría conseguir en alguna medida. Si la provisión que tienen que hacer las entidades es mayor, estarían más interesadas en vender los pisos de los que disponen a precio más bajo, para evitar tener el dinero de las provisiones inmovilizado. También podría ayudar a eso que el Decreto de reforma obligue a las entidades fusionadas a llevar a cabo un plan de desinversión de activos relacionados con riesgos inmobiliarios durante los tres ejercicios siguientes a la integración.

Pero posiblemente eso es solo la teoría. Lo más realista es esperar que salgan al mercado las viviendas de entidades en situaciones muy delicadas pero no la de los grandes bancos que son, en realidad, los que disponen de un mayor número de ellas y, por tanto, de capacidad efectiva para producir variaciones en el precio de mercado.

Además, aunque baje el precio de la vivienda, los problemas seguirían subsistiendo porque el altísimo nivel de paro, la caída en los ingresos y la falta de crédito hipotecario no permitirían que aumentara la demanda de viviendas aunque bajase su precio, que es lo que realmente ha venido sucediendo desde que estalló la crisis hasta ahora.

Y, finalmente, incluso cabría plantear, en contra de esta otra visión optimista del gobierno, que si las entidades con activos inmobiliarios no los pusieron a la venta cuando no estaban provisionados, lo que afectaba negativamente a su solvencia y presencia en el mercado, como dice el Ministerio, quizá ahora que ya están provisionados tuvieran menor interés aún y les convenga esperar a que lleguen tiempos mejores en el sector. O que se limitaran a crear empresas inmobiliarias para sortear el requisito de la desinversión sin poner los activos a la venta de forma efectiva.

Conclusiones

A la vista de lo todo lo anterior creemos que se pueden establecer las siguientes conclusiones sobre la reforma del sistema financiero que quiere llevar a cabo el gobierno.

1. No es verdad que la reforma vaya a producir un auténtico saneamiento de las entidades financieras. Ni moviliza recursos suficientes ni afronta las verdaderas causas de su insolvencia.

2. No hay argumentos de peso que permitan afirmar, como hace el gobierno, que esta reforma va a permitir que vuelva el crédito a la economía española. Por el contrario, puede decirse que, en la medida en que inmoviliza recursos, va a contraerlo aún más a corto plazo. Que vuelva a medio y largo plazo no depende de que las entidades financieras estén mejor consideradas en los mercados gracias a las medidas que lleva consigo esta reforma. De hecho, los bancos españoles disponen de recursos ilimitados en el Banco Central Europeo y no los utilizan para ello.

3. No es seguro tampoco que esta reforma vaya a garantizar que baje el precio de la vivienda en España. Y si bajara en alguna medida, quedaría por resolver la disponibilidad de los ingresos o del crédito necesario para adquirirlas.

4. El propósito real de la reforma es otro. Se trata de acelerar el proceso de fusiones de entidades porque es de esa forma como se quiere “salvar” al sistema financiero español: concentrándolo en dos o tres grandes entidades privadas que al disponer ahora de todo el mercado podrían disponer ya del capital que han ido perdiendo en los últimos años por su política irresponsable y obtener así beneficios y privilegios extraordinarios.

5. El mapa de entidades financieras al que se pretende llegar con esta nueva reforma tiene muchos inconvenientes y producirá efectos muy negativos sobre nuestras economía:

– disminuirá el empleo en el sector.

– alejará las fuentes de financiación de la actividad económica a la que se supone que sirve, lo que dificultará su apego al terreno y perjudicará al servicio que debe prestar.

– al crearse entidades mucho más grandes, dedicarán su actividad preferente a los grandes mercados y negocios bancarios, deprendiéndose o prestando menos atención a la demanda minorista que es la que realizan las empresas que crean empleo y los hogares que más necesidades tienen de crédito. Es previsible, por tanto, que aumente el racionamiento del crédito y la exclusión financiera de partes cada vez más grandes del empresariado y de la población en general.

– Al obligar a las cajas de ahorros que aún quedan a ir fusionándose con bancos cada vez más grandes será muy difícil o imposible que superen una participación mayor al 25% de estos últimos y entonces, según establece el decreto de reforma, tendrán forzosamente que constituirse en fundaciones de régimen especial. De esa forma la reforma culminará con el expolio vergonzoso llevado a cabo por este gobierno y el anterior para salvar a los banqueros que han provocado la crisis a costa del ahorro, de los ingresos y del sufrimiento del resto de la sociedad.

En resumidas cuentas, la reforma no ataja los problemas de fondo que han dejado sin financiación a las empresas que crean empleo y a las familias, no proporciona remedios que garanticen que el crédito quede asegurado y se limita a favorecer descaradamente los intereses de los grandes bancos españoles.

Esta reforma es un capítulo más, por lo tanto, de la historia de mentiras y fraudes con que se viene desarrollando la crisis de la mano de los poderes más infames del planeta que han conseguido doblegar la voluntad de la mayoría de los gobiernos, como está ocurriendo en España.

http://altereconomia.org/sec/?p=15#more-15

Aprovechan crisis pá #reformalaboral aunque no sirva pá ná 52 reformas desde el Estatuto de los Trabajadores en 1980


52 reformas desde el Estatuto de los Trabajadores en 1980
El informe que ha realizado la Fundación 1º de Mayo señala las claves de las reformas laborales que se han venido sucediendo en España desde la promulgación del Estatuto de los Trabajadores en 1980 y la repercusión que han venido produciendo estas reformas en materia de contratación y empleo.[DESCARGAR PDF]

El discurso convencional plantea que el principal factor determinante de la mayor intensidad de la crisis en España radica en la rigidez de las instituciones laborales, especialmente en la regulación legal de la contratación, el modelo de negociación colectiva y la legislación de la protección sobre el desempleo.

La evolución del mercado de trabajo en el último ciclo económico pone de manifiesto que, en la etapa expansiva −entre los años 1995 y 2007−, se creó un importante volumen de empleo.

No parece coherente defender que la misma regulación laboral que no frenó este crecimiento sea la principal causa de la crisis.

La existencia de una legislación laboral para el conjunto del Estado no ha impedido la desigual intensidad territorial de la crisis, producto de sus diferencias en materia de estructura económica y productiva, como pone de manifiesto la diferencia de 18 puntos entre la Comunidad con mayor tasa de paro −Andalucía, con el 30,9 por ciento− y la que registra la menor (País Vasco, con el 12,6 por ciento).

Las crisis económicas no tienen sus causas ni sus respuestas en la regulación del mercado de trabajo, sino que el mercado de trabajo termina reflejando algunas de las consecuencias y efectos de la crisis, especialmente en forma de destrucción de empleo y de precarización del mismo.

La salida de la crisis del empleo no depende de las políticas laborales, sino de otras políticas −horizontales y sectoriales− que deben cobrar un mayor protagonismo a la hora de afrontar los retos estructurales de la economía española ya que, sin ellas, las medidas estrictamente laborales ven reducida sensiblemente su eficacia y, a la inversa, si se desarrollan adecuadamente permitirán que las medidas laborales desplieguen todo su potencial.

Las reformas laborales, que se han venido produciendo sin el consenso de los agentes sociales, junto a ser socialmente injustas, han influido de manera decisiva en el incremento de la temporalidad y la precariedad laboral en momentos de crecimiento económico, mientras que en situaciones de crisis, no solo no han evitado la destrucción de empleo, sino que ha hecho que ésta sea mucho mas vulnerable a los cambios de ciclo.

En el período 1985-1991, después de la reforma laboral de 1984 que flexibiliza la contratación temporal, en un escenario de expansión económica, se inicia el desarrollo de un modelo de crecimiento con baja capacidad de creación de empleo, dando comienzo a la “era dorada” de la contratación temporal, que persistirá hasta nuestros días en que, −a pesar de la fuerte destrucción de empleo temporal, como consecuencia de la crisis−, el mercado de trabajo español sigue registrando la tasa de temporalidad más alta de la Unión Europea

Durante la segunda mitad de los años 80 se registra un notable incremento de la contratación temporal en España, en paralelo a una progresiva segmentación del mercado de trabajo, consolidándose así un modelo característico del mercado de trabajo español para el que se ha acuñado la denominación de “flexibilidad en el margen: un modelo asimétrico, organizado en torno a la facilitación a la contratación temporal no causal que se ha intensificado en las décadas siguientes configurandouno de los rasgos estructurales del mercado de trabajo español.

En el periodo 1991-1994, se produce la reforma de 1992, en un escenario de crisis económica, destrucción de ocupación y persistencia de elevada temporalidad del empleo.

Esta reforma, no evita la destrucción de empleo, pero si impulsa en la práctica contractos temporales estructurales.

En 1994 se produce una nueva reforma laboral que fracasa en la negociación colectiva y se sigue constatando que la elevada temporalidad del empleo es funcional al modelo de crecimiento español

El período 1995-2007, esta presidido por una prolongada etapa de expansión económica, fuerte creación de empleo y consolidación de desequilibrios estructurales del patrón de crecimiento, non un notable protagonismo de la construcción.

El empleo alcanza 20 millones de personas, produciéndose un aumento sustancial de la población activa, debido a la incorporación de mujeres e inmigrantes.

La reforma de 1997, acordada con los agentes sociales, fomenta la estabilidad del empleo, con los límites propios del modelo productivo instalado en nuestro país.

En 2002 la reforma que se promueve abarata los costes del despido.

La reforma de 2006, acordada con los agentes sociales, impulsa la reducción de la temporalidad del empleo, con escasa incidencia en los albores ya de la actual y prolongada crisis económica.

La caída en la actividad económica, que se inicia con la crisis de 2007, ha tenido un notable impacto sobre el mercado de trabajo, especialmente en términos de destrucción de empleo.

Así, entre los años 2008 y 2011 se han perdido en España cerca 2,1 millones de puestos de trabajo, que suponen una tasa de decrecimiento para el conjunto del período del 10,4%.

El resultado de ello es un descenso de 6 puntos porcentuales de la tasa de empleo al final del período −hasta el 47,6%− y un fuerte aumento de 10,5 puntos en la tasa de paro, hasta un valor del 20,9.

En este contexto la reforma laboral de 2010, se plantea como un objetivo central atajar la destrucción de empleo y reducir la segmentación del mercado de trabajo, atribuyendo  ambos fenómenos a las debilidades del modelo de relaciones laborales en España.

La Ley 35/2010 incluye una serie de medidas que inciden en materias como la contratación temporal, la flexibilización de las causas del despido o la flexibilidad interna.

Pasado más de un año tras su aprobación, la Ley 35/2010 no ha producido los resultados previstos por sus promotores: ni se logrado frenar la destrucción de empleo, ni se ha atajado la segmentación del mercado de trabajo.

Este fracaso fue reconocido por el propio gobierno, que en el año 2011 aprueba el Real Decreto ley 11/2011 de 26 de agosto; una norma que, en flagrante contradicción con el discurso expresado en las políticas anteriores, establece un insólita suspensión temporal de la regla relativa a la limitación en el encadenamiento de contratos temporales, bajo la justificación de “evitar efectos indeseados de no renovación de contratos temporales y en favorecer el mantenimiento del empleo”.

Finalmente, se procedió a la reforma también unilateral de la negociación colectiva.

Esta norma ha suscitado el rechazo expreso de las organizaciones sindicales, tanto por razones de forma −en la medida en que se adoptó unilateralmente− como de contenido, considerándose que incide en los aspectos más regresivos de la reforma del ET emprendida en 2010: da prioridad al convenio de empresa, impone a las partes un arbitraje vinculante, y apuesta por la flexibilidad interna de las empresas sin mejorar los mecanismos de participación de los representantes de los trabajadores.

Las previsiones realizadas sobre el empeoramiento de la situación económica, tanto a nivel nacional e internacional −que apuntan a la recaída en una recesión− han redoblado la presión a favor de una nueva reforma laboral de mayor calado que las realizadas en los dos últimos años.

Frente a estos argumentos, es necesario plantear, a corto plazo, profundizar las actuaciones destinadas a mitigar las consecuencias más inmediatas de la crisis, tales como: el aumento de la inversión pública y privada para frenar en primer lugar la destrucción de empleo; medidas de carácter financiero que hagan fluir el dinero a las empresas y personas, y el reforzamiento de la protección social, a través de actuaciones complementarias para quienes hayan agotado o agoten las prestaciones, y para las familias cuyos componentes estén todos en situación de desempleo.

Asimismo es precisa la puesta en marcha de una estrategia de intervención a más largo plazo con el fin de promover una reorientación del modelo productivo sobre bases económicas más sólidas, que favorezca a su vez la creación de más y mejor empleo, mayores cotas de justicia social y sostenibilidad medioambiental, el impulso de potenciales actividades emergentes en los diferentes sectores, así como cambios sustanciales de las políticas de gestión de las empresas españolas (tradicionalmente orientadas, en términos generales, a la búsqueda de la competitividad vía reducción de precios y costes laborales).

Unas actuaciones que deberían orientarse a promover objetivos como: la reducción real de la segmentación del mercado de trabajo, combatiendo el uso injustificado de la  contratación temporal o el recurso generalizado a la subcontratación; la adopción consensuada, con la participación de los trabajadores, de mecanismos de flexibilidad interna que favorezcan la adopción de medidas alternativas a la destrucción de empleo en situaciones de crisis; o el enriquecimiento de los contenidos de los convenios colectivos en aquellos temas relacionados con el fomento de la productividad activa −es decir, acompañada de la creación de empleo− tales como la innovación y la formación.

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¡Fraga y cierra España!


¡Fraga y cierra España!

Francisco Javier González
Dice un refrán español que “a cada puerco le llega su San Martín”. En Canarias diríamos cochino pero para el caso que nos ocupa no me vale. Cochino, incluso cerdo, se me antojan cariñosos, además de que ni estamos en San Martín ni en Canarias la “matazón del cochino” -antaño fiesta familiar y entrañable- es por ese día.
Tampoco ha sido ni el mochazo ni la cuchilla del carnicero los que han acabado con su retorcida y perniciosa vida. Han sido solo los años y los pulmones. En la cama.
En domingo, “Día del Señor” y con misa funeral posterior en la Catedral de Santiago y otra inmediata en la capitalina de la Almudena. Con la Real Banda de Gaiteros de Ourense incluidos, sin haber sido juzgado por sus hechos ni mostrar nunca un mínimo arrepentimiento, más bien reafirmándose en ellos y vanagloriándose de los mismos.

El dueño de la calle, que presumía de haber dejado plantada a la imponente Ava Gardner y se bañaba en “meyba” en la radioactiva playa de Palomares, al que el arzobispo compostelano acaba de considerar como “un hombre de bien”, la ha palmado en olor de multitudes…políticas.
No creo que las familias de Grimau, de Ruano, de los muertos en Vitoria o Montejurra, o los tiroteados en las calles de la metrópoli participen del coro de turiferarios encabezados por el Borbonato -padre, hijo y supongo que hasta yerno- inspirados por “su lealtad a España” y su papel como “gran servidor del estado” y seguidos por los cavernarios de la derecha hispana con su también gallego jefe de filas al frente, para quién “Manuel Fraga actuó guiado por dos principios: el amor a España y el entendimiento de la política como un servicio público. Es el ejemplo de la apuesta por la política, la reforma y las instituciones para la resolución de los problemas que a todos nos afectan.
Si la historia de España en estos años, es una historia de éxitos y prosperidad es, en parte, gracias a hombres como él que con su generosidad crearon las bases de la democracia en la que vivimos hoy”. Otros, como el cachanchán de las Azores, proclama que con Fraga “muere un patriota, un servidor de España” mientras que su esposa, alcaldesa neófita de la Villa y Corte, se emperra que al ínclito D. Manuel hay que dedicarle una calle o una plaza madrileña.
Más duro se me hace entender las expresiones de los responsables psoeísticos como Zapatero, que subrayó en su telegrama de pésame “el reconocimiento y respeto que merecen una trayectoria tan definida por el servicio público como la suya y tan importante también para la consolidación de la democracia española” o Rubalcaba para quien el finado “ha sido un hombre clave para nuestra historia política. Me gustaría quedarme con el Fraga padre de la Constitución que nos ha permitido vivir en esta democracia ya sólida y solvente”.
Algo más moderado fue Carrillo, para quien Fraga, “fue un hombre muy de derechas, muy autoritario y muy empecinado en sus ideas y en sus actitudes” destacando “su capacidad para adaptarse a los tiempos”, elogiando además “su papel positivo en la aprobación de la Constitución”.
Fraga no fue culpable de crímenes de guerra. Solo lo fue de los de la postguerra porque cuando estalló la sublevación fascio-militar que provocó la Guerra de España aún no tenía 14 años. Edad para ingresar en los cachorros de la Falange pero no para ir al frente, así que, como a algunos militares de retaguardia, “el valor se le supone”.
Tomó partido de entrada y puso su indudable inteligencia y preparación intelectual al servicio de los que sembraron las cunetas y descampados de España y sus colonias africanas de cadáveres y las prisiones de miedo y dolor en los años sucesivos. Su opinión, siempre mantenida y reiteradamente expresada es muy clara al respecto “El glorioso alzamiento popular del 18 de julio de 1936 fue uno de los más simpáticos movimientos político-sociales del mundo”.
¡Qué felices eran entonando, caralsol y a voz en cuello, cánticos religiosos y patrióticos en los Salones de Fyffes, en La Isleta, en Gando, en Tefía… los antes malvados presos “rojos” -entre ellos varios de mis tíos- a los que el simpático movimiento salvador había liberado drásticamente de sus errores!
Tan simpático fue todo que las descarnadas calaveras de los asesinados siguen mostrando permanentemente la blanca sonrisa de sus dientes. Salen riéndose de los Pozos de Arucas o siguen riéndose en la Sima Jinamar, en la Mar Fea, en las Cañadas del Teide, en los pinares del Paso o ligados aún a sus potalas.
El coro de plañideras políticas de todos los pelajes cantando las alabanzas fúnebres del supuestamente democratizado fascista pone en evidencia la realidad de que el enano dictador dejó todo atado y bien atado con monaguillos muñidores ilustres como el finado, pero para entender en su integridad el papel de Fraga hay que situarlo en la historia:
Al acabar la Guerra de España los vencedores entienden la necesidad de crear un entramado político en que sustentar el Régimen.
Así agrupan a todas las derechas en la Falange Española Tradicionalista y de las JONS como armazón central a la que, incluso, la Ley del 6/11/41 equipara fiscal y tributariamente al propio Estado. Falange Española se va transformando en “Movimiento” en el que encaja perfectamente la ambiciosa figura de Fraga que ya desde 1945 había entrado a las Cortes franquistas como letrado y que en 1956, como director del Instituto de Estudios Políticos del franquismo comienza a diseñar las futuras salidas para la dictadura que garantizara la continuidad de las ideas tras su inevitable declive.
En 1957 se crea la Secretaría General del Movimiento con José Solís como Ministro Secretario General. Dentro del nuevo organismo supremo del fascismo español se agrupaban, además de la Organización Sindical, las Delegaciones Nacionales de Provincias, de Juventudes, de la Sección Femenina, de Organizaciones, de Auxilio Social, de Educación física y deportes, de Asociaciones y la de Prensa, propaganda y radio que heredó la emisora regalo de Goebbels a Franco para que RNE comenzara sus emisiones. Manuel Fraga se encargó de dirigir la Delegación Nacional de Asociaciones, un potpurrí que agrupaba a las hermandades de excombatientes, las de excautivos, las asociaciones de profesorado de E. medias y superiores, las de magisterio y primaria, las asociaciones familiares y profesionales, al SEU ….
Ese mismo año 57 en que Fraga llega a la cúspide del Movimiento fascista se constituye la Comunidad Económica Europea y la eficacia y el éxito económico que en sus inicios supuso impulsó en 1962 al gobierno franquista a solicitar conversaciones de adhesión a la misma, pero a las reuniones en junio del IV Congreso del Movimiento Europeo acude una delegación española de no afectos al franquismo -salvo los comunistas que son excluidos- y se produce el llamado “Contubernio de Múnich” que exige, previas al posible ingreso en la CEE, la democratización, las libertades públicas individuales y colectivas y el respeto a “las entidades naturales” refiriéndose veladamente así a las naciones y colonias que agrupaba el estado fascista.
El régimen español moviliza a todas sus organizaciones, concentra masas en repulsa, y llena de epítetos contra “los traidores, los rojos y los comunistas subversivos” toda la prensa. Franco, en una multitudinaria y orquestada concentración en Valencia, proclama que la causa de la enemistad europea era “la infiltración comunista en Europa que con su acción solapada influye en la mayoría de los órganos de opinión siendo raro el que no se encuentra parasitado por el oro soviético” pero tanto Franco como las dos piezas claves de la Falange -Solís y Fraga- saben que su supervivencia precisa de un cambio de imagen y en julio se constituye un nuevo gobierno del fascismo.
Entra con fuerza el Opus Dei con López Bravo y 4 ministros más, mientras la Falange se refuerza con el renovado papel de Solís y con la entrada de Fraga al Ministerio de Información y Turismo, con la portavocía pública del gobierno.
Es ocupando tal poltrona ministerial, responsable de las mayores operaciones de blanqueo de cara del franquismo como los “25 Años de Paz” -y “Ciencia” añadía el vulgo- o el “Spain is different”, cuando asume y justifica el asesinato legal de Julián Grimau -al que denominó “ese caballerete”- o se dirige telefónicamente al padre del estudiante Enrique Ruano, “suicidado” por la policía española, amenazándolo con represalias sobre su otra hija Margot si continuaban las protestas por el burdo asesinato.
Es en ese ministerio, en el que perdurará hasta el 69, en el que se convierte en la clave para el sostenimiento y la prolongación del régimen, misión que enlazará con su Vicepresidencia del Gobierno de España y con el Ministerio de la Gobernación, el de los temidos calabozos de Puerta del Sol.
Continuará luego ese esfuerzo salvador del Régimen con sus trabajos como “Padre” de la Constitución que logran -con la complicidad culpable de una izquierda desnortada- que el fascismo se prolongue a través del sucesor nombrado por Franco “a título de Rey” el Borbón Juan Carlos.
Es esta prolongación fascista en el tiempo la que puede explicar el resultado final y casi actual de uno de los procesos que Fraga se encargó de maquillar desde su ministerio: el asesinato a garrote vil de los militantes cenetistas Francisco Granados y Joaquín Delgado.
Falsamente acusados de un delito de terrorismo tras la explosión de dos pequeños artefactos que estallaron el 29 de julio de 1963, uno en la sección de pasaportes de la Dirección General de Seguridad y el otro en la Delegación Nacional de Sindicatos con el resultado de algunos heridos leves al fallar un detonador y adelantarse la primera explosión y detenidos dos días después, “confesaron” su autoría tras seis días de torturas policiales e inmediatamente, sin contar con ninguna otra prueba, el día 11, se anuncia su enjuiciamiento a las 48 horas siguientes.
El día 13 de julio, nombrado un militar no letrado sin previo conocimiento de la causa para su defensa, son condenados a muerte por el
Juzgado Militar Especial Nacional de Actividades Extremistas y ejecutados a garrote vil el día 17 tras contar con el enterado del cristiano caudillo Franco y la protección de la propaganda fraguista.
Ya desde el momento de su detención y antes de la parodia del juicio el Consejo Ibérico de Liberación, la organización clandestina de los dos anarquistas, emitió un comunicado indicando que la autoría del atentado no correspondía a los detenidos, pero años más tarde los verdaderos autores afirmaron su autoría por escrito ante notario.
Con esas declaraciones, en las que Antonio Martín Bellido y Sergio Hernández se responsabilizaban del hecho, los familiares de los asesinados “legalmente” -la viuda de Granados y el hermano y la sobrina de Delgado- presentan en febrero del 98 recurso de revisión de la sentencia ante el Tribunal Supremo, recurso que es rechazado en marzo del 99 en aplicación de la Ley Procesal Militar.
Presentado recurso de amparo constitucional para que se admitan los medios de prueba suministrados por los familiares y admitidos estos en julio de 2004 se admite el amparo y se celebra nuevo juicio presentándose en el mismo los autores del hecho y sus entonces mandos orgánicos, pero la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo da, el 18 de diciembre de 2006, un nuevo carpetazo a todo el asunto basados en la supuesta no credibilidad de los declarantes “a causa del tiempo transcurrido desde el hecho”, nueva prueba de la absoluta vigencia del franquismo exaltado, loado y, sobre todo, prolongado por Fraga.
Razón tiene su discípulo predilecto, el pseudotejano amigo de Bush, cuando asegura que “términos como Transición, Constitución y PP son sencillamente incomprensibles sin Manuel Fraga”. Le faltaron términos como fascismo y dictadura que, sin Fraga, tampoco se comprenderían.
Cuando en 2007 en “El Faro de Vigo” comparaba la figura de Franco en España con la de Napoleón en Francia, declaraba tajante que “el franquismo ha sentado las bases para una España con más orden” nos dejaba su testamento político. Lo dicho: todo atado y bien atado en gran parte gracias al Gaitero Mayor del Reino.

PUBLICADO POR ARGENPRESS EN 11:15:00 

Gobernación y “herencia recibida” El mantra que encierra la falsa farsa y estrategia del PP


Gobernación y “herencia recibida”

Publicado en 04 diciembre 2011 por juan

Federico Mayor Zaragoza – Comité de Apoyo de ATTAC España

Cuando escucho a tantos líderes “in pectore” comentando la magnitud de “lo que se encuentran”… pienso en el cuento ruso de “Los tres sobres”, que publiqué hace años (El País, 13 de noviembre de 1982) y que es adecuado resumir ahora cuando, siguiendo una inveterada costumbre, quienes van a asumir responsabilidad se curan en salud exagerando de entrada la situación, a pesar, en el caso concreto que ahora comento, de que en muchos casos ya conocían la extensión y profundidad de las heridas por su propia experiencia “casera” en las Comunidades Autónomas en las que gobernaban desde hace tiempo.

No son pocos los previsibles curanderos que hablan de la imperiosa necesidad de “reformas estructurales”, así, en genérico… como en el cuento ruso:

“¿El nuevo Rector todavía habla bien de usted?”.

Asentí vigorosamente, haciendo con los labios y la cabeza gesto de convicción plena, que quizá logró ocultar mi sorpresa.

“Pues dejará de hacerlo, ya lo verá”, me comentó un conocido científico ruso de visita en la Universidad de Granada. Su respuesta, considerando inexorable que mi sucesor hiciera recaer sobre mí buena parte de sus infortunios me había causado gran perplejidad.

Al advertirlo continuó: “¿Conoce la historia de los tres sobres?

Es un viejo cuento ruso que se aplica a todas las transmisiones de responsabilidad. En el momento del relevo, el que se va entrega discretamente al que llega tres sobres, numerados 1, 2 y 3, y le dice que los guarde en el cajón central de su despacho y que cuando esté muy apurado los abra en el mismo orden.

Pasados los primeros días, a veces las primeras semanas, se desvanecen las favorables perspectivas iniciales; todo está muy difícil, los problemas son muchos y muy acuciantes… y, en la soledad de su oficina, el nuevo en el cargo decide abrir el primer sobre que le dejara su antecesor.

La carta que contiene dice escuetamente: “Hable mal de mí. La culpa la tengo yo”…

Incluso a pesar suyo, la aplicación de esta fórmula se revela positiva y, en efecto, transcurren varios meses en los que la referencia a los errores anteriores, al “lamentable estado en que me han dejado todo esto” o “la falta total de visión de mi predecesor”, etc., permite ir trampeando la situación.

Pero, claro está, llega un momento en que la toma de posesión queda ya demasiado lejos para escudarse en ella.

Y las cosas no van muy bien, para qué negarlo, porque es difícil, muy difícil, que las cosas, cada vez más complicadas, puedan mejorarse de forma patente, y se llega otra vez a una situación en la que sólo y acosado abre el cajón central de la mesa y extrae el segundo sobre. Su contenido reza así: “Con las presentes estructuras nada puede hacerse.

Cámbielas”. La reforma estructural proporciona a nuestro hombre grandes satisfacciones personales y origina brillantes expectativas.

Durante algún tiempo, las modificaciones introducidas -algunas de ellas tan irrelevantes, hay que reconocerlo, como pasar los negociados de la planta segunda a la sexta y los archivos de la sexta a la segunda- confieren buena imagen y se reciben plácemes de los superiores.

Pero, aunque sólo sea por la propia erosión que produce el ejercicio de cualquier cargo, cuando no por la más frecuente razón de ineficiencia o incompetencia en su desempeño -y aquí mi colega ha adoptado una expresión sombría y fatalista- se llega a un punto, más o menos tarde, en que tampoco las estructuras son ya remedio para los graves problemas que por doquier rodean al protagonista de este relato.

Las circunstancias son tales que, aun sabiendo que se trata de su último recurso, abre nerviosamente el tercer sobre: “Vaya escribiendo a prisa otros tres sobres para su sucesor. Su cese es inminente”.

Con frecuencia, desde entonces, he recordado esta espléndida historieta rusa. Hoy lo hago de nuevo, con la profunda complacencia con la que el fundamental cambio operado en nuestro país permite recontarla…

Y, como entonces, pero en mayor grado todavía, podemos matizar el cuento porque no se trata de ceses fulminantes en el relevo de la Administración del Estado, sino de una ordenada transferencia de funciones de acuerdo con los resultados de las urnas.

Además, porque -con independencia de que en ocasiones las del primer sobre puedan ser merecidas y las del segundo razonables- la alternancia del poder, propia de un país democrático, ahuyenta el mandato imperativo del tercer sobre y, sobre todo, porque los que ocupan cualquier cargo en países realmente libres se saben observados por el gran protagonista de la democracia: el pueblo.

Y el pueblo sabe bien el significado del cuento ruso de los tres sobres…

 

http://federicomayor.blogspot.com/

Los primeros errores del PP por Juan TORRES LOPEZ de OBLIGADA LECTURA


Los primeros errores del PP

Publicado en 26 noviembre 2011 por amalia

 

Juan Torres López – Comité Científico de Attac

La funesta gestión de la crisis que ha hecho el gobierno del Partido Socialista, el silencio de su militancia y de sus parlamentarios y su completa falta de fidelidad a sus compromisos electorales ya han pasado factura, una factura que ahora no solo van a pagar los dirigentes que actuaron convencidos de las ventajas de obedecer sin más a los grandes poderes o de la sabiduría de sus asesores neoliberales sino la población trabajadora y la parte más necesitada de la sociedad española.

Pero eso es ya agua pasada. Ahora lo preocupante es que todo indica que el Partido Popular se encamina a cometer los mismos errores.

Las declaraciones de Rajoy pidiendo algo de tiempo a los mercados son de una ingenuidad pasmosa, solo propia de quien de verdad se ha creído la mentira que día a día le ha ido trasladando a la sociedad: que el culpable de todo lo que pasaba era Zapatero y que cuando éste se fuese las aguas volverían a la calma.

Como anticipé en otros artículos, los especuladores que dominan los mercados no dan cuartelillo precisamente porque sus ataques a las economías no tienen que ver ni con la ideología de quien las gobierna y ni siquiera con las políticas que llevan a cabo. ¿O es que acaso el gobierno español no ha sido un fiel cumplidor de sus exigencias en los últimos tiempos?

El primer error del Partido Popular, a tenor de esas declaraciones de Rajoy, o la primera nueva mentira (si es que no se lo creían y lo dicen) es creerse que los especuladores iban a dar un respiro y esperar tranquilos a que el nuevo gobierno empezase a actuar como un nuevo alumno, amigo y aún más disciplinado.

Lo que sabíamos que con toda probabilidad iba a ocurrir es todo lo contrario, que los especuladores aprovechen justamente esta etapa de interinidad para forzar los ritmos, para tratar de marcar nuevos máximos de exigencias y sacar mayores ventajas, sabiendo que lo que ahora está en juego no es la estúpida idea de cambiar a los malos por los buenos, como pregonan todos los medios de la derecha cavernícola, sino la prontitud con que se hace evidente la situación real del sistema financiero español, la forma en que los acreedores europeos tratarán de cobrar cuanto lo que les deben y el modo en que esa factura se le va a pasar a los españoles.

Por eso es mucho más que previsible que, en lugar de bajar, como decían los demagogos tertulianos de derechas en las últimas semanas, la prima de riesgo española suba más e incluso que fuerce la suscripción de ayudas (como la ya anunciada del Fondo Monetario Internacional) que no harían sino reforzar la posición negociadora de los bancos internacionales, que es lo que se busca.

Y este efecto, llamémosle de tránsito, va a estar posiblemente agudizado y se va a materializar casi con toda seguridad en las próximas semanas y meses en otro aún más grave porque el segundo error que está manifestando el Partido Popular es creerse que la solución al problema que tiene la economía española viene solamente del cambio de gobierno.

Una simpleza, porque lo único que de verdad nos podría sacar del problema no es quitar a Zapatero y poner a Rajoy sino un cambio de políticas (que fue justamente lo que no quiso o no se atrevió a hacer el partido socialista paralizado por el cesarismo que lo domina) y lo que está anunciando el PP es todo lo contrario: fortalecer las que se venían aplicando.

Aumentar los recortes, reducir el gasto y poner en marcha con más fuerza aún las llamadas políticas de austeridad (que, como he repetido varias veces en realidad no lo son porque no implican, austeridad en sentido estricto ya que no combaten los verdaderos despilfarros y no hacen nada por aumentar los ingresos fiscales), solo va conseguir que disminuya aún más la capacidad de generación de ingresos de nuestra economía y, por tanto, que a medio plazo (e incluso a corto si son muy radicales) sea más difícil que España pueda hacer frente a sus compromisos de pago.

Y como los especuladores no son tan tontos ni ingenuos como los políticos, sino mucho más realistas, como tienen menos anteojeras ideológicas y actúan con mucho más pragmatismo saben perfectamente que eso es lo que va a pasar, de modo que lo que harán será acelerar su presión y reforzar sus posiciones a corto plazo, estrangulando aún más las condiciones de financiación de la economía española y haciendo así mucho mayor negocio inmediato.

Lo que se dispone a hacer el Partido Popular no es sino más de lo mismo que ha hecho el gobierno de Zapatero (con el resultado político que hemos visto y con la ineficacia económica fácilmente comprobable cuando estamos de nuevo al borde de la recesión) solo que más rápido y, si hace falta, sin anestesia.

Las declaraciones de los dirigentes populares y la guerra de posiciones que venimos observando en los últimos días, creo que no dejan lugar a dudas.

Los mercados apretarán las tuercas. Su presión a base de rumores y prisas irá subiendo la prima de riesgo. Los gobiernos de Alemania y Francia y las autoridades del Banco Central Europeo se limitarán a dar palmadas en las espaldas y a exigir con celeridad nuevas y más profundas reformas estructurales (ese eufemismo vergonzante que simplemente equivale a quitar ingresos de las rentas más bajas para dárselos a las más altas).

Presionarán para poner de evidencia la situación patrimonial de la banca española, que es, junto a una elevación muy alta de la prima de riesgo, lo que justificaría la concesión de un préstamo internacional voluminoso a España.

Con el se cerraría el círculo pues sería la excusa perfecta para que la población termine por entender que los recortes ahora mucho más fuertes son imprescindibles y la forma de que los bancos alemanes y franceses cobren lo más pronto posible.

Algo cada vez más urgente porque los especuladores ya empiezan a apuntar a Alemania, la pieza mayor que tarde o temprano terminarán abatiendo en esta temporada de caza que las irresponsables autoridades europeas no han querido cerrar para ir dándole poco a poco el poder a los llamados tecnócratas que no son en realidad sino ex directivos de los bancos más tramposos del mundo.

Entonces se pondrá en marcha la segunda fase de reformas que Zapatero no ha llevado a cabo, las los que tienen que ver con la privatización de los servicios públicos que es, en realidad, lo que se viene buscando conseguir desde hace años.

Las voces que en el interior se irán elevando para echar la culpa de todo esto a la herencia recibida (una vez que se vaya produciendo el traspaso de poderes, aunque algunos ya lo anuncian incluso sin verlos) y en este caldo de cultivo me temo que la población se va a encontrar tan desconcertada como desasistida.

Artículo publicado en Sistema Digital

http://www.attac.es/los-primeros-errores-del-pp/

Los buenos bancos malos… y los desguaces de Montoro


Los buenos bancos malos… y los desguaces de Montoro

Manuel Pascua Mejía 15/11/2011
            Ahora el catedrático de hacienda pública Cristóbal Montoro se descuelga en la Asociación de promotores inmobiliarios de Barcelona (APCE) con la idea de crear un Banco Malo en el que el “Estado y los privados compartan los riesgos y que sirva para movilizar todos los excedentes de vivienda de la banca”.

Dicho así hasta suena bien y dado que al presidente de APCE Sr. Joaquim Reyna le ha parecido de perlas, mucho me temo que estamos ante una más de las múltiples ocurrencias hispánicas en las que llamamos de una manera a lo que es otra.

El término bad bank se lo debemos al brillante analista David Roche que lo define claramente como un pseudo-banco al que se trasladan los activos tóxicos de un banco ordinario determinado. ¿Y ya está? No, claro.

La idea es que la toxicidad de una entidad financiera no recaiga sobre sus clientes con depósitos, sino sobre los accionistas y dueños del banco. No basta, pues, con hacer lo que sugiere Montoro, esto es, traspasar los activos inmobiliarios a una cosa a la que se le llama banco malo.

Eso, de nuevo, es hacer trampas al solitario porque, simplemente, se estaría creando un “parking” para activos tóxicos cuya toxicidad no se quiere reconocer. En cierta manera sería como si a un desguace de coches lo llamáramos “Mal concesionario” y nos creyéramos que lo que contiene son, efectivamente, coches… vendibles a precio nuevo.

La figura del “Buen Banco Malo” busca limpiar los balances de los bancos que están “cargados” con activos tóxicos sobrevalorados y permitirles volver al negocio crediticio que les es propio sin que lo paguemos ni sus clientes ni los contribuyentes.

Para ello, se traspasan los activos infectados al banco malo A PRECIOS DE MERCADO y no al precio contabilizado y se define legalmente un plazo lógico de amortización de la depreciación o pérdida, unos 5 años máximo dada la velocidad de los mercados financieros. De esta manera, la pérdida contable la asumen los accionistas del banco y no sus depositantes y clientes y el banco puede, ya limpio de polvo, paja y mala imagen, volver a su negocio crediticio.

Lo que propone Montoro es traspasar los activos a precio contable, lo que resulta un engaño pues el mercado ya ha dicho desde hace 30 meses que ése no es el valor real (recordemos, solo el necio confunde valor con precio) y, de hacerse semejante patochada, los activos tóxicos seguirán chupando recursos del sistema y no habremos ganado nada, al contrario.

¿Y qué pasa si los accionistas de los bancos, una vez limpiados, no pueden asumir la depreciación por más que la amorticen en cinco años? Pues lo que pasa en cualquier otra empresa: o se liquidan, o se recapitalizan o se nacionalizan así sea temporalmente.

NGB, el engendro financiero nacido de la fusión de Caixa Galiza y Caixanova, acaba de marcarse un banco malo al que ha bautizado UGAS, Unidad de Gestión de Activos Singulares, que ya es jeta, a la espera de lo que pase el domingo en las urnas, según declaración de su presidente.

Desconocemos el monto de los tóxicos “singulares”, pero podemos hablar de entre los 11.500 millones que reconoce NGB hasta los 18.000 largos que les atribuyen algunas fuentes y cuya valoración real está en torno a los 4.200 millones. O sea, una toxicidad de entre 11.300 y 17.000 millones que NGB debería amortizar en 5 años.

En román paladino, entre 2.260 y 3.400 millones que cada año durante cinco años deberían absorber sus accionistas. ¿Alguien quiere apostar conmigo a que los accionistas siguen cobrando sus dividendos sin absorción alguna? Quedémonos con las palabras de David Roche en el WSJ hace dos años:

“Desesperados por preservar el valor de unos activos inflados por esta enorme burbuja de liquidez, los políticos han rechazado la solución dolorosa.

Las inyecciones de liquidez, los planes de rescate, la garantía de los depósitos y los paquetes de estímulo fiscal intentan sostener los precios de los activos, cuando lo que hace falta es que caigan hasta su valor real para que puedan ser limpiados. Los políticos sólo han prolongado la crisis.”

 

Más textos de: Manuel Pascua

El Debate a tres: PP, PSOE e IU….


El Debate a tres: PP, PSOE e IU….

Sobre el papel…
Aunque como todos sabemos la configuración de la campaña electoral de 2011 no ha dado lugar a la participación en debate de más partidos políticos (solo PP y PSOE) ni a más debates televisados, lo cual habría sido deseable, siempre podemos recurrir a la palabra escrita.
Cierto es que ya a estas alturas de la campaña se ha dicho casi de todo de los respectivos programas y cierto es también que hay un descreimiento popular en torno a los contenidos de los mismos, incluso se habla del “programa oculto” del PP.
Bueno, en concreto eso me lo dijeron a mi sobre unas medidas de recorte considerable de la AAPP, que para sorpresa del que me lo decía le demostré que esto estaba escrito en el programa electoral del PP…
Por tanto, como la mejor de las prácticas ciudadanas, seamos rigurosos con la palabra escrita en los programas y comparemos, a modo de debate dialéctico escrito, los contenidos de los programas, pues al menos uno de ellos será el que gobernará a buen seguro los próximos cuatro años y  por si lo piensan incumplir, sería una posibilidad, como ciudadanos estamos creando ejemplo, marcando estilo y rigor, en esto de los incumplimientos… a ver si el mensaje cala mas allá de nosotros…
De entrada sí que hay diferencias: el programa electoral del PP es el más extenso, seguido del PSOE y el programa de IU es menos de la mitad que el primero.
Sin embargo esto no afecta al contenido, pues las medidas son mucho más concretas en el caso de IU que en el del PP, al que acompañan un sinfín de lujosas ilustraciones a colores de los que los otros carecen.
Me van a permitir la licencia, pero de todos, el más difícil de leer ha sido el del PP, puesto que la estructura elegida: introducción, diagnóstico y medidas a plantear, no hacía más que repetir y repetir las mismas ideas, sin apenas contenido distinto.
En cuanto a claridad de planteamientos, los otros dos, IU y PSOE, ganan frente al del PP…algo, que como veremos se repite con otras cuestiones más de fondo. Podríamos incluso haber titulado esta entrada “el programa del PP frente a los de IU y PSOE” pues es claro que difiere mucho con los otros.
Más diferencias: El programa de IU ha sido elaborado a través de la celebración de 500 asambleas en las que han participado 15.000 personas. El programa del PSOE se ha elaborado por 300 militantes junto con 1.200 ciudadanos y expertos nacionales e internacionales y finalmente aprobado por la Conferencia Política del PSOE.
De la participación en la elaboración del programa del PP no sabemos nada, este espacio se sustituye por una carta firmada por Mariano Rajoy afirmando que “el cambio en España ya no puede esperar” y que sustituye a la introducción que los otros dos programas hacen del estado de la crisis y cómo afecta esta a España.
Para salir de la crisis IU propone “9 revoluciones” y 58 medidas con las que superar el capitalismo, aunque “no renunciamos a la gestión de lo inmediato”. PSOE para recuperar la economía propone “cuatro ejes, a través de 92 medidas: la modernización económica, la creación de empleo, la mejora de la igualdad y la profundización de la democracia”.
PP, como he dicho, carece de introducción y comienza directamente con 6 bloques a través de 43 medidas (el menor número, menos de la mitad que el del PSOE) en los que no aparece la mención “servicios públicos” ni siquiera referidos a educación o sanidad.

Tanto los programas de IU como del PSOE coinciden en la necesidad de cambiar la cultura fiscal en España y abordar una reforma fiscal que incluya la lucha contra el fraude, la economía sumergida y la implantación de impuestos realmente progresivos que gravan no sólo a los beneficios de la banca sino también al SICAV, ligando en ambos programas dichas medidas al mantenimiento del estado de bienestar.
En el programa del PP no se plantea nada de esto, casi todo el capítulo (no muy extenso) está dirigido a la fiscalidad de las empresas y de la exención por nueva vivienda para particulares.
En ambos programas IU y PSOE, se habla de la recuperación de la memoria histórica, laicismo, vivienda como derecho, vivienda sostenible, prevención y protección frente a las situaciones de sobreendeudamiento de los particulares y a los embargos hipotecarios y dación al pago.
De esto no se habla nada en el programa del PP y sólo se incluyen exenciones tributarias, agilizar mecanismos judiciales y de la liberalización del suelo.
El programa de IU tiene un apartado de propuestas feministas que incluyen hasta “derechos sexuales y reproductivos” pero que, coincidentes en contenido tiene un desarrollo más global en el programa del PSOE, haciendo de la igualdad un principio desde el que parten todas las políticas sociales y que entronca con el desarrollo del sistema educativo.
En el programa del PP sólo hay una medida que habla de la igualdad real con una extensión total de un folio donde se habla sobre todo de conciliación a través de los permisos (que ya existen).
Por el contrario, existe un apartado sobre “la familia” inexistente en los otros programas que incluye: “Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores”.
La acción exterior para el programa de IU se denomina “propuestas para la paz” y habla de las distintas instituciones desde la ONU a la OTAN y el correspondiente desarme.
En el programa del PSOE es una política exterior de lucha por los derechos humanos a nivel global y amplía el abanico de medidas incluyendo medidas de regulación bancaria y de mercados a nivel global, con contenidos sociales. Para el programa del PP este apartado se centra en la cooperación al desarrollo.
En cuanto al empleo, el programa de IU habla de un plan de choque con mas inversión pública para crear empleo y subsidiar el desempleo e incluso habla del reparto del empleo existente y la conciliación (capítulo muy corto y poco desarrollado).
El programa del PSOE centra sus medidas por sectores, elaborando un plan de reformas por sector existente, basando todo en los grandes acuerdos de concertación y la negociación colectiva (este apartado es el de mayor extensión por el desglose de las medidas, de los tres programas).
El programa del PP habla de reformas que ahondan en la mayor flexibilidad en el empleo y en la figura del emprendedor (autónomo) y reformar el sistema de contratación (contrato único), las relaciones laborales y la negociación colectiva. Además plantean la creación de un fondo de capitalización individual para cada trabajador.
En cuanto a educación y sanidad los programas de IU y PSOE plantean la defensa de los sistemas públicos, algo que ni menciona el  del PP. Esto puede ser defendible como ideología hasta cierto punto sólo, pues no resulta ético que una opción política se presente con un programa en el que no sea lo público su primera opción, pues proveer a través de lo privado, más que un gobierno lo hace una empresa… y para eso no hacen falta elecciones.
Por último, lo más diferente de los tres programas es la referencia de IU al “Proceso constituyente como camino hacia la III República” y como seña de identidad el programa del PSOE incluye un extenso desarrollo ideológico (no existente en los otros dos) sobre biodiversidad, sostenibilidad, cambio climático y responsabilidad social corporativa.

Aquí termina mi resumido análisis que espero les haya servido para ver, como a mí, que al menos sobre el papel no son lo mismo e incluso uno de ellos es muy distinto. Sólo nos falta ahora votar, algo que como expresión de democracia muy poco frecuentemente ejercida, les recomiendo no dejen de hacer. Es nuestro futuro y de esta forma contribuimos a él.
Publicado por mari carmen barrera chamorro en 20:57

Las recetas del PP para sacar a España de la crisis


 

Las recetas del PP para sacar a España de la crisis

VIERNES, 21 DE OCTUBRE DE 2011   FRANCISCO VILLANUEVA

A un mes justo para las elecciones generales en España, la pregunta del millón es si el partido mejor colocado según las encuestas para gobernar durante los próximos cuatro años, el Partido Popular, tiene una hoja de ruta para sacar al país de su peor crisis económica mundial en ocho décadas, y que hasta hace poco muchos ciudadanos pensaban que era culpa de Zapatero.

La formación política que parece destinada a dirigir la nave del poder tras los comicios del 20 de noviembre, o no cuenta con un programa bien definido de gobierno o es su secreto mejor guardado a fin de no tentar su suerte electoral con propuestas impopulares.

Después de que el partido liderado por Mariano Rajoy no desvelara gran cosa sobre sus intenciones programáticas en la convención que su grupo celebró recientemente bajo el lema de “Empieza el cambio”, muchos se preguntan qué y cómo cambiarán las cosas en una España golpeada por un 20% de la población activa en el paro y sumergida en draconianos ajustes de austeridad para reducir el déficit y alejar el fantasma de un rescate europeo.

Un político serio tiene que tener presente varios escenarios.

Lo que diga tiene que ser verdad, pero no debe contar sus expectativas.

Hay que ver qué puedes hacer y en qué circunstancias, pero siempre debe prevalecer la prudencia.

Si sabes que hay marejada, no vayas a la playa.

Esto es lo comprensible, así se explicaría el exasperante hermetismo del líder popular.

El largamente vaticinado cambio político en España se producirá en un clima económico extraordinariamente difícil, no sólo por las dificultades económicas internas del país, sino por un contexto internacional no menos complejo e incierto, que además va a peor, circunstancia con la que el PP no contaba en sus cálculos previos.

La crisis de la deuda soberana europea y las anémicas tasas de crecimiento de los países del euro esculpen un panorama global que va más allá de adverso escenario doméstico.

Según observadores, tal escenario aconseja no descubrir muchas cartas programáticas ya que la improvisación probablemente también deba formar parte de la gestión económica poselectoral ante un entorno tan volátil.

Es preferible que Rajoy se convierta en Presidente por accidente.

No sé sabe si el PP tiene un programa económico, pero tampoco lo va a necesitar.

Las recetas son bien conocidas.

Puede que al principio hagan algo en negociación colectiva y, hacia la mitad de la legislatura, quizá veamos algunas decisiones en materia fiscal.

Es cierto que no hay una línea de acción clara trazada por el PP, solo existen algunas pinceladas tales como ligar los convenios a la productividad, centrado en el empleo y en la austeridad, pero casi no hace falta que aclare más sus líneas de actuación porque vamos a continuar en un contexto de austeridad, sí o sí.

Precisamente, el PP ha sido criticado en estos últimos días por las declaraciones de su vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, al afirmar que no iban a hacer “nada diferente” a lo que hicieron bajo el mandato de José María Aznar entre 1996 y el 2004.

Si bien es cierto que el principio de ese periodo tenía en común con el actual entorno el elevado déficit público, los expertos señalan que las exigencias del panorama al que se va a enfrentar Rajoy en los próximos años son mucho más sombrías y margen de acción mucho más estrecho debido, entre otros factores, al corsé del euro.

En este sentido, Rajoy ya ha dejado claro que su Gobierno continuará con el calendario de consolidación fiscal comprometido por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con Bruselas hasta reducir el déficit al 3,0% del Producto Interior Bruto en 2013.

El hecho de que el PP no haya revelado su programa económico no es muy relevante puesto que se irá gestando con el ejercicio del poder, que no siempre coincide con las declaraciones preelectorales.

Además, para no pocos observadores, el eventual gobierno saliente, el socialista, ya ha hecho una parte no pequeña del trabajo, quizá dañando al mismo tiempo sus expectativas de continuar en la Moncloa durante una tercera legislatura.

El limitado margen que supone para la política económica doméstica su pertenencia a la zona de euro hace que la mirada de los economistas se vuelva a posibles reformas en el ámbito fiscal y, sobre todo, a una simplificación de la todavía pesada Administración Pública española. Es necesario aligerar y agilizar la Administración Pública.

Uno de los aspectos que algunos dirigentes del partido conservador podrían tratar de abordar en este sentido son los solapamientos que en su opinión puedan existir entre organismos estatales, regionales, provinciales y municipales.

Pero lo que sí esta claro, según el ministrable Luis de Guindos, es que los recortes en el sueldo de funcionarios y la reducción significativa de éstos de manera inmediata solucionará parte de la “lacra” (sic) que supone el enorme peso del funcionariado dentro del déficit del Estado, aunque la subida del IVA, ahora sí valdría, a tasas europeas del 25%, serán abordadas de manera firme.

Es decir nada nuevo a lo ocurrido en nuestro país vecino Portugal, críticas al Gobierno saliente, para a continuación aplicar medidas más fuertes y restrictivas que las anteriores, pero desde el cambio de Gobierno de Sócrates (PS) a Coelho (PSD conservador) el déficit se ha disparado….

no es nada fácil navegar en la demagogia cuando se gobierna, y la ciudadanía está harta.

Irlanda ha sufrido de forma idéntica el mismo proceso.

Pronto el Presidente por el accidente de la crisis tendría a la calle en su contra y las tasas de paro en pocos meses serían un “boomerang” de críticas a su gestión,

es usted  “Sr. Rajoy presidente de un país con cinco millones de parados un mes más”,

le interpelarán en sede parlamentaria y en la calle,

mientras el déficit autonómico sigue disparado en las comunidades gobernadas por el PP desde hace veinte años y desde hace seis meses las más recientes;

y eso no se lo puede permitir nuestro país mirado con lupa desde los todopoderosos mercados y las sempiternas Fitch, Moody´s y Standard and Poors….

tiempo al tiempo y hoja de ruta clara para evitar la intervención como se ha hecho hasta ahora.

http://www.diarioprogresista.es/las-recetas-del-pp-para-sacar-a-espana-de-la-crisis-6298.htm

 

Comunicado del PP sobre Bildu: un análisis semántico


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Comunicado del PP sobre Bildu: un análisis semántico

Tag: Política — Ignacio Escolar @ 10:45 am

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Los párrafos salen del comunicado del Partido Popular. Las negritas son mías.

“El Partido Popular respeta, como ha hecho siempre, la decisión del Tribunal Constitucional.

Pero lamenta profundamente que las pruebas que convencieron al Tribunal Supremo de que Bildu es una estrategia diseñada por ETA, no hayan convencido a una exigua mayoría del Tribunal Constitucional.”

La decisión sobre Bildu en el Tribunal Supremo fue por 9 a 6. La del Constitucional se acordó por 6 a 5. Ninguna de las dos votaciones fue ni de lejos por unanimidad. Nótese, sin embargo, la llamativa diferencia entre el trato dado por el PP al Supremo, cuya decisión no se cuestiona, frente a esa “exigua mayoría” del Constitucional. “Una exigua mayoría”, dice el PP. Lo correcto sería hablar, por otra parte, de “la” mayoría, no de “una” pero eso ya es para nota.

“(…) Por eso, el Partido Popular reitera la necesidad de desenmascarar cualquier fórmula fraudulenta que permita al brazo político de ETA o a sus coaligados eludir la Ley, concurrir a unas elecciones democráticas y obtener representantes en las Instituciones mientras ETA no abandone las armas.”

¿Sirve de algo lo que diga la Justicia? Para el Constitucional, que es la última instancia en los tribunales de España, Bildu no es “el brazo político de ETA”. Nótese la contradicción entre ese “respeto” que dice tener el PP por lo que decidan los jueces (“como ha hecho siempre”) y las descalificaciones contra una coalición perfectamente legal.

“(…) El Partido Popular, de acuerdo con su trayectoria política y desde la lealtad a los principios y valores del pacto antiterrorista, recogidos en la Moción aprobada por el Congreso de los Diputados el pasado 14 de Diciembre, reclama al Gobierno que dé instrucciones a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para que sigan recabando los elementos de convicción y de prueba al objeto de que todos los representantes en las instituciones lo sean en nombre de la democracia y nunca en nombre y al servicio de las estrategia de ETA.”

Y de postre, una ilegalidad en el “nombre de la democracia”. ¿Debe la Policía investigar de forma extraordinaria a un partido perfectamente legal y que ha sido avalado por el Tribunal Constitucional?

Desobediencia cívica: Si tienes una web o un blog enlaza al PP y al PSOE como se merecen


Desobediencia cívica: Si tienes una web o un blog enlaza al PP y al PSOE como se merecen

El PSOE y el PP, como los dos grandes partidos políticos de España, se apoyan en su gran repercusión mediática para poder influir en la ciudadanía y así orientar el voto hacia ellos y sus intereses.

Venden bondades (pocas) y ocultan pecados. Sin embargo, a pesar de hacerse pasar por distintos, tienen algo en común, son partidos corruptos con miembros corruptos. Y es en este punto donde entramos nosotros.

El poderío mediático de estos partidos y la mala memoria de los votantes son un flaco favor para la ciudadanía en general.

Es habitual que se apropien de ciertas palabras o frases de significados muy nobles para ocultar todo lo contrario. Social, derecho, libertad son algunos ejemplos.

Pero al final, todos sabemos (aunque a unos nos cueste más que a otros admitirlo) que estos partidos mienten, no cumplen sus promesas y son corruptos. ¿“Uno” más que el “otro”? Puede ser, pero en cualquier caso ambos.

Como para hacer publicidad en los grandes medios es necesarios mucho dinero sino se está entre el grupo de los “grandes”, y como de unas elecciones a otras parece que todo se olvida, proponemos una iniciativa publicitaria gratuita y duradera.

Además, teniendo en cuenta que hay elecciones en poco menos de tres meses, suponemos que ya habrá surtido algo de efecto la iniciativa.

¿En qué consiste?

La idea a grande rasgos es enlazar las páginas web del PSOE y del PP desde nuestros respectivos sitios utilizando una palabra concreta: “CORRUPCIÓN”.

¿Qué se consigue con esta acción?

Para que una página web salga la primera cuando se hace una búsqueda de una determinada palabra en un buscador (por ejemplo en Google), tiene que tener muchos enlaces dirigidos hacia ella (hay más variables pero ésta es la fundamental) cuantos mas enlaces mas posibilidades habrá de que una web ocupe las primeras posiciones.

Simplificando, si muchos enlazamos las web del PSOE y el PP utilizando la palabra “CORRUPCIÓN” cuando alguien busque la palabra corrupción en Google los primeros resultados que aparecerán serán las webs del PSOE y del PP. Publicidad veraz y gratuita.

Por ejemplo y ya se queda puesto:

Corrupcion (PP)

Corrupcion (PSOE)

¿Qué conseguimos con esto?

Vincular (nunca mejor dicho) visiblemente a estos partido con la corrupción (y su significado que parece que se ha perdido del usado)  que consienten dentro de sus filas y que todos padecemos.

Conseguimos que quede reflejado de una manera más dinámica que la corrupción no se suprime de unas elecciones a otras queda constancia en internet.

Conseguimos hacer una publicidad real de estos partidos (lo que son y por qué están) a tres meses de las elecciones y en definitiva conseguimos aportar un grano de arena contra la lacra de corrupción que llevamos años sufriendo.

Hay muchos más motivos, a cada cual se le ocurrirán unos, lo que está claro que cuando se busca la palabra “corrupción” en Google y no aparecen las páginas del PSOE y del PP los resultados de la búsqueda no son exactos.

Aclaraciones técnicas.

La palabra (anchor text) con la que se ha de enlazar la página ha de ser “corrupcion” (sin tilde para que sea más efectivo). De esta manera aparecerán por las búsquedas de la palabra “corrupción”.

Mejor enlazarlos en la página principal.

Los resultados no son inmediatos y el enlace se ha de dejar puesto durante unos meses. Sin embargo el enlace se puede colocar en la parte de la web que querais (para que no moleste estéticamente o por cualquier otro motivo).

Aquí dejo ésto para quién lo quiera copiar y pegar en su web (más fácil):

<a href=”http://www.psoe.es”>corrupcion</a>


<a href=”http://www.pp.es/”>corrupcion</a>

40.500 búsquedas mensuales de media para la palabra “corrupción” se realizan al mes en España en Google y 246.000 mensuales en español. Si se suman el resto de búsquedas que incluyen la palabra “corrupción” como “corrupción política”, “corrupción España”, etc. las cifras aumentan bastante.

¡Únete a la desobediencia cívica y que corra la voz!

Enlaces:

Desobediencia cívica ¿Por qué? #Dcivica

Grupo en Facebook: Desobediencia cívica

Twitter: #dcivica

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LA PRIMERA: En la medida de lo posible utiliza lo mínimo las autopistas de peaje.

LA SEGUNDA: Por una recaudación de impuestos lícita y más justa para los ciudadanos

LA TERCERA:Si tienes una web o un blog enlaza al PP y al PSOE como se merecen

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