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LOS VÍNCULOS ENTRE EL DIARIO PÚBLICO (MEDIAPRO) Y LA MONARQUÍA QATARÍ Y AL JAZEERA o ¿Por qué manipula Público la información sobre Libia y Siria?


PUBLICO ha cerrado y ya ésta noticia no tiene sentido. Lo siento como si me arrancaran algo mío.

Esta crítica ( la del post) era dentro de la pluralidad, independencia  e imparcialidad QUE INTENTO tener al escribir o editar algo. Tal como llegó la noticia la subí por si escondía algo de verdad. Ya dá lo mismo. Como dije más abajo, aportaba mucho más PUBLICO de lo que se le podía echar en cara.

Como dicen algunos, seguiré fiel a su edición digital. Sus buenos profesionales se merecen seguir estando en la primera línea del periodismo.

¡ BRAVO, PUBLICO!

ADIOS Y BUENA SUERTE

 Última portada y contraportada de PUBLICO

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LOS VÍNCULOS ENTRE EL DIARIO PÚBLICO (MEDIAPRO) Y LA MONARQUÍA QATARÍ Y AL JAZEERA o

¿Por qué manipula Público la información sobre Libia y Siria?

¿Por qué manipula Público la información sobre Libia y Siria?
¿Por qué periodistas de un supuesto diario de “izquierdas”, que en el pasado protestaron contra la guerra de Irak, hoy justifican la guerra en Libia y una futura intervención en Siria?
La respuesta es bien sencilla y bien conocida: por dinero.
Pero empecemos por el principio. El diario Público, que se presenta a sí mismo como el “único diario de izquierdas” del panorama mediático español, pertenece a la multinacional de los medios de comunicación Mediapro.
Este potente grupo mediático se fundó en Barcelona en 1994 y su presidente es el empresario catalán Jaume Rores, que posee el 33% del accionariado.
Mediapro nació vinculado al cine, estando detrás de películas como Vicky Cristina Barcelona (2008), Salvador (2006), sobre la vida del anarquista Salvador Puig Antich, Los lunes al sol (2002),Asesinato en febrero (2001), La espalda del mundo (2000), etc. (como vemos muchos de los títulos están dirigidos sobre todo al público de “izquierdas”) y en la actualidad tiene un acuerdo con la productora El Deseo de Agustín y Pedro Almodóvar.
Hoy día a este grupo pertenecen además de Público, la cadena de TV la Sexta, así como una serie de canales digitales que se dedican a las retransmisiones de partidos de fútbol (Barça TV, Real Madrid TV, Gol TV, etc.). Mediapro, de hecho, es propietaria de todos los derechos de televisión del Barça.
También produce programas para televisiones autonómicas como TV3, Canal Sur, TV Canaria, etc. y, más interesante aún, para el “derechista” grupo Vocento, al cual pertenece el ABC.
Jaume Roures, presidente de Mediapro

Hasta aquí hay poco que llame la atención.

Pero si leemos la entrada dedicada a este grupo mediático en Wikipedia nos enteraremos que esta multinacional tiene oficinas, además de en varios países de Europa, en Dubai y Qatar.

Según el diario Expansión, Mediapro cuenta con una oficina y 90 empleados en Doha, capital de Qatar.

Allí, esta empresa de capital catalán se dedica a la producción de retransmisiones deportivas. Además es la patrocinadora de la liga de fútbol del vecino Dubai.

Recordemos que la Qatar Foundation, a su vez, es la patrocinadora de la camiseta del Barça (¡165 millones de euros de nada le costó la broma!). Mediapro es, de hecho, la avanzadilla de una serie de inversiones que el capital catalán (Banco Sabadell, La Caixa, Mango, etc.) quiere hacer en los Emiratos Árabes, en donde Mediapro ha recibido varios premios de manos de las monarquías petroleras gobernantes.

En vista de todo esto, no es extraño que Público, ese periódico tan de “izquierdas”, esté apoyando la guerra de Libia. Hay mucho dinero en juego y no hay que ofender al amigo qatarí.

El problema es que el gobierno de Qatar no tiene nada de izquierdista: es una retrógrada monarquía absoluta que se rige por leyes medievales.

Y además es sospechoso de financiar el terrorismo islámico, eso que la Casa Blanca llama Al Qaeda, esos carniceros que sembraron el caos en Bosnia, Kosovo, Chechenia, Irak, Afganistán… y ahora Libia.

Ese mismo gobierno que protege a un fanático religioso llamado Al Qaradawi, que opina que Hitler era “el divino instrumento de Alá”, que dirige la Guerra Santa desde Doha y que hace tiempo que ofreció una gran suma de dinero por la cabeza de Muamar Gadafi.

No es extraño, por tanto, que Público fuera uno de los primeros diarios en difundir el bulo de que Gadafi había masacrado de una tacada a 250 manifestantes desarmados, silenciando las provocaciones de Qatar a través de su tentáculo, el Grupo Islámico Combatiente Libio.

Tampoco es extraño que Público ilustrara un texto sobre la supuesta represión de El Asad contra “civiles indefensos” en Siria con la foto de una explosión (¿de un misil de la OTAN?) de la guerra de Libia (¡si no hay fotos se inventan!).

Por eso, todas las informaciones del Público sobre la conflictiva situación de Libia y de Siria coinciden al pie de la letra con lo difundido por la cadena Al Jazeera, bajo la batuta del Emir de Qatar… ¿Medios de izquierda? ¿Acaso hay empresas de izquierdas?

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Mediapro

http://www.pelikano.es/mediapro-qatar/

http://www.expansion.com/accesible/2010/12/15/catalunya/1292414551.html

http://www.libertaddigital.com/mundo/zapatero-de-tapas-en-abu-dhabi-otro-objetivo-de-mediapro-1276415803/

Vía:

http://vorticeinmediaista.blogspot.com/2011/09/los-vinculos-entre-el-diario-publico.html

febrero 23, 2012
Categorías: ActualidadAmos del mundoAntropologíaArtículosAutorescasajuntoalrio,ComunicaciónCorporacionesCrisisDemocraciaEspañaHistoriakOnTrAmEdioSLibia,OTANSionismoSiria . Etiquetas:,, .

Autor: casajuntoalrio

http://casajuntoalrio.wordpress.com/

1 Comentario

  1. Comentario por Maria Jesus on febrero 23, 2012 4:54 pm

    ¿Acaso hay Empresas de Izquierdas? preguntas, y yo continuo, ¿verdaderamente hay Prensa de Izquierdas?

    El Pais tambien se decia que era de Izquierdas o al menos imparcial e independiente y ¿que resultó? un periodico no sé si de Derechas pero más sionista el Grupo PRISA, Imposible…, y ¿es más? ¿hay verdaderos partidos politicos de Izquierdas …? estoy por asegurar que hoy dia ninguno que yo conozca, ni Izquierda Unida, ni Izquierda Anticapitalista (yo les he pillado en más de una contradicción…de lo que se supone es una Izquierda Anticapitalista)…bueno del PSOE ni hablamos porque dejó de ser de izquierdas hace muchooooooooooo

    Es más puede que me equivoque, pero yo diria que los que de verdad somos de Izquierdas por ideas y por convicción ni siquiera militamos en ningún partido político…

    Salud y un Abrazo

    María Jesús

    COMENTARIO de AQUÍ hay TOMATE

    Aún siendo cierta esta información, creo que no deberíamos ser tan puristas de echar abajo toda la labor de PUBLICO por esto. No es que no se tome en cuenta, al contrario es bueno saberlo. Yo estuve en contra de la intervención en Libia porque sabía que solo iba a traer destrucción y expolio para el pueblo libio y por el mismo motivo estoy en contra de intervenir en Siria.

    ARMAK de ODELOT

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RECOMENDADO Público, el único sin financiación bancaria


Público, el único sin financiación bancaria

5 enero 2012 – 21:59

En no pocas ocasiones hemos puesto a parir al diarioPúblico en este blog y desde el Laboratorio de Noticias de Tercera Información con todo merecimiento, pero siempre con el afán de que nuestra crítica ayudase modestamente a mejorar sus contenidos a la par que previniese al lector de este periódico de sus manipulaciones -que haberlas haylas- y debilidades ideológicas.

Un texto que titulé “La torpe mano izquierda del diario público” puede servir de síntexis de lo que desde aquí creemos debiera mejorar.

Su cierre -si alguna vez ocurriese- sería una pésima noticia para la muy precaria pluralidad informativa de España, un país aplastado por la tabla rasa neoliberal con numerosas voces discrepantes pero escasos espacios mediáticos donde tienen cabida. Público el más significativo.

El día 3 de diciembre los lectores habituales de Público descubrimos -a la vez que sus trabajadores- que la editora del diario, Mediapubli S.L.,había presentado concurso voluntario de acreedores ante los juzgados de lo Mercantil de Barcelona.

Su director, Jesús Maraña, atribuía en un editorial la suspensión de pagos a “la crisis económica y sus consecencias en el ámbito de la comunicación”, aunque recordando -paradójicamente- el notable crecimiento de ventas tanto en papel como en visitantes a su web desde que nació en septiembre de 2007.

Eso sí, crecimiento no suficiente para que los ingresos por publicidad paliasen las pérdidas originadas por los costes, pero sí para situarlo en cuarta posición en ventas, superando en lectores a La Razón por vez primera en 2011.

Hasta día de hoy hemos leído excelentes análisis de porqué necesitamos el diario Público, de porqué es importante el hueco informativo que llena, de las razones para que no cierre o para suscribirse, pero quizás no se ha diseccionado la causa principal de la situación actual de Público, esto es, el parón en la línea ascendente de difusión media de ejemplares diarios: 66.523 en 2008, 74.116 en 2009, 87.227 en 2010 y 87.058 en 2011.

A nadie escapa que en 2011 Público se quedó estancado -no así en internet– en un momento muy favorable en cuanto a que creció la inquietud -sobre todo entre un sector muy afín a este diario, los jóvenes- por la evolucion socio-económica que sufrimos desde el estallido de la crisis.

Esto debería hacer reflexionar a los directivos de Mediapubli, porque es muy posible que su crecimiento se resintiese por una línea editorial demasiado complaciente con el gobierno Zapaterorespecto a muchas de las medidas impopulares adoptadas en momentos delicadísimos, en especial con portadas bajo enunciados como“Flexijubilación”, noticias como “Llega una nueva jubilación a la carta”, así como otros muchos titulares tibios redactados en momentos críticos de recortes o movilizaciones ciudadanas.

La salida de su anterior director, Féliz Monteira, en Marzo de 2010, y su nombramiento como secretario de Estado de Comunicación del gobierno del PSOE, afianzó una imagen de dependencia respecto al anterior gobierno.

Tampoco ayudó su decidido apoyo a partidos de izquierda opuestos a la convergencia y que favorecían la disgregación del voto –“Equo quiere abrir un espacio propio entre PSOE e IU”-, u otros ataques decididos al partido cuyos simpatizantes mayoritariamente leen Público: ”Los ‘gasparistas’ piden una IU sin sectarismos”“IU entrega Extremadura al PP”, … Por no hablar del tratamiento informativo de la izquierda Latinoamericana –“Chávez llama a los venezolanos a prepararse para la guerra“-.

Aún así, hay que reconocer que este periódico más a menudo acertaba y acierta con análisis decididamente antineoliberales, sobre todo en su sección de opinión.

Hemos dicho que la causa principal de la suspensión de pagos es el frenazo en las ventas en papel, pero es de esperar que esto ocurra en momentos de crisis económica y que los lectores de Público -de clase trabajadora- se lo piensen dos veces antes de gastarse el dinero en información que puede conseguirse gratis en internet.

Es por eso que ese gasto se observa muchas veces como un apoyo o compromiso decidido al sostenimiento de un periódico que convence de verdad. Si no convence del todo se lee en internet y santas pascuas.

Pero la causa última no ha sido el parón de las ventas, que también lo han sufrido otras rotativas que además han perdido lectores y siguen en la brecha sin excesivos problemas. El problema lo menciona Jesús Maraña en su editorial con toda claridad;

“(…) La búsqueda de préstamos financieros en los últimos meses, y hasta el mismo día de ayer, ha resultado infructuosa (…)”.

La previsión para 2011 pasaba por incrementar la facturación y lograr una mejora del 20% en el resultado antes de impuestos, según leemos en El Confidencial, donde también se informa de que  Mediapubli, sociedad editora del diario Público, “acumula pérdidas de 59 millones de euros en 40 meses.

Además, mantenía una deuda con acreedores comerciales de 14,79 millones, de los cuales 8,86 debían abonarse a corto plazo (…) Mediapubli registró en 2011 unas pérdidas de 7,92 millones de euros, montante al que debe sumarseel agujero de 51,12 millones generado desde el nacimiento del periódico”.

Pero esos 59 millones de euros no son nada si los comparamos con los más de 5.000 millones que el Grupo Prisa, dueño de El País, ha conseguido refinanciar con 35 bancos. Salvando que su tamaño sea mucho mayor, no lo es 100 veces más. Tampoco son nada 59 millones si los enfrentamos a los 1.039 millones de deuda reconocidos en 2009 por Unidad Editorial, dueña de El Mundo, que no ha revelado desde entonces cuánto debe.

Por ello, he aquí la frase que destacaría de entre todo lo escrito en Público estos días;

“(…) pese a que el volumen de la deuda acumulada es mucho menor que el que soportan la mayoría de las cabeceras (…)”.

Cabe preguntarse ¿Cómo es posible que ningún banco quiera financiar la deuda de Mediapubli mientras hasta 35 refinancian al Grupo Prisa y otras muchas a Unidad Editorial entre otros grandes grupos mediáticos?

La respuesta a esa pregunta es mi motivación para comprar Público con más frecuencia a partir de hoy.

TERCERAINFORMACIÓN.ES

 

La batalla mediática

Hace un par de dias Público anunciaba que el periodico no era viable por lo que se declaraba en suspensión de pagos. Esto es algo catastrófico. Lo es porque controlar el lenguaje es importante. Quien es capaz de controlar el lenguaje controla la realidad.
Es cierto que Público tenia posicionamientos incoherentes e incluso estúpidos, como su obsesión pro-OTAN o las informaciones de América Latina. Aun teniendo eso en cuenta era el único periódico que se podía (y de momento se puede) leer sin que te entrara una indigestión.
Cuando @agarzon dice que la lucha debe librarse en tres frentes (calle, sindical e institucional) no se equivoca, pero creo que se olvida del mediático. Nos están dando una paliza de cuidado (EL PAIS, El Mundo, La razon, La Gaceta, ABC…). La batalla de las ideas es la más importante. Sin ganar esa batalla, que se libra también en los medios, no ganaremos.
Y por mucho que pese, ningún medio alternativo (Rebelion, Kaos en la Red, La Republica, Cubainfomación) puede cubrir el hueco dejado por Público. Los medios alternativos solo son visitados por ciudadanos críticos que han hecho la siguiente reflexión: “Como la prensa escrita no me da respuestas busco otras”.
Pero, ¿A quien tenemos que recordar que son “pueblo”? ¿A los que leen Rebelión o Kaos? No. Esos ya saben que ocurre en el mundo. Hay que reconquistar a quienes se autodefinen como clase media. A los que hablan de izquierdas y mandan a sus hijos a universidades de pago. Esas personas no leen Rebelión, leen Público y EL PAIS.
Una vez establecido que el mundo mediático también es campo de batalla y a quien necesitamos, veamos porque ha fracasado Público.
Ya lo ha dicho Monedero en su ultimo post: “Y si la izquierda no está dispuesta a sufragar sus medios, sus editoriales, su cine, su poesía ¿quién lo va a hacer? ¿Acaso la derecha, los banqueros, el FMI o el BCE?”. 
Todos somos responsables de Público. De todos modos, era un medio creado por el capital. Los trabajadores no tenían el control de la empresa.
Ahi esta el fallo: Creer que la izquierda tiene que hacer periódicos igual que la derecha.
Recordemos que en Euskal Herria existe GARA y BERRIA. ¿Como sobrevive GARA? Pues este medio esta formado por pequeños accionistas, la base social de la izquierda abertzale mantiene ese periódico.
Hay que ponerse la pilas, sino nos tragaremos con patatas su #neolengua:
  • Copago = Repago
  • Minijobs = Explotación
  • Intervención = Invasión
Para terminar os invito a que leáis el diccionario que escribió Galeano para entender la neolengua. ¿Es esto lo que queremos?

A propósito de @PÚBLICO Periodismo digital ¿gratis?


Periodismo digital ¿gratis?

3 enero, 2012 | Categoría: En profundidad | Escrito por: 

No es ningún secreto que el periodismo hoy vive una crisis. Las nuevas tecnologías han supuesto una revolución en el mundo de la comunicación que ha puesto en tela de juicio el modelo tradicional. Comunicarse hoy es más sencillo que nunca gracias a Internet.

Internet ha vuelto viejos a los periódicos en papel, que se enfrentan a pérdidas millonarias.

Ante esta situación nos encontramos ante los que se resisten a adaptarse a los nuevos tiempos y siguen defendiendo lo viejo a base de ofrecer menor calidad en su versiones digitales (un ejemplo claro es el Heraldo de Aragón) y los que apuestan por una doble vía ofreciendo calidad similar y contenido extra (blogs, especiales, etc.) en sus ediciones digitales.

El periodismo digital ofrece, frente al tradicional, una mayor inmediatez, la posibilidad de comentar y compartir las noticias en redes sociales,  espacio ilimitado para el contenido y mundialización de este, pues uno puede ahora levantarse por la mañana y leer El País, Le Monde y el New York Times si así lo desea.

Pero a pesar de las numerosas ventajas, internet no deja de ser una herramienta más y el periodismo no deja de ser lo que siempre ha sido: la necesidad de satisfacer el derecho a la información de las personas. La necesidad de comunicar existe sea satisfecha en el lapso de tiempo que sea y sea comentada online o en un café. 

El problema surge al darnos cuenta de que el periodismo no se construye del aire, el periodismo de calidad es caro. Hace falta dinero para pagar a aquellos que escriben los artículos que leemos día a día, para enviar corresponsales al lugar de los hechos, para que profesionales puedan pasar tiempo investigando y así puedan ofrecernos información veraz y de calidad.

Cada vez que tecleamos la dirección de un periódico y entramos en él tenemos la sensación de estar accediendo a algo gratuito. Es, sin embargo, muy importante saber que no es así y que siempre hay alguien que está pagando lo que leemos.

Existen múltiples fórmulas, podemos ser nosotros quienes pagamos, a través de donaciones o suscripciones, que sea a través de subvenciones, que sean los propios periodistas quienes pagan no cobrando por su trabajo, que lo que leemos lo paguen empresas a través de la publicidad o, por qué no, que se den fórmulas mixtas como la de El Mundo Digital.

Existen muchas formas de financiar el periodismo, no olvidemos pues que este, sea en papel o en pantalla, se financia siempre de algún modo. Y tal vez por aquello de que “quien paga manda”, sea importante tener algo de interés por saber quién paga.

Según el estudio “Inversión publicitaria en medios digitales”, realizado por el Interactive Advertising Bureau (IAB) y  Price waterhouse Coopers (PwC), la inversión publicitaria en medios de internet supone un 15,6% del total de la inversión publicitaria en España.

A continuación mostramos las 20 empresas que más invierten en publicidad en los medios digitalessegún este estudio:

 

1

TELEFÓNICA

2

VODAFONE

3

EL CORTE INGLÉS

4

RENAULT

5

PROCTER & GAMBLE

6

JAZZTEL

7

ORANGE

8

PEUGEOT

9

NISSAN

10

BBVA

11

VOLKSWAGEN AUDI

12

GENERAL MOTORS

13

UNILEVER

14

TOYOTA

15

NVIA

16

FORD

17

ING

18

MERCEDES-BENZ

19

BWIN

20

BET365

 

Las plataformas digitales de los medios de comunicación tradicionales se sostienen con publicidad, pero esto no es nada que no hiciesen ya sus versiones en papel. La “revolución tecnológica” tal vez no lo sea tanto, pues no parece que los cambios en las herramientas nos estén encaminando hacia un modelo tan distinto de periodismo como a veces parece sugerirse.
Así, el gasto en publicidad en Internet lleva camino de incrementarse: pasará de mover 6.400 millones de dólares en 2010 a 10.400 millones de dólares en 2015, lo que supondrá el 10,6% del total del mercado publicitario en la prensa.

Lo que sí ha hecho la “revolución tecnológica” es traer de nuevo al periodismo el eterno debate sobre cómo financiarse. Nos toca decidir si nos fiamos de Telefónica y Vodafone, nos toca decidir si confiamos en que el Corte Inglés pague a quienes nos cuentan la verdad.

A los grandes grupos de comunicación este debate no les supone ninguna contradicción ni les quita el sueño, al fin y al cabo son empresas en las que en ocasiones coinciden accionistas con anunciantes.

Nos toca pues a nosotros, a periodistas y a lectores, buscar las respuestas a las preguntas sobre cómo queremos que se cumpla la obligación de informar y cómo, y quiénes, queremos que gestionen nuestro derecho a saber.

 


http://laredaccion.org/?p=1316

Fuentes:

– Global Entertainment and Media Outlook: 2011-2015

– Estudio de inversión publicitaria en medios digitales. España. Ene – Jun 2011

El suicidio del periódico

Pregunte a los que trabajamos en esto de imprimir periódicos y le diremos que conocemos la fórmula que nos salvará de la defunción.

Apostar por temas propios. Asumir que ya no podemos competir en actualidad y ofrecer a cambio profundidad y grandes reportajes que aporten valor extra.

Dejar de dar las noticias de ayer.

Así que el pasado 26 de diciembre todos los periódicos decidimos que el tema principal de nuestras portadas no sería la noticia del día anterior. Escogimos, en su lugar, una de dos días antes.

“El Rey muestra gran preocupación por el daño a la Corona del Caso Urdangarin”, informaba ese lunes El País sobre el discurso que el monarca había dado el sábado (el domingo no hubo periódico). “El Rey pasó el examen”, titulaba El Mundo. “La Justicia es igual para todos”, destacaba ABC recogiendo la ya célebre cita real.

Cuesta imaginar a ningún lector comprando el periódico para informarse de algo que sucedió dos días antes, fue televisado en directo por todas las cadenas, recogido al detalle por las páginas webs y comentado hasta la saciedad en las redes sociales.

Que aún así fuera la noticia que mandó en todas las portadas demuestra que no es del todo cierto que la crisis esté matando a los periódicos, aunque sin duda ha contribuido a nuestra depresión crónica. Asistimos a un intento de suicidio.

Al paciente le han dicho que debe abandonar su vida sedentaria y ejercitarse un poco. Él sabe que es así, e incluso se levanta del sofá de vez en cuando, pero la inercia le devuelve una y otra vez a sus malos hábitos.

Ha hecho las cosas a su manera durante tanto tiempo que ni siquiera la cercanía del final le hace reaccionar.

Seguimos imprimiendo el discurso del Rey dos días tarde de la misma forma que dedicamos religiosamente una página a la Operación Salida de Semana Santa y dos al temporal. Le contamos al lector que ayer hizo frío, cuando está leyendo en Internet que ya ha salido el sol.

Que ayer hubo un terremoto, cuando ya es crisis nuclear. Que el último atentado pudo haber sido cometido por Iluminados en Acción, cuando su líder ya lo ha reivindicado en Twitter.

La reciente desaparición del diarioADN y el concurso de acreedores dePúblico tampoco parece que vayan a obrar el cambio radical que requiere la situación. La culpa es de la crisis. De los anunciantes. De internet. Del lector, que se resiste a pagar.

La culpa es de cualquiera menos nuestra o del producto que hacemos. Si un restaurante deja de tener clientes, se entiende que la comida o el servicio han dejado de ser buenos.

Si los periódicos perdemos lectores, el problema es que nuestros clientes son unos tacaños. ¿Es posible que no les estemos dando un producto por el que crean que merece la pena rascarse el bolsillo?

¿Que mientras nos dedicábamos a analizar, valorar y criticar el trabajo de los demás (políticos, deportistas, actores…), descuidáramos hacer lo mismo con quienes teníamos más cerca, nosotros mismos?

Dos tercios del contenido de los periódicos es el mismo, independientemente de la cabecera que se compre y matizado solo por adornos ideológicos. Hay días en que todos los columnistas de un mismo periódico dicen lo mismo, con diferentes palabras. Días en que pasas las páginas y no consigues pararte en nada que te llame la atención.

Días en que ves destacadas en portada declaraciones de políticos que han salido tantas veces, diciendo lo mismo, que no queda sino concluir que han parasitado la portada: saben qué deben decir y cómo para permanecer adheridos a ella.

Un corresponsal, en Pinto o Kabul, sabe que es probable que la noticia del día ocupe la portada a la mañana siguiente, aunque haya sido repetida mil veces por las agencias y recogida por la web de su medio.

Si por el contrario envía un reportaje intemporal y no atado a la actualidad, no importa lo bueno o exclusivo que sea, sus posibilidades de ser destacado se reducen. A cero, si los mismos políticos de siempre se dijeron algo más zafio que de costumbre el día anterior.

El resultado lo pueden comprobar tomándose un café frente a un quiosco. Es difícil ver a un menor de 45 acercarse siquiera. Los periódicos han sido arrinconados por los productos promocionales que los acompañan.

Las exclusivas del día anterior han dejado de envolver el pescado de la mañana: ahora envuelven el último juego de tazas, ofrecido con la esperanza de que los lectores no nos abandonen.

Ya que se están marchando de todas formas, que nos dicen que nuestro producto no es suficientemente bueno, quizá ha llegado la hora de apostar nuestra supervivencia al periodismo sin más.

Uno cada vez más diferenciado de la competencia, y no solo ideológicamente. Independiente de las agendas políticas de los partidos y las rutinas informativas. Con reportajes que el lector no podrá encontrar en ningún otro sitio.

Un periódico cada vez mejor escrito, presentado de forma sugerente y sin sensacionalismos en ese escaparate de nuestra mejor mercancía que es la portada.

Pregunte a los que hacemos periódicos impresos y le diremos que conocemos perfectamente la fórmula que nos salvará de la desaparición.

Es la misma que nos resistimos a aplicar.

Cuando al fin nos decidamos, es posible que sea tarde y nos encontremos publicando la noticia de nuestra defunción. Con un día de retraso.

http://davidjimenezblog.com/2012/01/04/el-suicidio-del-periodico/

 

Diario Público de España al borde de la quiebra

Escrito por  en Noticias el 3/01/2012 |

Al borde de la quiebra. Mediapubli, empresa editora del diario Público y de su edición digital Publico.es, presentó esta mañana ante los Juzgados de lo Mercantil de Barcelona la solicitud de declaración deconcurso voluntario de acreedores -porque no puede pagar sus deudas- debido a la profunda crisis económica, publicitaria y de la prensa escrita.

“La intensificación de la crisis publicitaria, la profunda transformación que está sufriendo el sector de la prensa escrita y las dificultades para acceder a nueva financiación, han obligado a Mediapubli a acogerse al concurso de acreedores para salvaguardar de la mejor forma posible los intereses de todas las partes afectadas”, señala el medio español en su página web.

“Si Público estuviera vendiendo el doble de ejemplares de los que vende o hubiera cumplido el objetivo previsto en ingresos publicitarios, no se hallaría en la gravísima tesitura de suspender pagos temporalmente para intentar sobrevivir”, señala Jesús Maraña, director de Público, en una carta a sus lectores.

“Más allá de las durísimas circunstancias económicas, Público ha consolidado un proyecto periodístico y editorial cuyo futuro (en papel, en las tabletas y en las redes sociales) se juega en los próximos días y semanas.

La materia prima de este oficio sigue siendo el periodismo, en cuyo ejercicio honesto cometemos errores todos los días. Merece la pena seguir intentando acertar. Lo merecen todos los trabajadores que han construido Público”, añadió.

En setiembre pasado, Público anunció un expediente de regulación de empleo que afectaría al 20% de sus trabajadores. Sin embargo, negociaciones entre el comité de empresa y la editora evitaron el despido de 39 trabajadores a través de un plan de reducción salarial y de bajas incentivadas.

Lee la carta completa de Jesús Maraña aquí.

 

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